Hola de nueva cuenta mis hermosas almas & maravillosas ladies, lamento mucho la gran demora~ pero ya saben que la escuela me absorbe~ además de que he estado enferma~ nada que aun me mande a manos de mi amado Undertaker XD jajaja~ bueno en fin, me he dado cuenta del vuelco que ha dado este fic~ empezó extremadamente cruel, con odio y ahora tan triste~
Estos extremos me encantan~ sacan todo de mi xD en fin~ yo aquí las dejo, espero que disfruten el capítulo de esta ocasión.
Cap 7: ¿Por qué te amo?
Sin duda William estaba aterrado, ya que había encontrado al pelirrojo inconsciente… No tenía ni la más mínima idea del porque. Momentos después veíamos ahora a William de pie, con Grell en brazos y lo primero que hizo fue recostarlo donde estaba el. El azabache se arrodillo al lado de la cama con un rostro de completa preocupación, miedo y expectación, no sabía por qué estaba inconsciente. ¿No se suponía que el que se había puesto mal era él y no Grell?
William, por puro instinto le aflojo un poco la ropa con la intención de que descansara, le reviso y todo parecía normal. Tomo un poco de cordura y se quedo arrodillaron una mirada melancólica viendo a ese pelirrojo del cual, en su ya no tan frio corazón, ya no podía borrar que estaba enamorado de ese pelirrojo.
Pero… Se sentía incapaz de hacer algo, había aceptado todas sus culpas ante el pelirrojo, inclusive ya se le había confesado, pero Grell no había mostrado respuesta, ¿Era obvio el por que, no?, pero no estaba dispuesto a aceptar esa resolución tan mediocre, tenía que luchar por él, no importándole si ahora él era el maltratado.
Lo único que le quedaba en su eternidad era luchar por ese pelirrojo, nunca pensó atravesar este punto en el cual estaba decidiendo ir en contra de todo, por su deseo que quizá hoy sea en vano, pero aun así el azabache ya había tomado la decisión de asumir su responsabilidad y así pagar cualquier cosa como un sacrificio, sin importar lo que le sea puesto.
Pero William también tenía que admitir, que tenía miedo… Mucho miedo, tenía el corazón tan débil emocionalmente. Cosa que nuevamente le daba paso a consumirse en un dolor insoportable. Ese dolor, comenzó a obligarlo a pensar de mas, aun arrodillado al lado de esa cama; tomo la mano del pelirrojo, al sostenerla sintió un choque muy débil de estática. Cosa que no le dio importancia y comenzó a acariciarla con sumo cuidado y devoción, pero al par el mirar de William era a mayor medida más perdido y deprimido, dejándose llevar comenzó a hablar en un susurro.
–Quisiera… Simplemente poder hacer algo para redimir todos mis errores ante ti. Me humillaría de la forma en que quisieras, solo si me aseguras que me perdonas, Estoy dispuesto a ser pisoteado por ti, a matar mi orgullo, doblegarme hacia ti, mira ahora como me tienes, Enamorado y sufriendo, ¿Me lo gane en verdad, no?… Grell te suplico que me des una oportunidad, te quiero demostrar cuanto te amo, ¿Pero cómo lo voy a hacer, si simplemente me odias?, Sigo aquí, ahora estoy dispuesto a hacerte feliz, pero… La verdad, ¿Ya no puedo hacer nada?... Sé que no me perdonaras nada de lo que he hecho, y no te culpo… Estás en tu derecho… En todo tu completo derecho, Soy un imbécil… ¿Me pregunto si hoy me llegaras a escuchar en esto que tengo que decir? Eso que… Antes no pude decir y que hoy resalta… Ahora sé que estoy tan lejos de ti, y no tengo un lugar aquí, no tengo ninguna razón… Aunque tengo el firme deseo de luchar, hoy me puede más mi culpa… Me estoy hundiendo en un mar de frustraciones, Me pregunto si será lo mejor que me vaya de tu vida…-
Esas eran las palabras del azabache, llenas de confusión, dolor, melancolía y culpa. Y lo que no sabía William era que Grell estaba medio consiente, paso cuando el mayor sintió esa leve descarga de estática. Sin duda esta vez Grell se sentía conmovido, Además se había arriesgado por la vida de William dentro de esas paredes, ya era casi imposible el negar que aun amaba a William, a pesar de todo lo cruel que habían sido uno con otro en días pasado, pero no se la dejaría tan fácil, primeramente el azabache tendría que recuperarse, que estar bien, además seguiría con su actitud de no soportar ni el mas mínimo maltrato, pero eso ya sería otra cosa.
–Me encuentro tan confundido, No sé si quiero seguir así, honestamente quisiera quedarme aquí, luchar, mostrarte cuan arrepentido estoy ahora, Pero eso no va a servir, lo sé… Quizá sea mejor que me olvide de ti, ya que mi sentir por ti, no es más que un verso muerto en estos instantes ya que no llegan a tus oídos ni tampoco a tu corazón… Sabes perfectamente cuan culpable me siento, bien me gritaste que no tengo corazón, pero eso no es verdad, claro que lo tengo, sino, no me sentiría desesperado, desolado, completamente arrepentido. No puedo vivir así, Te amo, pero a este paso no podre luchar por ti, la culpa no me deja, ¿Cómo podría hacerte feliz si yo solo te maltrate?-
Grell estaba ya completamente consiente, poniendo especial atención a todo lo que decía William, así que decidió decantarse, el pelirrojo le dedico una mirada y sonrisa melancólica, pero a la vez con un aire de dulzura. A lo que William se acerco rápidamente a abrazarlo, le regreso el alma al cuerpo al ver que estaba bien, pero aún así el azabache seguiría con su decisión, o por lo menos eso creía.
–Grell… Te ruego que me perdones mi última tontería, Creo que lo mejor es que me vaya de tu vida, Gracias por preocuparte por mi cuando estuve mal. Sé que no me vas a dejar sufrir, Pero yo quiero hacerlo…-
–Discúlpame que mis últimas líneas sean tan lastimeras, pero ahora que estoy herido, comprendo cuanto y como sufriste por mi amor. Al fin entendí que solo querías ser amado y por eso buscaste mi atención hasta el cansancio. Yo fui un idiota al no darme cuenta de que yo también te amaba, lo lamento, repetir tanto lo que ciento lo hará un cliché. Así que sin más esta es la despedida Grell, Yo no sé si quieras buscarme, no se tampoco si un día me perdones. Se bien que debería quedarme a luchar por ti, pero ahorita no sé cómo tener fuerzas, En mi total idiotez lo mejor que puedo hacer es irme.-
Grell razono un momento las últimas palabras de William, lo habían dejado completamente frio, sorprendido, Nunca creyó ver a William tan desecho y con todo su orgullo tirado a un lado, mucho menos suplicando, suplicando por amor… Sin duda… William ya había entendido a la perfección el como se había sentido tantos años el pelirrojo.
Este suspiro y continuo el abrazo que había comenzado el azabache, al fin el menor se había terminado de conmover por el mayor.
–William. Tú, No… No pienso dejar que me hagas esto. ¿Quién te dijo que no te voy a perdonar?, ¿Quién te dijo que irte es lo mejor? Si entiendo cuan irónico y doloroso, puede ser el que te hayas dado cuenta de que me amas, ¿Pero que acaso no me escuchaste hace unas horas?... Yo aún te amo, y si yo te trate como lo hice fue por el desprecio a tus maltratos y por que llegue a pensar que me odiabas… William, te lo pido, se honesto una vez más… ¿Dime que sientes por mi?-
–Grell… Yo…- William tomo aire, suspiro un poco y se armo de valor para hablar, ya que se encontraba muy frágil. –Grell es difícil para mí el darme cuenta de un minuto a otro, lo que siento, en mi eternidad cometí muchos errores, y uno de ellos, posiblemente el más grande, este fue negarme a tu amor, me di cuenta que la eternidad se me acabaría sin ti, sé que no es la mejor forma de confesarme, y el momento ha sido el peor, he tirado a un lado todo mi orgullo. Quizá esto ya no podría ser amor. Pero aún en mi confusión, quiero hacerle caso a ese deseo de luchar por ti, de tratar de conquistarte, de que a tu lado me permitas vivir en el sentimiento que tanto anhelaste y que yo deseo ahora conocer a tu lado. Quiero ser parte de tu eternidad, quiero estar para ti… Quiero cambiar… quiero vivir ese sentimiento tan dulce que se llama… Amor.
Una vez más el pelirrojo se quedo completamente sorprendido por las palabras de William, El pelirrojo guardo silencio por unos minutos, analizando las palabras del azabache una y otra vez, sin duda, el momento era tenso, podía ser difícil, ya que ambos comenzaban a sentir un vacio en su pecho con ese gran silencio que se torno tortuoso.
Los minutos siguieron pasando en silencio, ya habían dejado ese abrazo atrás, ahora se miraban de frente, Grell sentado en la cama del azabache y William sentado en el sillón frente a Grell. El menor suspiro tomando un poco de aire, había tomado una decisión, así que llamo la atención de William haciendo que lo mirara.
–William… ¿Qué te puedo decir?, me has dejado sin palabras, Sabes… Estos días ha sido muy crueles, ¿No lo crees así?, Puede que esto haya comenzado como un "amor fatal", Míranos… Tú con el corazón herido, aun dolido y roto, además de claramente arrepentido. ¿Quién lo iba a decir? Además yo he cambiado drásticamente, incluyendo mi forma de vestir, la cual creo que es la que más me favorece, pero dejando esa banalidad a un lado…-
Grell suspiro un tanto melancólico pero aún así, pudo dibujar una delicada sonrisa, tomo a William de las manos, El azabache se apeno un poco y el menor procedió a continuar.
–Hace días de la pelea, fue el día en el que me corte mi cabello, en ese momento yo estaba recitando un monologo de desamor, de odio y resentimiento… reclamando el por qué no podías amarme… No te negare que me terminaste de romper el corazón. Pero sabes. Hoy se que no me arrepiento ni arrepentiré de nada, si tengo… No… Tenemos cada uno el corazón herido, roto… Pero vamos William hagamos una promesa… "Yo creo que quien te ha dañado es la única persona capaz para curarte"… Y Pues, vamos William no creas que por nada arriesgue mi vida inmortal dándote casi toda mi energía de vida… Te estabas dejando morir, no podía dejarte así, créeme que no sabría que hacer de mi eternidad sin ti.
La expresión de William fue todo un poema, Ahora el estaba tratando de comprender lo que estaba diciéndole Grell. William no pudo evitar sonrojarse y hasta apenarse un tanto. –Grell… ¿Entonces, esto quiere decir que me perdonas por todo?...-
–William T. Spears… No solo te estoy perdonando, te estoy diciendo pedazo de idiota… pero mi idiota… Que lo intentemos, pero eso si al primer error vas a ver cómo me las cobro. Bueno no tan drástico… pero si, quiero que lo intentemos, ¿Cómo no darte la oportunidad ahora que ambos hemos aceptado lo que sentimos uno por otro?... Además, me has conmovido…-
William se quedo completamente frío… Esto si que no se lo espero, y por una vez… fue el primero en ser sumamente efusivo y abrazo fuertemente a Grell, si nuevamente estaba llorando, a lo que Grell suspiro conmovido y lo apego a él con mucho cuidado.
–Vamos William, Calma, no llores, ¿Entonces qué dices… Lo intentamos? - –Si… Si Grell Lo intentamos, Prometo no decepcionarte… Y hacer que esta eternidad valga la pena…-
Bueno mis maravillosas almas, hermosas ladies, hasta aquí el Cap 7, espero que les haya gustado… les quiero agradecer sus comentarios, me encanta leerlos, un beso infernal y tengan dulces pesadillas. Nos vemos hasta la próxima :3
HimeDiamont, 2015 ©
