Amor no Correspondido – Capítulo 7: Primavera
Habían pasado 3 semanas desde aquel incidente entre las hermanas Sonoda y la joven Haruka. Las tres chicas estaban más felices que nunca conviviendo las unas a las otras. Mitsuki y Yuu se volvían cada vez más cariñosas entre ellas y poco a poco fueron dejando las peleas ''románticas'' y discusiones ''amorosas''. Tal vez una que otra queja por algo cotidiano, pero de ahí en fuera todo era felicidad y tranquilidad para las dos hermanas. Haruka se sentía cada día más aliviada y tranquila, pues ella en un principio se sentía culpable de ese ''tormento'' que ambas sufrían, llegando a un punto en el que se cuestionaba su amistad con Yuu, su adorada amiga desde la secundaria. A pesar de toda esta felicidad, la chica del pelo granate aún seguía con dudas acerca de Mitsuki y los sentimientos que tenía hacia ella. Se cuestionaba sobre cómo se las arreglaría la presidenta de la clase cuando se graduara de la escuela y dejara el puesto a otra chica, y como podría ''afectarle'' de alguna forma tanto a ella como a Haruka. Pero esta vez sería la excepción, ya que estas tres chicas tendrían un día libre y lo aprovecharían al máximo.
–Oye Haruka ¿Tienes algún plan para hacer mañana?
–Bueno, al parecer no tengo nada que hacer el día de mañana. ¿Por qué lo preguntas Yuu-chan?– Cuestionaba la joven de pelo granate.
–Porque mañana tenemos el día libre. ¿Acaso no lo sabías Haruka?– Respondía la chica de las coletas rubias con algunos mohines.
–Por supuesto que lo sabía Yuu-chan. Al menos que a ti se te ocurra algo ¿No es así…Yuu-cha~an?– Decía en un tono muy pícaro mientras arrimaba su mejilla a la de Yuu.
–P-pues t-tenía la idea de e-estudiar para los exámenes. Ya falta poco para la semana de exámenes y necesitamos estar 100% preparadas para no reprobar– Tartamudeaba Yuu mientras su rostro se ruborizaba de la vergüenza.
–De hecho, tienes razón Yuu-chan. Pero mejor nos tomamos el día libre y el fin de semana nos reunimos para estudiar–
–¡RAYOS HARUKA! Eres tan irresponsable. JUM!– Respondía Yuu a la propuesta de su amiga, haciendo algunos berrinches y manoteando.
–¿QUÉ! Y me lo dice la jovencita que se la pasa dormida en clases y saca notas bajas en clase– Haruka le respondió deteniendo el ''show'' que estaba haciendo su amiga.
Yuu miró fijamente a Haruka después de lo que dijo y puso su vista a otro lado. La joven de cabellera granate la abrazó, seguido de unos cuantos besos en su mejilla para calmarle el enojo y mimarla.
–Oh Yuu-chan, eres tan linda~ No era necesario que te enojaras. Solo era una sugerencia para el día de ma-ña-na~– Decía Haruka mientras trataba de consolarla
–T-tu iniciaste primero. Pero en parte tienes razón. Estos últimos días han sido estresantes para nosotras. Nos merecemos un día de descanso– Respondía Yuu con tono positivo y dándole el ''Si'' a la idea de su amiga.
–¡Así se habla Yuu-chan! Llegando a casa hare la lista de cosas que haremos el día de mañana– Decía Haruka muy entusiasmada.
–Me parece buena idea. Te llamaré en la noche para que me digas lo que haremos– Respondía Yuu a la propuesta.
–De acuerdo, yo te notificaré los planes de mañana. Hablamos en la noche Yuu-chan~–
–E-esta bien Haruka, hablamos en la n-noche– Yuu se avergonzaba por el tono sugestivo que hacía su amiga.
Y así ambas chicas se fueron a sus respectivos hogares. Durante su trayecto observaban como el ambiente se ponía de color rosa por la caída de los pétalos del árbol de flor de cerezo. Sin duda presentían que el siguiente día sería muy bueno para ambas.
–¡Hermana! Estoy en casa– Dijo Yuu al entrar a la residencia.
–Yuu, ¿Dónde estabas? Te habías tardado demasiado– Respondió Mitsuki con un tono de preocupación.
–Estaba con Haruka de camino a casa… ¡Un Momento! ¿Desde que a horas estas en casa?– Yuu estaba sorprendida por la presencia de su hermana, dado que llega mucho después.
–Desde hace 1 hora y media. Las actividades del comité están llegando a su fin y ya no hay mucho que hacer– Contestaba su hermana mayor a aquella cuestión.
–Vaya. Bueno, entonces supongo que también tendrás el día libre mañana, ¿No es así?– Yuu miraba de reojo a su hermana.
–Bueno… Si, tengo el día libre al igual que todas mis compañeras. ¿Por qué lo mencionas?–
–Tengo planes con Haruka para mañana. No sé si te gustaría acompañarnos, pues supuse que tendrías planes–
*Por Dios, no debo y no quiero negarme a esta oportunidad. Un día libre fuera de casa es justo lo que necesito para estar más cerca de Haruka-san* Pensaba Mitsuki muy ansiosa por la propuesta de su hermana menor, cosa que si aceptó.
–¡Si! Si me gustaría acompañarlas. Claro, si es que no hay un inconveniente por parte de ustedes…– Respondía Mitsuki muy entusiasmada, a su vez que se puso tímida por lo que dijo al final.
–Claro que no hay inconvenientes. Si los hubiese, ni siquiera te hubiese dicho– Aclaraba Yuu.
–Está bien Yuu. Gracias por invitarme. Voy a cenar un poco–
–Provecho Hermana. ¡Ah! Y otra cosa… Nada de pensamientos pervertidos, ¡Eh!– Decía Yuu con una sonrisa pícara.
–¿QUÉ? ¡Ha! Mira quien habla Yuu– Respondía Mitsuki con el rostro sonrojado y haciendo mohines.
–Le llamaré a Haruka que vendrás con nosotras. Digo, para que se ponga hermosa~– Decía Yuu mientras se dirigía a su habitación y se reía.
–E-esa Yuu. P-pero ya me las vas a pagar hermanita– Refunfuñaba Mitsuki toda avergonzada y con el rostro totalmente sonrojado.
La joven de coletas rubias subió a su habitación y llamó por celular a su amiga de cabellera granate. Le avisó de que Mitsuki las acompañaría, a lo cual la joven Haruka no tuvo problema y de hecho le pareció una buena idea que ella las acompañara en su paseo. Conversaron sobre los planes que tenían en mente para su día libre y lo probablemente harían. Llegó el día y la mañana fue muy tranquila en las dos residencias donde las chicas vivían, las cuales ya estaban despiertas y haciendo algunas cosas antes de proceder a su paseo.
–¡Hermana! Ya despierta que hoy es el día– Yuu le gritaba a Mitsuki mientras le quitaba la frazada.
–Y-ya basta Yuu, 5 minutos más~– Respondía su hermana mayor medio dormida.
–¡Dios mío! Realmente no tienes remedio. Tomaré un baño y espero que ya te hayas preparado para nuestro paseo del día de hoy–
–¿QUÉ? ¿Acaso hoy era el paseo? Debo prepararme y ver que ropa me pondré– Mitsuki se alteró y salió rápidamente de su cama para alistarse.
–Insisto…no tienes remedio hermana…– Decía Yuu en un tono muy bajo mientras veía a su hermana haciendo un desorden en su habitación.
Y así pasaron las primeras horas de la mañana para las dos hermanas Sonoda. Mientras tanto, Haruka estaba desayunando e imaginando el gran día que iba a tener al lado de su querida Yuu y Mitsuki. Tomó un baño y después de eso revisó en su guardarropa lo que tenía al alcance y ponerse algo que le sintiera bien e impresionara a las dos chicas rubias. Probó con distintos vestidos, blusas y demás, inclusive con ropa más casual de lo normal. Finalmente encontró una combinación decente: blusa blanca y chaleco azul aguamarina, una falda que le llegaba a las rodillas y unas zapatillas blancas.
–Bien, creo que con esto puesto podría encantarle a Yuu-chan~…y a Mitsuki~–
Preparada y todo, la chica del cabello granate se dispuso a salir de su casa, pero en ese momento su teléfono móvil sonaba y en efecto, era Yuu-chan quien le estaba hablando. Lo que Haruka escuchó fue tanto a su querida Yuu-chan, como a una nerviosa Mitsuki que estaba muy apresurada.
–Buenos días Haruka ¿Ya estas lista para nuestro paseo?–
–Buenos días Yuu-chan. Si, ya estoy lista. ¿Ustedes ya lo están?–
–Pues…algo así. Mi hermana apenas se está poniendo ropa bonita–
–¡GUARDA SILENCIO YUU! ¡No le digas nada a Haruka-san que arruinarás la sorpresa!–
–Vaya, Mitsuki-chan debe tener un problema ahí–
–Déjala, así es ella. Haruka, nos veremos en el centro comercial en 20 minutos. Esperamos verte ahí~–
–Está bien Yuu-chan, cuenta conmigo. Ahí estaré esperándolas–
Y sin más, la joven de cabello granate salió de su casa y se dirigió al lugar antes mencionado. Era un día en el que no había nada de preocupaciones, ni dificultades, ni problemas ''amorosos'', ni conflictos, ni nada de nada que afectara aquella amistad entre su querida Yuu y Mitsuki. Esa sensación agradable de que, por un día entero haría lo que quisiera y se desahogaría del ámbito escolar al lado de sus amigas. Llegó sin prisas al centro comercial y justo llegó a tiempo, solo que faltaban las otras acompañantes de la joven. Esperó un poco más, hasta que escuchó la voz de cierta chica que la vio sentada en una banca a las afueras del lugar. Haruka las vio y al verlas fijamente, se quedó boquiabierta por la ropa que vestían ambas. Yuu vestía una camisa blanca de manga larga, pantalones cortos de mezclilla y unas medias oscuras, acompañadas de unas zapatillas; mientras que Mitsuki portaba un vestido color azul con tonos oscuros, una bufanda de seda color rojo y unos zapatos de tacón.
–Hola Haruka, lamentamos la demora. Pero es que mi hermana no supo que ponerse– Yuu estaba fatigada por haber corrido.
–¡No es necesario que le digas eso a Haruka-san!– Respondió su hermana con algo de molestia.
La chica del cabello granate seguía en su mundo y las otras dos no se explicaban el por qué estaba así.
–¿Haruka? Tierra llamando a Haruka~ ¡HARUKA!– Yuu la zarandeaba fuertemente para que reaccionara su amiga.
–¿Eh? Perdon Yuu-chan, pero es que se ven tan lindas con esa ropa que llevan– Se justificaba Haruka con lo pasado anteriormente.
–G-gracias H-Haruka. Que b-bueno que notaste eso~– Yuu estaba toda apenada y con el rostro completamente rojo.
–¡H-HARUKA-SAN!– La hermana mayor estaba con la cabeza ardiendo y echando humo por las palabras que mencionó la chica del cabello granate. Tapandose el rostro con las manos y se encontraba toda avergonzada.
–Bueno, ya estamos listas para nuestro paseo ¿no es así?– Interrumpía Haruka a las chicas.
–Si, ya estamos listas. ¡A divertirnos!– Decían las hermanas al unísono.
–Y que éste día sea inolvidable para nosotras– Susurraba Haruka para si misma con una sonrisa.
Y así fue como el trio de chicas empezaron el paseo, empezando por el centro comercial y visitando todas las tiendas que había en el centro comercial, adquiriendo alguno que otro suvenir y demás cosas. Después se dirigieron al parque de diversiones, en donde las chicas se divirtieron a lo máximo subiéndose a todas las atracciones que había en el lugar; concluyendo así en la rueda de la fortuna. Salieron de ahí y caminaron rumbo a sus casas, donde durante el trayecto las chicas contemplaron un bello atardecer. Algunos recuerdos comenzaron a aparecer en las mentes de las tres jóvenes. Los momentos que compartieron Haruka y Yuu desde el día en que se conocieron, El día que Mitsuki conoció a Haruka en aquella reunión escolar, Los momentos difíciles que las tres jóvenes enfrentaron, cosas como esas llegaron a sus mentes. Pero al fin y al cabo, supieron manejar todos esos problemas y salieron adelante. Unas cuantas lágrimas de nostalgia surcaron las mejillas de las tres chicas; una mezcla de alegría y nostalgia por aquel día que tuvieron y los recuerdos.
–Este día ha sido maravilloso ¿no creen chicas?– Haruka rompía el silencio.
–No hay duda de eso Haruka, nunca habíamos tenido un día como este– Respondía Yuu.
–Muy hermoso ha sido este día. Y sin ningún inconveniente– Complementaba Mitsuki a aquellas palabras.
–Debemos atesorar estos momentos, quien sabe cuándo se volverán a repetir– La joven de pelo granate dijo esto mientras contemplaba aquel atardecer.
Las dos hermanas Sonoda, ''obedeciendo'' a lo que dijo Haruka, se pusieron a un lado de ella. Yuu se puso a su lado derecho y Mitsuki a su lado izquierdo, para que así las dos chicas de pelo rubio le dieran un tierno beso en sus mejillas.
–Hecho~– Dijeron las dos chicas al unísono.
–Las amo a las dos– Concluyó Haruka, a la vez que les daba un beso en sus mejillas.
