EL SILENCIO POR TEMOR AL RECHAZO

POR ROQUEL

CAPITULO 7

DE EMOCIONES Y SUS CONSECUENCIAS

Quería morir, desaparecer su cuerpo en un intento por borrar toda confusión, y todo sentimiento. Al menos quería ser capaz de lograr controlar sus emociones. Recuperar su ritmo cardiaco normal, despejar su mente, y calmar a sus entrañas, eran unos de sus objetivos principales.

Era posible que fuera a darle una pulmonía por la baja temperatura del ambiente, casi podía afirmar que eso sucedería; no obstante, sabía que eso no seria nada, comparado con la horrorosa sensación que le devoraba las entrañas. Era como si su corazón, en su loca carrera queriendo saltar, se hubiera hundido hasta su ombligo, provocando que el nudo de sus entrañas subiera hasta su pecho. Todo él estaba mal. Todo su cuerpo reaccionaba de forma que no era la correcta... Sus piernas temblaban, y un furioso calor enrojecía sus orejas cada vez que recordaba la razón.

La insignificante nevada, el desgarrador aire helado, y su poco conocimiento sobre el lugar donde estaba, dando vueltas y vueltas solo para hacer tiempo, eran, sin lugar a dudas, el menor de todos sus problemas. Si alguien le hubiera dicho que en algún momento de su vida se convertiría en la excusa idónea para que dos rusos tercos e incorregibles se la pasaran peleando como perros y gatos, le habría sonreído a ese alguien; sin creerle una sola palabra, claro esta. O si le hubieran dicho que algún día iba a tener una supuesta cita con un frío y empecinado chico ruso, ególatra hasta decir basta, entonces se habría reído de la imaginación de ese sujeto.

Pero nunca, jamás de los jamases, habría esperado que algo mucho más irreal y quimérico que eso sucediera; y sin embargo, justamente había pasado lo más imposible e improbable...

Kai Hiwatari lo había besado.

Y eso no tenía porque ser un problema, porque bien podría hacerse el desentendido y fingir olvidarlo, si el simple y sencillo toque no le hubiera hecho flotar, como suelen decir, y como acaba de experimentar. Algo totalmente incomprensible siendo un chico quien lo había besado. Siendo su amigo quien le había tocado...

Era posible que de haberse quedado, Kai le hubiera explicado el porque lo había hecho, no podía asegurarlo pero quería pensar que asi habría sido. Sin embargo lo único que atino a hacer fue a darse media vuelta y huir como si de ello dependiera su vida. Huir de ese sentimiento devastador que desperto en su cuerpo, que altero su corazón todo por un beso...

¿Donde quedaban las enseñanzas de su tribu? ¿El valor, la resistencia a soportar cualquier tipo de situaciones?... Aunque estaba claro que en su pueblo jamás le enseñaron a lidiar con semejante problema: Que hacer cuando uno de tus mejores amigos te besa.

En ese caso tenias varias opciones: Podías sonreirle a ese amigo y decirle que no estabas interesado en él de la manera más cordial y amable; o podías apartarlo, golpearlo y gritarle cuando depravado era; e incluso se aceptaba que terminaras correspondiendole...

Pero lo que jamás debes hacer es salir huyendo.

La razón de semejante comportamiento bien podría expresarse en una pregunta de solo seis palabras: ¿Que habría hecho de haberse quedado?... Lamentablemente la respuesta no era tan fácil, y era eso lo que tenía a Rei al borde de la locura. No se creía capaz de formar una oración coherente, y lógica para excusarse por lo que había pasado. Y sabía que no podría golpear a Kai por la sencilla razón de que no QUERIA golpearlo, o tal vez no podría, quien sabe. Asi que solo le dejaba una ultima opción... Opción que de solo pensarla le hacia estremecer, porque no se había planeado la idea de que alguna vez eso llegara a suceder y ahora tenía que lidiar con algo que todavía no alcanzaba a comprender.

Se detuvo y se recargo en un poste, dejando que su cabeza descansara por un momento, tal vez eso detendría el incesante retumbido de su cerebro, que era como si alguien le estuviera golpeando con un pequeño martillo en cada región de su cerebro... Lo que menos quería era entrar en el edificio de departamentos. Se deslizo lentamente hasta quedar sentado y ocultó su rostro entre sus rodillas, con sus manos en su cara.

El problema consistía en la duda de su ser: Jamás se había planteado la posibilidad de que le gustaran los chicos, y ni siquiera se atrevía a pensar en Kai de esa forma. ¡Era su amigo! Lo había sido por meses. Y quería pensar que aun después de esto seguiría siendolo. Pero... ¿Eso era lo que quería?... Oh, estupida pregunta que no tenía ni pies ni cabeza. Pregunta que sólo provocaba más problemas y confusiones...

Sus dedos se apretaron contra sus parpados hasta que pequeñas lucecitas comenzaron a danzar frente a su mirada. Suspiro, y su corazón se acelero... La imagen de Kai lleno sus recuerdos, y lo sintió tan presente y tangible como si lo tuviera frente a él. Sintió ese beso de nuevo, un dulce contacto con sus labios que lo hizo estremecer involuntariamente. "No, no, no" se repitió una y otra vez, hasta que las puntas de sus dedos se tornaron blancas de tanta presión que ejercía sobre su cara

¿Que era lo que sentía? Una pregunta sin respuesta... Una respuesta que aun no quería escuchar. De entre todas las personas del mundo, eso no podía estar sucediendole... No a él, no en ese momento.

Una mano se poso en su hombro y él saltó asustado...

YY YY YY YY YY YY YY

Bien, estaba muerto...

No, estaba más que muerto; estaba infectado por un virus nuevo y desconocido, para el que no existía cura, que dañaba el cerebro haciendo que uno hiciera cosas estupidas. Esa era una explicación para justificar su impulso. O podían existir otras causas más conocidas y mas logicas: Desde la locura, hasta el deseo suicida, pasando por todas las enfermedades habidas y por haber, incluida entre ellas la intoxicación por algun alimento en descomposición.

Se escuchaban razonables, y él deseaba encontrar alguna que pudiera adaptarse a su caso. De ello dependía su cordura, su capacidad para afrontarlo. Tenía que analizar los hechos.

¡Había besado a Bryan!. ¡Por todos los dioses! Al egolatra-patetico-inutil-presumido-arrogante que tenia por compañero. Si, al Rey del sarcasmo, al pequeño egocentrico con el que compartía la habitación... Y... ¡Aún seguia vivo!

No era que se enorgulleciera de eso. Ciertamente, habría dado todo por haber muerto en ese preciso instante, lo que fuera para no estar preguntandose por haber hecho algo tan estupido.

¡Idiota! se reprendía mentalmente, pero entonces gruñía y comenzaba a despotricar en contra del otro chico. Después de todo, Bryan no había sido capaz de golpearlo. ¡Que no hubiera dado porque el arrogante ese lo golpeara! Asi habría despertado de su muy enfermo estado.

¡Demonios!

Y para complicar su situación, y hacerle dudar sobre su estado lucido, se encontraba a si mismo recordando dicho suceso, ¡como si quisiera recordar por el resto de su vida algo tan irreal!. Y todo esto le llevaba al estado desquiciado en el cual se encontraba en ese momento.

Paso una mano por su cabello y tironeo varios mechones queriendo regresar a un estado que le fuera fácil de entender. Ahora comprendía porque Boris les había negado sentir, ¡Era toda una locura!, y sólo te hacía perder tiempo.

¡Estupido Bryan! maldijo bajo su aliento pero eso sólo empeoro las cosas; se confundió porque algo en su interior reclamo que no fuera su nombre el que siguiera al insulto. Después de todo, él había provocado todo eso, ¿que no?. Él era el enfermo, el loco, el impulsivo, y ahora...

Se detuvo y suspiro. Ese tipo de pensamientos no le estaban ayudando. Nada le ayudaba... Levanto la mirada y al ver donde se encontraba gruñó en voz alta, volviendo sus ojos al cielo. ¿En verdad Dios le odiaba tanto como para hacerle llegar hasta ahi?... Llegar caminando lenta e inconscientemente hacia el lugar donde vivía el necio Hiwatari, y el chico Kon, junto con todo el resto del equipo.

No sabía si debería sentirse reconfortado, o más aterrado que antes. Hiwatari se iba a reir, eso sin duda, iba a reirse hasta que se le acabara el aliento, iba a reir como jamás lo había hecho, casi podía escucharlo. Por otra parte, Kon posiblemente le escuchara... El chino tal vez fuera más compresivo.

Rei Kon su unica esperanza, el unico en toda la gran Rusia que no se reiría con su patetica historia. ¿Como podía hablar de ello con los chicos de la abadía? ¿Como podría explicarselo a Kotaro? ¿A Ian? ¿A Spencer?, estaba claro que todos ellos quedaban fuera de su lista. Kai, ni pensarlo, se burlaría hasta quedarse sin aire... Y por todos los cielos, no pensaba decirselo a Bryan ni aunque de ello dependiera de su vida, principalmente porque no sabía que tenía que decirle, y después porque no se sentía capaz de enfrentarlo, no tenía excusa para lo que había hecho.

Ese lugar, aun con Hiwatari y su sonrisa burlona, era el único lugar en el que podía apoyarse en ese momento; un lugar sin Bryan, sin el chico que acaba de hacerle actuar como todo un enfermo. Siguio caminando, hasta que lentamente vio a una pequeña y curiosa figura sentada en la nieve, con su rostro oculto.

Sin embargo, para Tala era inconfundible la larga cabellera cubierta con una banda blanca que colgaba a un costado hasta casi llegar a la nieve, asi como las ropas chinas del chico, y los mechones negros que sobresalían de las rodillas. No cabía duda alguna de que la persona sentada en la nieve, en la calle, era Rei. Para Tala fue una total sorpresa verlo en ese estado, pero se nego hacer alguna conjetura sobre la razón del porque estaba ahi. Suficientes problemas tenía ya como para pensar en otra cosa.

Suspirando, para poder componer una sonrisa nada culpable, caminó lentamente hacia el chino, que parecía demasiado ocupado en sus pensamientos, pues no lo escuchó llegar. Se inclino hasta tomar la altura y alargó su mano para posarla en el hombro de Rei. El chico saltó.

- Soy yo - dijo el pelirrojo con un toque demasiado apagado para su personalidad.

- ¿Tala?

Rei levantó la mirada, y ambos notaron el brillo confuso en los ojos del otro. Por varios segundos ninguno de los dos dijo nada, ni pretendieron romper el incomodo y extraño silencio que acababa de establecerse entre ambos. Rei agitó la cabeza en señal de saludo y una descompuesta sonrisa apareció en su rostro. Tala contestó con el mismo movimiento, pero su sonrisa fue mucho más forzada que la de Rei. El gesto hizo que ambos fueran más conscientes de su desesperado sentimiento de hundimiento...

- ¿Que haces aqui? - cuestionó Tala después de pensar que era tonto estar ahi sin hacer nada.

- Contemplando el paisaje - contestó Rei con sarcasmo y Tala alzo una ceja confundido. Ese no era el acostumbrado humor de Rei.

- ¿Irritado?

- Lo siento. No estoy de humor... - resoplo con abatimiento - Es sólo... Nada... ¿Que haces por aqui?.

- No quiero hablar de eso.

- Oh...

El tono indiferente de Rei le hizo pensar a Tala que posiblemente el chico tenía un dilema emocional mucho más grande que el suyo, pero desecho la idea tan rápido como vino porque no lograba pensar en un problema mayor que besar a un bobo... Sonrió con condescendencia al pensar en su propia situación. Se balanceo en las puntas de sus pies, y rió con amargura. Cuando los ojos dorados se fijaron en él, Tala le regalo una sonrisa y con su caracteristico tono cinico, dijo:

- Si ambos no deseamos hablar sobre lo que nos sucede, y en particular tu no quieres contarme porque estas de ese humor, ¿No pretendras que nos quedemos aqui sin hacer nada, verdad?... Tal vez sea lindo que nos contemplemos largamente en circunstancias menos estresantes, pero esta vez, te lo juro - agitó la cabeza en señal negativa, y Rei sonrió. - No es una idea nada apetecible.

- ¿Quieres pasar? - preguntó el chino enderezandose. No deseaba quedarse solo en un lugar donde la presencia de Kai será más poderosa que en cualquier otro sitio.

Tala se encogió de hombros - Claro. - Era mejor tener compañía que hundirse en la autocompasión.

Rei asintió dirigiendose hacia el departamento, sin deseos de pensar, ni de adivinar porque el chico pelirrojo estaba ahi, con esa sonrisa ahogada, y con aquella expresión de cargar el mundo sobre sus hombros. Suficientes problemas tenía él.

YY YY YY YY YY YY YY

- Kotaro - vocifero Bryan en cuanto entro en la habitación - ¿Esta Ivanov por aqui?

- No...

Kotaro parpadeo cuando vio la sombra lavanda esfumarse por la puerta con la misma rápidez con la cual había llegado. El unico indicio que hubo de que alguien entró en la habitación fue el leve balancear de la puerta, y los rostros extrañados de los cientificos, contando los rostros aturdidos de los chicos que practicaban en ese momento.

- Continuemos - ordeno Kotaro aun sin apartar la mirada de la entrada.

¡Ivanov inutil! gruñó Bryan dando grandes zancadas para atravesar la abadía por completo.

No podía ser que el pelirrojo desapareciera. No podía haber sido tragado por la tierra, o por las paredes frías, o por algún cuarto en ese inmenso lugar. Sin embargo parecía que asi había sido, porque el presumido egocentrico no estaba por ninguna parte.

Ese era, sin duda alguna, el peor momento que Tala podía haber escogido para evaporarse. Cuando no quería toparse con Tala, el pelirrojo engreido era la primer persona a quien encontraba. Y ahora, justamente cuando lo buscaba el bobo no aparecia por ninguna parte... ¡Por todos los cielos!...

Pero claro, razonó con furia mientras abría con desesperación las puertas en busca del pelirrojo, el arrogante Ivanov hacia lo que quería cuando lo quería. Y si eso incluía alterarle las hormonas a uno, para después marcharse, al pedante chico eso le tendría sin el mas minimo cuidado. De hecho, seguramente se sentía regocijado por el efecto que su impulso había tenido...

Bastardo, siseo, sin tener idea de si se dirigía a él, o al pelirrojo. Él, por ser lo suficientemente estupido como para caer en un juego tan vil, como lo eran las emociones humanas; o Tala, por haberle ocasionado esos problemas.

Cubrió su rostro con desesperación, e hizo una mueca de dolor cuando sus dedos tocaron la zona golpeada, que comenzaba a tornarse de roja, a morada. Su pomulo dolía levemente, y eso solo le traía como recuerdo a un pelirrojo entrometido... ¡Iba a matarlo!

Tala pagaría caro su atrevimiento. ¡Golpearlo a él!... ¡A él!... ¡Besarlo!... ¡Besarlo y dejarlo con la cabeza dandole vueltas!. Nadie, nunca, se había atrevido a tanto, y Tala sufriria por ello... ¡Jurenlo!

Sin poder controlar sus pensamientos desquiciados, Bryan siguió caminando, resoplando y gritando silenciosamente en contra del chico ruso, terco y obsecado. Pero la razón por la cual Bryan estaba tan enfadado, era muy diferente a lo que él creía era indignación, enfado o algo similar... Ese sentimiento era algo parecido a la ansiedad. Ese tipo de ansiedad que provocaba un horroroso salto de sus nervios, proveniente de algo llamado esperanza... De algo llamado estupidamente deseo...

¿Por qué no escucho a Boris?... ¿Por qué no simplemente corrió cuando algo en su corazón cambió, y se aseguro que nada, ninguna emoción penetrara en su cuerpo?. No tenía que sentir, y sin embargo su absurdo corazón hacia oidos sordos a la advertencia, y era demasiado tarde para echarse para atrás...

¡Oh, demonios! ¡Todos los infiernos!... El unico culpable ahi era Tala. De no haberse atrevido a besarlo, él podría haber seguido haciendose el idiota con respecto a sus sentimientos. Pero no, como siempre ¡Tala Ivanov quería arruinar todo!

¡Y ahora había arruinado su autocontrol!

- ¿Que demonios haces aqui?

YY YY YY YY YY YY YY

Cosa más estupida no pudo haber hecho.

Su abuelo siempre dijo que él era capaz de hacer idioteces a lo grande. Se lo gritó, le dijo lo decepcionante que era como nieto al haber despreciado a Black Dranzer sólo para regresar con su equipo, renunciando a todo parentezco con él. Su abuelo siempre decía que él era demasiado débil, que caía fácilmente, y odiaba darse cuenta de que parecía tener razón. Él hacia cosas absurdas sólo porque había perdido la capacidad para controlarse. El famoso muro de hielo que le impedia dejarse llevar por sensaciones absurdas se había desvanecido, y ahora sufría las consecuencias...

¡Oh!. Pero eso no era todo. No. Kai Hiwatari tenía que ir más lejos al hacer cosas estupidas, y tenía que superarse a si mismo en actitudes idiotas. Y todo gracias a que no había sido capaz de pensar con claridad, dejandose llevar por un impulso devastador, arruinando todo con Rei. Desde la indudable confianza que el chico le tenía, hasta el leve aprecio que su amigo podía haberle mostrado. Todo por un beso, por un deseo, por algo que simplemente había sido más fuerte que él, y que no pudo ahogar.

¡Deseos carnales! Estupida traición de su propio cuerpo... ¡Amor y cariño! Despreciable traición de su propio corazón... Tenía que haberlo previsto, tenía que haberse dado cuenta de que tarde o temprano esas emociones iban a minar su propia cordura y nada ni nadie iba a detenerle para lograr su objetivo. Pero prefirio hacerse el desentendido y se dejo consumirse con celos antes de enteder que realmente iba a cometer una locura por celos.

Caminando lentamente, sin rumbo fijo y con una caja de rapé de forma cilindrica en su mano izquierda, Kai Hiwatari sentía como si la inmensidad de sus propias emociones finalmente lo hubieran tragado, llevandolo a un estado del que era incapaz de escapar, y donde no hallaba la manera para controlar los impulsos a los que jamás había prestado atención, ni a los deseos que jamás pensó que tenía.

Controladose todo lo posible para evitar gritar, y despotricar contra su propia conciencia traicionera y engañosa, Kai cerro los ojos sin detener su paso.

Su mente, aunque confundida y alterada debido al recuerdo del dulce sabor de Rei, trabajaba para encontrar una excusa creíble, una patetica razón que le disculpara ante Rei por ese beso. Algo para que el chico no le despreciara o repudiara. No estaba dispuesto a soltarle alguna cosa absurda, o alguna disculpa vana, ni "Lo siento, me deje llevar..." "No fue nada..." "Será mejor que lo olvidemos..." bla, bla, bla, porque esas excusas no eran nada creíbles, ni siquiera para él...

Siendo sincero consigo mismo, y admitiendo algo que le era dificil admitir, Kai tenía que aceptar que... ¡No lo lamentaba! ¡En absoluto!. Había querido ese beso desde hacia mucho tiempo, y ahora no iba a decir que se arrepentía de su proceder. Si, había actuado mal, impulsiva y estupidamente, pero ¡al diablo con todo ello!. Ese beso le disculpaba por todo. Y se despreciaba a si mismo al darse cuenta de que estaba dispuesto a repetirlo. No era nada quisquilloso con la cuestión de que le gustaran los chicos. Le gustaba Rei, y eso era suficiente. Quería a Rei y eso le decía todo.

Bueno. Al menos ya no se engañaba. El problema venía siendo que Rei había huido en cuanto saltó de la banca. Si tan sólo le hubiera dado dos segundos más...

Suspiró.

El hubiera no existe. Y ahora tenía que darle una explicación a Rei... Seguramente iba a querer una. Miró la hermosa cajita cilindrica que llevaba, blaca con franjas negras como manchas de pintura, adornada con cintas y un pequeño pero significativo moño blanco, y frunció el entrecejo con culpabilidad. Quiza lo mejor sería decirle la simple y sencilla verdad: Decirle que lo quería.

Agito la cabeza. No, prefería mil veces soportar la arrogancia de Ivanov que enfrentarse al desprecio de Rei.

Ni siquiera debería estar pensando en eso. Tenía cosas que hacer, asuntos en los cuales trabajar, tanto que hacer que lidiar con ese tipo de asuntos...

- Kai. Me alegra ver que volviste - dijo una voz frente a él, y Kai aparento su semblante siempre indiferente aun cuando estaba aturdido de ver a Kotaro en la... ¿abadía? ¿En que momento había llegado ahi?

- Hn. ¿Por que?

- Hum... - Kotaro separó la mirada de la carpeta que llevaba en los brazos - Me quedaba por comunicarte que después de muchos problemas con la traslación de los chicos para la remodelación de la abadía, finalmente podemos mudarlos esta misma tarde. ¿Recuerdas que te lo había comentado con anterioridad?

- Aja. Estuviste mencionandolo toda la semana.

Y no sólo él, pensó Kai con amargura, Tala también le había ahogado con lo mismo. Pero en ese momento no quería pensar en Tala. No en el egocentrico y arrogante chico.

- ¿Cuales seran finalmente los cambios? - inquirio sin que realmente le importara.

- Remodelaran los dormitorios, desapareceran la humedad de las paredes, arreglaran las grietas, y reinstalaran la iluminación de los pasillos. En pocas palabras harán este lugar más habitable. Se harán más cambios, pero me hace falta detallar ciertas cosas, por todo lo demás estamos listo.

- ¿Y cuanto tardara todo eso?

- Mmh... Un poco más de una semana. Los autobuses vendran al atardecer a recogerlos... Me gustaria que vinieras con nosotros, deseo hablar contigo.

Kai se encogio de hombros.

- Y ahora, hablando de otra cosa, hay algo que me intriga - Kotaro reflexionó durante algunos minutos y finalmente preguntó - ¿Has visto a Bryan? - Kai lo miro con expresión de incredulidad, a la que Kotaro no prestó atención - Vino no hace mucho preguntando por Tala, y se marcho sin dejar que le preguntara. Se veía alterado, aunque no me imagino por qué.

Kai rodó los ojos; aun sin su presencia, Bryan seguia atormentandole. Pero tampoco deseaba pensar en Bryan. No en el amargado y cinico ruso.

- Kotaro, tienes una llamada - le indico un joven acercandose

- Permiteme Kai. Ahora vuelvo

Pero en cuanto Kotaro dio media vuelta, Kai se apresuro a huir por el otro lado aun aferrando la caja cilindrica. Justo cuando estaba a punto de doblar la esquina para escabullirse de la mirada de Kotaro, una imperiosa y descontenta voz espetó:

- ¿Que demonios haces aqui?

Por el lado contrario del pasillo por el que pretendía marcharse, los pasos firmes y secos de Bryan resonaron al acercarse. El rostro de Kai se torno frío e inexpresivo, conteniendo las ganas de golpear al ruso impertinente y molesto; manteniendo sus manos tensas para no lanzar un golpe contra la "cita" de Rei.

- ¿Por que he darte explicaciones, Bryan?

Bryan no le prestó atención al tono amenazante, su propia furia ebullía como jamás lo había hecho, y era capaz de competir contra la cortante y apabullante frialdad de Kai. Sin embargo, no tenía tiempo para eso; asi que haciendo caso omiso de la pregunta anterior, el ruso dejo que su afán por encontrar al pelirrojo superará sus ardientes celos en contra del Hiwatari.

- ¿Has visto a Ivanov?

Kai frunció el entrecejo - ¿Tengo cara de su niñera?

Bryan le puso mala cara, pero Kai no le dio tiempo para contestar. Sin cambiar el tono irritado y seco continuó:

- Si tu no sabes donde esta, ¿por qué tendría que saberlo yo?

- Ibas a salir con él, ¿qué no?

Kai enarco una ceja ante el tono despectivo de Bryan.

- Y eso a ti que te importa. - gruñó - En todo caso, no me preocuparía por el egocentrico ese, siempre se las arregla para aparecer en los momentos menos oportunos, queriendo ser el centro de atención.

- ¿Tanto lo quieres? - cuestiono Bryan con cinismo, dividido entre su propia exasperación ante la perspectiva de una posible respuesta afirmativa, y la siempre alegría que conseguía al fastidiar a Kai con esas impertinentes preguntas.

- No como tu - disparo Kai sin piedad, y con tal sinceridad que Bryan estuvo a punto de peder su sonrisa. - ¿No es así?

- Por supuesto que no.

- Hn. ¿Y por qué tu interés en buscarlo? - la sonrisa de Kai se transformó en una mueca sárdonica - ¿Acaso se te ha perdido?.

Bryan estuvo a dos segundos de contestar con una blasfemia y de lanzar un golpe; pero dado el giro de la conversación decidió jugar un poco. Si Kai quería guerra, guerra tendría. Regresando la misma sonrisa torcida, y expresandose con su singular cinismo, Bryan dijo:

- Eso, Kai, no es algo que te importe. Pero hablando de perder... ¿Como esta Rei?

Al igual que Bryan, Kai mostró una serenidad en su persona digna de ser admirada, y mantuvo la sonrisa cinica aun cuando su cuerpo se tenso inmediatamente, y sus musculos se engarrotaron, preparado para dejar a Bryan en el piso, inconsciente y con bastantes huesos rotos.

- Perfectamente. Gracias por preguntar - la maquiavelica sonrisa en los labios de Kai era tan tensa y forzada, que incluso resultaba dolorosa para quien la contemplara, un presagio nada bueno. El rostro de Bryan estaba tan rigido con esa sonrisa nada amigable, que quienquiera que lo viera huiría en sentido contrario.

- Entonces saludalo de mi parte - musito Bryan tranquilamente como si no estuviera bajo la mirada asesina de un Hiwatari - O mejor aun, - la sonrisa se transformó en una mueca totalmente retadora - yo lo hare cuando vaya a verlo.

Ninguna reacción por parte de Kai que la indicara a Bryan que el ruso-japones planeaba atacarle. Un leve estrechamiento de ojos, tal vez. O posiblemente la rigidez de ese cuerpo. Pero nada más... Aunque la mirada positivamente asesina de Kai era todo lo que necesitaba.

- ¿Quién te ha dicho que eres bienvenido en mi casa? - cuestino Kai con voz demasiado suave para ser considerada amigable.

- Rei me ha concedido el permiso para visitarlo cuando yo quiera. Con eso tengo suficiente.

- No en mi casa. No en mi presencia...

- Pero no siempre estaras con él.

Bryan torció aun más su mueca. Kai dejo de sonreir, desconcertado de sus propios celos descomunales, y totalmente sorprendido de su actual capacidad para una charla tan larga y expresiva. Si antes había tenido dudas sobre si ese beso le había alterado de alguna forma, ahora ya tenía la confirmación a ese hecho insolito y casi imperceptible: Se había olvidado de contestar con sus queridas y estimadas palabras monosilabicas. Y todo por Rei.

- Todo listo - declaro Kotaro volviendo con prisa, y una enorme sonrisa estampada en su rostro - Kai, necesito que me acompañes... Y Bryan, necesito que le lleves esto a Rei.

Le extendio una carpeta y Bryan frunció el entrecejo.

- ¿A quien?

- A Rei.

- ¿Por qué a él? - pregunto Kai estupefacto

Kotaro agito la mano ignorando la pregunta, y repitiendo la orden para Bryan.

YY YY YY YY YY YY YY

El agua salpico el piso, las paredes, y las cortinas cuando la cabeza de Rei emergió de la tina, con su cabello chorreando agua y sus mechones negros pegandose a su rostro. El vapor se elevaba lentamente por el aire, acumulandose en el techo donde formaba una espesa niebla blanquecina.

Rei apoyo su cabeza en el borde de la tina, y pestañeo varias veces. Sus ojos se fijaron en el techo en un punto cualquiera, sin moverse, emitiendo una respiración suave y acompasada, contrariando totalmente el ritmo de su corazón y el estado de sus nervios. Sus propias emociones le eran desconocidas, y al cerrar los ojos para tratar de entenderlas le produjo el aumento de su propia desesperación...

Knock, knock.

- ¿Sigues ahi? - se escuchó la suave voz de Tala en la puerta. - ¿Necesitas ayuda? ¿Te has ahogado?

Rei sonrió; el humor, divertido y alegre, de Tala parecía estar volviendo, aunque presintió que eso no era del todo bueno. No contestó y se hundió más entre las aguas...

- ¿Rei?

Suspiró.

- Voy

Su propia voz le causo panico, sonaba tan apagada que incluso dudo que Tala le escuchara. Su aspecto frente al espejo tampoco estaba como para engañar a nadie, y menos al ojo entrenado del Ivanov. Parecia que sus ojos se hubiesen apagado, algo que era totalmente imposible, pero el brillo natural del dorado se había esfumado como por arte de magia. Agito la cabeza. Estaba pensando tonterias... Al menos, el baño caliente le evitara la pulmonía, o el resfriado...

Unos sencillos pantalones de algodón azul oscuro, una camiseta blanca, y una toalla alrededor de sus hombros, era el atuendo de Rei al salir del baño. Su cabello, suelto, desparramado trás su espalda como una cascada oscura, despedía un embriagante aroma a canela, y pequeñas gotas de agua empapaban sus ropas. La calefacción del departamento mantenía el clima agradablemente cálido, y acogedor. Con pasos suaves y agiles atravezo el pequeño espacio que le separaba del sillón de dos plazas, en donde se dejo caer, subiendo ambas piernas sobre él. Ladeó la cabeza hacia su izquierda y su larga cabellera se deslizo hacia adelante, cayendo hasta sus piernas, donde cosquilleo sus pies. Rei tomo la toalla que llevaba y comenzo a secarlo, dirigiendole una fugaz mirada a su acompañante.

Por insistencia de Rei, Tala había sido el primero en tomar un baño caliente, y ahora presentaba un aspecto mucho más sereno y tranquilo, aunque, en opinión de Rei, permanecía inusualmente callado. Desparramado en el sillón más grande, con las piernas estiradas a lo largo del asiento, un cojín apoyado sobre su estomago, y una taza humeante entre sus manos, el pelirrojo tenía un aspecto pensativo y meditabundo. Lucía unos pantalones negros y una camiseta gris, propiedad de Rei, que le hacian lucir aún más atractivo; y su cabello rojo parecía más rojo de lo normal, contrastando con lo palido de su piel húmeda y cálida.

- Hice chocolate - murmuro Tala sombriamente señalando con la cabeza la otra taza de la mesita de centro.

- ¿En serio? - Rei extendió una mano y tomo la taza. Al beber un sorbo hizo una mueca de aprobación, y con voz cortés comentó - No sabía que supieras hacer chocolate.

- Yo tampoco - replico Tala con honestidad - Si somos sinceros, te dire que no se cocinar. De hecho, acabo de aprender a hacer chocolate; sólo necesitas seguir unas cuantas instrucciones: Calienta agua, agrega una tableta de chocolate, deja hervir, deja reposar, sirve en una taza... Soy bueno siguiendo instrucciones.

- Me he dado cuenta.

- Te confesare que es la primera vez que bebo chocolate. En la abadía no dan mas que una mezcla horripilante de proteinas.

Rei sonrió, pero sus ojos siguieron evitando la mirada de Tala, al igual que la azul del Ivanov, evadía la dorada de Kon.

- ¿Te gusta?

Tala pareció meditar la respuesta - Huele bien, y sabe bien. Supongo que si.

- Deberias comentarselo a Kotaro.

Tala rió - Ya me lo imagino. 'Hey, Kotaro, ¿has probado el chocolate?...'

Ambos rieron.

- ¿Sabes? Estas es la platica más normal, o anormal -como quieras verlo- que he tenido en toda mi vida.

Rei rió animado de saberlo, sobre todo porque la charla se mantenía en un nivel donde no se mezclaba con nada de lo que había sucedido aquel día. Tala continuó con su platica.

- No me imagino hablando con Ian de chocolate, o con Spencer de lo que le gusta... - detuvo su lengua para evitar hablar de Bryan, pero no pudo evitar que el nombre de Kai se le escapara. - Y Kai me mataría si empiezo a preguntarle que le gusta y que no le gusta; apuesto que creería que me he vuelto loco si comienzo con una charla semejante... Ni siquiera sé si le gusta el chocolate.

El comentario dejo a Rei frío, pero lo disimulo lo mejor que pudo.

- ¿Y Bryan? - preguntó con curiosidad pura, deseoso de evadir el tema de Kai, detectando al instante el estremecimiento del pelirrojo

- ¿Crees que a ese bobo le gusta el chocolate? - inquiro con amargura en su voz - ¡Lo dudo! ¡Es un amargado!

Rei sintió un curioso déja vú al escucharlo... E inevitablemente, a su memoria volvió el incidente con la cajeta, y recordo a Tyson diciendole algo asi a Kai...

- ¿Le has preguntado?

El incomodo silencio hizo sentir culpable a Rei, porque, obviamente, Tala no quería hablar de su compañero. Sin embargo esa culpa desapareció cuando escucho la pregunta del pelirrojo - ¿Y tu sabes si Kai gusta del chocolate?

El silencio se volvió terriblemente tenso, y la sensación de querer sincerarse con su compañero aumentó; pero fue reprimida por ambas partes cuando no encontraron las palabras exactas para decir lo que querían decir. El telefono sonó, y cuando Rei se levanto para contestarlo, murmuro algo que Tala, con esfuerzo, logró oír.

- Sólo le gusta cuando tiene un poco de leche.

YY YY YY YY YY YY YY

Gruñendo internamente Kai siguio a Kotaro, sin poder evitar que su mirada resplandeciera en advertencia al encontrarse con la lavanda de Bryan. El chico le ignoro, tomo los papeles, y como una exhalación se marcho después de que Kotaro le asegurara de que buscaria a Tala.

Bryan camino con presteza hacia la salida, y cerro los ojos cuando la brisa helada congelo su rostro. Después de andar por un par de cuadras, golpeando a la gente a su paso, se permitió respirar, y calmarse, controlando su propia impetuosidad.

El mundo no se va acabar, penso con serenidad, que Ivanov haya actuado como un verdadero idiota no debe sorprenderme, que haya hecho semejante estupidez no tiene porque afectarme... Suspiró. Se engabaña falsamente, pero ¿a quien le importaba?. Sólo queria hablar con Tala, dejar las cosas claras; estaba seguro que cuando lo viera, Tala iba a inventarse una de sus tantas fracesitas cinicas para liberarse de la situación. Y él tenía que estar preparado para ello; que mejor que fuera él quien propiciara el encuentro. Era una estrategía perfecta: Encontrar a Tala, y dejarle claro que no había nada entre ellos, antes de que el pelirrojo se le adelantara y lo dejara como un imbécil. Cuando volviera, encontraría a Ivanov, costara lo que costara, y hablaria con él, aunque tuviera que encerrarlo para lograrlo.

Dio vuelta en la esquina y meneo la cabeza para apartar la nieve de su cabello. Disminuyo su paso. Entre veinte y treinta minutos después, cruzaba la calle para llegar al departamento de Kai. Subio las escaleras con lentitud, no deprimido, era demasiado orgulloso como para estar deprimido, su estado era más bien abatido...

- Hola Bryan - le saludaron alegremente y él se volvió para recibir a los ruidosos rubio y peliazul, compañeros de Rei, y Kai... Por decirlo de alguna manera - ¿Que te trae por aqui? - pregunto Max con curiosidad

- Asuntos de la abadía. ¿Está Rei?

- Supongo - replico Tyson encaminandose hacia las escaleras - Ya debió haber vuelto, ¿cierto, Max?

- ¿No lo has visto? - pregunto el rubio con extrañeza - Creí que iba a ir a verte cuando salió esta mañana.

- ¿Por qué tendría que ir a verme a mi?.

- Por lo de su cita - exclamo Tyson con alegría, y Bryan se quedo de una pieza.

- No hubo cita - aclaro - Se fue con Kai.

- ¿Qué Kai no iba a salir con Tala? - pregunto Tyson y Max le dio un codazo

- Iban. Pero eso ya no importa, he visto a Kai y no esta con él. Quiero saber si está o no.

- Pues nosotros acabamos de llegar asi que no sabemos - explico Tyson buscando su llave, pero fue Max quien abrió la puerta.

Risas los recibieron y lo primero que vio Bryan fue a un muy contento Rei sosteniendo un cojín, a punto de golpear a un sonriente Tala... Sus ojos se estrecharon.

YY YY YY YY YY YY YY

- Hola, ¿Quién habla? - pregunto Rei en cuanto levanto el auricular.

- ¿Rei?

- ¡Señor Dickenson que alegría escucharle! - El hombre rió - ¿Cómo ha estado?

- Bastante bien - respondio con voz amable y alegre - Kenny envia saludos; me comunique con él hace tres días y parece ser que los extraña, y no es el único. ¿Cuando tienen planeado volver?

- Según tengo entendido, Max y Tyson regresaran a Jápon este fin de semana. Ahora no están, pero cuando vuelvan les dire que se comuniquen con usted.

- ¿Y que haras tu Rei?

- Todavía no lo decido. Pensaba quedarme en Rusia un poco más, pero... - calló por un momento - ...ya no estoy tan seguro de que sea una buena idea. Supongo que puedo regresar a Japon con los chicos, y después buscar algo que hacer. O podría continuar con mi vida nómada - su dedo se enrosco en las barbas de uno de los cojines mientras se dejaba caer en el sillón de antes - Tal vez vuelva con mi tío a Europa. Me gustó trabajar en su restaurante. Aun no lo sé.

- O podrías reunirte conmigo en New York, en las oficinas de la BBA - ofreció el anciano - Judy estara encantada de que te unas a su equipo de investigación.

- ¿Habla en serio?

- Por supuesto. ¿Recuerdas el contrato del que te hable cuando te invite a participar en el torneo?.

- No. No había vuelto a pensar en ello desde aquel día.

- Te dije que si cuando terminara tu participación en los Bladebrackers no tenias a donde ir podías unirte a la BBA. Y me gustaria que te quedaras con nosotros.

- ¿Y con quien más podría irme?

- Con la corporación Biovolt. Kotaro Isumi se ha comunicado conmigo, deseoso de saber que tipo de contrato tenias con nosotros, y de si este terminaba después de tu participación en el torneo mundial. Le comenté sobre nuestro trato, y me dijo que le gustaria que te quedaras en Rusia - el corazón de Rei comenzó a latir violentamente - y participarás en su equipo. Justamente acabo de hablar con él, y le asegure que como no soy tu tutor legal, no puedo decidir por ti. Asi que la decisión es tuya.

- ...

- No te obligare a algo que no quieras, Rei. En cuanto tomes una decisión hazmelo saber. Kotaro también la esperara.

- Aja.

- Hasta entonces.

Rei oprimió el boton para cortar la comunicación y se quedo viendo el telefono como si estuviera esperando que alguien le despertara. Tala se aclaro ruidosamente la garganta, y cuando Rei levanto la mirada para enfentarlo, lo encontro con una expresión de total extrañeza en su rostro.

- ¿Qué pasa? ¿Por qué tienes esa cara? - pregunto el pelirrojo

Rei agitó la cabeza sin emitir sonido alguno. Tala se levantó, aturdido por la nueva actitud de Rei, y se acerco llevando de una punta el cojín que tenía sobre sí, abandonando la taza en la mesa.

- Tierra hablando a Rei - dijo y agito su mano frente a la atonita mirada del chico.

Tala frunció el entrecejo. Exasperado e irritado, no pensó dos veces en lanzar el cojín que llevaba en su mano al rostro de Rei, sacandolo de su estupor y hundiendolo en el sillón. El cojín se resbalo hasta el pecho del chico, y éste levanto su mirada, para contemplar a su atacante. Tala rió cuando obtuvo la sorprendida mirada del gatito, e hizo una mueca de alegría e inocencia.

- ¿Qué crees que haces? - le pregunto Rei arrugando dulcemente su frente

- Llamó tu atención. No me gusta que me ignoren.

- No te ignoro...

- Por supuesto que no, ¡cómo pude pensarlo! - ironizó Tala con enfado - Sólo era tu manera de prestarme atención, ¿cierto?.

- Exactamente...

El sarcasmo le costó a Rei otro golpe con el cojín, haciendole reír incontrolablemente, mientras sujetaba el arma de su atacante alejandolo de él. Tala se dejo caer a su lado, sonriendo con inocencia, y con la mirada le preguntó que sucedía. Pero Rei estaba tan contento riendo sin preocupación alguna que no presto atención al chico pelirrojo.

- Estate quieto, ya - gruño Tala sin poder reprimir una sonrisa, y Rei rió más fuerte; no había razón, no había motivo, sólo quería reír. - ¡Rei, deja de reír.! - tomó el cojín que tenía detrás de él y golpeó de nuevo al chino.

Aquella risa alegre y suave era contagiosa, y Tala no podía borrar su propia mueca divertida; en silencio se dio cuenta del porqué a Kai le gusta, y sin poder evitarlo, también pensó en el interés que Bryan le tenía. Rei era agradable y gentil, era divertido... Pero sus pensamiento se esfumaron cuando un cojín se estrelló en su rostro, y la inconfundible risa de Rei penetró sus oídos. Sonrió con malicia cuando golpeó por su parte, y con la otra mano evitó el golpe del chino.

Sus risas se mezclaron mientras uno y otro intentaban golpear, evitando ser golpeados. Cuando Rei se disponía a golpear a Tala, la puerta se abrió y ambos se quedaron inmóviles en su lugar aturdidos de ver a los recién llegados. Rei sintió la tensión en la mano que sujetaba su muñeca, y al dirigirle una breve mirada, notó como el pelirrojo perdía el color, y sus ojos se ensanchaban imperceptiblemente.

Rei cayó al sillón cuando la fuerza de Tala, que era quien le sostenía, se esfumo, y éste se dio a la fuga, desapareciendo con dirección a los dormitorios. Bryan avanzo con una rápidez asombrosa y dio la impresión de que lo interceptaría a medio camino; pero el chico Ivanov lo esquivo con gran maestría, y le cerro la puerta en las narices.

Bryan murmuro algo frente a la puerta, con la mano en la perilla, y por contestación recibió un "¡Vete!". Forcejeo con la cerradura, pero no tenía forma de entrar.

- Er... -intervino Tyson soltando una tocesilla falsa. Rei se volvió para verlos - Nosotros sólo venimos a recoger... cosas. ¿Cierto, Max?. Y después nos vamos.

El rubio nada dijo, pero fue arrastrado por el peliazul, desapareciendo trás la puerta de su habitación. Se escucharon a sus voces discutir, alegar, hasta que por fin ambos salieron sin cambio alguno. Tyson llevaba de la mano a Max, que parecía no querer irse, y en cambio le dirigía breves pero cautelosas miradas a Bryan. El chico de cabello lavanda, ajeno a todo, seguia golpeando la puerta y amenazando a Tala, sin obtener respuesta.

Por fin, Tyson pareció ceder ante la terquedad del rubio y soltó su mano dejando escapar un bufido de exasperación.

- ¿Por qué no quieres irte? - le preguntó

- Acabamos de llegar. Se supone que veriamos una pelicula.

- Si. Pero en mis planes no estaba ver como Bryan derriba una puerta, que seguramente Kai querra hacernos pagar a nosotros, ni tampoco ver la ejecución de Tala, no importa que haya hecho para provocarlo de esa manera. Queria pasar una tarde tranquila, viendo la tele, pero obviamente, eso no va a suceder.

- No podemos dejar solo a Rei.

- Rei sabe cuidarse solo.

- Quedemonos para ayudar en algo.

- ¿Qué se supone que vamos hacer? Ponernos frente a Bryan para que descargue su enfado sobre nosotros. Eso si que no, Max. Mi perfecto rostro no puede sufrir heridas.

Max lo golpeo en el brazo y Tyson le dirigió una mirada de disculpa.

- Comamos algo, y pongamonos de acuerdo ¿esta bien? - le propuso. Max asintió.

YY YY YY YY YY YY YY

- Abre la maldita puerta - gruñó Bryan por énesima vez. Y por énesima vez no recibió respuesta. - Ivanov, estoy perdiendo mi paciencia. ¡Abre esta estupida puerta!

- ¡Muerete!

- ¡Primero abre la puerta!

- ¡Largate!

- ¡¡Abre con un demonio!! - tiro de la perilla pero fue en vano. No era asi como las cosas tenían que suceder. No tenía que estar lidiando con una puerta en lugar de tener frente a frente al arrogante pelirrojo. No tenía porque estar pasando por eso... Y en primer lugar, Tala no tenía porque estar ahi. No en el departamento de Kai, no en compañia de Rei. - ¡Bien! ¡Púdrete entonces!

Se volvió y vio como Rei lo contemplaba con absoluto asombro. Su ceño se frunció más pronunciadamente y, lanzado al sillón la carpeta que llevaba, se dirigió hacia él, haciendolo retroceder. Sus ojos lavanda relampagueaban con ira, y Rei retiro a tiempo su brazo para evitar que Bryan lo atrapara.

- ¿Qué estaba haciendo ÉL aqui? - preguntó con voz siseante, y Rei alzo las cejas.

- ¿Qué quieres decir con "haciendo"? - dijo Rei dandose cuenta de que no era bueno provocar a Bryan en ese estado, asi que al hablar su tono de voz era sereno y controlado. - Nos encontramos en la calle, lo invite a pasar, y le ofrecí darse una ducha para que no se resfriara. Eso fue todo lo que hizo.

Bryan lo fulmino con la mirada pero Rei no se intimido. El gato le regreso una mirada cargada de reproche haciendole sentir como un pequeño al que regañan por un berrinche exagerado. El chico de cabello negro mantenía una impasibilidad sorprendente, su actitud permanecía indiferente a la mirada lavanda cargada de furia. Bryan recordó que estaba tratando con Rei, el tranquilo chino amable y agradable, y eso hizo que su propia exasperación se sosegara; pese a si mismo su ira se extinguió. Se dejo caer en el sillón y cubrio su cara con una mano. A su lado, Rei se sentó.

- Estoy esperando una explicación - dijo su acompañante, y Bryan bufo.

- Esperas en vano. Esto no te incumbe.

- Si estás en... - se detuvo. Había estado a punto de decir "Si estás en mi casa, entonces el asunto me incumbe", pero, claro, esa no era su casa, era la casa de Kai. - Tal vez tengas razón - corrigió - No me incumbe, pero después de lo que he visto no puedes culparme de que tenga curiosidad.

- Los gatos deben dejar de ser curiosos. Es malo para ellos.

- Se los dire. ¿Hablaras conmigo ahora?

- No.

Rei suspiro.

- No pensé que fuera un crimen invitar a Tala a venir aqui, ¿sabes? - comentó recargandose en el sillón, y abrazando el cojín más cercano - Creí que era lo correcto. Después de todo, él habria hecho lo mismo por mi, ¿no?

- Por supuesto que no.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque Ivanov no se preocupa por nadie más que por si mismo.

Rei frunció el entrecejo ofendido - Creo que exageras.

- Lo conozco desde que era un mocoso malicioso - declaro Bryan volviendo sus ojos hacia Rei - A Ivanov sólo le preocupa una persona: ÉL... - el chino meneo la cabeza - Escucha. Lo conoces hace menos de una semana, asi que no pretendas decirme que lo conoces mejor que yo.

- No estoy diciendo nada de eso - replico Rei con tranquilidad - Pero como a ti te gusta es dificil que quites el muro de defensa que tienes y lo veas como realmente es.

- Sé como es Ivanov. Es engreido, petulante, y un completo bastardo.

- ¿Es por eso que te gusta? - pregunto Rei y Bryan le lanzo una furibunda mirada.

- No soy sádico - fue la escueta respuesta

- Y entonces, por qué te gusta.

- ¡¿Por qué estamos teniendo esta conversación?! ¿Y por qué, de entre todos los lugares existentes en el mundo, escogiste tu sala para comenzarla teniendo al pelirrojo a menos de dos metros de distancia, tras una puerta de madera, escuchando, posiblemente, todo lo que decimos?.

- Tranquilo, vayamos por partes... Fuiste tu quien entro aqui queriendo una explicación de la presencia de Tala. Yo te la dí, asi que pienso que es justo una respuesta a la pregunta, ¿qué diablos te pasa?. En cuanto a que estemos a menos de dos metros de donde Tala se esconde, ¿crees en verdad que va a estar escuchando todo lo que decimos?. Por lo que vi, se me hace más probable que haya saltado por la ventana, si no estuvieramos en el septimo piso, claro está. Conociendo a Tala, y llego a pensar que lo conozco al menos un poco, él es de las personas que no escuchan conversaciones ajenas aun cuando su nombre sea pronunciado en ellas; asi que por eso ni te preocupes. Ahora, yendo al meollo del asunto...

- No quiero hablar sobre ningun asunto, ¿esta claro?. No hablaremos de Tala, no hablaremos sobre lo que pasa, no hablaremos de nada, ¿de acuerdo?

- No; me estoy cansando de este asunto y vamos a ponerle fin de una buena vez. Me exasperan, ambos, son como niños pequeños queriendo ver quien es más cabezón, ¡y vaya que si ambos lo son!. Si tu no quieres hablar, entonces yo lo hare por ti. - se aclaro la garganta y se hundio más comodamente en el sillón - Te gusta Tala; no sé desde cuando, no sé porqué, ni sé como te diste cuenta, pero te gusta y punto. Ya lo admitiste, eso es un gran paso - trató de no pensar en su propia situación. No era un bueno momento - No creo que me des la razón, ni lo aceptes frente a mí, pues sería como si le pidieramos a Kenny que dejara a Dizzy; pero deberias decirselo a él, si es que ya no puedes soportarlo por más tiempo, ¿qué es lo peor que puede pasar? Es Tala, algo caprichoso y engreido, pero es un gran chico... Ambos sabemos que no es un bastardo, aun cuando algunas veces se comporte con...

- ¿Arrogancia? ¿Presunción? - intervino Bryan y Rei sonrió, al menos ya había conseguido que hablara - Dejame contarte algo, Rei, él siempre ha sido un arrogante, y siempre será un presuntuoso.

Rei le hizo una mueca - Ambos tienen un caracter muy parecido, empecinado y terco, capaz de quemar y destruir todo lo que se les ponga enfrente. No pueden controlarse y por eso siempre terminan explotando, si tan...

- Ya. No digas más. Puedo imaginarme lo que viene. Ahora me diras que YO debo ser el que ceda, que YO debo aceptarle todos sus caprichos, y que YO debo dejarle hacer lo que quiera. ¿no?. En pocas palabras debo ser el tonto muñequito que sonrie cuando el bobalicon ése esta de humor para una sonrisa; debo sentirme mal cuando me diga que es mi culpa, y cuando me ordene saltar, yo debo contestar '¿que tan alto?'. ¡Que se pudra!, primero la muerte que convertirme en...

- ¡Bryan! ¡Dejame terminar antes de decir nada! ¡Estas diciendo puras tonterias!. En primera yo no he dicho que tengas que convertirte en muñeco de nadie, ni que hagas nada que no quieras hacer. Y en segunda, si tu no quieres que él cambié, él tampoco querra que tu lo hagas...

- ¿De que hablas?

- ...Sólo necesitan controlar su mal genio, evitar que sus emociones sean tan aplastantes. Deja de sentirte tan a la defensiva cuando estas con él sólo porque no quieres que se de cuenta de que te gusta; asi Tala se sentira más a gusto y dejara de tratarte como un bicho raro. Si tu te comportas tan agresivo con él, es lógico que él se defienda. ¿O acaso esperabas que él cediera?... ¿Verdad que no? Es por eso que te gusta.

- Quieres dejar de decir eso.

- ¿Acaso no es la verdad?

- Ese no es el punto.

- Ouh... Ya entendí. No quieres que lo escuche, ¿cierto?, pero ya lo habiamos dejado claro, él no nos escucha. No estamos hablando tan alto. Puedo decirle: 'Hey Tala, Bryan te quiere', y él no se dara ni por enterado.

- Rei...

El aludido estalló en carcajadas. - Ok, pues, ya no lo dire. Pero debes admitir que es la verdad. Te gusta y como temes que se de cuenta lo tratas mal; como él se defiende, hace que te guste más. Y el circulo crece y crece y nos encontramos con que ahora lo quieres.

- Kon.

- Sólo di si o no, ¿qué tan dificil es?

- Oh, callate. - Y lo golpeó con el cojín.

Rei lo apartó, riendo todavía - Sip. Son igualitos. - en cuanto logro controlarse añadió - Por cierto. ¿Cómo sabías que él estaba aqui?

- No venía a verlo a él.

- Con razón reaccionaste tan violentamente al verlo aqui. - comento con inocencia para después fruncir el entrecejo - Y si no venias a verlo a él, entonces a quién; porque... no venías a verme a mi, ¿verdad?

- ¿Quieres que te conteste?

- Bryan.- advirtió Rei con voz tensa haciendo al aludido reír.

- Tranquilo, Rei, olvidemos eso de la cita, ¿quieres?. Kotaro me envió. - se levanto para ir por el paquete que había tirado - Esto es para ti - le extendió la carpeta y Rei sintió su corazón saltar.

YY YY YY YY YY YY YY

- Lo ves, Max, Bryan ha dejado de gritar. - exclamo Tyson agitando la cuchara que llevaba en su mano - No tenias nada de que preocuparte. Te lo dije, Rei sabe cuidar de si mismo y si es capaz de tratar con Kai, entonces es capaz de tratar con quien sea. Incluso con Bryan.

Max asintió, poco convencido, y hundio su cuchara en el tazón de helado que tenía enfrente. Tyson lo miro interrogantemente.

- ¿Ya podemos irnos? - pregunto.

- Si todo esta bien ahora, ¿para que hacerlo?

- Porque no quiero estar presente cuando Kai quiera hacerlos pure - declaro Tyson como si fuera la cosa más obvia del mundo - ¿Crees que va agradarle que Bryan haya querido derribar SU puerta? ¿Crees que disfrute saber que Tala permanece encerrado en SU habitación sin querer salir? Yo creo que no.

- Si Kai va a enfadarse va a ser por otra razón.

Tyson bufo - Kai es Kai, y enfadado o no, no quiero quedarme para ver su reacción.

YY YY YY YY YY YY YY

- ¿Que dice? - preguntó Bryan después de que Rei leyera las cosas que le habían enviado.

Con movimientos extremadamente meticulosos Rei regreso los papeles a la carpeta en la que venían y la dejo sobre la mesa, la miro fijamente por varios minutos para finalmente ponerse de pie, tomarla y llevarla a su cuarto. Cuando volvió, la mirada inquisitiva de Bryan le esperaba. El dueño de Falborg le miraba con una picara sonrisa en su rostro.

- ¿Por qué tanto misterio?

Rei agitó la cabeza - No es nada. Después te cuento... A menos que - le dedico una sonrisa y se dejo caer en el sillón frente a él - me cuentes que paso con Tala.

- En ese caso, dejemoslo ahi. - se apresuro a contestar Bryan desviando la mirada.

- ¿Tan malo fue?

- Define malo y te contestare. - ahogo su suspiro detrás del cojín que tenía cerca - De cualquier forma, ya no tiene importancia; ya pasó, no volvera a pasar, asi que no veo razón de recordarlo.

- Suenas deprimido - Bryan volvió a fulminarlo con la mirada - No me mires asi, te digo la verdad. Anda, cuentame. Tal vez pueda ayudar...

Bryan aparto su mirada, dirigiendola hacia la puerta de Kai y bufo exasperado, deseando más que nada deshacerse de su propio aturdimiento. Rei pareció darse cuenta de su abatido estado, pues le sonrió en señal de ánimo, y se acercó más a él. Bryan tenía que admitir que si Rei no podía ayudarle, entonces nadie más podría. Suspiró y balbuceo algo que Rei no entendió... Algo que sonaba a "y el inutil fue capaz..." "bastardo..." "el idiota..." y demás comentarios siseantes e inintengibles.

- Espera, espera - corto Rei antes de que el chico pudiera continuar - Tengo muy buen oído, pero no puedo interpretar balbuceos. Se claro.

- ¡¿Cuán claro quieres que sea?! ¡¿Te hago un dibujo?!.

- Dejate de cinismos, Bryan, y dime de una buena vez qué demonios paso.

- ¡¿Qué qué paso?! ¡Te he estado diciendo que paso! ¡Si no me estabas escuchando esto no tiene caso! - reclamo y se puso de pie, pero Rei lo sostuvo de la muñeca y lo haló de nuevo al sillón, fulminandolo con la mirada.

- No te pongas asi. Deja de hacer berrinches.

Bryan lo miro indignado - ¿Sabes?, ¡esto es una TOTAL perdida de tiempo!.

- Si no te calmas, SERÁ una total perdida de tiempo. Habla. Y deja de balbucear.

La mirada de Rei no admitia replicas, se mantenia exigente y decidida. Bryan sólo le había visto esa determinación en cierta ocasión: Cuando se habían enfrentado en el torneo mundial. Gruñendo y siseando contra la necedad del chino, Bryan se dio por vencido, y se hundio más en el sillón...

- Ivanov me besó y después huyo. - comenzó con suavidad y en tono intimo, ignorando como Rei se ponía tenso a su lado. - Reconozco que suena bastante quimerico, y ciertamente lo fue. Estabamos discutiendo, por no se que idiotez, le dije que me dejara salir, él se nego, yo me enfade, él me reclamo, yo le grite y él me contestó. Nos insultamos y peleamos... Cuando logramos controlarnos paso... El muy bastardo se atrevio a besarme... Fue...

Los ojos de Rei se agrandaron a una velocidad impresionante conforme el relato avanzaba, y sin proponerselo salto de su asiento como si este le hubiera quemado. Y posiblemente asi era, porque cuando Bryan volteó a verlo, confundido por su reacción, lo notó rojo como la grana desde el cuello hasta las orejas. Fue cuando Bryan empezo a notar el aspecto tan apetecible que Rei ofrecía.

El largo cabello negro, liso y brillante que enmarcaba su rostro delicadamente esculpido, junto con la poca ropa que llevaba, dejando al descubierto mucha piel cálida y suave, además de aquel aroma enriquecedor que comenzaba a penetrar sus sentidos, combinado con el dulce y delicado sonrojo que se extendia por su rostro, le daban a Rei un sensual e irresistible aspecto felino, demasiado atractivo como para rechazarlo. Si Bryan no hubiese estado tan seguro de sus sentimientos por un pelirrojo necio y evasivo, habría saltado sobre Rei en ese preciso instante.

El ruso se puso de pie, muy cerca de Rei para gusto de este, tratando de entender porque el chico lo miraba como si acabara de conocerlo. Pero el dueño de Drigger tenía muchas otras cosas en las cuales pensar, y muchas emociones que controlar. La simple palabra "beso" había logrado que su corazón volviera a saltar y a latir descontroladamente, ahogando sus propios pensamientos, y alterando su cuerpo. Conforme las palabras de Bryan penetraban en su cerebro su beso con Kai regresaba a su memoria torturandolo nuevamente. No era que lo hubiera olvidado, eso no se olvida, pero con los problemas de Tala, y los problemas de Bryan, poco tiempo había tenido para pensar en eso. Y sin embargo, ahora Bryan venía y le hablaba acerca de lo que no quería hablar, recordandole la apabullante y electrizante sensación que Kai había provocado en su cuerpo... Y peor aun, el recuerdo estaba haciendo que su cuerpo reaccionara ante la cercanía de Bryan.

Trastabillo al alejarse, pero Bryan lo sujeto por el antebrazo y le impidió marchase. El sonrojo de Rei se había convertido en un furioso calor que recorria sus venas, estableciendo en su estomago un desagradable vacío y concentrandose, justamente, en una incomoda parte de su anatomía. Si los fuertes y exigentes dedos que apretaban su carne no se retiraban en ese instante, Rei estaba seguro de que iba a cometer una estupidez de proporciones colosales...

- ¿Qué rayos te pasa? - exigió saber Bryan en voz baja y controlada, aunque algo ofendida. Los ojos dorados se movieron por cada milimétro de su rostro, recorriendo sus facciones con movimientos rápidos y demasiado sugestivos, que provocaron en Bryan una alteración de su propio cuerpo.

Esto no puede estar pasando, pensó Bryan con la poca racionalidad que le quedaba ante la situación. Y es que el recordar a Tala, y recordar el impulsivo beso que el pelirrojo le estampo no ayudaba a mantener su sangre fría, ni a calmar su cuerpo. Pero su cuerpo no debía estar reaccionando de esa manera. Tratando de controlarse por un bien universal, los ojos lavanda se fijaron en los dorados, pidiendo una explicacion silenciosa que estos no pudieron dar... Y fue en ese precioso minuto cargado de tensión, que dos puertas decidieron abrirse dando paso a dos de las personas menos bienvenidas en ese momento...

- Ya se armó - sentenció Tyson espiando por una rendija en la puerta de la cocina, con Max observando un poco más abajo. Habían creido que el silencio, al que consideraron una buena señal al principio, se debía a que Bryan ya no estaba. Cual no sería su sorpresa al verlo sentado en el sillón en compañía de Rei, hablando en voz demasiado baja como para que ellos les escucharan.

Y dada la situación, Tala parecía haber pensado lo mismo, pues abrió la puerta de Kai con total confianza, seguro de que no iba a toparse con el explosivo Kuznetzov, ni de que tenía que explicarse ante Rei. El chico Ivanov se quedo de piedra en la puerta de la habitación, incapaz de moverse... Por otra parte, Kai Hiwatari aun mantenía su mano en el pomo de la puerta cuando sus ojos se toparon con la escena.

Y es que la imagen era extremadamente inusual. En medio de la sala, demasiado juntos en opinión de todos, estaban Rei y Bryan, el segundo sujetando al primero por el antebrazo, en actitud posesiva manteniendolo cerca. Ambos, con expresiones ligeramente aturdidas y con sus cuerpos demasiado cerca.

- Oh-oh - musito Tyson suspirando

Continuara...

n/a

Ya lo sé, ya lo sé. Dije que este era el ultimo capitulo y dije que no tardaria en actualizar, aunque de hecho este capitulo iba a salir la semana pasada pero se me atravezaron ciertas cosas, asi que ya no se pudo, con respecto a lo del final... er... no todo sale como planeamos, ¿cierto?

Juro que todo estaba listo para terminar en este capitulo, pero iba a salir mega largo si me ponía a desenrollar este problemón cortando mucho de lo que quiero escribir. Y como prefiero no apresurar las cosas me voy con otro capitulo, cuya idea principal era la base para la creación del capitulo extra que tenía planeado hacer. En pocas palabras el capitulo especial que iba a escribir ya no va a existir pero va a ser sustituido por el capitulo final, ahora si, de este fic. ¿nos entendimos?... Bueno, no hay problema si no es asi.

Me disculpo, si tiene quejas o algo no duden en hacermelas llegar. Me despido por ahora, esperando que no quieran asesinarme por alargar esto, pero como dije, no quiero apresurar las cosas, pues aceptar algo que has negado por mucho tiempo no se da de la noche a la mañana... Besos. Hasta el proximo capitulo "Hablemos Claro"

PD. No sé si me tardare para el siguiente capitulo porque me voy de lleno con "El cumplir..." un fic de gundam que tengo abandonado, y al que voy a dedicarme para terminarlo, pues como este, ya también esta en el final, ya lo tengo bastante avanzado, solo falta ultimar detalles. Asi que si me tardo, es porque hasta que no termine el otro, no voy a escribir de este o de "Dulces..."D

kaei kon: jajaja. Tala es terco con respecto a admitir que el beso el gusto, se engaña facilmente, pero ya vimos como Bryan le hizo reaccionar... Hey, Rei no sabía que hacer, asi qeu lo mejor que se le ocurrió fue salir corriendo. ¿Verdad que se antojan?, P. Oh, aunque no me lo creas a Rei tambien le gustaron y a Kai igual... Espera para el epilogo. Max y Tyson apareceran todavía. Quieren ayudar pero no más de la cuenta, dejan que los demás arreglen sus propios problemas (o de lo contrario tendrian que sentar a Tala y a Bryan frente a frente hasta que admitan que se quieren, y eso puede tomar AÑOS, D).... Ups, pues aunque no queria me tarde. Lo siento. Besos!!

Kiri-chan!!! jeje, esa era la idea, si habia cita todos iban a terminar mal. O, mejor dicho, las cosas se complicarian demasiado, y los nervios de los chicos no estaban preparados para aguantar más estres, ni siquiera podían controlarse a si mismos. Celos!, ese es el problema cuando no dices lo que sientes, te vuelves paranoico y empiezas a ver tormenta donde ni siquiera llueve. Oh, sipi, pero se reconciliaron de manera diferente. Tu deseo se realizo, este no es el ultimo capitulo, además de que habra un epilogo, y la del "el cumplir tiene otro capitulo", y después dedicarme de lleno al de Dulces... Max y Tyson no intervienen, son espectadores silenciosos, o podriamos decir que son lo bastante prudentes como para no meterse en semejante lios. jeje, también Kai asi lo entendio y por eso llevaba esa caja. Me despido, cuidate, besos y nos vemos!!

akane tsubame Tyson no sabe muy bien lo que dice, asi que no le hags caso. Creo que te gustara saber que habra otro capitulo, asi que por ahora no se acaba. ¿Te fuiste de vacaciones? ¿O viaje de estudios? ¿Ya volviste? Sea como sea espero que te haya ido muy, pero muy bien... jeje, lo pensare, aunque no me imagino a Kai cuidando a un bebe. Me alegra que te este gustando, yo también adoro BxT, son lindos. Te dire que es la primera vez que escribo de ellos... Y si, aunque Tala es terco va a ceder aunque sea un poco. Espero que te guste el epilogo que escribí.

Luna Lovegood du Black No!.. ya ves que este no fue el final. Yo pense que si, pero ya me salió con que no. ¿quien me entiende?... Creo que el fic no queria terminarse aun, jeje, estoy divagando. Bien, espero que el epilogo guste,, y no te preocupes abra más besos. Digamos que esta vez Bryan será, muy cuidadoso... Si matas a Rei, Kai va a enfadarse, además de que me quedo sin historia. XD... Te aseguro que Rei va a tener que remediar las cosas. Nah, pareciese que se odian, por eso ambos son tan tercos al afirmar que no pueden quererse. Aqui esta la actualización... Cuidate!

Laraeternalanjiru jejej, no me tarde tanto, ¿verdad?... Saludos a Luarnim (puedo llamarle Luary, jeje es broma, no quiero que se enfade), y a Logan. (su conversación me hizo reir)... jaja, por supuesto que Bryan no va a dejarlo ir, solo que su propio orgullo no le permite rebajarse a suplicar, pero un incentivo es todo lo que necesita, porque la razón ya la tiene. Quiere probar de nuevo los labios de Tala. No le des ideas a Bryan... D, aunque tal vez no es tan mala, en la abadía hay muchos pasillos sin ventanas, oscuros y privados, seguro en cualquiera de ellos, Tala cae en brazos de Bryan XD. Por supuesto que no va a desanirmarse, dio el paso y como todo buen Hiwatari seguira hasta el final. No se rendira!... Con mayor razón, si son slasheros y lindos entonces adoro aun más a kura y a kero. Cuidate, nos vemos, y gracias!!

Sandy Kon Aqiu esta el siguiente capitulo, y bueno, el neko todavía no le responde a Kai, pero tendra que hacerlo. Gracias por tu review, y no te preocupes me alegra que te guste... Bueno, el capitulo aqui esta pero el siguiente habra que ver. Nos vemos, hasta pronto!!

cloy-ivanov Para nada llegas tarde, creo que fui yo quien me tarde para publicar el capitulo. Espero que este capitulo te haya gustado, la pareja de Tala y Bryan, ah chicos complicados en fin, habra que darles un pequeño empujon. Besos!!!

NeKo-Jeanne ¿Te esta gustando?... jojo, Tala llego con Rei, pero Bryan ya se metió y ahora veremos como les va a los tres... o cuatro, porque la llegada de Kai es algo bastante impredecible. Aqui esta la continuación, nos vemos pronto. Cuidate!!!

Monica jeje, habra más besos pronto, aunque van a tardar un poco. D, bueno Rei tendra que pagar con creces haber dejado a Kai en medio de la nada, y digamos que Tala también va a tener que ofrecer una disculpa (no necesariamente verbal, jojo)... Claro, con lo lindo que es se le perdona todo!!. Bye!!

Fobos, se equivoco al rencar en mujer Hola!!! También son mis parejas favoritas, y lamento haber tardado tanto, en serio. Aunque espero que no te moleste que pueda tardarme un poquitin para el final. Lo siento, si sigo descuidando mis fics voy a meterme en un serio, muy serio problema asi que voy a apurarme con el otro para terminar con este. Digamos que Rei y Tala van a tener que enfrentar a dos chicos decepcionados, y Bryan y Kai tendran que reconsiderar ciertas cosas...

Navleu Hi, pequeña navleu!!! me sorprendio ver tu review, pero lo agradezco de todas manera. Me alegra que te guste, aunque seguramente me mataras por dejarle ahi. Prometo que para la proxima vez nuestros chicos reaccionaran de manera diferente al ser besados, bueno, es que si Bryan besaba a Tala era muy probable que acabara en el hospital. Espera a ver como le va a Kai con los celos, que de por si ya medio los conoce... Ya ves, este no es el ultimo capitulo... Gracias, besos y te me cuidas.

beanime Arigato por ambos review!!!... Siento haberte echo esperar, aqui esta el siguiente capitulo, me apure lo más que pude. cuidate y nos vemos!!

Eri Por mucho que nuestros chicos hubiesen querido salir con alguien más era casi seguro que Tala era capaz de asesinar a Bryan por salir con el chino, y Bryan ejecutaba a Tala por andar coqueteando con Rei, y Kai se dara un festin con los huesitos de ambos rusos pues no le gusta que su gato ande metido en eso. Por esa razon no podía haber cita. D, jeje es que si Bryan besaba primero seguro no iba a ser capaz de recodarlo... Nop, este no es el final, por ahora. Nos vemos!

Galy Me alegra escucharlo!. La tensión es mala, aunque si le preguntas a Tala te dire que la tensión es horrible (pues cuando estaba tenso la mejor manera que encontro para desahogarse fue besar a Bryan XD) Rei también esta enfadado consigo mismo, le toca a él arreglar las cosas. No sabe lo que siente, asi que salir huyendo fue lo que considero más prudente, pues aun no sabe lo que siente. Este es el penultimo capitulo... El siguiente todavía queda. Un saludo. Besos

Kai Ylonen Pues gracias por decirmelo, me alegra que te guste. Si, dado el primer paso el segundo ya no cuenta tanto trabajo, solo es cosa de decidirse. No digas eso, me alegra escucharte. Espero que el capitulo te guste, y por ahora me despido, nos vemos luego!... jaja, creeme he pensado muchas cosas malas. XD

hermionepotter Hello!!!... Adore tus review, y todos me apuraron para escribir más rápido, ¿te gusto el capitulo?... Bueno, aqui esta el capitulo, que aunque me tarde digamos que tuve mis razones. Besos, espero que estes bien y que te encuentres de maravilla. Nos vemos!

womenvenus Asi se habla!! Kai te escuchara no te preocupes, y Rei tendra que enfrentarse a su huída, le tocara arreglar las cosas. Bryan y Tala tiene ciertas cosas que aclarar, sin lugar a dudas y más ahora que cierta escenita no puede traer sino más problemas. Gracias! Cuidate. Un beso.

SkarletCamil Te aseguro que mi ortografia es pesima, mis pequeños errores son horribles, pero agradezco tu apoyo. Un enorme abrazo y mis más sinceros animos, porque no se que podría decirte como consejo... Espero el capitulo te guste. D

Nakokun Hey, te has dado cuenta. Siempre que me tardo, el capitulo es más largo, digamos que como recompensa, no creo que este haya sido el caso, pero lamento la tardanza. Tuve problemas con mi escuela, y creo que aun los tengo. En fin. Besos, te me cuidas!!

Lady Hiwatari Bueno, aqui esta el capitulo que espero te guste y que no te desanimes al ver que todavía no termina. Las cosas con Kai y Rei no van a solucionarse tan rápido pero Rei tendra que aceptar que cometió un error.Un beso, me despido!