Pacto.
Mi cuerpo todavía temblaba y no paraba de decirme a mi misma estúpida. Porque lo había sido hasta entonces. Ni siquiera llegué a querer indagar lo necesario para saber….
Matthew era increíble, en todos los sentidos a los que mi cabeza llegaba a pensar para entonces. ¿Realmente me lo había dicho?, ¿o es que estaba teniendo el peor sueño de mi vida?. No sería la primera vez que me tachaban de ingenua y demasiado imaginativa, mi propia madre siempre lo sacaba a relucir a la mínima.
No recordaba cómo parpadeaban mis ojos y a causa de ello mis ojos escocían. Aún me duraba el shock inicial. Mi sed de curiosidad siempre había ganado a la Renesmee cauta y la curiosidad mató al gato, en este caso a la pelirroja idiota.
Aprecié que Matthew se mordía indeciso el labio inferior con cierta tensión.
Deseaba acercarme y decirle que estaba a su lado y que ya no estaría solo nunca más. Que podríamos iniciar nuestro propia ruta por el mundo entero sin necesidad de ir en la camioneta de Richard con más años que el abuelo Carlisle; sin embargo, no pude. No podía, así se resumían los hechos: el chico que mejor me había tratado hasta entonces me había confiado su mayor secreto y yo no reaccionaba.
Era uno de esos momentos en los que si pudiera, me pegaría un tiro. Pero a falta de pistola no me quedaba otra que esforzarme por decir algo, lo que fuera.
Por fin pude parpadear, mis oídos que se habían quedado taponados fueron recobrando la capacidad auditiva propia de una medio vampira y escuché de nuevo el latido desacompasado y furioso de mi corazón. Entonces, pude abrir la boca:
-¿Tienes miedo?.
Genial.
Mi "boquita" solo se abrió para ¿ironizar la situación?. Estaba segura que a partir de este momento, se marcaría un antes y un después no solo en nuestra relación sino en mi propio carácter y en la forma que tenía de ver las cosas, de visionar el mundo.
Matthew por el contrario a mí, relajó su expresión y sus tensos hombros que no se habían movido ni siquiera a compás de su respiración, descendieron. Incluso una pequeña, imperceptible pero a la vez encantadora y hermosa sonrisa asomó sus labios:
-El suficiente como para desear no haber abierto la boca.
Asentí:
-Ya somos dos.
Él soltó una risotada acampanada, y se dio el lujo de quedarse inexpresivo unos instantes.
-Ren, yo… apreciaría que no le contaras nada de esto a mi hermano –supongo que vio la extraña mueca de mi boca y se apresuró a corregir haciendo comillas –"hermano".
Suspiré por fin descargando un peso muerto del pecho:
-Sería una hipócrita si hiciera eso, porque a fin de cuentas tú y yo somos más parecidos de lo que podemos imaginar –quise pensar en ellos durante unos segundos -, al menos más que a nuestros "semejantes".
Matthew me sorprendió al entender mi mensaje, nunca se me había dado bien explicar situaciones como esa –bueno en realidad nunca había llegado a tal extremo-, por lo que me quedé aliviada.
-¿Qué piensas sobre mí?. –noté que un deje de sarcasmo bañó su acostumbrado tono grave y animado de voz.
No quise precipitarme, así que me di el lujo de tardar en contestarle mientras sentía su intensa mirada clavada en mi perfil:
-Creo que eres la evolución. ¿Qué pensarían de ti los demás licántropos? –Matthew me dejó contestar a mi propia pregunta -, indudablemente que eres afortunado al poder controlar tus emociones impidiendo matar a alguien en un arrebato por mínimo que sea. ¿Y qué pensarían los vampiros? –Le sonreí pretendiendo animarle un poco -, que eres único y especial al no tener que beber sangre para seguir coexistiendo.
Matthew me miró agradecido, y mi cabeza hirvió al acumularse toda la sangre en mis mejillas:
-Se te olvidaba que no parezco un muerto.
Rodé los ojos, ese no era el concepto que yo tenía de los vampiros precisamente:
-Lo apuntaré en la lista.
Nos quedamos unos minutos en silencio. Silencio que nos dejó cavilar a cada uno dentro de nuestros pensamientos, fuesen los que fueran.
-Ren… -me llamó él sacándome de mis demonios internos – gracias.
Y de nuevo sentí la piel de mi cara arder como lava.
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Los siguientes dos días fueron… extraños. Sí, esa era la palabra.
Matthew y yo pasábamos todo el tiempo juntos haciéndonos preguntas de lo más variopintas. Y gracias a eso descubrí que Matthew también podía llegar a imprimarse de alguien en algún momento.
-¿Qué sabes sobre la imprimación?. –me preguntó repentinamente dejándome helada.
Matthew hasta entonces no había dado signos de interés acerca de los licántropos por lo que siempre hablábamos sobre vampiros, concretamente sobre mi familia.
-No mucho –me sinceré intentando no parecer pretenciosa -, tan solo sé que en el momento en que un licántropo sufre de imprimación ya no tiene ojos para nadie más que para la persona en cuestión.
Matthew se rozó el mentón pensativo:
-Honestamente eso me parece una estupidez. –me confirmó segundos después.
Yo asentí desanimada. Inevitablemente esa conversación me llevó hasta Jacob; hacía bastante que sabía que él estaba imprimado de mí, se le escapó a tía Rosalie un día que yo miraba la televisión mientras ella y Jake discutían sobre quién me llevaría al parque a jugar. Debería tener cinco o seis años y pude comprender solamente aquello que le dije a Matthew.
Seguramente fue a partir de entonces cuando Jacob dejó de ser "el cariñoso tío Jake" para convertirse en algo más.
Decidí no dejarme llevar por esa hilera recoveca de recuerdos profundamente dolorosos, para centrarme en la situación en la cual Matthew se encontraba en ese momento. Y de la que yo había decidido formar parte sin pensarlo:
-¿Y qué hay de esos poderes especiales que algunos vampiros tienen?. –me preguntó desviando el tema de la imprimación.
Agradecí ese gesto:
-Bueno, no todos tienen "dones".
Matthew dejó que una divertida sonrisa se formara en la comisura de sus labios:
-¿Y tú tienes alguno?.
Le sonreí de vuelta, mi "don" era lo que más me gustaba de mi parte vampírica –probablemente lo único a decir verdad-:
-Sí.
Noté la mirada ansiosa de Matthew clavada en mi cara, por lo que me acerqué a él para enseñarle lo que era capaz de hacer:
-No te haré daño. –le susurré cuando pude coger su rostro con mis manos.
Cerré los ojos y me dejé llevar por ese jalón en mi estómago que siempre sentía cuando hacía eso. Me concentré en el primer recuerdo que tuve de él, justo en Canadá.
Me gustaba la sensación que me provocaba mostrar imágenes, era reconfortante porque hacía que olvidara todo y que me centrase tan solo en ese recuerdo.
Abrí los ojos cuando pensé que era suficiente. Matthew me miraba con los ojos como platos tocándose las sienes como comprobando que no se hubiese vuelto loco.
Matthew era tan gracioso… que me fue inevitable soltar una carcajada.
-¿Qué diablos ha sido eso?, no sabía que estuviese tan delgado. –murmuró mirándose los brazos y las piernas.
Le di un golpe en la cabeza para que reaccionase:
-No he terminado.
En ese momento la divertida expresión de Matthew pasó a ser una horrorizada.
Rodé los ojos y me concentré; las descargas habituales por mi espinazo me irguieron la espalda –siempre ocurría igual-. Recreé un oscuro bosque, como de cuento tenebroso. Con susurros y eco que ponía el vello de punta.
Me estaba divirtiendo la verdad pero la tez pálida de Matthew, adoptó un color enfermizo que me hizo detener la ilusión.
Él estaba mareado, es más en el momento en que dejé de la imagen del bosque, Matthew se tambaleó desde su lugar.
Zafrina una vez me explicó que en humanos podía tener efectos secundarios como ese. Pero nunca creí que en alguien como Matthew también.
-¿Estás bien?. –le pregunté alarmada por el color morado que estaba adoptando su piel.
Matthew me pidió un momento y yo solo esperé sin moverme. Recordando las palabras que Zafrina una vez me dijo:
-Debes tener cuidado con este poder Renesmee. Probablemente no sea un "don" que tu merezcas.
-Pero… ¿no es la evolución a mi poder?, una vez me dijiste que…
-Lo sé. Solo ten cuidado, no está hecho para ti y podría haber consecuencias negativas.
-¿Cómo de negativas?.
-Llegando incluso a ser destructivas.
Volver a la realidad me supuso como un balde de agua fría.
No era mi poder.
-Vale ya estoy de nuevo en la tierra. –me constató Matthew.
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
-¿Mexico?. ¡Pero tardaremos siglos, Peter!. –se quejó Richard mirando de soslayo a la camioneta.
Peter rodó los ojos y se apresuró a meter su bolsa (maleta) dentro de la camioneta, evitando enfrentarse a Richard:
-Deja de quejarte y ayúdame.
-¡Oye tío sabes que a "mi chica" no le quedan más que dos telediarios!, eres una mala persona eso es lo que eres, tío.
Peter sacó la cabeza del cofre del vehículo y le sonrió con mofa a Richard:
-Será la excusa perfecta para deshacernos de ella.
Richard resopló haciendo volar algunas de sus rastras, y luego se volvió a mirarnos a los demás a lo que yo me encogí al lado de Matthew:
-¿Es que nadie me va a ayudar a convencerlo? –un silencio sepulcral se extendió como un virus por todos nosotros - , genial. –se dio media vuelta mirando a Peter, pero de repente pareció encendérsele la bombilla- ¡Ren, tu eres chica, a ti te hará caso!. –saltó de repente emocionado Richard y mirándome con ojillos brillantes.
Enrojecí y descendí la mirada hasta mis deportivas.
-Eh Richard, déjala en paz. –le pidió Matthew con la voz grave.
Miré a Matthew de reojo, y pude observar que él me estaba sonriendo a lo que yo tan solo le dediqué mi mejor "media" sonrisa.
-¡Hey, vámonos!. –nos ordenó con voz potente Peter.
Matthew dio un respingo y nuestra conexión visual quedó enterrada en el olvido, mientras todos nos apresurábamos a subir a la camioneta…
El viaje hasta Mexico resultó ser el peor de todos los que hasta ahora habíamos hecho. Yo ya no podía aguantar más, y tuve que pedir que pararan un momento para poder tomar un poco de aire fresco, seguida de algunos chicos que al igual que yo estaban hartos de estar encerrados en la vieja camioneta de Richard.
-Un día horrible. –me comentó Richard llamando mi atención.
Asentí haciendo una mueca desagradable, el cielo estaba nublado y hacía un aire fresco que se colaba por todos lados.
-Empiezo a odiar viajar. –me sinceré mientras estiraba todos mis músculos atrofiados.
-Bienvenida al club.
Los restantes días que faltaban para llegar a Mexico me resultaron largos y tediosos. Aunque algo bueno había, me había acostumbrado al olor a perro viejo de la camioneta y no se me hacía tan cuesta arriba no obstante, ahora era el asiento trasero lo que me incomodaba. La espuma estaba muy gastada y solo quedaba intacto un abrochador de seguridad para los cinturones.
Las indicaciones pronto nos confirmaron nuestras sospechas más tarde, estábamos llegando a Mexico y por lo menos ya no estaba nublado ni hacía frío. Lo cual fue un alivio porque me quité de encima las dos mantas que me había echado horas antes.
-Pon la radio Peter. –pidió Matthew mientras se estiraba empujando a Michael que estaba a su lado.
Peter asintió y enseguida encendió la vieja radio que más bien parecía una reliquia. A Peter le costó sintonizar algún dial, pero tras cinco minutos de miradas furtivas a la radio y de rodar la sintonizadora, Peter lo consiguió.
Los chicos soltaron una exclamación y yo sonreí. Sin embargo la sonrisa se me borró al escuchar la radio. Era una canción, más bien un villancico.
-Joder ¿Ya están con esas cosas?. –masculló Richard rascándose las rastras.
-Genial. –susurró Michael a mi lado.
Al parecer a ninguno de los chicos les gustaba la navidad, lo que me llevó a pensar ¿Estaba ante simpatizantes de la negra navidad? ¿O más bien inconformistas de las derrochadoras fiestas del populacho?. Fuera lo que fuese yo lo único que hice fue temblar.
No estaba al corriente de cuándo daban las vacaciones de navidad en St. Bees, pero probablemente si no las habían dado ya quedaría muy poco. Y yo estaba más que segura de que mi padre vendría a buscarme al igual que mi madre para sino matarme llevarme de vuelta a casa de malos modos.
Fantástico.
Más problemas… ¿alguna vez saldría de este pozo sin fondo lleno de ellos?.
Probablemente no.
Sin embargo una cosa había cumplido del trato, no me había dejado ver demasiado aún irónicamente viajando.
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Nada más bajar de la camioneta, sentí la necesidad de esconder la cabeza bajo tierra o provocar a Matthew para que me matara. Seguramente todo eso sería mejor que la ira de mi padre.
-Recordaba esto menos lleno. –escuché murmurar a Peter.
No quise fijarme a quien se lo decía, simplemente dejé vagar la mirada de aquí para allá. Cientos de puestos se abrían paso ante nosotros.
Me costó seguir el ritmo de los demás porque procuraba no chocarme con nadie y a la vez observarlo todo, ¿Quién sabe cuándo volvería a viajar allí? Y más después de las navidades. Por lo que relajé un poco más la mínima velocidad y abría las fosas nasales para aspirar el delicioso aroma a picante.
-¡Eh Ren, quieres uno!.
Dejé de mirar un puesto de flores preciosas para observar a los chicos que se habían comprado cada uno un cuenco con nachos.
Entonces, de nuevo la sensación de ahogo y hambre me sacudió violentamente.
Quizás no pasaría nada si comía un poco, además era picante y a veces cierta sangre también lo era dejándote un sabor fuerte en el paladar.
Comencé a sudar frío, todo era cuesta arriba y yo parecía tener los dos tobillos rotos.
Pero, todavía así, me armé de valor y asentí por primera vez en toda mi vida a una comida humana que no fueran ni zumos ni frutas; simplemente me dejé llevar…
Reviews.
"Sí lo sé, he tardado más de lo habitúal pero he tenido que ajustarlo todo debido a la universidad :S, normalmente actualizaba los lunes pero hoy y posiblemente la semana que viene lo haré los jueves. Siento si a alguien le ha molestado pero era o este día o quedarme dos semanas sin actualizar y eso queridos amigos no me parece justo. ¡Gracias por leerme!".
The love store: Pues muchas gracias, y bueno lo de Matthew se solventó en este capítulo a duras penas aunque aún he dejado resquicios que se verán descubiertos más adelante. ¡Besos, adiós!.
dramione4ever: Bueno te hice caso, lo pensé seriamente. Si Nessie "odia" a sus antecesores vampiros ¿por qué no lograr que coma? XD en el prox capítulo veremos si he cambiado o no de opinión y si se lo hago más difícil o fácil de sobrellevar. ¡Besos, adiós!.
C.J: XD eres la única a la que no le ha gustado la cicatriz tengo que decírtelo, bueno todo soldado tiene una marca de por vida ¿no? Veamos así a Matt XD. ¡Besos, adiós!.
Hug: Jejeje, gracias. ¡Besos, adiós!.
Aventurilla: Pues supongo que ese aire misterioso que rodea a Matthew se ha aflojado un poco en este capítulo, al menos para quien lo haya entendido a la perfección sino todavía quedan más cap para descubrir en toda su totalidad a Matthew :P. ¡Besos, adiós!.
GAME OVER: XD ¿Y qué tres palabras resumen este cap? Jaja me tienes ansiosa por saberlo, tienes imaginación eh. ¡Besos, adiós!.
KingvsQueen: Bueno nunca pensé realmente que una cicatriz diese tanto de sí jaja, pero me gusta. ¡Besos, adiós!.
Ranmma-Potterica-2: Mmm me gusta la manera en la que has definido a Matthew después del capítulo anterior, sí señor, me gusta como piensas. Jeje sigue picada y así escribiré más y mejor. ¡Besos, adiós!.
OMG!: Bueno en este SÍ he cumplido, al fin ¿no?, lo sé he tardado pero lo bueno se hace esperar y lo mejor XD lo ves a punto de morir. Bueno el por qué la tiene ahí se descubrirá más adelante aún así puedo imaginar tu gesto obsceno por ello jajaja. ¡Besos, adiós!.
Sanndra: Qué posesiva con Jacob, pero eso está bien. Aunque no te preocupes jamás permitiré que Matthew ocupe el lugar de Jake, eso ni de coña vamos antes mato a Matthew XD. ¡Besos, adiós!.
Paola: La navidad se acerca es lo único que te diré, y por supuesto los problemas que acarreará eso XD. ¡Besos, cuídate también, adiós!.
Argentina: Ains Matt.... todas o casi todas os habéis pillado por él, pero claro es que habéis visto el video y es evidente que Matthew es mono jaja. Gracias, ¡besos, adiós!.
choconinia: Oh pues gracias me siento honrada:) ¡Besos, adiós!.
Kari Uchiyama: XD Te digo lo mismo que a otra persona, jamás Matthew sustituirá a Jacob jamás. Y bueno es que Peter es un personaje demasiado secundario, en este capítulo ya salió más de lo que preveía y solo por tu petición :S. ¡Besos, adiós!.
Sofia Swan: Jajaja lo que me he reído con tu rr, ¿un flogger? Qué carajo es eso O-O jajajaja. ¡Besos, adiós!.
Chofy: XD me asustaste jajaja. ¡Besos, adiós!.
LilyRiddle86: Al fin descubriste qué es Matthew o por lo menos una parte de él (parte enorme la verdad). Y yo antes que poner un ángel pondría un demonio, porque si Matt fuese un ángel y estuviera en la tierra sería porque los demás lo considerarían un demonio. ¡Besos mi duquesa, adiós!.
