El último capítulo: dedicado a todos aquellos lectores que no leerán esto, porque aseguro que serán más que los que lo harán.
Recuerdo Final
Me llevas a un lugar donde no hay vida
Miro a un lado a otro sin esperar respuesta
El eco de mi alma hueca resuena en mi corazón
¿Dónde puede ser que quedó mi razón?
De alguna forma, había vuelto a la casa de él, de Dib. Y ahora descubría toda la verdad.
Ahora recordaba perfectamente quién era Dib.
(Unos días antes)
El beso que Dib me había dado aquella enigmática tarde que apareció en la puerta de mi casa me había dejado pensativo, aclarando mis sentimientos por él. ¿Estaba bien olvidar todo por lo que había venido a este planeta, para terminar con alguien… como él? Aunque no quería que fuese tan fácil, la decisión ya estaba tomada, y estaba tan clara como el agua.
Iba a luchar. E iba a estar con Dib.
Sin embargo, como una agria ironía, resultaba que ya era demasiado tarde para tomar esa decisión. Esa decisión ya no me correspondía a mí. Alguien más ya la había tomado, sin darme oportunidad de protestar, sin consultarme.
Estaba tirado en el sofá y, cuando me quise levantar (para ir a casa de ese humano y aclarar todo de una vez por todas), algo comenzó a moverse dentro de mi cabeza. A cambiar su orden. Los recuerdos se desvanecieron junto conmigo y al despertar, me había hundido en un mundo oscuro, diferente al que había conocido cuando llegué a ese planeta.
Un mundo sin Dib.
(Presente)
Y esa era la historia. Había olvidado a Dib, gracias a un extraño dispositivo que el chico me había introducido en el momento exacto en que me besó y que había viajado hacia mi cerebro y borrado todo recuerdo relacionado con él. Pero algo dentro de mí se había negado a olvidar a ese chico y me había llevado a realizar ese viaje, para conseguir recordarlo.
Él me había dicho toda la verdad.
Y sin embargo, yo sólo podía pensar en una pregunta: ¿por qué me había obligado a olvidarlo? ¿Por qué, si se supone que sentía lo mismo que yo, no me había permitido estar con él? ¿Cuáles eran las razones que lo habían llevado a hacer esto? A borrarme mis recuerdos, y mudarse, para que no nos encontráramos nunca más, sin imaginarse que algo como esto pasaría.
-No está bien. –Era su respuesta.
¿Un chico que decía que amar no estaba bien? Un chico que hacía todo esto basándose en lo ético, que decidía olvidar al que amaba sólo porque era algo prohibido.
Si ese era el chico del que me había enamorado, ahora me arrepentía de ello.
Y si él no quería luchar para estar conmigo, yo no podía luchar por los dos.
Así que hice como si esto nunca hubiera pasado, aislé los recuerdos recién recuperados en un rincón recóndito de mi mente, y otro de mi corazón. Y, como no podía soportar el dolor de pretender que ese chico nunca hubiera existido, remplacé aquellos recuerdos por otros. Hice de Dib un amor vacaciones. Y soñé que alguna vez habíamos sido felices juntos, hasta el día en que nos tuvimos que separar, dadas las circunstancias, no porque nosotros quisiéramos, o porque nos importara si estuviera bien o mal.
Tuvimos nuestra despedida en un día de invierno, recostados sobre una fina capa de hielo, un lugar donde no había vida.
Y cuando él se fue, abandonándome, me quedé mirando a un lado a otro, sin esperar respuesta. Con el alma hueca haciendo eco en mi corazón partido.
Sí… me obligué a creer eso. Una realidad artificial, y para haberlo hecho, tal vez significaba que había perdido la razón. Pero debo decir que ese recuerdo falso era más feliz que lo que en realidad había compartido con Dib.
F I N
Un final horrible, lo sé. Sin fundamentos, triste, no está bien estructurado, va demasiado a prisa, pero sólo quería terminar esta historia que llevaba años estancada. Era la única que faltaba. En realidad nunca me gustó. Lo terminé sólo porque me lo propuse.
