Invader Zim no me pertenece, y esto es otro humilde de Fic (Es humilde pero con buena onda ^^)
Vivian, Niz y Victoria le pertenecen a Eldar Lisswen Sariethel para mas información acerca de sus personajes, recomiendo visitar su perfil y su galería en Deviant. :)
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Ask DNA
Capitulo 7
Gazarata: Diosa del Hambre Caníbal
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Dib se despabila de su pequeña siesta sobre una incomoda silla al escuchar el pitido del microondas. El aparato había terminado de calentar la formula para Dix. Sintiendo como se reacomodan sus músculos, el joven se levanta con dificultad de la silla y saca el biberón del aparato. Para comprobar la temperatura con cuidado rocía unas gotas de la formula en su muñeca y sonríe. Perfecta, ni muy caliente ni muy fría.
El pequeño Dix sollozaba desde su alcoba, por lo que Dib apretó el paso para llegar con su comida. Ese niño era un pozo sin fondo, ni siquiera Vivian había comido tanto como lo hacía él. No quería imaginarse cuando le salgan los dientes y exija alimentos sólidos. Pasó cerca de la habitación de su hermana, pero no miro dentro de ella. En realidad sentía la pesadez en su corazón por su estado, pero no había nada que pudiera hacer por ella en ese momento. Dib llego a la guardería en donde se encontraba su hijo y le sonrío con tristeza al escucharlo reclamarle su comida.
-Lamento la tardanza, hombre pequeño- El joven saca a Dix de la cuna, y lo acomoda en sus brazos para alimentarlo. El pequeño trata de succionar con rapidez la mamila del biberón, alarmando un poco a Dib. No quería que se ahogara por la ansiedad de tomarse toda la formula de una sola vez –Tranquilo amiguito, tienes todo el tiempo del mundo para comer-
Mientras Dib se concentraba en su pequeño, la puerta de la habitación de Gaz se abre con lentitud, dejando ver el interior de esta. Todo el lugar estaba limpio, las paredes presentaban un tranquilizante color celeste, y había un televisor encendido en voz baja que mostraba un canal de emergencia. Pasaban los últimos atentados de la raza irken sobre la humanidad.
Había varios videojuegos apilados en una pequeña mesa cerca de la cama, con tanto polvo encima que parecía que no hubieran sido usados por mucho tiempo. En un trípode de una altura razonable, había un saco transparente suero colgado al lado de la cama, con una fina manguera que se extendía de este y se enterraba en una de las venas de su brazo izquierdo, para alimentar por intravenosa a Gazlene. Aun así, la cama donde la joven Membrana debía estar inconciente, se encontraba vacía y la ventana abierta de par en par. Lo único que puede verse al lado del marco de la ventana era un par de garabatos que rezaban:
"GAZARATA"
(…)
Dib termina de alimentar a Dix y comienza a darle golpecitos en la espalda para que eructe, el pequeño tragaba tan rápido que solía tardar un poco en liberar sus gases. Con mucha paciencia camina hacía la habitación de su hermana y nota que la puerta estaba abierta.
Al entrar para chequear el suero de Gaz, descubre con horror que ella no estaba allí. Iba a gritar el nombre de su hermana y salir corriendo a la calle a buscarla, pero en ese momento, escucha que Zim entraba por la puerta principal. Supo que era él, porque lo primero que hizo fue gritarle:
"¡Dib, ven aquí y ayúdame a entender a este apestoso humano!"
-¡Zim! ¡Gaz no está en su cama!- Dib grita esto mientras corre hacia la entrada de la casa, llevando consigo a Dix que comienza a llorar con mucha fuerza. Estaba asustado porque su padre se encontraba histérico.
-¡No grites delante de mi smeet, Dib-gusano!- Zim exclama enfurecido al ver a su pequeño Dix llorar culpa del arrebato de su pareja. Skoodge y el extraño sujeto de traje amarillo se miran confundidos por la situación. Luego desviaron la vista con molestia e incomodidad. Ellos dos no se llevaban bien, no sabían la razón pero se odiaban profundamente.
-¡No estoy gritando!- Dib estaba histérico, su hermana había desaparecido y Dix no paraba de llorar. Zim tenía deseos de darle cachetadas hasta que reaccionara, pero sería una mala impresión para Dix. Así que el irken opta por cargar al pequeño y tranquilizarlo arrullándolo con una canción de cuna en su lengua.
-Zim ¿Quieres que me lleve a Dix a su cuna?- Skoodge se acerca a Zim y toma al pequeño Dix con cuidado. El bebé se tranquiliza, no duda en dejar de llorar y muy entretenido comienza a tironear de las antenas del irken. El alíen solloza de dolor mientras el pequeño comenzaba a reírse con ganas –Dix veo con mucha pena que heredaste la manía de hacerme sufrir como lo hacen tus progenitores- Mientras Skoodge se lleva a Dix, el extraño recién llegado se queda mirando a Dib y a Zim, como si estuviera conteniendo las ganas de insultarlos.
-¿Quién demonios eres tú?- dice molesto el joven Membrana mientras mira de arriba abajo al joven de traje amarillo, mientras que Zim se coloca al lado suyo para asegurarse de no perderlo de vista.
-Me llamo Shin y ahórrense las presentaciones porque ya los conozco- Dice con seguridad el joven –Si no les molesta, debo deshacerme de una diosa pagana antes de que infeste a este mundo de zombis- Shin intenta pasar a las escaleras, pero Dib y Zim lo interceptan para que no avance más.
-Dígame que es lo que busca y porque porta esa arma- Dice con seriedad Dib. La brillante Winchester que cargaba el joven era vieja, pero parecía ser un arma de fuego muy bien cuidada.
Shin ignora a Dib y mira hacia las escaleras. Aspira con algo de fuerza por su nariz, tratando de sentir el aroma de ese "algo" que debería estar allí.
-¡Maldita sea!- gruñe con rabia el hombre vestido de amarillo –Se ha escapado… esa maldita perra no está aquí-
Shin se da media vuelta y sale afuera de la casa. Dib aprovecha para tomar el brazo de Zim y tratar de llamar su atención. Aparte de ese extraño sujeto que parecía estar trastornado, había cosas más importantes de las que preocuparse.
-Gaz se ha ido- musita asustado el joven Membrana –Salió por la ventana y parece que estaba muy alterada… rayó las paredes con palabras extrañas-
-Si quieres que ella siga siendo humana, tendremos que encontrarla- Zim dice esto ofuscado, la situación se estaba complicando cada vez más, y los irkens se estaban volviendo el menor de sus problemas –Hay cadáveres humanos mordiendo lo que se les cruce en el camino, y eso incluye a irkens de elite y soldados de asalto… esto se está volviendo un maremoto de complicaciones-
Dib mira al irken incrédulo. De repente comenzó a caminar lentamente hacia la puerta, para luego trotar y muy pronto comenzar a correr con fiereza. Su hermana y sus hijos podrían ser carne de zombis en ese momento. El joven Membrana había corrido como loco hasta la mitad de la cuadra, cuando un golpe en la espalda lo lanza al piso. Alguien se sienta sobre él y no lo deja moverse porque sujetan sus brazos con fuerza sobre el piso.
-¡¿Qué demonios crees que estas haciendo?- Dice Zim mientras se sienta en la espalda de Dib para que no se levante.
-¡Mi familia! ¡Ellos están en peligro! ¡Debo encontrarlos!- Grita desaforado Dib tratando de zafarse de Zim.
-¡Basta los dos! ¡Son un par de escandalosos!- Con rapidez Shin los intercepta y los levanta del piso –Hay que salir de aquí, ella esta fuera de control y me quede sin municiones-
-¿Municiones? ¿Ella? ¿De quien diablos estas hablando…?- Dib mira los edificios en donde se fabricaban las armas para la resistencia. Justo en la punta de este sitio, con su vestido morado siendo acariciado por el viento, Gaz estaba levitando en el techo, extendiendo sus brazos como si formara una especie de cruz.
-Me vendría muy bien tener aquí a Kia y a Ramiel- dice molesto Shin al ver el espectáculo que estaba presentando al joven Membrana.
En ese momento, Jamal estaba llegando por el otro extremo de la calle a la casa de la familia Membrana, y no pudo evitar vislumbrar el extraño escenario que estaba protagonizando Gaz en la cima de la fábrica de armas. Esa linda chica de cabello morado y semidesnuda flotaba como si estuviera poseída por alguna fuerza maligna. Y también se veían unas enormes nubes negras que se arremolinaron encima de ella, y abrían un ojo de tormenta de donde surgían poderosos rayos color violeta que caían por todos lados y potentes truenos que eran capaces de dejar sordo a cualquiera que estuviera por allí.
-Maldita sea, esto ya parece una película de horror- Dice el joven agente del SWAT mientras se acerca a la casa de Dib. El lugar estaba siendo rodeado por cientos de zombis, y la tormenta parecía aumentar su magnitud cada vez más –Creo que la invasión irken se ha convertido en el menor de nuestros problemas-
(…)
Tak mira con arrogancia a su tropa. Estaba segura que asaltar la ciudad antes de lo planeado le daría el elemento sorpresa que evitaría el escape de los humanos hacía la siguiente ciudad. La purga se estaba extendiendo más de la cuenta, y todo culpa de Zim y Dib. Además de ese pequeño proyecto de soldado elite… Niz Membrana.
Tak recuerda con recelo su primer encuentro con ese smeet. Con solo unos míseros ocho años se volvió todo un dolor de cabeza. Ese jovencito no era fuerte ni rápido, pero su cerebro y su PAK parecían estar a la altura de un estratega de escuadrón.
Eso no era normal en un irken, el pensamiento libre a edades tempranas era mal visto. Ni siquiera ella en su juventud demostró tanta templanza ante situaciones extremas.
Pero en el pasado, cuando ella intentó destruir a Zim y a Dib con solo presionar un botón, ese jovencito junto con su hermana desbarato todos sus planes. Habilidoso a la hora de crear una estrategia con las pocas cosas que tenía a su disposición, no quería pensar en el guerrero que se había convertido en esos años en los que no lo había visto.
Tak sabía que no era normal que ese smeet fuera tan fuerte, ni siquiera sabía de donde Zim había sacado su PAK. Si había entendido bien, Niz había sido concebido en el planeta Tierra, y era imposible para cualquier invasor irken armar una unidad PAK con la tecnología disponible allí. Solo se hacían en Irk, en la sala de incubación de smeets.
La única forma de obtener un PAK era naciendo en Irk… o quitárselo a un irken. Esto último era lo que le molestaba ¿De quien era el dichoso PAK del smeet de Zim? Averiguarlo ayudaría a rastrearlo y destruirlo, así cargaría a Zim con otro crimen: Asesinar a un soldado Irken y robar su PAK.
-Comandante Tak- Uno de los soldados llega a su encuentro mientras presenta sus respetos a la irken realizando un saludo militar.
-Descanse soldado… informe- Exige Tak con cierta calma. El soldado irken seguía estoico mientras hablaba, pero las noticias que traía eran dignas de poner nervioso a cualquiera.
-Las tropas del cuadrante 34 han sido atacadas por una horda de cadáveres humanos animados- Dice el irken, su rostro no mostraba emoción alguna, pero la noticia hizo rechinar los dientes de Tak. Ella no podía creer lo que escucharon sus antenas, hasta iba a pedir que repitiera la información, pero decidió continuar con su idea.
-Envíen a los comunicadores y que investiguen el asunto, respáldenlos con los mejores soldados que tengan, quiero informes completos e impecables en menos de una hora- Era una buena idea, si descubría las habilidades de esta nueva amenaza de parte de la raza humana, podría diezmar fácilmente esos cadáveres animados y finalizar con la purga en ese planeta.
-Si, señora- Dice el irken, que realiza un saludo militar y sale corriendo a cumplir sus órdenes.
-Maldita sea, esto debe ser obra de ese raro humano cabezón- Tak recuerda a Dib con mucha rabia, sabiendo muy bien como le atraían los asuntos paranormales. Ella había conocido un poco de la cultura humana y de este mundo gracias a él, y sabía que lo que describió su soldado era un zombi.
Algo que se supone, no debería existir en este planeta.
-No importa lo que nos tire ese humano- Tak sonríe con malicia y sus ojos se llenan de una maligna determinación –Este planeta caerá en manos del imperio, y ellos dos solo podrán sentarse a ver como es destruido… hasta el último pedazo de civilización de este planeta sucumbirá- Tak se pasea entre sus soldados, y chasquea los dedos de sus manos. Dos irkens llegan con pequeños contenedores cilíndricos sellados con metal violáceo.
-Vamos a ver cuánto duran si desactivamos las defensas de Membrana con su ayuda- La irken toca los botones de los contenedores, y las capas de metal saltan a los lados, golpeando a un par de irkens que estaban haciendo de tontos. Ahora había un cristal. Y lo que estaba del otro lado comenzó a golpearlo. Una pequeña unidad SIR de ojos cian que lloraba por un taco y un pequeño alce robótico que no dejaba de chillar.
-Si quieren ver a su amo con vida…- Tak los mira a los dos con cierta suspicacia enseñándoles a ambos robots una horrible sonrisa, llena de maldad y arrogancia-…Tendrán que seguir todas mis instrucciones, par de basuras-
(…)
-Este es nuestro fin- Skoodge entra en pánico, mientras corre con Dix en sus brazos lejos de la casa de Dib. Estaba lloriqueando cosas como "Esa loca nos va a matar ¿Por qué tuve que hacerle caso a Zim? ¿El universo me odia?" Mientras Skoodge corría por su vida y la de Dix, que estaba por llorar junto con él, Zim sale a su encuentro para darle nuevas instrucciones.
-Skoodge, debes llevar a Dix a un lugar seguro- El irken zarandea un poco a su amigo, y este se despabila al ver lo que estaba pasando. A pocos metros de ellos se desarrollaba un raro espectáculo. Membrana y el sujeto vestido de amarillo estaban haciendo garabatos en el piso con su propia sangre. De por si tanto Skoodge como Zim no podían ayudar en nada, la sangre humana era un terrible ácido para ellos, a base de hierro y agua.
-¿Qué están haciendo?- Dice confundido Skoodge mientras tranquiliza a Dix entre sus brazos. El niño dejo de llorar y se duerme exhausto entre los brazos del irken.
-Este enemigo no es extraterrestre ni humano… se necesitan de otros métodos para deshacerse de esta cosa- Zim empuja lejos a Skoodge para que se aleje de ellos–Esto podría ser peligroso para Dix… vete de aquí-
Dib Membrana seguía leyendo la información guardada en su computadora. El nombre de Gazarata era poco conocido por los investigadores paranormales de su planeta, solo había diosas similares a ella de tiempos remotos, pero no presentaban las características que estaban presenciando. Por lo que Dib supuso que esta tal Gazarata venía de otra dimensión ¿Cómo vencer una entidad que ni siquiera pertenece a este mundo con unos cuantos garabatos?
-Escucha Dib, lo que haremos es sacar a Gazarata de esta dimensión… estamos empujando a tu hermana y a ese monstruo a la dimensión de donde provengo…- Shin dice esto con algo de prisa -…pero si nadie está del otro lado para retenerla allí volverá y nos comerá a todos-
-¿Nos comerá?- Dice atónito el humano, mientras Zim llega a su lado para socorrerlo. Ese ritual estaba restándole fuerzas y había perdido demasiada sangre.
-Ella es la diosa del hambre eterna y el vacío, nos devorara como lo harán los horribles wiikas que ha convocado, y no dejara nada vivo en este mundo- Dice muy concentrado Shin mientras termina de trazar los símbolos en el piso.
-¿Gaz? ¿Qué pasara con Gaz?- Pregunta aterrado Dib.
Shin niega lentamente y luego frunce el ceño con molestia al ver que Gazarata se daba cuenta de lo que estaban por hacer -¿Listos?-
Dib y Zim asienten, Shin marca el último símbolo en su mano con un cuchillos y lo apoya en medio de los símbolos de que habían trazado – ¡Vete de aquí, maldita puta!-
La luz que desprendieron las marcas eran cegadoras, Shin tuvo que cubrirse los ojos, Zim protegió a Dib usando su espalda como escudo. Una enorme columna de luz abrió las nueves del cielo, y una fuerza poderosa comenzó a absorber todo lo que estaba a su alrededor, como si fuera una potente aspiradora.
(…)
Tak estaba sola enfrente de la casa de Membrana. Había llegado hace pocos segundos antes de que comenzara el ritual para enviar a la hermana de Dib a otra dimensión. Parecía que esa humana había adquirido poderes inimaginables. Tak supuso que era mucho mas peligrosa para los humanos que los mismos irkens, al ver a Membrana echarla por un portal a vaya saber uno donde.
Pero eso no detendría su plan.
Ella iba a obtener su venganza y demostraría su supremacía ante Zim y los más altos. Acabaría por completo con ese irken traidor a su patria y ese humano cabezón.
-Escuchen montón de chatarra, van a ir allí y van a estallar en miles de pedacitos- Tak dice esto GIR que estaba ocupado mirando el vacío y a Minimoose que estaba flotando alrededor de los dos con total calma.
-¡Presten atención, basuras!-
GIR y Minimoose se quedan mirando a Tak como si fuera la cosa más interesante del universo, pero no dicen nada. Ambos estaban demasiado inestables ante las órdenes de esta irken. El programa para proteger a Zim y su familia estaba siendo atacado por una retórica de protección hacia su amo, si ellos no podían proteger a su amo y a su familia al mismo tiempo da lo mismo que estalle una bomba y se lleve la vida de todos. Los ojos de GIR se tornan rojos al igual que los de Minimoose. Dejando atrás a Tak, activan sus propulsores para acercarse a sus amos.
Zim estaba aterrado viendo como ese remolino succionaba todo lo que esta a su alcance incluyendo a la Gaz-Gazarata. Dib estaba llorando por su hermana, no podía hacer nada para detener el proceso ni para contenerla, pero estaba seguro que encontraría la forma de traerla de vuelta.
En ese momento se escuchan los gritos de alegría de dos robots que hacía tiempo que no veían. Zim abrió la boca con algo de sorpresa, sus ojos se anegaron un poco de lagrimas y extendió sus brazos para recibir a sus mascotas.
-¡GIR! ¡MINIMOOSE!-
Tak observaba embelesada la escena. Un lindo encuentro estaba llevándose a cabo y esas dos chatarras iban a volar en pedazos cuando active la bomba que llevaba GIR encima. Tak presiona el botón de su muñequera y escucha un pitido proveniente de su flamante voot en el cual estaba sentada.
-¿Qué demonios? ¡LA BOMBA ESTA EN EL VOOT!- Tak trata de escapar antes de que estalle. Pero era demasiado tarde, la explosión la hizo pedazos sin piedad.
(…)
GIR abre su cabeza y le enseña a su amo Zim un sándwich –Este es para el amo Niz- Hacía unos minutos atrás GIR se aburrió de llevar una bomba en la cabeza y la sustituyo con un sándwich para su amo Niz. Y por supuesto que cambio el atún que estaba en su tanque de combustible, por combustible. Si quería llegar al amo Niz mientras peleaba necesitaba sus propulsores.
Minimoose hace unos grititos de alegría y busca en todos lados a alguien en particular, que sin duda se trataba de su dueña Vivian. Pero solo ve a Dib, Zim, Skoodge, Dix y a un perfecto extraño. Molesto por no encontrar a su ama, el alce golpea con sus astas a Dib y se queja con chillidos. El joven lo mira un poco apenado y responde –Lo siento Minimoose, Vivian y Niz no están aquí-
GIR comienza a llorar por su amo Niz, gritando y comiéndose el sándwich que le preparo al mismo tiempo. Minimoose se queda aplastado en el piso, completamente desmoralizado. De repente, el sistema de rastreo vort que contiene el alce mecánico en su interior para localizar el pak de Niz se activa. La señal era débil, pero el pequeño alce se levanta para buscar un punto donde aumente la frecuencia.
-¡SQUEEEEEE!- El pequeño alce se lanza a toda velocidad hacia el vórtice. Había detectado que la señal era más fuerte dentro de este.
-¡Minimoose! ¡Regresa! ¡Es peligroso…!- Zim no termina de decir esto que GIR activa sus turbinas para seguirlo.
-¡Amo Niz! ¡Le hice un Sammish!- los gritos de GIR desconcertaron tanto a Zim como a Dib. El último reacciona y le grita a GIR -¿Sabes donde esta Niz? ¡GIR, Dinos donde están!- Pero era demasiado tarde, ambos robots se introdujeron junto con Gazarata en el portal.
-Tal vez ellos estén en mi mundo- Dice con calma Shin mientras Gazarata es tragada por el vórtice junto con las mascotas del irken –Cuando Gazarata y yo pasamos a esta dimensión, es muy probable que ellos hayan cruzado a la nuestra-
-¡Eso significa que estas enviando a ese monstruo al mundo donde están mis hijos!- Zim saca las patas de araña mecánicas de su PAK y lo sujeta con fuerza en el suelo. Shin siente como atraviesan los músculos de sus brazos, y el dolor lo invadió de tal forma que comenzó a gemir por lo bajo.
-Maldito… infeliz- Gruñe con rabia Shin mientras trata de sobrevivir a ese feroz ataque–Allá tengo una amiga que logrará derrotarla… Ella posee la única arma para destruir a una diosa pagana- Shin le da una mirada llena de rencor de Dib y escupe -¡Quita a está alimaña espacial de mi antes de que le saque las tripas!-
Dib reacciona y trata de apartar a Zim del joven de traje amarillo. El muchacho sujeta su brazo derecho con fuerza para parar la hemorragia.-Los zombis no van a desaparecer hasta que maten a Gazarata…- Dice adolorido Shin mientras Skoodge observa la escena con preocupación. Eso significaba que si la amiga de ese sujeto no mataba a Gazarata, ellos tendrían que lidiar con cientos de esos cadáveres vivientes.
"Quien quiera que seas, por favor, destruye a esa cosa" El irken decía esto en su interior, rogando por la persona en la que Shin confiaba tanto.
-¿Qué pasará con Gaz?- Dice Dib con cierta preocupación.
-Bueno, Kia puede matar a esta diosa sin dañar a tu hermana… pero dudo que ella logre sobrevivir a la posesión de Gazarata- El joven de amarillo se da cuenta de que el portal seguía abierto a pesar de que Gazarata ya se había ido. Algo no andaba del todo bien ¿Acaso lo estaban manteniendo abierto desde el otro lado?
-Entonces tu amiga puede matar a Gazarata… pero a Gaz no-
-Claro, la niña es humana, Ramiel no daña a los humanos… pero es una posesión muy poderosa, nadie logra vivir para contarlo cuando son exorcizados de Gazarata- Dice Shin
-Viejo, tú no conoces a mi hermana- Dib dice esto con una ligera sonrisa, muy confiado.
-Esa pequeña bolsa de carne sería capaz de sobrevivir aunque la Tierra volara en pedazos- Dice molesto Zim –Esa cosa "Gazarata" no sabe con quién está jugando-
-Shin, necesito que me cuentes lo que está pasando y como llegaron nuestros hijos a esa dimensión- Dice Dib con algo de perspicacia. Tal vez muy pronto puedan dar con el paradero de sus hijos.
-Les diré todo lo que se, pero creo que es demasiado tarde para este mundo- Molesto Shin mira a los demás como si su presencia le molestara –La plaga de zombis diezmaran las poblaciones irkens y humanas… y ellos aprovecharan a invadirnos-
-¿Quiénes vendrán a invadirnos?- Zim estaba incomodo ante la segunda invasión que se avecinaba, no estaba seguro de poder enfrentar a más enemigos de los que ya tenían.
-No quienes, sino que- Dice Shin con impaciencia –Vampiros, licántropos, banshees y ogros… todas aquellas criaturas que han sido relegadas a la sombras volverán a caminar sobre la Tierra y la reclamaran para ellos-
Continuara
Continuara ^^
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Gracias por leer ^^
