Capítulo 7: Silencio
- ¡Cariño, ya estoy en casa! -escuchó Clarke haciendo que girase los ojos y se riese sin poder evitarlo.
Salió de su estudio con la ropa y los brazos llenos de pintura para encontrarse con Raven que la miraba sonriendo.
-Siempre dices lo mismo -dijo Clarke acercándose al lavabo para limpiarse- Sabes que ya ha perdido la gracia, ¿verdad?
-Dado que aun puedo ver esa sonrisita tuya cada vez que lo digo, no, no ha perdido la gracia -dijo Raven orgullosa de sí misma.
Clarke se rio ligeramente mientras frotaba sus brazos para eliminar la pintura.
-Ya veo que anoche lo pasaste muy bien -dijo con sorna Raven mientras la miraba apoyada en la puerta del baño con su sonrisa de suficiencia.
-Tu tampoco lo debiste pasar muy mal si no has dormido aquí y llegas a estas horas -respondió Clarke en el mismo tono.
-Que puedo decir -se encogió de hombros- En algún sitio tenía que dormir si no quería encontrarme con alguna escena que me traumatizaría para toda la vida.
Clarke alzó una ceja sonriendo y miró a Raven.
-Ambas sabemos que, si te dejase, te unirías a nosotras -bromeó Clarke.
-No niego ni afirmo nada -dijo rápidamente Raven para después reírse.
-Eres imposible -soltó Clarke aun sonriendo mientras se secaba después de haber quitado toda la pintura posible de su cuerpo- Por cierto ¿Cómo sabias que vendríamos aquí? -preguntó cuándo se le ocurrió de repente.
-No lo sabía -se encogió de hombros- Anya dijo que, seguro que estabais aquí, que dudaba que Lexa te llevase a su casa.
- ¿Por qué? -preguntó Clarke confundida mientras se dirigía al salón seguida de Raven- ¿Cree que no quiere que vea su casa? ¿Hay algo malo allí?
-No lo sé, Clarke – respondió Raven- No dijo mucho del tema y yo no quise insistir.
-Pero ella vive con Anya ¿no? -preguntó Clarke confusa- ¿No has estado en su casa?
-Sí, viven juntas y sí, he estado allí -le informó- Y no he visto nada raro. No hay partes de cuerpos en el congelador, ni un altar satánico ni nada de eso -sonrió divertida- Por lo menos en las partes que he visto.
- ¿Entonces porque no querría llevarme allí? -Clarke aún seguía confusa.
-No lo sé, Clarke -insistió Raven- Lexa no parece una persona que le guste que invadan su intimidad, será por eso.
Clarke frunció el ceño aun no muy convencida.
-Deja de preocuparte por tonterías y enséñame en lo que estabas trabajando -dijo Raven cambiando de tema- ¿Has dibujado a Lexa desnuda? -movió las cejas provocativamente.
Clarke se mordió el labio sonrojándose levemente mientras desviaba la mirada.
- ¡Lo sabía! -gritó Raven emocionada- Eso tengo que verlo -afirmó dirigiéndose en dirección al estudio de Clarke.
- ¡Raven! -gritó Clarke cuando se dio cuenta de las intenciones de la otra- ¡Ni se te ocurra! -intentó que se detuviese, pero la otra la ignoró.
- ¡Oh dios mío! -dijo Raven al entrar al estudio y ver el cuadro en el que había estado trabajando Clarke- ¿No habíamos quedado en hacer un trio? -preguntó divertida al ver el cuerpo desnudo de Lexa en aquel dibujo tan realista.
- ¡No! -se quejó Clarke tirando de ella fuera del estudio y cerrando la puerta.
-Una orgia me vale también -dijo entre risas corriendo por la casa mientras Clarke la perseguía para golpearla.
- ¡Idiota! -dijo Clarke riéndose sin poder evitarlo mientras perseguía a su amiga.
Definitivamente Raven siempre conseguía hacerla reír.
Unos días después Clarke se encontraba en una de sus clases de dibujo enfrascada en un cuadro que les habían pedido cuando de repente sintió como su móvil vibraba avisándole de que acababa de recibir un mensaje.
Sacó el teléfono sin que el profesor se diera cuenta y una enorme sonrisa apareció en su rostro.
Lexa: ¿Sabes que te ves muy sexy con esa bata llena de pintura?
Clarke se rio disimuladamente mirando la bata llena de pintura que llevaba puesta para no mancharse y después miró a su alrededor intentando averiguar cómo sabía Lexa lo que llevaba puesto. No tardó mucho en darse cuenta que Lexa se encontraba apoyada en un árbol frente a la ventana mirándola con una sonrisa en su rostro.
Desde aquel día en el que durmieron juntas no se habían vuelto a ver, habían intercambiado algún que otro mensaje, principalmente con contenido sexual, pero ninguna de las dos parecía haberse atrevido a mencionar un nuevo encuentro.
Y en ese momento ahí se encontraba Lexa, observándola con una sonrisa en su rostro y Clarke no pudo evitar sonreír de igual manera.
De repente Lexa dejó de mirarla y centró su atención en su teléfono, escribiendo algo.
El teléfono de Clarke rápidamente volvió a vibrar avisándole de otro mensaje.
Lexa: Aunque la verdad, te verías mucho mejor sin ella.
Clarke se mordió el labio sonrojándose levemente y no dudó en responder.
Clarke: ¿Es una proposición indecente, mi Comandante?
Clarke alzó una ceja desafiándola y una traviesa sonrisa apareció en el rostro de Lexa.
Lexa: Depende. ¿Cuándo terminas?
Clarke: En 20 minutos tengo una hora para comer.
Lexa: En 25 minutos te quiero en los baños de la zona norte. Lleva la bata.
Clarke: Si, mi Comandante.
Clarke ya sentía la creciente excitación y desesperación porque pasase el tiempo lo más rápido posible mientras que Lexa desaparecía de su vista aun con la traviesa sonrisa en su rostro.
Cuando por fin tocó el timbre avisando del fin de la clase Clarke ya había recogido todo y estaba dispuesta a ir lo más rápido posible al baño, estaba totalmente ansiosa por lo que pudiese ocurrir allí.
- ¿Vienes a comer con nosotros? -preguntó de repente Octavia sacándola de sus pensamientos y reteniéndola.
-No, he quedado con una amiga -le sonrió con suavidad intentando calmar los nervios.
-De acuerdo, nos vemos luego entonces -Octavia cogió sus cosas y salió por la puerta en dirección a la cafetería.
Clarke hizo lo mismo, pero cogió el camino contrario. Recorrió prácticamente todo el recinto hasta el lugar donde había quedado con Lexa. Parecía que era un lugar apartado y no se encontraba nadie en las inmediaciones, así que no había peligro.
Cuando entró en el baño ni siquiera tuvo tiempo de mirar si Lexa se encontraba allí porque en cuanto puso un pie en aquel baño Lexa tiró de ella con fuerza y la pegó a la pared estrellando los labios contra los suyos.
Clarke gimió entre sus labios e instintivamente sus manos fueros directas a la cintura de la otra intensificando el beso todo lo pudo, aunque no era mucho ya que Lexa seguía llevando el control mientras movía su lengua recorriendo sus labios y sus manos se aferraban al cuello de la rubia para mantenerla en su sitio.
Después de unos segundos Lexa se separó sus labios respirando agitadamente y comenzó a besar su cuello mientras que Clarke ladeó la cabeza para darle mejor acceso y se mordía el labio conteniendo los gemidos.
-Llevo días pensando en hacer esto -gruñó Lexa mordiendo levemente su cuello haciendo que Clarke gimiese sin poder evitarlo.
- ¿Y por qué has esperado tanto? -preguntó Clarke con la respiración entrecortada.
-No lo sé -respondió Lexa.
De repente Lexa se separó frunciendo el ceño mientras miraba el cuello de Clarke.
- ¿Pasa algo? -preguntó confundida la rubia.
- ¿Has tapado el chupetón con maquillaje? -preguntó sin dejar de mirar el sitio donde lo había hecho.
-Si… -respondió lentamente Clarke.
- ¿Por qué? -preguntó mirando a Clarke a los ojos.
-Es más fácil hacer eso que dar explicaciones a cualquiera que le dé por mirarme. -Clarke frunció el ceño confundida.
Lexa gruñó y se pegó a su cuerpo de nuevo sorprendiendo a Clarke, sobre todo cuando empezó a sentir como la morena chupaba con fuerza el lado contrario donde tenía el otro chupetón.
Después de unos segundos Lexa dejó de chupar y lamió la zona lentamente para después subir hasta su oreja mordiendo el lóbulo.
-Ni se te ocurra taparlo -le ordenó- Quiero que todo el mundo sepa que eres mía, ¿de acuerdo?
-Si… mi Comandante… -dijo Clarke entre gemidos sintiendo como sus piernas comenzaban a temblar.
Lexa abrió su bata y comenzó a acariciar su vientre bajo la camiseta sin dejar de dar pequeños mordiscos en su cuello.
-Voy a hacerte uno cada día si hace falta para demostrar a todos que eres mía -gruñó arañando su vientre provocando que Clarke gimiese profundamente.
-Dios… -fue lo único que pudo decir Clarke.
De repente escucharon unas voces que se acercaban. Se miraron a los ojos sorprendidas durante un momento y cuando Clarke se iba a separar para fingir que no pasaba nada, Lexa tomó otra decisión y tiró de ella a uno de los cubículos cerrando la puerta tras de ellas para que no las vieran.
Lexa colocó un dedo sobre sus labios indicándole que se mantuviera en silencio y Clarke solo pudo asentir sin saber que más hacer.
Las voces se acercaron aún más y poco después la puerta del baño se abrió.
Un grupo de chicas acababa de entrar en el baño y por lo que estaban hablando, no parecían tener intención de darse prisa en acabar e irse, pero eso no parecía molestar a Lexa, que sin inmutarse abrió la camisa de Clarke enterrando su cara entre sus pechos comenzando a morder y a lamer.
- ¡Lexa! -susurró Clarke llamándole la atención sin ser escuchada por las chicas de afuera.
Lexa alzó la cabeza mirándola con una sonrisa traviesa en el rostro, después se acercó a su oído y susurró:
-Voy a follarte ahora mismo, así que, si no quieres que se enteren, mantente en silencio.
Clarke abrió los ojos asustada, no creía ser capaz de mantenerse callada cuando Lexa la tocaba como estaba haciendo en esos momentos en los que comenzaba a desabrocharle los pantalones y deslizaba su mano por debajo de su ropa interior.
-Aunque… -Lexa deslizó un par de dedos por sus labios sintiendo lo mojada que estaba ya- Dado lo mojada que estas, a lo mejor si quieres que todo el mundo oiga como te follo -mordió su cuello con fuerza y Clarke llevó una de sus manos a su boca para morderla y no gemir- No, no, no -la regaño Lexa cogiendo su mano para sacarla de la boca- Nada de taparte la boca -ordenó.
-Sí, mi Comandante -dijo lo más bajo que pudo.
Lexa sonrió de manera traviesa comenzando a acariciar el clítoris de la otra mientras la miraba a los ojos viendo como Clarke intentaba contener el placer que sentía.
Entre la intensidad de la mirada de Lexa, sus caricias y el tener que contenerse, Clarke se estaba volviendo loca así que cerró los ojos y se mordió los labios echando la cabeza para atrás hasta apoyarse la pared intentando controlarse.
Sin esperárselo, de repente, Clarke recibió una pequeña bofetada haciendo que abriese los ojos rápidamente totalmente confundida. No había sido una gran bofetada, apenas le había dolido, pero si sorprendido, sobre todo cuando al abrir los ojos se encontró la dura mirada de Lexa.
-Mírame -ordenó la morena mientras de golpe le metía dos dedos en su interior.
Comenzó a golpear sin miramientos su punto G mientras que Clarke no podía hacer mucho más que morderse el labio hasta producirse un ligero corte y mirar a los ojos a esa chica que la iba a volver loca.
Las voces al otro lado de la puerta seguían escuchándose, aunque ninguna de las dos les estaba prestando la más mínima atención.
La folló sin miramientos, provocando por todos los medios que Clarke no pudiese evitar gemir y ciertamente le resulto extremadamente difícil a Clarke contenerse, sobre todo cuando rápidamente sintió como su orgasmo se acercaba de manera explosiva.
Clarke miró a Lexa de manera suplicante, sabía que no iba a poder contenerse, era totalmente imposible y en ese instante las chicas que se encontraban fuera sabrían lo que estaba ocurriendo en el interior y no sabía cómo enfrentarse a eso.
Lexa pareció entender su dilema porque sin dejar de follarla la besó con fuerza haciendo que los pocos gemidos que salían de la boca de Clarke muriesen en su propia boca.
La besó y mordió sus labios saboreando la sangre que se había producido al morderse ella misma y Clarke no pudo aguantar más y se corrió con fuerza aferrándose al cuerpo de Lexa para no caerse allí mismo.
Lexa se separó de sus labios apoyando su frente contra la de la otra mientras aún conservaba sus dedos en el interior de Clarke y las dos respiraban agitadamente.
En ese momento de silencio se dieron cuenta de que las voces del exterior ya no se escuchaban, no sabían muy bien si habían escuchado como se corría y se habían ido o si se habían ido porque habían terminado y en ese momento, ciertamente no les importaba en absoluto.
Se quedaron unos minutos así, mirándose a los ojos e intentando recuperar el aliento, después, lentamente, Lexa retiró los dedos de su interior haciendo que Clarke suspirase suavemente y aún más lento y sin dejar de mirarla, lamio cada uno de ellos recogiendo lo que había dejado la rubia.
Clarke la miró excitándose de nuevo sin poder evitarlo.
-Deliciosa -murmuró Lexa relamiéndose.
-Yo también quiero probarte -pidió Clarke queriendo que Lexa se corriese como ella.
Lexa negó suavemente mientras sonreía, después se inclinó y la besó.
-En otro momento, Princesita -le dijo.
Clarke frunció el ceño, pero asintió igualmente.
Lexa la miró durante un momento antes de añadir;
-No hay cosa que me gustaría más que hacer que te arrodillases entre mis piernas y empujar tu rostro contra mí -la besó de nuevo haciendo que Clarke gimiese al imaginarlo- Pero no es el lugar adecuado ni el más higiénico para hacerlo -le explicó.
Clarke asintió de nuevo sabiendo que tenía razón. A pesar de querer hacer eso con todas sus ganas, no le apetecía nada arrodillarse en aquel lugar.
-De acuerdo, mi Comandante -dijo con una sonrisa traviesa.
Las pupilas de Lexa se dilataron de nuevo y gruñó claramente excitada.
-No juegues con fuego, Princesita -se pegó a su cuerpo de nuevo- Que no tengo ningún problema en ponerte sobre mis piernas y darte un merecido castigo -apretó su trasero con fuerza haciendo hincapié en sus palabras.
Clarke gimió con fuerza pegando su cadera a la de la otra.
-Si crees que merezco un castigo mi Comandante, lo aceptaré -respondió mientras sentía como la otra apretaba aún más su trasero.
-No me provoques… -advirtió Lexa.
-Lo siento, mi Comandante -Clarke bajó la mirada mientras se mordía el labio.
Lexa suspiró mientras se separaba de su cuerpo.
-Tienes suerte de que nos encontremos aquí -le dijo.
Lexa se moría por hacerle todo lo que había dicho a la otra, pero no podía, sabía que no podía y eso la mataba por dentro más de lo que se había imaginado.
Suspiró de frustración y de repente sintió las manos de Clarke posándose en sus mejillas. Alzó la cabeza mirando a la rubia ligeramente confundida y Clarke simplemente la besó con suavidad.
Era un beso lento, sin la desesperación que parecían tener cada vez que se encontraban y sorprendentemente consiguió calmar a Lexa lo suficiente.
Clarke se separó sonriendo dulcemente y miró la hora, aun le quedaba media hora para volver a las clases. Solo habían estado allí media hora y parecía que habían estado horas, que loco era el tiempo a veces, o nuestra percepción de él al menos.
- ¿Tienes hambre? -preguntó de repente Clarke haciendo que Lexa frunciese el ceño ligeramente- Es la hora de la comida y como aún nos queda media hora pensé… -sus palabras murieron en su garganta no atreviéndose a seguir.
- ¿Quieres que comamos juntas? -preguntó confundida.
-Bueno… -se encogió ligeramente- Tú tienes que comer y yo también, así que no me importaría disfrutar de tu agradable compañía mientras tanto.
Lexa sonrió sin poder evitarlo, aquella chica era adorable cuando estaba nerviosa.
- No me tiraras la comida encima, ¿no? -preguntó divertida- ¿O me apuñalaras con el tenedor?
Clarke se sonrojo profundamente.
- Intentaré no hacerlo -respondió sabiendo que solo la estaba molestando.
-Bueno, entonces no veo porque no -dijo Lexa y Clarke no pudo evitar sonreír ampliamente ante ello.
Por fin podría conocer un poco más de aquella extraña y misteriosa chica que no estuviese relacionado con el sexo. O por lo menos eso esperaba.
Odio profundamente la palabra "coño", bueno, no la odio, pero no me gusta nada escribirla aunque sea en una situación en la que es necesaria. Es como si matase toda la narración (sé que no es así, pero sigue sin gustarme) Así que no os sorprendais si no aparece en ningun sitio esa palabra, lo insinuare y pondré sinonimos, pero no aparecerá. Eso tambien ocurre con algunas otras palabras, pero bueno, era solo para que no os pareciese raro.
Y si, prefiero escribir "puta" a "coño", yo soy así.
Yo que escribo esta nota aprovecho para agracer a todos los que se molestan en leer la historia y dejar un comentario.
