Aquí les dejo el final de esta historia, espero que les guste, lo sé es un poco triste el final, pero traté de guiarlo a como todo comenzó, espero que lo disfruten y por fis si les gusta dejen sus Review (bueno… y si nos les gusta también) Ya que me dan ánimo para seguir escribiendo más historias… Besos
EL NACIEMIENTO DE LOS CRISTALES LEGENDARIOS
Lo siento mi amor, no puedo hacer lo que me solicitaste en tu carta, no puedo intentar amar a nadie más que no seas tú, ni intentar llevar una vida feliz sin ti a mi lado – dijo estrechándola con fuerza entre sus brazos y depositando un suave beso en los fríos labios de su amada – Volveremos a vernos muy pronto amor mío – dijo mientras desenfundaba su espada y daba una certera estocada con esta en su pecho.
¡Endimión! – gritó desesperado el rey mientras observada como su amado hijo caía muerto al lado de la princesa de la luna.
¡Hijo mío, no puede ser! – exclamó la reina ahogada en llanto, abrazando a su esposo.
Todos los presentes, reyes, Sailor, guerreros de la luna y de la tierra observaban horrorizados y con gran dolor la triste escena, los dos amados y jóvenes príncipes de sus reinos yacían muertos, uno junto al otro, víctimas de un tormentoso amor, un amor que debía ser dulce y traer consigo la felicidad, pero que para ellos se encontraba prohibido.
Los llantos se escuchan por todo el reino y parecían extenderse poco a poco alrededor de toda la vía láctea, mientras el mismo sol se negaba a alumbrar con sus rayos ambos reinos como sumándose a la tristeza de ambos pueblos.
Nadie se atrevía a acercarse a la terrible escena, sola la observaban aún incrédulos y sorprendidos, como esperando un milagro, como si ambos jóvenes pudieran despertar de cual largo sueño y vivir por fin su gran amor, pero sabían que eso no ocurriría.
La Reina seguía con ambas manos hacia el piso sin levantar la mirada, presa del llanto mientras se repetía - ¡Perdóname Hija, por favor perdóname! – los reyes de la Tierra permanecían abrazados, ahogando el llanto sobre el hombro del otro.
De pronto una brillante luz comenzó a originarse de la nada en la habitación sobre los fríos cuerpos de ambos príncipes encegueciendo por momentos a todos los presentes y cubriéndolos con una calidez tranquilizadora.
Momentos después la luz comenzó a disminuir poco a poco, creando un resplandor más tenue para mostrar su verdadera figura, se trataba del Cristal de la Luz que por primera y última vez hacía su aparición y se hacía presente en medio de la tragedia.
¿Qué… qué sucede? – se preguntaba la Reina Serenity ahogada en llanto observando la escena.
¿Es… el Cristal de la luz? – agregó el Rey del planeta Tierra.
El cristal permanecía flotando sobre los jóvenes, brillando tenuemente como si intentara comunicarse con ambos príncipes, así estuvo unos momentos danzando en el aire, cuando de pronto y ante la atenta y sorprendida mirada de todos en la habitación, comenzó a dividirse en dos partes iguales, separándose lentamente, sin romperse, agrietarse ni perder su resplandor, parecía más bien como si siempre hubiesen sido dos cristales unidos esperando aquel momento.
Ya separados totalmente, se inició el cambio de forma de cada uno, el primero de los cristales comenzó modificarse adquiriendo la figura de un rombo y tornándose de un hermoso color dorado con un brillo intenso como el sol, mientras el segundo cristal comenzaba a redondearse delicadamente y se teñía de un bello color plata tomando un aún más hermoso brillo que el anterior, ambos cristales comenzaron a brillar con mayor intensidad cesando abruptamente su danza en el aire e introduciéndose a los inertes cuerpos de los jóvenes príncipes que comenzaron a ser envueltos por el brillo de los respectivos cristales en su interior, pronto las heridas en las muñecas de la princesa y del pecho del príncipe comenzaba a desaparecer, como si nunca hubiesen existido, mientras la piel de los dos jóvenes recuperaba poco a poco su color dejando atrás la palidez de la muerte que los acariciaba comenzando a despertar poco a poco como si se hubiese tratado de un largo sueño.
¿En…Endimión…? – Susurró la princesa mientras observada atónita al joven príncipe a su lado.
¿Serenity…? ¿Qué nos sucedió? – Preguntaba el joven confundido mientras tomaba las manos de su amada princesa ente las suyas – ¡Pero si tú… estabas…y yo… también! – continúo mientras llevaba una de sus manos a su pecho tratando de encontrar la herida realizada.
Todos observaban atónitos lo ocurrido, el Cristal de la Luz se había separado y había devuelto a la vida a los dos jóvenes príncipes.
¡El Cristal los ha salvado! – respondió la Reina con lágrimas en los ojos, pero esta vez, con lágrimas de felicidad.
El místico Cristal de la Luz se ha divido devolviéndoles la vida – exclamó el rey mientras se acercaba feliz a los jóvenes junto a la Reina de la Luna.
Siempre supimos que el Cristal se revelaría ante el reino que ganara la batalla, ya que éste sería el merecedor de su gran poder – completó el rey.
Pero en algún momento olvidamos que solo el verdadero y puro amor es el merecedor del más grande de los poderes del universo – agregó la Reina con una sonrisa – ya que el amor por sí solo, es la fuerza más poderosa de todas y es la única guía que puede llevar al universo completo a una vida llena de paz y de justicia. Y hoy el Cristal de la Luz nos lo ha recordado.
Ambos príncipes se miraron con alegría, su amor había vencido a la muerte y con la ayuda del Cristal de la Luz que ahora pertenecía a cada uno de ellos podrían ser felices uno al lado del otro como siempre anhelaron.
La alegría volvía a inundar la habitación con los testigos de tan sorprendente escena, cuando de pronto la armonía fue suspendida por la princesa de la luna que sintió un fuerte dolor en su pecho, y una gran angustia invadía su corazón, se levantó velozmente exclamando - ¡Venus! – y salió rápidamente de la habitación dirigiéndose a las puertas del palacio, seguida por todos los presentes.
Al llegar allí se encontró con la horrible escena de muchos cuerpos inertes, derrotados en la fuerte batalla entre ellos, los cuerpos de su querida Venus y Malachite que se encontraban entrelazados si rastros de vida en ellos.
¡No puede ser! – dijo entre lágrimas la princesa cayendo de rodillas al suelo.
Amigo mío ¡¿Que te ha pasado? – siguió el joven príncipe acercándose a la pareja.
¡No puedo soportar esto! ¡Nuestro amor no puede estar marcado por un sacrificio tan grande! ¡Esto no puede terminar así para ellos! – exclamó la princesa mientras expulsaba el Cristal fuera de su cuerpo rodeándolo con sus manos.
¡Por favor Cristal de Plata, ayúdame a revivir a todos quienes han caído en esta terrible batalla, y a lo largo de toda esta horrible guerra! – exclamó la princesa mientras levantaba el cristal al cielo con determinación.
El Cristal empezó a brillar intensamente y a emitir una gran energía, entonces una potente luz comenzó a rodear todo el reino lunar, alcanzando incluso al planeta tierra, al desaparecer la luz dejó ver como los cuerpos anteriormente caídos en batalla comenzaban poco a poco a despertar y sin ningún rastro de las heridas que les habían causado la muerte, a su vez, también comenzaban a aparecer los soldados muertos en las anteriores batallas, todos, confundidos se miraban entre ellos sin entender lo que sucedía.
La princesa sonrió feliz observando que había conseguido revivir a todos los presentes, mientras caía débil por el agotamiento de todas sus fuerzas vitales por el uso del Cristal de Plata, siendo recibida casi agónica en los brazos de su amado príncipe.
¡Serenity! ¡¿Qué sucede? – exclamaba preocupado el príncipe de la Tierra.
No es nada amor - respondía casi en un susurro la princesa cerrando sus ojos – solo me siento muy débil.
¡No… No puedo soportarlo de nuevo! – exclamó el príncipe y sin saber cómo, expulsó el cristal de su cuerpo tomándolo con una de sus manos.
¡Por favor Cristal Dorado, transfiere un poco de tu energía a la princesa! – una potente luz pareció estallar del cristal del príncipe, dirigiéndose al cuerpo de la princesa quien poco a poco comenzó a recuperar sus fuerzas y a abrir lentamente sus ojos.
Endimión – dijo en un suspiro la princesa mientras abrazaba a su amado.
Serenity, estás bien… – dijo suspirando con alivio el príncipe mientras se sumían en un profundo beso siendo observados con alegría por todos los presentes.
Malachite y Venus observaban la escena con lágrimas en los ojos los príncipes estaban a salvo y ellos habían vuelto a la vida, en ese momento se dieron cuenta que aún permanecían abrazados, ambos se sonrojaron levemente, pero aún así no se alejaron, todo lo contrario, inspirados por la escena de amor de sus príncipes se acercaron poco a poco uniendo sus labios en un dulce beso, como tantas veces habían deseado y nunca se habían confesado incluso a ellos mismos.
Y así la eterna guerra entre el Milenio de Plata y el Reino de la Tierra llegaba a su fin, con el nacimiento del Cristal Dorado encargado de proteger el planeta Tierra y el Cristal de Plata encargado de proteger el Reino de la Luna, llegaba la hermosa paz que ambos reinos tanto deseaban, los jóvenes príncipes eran los merecedores del gran poder que otorgaba el Cristal de la Luz y su unión reflejaba el futuro del Universo.
El tiempo pasaba rápido y los reyes de ambos reinos estaban felices por la paz que reinaba en sus pueblos y en todo el universo y, ante todo por la felicidad y poderoso amor de sus hijos, que había logado vencer inclusive a la propia muerte.
Sus reinos vivieron una época de oro, donde el amor era el principal elemento que necesitaban para vivir, Venus y Malachite se hicieron novios desde el día de su resurrección y juntos se encargaban de proteger a sus jóvenes príncipes, las Sailor y los tres guardianes restantes habían comenzado a conocerse poco a poco bajo el recuerdo de aquel bello baile de máscaras que inicio todo esta historia, formando una linda amistad entre ellos que en cualquier momento podría terminar en romance, los pueblos de ambos reinos volvían por fin a ser amigos y juntos se preparaban para celebrar la boda más esperada de sus vidas, entre los jóvenes príncipes de sus planetas.
Ambos jóvenes se encontraban paseando por el hermoso jardín del palacio de la luna, abrazados, contemplado las hermosas rosas que ahora descansaban en uno de los patios centrales.
¡Serenity! Vaya por fin los encuentro – exclamó Venus junto al resto de las chicas. Vamos princesa, ya tendrás mucho tiempo para estar con Endimión – dijo mientras una sonrisa maliciosa adornada su rostro.
¡Venus! – exclamó la princesa enrojecida.
Lo siento, lo siento, vamos princesa debemos probarle el vestido de novia y usted príncipe debe quedarse aquí, es de mala suerte ver el vestido antes de la boda – comentó riendo mientras se llevaba a la joven princesa del brazo.
Las chicas se encontraban en la habitación de la princesa, observando el hermoso vestido que lucía.
¡Se ve tan linda majestad! – exclamó con los ojos llorosos Júpiter.
Si, el príncipe quedará sorprendido – dijo entre risas Mars.
Me alegro que por fin puedan casarse y ser felices – agregó Mercury.
Gracias chicas, bueno a ustedes tampoco les ha ido mal, según se unos bellos guardianes terrestres vienen muy seguido al reino – dijo mientras dejaba escapar una sonrisa.
¡Ay princesa! – dijo Mercury mientras se sonrojaba.
Creo que el amor nos está invadiendo – exclamó con ilusión Venus, mientras también se probaba su vestido, ella junto a Malachite serían los padrinos de la boda.
Mientras tanto en los jardines del palacio, el joven príncipe continuaba mirando las bellas flores, pensando en la infinita felicidad que lo embargaba.
Príncipe – llamó su atención Malachite quien llegaba junto al resto de los guardianes – Sus padres ya tiene todo listo para la boda, así que esta noche iremos a buscarlos para el gran evento de mañana – continúo abrazando a su gran amigo.
Gracias por todo Malachite – respondió el príncipe mientras respondía el abrazo – sin tu ayuda jamás hubiese disfrutado la alegría de este momento.
Nosotros también debemos agradecerle príncipe – agregó Jedite.
Si no fuera por ustedes y su lucha, nosotros tampoco hubiésemos encontrado el amor – agregó un poco sonrojado Neflyte.
Así es, por fin podremos formar nuestro futuro junto a las personas que amamos – dijo en un suspiro Zoycite – observando hacia el cielo.
Ambos grupos de jóvenes se encontraban disfrutando del exquisito momento que la vida les otorgaba, disfrutando del amor y la paz que invadía sus reinos y sus corazones.
Tristemente nada dura para siempre y una vez más el destino se encargaba de que los jóvenes enamorados debiesen vencer una nueva prueba en la lucha por su amor y por la paz de todo el universo.
Este nuevo obstáculo se conocía como Negafuerza, una poderosa criatura maligna que amenazaba con destruir todo a su paso y que era comandado por la malvada Reina Beryl…
… Me despido amor, con la esperanza de que quizás en otra vida volvamos a encontrarnos y poder disfrutar libremente de nuestro amor, un amor que hoy nos ha sido arrebatado…
FIN
