-Como siempre, la historia no me pertenece sino que es una adaptación de la pelicula "El Conjuro" estrenada en 2013. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto pero su distribución si recae sobre mi responsabilidad.


Hogar de la Familia Uchiha

Sakura se encontraba con su hija en el jardín de la casa jugando y observando a unos pequeños polluelos que habían rescatado, por así decirlo, del refugio de animales. La bella pelinegra de casi quince años tenía un pequeño polluelo predilecto, a sus ojos, al que—curiosamente—había nombrado Garuda.

-Garuda—llamó Sakura al polluelo que caminaba sobre el verde césped del jardín.

El polluelo, casi intuyendo a su, siempre, presente cuidadora, no hizo sino caminar hacia Sarada que se movía, haciendo caminar en círculos al pequeño e insistente polluelo.

-Garuda, Garuda—lo llamaba Sarada entre risas.

La pelirosa era observada por su madre que, de pie tras ella, observaba feliz el momento entre madre e hija. Sakura levanto la mirada al ver a Sasuke aparecer en la entrada. Con una sola mirada intuyó que iba a hacer algo, algo que ella no sabía. Solo necesitaba preguntarle algo para saber que mentía, lo conocía muy bien.

-Síguelo—indicó Sakura a su hija, besándole la frente antes de levantarse del suelo, sacudiendo el polvo y césped de u pantalones. Casi pisándole los talones, a Sakura no le resulto complicado alcanzar a Sasuke y hacerlo detenerse. -¿A dónde vas?

La Uchiha emitió lo que, para su esposo, era el mayor de sus encantos: una mirada llena de amor e inocencia que podía desarmarlo sin el mayor problema. Pero Sasuke sabia que tendría que mentirle si quería salir de ahí.

-A la tienda…a comprar algunas cosas—respondió Sasuke, evadiendo su mirada.

Sakura, ante su respuesta, cruzo los brazos tras su espalda, jugando coquetamente con sus pestañas y sabiendo que Sasuke mentía. Tantos años estando casada con él le conferían una capacidad imposible de olvidar para con la mente de su esposo. El simplemente no podía ocultarle nada.

-¿Para qué te esfuerzas?—preguntó Sakura.

-¿Qué?, ¿De qué hablas?—le cuestiono Sasuke.

La pelirosa lo observo con obviedad.

-En quince años jamás me has podido mentir—le recordó Sakura con la misma persuasión y serenidad que siempre mostraba.

Admitiendo su derrota, Sasuke suspiro sonoramente haciendo sonreír a su esposa que aguardo una explicación ante su "intento" de hacer algo a sus espaldas. Independiente de lo que fuera.

-El padre Sarutobi dijo que tiene un caso y quiere asistencia—habló Sasuke finalmente. Sakura, delante de él, se cruzó de brazos, meditando la idea, -le dije que iría yo mismo—con una sonrisa, Sakura negó y se dirigió hacia el auto sabiendo que Sarada se quedaba en compañía de su madre, Mebuki. -Sakura…voy yo, ¿sí?— Sasuke intentó disuadirla de tal idea.

Sakura no se giró a observar a Sasuke que, claramente, no deseaba que ella fuera a algo que él consideraba terminantemente peligroso.

-Voy contigo. Sasuke—zanjó ella con voz firme. Deteniéndose frente al auto, la pelirosa abrió la puerta para entrar pero Sasuke se lo impidió, -sé que te preocupa que vuelva a pasar.

-Es verdad, me preocupa—respondió Sasuke, aludiendo el hecho de que no quería que ella fuera. -Tal vez deberíamos hacer una pausa…escribir un libro—sugirió.

Arqueando una ceja, entre divertida e incrédula, Sakura negó ante la sugerencia de parte de Sasuke. ¿Un libro? Ambos se conocían y llevaban tan bien por una razón, hacían tan bien su trabajo y podían ayudar a otros por una razón, y Sakura no creía que esa razón fuera…escribir un libro. Eso, quizá, tendría lugar en un futuro remoto, pero no en ese momento.

-¿Qué me dijiste en nuestra noche de bodas?—aludió ella sin dejarse convencer.

El Uchiha se encogió de hombros ante la pregunta de su esposa e intentado recordar que le había dicho en su noche de bodas.

-¿Qué si lo hacíamos de nuevo?—preguntó él con diversión, haciendo memoria de sus propias palabras.

Ante esa respuesta, y con una sonrisa, Sakura evadió la mirada de su esposo, haciéndose de rogar y vigilando que ni Sarda ni su madre escucharan la conversación que Sasuke y ella estaban teniendo.

-Después de eso—rio Sakura, cubriéndose los labios. -Dijiste que Dios nos había unido por una razón, ¿no?—le recordó más serena luego de reciente instante de humor. -Yo creo que esa razón no es solo…escribir un libro—intuyó entrelazando su mano con la de su esposo.

Sasuke suspiro, asintiendo. Nuevamente ella había ganado.


PD: nuevo capitulo, como siempre, en honor a todos los que leen y siguen la historia, pero especialmente para Yuno-Uchiha que siempre se toma la molestia y atención de comentar :3 gracias y hasta la proxima