Capítulo 3: La nube del día después
-¡Weón la wea fome culiao!
Juan: ¡Cuidado, patrona, se le metió un chaka en la oficina!
Juan Seco saca una escopeta y corre al muchacho, que se salva saltando por la ventana.
Juan: ¡Y no vuelvas! *cierra la ventana*
FHix: ¡Juan!
Juan: Ho-hola patroncita… Le saqué un chaka de la casa…
FHix: ¡No es un chaka, imbécil, es mi amigo chileno!
Juan: ¿Amigo… chileno… como Ivo el Weón de los Ponis y HolaSoyGermán?
FHix: ¡Sí, ahora vete al fic que el capítulo ya está por comenzar!
Juan: Bueno, pero no se enoje…
No se enojen los compañeros chilenos, es sólo un chiste. Aunque en mi país no los quieran, yo los apoyo… ¡Manito arriba!
¡Laaaa cigueñaaaaaaaaa babavabbavistissaabbababa!
*inserte canción del rey León aquí*
-¿Qué rayos haces, Shining? – preguntó Cadence, entrando al balcón del Palacio de Cristal, mientras veía a su marido levantando a Sail, como el mandril que levanta sobre una roca a Simba.
-Oh… siempre quise hacer esto…. – respondió Shining - ¡Mira, es igualito a mí!
A Sail se le había terminado de caer la baba negra, revelando un pelaje celeste y una crin casi como la de su "padre". Como Shining era quien más energía positiva le había dado, era lógico que recreara sus características. Hubo muchas escenas que por razones de relevancia no especificamos aquí, en donde se mezcla lo bizarro, el humor, la histeria de Cadence, etcétera. Todavía ahora no lo quería mucho, pero había hecho algunos avances.
-Ahora podrá ser un potrillo normal…. ¡Vaya, Sail, abrace a su mamá!
Shining levitó al formado Sail hacia la cara de Cadence, y el potrillo (unicornio, aclaro) abrazó la cara de la alicornio.
-¡Mamá!
…
Twilight se despertó… pegajosa. Se sentía rara, como si le hubieran pasado una lengua, y muy viscosa, por todo el cuerpo.
-Debe ser uno de esos sueños…- se dijo, mientras se levantaba para ir al baño y pegarse una ducha. Notó que en el aparador de su cuarto estaba la pokebola con el Gastlhy de Sombra, toda encintada. La miró por unos segundos, como si estuviera a punto de sacar una conclusión, pero de repente le dieron unos estrujones y corrió al baño.
Spike se desperezó en su cama de Garfield. Había dormido como un angelito, y casi no se acordaba de la tremenda fiesta de la noche anterior. No había terminado de restregarse el sueño de la cara cuando la loca morada le ladró desde el baño, tapando otro sonido desagradable pero no tanto como el del sonido de su voz.
-¡Spike! ¡Ve a ver si Sombra y Juan ya se despertaron!
-¿Y por qué yo, coño?
-¡Porque yo me voy a demorar…!
-Okkey, siempre tienes una excusa, ¿verdad? Ni modo, ahí voy… - de repente Spike recordó toda la festichola de golpe – Um… no creo que se despierten hasta mediodía… Mejor voy buscando el tarro de las aspirinas…
El bebé dragón bajó hasta el sótano, donde estaba preparada una litera en la que dormirían los dos papanatas. No supo si sorprenderse o no al encontrarla vacía, y se quedó ahí como un tarado mirando las camas vacías, hasta que bajó Twilight, y bueno, se imaginarán la bronca que armó.
-¡Demonios, debí asegurarme de que no escaparían! ¡Además, estaban borrachos, y ya si un unicornio borracho es un peligro para la sociedad, por los desbordes de magia, dos son una terrible amenaza…!
Twilight seguía dando vueltas por toda la biblioteca, mientras su ayudante la miraba tranquilamente.
-¡Y tú por qué rayos estás tan tranquilo!
-Vamos, Twilight, esos dos estaban tan pasados que dudo que puedan lastimar a alguien… De seguro se cayeron dormidos por ahí… ¿No te parece una mejor idea salir a buscarlos que andar armando tanto drama? – contestó Spike.
-Eso tiene sentido. ¡Vamos! ¡Hay que buscar a las chicas!
Mientras salían y cerraban, el bebé dragón se cuestionó:
-¿Pero por qué siempre tenemos que molestar a las otras? ¿No es más simple que Twilight los encuentre y los traiga con su magia?
Como sabemos que a la princesa de la amistad le falla el cerebro de vez en cuando, cabe esperarse esto, ¿no?
Ya estaban las seis reunidas en el centro de Poniville, debatiendo estúpidamente por dónde debían empezar a buscar y cómo y ya imaginándose que los tarados se habían escapado y que Sombra buscaría venganza y huevadas como ésas
-¿Dices que cuando te fuiste estaban bebiendo y cantando con Breaking Thunder? – preguntó Applejack.
-Pero ellos se caían mal, ¿cómo es posible que terminaran siendo amigos? – preguntó Rainbow Dash.
-¡A menos que el fernet con coca tenga mucha magia de la amistad, como el mate! – saltó Pinkie Pie alegremente.
-No, yo diría que más bien es por el alcohol y la borrachera… - dijo Twilight.
-Como sea… - dijo Rainbow, rodando los ojos.
-¿Y a dónde podrían ir esos tres a la madrugada…? – preguntó Rarity.
-O a dónde terminarían… - secundó Applejack.
De repente, una nube condensada que Rainbow había ignorado al venir, se movió, y de ella emergió Breaking, enojado.
-¡Hey, ustedes seis ahí abajo! ¿Podrían dejar de histeriquear un poco? ¡Dejen dormir al prójimo, maldita sea! – se quejó.
-Bueno, ahí tenemos uno. – dijo Rainbow, y se lanzó en picada para deshacer la nube y hacer caer a Breaking, pero éste le tiró un rayo que la cegó y la hizo empastarse contra el suelo.
-¡Ahí tenemos uno las pelotas! Déjenme dormir, que tengo una cruda que ni se cuenta…
-Espera, Breaking, necesitamos tu ayuda. – suplicó Twilight, alzando vuelo y poniéndose a la altura de la nube donde estaba su amigo unicornio.
-¿Qué quieres?
-¿Podrías ayudarnos a encontrar a Sombra y Juan Seco? No vinieron a dormir a la biblioteca, y tengo entendido que anoche se fueron los tres juntos…
-¿Y quién te crees que soy yo? ¿El escolta de esos dos estúpidos? No me acuerdo casi nada de lo que hice anoche, ni siquiera cómo terminé aquí arriba…
-Sobre eso, ¿cómo se supone que puedes dormir en una nube si no eres un pegaso? – cuestionó Rainbow Dash.
-Duh, porque tengo magia, bobita… - se burló Breaking, tocando su cuerno con un casco.
-Idiota – masculló la pegaso color cian.
-Tú empezaste..
-¡Oigan! ¡Ya basta! – sentenció Twilight - ¡Y tú! – la yegua alicornio acercó su cara a la de Breaking - ¿Nos vas a ayudar o no?
-Bueno, pero si me das un beso de lengua primero.
-¿QUÉ?
-Okey, okey, carajo… ¡Nube abajo! – ordenó Breaking, y la nube descendió a tierra. Cuando éste saltó, la nube se deshizo, dejando un olor muy desagradable.
-¡Wacala! – chillaron todas.
-Ay, sí, como si ustedes se tiran pedos de perfume… Bien, la cosa es que uno ya lo tenemos, y el otro debe estar lejos porque mi sentido no lo detecta…
-¿Qué dices?
-Ahí viene Juan Seco… - señaló el blanco.
De entre unos arbustos, mientras las ponis conversaban con el otro boludo, Juan salió discretamente. Llevaba muchas horas sin dormir, y estuvo a punto de irse sin la camisa, pero alguien lo detuvo y se la dio, un casco femenino se alcanzó a ver, y Juan introdujo la cabeza en el arbusto para robarle un beso a la poni que se escondía ahí dentro.
Se acercó tambaleándose al grupo, con la camisa arrugada y sudada al lomo.
-…Leshe shabo… leshe shabo… leshe shabo… - cantaba.
-Viejo, ¿dónde estuviste? Te ves fatal… - dijo Spike.
-Oye Juan, ¿sabes dónde está Sombra? – le preguntó Twilight, como era responsable de los dos nabos, ya se le estaba yendo la cabeza en el asunto.
-Tuve el sueño más dulce de mi vida… - respondió Juan, totalmente perdido – Soñé que pasaba la noche con la yegua de las mil caras… cada vez que la veía… tenía una cara diferente… y todas eran lindas…
-Hmm, eso explicaría que el spa esté cerrado hoy… - supuso Rarity.
-Y los puestos de las floristas… y algunos del mercado… - agregó Flutershy.
-¡Órale cabrón! Te devoraste casi todas las margaritas del jardín… - exclamó Breaking, con los ojos como platos. - ¡Eso sí que eres un matador! Aunque no tanto como yo, claro…
-Que si dónde está el Negro, no sé, capaz se fue a Negrópolis… - dijo Juan, mareado. – Si no les molesta, yo me echo sueño y en dos horas vuelvo a ser gente… - dicho esto, cayó de bruces, roncando a moco suelto.
-Genial, el único que podría darnos respuestas, y cayó en coma cuatro… - masculló Rainbow Dash. – Yo iba a ir a bañarme al lago, y ahora tengo que ayudar a buscar a un idiota borracho que puede estar en cualquier parte…
-Meh, yo diría que dejemos a éste por ahí y nos vayamos todos al lado, ¿qué dicen? – propuso Breaking – A lo mejor hallamos una pista por ahí. Creo que recuerdo que anduvimos en la laguna anoche, pero no mucho.
-Entonces vayamos allá – dijo Rainbow, adelantándose como siempre.
-Llevaré mi caña de pescar – dijo Spike.
…
Ya estaban las mane 6, Spike, Breaking y hasta Juan, en la laguna. El unicornio de crin negra enrulada seguía durmiendo plácidamente.
-Oye, Spike, préstame tu caña que creo que pillé algo. – dijo Breaking.
-¿Qué quieres decir? – preguntaron las chicas.
-Espérenme un tantito y se los muestro.
Acto seguido, Breaking echó al agua el anzuelo, y cuando éste picó, tiró con todas su fuerzas, pero la presa resistía tanto que debieron ayudarlo las otras lelas… y Spike.
-¡Pucha que está pesado el maldito…! – rezongó Breaking.
Una hernia después, sacaron a la increíble y legendaria corvina negra…digo, a Sombra, que ni bien salió ya los empezó a tratar y destratar como quiso.
-¡La verdura del mono, che! ¡Ya ni se puede estar tranquilo bajo el agua con este gobierno!
-Ahí estás, idiota… Las chicas pensaron que te habías escapado… - le dijo Breaking.
-Qué me voy a escapar… a la casa de tu madre me voy a escapar… y bajáme que me vas a arrancar la nariz así, y después quedo todo un fenómeno…
-Es imposible que sobrevivieras bajo el agua tanto tiempo… ¿qué clase de trastorno de la lógica tiene la autora? – cuestionó Twilight.
FHix: Ya cállate y déjame seguir.
-Em chicas… - se oyó decir a Fluttershy. De alguna manera, Juan dormido usaba su flanco de almohada.
(Típico: te empedas, te vas de serenata y a la mañana terminas usando a una poni kawaii de almohada)
-¡QUITA TUS CASCOS DE MI AMIGA! – Rainbow voló rápidamente y le pegó un zape a Juan que lo dio vuelta.
-Eso le dolerá cuando despierte… - dijo Spike, el señor de lo obvio.
Al final todo salió bien. Una vez que Sombra terminó de escupir agua, algas y renacuajos, y que Juan se despertó y chilló de dolor, nuestros héroes compartieron un picnic muy loco. Spike debió ir a la biblioteca a buscar el termo y el mate para los amanecidos, y de paso dejar su ropa sucia.
Cuando volvieron a la biblioteca, llámese en este caso Twilight, Spike, Sombra y Juan, se encontraron con cuatro nuevos personajes que hablaban en la puerta, y se callaron en cuanto los vieron. La poni y el bebé dragón se horrorizaron por uno de los visitantes en especial, que era un changeling del tamaño de Chrysalis, pero con rasgos masculinos más definidos, y sus ojos de serpiente tenían pupilas naranjas. Los otros tres eran un grifo, un hipogrifo (que es como un grifo pero tiene patas de caballo) y una llama blanca con un gorrito de montaña.
-¿Listos para la buseca, che? – dijo la llama.
Seco se llevó los cascos a la cabeza.
-¡Boludo, la buseca! – le dijo al Negro, sacudiéndolo.
-¿Ven? Les dije que se iban a olvidar – dijo el hipogrifo.
-¿Olvidar qué? – preguntó Twilight, dirigiéndose a los dos unicornios.
-Que en la próxima reunión de la Peña nos tocaba organizar la buseca…
-¿Buseca? – preguntaron Spike y Twilight al unísono, mirándose frente a frente como toda escena de duda.
…
Hasta aquí el cap… disculpen lo corto y flojo, estoy con cortadera de ideas…
No olviden dejar su review, y nos leemos pronto chamales!
