Muy buenas, queridas lectoras!
Aquí otro capítulo más de Ojos en la espalda.
Les comento que esta historia estará a la par del manga, como habrán podido notar, pero voy a poner solo algunas partes, como las más importantes: la misión de las olas, los exámenes chuunin pero no todo tal cual está, solo pondré algunas partes para que se centre en la vida de Sakura.
Sin más, dejo que lean!
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Disclaimer: Los personajes y ambientes de Naruto no me pertenecen, son propiedad del gran Masashi Kishimoto. La trama de la historia sí me pertenece.
Referencias de lectura:
- (Pensamientos)
- Flash back
- 0-0-0-0-0 Cambio de escena
Ojos en la espalda
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Parte VI
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—¿Así que ésta es la casa de Naruto? —dijo un ninja con el típico traje de Jounin de élite, éste tenía el cabello color gris-plateado en punta, su banda de la villa le tapaba el ojo izquierdo y la mitad de su cara estaba cubierta por una máscara, dejando solamente su ojo derecho al descubierto.
—Sí —le respondió el Tercer maestro Hokage, los dos hombres se encontraban hablando en el departamento de Uzumaki Naruto.
—(Mmm… Ésta leche caducó hace una semana) —pensaba mientras veía la fecha de una caja de leche que había tomado de la mesa del comedor.
—Es un tonto, pero creo que tú podrás sacar lo mejor de él. Se te dan bien esas cosas —le comentó el anciano, mientras fumaba de su pipa—. Además, tu equipo tiene a Sakura… y Sasuke del clan Uchiha. Ella puede ayudarte a calmar a Naruto si se aloca demasiado —mientras se asomaba una sonrisa en su rostro al pensar en la protección que tenía la chica para con el rubio, sin ser vista por el otro ninja ya que estaba de espalda—. Suerte, Kakashi —concluyó saliendo del departamento.
—Sí, señor. (Esto puede ser problemático) —decía para sí mismo Kakashi con una gota de sudor en la sien y expresión aburrida—. (Creo haber oído decir al maestro Hokage que en mi equipo están Sakura y Sasuke del clan Uchiha. Mmm, debe haberse confundido) —le restó importancia al asunto y se dirigió a encontrarse con sus nuevos alumnos.
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—¡¿Por qué el profesor de nuestro equipo llega tan jodidamente tarde?! —se quejaba Naruto, mientras sacaba su cabeza por la puerta, pero no había rastro de su maestro por el corredor.
Los tres jóvenes se encontraban en un salón de la Academia esperando a su nuevo sensei, éste ya llevaba tres horas de retraso y eso los estaba desesperando.
Sasuke se encontraba sentado en el primer pupitre junto a la puerta de entrada, con su usual pose de codos apoyados en la mesa y manos entrelazadas sobre su mentón; el peli-negro tenía una venita comenzando a marcarse en su frente, en clara señal de enfado por la impuntualidad de su nuevo maestro. Por otro lado, Sakura estaba con los brazos cruzados sobre su pecho y apoyada de espaldas en el mismo pupitre en el que se encontraba sentado su compañero, pero a diferencia de éste ella se encontraba serena. No aprobaba la impuntualidad de su sensei, pero no le importaba mucho si podía pasar más tiempo con personas en vez de estar sola como de costumbre.
—Todos los otros equipos ya se han ido con sus profesores. Hasta Iruka-sensei también se ha ido ya —seguía el rubio con su monólogo de queja. Hasta que algo se le ocurrió para matar el tiempo.
—¿Qué estás haciendo, Naruto? —preguntó el peli-negro, llamando así la atención de la peli-rosa que estaba perdida en sus pensamientos.
El travieso rubio había arrimado una banca a la puerta y estaba colocando un borrador sostenido entre la pared y la puerta.
—¡Eso se gana por llegar tarde! —decía mientras bajaba de la banca y la ponía en su lugar, con una sonrisa zorruna en su rostro.
—(He. Este Naruto) —decía Sakura en su interior,ella veía todo de forma indiferente sin cambiar su postura, pero Sakura Interna tenía una sonrisa divertida acompañada de una gota de sudor en la sien, mientras negaba con la cabeza en modo de resignación.
—Como si un Jounin fuera a caer en una trampa tan simple —decía Sasuke con el ceño fruncido por la estupidez de su compañero.
Entonces, una mano se asomó por la puerta para abrirla y todos prestaron atención. Un sonido hueco se oyó luego de que el borrador cayera al piso, no sin antes golpear en la cabeza del peli-gris que se asomaba por la puerta el cual tenía una gota de sudor en la sien. Luego todo quedó en silencio por unos segundos.
—¡Gyajajajaja! —comenzó a reír a carcajadas el rubio mientras lo apuntaba con el dedo—. ¡Has caído!
Sakura solo enarcó una ceja ante la situación, mientras Sakura Interna tenía los ojos como platos y un tic en su sonrisa nerviosa, sin poder creer que el sujeto haya caído en la trampa.
—(De verdad es un Jounin?) —pensaba Sasuke con incredulidad expresada en su rostro que era tapado con sus manos entrelazadas, mientras una gota de sudor bajaba por su sien—. (No parece muy fuerte).
El ninja recién llegado adoptó una postura de reflexión, con una mano en su barbilla mientras su único ojo visible estaba cerrado, dando a entender que estaba sonriendo bajo la máscara.
—Mmm… ¿Cómo puedo decir esto…? —decía en tono pausado, simulando que estaba escogiendo sus palabras en su mente—. Mi primera impresión de ustedes es…—hizo una pausa para darle más dramatismo al momento antes de concluir su frase—. ¡Son una bola de idiotas!
Esas palabras hicieron que un aura depresiva rodeara a los jóvenes integrantes del nuevo equipo, Kakashi solo ensanchó un poco su sonrisa bajo la máscara al ver la reacción de sus alumnos.
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Se encontraban los cuatro en la azotea de la Academia; Sakura, Sasuke y Naruto estaban sentados en unos escalones, mientras que el peli-gris se encontraba apoyado en el barandal.
—De acuerdo…—emitió dando un suspiro—. Empecemos con las presentaciones.
—¿Qué quiere saber? —preguntó el rubio.
—Pues… Lo que les gusta y disgusta, pasatiempos…—dijo encogiéndose de hombros, restándole importancia—. Sueños para el futuro… Cosas de esas.
—Debería presentarse usted primero —habló-ordenó Sakura de manera desconfiada, mirándolo directamente a su único ojo visible haciendo sentir un poco incómodo al mayor por su penetrante mirada.
—Si… Parece sospechoso —le secundó el peli-rubio estrechando sus ojos.
—Ah… ¿Yo? Mi nombre es Hatake Kakashi. Lo que me gusta y disgusta… No, no tengo ganas de decirles eso. Mi sueño para el futuro… Nunca había pensado en eso. Y mis pasatiempos… Tengo muchos pasatiempos —concluyó de manera aburrida.
Los tres jóvenes achicaron los ojos con varias gotas de sudor en la cabeza.
—Así que… lo único que sabemos…—comenzó a susurrar el Uzumaki a sus compañeros—. …es su nombre.
—Hn —emitieron al unísono los dos jóvenes Uchiha, de acuerdo con el chico.
—Ahora es su turno, empezando por la derecha —habló de nuevo el mayor.
—¡Yo! ¡Yo! —exclamó con efusividad—. Mi nombre es Uzumaki Naruto, y me gusta el ramen. Lo que más me gusta es que Iruka-sensei me invite a ramen en el restaurante. Lo que me disgusta son los tres minutos que tengo que esperar para que el ramen esté listo—. decía con gran emoción.
—(¿Piensa en algo más que no sea ramen?) —pensaba el sensei con una gota de sudor en la nuca, compartiendo el mismo pensamiento con sus otros alumnos.
—¡Mi sueño…—comenzó a decir con determinación en su mirada—. …es superar a los Hokages! Y entonces toda la gente de la villa reconocerá mi fuerza —concluyó con una radiante sonrisa.
Ese gesto hizo sonreír interiormente a Sakura que se había mantenido seria en todo momento. Sasuke miró de soslayo a la peli-rosa junto a él, recordando las palabras que le había dicho sobre Naruto de querer ser reconocido. Kakashi quedó un poco sorprendido de las palabras de su alumno, pero luego recobró la compostura.
—Ha crecido bien…) —pensaba el peli-gris con una pequeña sonrisa.
—Y mi pasatiempo es hacer bromas —terminó de decir esfumando la admiración de Kakashi.
—(Ya veo…) —decía mentalmente mientras pasaba su mano por su cabello y una gota de sudor bajaba por su sien—. Siguiente…—mientras miraba al peli-negro.
—Mi nombre es Uchiha Sasuke. Hay un montón de cosas que no me gustan y no hay ninguna que me guste en especial. Y… no me gusta usar la palabra sueño pero…—hablaba el joven mientras un aura sombría comenzaba a formarse a su alrededor—. …tengo una ambición. El resurgimiento de mi clan y…—el viento comenzó a soplar y mover los cabellos de los presentes, haciendo más dramática la escena—. …matar a cierto hombre.
La declaración del muchacho tuvo distintas reacciones en cada uno de los presentes. La expresión de Kakashi se tornó seria de momento.
—(Espero que no se refiera a mí) —pensaba preocupado Naruto con la frente sombreada de azul junto con varias gotas de sudor.
Mientras Sakura se quedó observando en silencio al joven a su lado, de un momento a otro su mirada se tornó indescifrable. El Uchiha la miró de soslayo al sentir su mirada sobre él. Sus miradas se encontraron unas décimas de segundo, en las que el peli-negro pudo distinguir varios sentimientos reflejados en sus orbes antes de que ella bajara la vista y luego cerrara sus párpados. Le pareció ver una mezcla entre tristeza, rabia e impotencia en sus ojos jades, y se percató de que ella mantenía sus manos en puños sobre su regazo apretando la falda de su vestido. Esos gestos lograron confundirlo un poco, pero prefirió no decir nada al ser el único en notar la reacción de su compañera luego que terminara de hablar.
—(Quiere matar… a su hermano mayor) —decía en su mente la peli-rosa, ella se había enterado hace mucho que quien fue el responsable de lo ocurrido con su clan, el hermano mayor de Sasuke.
—De acuerdo…—continuó el mayor, tratando de esfumar el ambiente tenso—. Por último, la chica —dijo con tono aburrido sin poner mucho interés, expresiones que fueron detectadas perfectamente por la chica.
—Hn. Mi nombre es Haruno Sakura —comenzó a decir de manera seria clavando su mirada en el mayor—. Me gusta aprender cosas nuevas. Y lo que detesto es a las personas que juzgan sin conocer —dijo de forma directa con un tono muy frío que hizo remover incómodo al mayor y que sus compañeros la observaran intrigados por su actuar.
—(Tiene una mirada… muy intimidante si se lo propone) —pensaba el peli-gris empezando a sentirse un poco incómodo.
—Nunca había pensado en un sueño para el futuro, pero he decido cumplir con dos objetivos —continuó cambiando al tono de voz sereno de siempre—. Proteger a mis dos compañeros…—su mirada llena de determinación se dirigió a sus compañeros, que la miraron uno sonrojado y el otro disimulando su pequeño rubor gracias a sus manos enlazadas en el mentón—. …y proteger el sueño de Naruto-kun.
Las palabras de la peli-rosa dejaron asombrados a los otros tres presentes en el sitio. Naruto era el que más impactado estaba, esa chica apoyaba su sueño lo que quería decir que reconocía su esfuerzo. Estaba conmocionado, otra persona más lo reconocía, y era su primer lazo, su amiga. Sasuke se mantenía en silencio pero mirando de soslayo el rostro de la chica, sintió algo en el estómago, una sensación cálida que nunca había sentido antes. Nunca entendía que era lo que sentía cuando de la peli-rosa se trataba, era difícil de entender para él.
—(Por su apariencia deduje que era otra de esas niñas que están más interesadas en los chicos que en el entrenamiento ninja… creo que la he juzgado mal) —pensaba el mayor, era la primera vez que uno de sus aspirantes a alumnos tenía el "espíritu de equipo" y parecía que podía contagiar a los otros dos, eso le hizo pensar que éste podría ser su equipo. Solo quedaba una cosa por hacer para estar seguros.
—Muy bien. Con eso es suficiente —comenzó a decir a sus alumnos—. Empezaremos el entrenamiento mañana.
—¡Sí! ¡¿Qué tipo de entrenamiento?! —exclamó más que emocionado el Uzumaki—. ¡Entrenamiento! ¡Entrenamiento!
—Primero haremos algo los cuatro solos...—dijo el mayor de manera despreocupada, sus alumnos lo miraban expectantes—. Supervivencia.
—¿Entrenamiento de supervivencia? —murmuró Naruto sin entender muy bien a qué se refería su maestro—. ¿Por qué es nuestra tarea entrenar eso?
-Ya entrenamos suficiente en la Academia ninja. –alegó Sasuke de manera seria, sabía lo suficiente de supervivencia y no estaba en sus planes perder tiempo con cosas que ya había aprendido.
La peli-rosa solo permanecía en silencio esperando a que su sensei se dignara a explicar la actividad que tenía pensada hacer con respecto a la supervivencia.
—Siento contradecirlos, pero este no es un entrenamiento normal —dijo de manera tranquila el hombre.
—¿Entonces qué es? —el rubio realizó la pregunta que rondaba en la mente de sus dos compañeros de equipo.
Kakashi solo se cruzó de brazos y emitió una pequeña carcajada, lo que confundió a los tres jóvenes frente a él. Sakura solo frunció un poco el ceño por la actitud de éste, ese sujeto que sería su sensei no le agradaba demasiado.
—¿Qué es tan gracioso? —exclamó el peli-negro un poco irritado de tanto misterio.
—No… Bueno… Es solo que…—decía entre pequeñas carcajadas el peli-gris con su único ojo cerrado—. Cuando les diga esto se van a sorprender.
—¿Sorprender? —dijo el rubio—. ¡Déjese de tanto misterio! —exclamó impaciente.
—De los 27 graduados, sólo 9 se convertirán en ninjas de grado inferior. El resto volverá a la Academia —comenzó a hablar serio—. Este es un entrenamiento-examen con una posibilidad del 66% de suspender —concluyó el sensei. Este adoptó una expresión seria mientras relataba, llegando a ser un poco sombría, tratando de intimidar a sus alumnos.
Naruto puso los ojos en blanco con una expresión un tanto asustada, de ninguna manera volvería a la Academia luego de todo el esfuerzo para poder graduarse. Sasuke solo frunció el ceño mientras una gota caía por su sien, eso le había inquietado de cierto modo y haría lo que fuera necesario para estar entre los pocos que se convertirían en ninjas oficiales. En cambio la peli-rosa solo lo miró indiferente, no le importaba eso ya que si ella lo decidía, aunque sonara arrogante, podía tener el cargo de Chuunin o Jounin en el lejano caso que no aprobara y evitando así que la devolvieran a la Academia; lo que sí le preocupó era que la separasen de sus compañeros.
—Haha —se mostraba divertido por la expresiones de sus alumnos—. Les dije que se sorprenderían.
—Entonces, ¿qué fin tenía el examen de graduación? —preguntó Sakura a su sensei.
—Ahh… Eso solo era para elegir a los que tenían alguna posibilidad de convertirse en Genin.
—¡¿QUÉ?! —chilló Naruto con todas sus fuerzas luego de salir del estado de shock.
—Eso ya no importa. Mañana serán calificados en el entrenamiento de supervivencia —exclamó Kakashi mientras metía su dedo meñique en su oído derecho, ese chiquillo casi lo deja sordo—. Pueden llevar todos sus artilugios ninja. Ah, y no desayunen…—comenzó a decir de manera sombría frunciendo el ceño y con voz profunda, los jóvenes lo miraban expectantes, ese sujeto era muy extraño—. …o vomitarán —terminó de decir con su ojo cerrado y sonriente, su sensei parecía ser bipolar.
Después de eso desapareció en una nube de humo dejando en un silencio sepulcral a los tres jóvenes integrantes del equipo siete.
El peli-rubio comenzó a temblar, estaba nervioso y eso fue captado por sus otros compañeros.
—(No puedo suspender…) —decía para sí mismo mientras sudaba a mares—. (Tendré que patearle el culo a Kakashi-sensei y hacer que reconozca mi fuerza).
—No te preocupes, Naruto-kun —dijo Sakura mirando al susodicho, captando la atención de éste y del Uchiha que le devolvieron la mirada—. No dejaré que suspendas. Somos un equipo —exclamó con una sonrisa de lado.
El rubio pareció animarse ante lo dicho ya que asintió con una actitud más confiada y una radiante sonrisa. Sasuke miraba en silencio, sintiéndose fuera de lugar en esa escena ya que parecía que esos dos eran buenos amigos; en cambio él aún no se sentía del todo parte del equipo.
—Eso fue para ti también, Sasuke-kun —el peli-negro, que mantenía su mirada en el piso debatiendo en su interior si irse en ese momento de ahí o quedarse con sus compañeros, dirigió su mirada a la chica que también le sonreía de medio lado.—. Somos un equipo, los tres —Sasuke sonrió de medio lado también mientras asentía—. Y los tres debemos apoyarnos para tener éxito en la prueba de mañana —dijo de manera seria, y volvió a sonreír de medio lado al percatarse de que sus compañeros entendieron el mensaje.
—¡Somos un equipo! —exclamó Naruto sonriente y con determinación, mientras sujetaba con sus manos su banda de la aldea en su frente.
—Hn —musitaron al unísono los Uchiha, con sus sonrisas tan características de su clan.
Luego de esa pequeña charla decidieron ir cada uno rumbo a sus hogares, pero antes de voltearse para emprender camino, la peli-rosa los detuvo.
—No olviden desayunar bien —dijo de forma serena, a lo que los otros la miraron confundidos.
—Pero Kakashi-sensei dijo…—empezó Naruto confundido por la actitud de la joven, ella nunca desobedecía las órdenes, compartiendo el mismo pensamiento con Sasuke.
—Un ninja debe anticiparse a las anticipaciones —recitó de manera seria, a lo que solo el Uchiha logró entender su significado mientras el rubio tenía varios signos de interrogación en su mente y la peli-rosa al percatarse de que no la entendió dio un suspiro y suavizó su tono voz—: Un ninja siempre tiene que estar en condiciones para hacer las misiones, Naruto-kun. Si no desayunamos, no tendremos la suficiente energía para realizar el entrenamiento correctamente.
—Ohh —musitó bajito, entendiendo por fin a qué se refería su amiga—. Ya lo sabía, espero que ahora sí lo hayas entendido Teme, era muy fácil. Sí, sí —decía con los brazos cruzados mientras asentía varias veces, con aires de sabiondo.
Los jóvenes Uchiha tenían una gota de sudor en la sien por las palabras del chico.
—Usuratonkachi —le respondió Sasuke por haberlo tratado de lento.
—(Este Naruto) —Sakura Interna reía nerviosamente con varias gotas de sudor.
Cada quién tomo un camino distinto para ir a su hogar, tenían que prepararse para lograr pasar la prueba de mañana y entonces sí convertirse en ninjas de grado inferior, como un equipo.
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Gracias por leer!
Dejen sus reviews, que me hacen muy feliz leerlos!
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Ja ne!
-Editado: 08/05/17-
