Muchísimas gracias a las personitas lindas que me pusieron comentarios y a las que leyeron también.
Xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs
Capitulo 7.
- No te hagas el tonto conmigo, no haces más que despreciarme… ¡Por qué otra razón querrías saber lo que paso en mi pasado más que para utilizarlo en mi contra! – le grito Jack, con algunas lagrimas en los ojos.
- Para protegerte – respondió Chase Young…
-¿Protegerme?... – dijo Jack, demasiado incrédulo para el gusto del inmortal, antes de comenzar a reírse, carcajeándose casi hasta doblarse por causa de la risa.
Chase arqueo una ceja de su manera habitual, preguntándole – ¿de qué te ríes gusano?
- ¿De qué? – Pregunto Jack, levantando los brazos en alto para decirle poco después, limpiando una lagrima en uno de sus ojos de una forma demasiado teatral – ¿tu… protegiéndome a mí?
- No veo que hay de gracioso en eso.
- Eso, a ti yo no te importo así que déjame tranquilo… ¿Quieres?
- Ya te dije cuál es tu única opción… - le advirtió el inmortal.
Jack cortó las palabras de Chase lanzando en su dirección la primera de las bombas, comenzando a moverse con la destreza de un felino, alejándose todo lo que podía del inmortal. – Que así sea… Chase Young.
Chase cayó al suelo presa de una de las bombas, decir que estaba furioso con el albino era un malentendido, la furia no era una palabra ligeramente cercana a lo que sentía en ese momento.
Estaba cansado de jugar, arto de intentar hacerle entrar en razón y lo demostró utilizando su magia Heylin, convocando un puño de humo que comenzó a intentar capturar al muchacho sin hacerle demasiado daño.
Jack esquivo los primeros dos golpes, el ultimo fue demasiado rápido para él y golpeándolo en el pecho lo lanzo disparado contra uno de los arboles del bosque, provocando que con la fuerza del impacto las bombas restantes en sus manos estallaran, por suerte, lejos de su cuerpo cuando tuvo que soltarlas.
Chase no perdió un segundo y comenzó a caminar hacia donde se encontraba el albino, ordenándole – No me obligues a lastimarte, gusano…
Jack se levanto de un salto, preguntándole – ¿otra vez gusano?
Chase le respondió – eres traidor, mentiroso, cobarde, demasiado débil… a comparación mía tu lo eres Jack Spicer, lo que ofrezco pocas personas lo han escuchado y aun así lo desprecias.
Jack recordando varias ocasiones en el pasado cuando fue nombrado de aquella forma por su ídolo, recupero la fuerza que había perdido y las ganas de obtener un poco de respeto de su persona, por lo que decidió que si tenían que ser enemigos, que así fuera, lo serían, pero, Chase Young jamás volvería a llamarlo gusano.
Jack utilizo una de las posturas de combate de Hannibal, respondiéndole, antes de saltar en su dirección con los puños cerrados – ¡No soy un gusano!
Chase sostuvo uno de los brazos de Jack, solo para recibir una fuerte patada en el torso y después, cuando le soltó por culpa de la sorpresa un puñetazo en el rostro, los ojos de Jack seguían brillando de color azul, al mismo tiempo que no cesaba de dar golpes cada vez más fuertes.
Chase Young tuvo que retroceder, recuperando un poco de terreno decidió pelear con todo lo que tenía con el albino, gratamente sorprendido por los avances que podría lograr con la educación indicada, decidido a cambiar esa parte de la historia del muchacho de piel blanca le dijo – ¿No preferirías haber sido entrenado por mi?
Jack limpio su frente y comenzó a correr en dirección de Chase listo para seguir golpeándolo, el inmortal se agacho esquivando un puñetazo para responder con una patada en la rodilla y después otra en el tobillo del joven albino.
El albino una vez en el suelo, sujeto uno de los tobillos de Chase y lo lanzo contra el suelo, levantándose poco después, salto contra un árbol para utilizarlo como un punto de apoyo para lanzarse nuevamente en dirección del inmortal.
Jack utilizando el árbol, descargo toda su fuerza en un puñetazo que choco en contra de un tronco cercano cuando Chase lo esquivo una vez más, apretó los dientes furioso y volteo solo para recibir un codazo en el rostro, seguido de un puñetazo en el estomago.
Retrocedió algunos pasos al mismo tiempo que un hilo de sangre roja manchaba la piel de porcelana de su dueño – ¡Maldito!
Chase no respondió con palabras, en vez de eso, volvió a descargar sus puños en contra de Jack, el cual retrocedió varias veces, apenas logrando esquivar los golpes del inmortal que lo seguían incansables, poco a poco uno o dos golpes lograban impactarse en su carne, hasta que un último golpe lo impacto en el suelo, haciéndolo gritar por culpa del dolor cuando una de sus costillas fue fracturada.
- He vencido… ¿Tan pronto? – pregunto Chase con un poco de burla en su tono de voz, no temiendo por el daño recibido en el cuerpo albino, conociendo mil técnicas diferentes para curarlo en menos de un día.
Jack ignorando el dolor de su pecho le respondió, casi vencido – ¡No!
Chase le pregunto, esquivando más golpes que no impactaban con suficiente fuerza – Ríndete Jack, sólo estas costándonos tiempo valioso…
Sin embargo, Jack no lo escuchaba y seguía arremetiendo sin cesar tratando de darle por lo menos una vez a su ídolo, ganándose su respeto - jamás…
Chase le respondió, sujetándolo por los brazos, doblándolos en dirección de su espalda para inmovilizarlo mientras intentaba hacer entrar en razón al Tecnomante que no dejaba de retorcerse entre sus brazos para liberarse – Black Jack, detente…
Jack no lo escucho y siguió intentando liberarse de sus brazos – Tecnomante detén este absurdo…
Chase al darse cuenta que no lo escuchaba hizo que volteara a verlo y le ordeno, casi rugiendo, mitad lagarto y mitad humano – ¡Spicer, detente ya!
Black Jack inmediatamente se detuvo en los brazos de Chase, respiro hondo e intento controlar su llanto, diciéndole – Esto no debía ser así… no debíamos pelear… ni… debías…
Chase al ver como ya se había tranquilizado, libero de sus brazos al muchacho, preguntándole – ¿De qué hablas?
Jack respiro hondamente antes de responderle, mirándole directamente a los ojos con una infinita tristeza – por un momento pensé que me agradecerías… hasta pensé que yo te gustaría, por lo menos físicamente… pero no, eso no fue así…
Chase no le interrumpió, solamente permitió que Jack compartiera todo aquello escondido en su corazón – cuando estaba preso en la ciudadela de Hannibal, lo único que me mantuvo con esperanzas de cambiar fue la idea de volverte a ver, de ser para ti algo más que una molestia… ser alguien, no un gusano, no una carga, sino una persona.
- ¿Dices que te trato como un perro?
Jack sonrió por unos momentos, permitiéndose la dicha de sentirse en los brazos de Chase, aunque solamente fuera para evitar que lo siguiera dañando – claro que no… los perros a veces logran dormir junto al fuego…
Xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs
- ¡No es verdad! Chase no me trata como a un perro – le grito al monje Tsunami.
- Solo estaba diciendo que no te aprecia lo suficiente, joven Spicer – le alego, siguiéndolo de cerca.
- ¡No es verdad, pronto se dará cuenta que sirvo de mucho! – le espeto el menor, tratando de ignorar el simple hecho de que Chase Young no sentía nada por él.
- ¿Así que solo esperas que te utilice a su favor, joven Spicer? – le pregunto Tsunami, deteniéndolo por el brazo – ¿Es eso lo que deseas?
- ¡No! Pero… si ve que tan útil puedo ser, ganare su respeto y después su amor… así será, lo sé – le respondió esperanzado.
- ¿Y si existe una persona que ya te ama como eres? – pregunto Tsunami, sonriéndole al muchacho de piel blanca.
- Nadie me respeta, solo con un poco de poder conseguiré que lo hagan.
- Te equivocas, existe una persona que ya te ama, así como eres, delgado, berrinchudo, egocéntrico… y sería realmente feliz con solo una pequeña mirada tuya, joven Spicer.
- ¿Quién podría ser esa persona? – pregunto, rindiéndose momentáneamente de tal absurdo.
- Yo, joven Spicer.
Jack retrocedió confundido, mirando fijamente al monje Xiaolin delante suyo, su mirada amable, sus ojos sinceros, su cuerpo formidable, encontrándolo demasiado diferente a Chase Young – tú no eres Chase.
- No, pero yo, Omi, besaría el suelo que pisas, alabaría cada uno de tus movimientos, tu maestría con las maquinas, te apreciaría como te lo mereces – trato de convencerlo.
- Omi es chaparro, amarillo y cabezón.
- No lo será por siempre, joven Spicer, y cuando yo crezca, seguiré venerándote.
La mirada sorprendida de Jack fue lo único que Tsunami necesito para besarlo, delicadamente, intentando mostrarle que no solo existía Chase Young en ese vasto mundo, sino, muchos otros guerreros que darían cualquier cosa por estar con él o recibir la mitad de afecto que despreciaba el inmortal.
- Yo te amo…
- Pero tú no eres Chase… - susurro Jack, tratando de ignorar el afecto reflejado en los ojos rasgados de Tsunami y su sonrisa dedicada.
- Lo sé… puedo ser mejor que un hombre que no te aprecia, ni te ama… joven Spicer – pronuncio, acariciando con sus nudillos la delicada mejilla del adolecente – dejarme serlo… para ti.
- yo… - intento decir Jack, siendo silenciado por los labios del mayor.
- El no te merece, mi amor… créeme – pronuncio Tsunami, rodeando con sus manos la cintura del joven albino, tratando de conducirlo en dirección de algún lugar demasiado apartado del templo Xiaolin.
- pero… Chase, yo lo amo… - le dijo con toda la pureza de un amor adolecente.
De aquel afortunado que apenas comienza a sentir mariposas en su estomago, el latido de su corazón incrementándose cuando se está cerca de aquella persona, la mirada perdida cuando se piensa en él, aun, si este no le correspondía como en el caso de Chase Young.
- Olvídalo, me tienes a mi… yo siempre cuidare de ti, Jack, debes creerme.
- No eres a quien deseo – repitió de manera testaruda, lleno de convicción sin saber por qué Tsunami comenzaba a comportarse de aquella forma tan extraña, intentando alejarlo del templo Xiaolin.
- ¿Qué estás haciendo? – pregunto, intentando soltarse.
Repentinamente los ojos de Tsunami se pintaron de amarillo y su voz comenzó a cambiar de tono, volviéndose grave, rasposa, idéntica a la de Hannibal Roy Bean – No puedes amar a ese maldito afeminado, Spicer, no te merece. Yo sí en cambio.
Los ojos de Jack se abrieron desorbitadamente al ver como los dos brazos musculosos en un instante se transformaban en dos tentáculos parecidos a las raíces de una planta, al voltear, su horror fue mayúsculo al ver a la legumbre maligna sonriéndole, mirándolo con sus detestables ojos amarillos brillando a causa de la lujuria – acepta mi amor Jack y yo puedo ser Chase Young para ti.
Inmediatamente después de pronunciar aquellas palabras, su cuerpo tomo la forma de Chase Young, quien comenzó a besar su cuello sin mucho tacto, lastimándolo en vez de causarle alguna clase de placer.
Xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs
- Nunca he sido un héroe, no después de conseguir la inmortalidad.
- Siempre lo he sabido, mataste, quemaste ciudades, conquistaste y esclavizaste civilizaciones enteras… no eres un héroe, más bien, eres un villano con honor, si fuera una historieta cómica serías una clase de antihéroe.
- ¿Entonces porque me amaste?
Black Jack guardo silencio momentáneamente, tratando de encontrarle alguna clase de sentido a la pregunta de Chase Young, en realidad, la pregunta debería ser ¿Por qué no amarlo? – eres fuerte, atractivo, poderoso… inmortal, siempre serás joven y hermoso… ¿Por qué no amar a un hombre como ese?
- Es solo un enamoramiento pasajero, no necesito esa clase de atención Spicer, la he tenido demasiadas veces durante toda mi vida… - le respondió Chase, insultado por las razones que mencionaba el albino.
- ¿Sí? Supongo que aquellas personas ignoraban todos los insultos que les hacías, los intentos por librarte de ellas y siempre regresaban como perritos falderos a tu guarida, sin importarle nada, solo estar contigo…
Al principio Chase quiso ignorar aquellas palabras – Supongo que también suplicaron y sobre todo, al ver a tu contraparte le ignoraron, pensando lo que sería dormir con él, si es salvaje o no, si eres amable en la cama o apasionado…
Chase bufo antes de pronunciar – eso es imposible…
Jack le respondió, negando su respuesta con un movimiento de su cabeza – ¿Lo es? Entonces porque tuve fantasías contigo, en forma de dragón…
Chase arqueo una ceja, mirándolo fijamente sorprendido por esa explicación – eso hicieron muchas personas en tu pasado, por supuesto.
Chase no le respondió, tratando de imaginarse la magnitud de la obsesión de Jack Spicer con su persona, aunque, en realidad debería decir amor, un amor tan profundo que ignoraba cada uno de los insultos que le hizo, aun su contraparte, todo por estar con él – ¿Cuántas hicieron eso Chase Young?
Al no recibir ninguna respuesta, Jack Spicer se respondió él mismo – ninguna…
- Nadie puede encontrar esa cosa deseable… ¿Qué clase de demente lo haría? – le pregunto, incrédulo por su respuesta.
- Uno que te amaba, yo lo hice, aun lo hago Chase… sí, yo aun te amo y es por ti que regrese a este mundo, para salvar tu vida y para tratar de mostrarte lo que puedo ser, lo que seré en el futuro con o sin tu ayuda… ¿Por qué no aceptas lo que te ofrezco, Chase?
- ¿Qué me ofreces?
- Mi amor… es muy poco, pero es lo único que me queda, lo único que me sostuvo en pie los años a servicio de esa cosa, en quien pensaba cuando me violaba todas las noches, el día que me arrebato mi virginidad, la noche que me obligo a… a decirle que lo amaba, eras tú a quien estaba viendo, eras tú a quien le jure amor eterno, a nadie más que a ti… solo dime que me aceptas, solo dime que no es en vano lo que hago… por favor, Chase… di algo.
Durante los siglos que Chase Young había caminado en la tierra, nunca antes le habían deseado como Jack Spicer, ninguno de sus amantes lo amo, ni soportaba la idea de compartir su lecho con el Dragón, cada uno de ellos amo algo de él, su belleza, su fuerza, su poder, su inmortalidad, sin embargo, no al hombre detrás de la leyenda.
Jack Spicer lo amaba, sin impórtale su verdadera forma, sus actos detestables, las traiciones y sus insultos, su amor era incondicional, demasiado precioso para dejarlo escapar y aun así, demasiado atemorizante para responder a su muda suplica con palabras.
Su garganta se seco, su lengua se negó a funcionar, dándole una impresión equivocada al muchacho de piel blanca, que comenzó a retroceder con una desesperada sonrisa en los labios, una de aquellas sonrisas que únicamente poseen los desamparados, los moribundos y quienes han perdido toda esperanza.
Jack comenzó a llorar en silencio, con esa fantasmal sonrisa en su rostro – no… no tienes que decir nada… yo comprendo…
Chase por fin pudo pronunciar una sola palabra, el nombre del muchacho, demasiado tarde ya – Jack…
Black Jack retrocedió varios pasos negando con un movimiento de su cabeza, con una mirada que solo podía significar que su cordura se había escapado momentáneamente y comenzó a correr tan rápido como sus piernas se lo permitían, tratando de ocultarse de su mirada.
Chase intento alcanzarlo, únicamente para ver, como Hannibal Roy Bean había alcanzado al muchacho en el bosque, llevándoselo montado en su odioso pájaro cargándolo en sus brazos.
- ¡Jack! – grito, decidido a rescatarlo de ese monstruo.
Xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs
En el templo, Tsunami platicaba junto a Omi, tratando de darle consejos para conquistar el corazón del joven albino cuando escucharon un grito proveniente de los jardines.
Tsunami se levanto de un salto, tratando de llegar tan rápido como sus piernas se lo permitían, únicamente para ver como la legumbre maligna rodeaba con sus brazos el cuerpo inconsciente de Jack Spicer, llevándoselo consigo.
No había tiempo que perder, sin más, comenzó a seguirle tratando de darles alcance únicamente para salvar a Jack Spicer del cruel pasado que había sufrido en las manos del monstruoso demonio Heylin.
Xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs-xs
Para las personas que pensaban que me olvidaba de este fic, no se preocupen, no lo he hecho… Mil gracias por sus comentarios.
