DISCLAIMER
Tengo que dejar en claro que esta historia NO me pertenece en lo absoluto la autora se llama Ange Sinistre. Este Fic esta originalmente escrito en inglés yo sólo me dedique a hacer una traducción sin fines de lucro y mucho menos para adjudicarme la autoría de este fic, por lo tanto la traducción la trate de hacer lo más fiel al original y también deje todos los comentarios originales de la autora. Sin más disfruten de este cap.
ANTÍPODA
Parte VII: The Blooding
Él era un viejo hombre cara de rata, quien no hablaba para nada japonés, pero eso era de esperar. Shizuru se vio forzada a cambiar al ruso mientras que Natsuki simplemente admiraba los objetos que él tenía en su colección. Era mucho más difícil conseguir esas cosas en Japón. Era mucho más fácil tomar un vuelo a Vladivostok, el aeropuerto ruso más cercano a Japón, solo al norte de la frontera coreana. Había sido en gran medida la idea de Natsuki, pero Shizuru no protesto. Una hermosa mujer que vivía en medio de la nada ciertamente necesitaba alguna manera de defenderse. La motociclista se ofreció a acompañar a Shizuru a la cuidad durante sus vacaciones de invierno.
Por qué quieres ir? No hablas más que las frases básicas en ruso. Shizuru preguntó.
Y eso fue contestado con un simple: Por qué.
Por qué, Natsuki continúo mentalmente, tú casi mueres en una persecución que terminó contigo y Tanya aterrizando en el puerto de Kobe y luego nadaron para salvarse antes de que la policía pudiera encontrar tu trasero. Eso significa que necesitas una niñera.
"Cuando me llamó con su petición, debo de admitir que me sorprendió un poco. Ahora que en realidad la veo en persona, estoy aún más. Es bastante raro el que tenga peticiones por este tipo de armas en estos días, especialmente afilada para la batalla, pero para alguien de su tamaño? El arma es más grande que usted, señorita" él protestó. "Está segura de que podrá manejarlo?"
Natsuki realmente odiaba el que no pudiera entender nada de lo que pasaba alrededor de ella. Observó su comportamiento y su lenguaje corporal para tratar de descifrar el tono y la intención, pero antes de que pudiera hacer eso, se dio cuenta de que sólo era una pequeña japonesa perdida en el oeste de Rusia. Metió ambas manos en sus bolsillos y continúo viendo un viejo sable en el mostrador, dejando a Shizuru hablar.
"No me dejara regresar a Japón con las manos vacías después de todo este viaje, no? Es una gran inversión por si sola el viajar por aire en esto días" cuando él comenzó a sacudir su cabeza, ella consiguió su falsa sonrisa habitual. "Podría examinarlo, entonces?"
La caja que estaba descansado en la mesa se abrió. Shizuru movió a un lado la tela de algodón y revelo una enorme hoja reluciente fijada a un eje de metal de alrededor de tres pies de largo. La otra mitad del eje se encontraba a un lado. Saco el primer segmento y rápidamente coloco la parte inferior. Cuando estuvo completa, la naginata media seis pies de alto. Shizuru lo puso en ambas manos y lo movió hacia abajo y atrás, probando su peso y su balance. Ese no era su Elemento, pero podía usarlo. Era lo suficientemente parecido.
"La hoja está hecha de acero bulat, como lo pidió" él dijo "Este tipo de cosas son muy raras, por lo que está consciente de su alto precio, no?"
"Ciento treinta mil rublos" confirmó Shizuru, sus ojos nunca dejaron el arma. Natsuki se encontró observándola, también se preguntaba si Shizuru sería capaz de manejarla. Ella ya no era una HiME. No tenía que estallar con fuerza con tales poderes. Por otra parte, la mayoría de los músculos que generó durante el Festival permanecían en forma. Todas ellas tenían una sorprendente fuerza.
"Vino desde San Petersburgo por mis socios de ahí" él informó "Sera difícil de usar con un eje de seis pies, no? Se supone que debería ser más corto"
Shizuru sonrió. "Estoy acostumbrada a este tipo de diseño. Incluso, aún más pesadas"
Dejo un cheque personal por la cuenta y aseguro la caja de nuevo después de desmantelar el arma. Tarea cumplida, agarro la manga de Natsuki y salieron de nuevo a la calle comenzando a caminar. Natsuki se encontró objeto de algunas miradas, la mayoría de los residentes claramente eran europeos. De vez en cuando vio a un coreano que se había mudado ahí, como ese país estaba cerca de la frontera era lo más común. Eso era todo. Ella estaba acostumbrada a Japón y estar cerca de los iguales a ella. Nunca había estado en el extranjero. Diferente. Extraño. Todavía odiaba ser una analfabeta cuando se trataba del ruso.
"El vuelo de regreso a Kansai será mañana en la mañana a las siete" recordó Shizuru "No te quedes despierta tan tarde esta noche"
"Si, madre" respondió Natsuki. Seguía absorta en tomar la vista de la cuidad. Un lugar sucio, realmente, pero nada menos interesante. Shizuru quien no había estado ahí antes, no parecía estar muy interesada en esas tonterías. Llegar al hotel y a su habitación era el objetivo. "No quieres salir a ver la cuidad?"
"Ara, quizá después de que deje esto? No es exactamente tan ligera como una pluma" oh, cierto, la cosa puntiaguda gigante.
Mientras caminaban, Natsuki ajusto la manga de su pesado abrigo de invierno, el cual descansaba sobre una sudadera con capucha y una playera debajo de eso. No era fan del frio. Shizuru, por supuesto, era perfectamente feliz en una ligera chaqueta a pesar de las bajas temperaturas. Sacudió su cabeza. Rusa loca. Llegaron al hotel, donde Shizuru se acercó a la gente del mostrador y pidió una habitación.
Natsuki observo, otra vez sin entender el lenguaje, como Shizuru y la mujer conversaban. Shizuru eventualmente regreso. "He pedido una habitación. Fuera de una noche de películas, sería una pérdida de dinero el pedir dos camas? O serás una niña grande y te quedaras en la tuya?"
Natsuki la miro. Sabía estúpida. "Dos estará bien. Gracias"
"Ara" había sido derrotada, o si eso hubiera sido antes de todas sus últimas peleas dramáticas, simplemente no le diría nada a la otra mujer y la hubiera sorprendido con una suite nupcial sin que pudiera escapar. Pero eso era otro tiempo. Se volvieron a hablar, pero seguían tensas desde su última pelea verbal.
El par llegó a su habitación y Shizuru inmediatamente puso su nueva arma debajo de su cama para custodiarla. Quitándose su chaqueta, se dejó caer de espalda en la cama, no había dormido bien la noche anterior. Se estiro, poniendo una mano sobre su vientre. Natsuki simplemente la observaba. Tomó nota de la pequeña cantidad de piel que vio, tal vez hasta el ombligo, que había sido el resultado de que se acostara descuidadamente. Desvió la mirada y se quitó su abrigo.
"Entonces, no vamos a salir?" preguntó Natsuki.
"Perdóname. Quizá en un rato. Quiero tomar un pequeño descanso, si no te importa?" Shizuru pregunto, girando sobre su lado, cerrando sus ojos.
Natsuki asintió. "Por supuesto. Descansa"
Una siesta se convirtió en el sueño de la noche, claramente indicando cuan cansada Shizuru había estado en los últimos días. Lo mismo para Natsuki, quien había estado tan ocupada preparándose para algún tipo de interacción de Searrs, que apenas había tenido tiempo de socializar o de descansar. En un momento dado se levantó para encender la alarma para mañana, sonriéndole con cariño a Shizuru, quien se veía tan tranquila mientras dormía.
Natsuki se deslizo de nuevo a su cama y casi inmediatamente volvió a quedarse dormida. Durante la noche, lo que alguna vez habían sido frías y terroríficas pesadillas después del Festival se convirtieron en algo inesperado, por supuesto no había rechazado seguir soñando con eso. La visión gris y muerta se convirtió en cálida y confortable. La mano deslizándose por debajo de su estómago produciendo un cosquilleo en lugar de cicatrices. Los susurros en su oreja no eran oscuros o fríos, sino más bien agradables. Se despertó con un sonrojo, todavía no quería hacerle frente a esas cosas.
Se visitaban con poca frecuencia durante los meses de invierno. Natsuki estaba ocupada con la recta final de la escuela, y la distancia hizo difícil el verse. Ningún equipo computarizado en la casa de Shizuru significaba no conversaciones en línea. Se intercambiaban cartas una y otra vez. Natsuki visitó la casa de Shizuru con la excusa de querer practicar con las Desert Eagles, para acostumbrarse a ellas. Se sirvió de varios troncos muertos fuera y alrededor de la casa de Shizuru desde una distancia, después de dibujar los objetivos provisionales (una versión horrible del dibujo de Haruka) en ellos.
Le dejó a Shizuru intentar disparar las Desert Eagles una vez como regalo de cumpleaños (que también justifico la compra de té, bollos frescos y una variedad de cosas). Había sido en gran medida una situación embarazosa. Shizuru esencialmente había disparado a ciegas en el bosque, no acostumbrada a usar un arma creada después del siglo XVI. La pistola había volado de sus manos y Natsuki sarcásticamente dijo, "Me avergüenzas"
A parte de eso, las cosas en gran parte eran negocios. Shizuru estaba en proceso de comprar todos sus nuevos papeles de su nueva identidad. Natsuki tenía la escuela. Una organización global continuaba monitoreando Fuuka. Si algún esfuerzo se había hecho por encontrar a Shizuru, ellos no lograban hacerlo. Ella no había notado un alma en kilómetros.
Shizuru deseaba regresar a Fuuka por un evento especial – la graduación de Natsuki. Ella había conseguido salir de su caída escolar y terminar cerca de una puntuación perfecta en su último año. Pero, desafortunadamente, Fujino Shizuru ya no existía. Caminar a través de Fuuka, especialmente en una escuela donde prácticamente todos la adoraban, podría ser un desastre. Cuando se despertó de su resaca (gracias a Mai y otra fiesta de graduación – maldición, ya había pasado un año?) vio un mensaje en su contestadora, el número indicado era del nuevo celular de Shizuru.
"Espero que la cabeza de Natsuki no duela demasiado por el alcohol, que seguramente consumió en la fiesta de graduación. Mai fue capaz de ponerte apropiadamente un conjunto, creo. En cualquier caso, te llamo para decirte felicidades. Estoy realmente orgullosa de lo mucho que has crecido en los últimos años. De cualquier forma…" la voz de Shizuru se fue apagando, sin duda en contradicción con lo que quería decir. "Felicidades de nuevo. Lo siento por no poder estar ahí para verte"
Sí. Lo entendía. Solo la irritaba un poco, sin tener en cuenta.
Se pasó la mayor parte del día hablando con las demás, como siempre, poniéndose al día con lo que estaba pasando con Searrs. Nada tan terrible en estos días. Nadie había visto autos sospechosos o personas en las sombras siguiéndolas. Natsuki encontró preocupante la repentina ausencia de una amenaza. Por lo menos, alguna de ellas tendría un contacto ese día.
Cuando el soporte monetario de su padre había finalizado, en el momento en que cumplió dieciocho, se vio forzada a conseguir un trabajo a medio tiempo reparando motocicletas y una variedad de vehículos en una tienda del centro. Iba en el día para ganar su dinero, pero fue sorprendida por una inesperada pregunta de su jefe "Nuestra tienda en Kioto esta corta de personal, especialmente de gente que sabe arreglar motocicletas. Me estaba preguntando si estarías dispuesta a ser transferida"
Kioto, eh? "Pensare en ello"
El resto del día pasó como siempre. Trabajando, hablando con las demás, jugando videojuegos, llamar a Mai, televisión, y todo eso, como usualmente pasaba, terminaba con ella en la cama. Pero, maldición hacia demasiado calor. Por alguna razón, una ola de calor casi agonizante recorrió la región durante la semana. El primer soplo de la primavera fue hecho con un lanzallamas al parecer. Entonces en su inquietud, agarro su teléfono y marcó un número.
Le tomó varios tonos a la otra persona contestar, todavía despierta tan tarde, incluso sin nada que hacer.
"Hola?"
"Hey, Shizuru"
Hubo una risa leve en el otro lado. "No puedes dormir bien, no es así? Pensaba que te gustaban los meses cálidos del año?
"Me gustan los días cálidos, seguro, pero la temperatura de un sauna? No, eso si no puedo" dijo Natsuki. Empezó a jugar con un mechón de su cabello. "Gracias por la llamada de todos modos. Es bueno saber de ti"
"Ara, que no fue nada. Solo siento el que no haya podido verte en persona. Quizá Mai-san vaya a publicar fotos en línea en alguna parte. Tengo mi laptop, pero la uso con moderación. El generador de aquí es exigente" explicó Shizuru.
Natsuki sonrió un poco, pero se encontró peleando sobre si preguntar o no sobre algo que la había confundido por un tiempo. Shizuru la llamó en la mañana de su graduación para felicitarla. Lo más que Natsuki hizo en la graduación de la otra mujer fue llevarla totalmente ebria a su apartamento y no dejar que el taxista se entretuviera con ella. No le había dicho felicidades por su graduación con altos honores. Se sintió culpable y, finalmente, dejo escapar algunas palabras que la llevaron a preguntar.
"Puedo preguntarte acerca de algo que paso hace algunos meses?" preguntó y se congelo en el miedo. Maldición, demasiado tarde para retractarse. No se sintió lo suficientemente inteligente como para cambiar su pregunta por una falsa en su lugar esa noche.
"Si" dijo. Se impresiono, mientras Natsuki esperaba, un poco confundida.
"Bueno, tal vez no deba preguntar" balbuceo Natsuki, sintiéndose bastante como una idiota. "Ah, lo siento si actuó como una niña mimada. No quería decir esto. Tal vez sea un efecto secundario de estar sola por tanto tiempo. Eso es… realmente lo que pensaste, no es así? No lo sé, nunca importo"
Hubo un gran suspiro del otro lado de la línea. "La dedicación por tus amigos supera todo a pesar de las barreras de socialización en tu rostro"
Eso no era una respuesta. "Shizuru?"
"Ara, porque haces preguntas de las cuales no quieres escuchar su respuesta cuando deberías estar regocijándote por tu entrada al mundo real?" dijo Shizuru.
Sí, eso fue un bendito evento. No más escuela, solo el trabajo hasta la muerte, Natsuki bajo su mirada a sus cobijas, su mirada se endureció un poco. "Bueno, supongo que eso contesta mi pregunta. Mira, Shizuru, no hace falta ser un genio para ver que me has estado evitando desde poco después de que nos graduáramos. Hice algo que te ofendió y no pienso que es solo de lo-que-no-discutimos. Por favor, dime. Mai y las otras son solo entretenidas para mí por poco tiempo"
"Creo, que es seguro decir que he estado evitando a cualquiera, no solamente a ti. Estoy en lo cierto?"
Natsuki golpeo sus dedos de su mano libre contra su pierna. Ella estaba esquivando la pregunta. Siempre lo hacía. A veces podía ser más terca que la misma Natsuki. Eso la irritaba. "Shizuru. No puedes solucionar un problema si lo ignoras"
Otro suspiro. "Tú puedes ser muy dulce a veces sin querer, y cuando estas desorientada de cómo reaccionar a algo, eso me hace sonreír. Después de un tiempo, sin embargo, solo comenzó a parecer que te amaba más de lo que me preocupaba por mi"
Natsuki impido un gemido de frustración de su parte. No una vez más. "Te conseguiste una novia y seguiste adelante. Pensé que habías superado eso"
Se estaba irritando, Natsuki pudo oírlo. "Nunca me preocupe por eso, Natsuki. Nunca espere que eso fuera devuelto. Solo quiero decir la amistad, y siempre fue así, cuando decía que me preocupaba más por lo que hacías. A veces se sentía como si fuéramos excepcionalmente cercanas, y otras veces fui saludada con una fría mirada y una despedida rápida mientras te marchabas quien sabe a dónde mientras que todo lo que yo quería era saber si estabas a salvo o no. Proteger tu identidad como una HiME es una cosa, pero alejar a todas las personas de una vez es otra"
"Eso es ridículo" como podía pensar eso ella? Quien más estaba cerca de ella?
"Ara, quizá tu simplemente estabas conmigo porque en ese tiempo yo era la única que te cuidaba. La velocidad con la que te abriste a Mai y las otras se sintió como una prueba de esa teoría. Se sintió como si estuvieras aferrada a algo que en realidad no debería estar ahí, y fui una estúpida y dispuesta lo suficiente a hacer cualquier cosa para que volvieras" explicó Shizuru, empezando a despotricar sobre algo que nunca había tenido la intención de hablar.
Natsuki se detuvo, sus ojos estaban totalmente abiertos. Entendió muy bien lo que esa declaración había sido. "No puedes culparme de lo que te pasó en el Festival, nunca te pedí que hicieras algo por mí. Los regalos, la protección y el resto- yo nunca te pedí nada de eso a ti"
Shizuru pudo oír movimiento alrededor, claramente angustiada para salirse de su futon y comenzar a buscar a tientas algo. "No, no lo hiciste. Yo me ofrecí voluntariamente, y no esperaba nada material de vuelta. Un poco de compasión que me mostraste, quizá, u ocasionalmente dejándome saber que en realidad me querías en tu vida"
"Eres una tonta si pensaste lo contrario" Natsuki dijo entre dientes.
"Ara? Bien, es bueno saber eso. Y yo de hecho sé que soy importante. Pero yo no soy todo lo que tú tienes. Tú tienes más amigas y un nuevo inicio en tu vida. Si tu desear ir en otra dirección, te estoy dando la libertad de hacerlo. No quiero que te sientas atada a mí por el resto de tu vida sólo porque te sientes culpable del pasado. Eso no es amistad. Eso es esclavitud. Estira tus alas, pequeño pájaro"
"Shizuru, deja de ser una idiota melodramática" se quejó Natsuki. Honestamente, ahora, que tan difícil tenía que ser esto?
"Te dije que no hicieras preguntas si no quieres escuchar sus respuestas. Hay una brisa fluyendo ahora" dijo Shizuru "Pienso que intentare dormir. Hablamos luego. Adiós"
Natsuki comenzó a protestar, pero la línea se cortó y cerró su celular furiosa. Maldita sea, no quería estar con nadie más y no era porque se sintiera "atada" a ella o lo que demonios haya sido, no? Tiro su celular en el piso cerca a ella y giro en su sitio. Sueño. Golpearía a la mujer de Kioto hasta la sumisión mañana, quizá.
Había crecido tanto? Natsuki meditaba sobre el anterior comentario por un tiempo en su inquietud. Si había crecido, no lo había notado mucho. Se sentía mucho como una niña. Ella tenía el conocimiento tiempo atrás de que la diferencia entre ella y Nao había sido que Natsuki tenía alguien en quien confiar, lo cual no impidió que fuera una delincuente, pero hizo su parte hasta la mitad contenta. Seguía sin poder creer que ella y Shizuru llegaran a ser amigas. Ninguna de las dos podía tener a nadie más en Fuuka, para el caso. Ellas eran tan diferentes. Natsuki había evitado a las chicas que les gustaba Shizuru como una plaga. Eso tomó, de todas las cosas, una pelea para hacerse amigas.
Natsuki seguía en la secundaria, acababa de ser transferida de Tokio, donde había estado viviendo con una familia adoptiva desde que su padre no quería nada que ver con ella. No conocía a nadie y ciertamente no hizo ningún esfuerzo por intentar hacerlo. A cualquiera que le diera una mirada perdida, los miraba como si sus ojos fueran puñales. Las personas eran incompetentes y estúpidas. Lo había aprendido tiempo atrás. Entonces, como uno podía esperar, cuando Natsuki fue capturada por Shizuru dentro de los jardines amenazando inocentemente a las flores, no estaba muy feliz. Como siempre, Shizuru se cuidaba muy bien. Natsuki no vio a la igual antisocial mujer tratando de conectar con alguien que sentía tenía la misma perspectiva de la vida. En su lugar, todo lo que ella vio fue a la antípoda persona presentada con esa sonrisa y esa gracia.
Pensó que Fujino Shizuru no era más que una rica y de muy buen gusto, quien simplemente quería molestarla. El harem que la seguía no fue exactamente muy bien recibido. Popular y segura de ser una cabeza hueca, Natsuki quería que se fuera. Las bromas y burlas a las que había sido sometida le recordaban mucho a un matón atormentando a alguien que para él era débil. Natsuki… no era débil. No iba a presentarse a dicho tratamiento, sin darse cuenta de que era una broma.
Entonces, un día en los meses cálidos de su último año en la secundaria, Natsuki terminó en una pelea. Shizuru caminaba de regreso a su dormitorio, y casualmente saludó a Natsuki cuando la joven se dirigía calle abajo a su apartamento. Natsuki alzo su cabeza, y en el proceso, dejo caer su reproductor mp3 de su mochila. Sin darse cuenta, Natsuki solamente siguió su camino. Shizuru se movió delante, por supuesto lo tomó y siguió en movimiento.
Pero cuando ella le dio una mirada a lo que estaba escuchando, algo que pudo olvidar después, ella simplemente comenzó a reír. "Ara, pop rock del oeste? Duran Duran, por dios. Que más tienes aquí? Ah-Ha, quizá? O tal vez Madonna? No sabía de alguien que siguiera escuchando este tipo de cosas patéticas"
Sus cejas temblaron de irritación mientras Natsuki agarraba el dispositivo y lo arrojaba de nuevo en su mochila, su ira crecía con la risa de Shizuru. Eso fue todo. Natsuki empujo a Shizuru aproximadamente en su hombro, empujándola hacia atrás y casi perdiendo el equilibrio. "Quien demonios te crees para criticarme? No me importa lo que tu rico padre de Kioto te compre, eso no te excusa de actuar como un humano"
Shizuru miro su hombro y regresó su mirada a Natsuki, su tono era más serio. "Ara, no hay necesidad de una reacción de ese tipo. Era una broma amistosa"
"Yo no soy tu amiga. No, no lo soy" susurro Natsuki. Empujó a Shizuru de nuevo, más propensa a las peleas en esos días que en cualquier otro de su vida. "Vete al diablo"
"No me empujes" una demanda, no una petición, la voz era aún más sombría.
Natsuki la miro. Estúpida perra de Kioto. Probablemente demandaría a Natsuki por cada centavo que tuviera si ellas peleaban. La gente rica era siempre débil en ese aspecto. "Oblígame"
Ella muy pronto aprendió a nunca decirle eso a Fujino Shizuru de nuevo- porque lo iba a hacer. Natsuki se movió adelante para empujarla una vez más, pero Shizuru se deslizo fácilmente fuera de peligro, claramente con la intención de generar algún tipo de pelea. Toda la ira de su vida y hacia esa matona fue canalizada dentro de su puño, y Natsuki mando un puñetazo justo hacia la cara de Shizuru, sin importarle lo que sus admiradoras pudieran pensar que su ídolo tuviera un ojo morado. Esa chica se lo merecía, con su actitud soberbia. Esperó el contacto y un grito de dolor.
Por el contrario, sintió a Shizuru moverse de nuevo, y encontró su propia cara plantada en el concreto de la acera, su rostro golpeaba en contra del suelo áspero, dejando un gran raspón y un rastro de sangre en su frente y mejilla. Se mantuvo así por unos cuantos momentos, sin saber qué demonios había pasado. Su brazo tenía un poco de dolor, por encima de todo.
Pero qué demonios…? Cómo…?
Natsuki había peleado toda su vida. Había tomado artes marciales cuando era más pequeña. Había sido una luchadora sin rival en el patio de su escuela. Entonces, cómo hizo esa tonta rica de un grado mayor hacer eso? Se sentaba sobre su trasero y bebía té todo el día. Se paró deprisa de nuevo, mirando a Shizuru con sorpresa por lo que había pasado.
"Ara, ara, no deberías hacerle eso a alguien que posee un cinturón negro en aikido. Que imprudente"
Shizuru sacó el reproductor de mp3 de la mochila de Natsuki y se alejó con él, dejando a Natsuki aturdida y asombrada. Comenzó a escucharlo, como si fuera de su propiedad, caminando lejos como todo un matón que acababa de ganar algo de su víctima. Natsuki se abalanzo después a ella pero se encontró golpeando el suelo de nuevo después de un aparente movimiento sin esfuerzo por parte de Shizuru. La chica rusa sacudió su cabeza y siguió caminando.
"Puedes tener esto de vuelta cuando aprendas a jugar adecuadamente con los demás niños" le reprimió Shizuru.
Natsuki nunca lo recuperó. Por alguna razón, sin embargo, conseguir que su trasero fuera pateado por aquella letárgica mujer se convirtió en una muy buena razón para que Natsuki fuera intrigada por ella. Ella era una contradicción andante. Calmada, agraciada y toda una dama – y también muy bien entrenada en las artes marciales y la naginata hasta el punto de dejar a su enemigo indefenso. Moviéndose lentamente, pero atléticamente más allá de lo que la mayoría de las personas podía manejar. Amistosa, de momento introvertida como ella. Odiaba la debilidad. Después de ver que Shizuru no era débil de voluntad o débil de fuerza, fue cuando comenzó a tolerarla.
Nunca volvió a tener la urgencia de pelear con cualquier cosa que se moviera y había recibido su amistad después de ese tipo de encuentro. Entonces, quizá había crecido un poco. Aun así, seguía sintiéndose como si necesitara que le pateara el trasero de nuevo. Tal vez eso podría meter un poco de sentido en ella.
Seguía haciendo un jodido calor para dormir. Se movió y giro por un largo rato antes de que sintiera que sus ojos finalmente se cerraban. Escucho un leve golpe proveniente de su ventana abierta. Probablemente la brisa golpeaba algo. Bostezo y continuo a la deriva, las sabanas se habían movido a un lado hace un tiempo atrás. Entonces, escucho el golpe por segunda vez, seguido de un sonido como un crujido en el suelo. Lentamente abrió un ojo, solo lo suficiente, para ver que había sido.
Se congelo.
Dos hombres vestidos de negro, cada uno con un arma. Uno esperaba cerca de la ventana mientras el otro se acercaba a ella. Sus ojos seguían ligeramente cerrados y dudo que él se diera cuenta. Searrs, no había duda. Angustiosamente lento, deslizó su brazo debajo de su almohada, sus dedos agarraron un cálido metal y plástico. Su puño se tensó mientras él seguía acercándose. Su respiración se detuvo.
Una de las manos de él se alargó para agarrarla. Su mirada era fría y distante, puramente científica. Sus dedos estaban más o menos a una pulgada de distancia de su cuerpo antes de que ella entrara en acción. Saco la Desert Eagle de debajo de su almohada y disparo. Las entrañas del hombre fueron arrancadas en pedazos mientras el poder de la bala corría, esparciendo y destrozando todo a su paso. Salpicaduras de sangre llegaron al rostro de Natsuki y a su camiseta, pintando su cuerpo. El cuerpo de él se desplomo hacia ella mientras desfallecía.
Viendo como su acompañante levantaba su arma, Natsuki disparo de nuevo, dándole justo entre los ojos. Su cráneo y su cerebro golpearon su pared de fondo antes de que el también cayera al suelo. Escuchó los gritos provenientes de sus vecinos afuera en el vestíbulo. Pateo los cuerpos lejos de ella y rápidamente se dirigió hacia su closet, sacando su casco y su ropa de motociclista. Agarro la segunda Desert Eagle y su teléfono, revisando fuera por alguien más.
Hubo un golpe en la puerta, alguien intentando patearla. Sin esperar a ver si se trataba de otro agente de Searrs, saltó por la ventana, agarrándose a una rama del árbol, sus pulmones dejaron escapar el aire mientras se golpeaba el torso. Tomó un largo respiro de nuevo y saltó al suelo, corriendo a su moto. Se giró, sin embargo, apuntando con ambas pistolas a su ventana. Dos más habían entrado en el departamento. Mientras ellos también se preparaban para disparar, ella jaló los gatillos. Un tiro, matando a un tercer hombre. El cuarto sobrevivió, agachándose dentro de la residencia.
No perdió el tiempo montándose en su moto y encenderla, corriendo calle abajo a toda velocidad, hacia la autopista, corriendo en la noche para evitar ser capturada. Hacia donde, entonces? Sakomizu? No, era demasiado cerca. Shizuru. Kioto era, quisiera o no la mejor opción. Después de un kilómetro y medio de correr, se adentró en una calle y marcó a Mai.
"Tokiha, un grupo de los tipos de Searrs acaba de intentar matarme o capturarme. Ten cuidado. Ellos posiblemente estén en cualquier lugar. Llama a las otras, tengo que salir de este maldito lugar" no espero una respuesta. Cerró su teléfono y siguió manejando.
Cuando llegó a la autopista, pensó que estaba libre, la sorpresa de matar a alguien fue mandada a un lado para dar paso a la apropiada habilidad de huir. Revisaba sus espejos una y otra vez. Entonces notó, a unas ocho millas fuera de Fuuka, que estaba siendo perseguida por una camioneta y otra motocicleta.
La moto se acercaba a ella, una joven mujer la manejaba, sosteniendo un arma. Natsuki aceleró lo más que le permitía su Ducati, corriendo por la autopista a gran velocidad, esquivando el tráfico. La otra mujer la siguió, la camioneta tuvo que esperar detrás de ellas mientras trataba de encontrar una abertura para seguirlas. Natsuki sintió el roce de una bala cerca de su cabeza, la otra mujer había disparado. Los carros ahora, permitían que siguieran su camino, moviéndose rápidamente.
Natsuki frenó de golpe mientras un vehículo se detuvo al frente, la otra motocicleta corría en el otro carril pisando los frenos también, pero tomándole más tiempo en hacerlo. Natsuki levantó su arma y disparo mientras desaceleraba, pero fallo. Tomó la más cercana desviación al pueblo vecino, corriendo entre las calles y los callejones para evitar ser vista.
Por fin, parecía que estaba a salvo. La motociclista y su escolta pasaron de largo por el callejón donde ella estaba, y ella se giró para salir por el otro lado una vez que ellos se fueron. Tomó los caminos rurales a Kioto, olvidándose de la autopista. Tan peligrosa ahora, al parecer. Le tomó bastante tiempo el llegar a donde Shizuru ahora vivía, navegando a través de Kioto y adentrándose en las montañas.
El largo camino no había calmado sus nervios en lo más mínimo. Su respiración era entrecortada. Tres personas.
El amanecer llego al mismo tiempo que llegaba allí, el sol se alzaba detrás de ella. Shizuru claramente escucho la motocicleta afuera y salió de su casa, deslizando una ligera puerta de su muy tradicional casa japonesa. Se congelo mientras vio a Natsuki bajarse de su moto, visiblemente temblando con cada paso. Shizuru abrió sus labios en shock mientras Natsuki arrojaba ambas Desert Eagle al suelo, desabrochándose el cinturón que las traía. Las pistolas golpearon el suelo estrepitosamente.
"Natsuki, que…" Shizuru comenzó a preguntar, extendiendo sus brazos, dando un paso adelante.
Nunca había matado a nadie antes, si no contaba a Shizuru y a ella misma. Todas sus peleas habían sido contra Huérfanos. Cuando se trató de los humanos que invadieron Fuuka, todos sus ataques habían sido no letales. No era una asesina. Solo estaba ahí para defenderse. Había reconocido en algún lugar de su subconsciente que alguna vez tendría que matar, pero no se había preparado para la ola de horror que conllevaría eso.
Su casco cayó al suelo, sus ojos llenos de emoción, la sangre seca de su víctima seguía cubriendo su rostro. Cuando se bajó la cremallera de su ropa, seguía vistiendo sus ropas de dormir, Shizuru vio la gran mancha de sangre que había tornado su camiseta blanca en roja. Los guantes salieron. Esos aún seguían en sus manos. Silenciosamente le rogo e imploro.
Shizuru corrió hacia delante y abrazo a Natsuki justo antes de que la joven chica se hundiera en ese abrazo, sus piernas perdieron su fuerza. Lagrimas silenciosas caían de sus ojos mientras sus manos agarraban desesperadamente el kimono de dormir de Shizuru. Shizuru la dejo hacerlo, haciendo hacia atrás su cabello y acariciando el lado de su rostro, diciéndole gentilmente que todo iba a estar bien.
La mujer de Kioto se levantó después de varios minutos, asegurándose de que Natsuki estaba un poco mejor antes de ir por un trapo húmedo de la cocina. Ella regreso, tomando una de las manos de Natsuki dentro de las suyas, limpiando las manchas de sangre que seguían ahí tornando su piel roja.
Se movió, luego, limpiando las lágrimas y sangre del rostro de Natsuki, siguió susurrándole cosas reconfortantes como ella lo había hecho. Natsuki sujeto su brazo, seguía necesitando el contacto físico. Shizuru lo permitió. La sangre se había limpiado. Al igual que con Shizuru, sin embargo, eso realmente nunca se iría.
"Entra. Te traeré un kimono. Después nos deshacemos de tus ropas" dijo Shizuru. Ayudó a Natsuki a levantarse, sosteniéndola por un momento, y la condujo adentro. Busco dentro de un closet, sacando un kimono de repuesto, repentinamente recordó esa infamen noche en la que casi se sintió enferma y se entregaba a la otra chica.
Shizuru salió del cuarto para dejar que se cambiara, y Natsuki regreso tímidamente unos minutos después, con sus ropas ensangrentadas y rotas en sus manos. Shizuru las tomo y se deshizo de ellas. Mientras Natsuki se cambiaba, había preparado un futon separado en el cuarto de al lado. Estaba amaneciendo, pero Natsuki no había dormido para nada. Necesitaba descansar.
Shizuru la tomo en otro abrazo y la sostuvo de nuevo, acariciando con sus dedos su cabello. "Deberías dormir un poco"
Como una niña regañada por su madre. Natsuki se deslizo dentro del futon y trato de descansar, pero su desesperada mente no la dejaba dormir. Mientras Shizuru se retiraba, Natsuki sujeto su túnica morada y la jaló de vuelta. "Por favor no te vayas. Por favor. Prométemelo"
Shizuru se dio la vuelta lentamente y se sentó al lado de la otra mujer, quien se preparaba para acostarse. Shizuru continuo acariciando el cabello de Natsuki de forma lenta y confortable viendo a la joven girar y acomodarse hasta que llegó a utilizar las piernas de Shizuru como una almohada, las lágrimas continuaron cayendo hasta que finalmente cayó ante el cansancio.
"Ara, deberías de dejar de seguirme detrás de todo lo que hago, pequeña" Shizuru susurro tristemente. Con Natsuki dormida, volvió a acomodarla dentro del futon y se acurruco en posición fetal. Sin romper la promesa que Natsuki quería que mantuviera, Shizuru se acomodó a su lado abrazándola por todo el tiempo que Natsuki necesitara dormir, besando su frente como una forma de decir buenas noches.
No te preocupes, Natsuki. Después de la primera muerte, es más fácil.
Nota de la autora:
Estoy demasiado encabronada acerca de que Natsuki nunca hubiera matado a nadie (a parte de Shizuru). Recuerdo que en la saga de Alyssa ella y las otras dejaron con vida a los que atacaban, pero por lo demás, no estoy segura. Lo peor que ella hizo fue accidentalmente sacarle un ojo a Nao, pero estoy segura de que Nao-san pudo haber hecho una maravillosa vida como pirata. No lo sé, no lo había visto por un largo rato. : P
Nota de la traductora:
Muchas gracias por los comentarios. Y como dato extra, el título de este cap lo deje en inglés ya que descubrí que es una especie de ritual dónde los participantes se cubren su rostro con sangre de sus enemigos, que miedo D:
Nos vemos la próxima semana :)
