"Party every day"


Blaine se encontraba en los brazos de Kurt acurrucado después de una problemática preparación del almuerzo. Pronto el moreno comenzó a despertarse, miró a Kurt que todavía estaba ahí, sonrió y lo besó en la frente. Los truenos anunciaban que esa iba a ser una noche tormentosa. El castaño se sobresaltaba con cada trueno, lo que hacía que se acurrucase más.

Kurt odiaba los días lluviosos, se le electrificaba el cabello, las gotas de lluvia arruinaban su atuendo y el barro ensuciaba sus zapatos. Blaine no sabía si era egoísta decir que amaba los días tormentosos solo porque a Kurt solo le daban ganas de quedarse acurrucado en la cama compartiendo el calor.

El castaño comenzó a despertarse, empezó a abrir lentamente sus celestes ojos. Un pequeño rayo de luz de la cocina se filtró por sus pestañas, lo que hizo que escondiera su pálido rostro en el pecho tostado por el sol de Blaine. El moreno solo sonrió.

-Hola Kurtie…

Kurt miró a Blaine con el ceño fruncido pero sonriendo.

-Blaine…

-Nos quedamos dormidos.

-Mjm… Demonios, ¿que hora es?

-Am… Las 5:30 p.m.

-Oh no, tengo que irme, Rachel irá a mi casa para prepararnos para la bienvenida de NYADA

-Oh… Kurt. Solo cuídate ¿si?

-Prometo que me cuidaré, te llamaré Blainey.

El castaño depositó un suave beso en los labios del moreno y solo se fue muy apurado.


Kurt sintió que en la casa retumbaba el timbre. Cuando abrió descubrió a su deslumbrante mejor amiga parada en frente con una gran sonrisa en el rostro, un late en la mano y un bolso colgado del hombro.

-Pasa Rei.

-Fue un día largo, solo espero que esta fiesta lo valga.

-Si… Me costó una noche con Blaine, ya lo extraño.

Rachel rió ruidosamente mientras sacaba su atuendo del bolso y lo dejaba sobre el sillon

-Hablé con una chica y sus extraños amigos hace un rato. Parece que no son así como nos imaginábamos.

-Créeme, son muy parecidos en algún punto a nosotros.

-Hey Kurtie, iré a tomar una ducha.

-Okey.

Después de dos horas de tratamiento de cabello y piel de ambos, los dos estaban listos para la fiesta.

Rachel llevaba un vestido corto blanco, unos zapatos negros, y una campera de hilo liviana por si acaso. Kurt llevaba un suéter azul, unos de sus favoritos, un pantalón blanco increíblemente ajustado que dejaba en evidencia su figura, y unas zapatillas negras.

Después de echarle un vistazo al espejo por última vez se dirigieron al auto de Kurt. Luego de tomar unas cuantas calles erróneas que hicieron que el viaje sea más largo de lo previsto, llegaron a una gran casa decorada por luces de colores y algunas guirnaldas, la calle estaba ocupada por muchos autos estacionados, y la gente comenzaba a entrar. Caminaron hasta la puerta, que estaba abierta. Allí se encontraba la anfitriona recibiendo a todos los invitados.

-¡Bienvenidos!, pasen por favor. Todos están en el patio trasero, ¡se divertirán mucho!

Los dos jóvenes solo dieron una gran sonrisa a la morena parda frente a ellos y caminaron por el pasillo que dirigía hacia el patio. De pronto el castaño se topó con la figura poco familiar de Sebastian que se encontraba en la cocina, apoyado en la mesada al lado de las bebidas con una botella de cerveza en su mano. Cuando Sebastian encontró a Kurt, le lanzó una gran sonrisa y se acercó a el.

-¡Hey Kurt!

Kurt estaba solo, Rachel no le había prestado mucha atención y había seguido de largo hacia el patio. Sebastian ya se encontraba frente a el

-¡Hola, Sebastian!

-Esperaba verte por aquí, no sabia si mi hermana te había invitado.

-¿Tu… Tu hermana?

-Oh, si, Harmony es mi media hermana, nuestros padres compraron esta casa para los dos, pero yo me fui a un departamento, así podía vivir.

-Parece una linda chica.

-Lo es… Yo no.- Sebastian le guiñó un ojo a Kurt

El castaño alzó las cejas, sonrió y se sonrojó un poco.

-En fin, ¿Vamos afuera?

-Vamos…

Llegaron al patio y pudieron ver pronto la multitud de chicos que bailaban desenfrenadamente gracias al alcohol. Comenzó a buscar con la mirada, para luego darse cuenta que lo hacía en vano, no conocía a nadie ahí.

Sebastian lo llevó a la barra donde se sentaron en las banquetas altas mientras miraban a las personas.

-¿Te diviertes?

-Mjm…

-¿Tomas algo?

-No, creo que paso.

-¡Vamos, estas para divertirte!

El joven rubio le alcanzó un pequeño trago de color rojo con una gran sonrisa en el rostro.

-Creo… Creo que algo no me hará mal.

-Esa es la actitud, Kurtie.

Pronto un pequeño trago con sabor a frambuesas se convirtió en botellas y botellas de diversos colores, esto hizo de Kurt un joven alegre, despreocupado y desenfrenado.

El castaño bailaba frenéticamente al lado de Sebastian.

-¡Atención chicos! Empecemos a conocer las nuevas voces. Quien quiera subir a cantar, está invitado.

-¡Yo! ¡Yo! ¡Yo! ¡Yo, yo! ¡Quiero cantar!

Kurt se acercó al escenario alegremente mientras alzaba la mano alocadamente. Harmony le dio la mano para ayudarlo a subir con una sonrisa en el rostro. Pronto le entregó el micrófono y lo dejó solo para que haga lo suyo.

-She never been on a flight, She never been in a limousine-Lanzó una Mirada picara a Sebastian-And now she's living the life Popping bottles in LA.

-She's dancing up on the table Got everybody's attention- Una risita torpe escapó de sus labios-She broke my hands on her body And now she's whispering in my ear.

-This is a best night of my life. And I wish this between you and I. Cant last for ever.

-Make last is for ever, Make last is for ever, Make last is for ever, Make last is for…

Pronto la canción llegó a su fin. Kurt no acostumbraba cantar LMFAO, pero estaba en una fiesta, debía cantar algo que todos conocieran. Una oleada de aplausos inundó el patio. Bajó a tubos y solo se dirigió hacia la cocina para buscar algo para tomar. Al llegar, se encontró con muchas botellas de colores, tomó una azul y la puso muy cerca de sus ojos, no podía leer las pequeñas letras.

-Estupidas letras, porque demonios son tan pequeñas.

Sintió una mano en su hombro.

-Me… gusto tu presentación…

-Gracias, ¿quieres decirme que demonios es esto?

-La verdad, no tengo idea.

-Solo espero que no sea detergente.

Sebastian tomó a Kurt por la cintura y apoyó su cara en su espalda.

-Hueles bien. Y oh por dios, que bien te queda este pantalón.

El castaño empezó a dar pasos vacilantes hacia el living con Sebastian colgado de atrás y la botella en la mano. Cayeron de repente y quedaron los dos sentados con la espalda apoyada en la pared. Repentinamente comenzaron a reírse.

-Debo tener un arcoiris en mi estomago.

Sebastian balbuceaba algo mientras apoyaba su cara en el hombro de Kurt. El castaño no paraba de darle sorbos a la botella.

-Me quiero levantar pero estos estupidos pies no están.- Sebastian se reía frenéticamente mientras decía esta frase que casi se le entendía.

Kurt comenzó a intentar levantarse, logró ponerse de pie. Sebastian se quedo tirado en el piso.

-Vamos Seb, quiero ser una súper estrella.

-¿Aquí?

-Es un comienzo, tonto.

Kurt tomó de las manos al castaño y lo puso de pie. Sebastian en una maniobra increíble puso a Kurt contra la pared y apoyó su cabeza en el hueco de su hombro.

-Odio esto, realmente lo odio.

-Que cosa, Seb.

-Estar enamorado, es una estupidez.

El chico contra la pared miró al rubio con la cabeza en su hombro, algo de conciencia volvió a su cabeza.

-Vamos a sentarnos, no puedo mantenerme de pie. Dame una mano

Sebastian alzó una mano ausentemente.

-Muy gracioso, vamos.

Sebastian se colgó del cuello de Hummel. Decidió dirigirse a las escaleras y por algún motivo subirlas haciendo malabares para evitar que los dos rodaran por las escaleras. Kurt abrió una de las puertas al azar y se encontró con un cuarto perfectamente decorado.

-Bienvenido… a mi maldito mundo.

Kurt entró y desató a Sebastian de su cuello, empezó a mirar todo con mucha curiosidad.

Pronto sintió que unos brazos lo atrapaban contra la pared. Sintió unos labios tibios contra los suyos. Un calor empezó a subir por sus mejillas, por todo su cuerpo en realidad.

No sabía que hacer, estaba muy embriagado, pero aún así sabía que lo que estaba haciendo estaba muy mal. Aunque debía admitir que Sebastian si sabía como moverse. Sus labios y sus lenguas estaban combatiendo una guerra campal.

Sus cuerpos se encontraban demasiado pegados. Sintió la erección de Sebastian rozar su pierna, lo excitó aún más. Sebastian empezó a dar pasos vacilantes hasta tropezar con su cama. El joven rubio terminó sobre Kurt con las piernas a cada lado de su cuerpo, Kurt no sabía si era culpa del alcohol. Pero le agradaba en algún punto lo que estaba pasando.

Sebastian se inclinó un poco para mirarlo bien, le lanzó una mirada picara y comenzó a besar su cuello mientras hundía sus manos en su cabello castaño ya desordenado por toda la situación.

-Me gusta cuando tienes el cabello desordenado, es más sexy- Sebastian hablaba entre beso y beso que excitaba a Kurt cada vez más.

-Esto está mal, Seb.

-Vamos, dirás que no te gusta.

-Demonios que me gusta, pero, esta mal, tengo novio.

-Si no te molesta a ti, tampoco a mí.

-Ese es el problema, eres increíblemente guapo y vaya que sabes como moverte. Pero me importa.

-Ya te hubieras ido si te importara…

Sebastian dejó su cuello en paz, miró el rostro de Kurt que se encontraba sonrojado. Comenzó a reír frenéticamente. El castaño también empezó a reírse.


Oh fuking yeah!. Lo púse más picante para que no se aburran de tanta ternura, ahora vienen los problemas chicas!. Le púse más detalles como me aconsejaron, espero que haya quedado bienn. Se empieza a poner interesante. Me estoy volviendo loca por la espera del 3x15, parece que va a ser un capitulo especialmente para los Anderson, aparece el hermano mayor de Blaine que es MATT BOMER!, Oh si, y tienen como recuerdos de cuando eran pequeños WIWI.

Bueno me voy chicas, nos vemos mañana si dios quiere!. Besos!.