PROVOCACION
CAPÍTULO 7
Candy por algunos segundos se quedo inmóvil, pero a medida que el beso se volvía mas exigente, ella sintió como su cuerpo comenzaba a reaccionar, la lengua de Albert reclamaba la suya, entonces Candy de pronto se encontró respondiendo con gusto al intenso beso, rodeo con sus brazos el cuello de Albert y de pronto ella se encontraba gimiendo, sus pezones estaban completamente endurecidos y también sintió como una oleada de calor comenzaba a surgir de en medio de sus piernas.
Albert hizo un enorme esfuerzo y logro separarse de ella, con gusto la hubiera tomado entre sus brazos y la habría recostado sobre el sofá para hacerla suya nuevamente, pero deseaba demostrarle que estaba equivocada y que no le sería tan fácil olvidarse de lo que había sucedido como ella había asegurado, entonces dijo sonriendo –
- ¿Qué me estabas diciendo hace unos momentos? – menciono el mirándola intensamente, esperando que ella admitiera su derrota y ambos acabaran en la cama haciendo el amor
- ¿Qué? – interrogo Candy totalmente confundida, pero recuperándose de inmediato y sin importarle nada mas le dijo – bésame Albert.
Albert sin decir mas, la beso con frenesí, estaba completamente enloquecido de deseo por ella, tal vez la manera en que lo enfrentaba lo provocaba sin querer, ella no se dejaba encandilar tan fácilmente, era tan especial, se mostraba tal cual era sin mascaras, a pesar de saber que el era un hombre con mucho poder ella se mostraba digna, se veía que no tenía el mas mínimo interés en deslumbrarlo ni complacerlo, tal vez por eso la deseaba tanto, se había convertido en un reto para el.
Estaban acariciándose más íntimamente cuando de pronto se escucho sonar el teléfono, entonces Albert un poco fastidiado dijo –
- Mmm no puede ser, cuando mas excitados estamos mas molesta la intrusión de la realidad, no contestes Candy, sigamos en lo nuestro – menciono Albert acariciándole el trasero.
Entonces Candy con sus manos comenzó a acariciar el musculoso pecho de el, no habían pasado ni veinticuatro horas y ya Albert había puesto de cabeza la vida de Candy, de pronto se escucho en el contestador la voz de un hombre que decía –
- ¿Candy? hola soy Stear, me urge hablar contigo con respecto a…
Candy inmediatamente se separo de Albert y tomando el auricular se dirigió a la cocina para contestar en francés, cosa que le extraño muchísimo a Albert sin embargo no dijo nada e hizo como que estaba viendo algunas fotos de Candy, pero escucho decir a Candy –
- ¡Hola Stear! Que gusto escucharte ¿Cómo estas?
- Bien Candy, me dijo Patty que vendrías a pasar algunos días con nosotros a Francia
- Así es, espero que no te moleste
- Claro que no Candy, de hecho te hablo para decirte que voy a viajar a Chicago y me gustaría que me acompañaras de compras, digo si no estas ocupada
- Sabes perfectamente que nunca voy a estar lo suficientemente ocupada para ti Stear, además me dieron vacaciones, me encantara acompañarte
- Gracias Candy, ¿es que sabes? Patty y yo vamos a ser papás nuevamente
- ¿De verdad?
- Si Candy, y me gustaría comprarle ropa de maternidad a mi patito y también al nuevo bebé Cornwell
- Entonces te voy a estar esperando ansiosa Stear, aunque no esperes demasiado de mi ¿eh? Ya sabes que no tengo mucha experiencia en esas cosas
- Bueno pero supongo que por ser mujer tendrás un poco mas de experiencia que yo, ¿te parece bien si paso a recogerte a tu casa?
- Claro que si, yo aquí te espero, hasta pronto Stear.
Albert se encontraba bastante sorprendido, Candy le hablaba con bastante camaradería a ese hombre, ¿Qué diablos era lo que acababa de escuchar? ¿Quién demonios era Stear? ¿Por qué Candy le decía que lo esperaba ansiosa y que no esperara demasiado de ella? ¿Por qué le decía que no tenía mucha experiencia en esas cosas? Su mente era un completo remolino de preguntas.
Además era bastante extraño que ella se hubiera ido a la cocina a seguir hablando, ¿para que esconderse? ¿porque hablar en otro idioma? Al parecer no quería que el se diera cuenta de lo que ella estaba hablando con aquel tipo, entonces pensó para si – Claro, era imposible que no hubiera un hombre en su vida, soy un idiota ¿Por qué estoy tan enojado? ¿A mi que mas me da si hay otro en su vida? A final de cuentas a mi me entrego su virginidad., ¿pero que rayos me pasa? si no me conociera tan bien yo mismo diría que estoy celoso, que estupidez.
Candy se le acerco y al tenerlo tan cerca sintió como se le aceleraba el corazón nuevamente, Albert era capaz de excitarla con tan solo un beso., se dio cuenta de que Albert no la abrazaba y la miraba de una manera completamente desconocida para ella, finalmente lo escucho decir con brusquedad –
- ¿Hay alguien más en tu vida?
- ¿Por qué me preguntas eso? – respondió Candy sorprendida.
Albert la miro intensamente, de sus azules ojos parecían salir chispas, parecía molesto, entonces le dijo a Candy –
- Contéstame
- No, desde luego que no hay otro hombre en mi vida, no se ha que viene tu pregunta.
Albert se sintió furioso y metió las manos en los bolsillos del pantalón, estaba convencido de que Candy le estaba mintiendo, pero es que parecía tan inocente, la miro con insistencia hasta que hizo que Candy bajara la mirada y se sonrojara, Albert estaba furioso consigo mismo, porque a pesar de todo la seguía deseando, entonces Candy se armo de valor y dijo –
- Me gustas mucho Albert.
Albert se encogió de hombros para castigarla y le respondió –
- Acabas de decir hace unos momentos que lo nuestro fue solamente sexo y a mi me parece bien.
Candy palideció ante la respuesta tan hosca de Albert, ella quería mas que sexo con el, pero se dio cuenta de que estaba deseando demasiado, Albert no era un hombre de compromisos serios, por lo menos en lo que a las mujeres se refería, estaba molesta porque Albert había logrado que ella finalmente dijera que le gustaba, en definitiva aquel hombre era un pretencioso y un arrogante, entonces abriendo la puerta lo invito a salir diciendo –
- Lo mejor será que te marches, eres mi jefe.
Albert no entendía nada, aquella mujer podía mostrarse tan apasionada en algunos momentos y en otros parecía un tempano de hielo, ¿Por qué lo confundía de esa manera? ¿Por qué lo hacía sentir como si estuviera jugando con el.
Albert sintió deseos de tomarla entre sus brazos y llevársela a la cama, Candy ¡Era suya! ¿Por qué no se daba cuenta ella de eso? lo fue desde que ella decidió entregarse a el por primera vez, desde que lo eligió para ser el primero en su vida, Albert sentía unas ganas inmensas de demostrárselo, pero las frías esmeraldas de ella lo miraban sin ninguna expresión, por eso decidió no hacerlo, pero lo que si haría seria investigar quien era el tal Stear.
En cuanto Albert se fue, Candy se tumbo en el sofá y comenzó a sollozar, ella le había dicho que le gustaba, estuvo a punto de confesarle que lo estaba comenzando a amabar y ¿Qué había hecho el? Decirle que le parecía bien tener solo sexo., se sintió realmente una estúpida al albergar sueños románticos con el, tal vez el si estaba interesado en ella, pero solo sexualmente y eso no era suficiente para Candy, ella no había nacido para ser amante de nadie.
Finalmente llego la pizza y comió solo una rebanada, luego se fue a dormir, al día siguiente cuando apenas iba comenzar con su trabajo escucho el teléfono sonar y contestando con desgano escucho a Elisa decir –
- Necesito que vengas a mi oficina ahora mismo
- Esta bien Srita Leangan, enseguida voy.
En cuanto se presento Elisa le dijo –
- Candy estoy muy ocupada con los últimos proyectos, así que iras en mi lugar a la reunión de hoy y presentaras el balance financiero de este año
- Esta bien, ¿alguna otra cosa?
- No, por el momento eso es todo, puedes retirarte.
Ese día Candy había escogido un traje sastre color negro y unos tacones altos, llevaba el cabello trenzado y se había maquillado muy levemente los labios, cuando iba camino a la sala de juntas, Michael la alcanzo y le dijo –
- Los directivos dijeron que querían que fueras tu quien presentara el balance, lo que pasa es que la Srita. Leagan se puso muy nerviosa la vez pasada y el Sr. Andrew se impaciento bastante.
Candy comprendía el porque Michael estaba asumiendo las culpas de Elisa, ¿y como no hacerlo? si el era quien la había promocionado, le estaba haciendo quedar mal, para Candy no era agradable estar en esa encrucijada, pues sabía que Albert estaría en esa reunión y tendría que hacer acopio de todas sus fuerzas para no mostrarse nerviosa, quería demostrarle a Albert que ella era una mujer muy eficaz.
Efectivamente en cuanto ella y Michael entraron a la sala de juntas, lo vio sentado, llevaba un traje azul obscuro y una camisa gris con una corbata de seda que hacia juego, a Candy le pareció que lucía espectacularmente ese día.
Albert vio como ella rodeaba la mesa para tomar asiento y no pudo evitar admirar la bella figura de Candy, se veía muy bien enfundada en aquel hermoso y elegante traje que llevaba, los tacones y el cabello trenzado la hacían ver elegante, Albert se dio cuenta de cómo los demás directivos la miraban con admiración y sintió una punzada de celos, también vio que George la miraba asombrado para después volverse a mirarlo a el, entonces Albert le hizo una discreta seña para que no dijera nada.
Por algunos momentos Candy pensó que se pondría nerviosa durante la presentación, pero en cuanto el Sr. Johnson le cuestiono sobre el balance, Candy volvió a ser la empleada eficiente de siempre y comenzó a explicar todo con detalles precisos, Albert estaba impresionado con la eficacia de Candy, era una mujer muy inteligente.
Pero al mismo tiempo eso hizo que se sintiera fatal, porque Candy estaba convencida que por haber criticado su apariencia no le habían dado el ascenso que ella obviamente se merecía, de cualquier manera Albert nunca pensó que el hecho de haber criticado su manera de vestir, alguien hubiera tomado la errónea decisión de poner a Elisa en el puesto de directora financiera.
Después de algunas preguntas más por parte de los demás directivos, finalmente Albert la miro como si la estuviera examinando, el hecho de que Albert la estuviera mirando de aquella manera casi hizo que Candy sonriera como una idiota, pero se contuvo, no quería que los presentes pensarán que estaba loca o nerviosa, de pronto escucho decir a Albert –
- Srita. White, veo que es ud. una mujer muy inteligente, me agrada la manera en que explico el balance financiero, claro y preciso y sobre todo me gusta mucho la seguridad que tiene al responder, eso habla muy bien de ud. – dijo Albert con franca sinceridad.
Candy no pudo evitar sonrojarse ante aquel cumplido, después de ponerse de acuerdo con otros detalles la reunión finalmente termino y los directivos empezaron a salir y cuando Candy iba a salir también, Albert la detuvo discretamente y le hizo una seña para que se quedara a hablar con el., cuando finalmente se quedaron solos en la sala Albert dijo –
- Candy, me tienes sorprendido, la verdad es que me gustaría que habláramos de tu futuro en la empresa ¿Te parece bien si cenamos esta noche?
- Eh… si por su puesto
- Bien, entonces saldremos directamente de la empresa a cenar ¿esta bien?
- Claro.
Finalmente Candy salió de la sala de juntas, mientras caminaba por el pasillo, Candy iba pensado, si solamente se trataría de una cena de trabajo, pues Albert ahora si se estaba comportando como el jefe que ella tanto quería antes, pero ahora no podía soportar esa actitud, pero el simplemente se estaba comportando como ella le había pedido la noche anterior, ahora el no la miraba con pasión y tampoco le sonreía., eso la estaba haciendo sentir fatal.
Candy siempre sería una mujer romántica, para ella el sexo no era suficiente, ella quería una relación estable, pero Albert lo único que le había ofrecido era sexo, ¿Por qué no podía ofrecerle una relación estable? Desde luego porque el no era un hombre que se comprometiera con nadie, podía tener a las mujeres que el quisiera y además había dejado muy en claro que su estancia en World of Seals no iba ser permanente.
Candy sabía que Albert no era el tipo de hombre con el que una mujer se debería ilusionar y menos creer en el final de fueron felices por siempre, el era un hombre demasiado practico, ¿Por qué ella no podía hacer lo mismo? Faltaban todavía algunos días para que ella viajara a Francia, tal vez no era tan mala idea aprovechar lo que la vida le estaba poniendo por delante, tal vez no era tan malo tener una relación con fecha de caducidad.
Estaba decido, tendría una aventura con Albert, pero sería ella quien impondría las reglas para no sufrir, al fin y al cabo seguramente resultaría imposible que ella perdiera el control en tan solo unos días, disfrutaría de Albert como se disfruta de las ricas trufas., para después ponerse a dieta. Llego sonriente a su cubículo y le mando un mensaje donde le decía –
Tienes razón Albert, yo también te deseo
Albert leyó el mensaje complacido mientras el chofer le abría la puerta de una elegante limosina, mientras cruzaban la ciudad, Albert se preguntaba - ¿Qué habrá hecho a Candy cambiar de parecer? ¿Ese tal Stear realmente no significa nada en la vida de ella? No pudo evitar sonreír como un colegial enamorado.
El recordar la seguridad que había mostrado por la mañana en las sala de juntas, mirarla tan elegantemente vestida, con el cabello recogido y los ojos brillantes los hizo sentir nuevamente excitado y luego respondió al mensaje –
- Fantástico, te estaré esperando en el estacionamiento a las siete
La tarde transcurrió lenta para Candy, no podía evitar mirar a cada rato el reloj, hasta que faltando un cuarto para las siete se fue al baño a retocar un poco el maquillaje, como no traía polvo para las mejillas opto por ponerse un poco de labial en ellas y difuminarlo con los dedos, se deshizo la trenza y se dejo el cabello suelto, también se había cepillado mas de tres veces los dientes para después pintarse la boca, estaba muy nerviosa., lo bueno era que todos en la empresa ya se habían retirado, solamente estaba el vigilante y como ella siempre era la última en salir siempre, al vigilante no le resulto nada extraño verla irse después de todos los demás.
Finalmente bajo y vio que el conductor de una limusina plateada la estaba esperando y le abrió la puerta, Candy se subió de inmediato y vio que Albert la estaba esperando en el interior, se veía tan guapo que el corazón de Candy se comenzó a acelerar de inmediato, entonces lo escucho decir con voz sensual –
- Así que finalmente eres mía.
Albert se acerco a Candy para besarla y ella sintió como su cuerpo comenzaba a temblar de emoción, sin pensarlo se apretó mas a el, pero Albert rompiendo el encanto el dijo –
- Es necesario que hablemos
- ¿De que? – interrogo Candy.
En ese preciso instante, Candy se dio cuenta de que la limusina se había detenido en un lujoso restaurante, entonces ambos entraron al elegante lugar y cuando por fin estaban sentados en un lugar intimo, Albert menciono –
- Candy… has sufrido una injusticia en World of Seals, se que indirectamente ha sido culpa mía, así que quiero pedirte perdón, desgraciadamente no le podemos quitar el puesto a la Srita. Leagan sin que haya unas buenas razones, se que el puesto le queda grande, te pido que por favor me entiendas ¿Qué te parece si te encuentro un puesto mejor en otra de mis empresas?
- No necesito de tu ayuda – dijo Candy en tono seco
- No te estoy ofreciendo mi ayuda, estoy intentando solucionar un error – dijo Albert un poco impaciente
- No te preocupes, lo hecho, hecho esta, además puedo cuidarme bastante bien yo sola
- Candy, yo solo quiero que ocupes el puesto que tus conocimientos merecen
- ¿Acaso me crees incapaz de conseguir un puesto así por mi misma?
- Desde luego que no, hoy me demostraste que eres una genio
- Entonces deja de actuar como si fueras responsable de mi – dijo Candy seria
- Tal vez me sienta responsable de ti, pero voy a respetar tus deseos
- ¿En serio? ¿A pesar de que mis deseos te parezcan inapropiados?
- Depende que tan inapropiados sean tus deseos, quizás me gusten
- Mira Albert, se que odias que la gente no este de acuerdo contigo, ¿Qué podría hacer yo para tenerte contento? – interrogo Candy con voz sugerente
- Vas a tener que acostarte conmigo Candy, llevo no se cuantas malditas horas pensado única y exclusivamente en ti – dijo Albert mirándola con intensidad.
Candy contuvo la respiración, pues sentía la pasión con la que Albert le estaba hablando, entonces lo escucho decir –
- ¿Tienes mucha hambre?
- Pues… no mucha pero… - Albert no la dejo terminar, pues el se había puesto ya de pie, para después tomarla de las manos a ella y ayudarla a levantar.
Cinco minutos después, ambos ya estaban dentro de la limusina, era mas que evidente que Albert no quería perder ni un minuto mas para estar con ella, Candy estaba mas que deseosa de saber hacia donde la llevaría Albert.
La limusina finalmente se estaciono en un lugar muy elegante, Albert tenía un lujoso departamento en Chicago, en cuanto entraron, Albert comenzó a desvestirla sin dejar de besarla, Candy lo comenzó a tocar de una manera totalmente desinhibida, mientras Albert iba recorriéndola toda con su húmeda lengua, ambos se entregaron de una manera totalmente salvaje., después de un rato Albert le acariciaba el cabello mientras le decía –
- Eres una mujer increíblemente apasionada, eres excepcional pero también eres bastante misteriosa, no sabía que hablaras tan bien el francés
- Bueno, es que mi madre era francesa
- Ah, ¿entonces el hombre que te llamo ayer es un pariente?
- ¿Stear?
- Si creo que así se llama ¿no?
- Si, pero Stear no es mi pariente es un buen amigo
- ¿Solo un buen amigo?
- No es la clase de amigo que te estas imaginando, el y su esposa Patty son mis amigos y están esperando su tercer hijo, Stear va a venir a Chicago y me ha pedido que le acompañe de compras la semana que viene, apenas puedo creer que vayan por el tercer hijo, ellos son de mi edad.
Albert se sintió aliviado al saber que Stear era el esposo de una amiga de Candy, pero también se sintió muy avergonzado por haber desconfiado de Candy, se dio cuenta que había pasado demasiado tiempo rodeado de mujeres frívolas capaces de todo, entonces se levanto de la cama y tomándola con delicadeza la llevo con el a darse una deliciosa ducha, después de ducharse Albert se volvió a sentir excitado y trepando a Candy encima del enorme lavabo comenzó a hacerle el amor nuevamente.
Continuara…
Gracias por seguirme chicas =)
