Bueno, lamento mucho la tardanza para actualizar, estuve unos días fuera de la ciudad. Pero aquí les traigo el séptimo capítulo, como prometí tiene más romance de lo que yo pronosticaba, aun que es un poco corto a comparación de los anteriores.

Esperare sus reviews, y gracias a las lindas personitas que me han dejado su apoyo:

Candy de Fullbuster Uchiha: Te doy la bienvenida, oh, nueva lectora ^^ me alegro de que te haya encantado, no es malo por que quiera, tiene sus razones, las veras más adelante, pero se que en este capítulo lo amaras, yo se, lo presiento desde el fondo de mi bigote (?)

Quetzaly-Taisho: No garantizo una pronta solución entre Lys y Arte, pero si con Daphne, haré sufrir un poquito más a la parejita principal muajajaja seré malota. Me da gusto que te gustaran los capis.

DarimZul: Espero que tengas todos los adelantos que te pedí...¬¬

Sin más que decir, aquí les dejo el séptimo capítulo de "El arte de amar", espero que les guste.


Capítulo 7.

El arte de pedir


De nuevo, la despertaba la luz de la madrugada que atravesaba las cortinas de encaje, mientras daba un largo respiro, se sentía más tranquila, reconsideraba el cómo había tratado a Daphne, merecía una disculpa, y una muy sincera. Salió de su habitación, nadie había despertado aun, lo había aprendido después de una semana de vivir en esa casa: "para ganar el baño, necesitas levantarte temprano", y esa se había convertido en su frase matutina. La ducha de agua caliente le sentaba perfectamente para relajar sus pensamientos, nada de miradas llenas de rechazo, ni de temores, solo ella.

Su rutina matutina había transcurrido perfectamente, para ella, quizá lo más difícil, era encontrarse con Daphne y pedirle una disculpa, sin embargo, esta vez no coincidieron en los asientos del auto, lo cual llevo a pensar a Artemisa, que probablemente la pelirroja la ignorara. Estando frente al instituto, Daphne y Artemisa bajaron del auto, quedando inconscientemente, era su oportunidad.

-Yo…-dijeron ambas al unísono, lo cual les provocó una risita a las dos.

-Lo siento…-dijo Artemisa bajando un poco su mirada-No estoy acostumbrada a que se preocupen por mí.

-No hay problema, sé que me dirás cuando me tengas la suficiente confianza-Daphne le mostró una gran sonrisa.

Caminaron juntas hasta llegar al salón, dentro de su mente, Daphne solo tenía como meta alejar a Artemisa de Lysandro y así evitar cualquier encuentro desagradable. Abrieron la puerta del salón, Artemisa iba de camino a sentarse a su típico asiento, sin embargo, Daphne hacia suposiciones apresuradas sobre donde se sentaría si Castiel estaba en la parte trasera pegado a la ventana. Sin más la pelirroja tomó a Artemisa por el brazo y la llevó hasta el otro extremo del salón.

-Daphne, sabes que a mí me gusta el ventanal ¿Verdad?-lo había olvidado.

-Ah, lo siento, es…estoy mareada, solo por hoy ¿Si?-se excusó la chica de ojos mar y Artemisa solo asintió.

La puerta del salón se abrió, para mala suerte de Daphne, era el albino del que quería alejar a su amiga, ¿Qué podía hacer? El chico las miró durante un par de segundos hasta que el amigo pelirrojo de Lysandro lo llamó, rompiendo cualquier conexión que se estuviera formando, algo que dejo completamente aliviada a Daphne. Sin embargo, Daphne sabía que no podía hacer ese trabajo por sí sola, así que decidió meter a Kim, Violetta, Rosalya, Erika y Alexy en el asunto, enviándoles un mensaje por celular.

"Asunto: Plan ultra secreto.

De: Daphne

Mantengan alejada a Artemisa de Lysandro. Se los ruego.

Pasen buen día, nos vemos en la salida."

Daphne cerró su móvil, y en menos de lo que esperaba, Rosalya entró dando un portazo, con una mirada terrorífica, que atravesaba completamente la mente de Daphne.

-¡¿Puedes explicarme que rayos es esto?!-gritó Rosalya mostrando su celular a Daphne, captando la atención de todos, pero sobre todo de Lysandro, quien caminaba hacia ellas, mientras que Artemisa se mantenía asustada.

-Rosa…baja la voz te pued…-Rosalya la interrumpió.

-No voy a soportar que Nina regrese al estudio, así que, vamos a resolver esto, ella es mi nueva perfecta modelo y no dejare que una tonta pelea con mi cuñado arruine mi hermoso sueño color rosa.

-Rosalya ¿Qué está sucediendo?-lo que tanto temía Daphne paso.

Ahí estaba, el albino causante del extraño comportamiento de Artemisa, preguntando algo que lo relacionaba, sin embargo, Daphne no pudo evitar que la tímida mirada de su hermana adoptiva, se encontrara con la mirada del bicolor.

-Lysandro arregla ya este tonto asunto, por favor-dijo Rosalya suplicante al chico que estaba por un lado de ella.

Por otro lado, Lysandro se perdía en la mirada de la chica que mostraba profundo sentimiento de sufrimiento y tristeza, algo que lo dejaba inmóvil y al mismo tiempo mudo, ¿Qué podía el decirle a la chica que había hecho sentir mal? Más aun cuando si mirada reflejaba más de lo que él podía soportar.

-Yo…-Artemisa interrumpió a Lysandro.

-No hay nada que decir-sonrió falsamente-Está bien Rosalya, solo fue un mal entendido, no dejare que eso afecte mi trabajo contigo.

Aparentemente eso tranquilizo a Rosalya, pero para Lysandro no era igual, ahí estaba de nuevo esa extraña desesperación y molestia por esa falsa sonrisa, por su desinterés hacia lo que él tenía que decir, observo cómo ella se levantó de su asiento pidiendo permiso para marcharse, la vio salir, mas no la detuvo, por más que le hubiese gritado a su cuerpo para detenerla, nada sucedió, otra vez su instinto de caballero lo había detenido.

Artemisa caminaba entre los pasillos, sus manos temblaban, y su mirada parecía nublarse, no podía seguir así, no de esa manera, se estaba torturando, por más que aparentara que no había sucedido nada, podía sentir como se volvía cada vez más fría con el paso de los días. Para su buena suerte, su celular vibró, miro el remitente y su mirada se llenó de alegría, corriendo hasta el jardín trasero de la escuela, sin darse cuenta del albino que inconscientemente la siguió.

-¡Papá!...¿Cómo has estado?...me han tratado excelente, pero no es lo mismo…¿Podre ir en las vacaciones? … Entonces nos veremos en Nueva Zelanda ¿Cierto?...¿Puedo ir a visitar a Kobato?...Entonces me quedare algunos días sola en casa hasta que llegues…lo entiendo…

Lysandro veía a la joven sentada de cuclillas bajo el árbol que el tanto disfrutaba, observaba con detenimiento cada detalle de su sonrisa sincera, como mientras hablaba por teléfono tocaba con suavidad el lóbulo derecho de su oreja, le parecía tan tierna, lo hacía sentir tan culpable.

-Me ha ido bien en la escuela, o eso creo…-Lysandro presto más atención a la plática-No es algo grave…poder arreglarlo sola…no…no te preocupes, es solo… me comen los recuerdos de la otra escuela…-se le quebró la voz- no papá…Daphne me está cuidando…El señor Robert también…sé que eso ya es agua pasada, pero…no, no entiendes, es como si no me dejaran en paz…-estaba llorando, algo que le preocupó bastante al chico de ojos bicolor que observaba la escena- Estaré bien…lo prometo…te quiero papá…hasta luego.

Artemisa cerró el teléfono de golpe, y miró el cielo, mientras que hilos de agua salada corrían desde sus ojos hasta llegar a su cuello, Lysandro no podía evitar esas profundas esperanzas de correr a ella para abrazarla y consolarla, vio como la chica abrazaba sus piernas contra su pecho, quería descubrir todo ese pasado que ella guardaba con tanto recelo. Sin darse cuenta él estaba frente a ella, los ojos claros de la chica lo miraban con temor, pero Lysandro se arrodillo frente a ella, y le dio un inesperado abrazo, Artemisa abrió sus grades ojos por sorpresa, algo parecía extraño, ese ligero choque eléctrico que se presentaba al rozar sus manos, ahora se sentía en todo el cuerpo, la emocionaba, entonces, recordó la situación en la que se encontraba, la mirada de Lysandro de rechazo, intento alejarlo, pero él la ciño más fuerte contra su pecho.

-Su..Suéltame por favor…-dijo con un hilo de voz debido a su reciente llanto.

-Lo haré… Si me prometes que me mostraras esa sonrisa sincera que tanto añoro en estos momentos-lo susurró al oído.

Artemisa dejo caer sus brazos a los lados ¿Había escuchado bien? Estaba nerviosa, pero al mismo tiempo sentía una hermosa emoción que no tenía igual, la escena era perfecta, el día, las palabras eran tan exactas, pretendía corresponder su abrazo, sin embargo un gritó llamando a Lysandro se escuchó, era Castiel, que lo llamaba algo curioso. Se separaron en instante, Lysandro solo dijo "adiós", dejándola hincada sobre el pasto, perpleja, mientras veía como el albino se perdía a lo largo del pasillo, acompañado de su amigo pelirrojo.

Lysandro parecía consternado por lo que acababa de hacer, y Castiel lo parecía aún más, y era evidente que esos pensamientos tan poco comunes en su amigo, afectaban su desempeño no solo en la escuela, sino también en su banda.

-No eres la clase de chicos que se salta las clases Lys-le dijo el pelirrojo con seriedad.

-Lo sé, me he perdido la primera hora, un descuido-agachó la mirada evitando los ojos de su amigo.

-Tampoco eres la clase de chico que abraza a cualquier chica que se le pare en frente-su voz sonó más severa.

-Solo fue un impulso… Castiel, creo que no es momento de hablar sobre ese asunto-decía apresurado el albino.

-Claro que lo es, estas cometiendo una locura tras otra, ¿Qué rayos te está pasando Ainsworth?

El chico que estaba molesto dejó atrás a Lysandro, el cual, parecía perdido en las palabras del pelirrojo.


Bueno, espero que lo hayan disfrutado, si llegamos a los 20 reviwes en esta semana prometo subir doble capítulo la próxima vez que sera en una semana...no, no es soborno lo juro xD no se lo tomen en serio, es solo broma :D

Gracias a todos mis lectores, los quiero, abrazos. Esperare sus reviews con sugerencias y criticas constructivas.