El palo y la zanahoria II

ADVERTENCIA

X: Relato erótico de amor y sexo heterosexual entre personajes de la serie con la edad que tienen en la serie. En ningún momento apruebo o aliento el sexo entre menores de edad y adultos o de menores entre ellos. Estos relatos son puros ejercicios de la imaginación cuyo único fin es entretener y divertir

XX: Relato erótico de contenido adulto que puede ir en contra del sentido de la moral y los valores del lector o con lo estipulado a las leyes de Censura de su país. Leer bajo su propia responsabilidad

XXX: Relato porno y explicito de contenido bizarro que no recomiendo leer a quienes no le gustan este tipo de relatos, ni a ninguna persona que no tenga un criterio adulto bien formado

ADVERTENCIA

Para Neverdie. Contenido: X

Segunda parte: La tarea

Evangelion pertenece a los estudios Gainax y Kharas

-Shinji, ¡te ves más flaco!- Le dijo Rei a Shinji en un momento en que estaban a solas, en los cuarteles generales de NERV.

El muchacho solo trago saliva.

-Yo… este… ¡bueno!... yo he estado haciendo mucho ejercicio últimamente- Le replico Shinji nervioso y evasivo. La joven olio y olfateo su cuello y las muñecas de sus manos. Luego deslizo la punta de su dedito índice por la mejilla de Shinji

-¡Hueles muy raro!- Rei frunció el ceño- Es un olor agradable… pero… ¡muy inusual!…

-¡Es un perfume que me regalo Misato!-Se apresuro a replicar Shinji

-¿Cómo se llama?

Shinji se quedo por completo paralizado, sin saber que responder… ¡o que inventar! Rei sentía el olor en la punta de sus dedos, en sus yemas. Era como un aceite

-No tapa, ni disimula el olor de LCL, ¡más bien lo resalta!- Continuo Rei mientras frotaba entre sus dedos índice y pulgar eso que daba a Shinji ese olor tan raro- No es un perfume, es algo como que te echas por todo el cuerpo…

-¿Eh?... ¡ah!... si, ¡si!... es eso… ¡perdón!... ¡me confundí!... es un aceite aromático… me… ¡me lo echo después de hacer ejercicio!…

¿Por qué Shinji estaba tan nervioso? Rei no lo entendía. Pero pensó que no era de su incumbencia y era evidente que lo estaba importunando. Solo se despidió y se fue a su casa. Shinji evidentemente dio un suspiro de alivio. La chica se dijo para sus adentros que estaba ocultando algo, pero ¡no era su problema!

Al día siguiente fue al casillero de Shinji en el Geofront. Se puso a registrar sus cosas sin una idea clara de que buscaba. Sus ropas estaban allí, pulcramente dobladas. Rei le registro los bolsillos de los pantalones. Luego se quedo mirando la remera negra que Shinji usaba siempre debajo de la camisa de su uniforme. La tomo entre sus manos. Se puso a olerla. ¡Sándalo y canela aliñando y resaltando el olor a sangre del LCL! Rei sintió como la nariz le hormigueaba y sus mejillas entraban en calor. Era un olor agradable, ¡muy agradable!

Algo como un sexto sentido se activo dentro de ella. Rei arreglo todo como estaba y se escondió en uno de los casilleros que estaban en frente del de Shinji. El joven salía de las duchas con una toalla alrededor de sus caderas y con su traje de piloto debajo del brazo. Rei lo miraba todo por las rendijas de la puerta del casillero. El torso de Shinji, las piernas y sus brazos estaban mucho más definidos, sus músculos se resaltaban… ¿en forma agradable para la vista?

Rei parpadeo, Shinji siempre había sido delgado. Pero ahora tenia el aspecto de un campeón de boxeo peso pluma. Era un efebo de formas finas y estilizadas, en la transición de niño a adulto. Se veía mucho más viril y masculino. En la parte interna de la puerta del casillero había un espejo a todo lo largo, casi de cuerpo entero. Shinji se sorprendió de ver que el guapo adolescente que reflejaba ¡era él!

-Mente sana en cuerpo sano- Dijo en voz alta mientras jugaba y coqueteaba con su reflejo. Tenía el vientre plano y duro. Bíceps y pectorales incipientes... ¿era su imaginación o su miembro en reposo era más grande? Se giro para ver su espalda. Rei se quedo sin aire al ver al joven por el frente. Se tapo la boca ahogando un gemido.

En el vestidor de hombres para pilotos Shinji era el único ocupante. Así que ni se molestaba en trancar su casillero o la puerta con seguro. El muchacho se puso a posar delante del espejo. Retrocedió algunos pasos para que su imagen se pudiera ver completa. Rei lo podía ver muy bien desde donde estaba ladeando la cabeza. Shinji se puso a hablar en voz alta adoptando las actitudes y las poses de obras maestras de la escultura, usando su toalla o los bancos como ayuda

- El pensador de Auguste Rodin, el David de Miguel Ángel... y el de Bernini, el Hermes de… de… ¡así!... el Hermes de Praxiteles, Apolo Sa… Sau… ¡Sauroctono!, Apoxiomeno de Lisipo, el Doriforo y el Diadumeno de Policleto… el Discóbolo de Mirón… Meleagro y el Apolo de Escopas… ¡ji, ji, ji! ¡Con esos nombres hasta parece que voy a mejorar también mi pronunciación y dicción! ¡Son verdaderos trabalenguas!...

Rei sentía un calor dentro de su cuerpo mientras veía a Shinji. Trago saliva y se paro de puntillas para ver mejor. El chiquillo se merecía ser inmortalizado también en mármol, en piedra, en bronce, ¡en oro!, para toda la eternidad por un gran artista. Shinji estaba muy entretenido con su juego.

Rei estaba en Shock más que nada por que Shinji era un joven con muy baja autoestima que siempre estaba deprimido o serio o temeroso o inseguro. Ahora era puro musculo macizo, siendo a la vez ligero y ágil. Su alegría y felicidad era contagiosa, ¡radiante!

-¿Se puede saber por que tardas tanto Kínder?- Asuka entraba de golpe en el vestidor de hombres. Shinji, que estaba representando a Lacoonte y sus hijos, se fue de espaldas del banco en que estaba sentado

-¡Pervertido! ¡Sucio! ¡Inmoral! ¡¿Se puede saber que estas haciendo?!- Asuka se giro, con la cara más roja que sus cabellos.

-¡Lo siento!... ¡perdón!... ¡ya salgo!

-¡No me vuelvas a dirigir la palabra en tu vida! ¡No me digas nada, ni me expliques nada!... ¡Me voy sola!... ¡sigue con tus cochinadas todo lo que quieras!...

Shinji se apresuro a vestirse y fue detrás de Asuka. Rei se quedo sola. Se sentía mareada al salir. Trago saliva. No entendía por que ver a Shinji desnudo haciendo esas cosas raras la había puesto así.

No solo la condición física de Shinji había mejorado. En el colegio empezaba a destacar y dar señales de mejoría, hasta de estar al nivel de los mejores estudiantes. Pero Rei notaba que Shinji se comportaba muy raro, sobre todo en los exámenes. Se la pasaba muy encorvado. Como Rei era una de las que más faltaba a clases y Shinji tenía las notas muy bajas ellos dos se quedaban solos con un profesor haciendo exámenes recuperativos todo el tiempo después de clases

Al terminar los dos se quedaron solos. Por lo general Rei era la primera en irse, dejando sin compañía a su colega piloto en el salón de clases. Pero ella se quedo esta vez y lo miraba inexpresiva, pero con sumo interés.

-Rei, ¿No tienes que irte?- le pregunto Shinji, Rei sentía ansiedad y nerviosismo en su voz

- No – Contesto lacónica

Silencio. Shinji tamborileo con los dedos. ¡Se había encorvado más! Rei no le quitaba los ojos de encima. Shinji sabia que la semi autista de pelo azul podía estar por horas sin hablar, ni moverse... ¡en eso era una campeona en los test de sincronización!

-¡Bueno!... me tengo que ir... ¡Adiós!- Shinji se fue poniendo de pie, cubriéndose con su bolso por debajo de la cintura

-¿Te orinaste?- Pregunto Rei a bocajarro en forma directa. Shinji al parecer se sintió aliviado.

-¡Si!... si, ¡je!- el chico saco la lengua- ¡Me orine! - Rei sentía que era mentira, pero no dijo nada- ¡No me aguante!... es que estaba ansioso por no reprobar... y no le quise pedir al profesor permiso para ir al baño faltándome tan poco para terminar... ¡me aguante hasta donde pude con el examen!- Se apresuro a explicar Shinji.

Rei se puso de pie y le aparto el bolso. Su pantalón tenía dos tonos, uno más oscuro alrededor del cierre. Rei le paso su dedito alrededor de la mancha. Tenía una consistencia aceitosa

-Esto no es orina- Dijo ella

-¡Claro que lo es!... ¡por favor! ¡No digas nada!- le suplico Shinji- ¡Esto es muy penoso y vergonzoso para mí!

Rei sintió que algo dentro de ella se ablandaba. ¿Se conmovía?

-No diré nada

-¿A nadie?

-A nadie... pero no es orina, ni te orinaste...

-¡Me conformo con que no digas nada a nadie!... me iré a cambiar

Shinji se apresuro a irse al baño cubriéndose con su bolso, dejando sola a Rei

-No es la primera vez que te pasa esto, ¿no es cierto?, trajiste una muda de repuesto por si acaso esto te volvía a pasar... cuando esto te pasa te vas de último, pero cuando no ¡solo te quedas sentado un rato encorvado!- Pensaba ella en su mente

Rei estaba pensativa en su casa. Entre su pulgar e índice sentía "eso" que había salido de Shinji. Era algo aceitoso, graso, ¡impreciso! Estaba segura que no era orina

No era su problema, nada de lo que pasaba u ocultaba Shinji interfería con sus deberes de piloto, o disminuía su nivel de sincronización. Se puso a leer un libro. A ella sencillamente leer era una forma de no pensar, de llenar su mente con palabras, con una historia sencillamente se reseteaba la mente. Se olvidaba de ella misma. Leía "El príncipe feliz" de Oscar Wilde por enésima vez

Había escuchado que a Shinji le habían asignado una profesora particular. Ella se preguntaba si eso era la razón del comportamiento tan raro de Shinji en los últimos días. Ahora que Shinji estaba sacando buenas notas todos se ofrecían para estudiar con él, pero Shinji los rechazaba educadamente. Subrepticiamente Rei empezaba a vigilarlo y a no perder detalle de nada de lo que hacía

Un día ella se dio cuenta de que Shinji sentía dolor entre los hombros. El muchacho crispaba el rostro en forma imperceptible cuando le daban una palmada o lo tocaban en la espalda. Rei se mordió el pulgar, ¡pensativa! Mientras a lo lejos observaba con mucha atención. Cuando fueron a los vestidores a cambiarse, en NERV, Rei le dijo a Asuka que tenía que irse por un momento.

Ella al entrar en el vestidor de los hombres encontró a Shinji de espaldas, con el torso desnudo. La espalda del muchacho se veía bien, en perfecto estado.

-Shinji ¿como te hiciste esos golpes en la espalda?- Le dijo Rei

Shinji abrió los ojos en forma desmesurada, luego se puso a ver por el espejo de su casillero su lomo, entre los hombros.

-No te preocupes, ¡no se te ven, ni se notan nada!... todo fue una mentira mía- La voz de Rei sonaba monocorde, neutra- ¿Es tu profesora? ¿Cierto? Ella te pega y te azota... luego te echas algo en la espalda para que no se vean, ni se noten los golpes

-Rei, ¡por favor no digas nada!... estoy bien aunque no lo parezca...

Rei no le contesto. Solo fue al vestidor de chicas. Allí se cambio.

Los tres pilotos estaban en sus aburridas y tediosas pruebas. Shinji estaba muy por debajo de sus compañeras ese día, con la mente hecha un caos.

-Shinji, ¿algo te molesta?- Pregunto la doctora Ritsuko

-No doctora... solo... ¡que me encuentro bajo mucho estrés por el colegio! Es todo

-Bien, ¡entiendo!... pero tus pruebas no me sirven para nada en ese estado. Repetiremos todo mañana. Aprovecha la tarde para divertirte y distraerte, pero si esto se vuelve a repetir ¡tendré que informarle al comandante Ikari!... Rei, Asuka, seguiremos la prueba solo con ustedes dos. Pero mañana pueden tomarse toda la tarde libre

Rei no sabía que hacer. Si la profesora de Shinji había encontrado que pegándole y castigándole obtenía buenos resultados, ¡no había nada que reprocharle! Lo único que había logrado inmiscuyéndose en algo que no era su problema era arruinar un importante y costoso experimento. Shinji había estado todos esos días tranquilo y feliz, sus notas mejoraban y lo más importante de todo, Shinji cumplía con sus deberes de piloto. Ella se disculpo con Shinji por haber sido una entrometida, prometiéndole que guardaría su secreto.

-Rei, ¡esta bien!... me alegra mucho que te hayas preocupado por mí- le dijo el muchacho visiblemente aliviado

-Si te ayudo con tus estudios... ¿la profesora no volverá a pegarte ni a lastimarte? ¿Cierto?

Shinji se dijo para sus adentros que no lo podía asegurar con la inglesa coqueta como su institutriz en su vena sádica, ¡cuando la luna estuviera llena y en lo más alto del cielo!, pero sería bueno tener la ayuda de Rei además de su silencio.

-¡Al burro hay que darle de palos para arriarlo!- Dijo- Aquí entre nos, mi profesora esta algo loca, ¡pero es buena persona!... he aprendido muchas cosas con ella... si me ayudas a estudiar y a estar al día, ¡no me hará nada que no sea felicitarme!

-Shinji, ¡estudiaremos y haremos la tarea juntos de ahora en adelante!- le replico ella.

-¡Esta bien!

-Shinji... no eres un burro, ni quiero que nadie te haga daño o te lastime- Rei hablaba con la vista baja- yo quiero ayudarte... ¡no quiero que esa profesora vuelva a hacerte daño!... si te vuelve a azotar... ¡se lo diré todo a la Mayor Katsuragi!... ella te quiere y te aprecia mucho... si supiera lo que esta pasando ¡no lo permitiría! ¿Cierto?

-No, no lo haría...- le dijo Shinji muy conmovido.

En realidad Misato se había tragado todo el cuento de Mari, (y bebido toda la botella de Whisky) Shinji se sintió culpable por el engaño a ella y ahora por el engaño a Rei. El muchacho pensó que no le quedaba otra que seguir mintiendo. Quedaron en verse en la casa de ella para hacer la tarea de ahora en adelante

Rei le abrió la puerta a Shinji con solo su camisa del colegio puesta y presumiblemente su ropa interior debajo. Shinji sabía que ella no tenía sentido del pudor o vergüenza. Rei faltaba mucho a clases y él era el encargado de llevarle los apuntes y las tareas. Más de una vez había limpiado su habitación y fregado los platos. Ella no parecía notarlo y solo una vez se lo agradeció.

El silencio era opresivo. Shinji podía escuchar la vuelta de páginas del libro o el lápiz rasgando el papel, la goma borrando. En el libro de texto y en internet encontraron toda la información para la tarea de matemáticas que tenían pendiente entregar. A Shinji le ponían los nervios de punta solo escuchar a Rei tecleando. Ellos dos no hablaban mucho y solo intercambiaban poca información.

Shinji se sintió aliviado al salir de la casa de Rei. La joven vivía como una ermitaña y estudiaba con el ascetismo de un monje. Tuvo pena por ella. Mari estaba loca de remate, pero era divertido e interesante todo lo que había aprendido con ella. En cambio Rei parecía deshumanizarse y desconectarse del mundo por completo con la forma en que estudiaba. Parecía una autómata. Solo estudiaba para tener buenas notas y pasar los exámenes.

Rei se sintió intranquila en lo que Shinji se fue. Su presencia había sido, ¡agradable! ¡Estimulante!... pero ahora que se había ido se dio cuenta de lo sola que estaba. Necesitaba llenar su mente de palabras para no pensar. Sus pies descalzos se tropezaron con un pequeño libro tapa dura, marrón. La chica lo miro extrañada al darse cuenta de que no era un libro de su Biblioteca.

- Cartas de amor de James Joyce a Nora Barnacle...

Rei pensó que de seguro ese libro se le había olvidado a Shinji. Después de la página en blanco como introducción solo decía en forma escueta:

"James Joyce conoció a Nora Barnacle en el verano de 1904. En julio de 1905 nació su primer hijo, Giorgio. Dos años después nació su segunda hija Lucia. Se casaron en 1931, veintisiete años después de aquel primer encuentro."

Debajo estaban los retratos de James Joyce y Nora Barnacle. El señor Joyce tenía un sombrero de paja, corbata de pajarita, traje de tres piezas, lentes de abuelita. Un espeso bigote y pinta de severo puritano ingles de principio de siglo. Nora Barnacle era fea, con cara de mujer amargada e insatisfecha. La típica frígida esposa inglesa que piensa en Dios y en Inglaterra a la hora de engendrar con su marido, más fieles súbditos ingleses para mayor gloria del Imperio Británico. Tenía una estola de visón, un vaporoso vestido y un ridículo sombrero cloche de copa hemisférica, cuerpo cilíndrico y pequeña ala recta con pliegue a un lado

La joven no se imaginaba a Shinji leyendo un libro de cursis cartas de amor de un tipo tan gris a una mujer tan fea y desabrida. De seguro que era un libro que tenía que leer y estudiar por obligación para su profesora. La joven se puso a leerlo sin muchas ganas.

xxx

2 de diciembre de 1909

44 Fontenoy Street, Dublín

Querida mía, quizás debo comenzar pidiéndote perdón por la increíble carta que te escribí anoche. Mientras la escribía tu carta reposaba junto a mí, y mis ojos estaban fijos, como aún ahora lo están, en cierta palabra escrita en ella. Hay algo de obsceno y lascivo en el aspecto mismo de las cartas. También su sonido es como el acto mismo, breve, brutal, irresistible y diabólico.

Querida, no te ofendas por lo que escribo. Me agradeces el hermoso nombre que te di. ¡Si, querida, "mi hermosa flor silvestre de los setos" es un lindo nombre! ¡Mi flor azul oscuro, empapada por la lluvia! Como ves, tengo todavía algo de poeta. También te regalaré un hermoso libro: es el regalo del poeta para la mujer que ama. Pero, a su lado y dentro de este amor espiritual que siento por ti, hay también una bestia salvaje que explora cada parte secreta y vergonzosa de él, cada uno de sus actos y olores. Mi amor por ti me permite rogar al espíritu de la belleza eterna y a la ternura que se refleja en tus ojos o derribarte debajo de mí, sobre tus suaves senos, y tomarte por atrás, como un cerdo que monta a una puerca, glorificado en la sincera peste que asciende de tu trasero, glorificado en la descubierta vergüenza de tu vestido vuelto hacia arriba y en tus bragas blancas de muchacha y en la confusión de tus mejillas sonrosadas y tu cabello revuelto. Esto me permite estallar en lágrimas de piedad y amor por ti a causa del sonido de algún acorde o cadencia musical o acostarme con la cabeza en los pies, rabo con rabo, sintiendo tus dedos acariciar y cosquillear mis testículos o sentirte frotar tu trasero contra mí y tus labios ardientes chupar mi pija mientras mi cabeza se abre paso entre tus rollizos muslos y mis manos atraen la acojinada curva de tus nalgas y mi lengua lame vorazmente tu sexo rojo y espeso. He pensado en ti casi hasta el desfallecimiento al oír mi voz cantando o murmurando para tu alma la tristeza, la pasión y el misterio de la vida y al mismo tiempo he pensado en ti haciéndome gestos sucios con los labios y con la lengua, provocándome con ruidos y caricias obscenas y haciendo delante de mí el más sucio y vergonzoso acto del cuerpo. ¿Te acuerdas del día en que te alzaste la ropa y me dejaste acostarme debajo de ti para ver cómo lo hacías? Después quedaste avergonzada hasta para mirarme a los ojos.

¡Eres mía, querida, eres mía! Te amo. Todo lo que escribí arriba es sólo un momento o dos de brutal locura! La última gota de semen ha sido inyectada con dificultad en tu sexo antes que todo termine y mi verdadero amor hacia ti, el amor de mis versos, el amor de mis ojos, por tus extrañamente tentadores ojos llega soplando sobre mi alma como un viento de aromas. Mi pija está todavía tiesa, caliente y estremecida tras la última, brutal embestida que te ha dado cuando se oye levantarse un himno tenue, de piadoso y tierno culto en tu honor, desde los oscuros claustros de mi corazón.

Nora, mi fiel querida, mi pícara colegiala de ojos dulces, sé mi puta, mi amante, todo lo que quieras (¡mi pequeña pajera amante! ¡mi putita folladora!) eres siempre mi hermosa flor silvestre de los setos, mi flor azul oscuro empapada por la lluvia.

JIM

Rei no podía dejar de leer. Mordía una manzana y bebía un vaso de leche para dar descanso a sus ojos. No era para nada romántica, ni le importaba si algo era inmoral o pervertido. El amor para ella solo era una forma para usar el sexo y canalizar la necesidad de apareamiento de la especie en orden social, ¡civilización! Ya había leído más de 70 páginas en una sentada. Lo que su mente analizaba con frialdad e indiferencia, todo su cuerpo se excitaba hasta lo más profundo de su ser por las palabras que leía.

Shinji miraba subrepticiamente el lugar vació de Rei Ayanami. La clase era otra aburrida perorata sobre el Segundo Impacto por el senil profesor. Asuka bostezo disimuladamente y con estoicismo admirable aguanto el resto de la clase. Touji cabeceaba y otros chicos navegaban por Internet en sus laptops o mandaban mensajes de texto. Al finalizar la clase Asuka e Hikari se fueron a cotillear.

Shinji le llevo los apuntes y las notas de las clases a Rei. Tendrían el examen recuperativo de física antes de lo esperado. Con lo que Mari le había enseñado creía que podía aprobar sin problemas. El secreto no era memorizar las formulas, si no entender el fenómeno que ellas explicaban como enunciado matemático. Ayanami se sabia las formulas de memoria y sabia cuando usarlas. Para ella tampoco sería problema que adelantara el examen

Rei se había trasnochado leyendo el libro. Lo había leído completo en una noche y había estado dormida la mayor parte del día hasta la llegada de Shinji.

-Ikari-Kun, ¿este libro es tuyo? ¿Me lo puedes regalar?

Shinji palideció al ver que el libro en efecto era suyo… ¡se lo había prestado Mari!... además de que Rei se veía muy sexi recién levantada de la cama. Se veía fresca… ¡muy apetecible!

-¿Lo leíste?- Shinji le rezaba a Dios para que dijera que no.

-Sí, ¿es tuyo? ¿Me lo puedes regalar?... ¿o me lo puedes vender?

-No, ¡no puedo!... no es mío, ¡es de mi profesora!- Shinji se apresuro a inventar algo para justificar que leía un libro con un contenido tan atrevido- ¡Es para una tarea! James Joyce escribió el Ulises, ¡estaba en contra de la moral castrante de su época!... el libro, ¡las cartas a su amante que luego se iba a convertir en su esposa! Reflejan esa época y esa lucha… ¡no te lo puedo regalar!... ¡lo siento!... pero lo podemos descargar o comprar en Internet…

Rei fue como de rayo a su computadora. Se puso a descargar el libro y a buscarlo para comprarlo. ¡Lo quería en los dos formatos, en papel y en digital para leerlo siempre de la forma más cómoda cuando le apeteciera!

-¡Vamos a repasar física y luego te ayudo con la tarea de tu profesora!... ¿Ya te leíste todo el libro? ¿Cierto?

-Si, ¡me tomo una semana!...- le dijo Shinji con sinceridad

-¡Que lento eres!

Rei se sentía muy bien, ¡achispada!... como si hubiera bebido licor. La sangre le martilleaba las sienes. Había dormido mucho y no se sentía cansada o soñolienta. Ella era fanática de la higiene personal, pero se sentía muy bien con su cuerpo pegajoso de sudor seco y con su olor natural. Por fuera se veía como siempre, pero por dentro sentía latir su corazón con fuerza inusitada. No tenía problemas con los ejercicios de física. Pero en su mente tenía las imágenes de Shinji desnudo junto las palabras del libro.

Shinji se estaba empezando a excitar de nuevo. ¡Mari le estaba explicando las leyes de Newton y sobre la ley de la gravedad!... estaba de espaldas, tumbada en la cama, con una almohada debajo de las caderas. ¡Desnuda! Con solo sus gafas y su cintillo. Se puso tensa al sentir como Shinji le separaba las rodillas. Su sexo bostezo con hilillos espesos y transparentes de líquido entre los labios vaginales. Su interior rosado estaba a la vista. El miembro del muchacho estaba duro, pulsante, lleno a reventar de sangre.

"Corpus omne perseverare in statu suo quiescendi vel movendi uniformiter in directum, nisi quatenus illud a viribus impressis cogitur statum suum mutare. Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él"

El joven le empezó a meter la punta de su miembro. Mari solo dejaba que su alumno hiciera lo que quisiera con su cuerpo. Su vagina se iba humedeciendo y dilatando para recibirlo. Fuertemente Shinji le sujetaba las caderas con sus manazas. Con la fuerza de sus brazos la atrajo hacia sí mismo y luego se fue poniendo sobre ella, cubriéndola con su cuerpo. Mari se abrió lo más que pudo y Shinji comenzó a embestirla con suavidad, en un lento y suave vaivén. Mari le susurraba en el oído en ronroneos sexis, entre jadeos y gemidos, que eran un sistema de referencia inercial… Shinji la beso en la boca metiéndole la lengua, introduciendo su eje hasta el fondo del canal de Mari. La inglesa lo sentía en todo su peso sobre ella y al mismo tiempo muy adentro de ella. Aunque sus cuerpos parecían estar inmóviles el coño de la inglesa apretaba y aflojaba la dura carne maciza en su interior con una intensidad y una pasión de vértigo

"Mutationem motus proportionalem esse vi motrici impressæ, & fieri secundum lineam rectam qua vis illa imprimitur El cambio de movimiento es proporcional a la fuerza motriz impresa y ocurre según la línea recta a lo largo de la cual aquella fuerza se imprime"

Shinji escucho en su oído que se apoyara en sus brazos y que empujara, ¡embistiera con todas sus fuerzas!... que viera con atención las tetas de Mari, sus senos en movimiento. Shinji obedeció. Los senos de Mari eran naturales a pesar de que su perfección hiciera sospechar la mano hábil de un cirujano. Si una mujer se mueve, sus senos se mueven con ella. Si camina rápido, estos rebotan. Cuando se recuesta, estos se van un poco a cada lado. Si se agacha, los senos se ponen de manera cónica. Los falsos no se mueven y mantienen su forma redonda todo el tiempo. Se ven duros y son duros. Las tetas de Mari eran suaves y turgentes… a golpes de cadera, embistiendo y empujando, a Shinji le quedo claro qué ocurre si sobre un cuerpo en movimiento (cuya masa no tiene por qué ser constante) actúa una fuerza neta: la fuerza modificará el estado de movimiento, cambiando la velocidad en módulo o dirección. En concreto, los cambios experimentados en el momento lineal de un cuerpo son proporcionales a la fuerza motriz y se desarrollan en la dirección de esta; las fuerzas son causas que producen aceleraciones en los cuerpos.

"Actioni contrariam semper & æqualem esse reactionem: sive corporum duorum actiones in se mutuo semper esse æquales & in partes contrarias dirigi. Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto"

Con un rápido movimiento, Shinji puso las piernas de ella sobre sus hombros y al mismo tiempo se dejó caer, inmovilizándole las piernas con sus brazos a fin de que ella no pudiera bajarlas. Su miembro palpitante se apretó contra ella, buscando la húmeda caverna de su femineidad. Mari movía sus caderas debajo de él, mientras su canal masticaba el duro falo. La respuesta de él fue penetrarla profundamente, arrancándole lágrimas con su brutal arremetida. La poseyó sin piedad rápidamente, mientras ella le murmuraba al oído, gimiendo y maullando, ¡que lo estaba haciendo bien y que le iba a dar un sobresaliente!

Shinji estaba abstraído resolviendo un problema de física en verdad difícil. Primero tenia que acostar a Mari sobre la cama y abrirle las piernas… ¡Las fuerzas!, ¿Cuáles eran las fuerzas que estaban actuando? ¿Se anulaban entre ellas o una prevalecía sobre las demás?... ¡Tetas botando! Pechos femeninos moviéndose, el pezón erecto puntiagudo moviéndose del punto A al punto B en línea recta… nerviosamente Shinji bajaba y subía su talón bajo la mesa haciendo brincar su rodilla… ¡ya tenía los vectores, su tamaño y su dirección!... ¿y ahora?... Mari estaba mamándoselo… de perrita… encima… debajo… de lado… paja rusa, ¡con los pies!... ¡Ya esta!... emocionado encontró la respuesta correcta del problema y lo resolvió por completo. ¡No había errores, ni dudas!... entonces…

Rei vio que Shinji tenía la cara roja y se estaba encorvando. ¡Estúpido y sensual Newton! Shinji sentía que tenía la erección de su vida. ¡Su polla en mega Súper Sayayin 4 haciendo un Kaio Ken!

-Rei… ¡tengo que ir al baño!...- Dijo cubriéndose y doblándose mientras se ponía de pie. Rei no lo dejo irse. Le agarro la muñeca y le obligo a seguir sentado

-Shinji, ¿"hacemos" la tarea de tu profesora?- Pregunto Ayanami de golpe. Lo dijo sin pensar, ni medir las consecuencias-¿Te parezco bonita?-Continuo ella- ¿Atractiva?... me gustas… ¡creo que eres atractivo!... me gustaría que me dijeras todas esas cosas que Joyce le dice a Nora… ¡también que me hicieras todo lo que él le hizo a ella!... ¿quieres aparearte conmigo sin reproducirnos?... ¡aparearnos como animales, sin sentir culpa o remordimiento, ni preocupaciones!... Yo… yo no puedo tener hijos- Rei era una hibrida estéril de humano y ángel- ¡No preguntes por que!... pero en lo demás soy igual a otra chica…

Shinji ni se sorprendió, no se escandalizo. Ella sencillamente le había leído la mente. La idea y el sentimiento eran fuertes en los dos, pero no sabían cómo expresarlo. El muchacho la tomo de la mano. La apretó con suavidad. Se sentía bien el contacto de la piel contra la piel. Los dos sonrieron. Un sentimiento cálido y puro estaba dentro de ellos. No sabían por dónde empezar.

Shinji atrajo a la muchacha y en un breve y fugaz momento sus labios se rozaron. Los labios de la muchacha eran suaves y delicados. Volvieron a besarse, incómodos y cohibidos al principio. Entre abrieron sus bocas e intercambiaron saliva. Repitieron todo una y otra vez. Con más confianza se besaban y sus lenguas se tocaban y saboreaban mutuamente.

La muchacha le acariciaba la espalda y el muchacho el trasero respingón. Shinji adivinaba debajo de la ropa de la muchacha unas nalgas suaves. Entre caricias y besos se quitaron la ropa. Los dos se separaron un momento para admirar el cuerpo del otro. La vara de Shinji parecía otra extremidad.

El cuerpo de Rei era aguitarrado, sus pechos eran del tamaño de dos manzanas, las aureolas y pezones que los coronaban eran de un color salmón rojizo. Entre las piernas el vello púbico era azul, ralo e incipiente. Un ovalo de pelos. El coño era casi infantil, pequeño. Una tenue raja vertical. Las piernas eran largas y los brazos bien proporcionados. La piel era blanca y lechosa. Con una luz en su interior que la hacía casi fosforescente en la penumbra de la habitación.

El cuerpo del muchacho era de un efebo. Ni niño, ni hombre. Shinji era prácticamente lampiño, su vello púbico era una tenue pelusa. Con todo era un cuerpo viril y masculino. Delgado, sin grasa en el cuerpo. Las formas redondeadas de Rei contrastaban con las formas rectas y estilizadas del muchacho. El abdomen era plano y sus pectorales se resaltaban un poco.

Los jóvenes se tocaron mutuamente. No hallaban que decir. La piel del otro era suave y agradable al tacto del otro. Palparon y apretaron como si quisieran estar seguros de que el otro no era un sueño. El cuerpo de Rei era suavidad y el de Shinji dureza. Rei se puso de rodillas y tomo con cuidado el miembro. La bolsa de piel era el escroto y adentro estaban los testículos, recordó ella de lo aprendido en clases y en lo que había leído. Las manos de la muchacha eran de seda y el miembro se inflo mucho más. El falo estaba erguido y Shinji cerró un ojo pensando que iba a explotar. La joven tomo el falo con ambas manos. ¡Estaba caliente y rígido, duro y grueso! No estaba segura, pero el miembro había duplicado o triplicado su tamaño.

Las manos de la muchacha sopesaron las bolas, apretaron la verga comprobando su dureza y firmeza. Rei sabía que dentro del falo un tejido esponjoso se llenaba de sangre producto de la excitación del muchacho. Ella halo el prepucio hacia atrás y el glande quedo al descubierto. Shinji sintió la respiración de la joven sobre sí. El olor no era desagradable para Rei, pero ya no se le ocurría nada más que hacer.

Shinji salió de su pasividad. Acaricio la cabeza de la muchacha y le acaricio las mejillas con sus manos. Con una mano tomo su miembro y con la punta de glande recorrió los labios de la muchacha. El glande estaba húmedo y su punta lloriqueaba líquido pre seminal. El joven deslizaba la bulbosa cabeza como si fuera un lápiz labial. Rei beso el glande en la rajita, tímidamente saco la punta de la lengua y sintió un gusto entre amargo y salado. Dio unos lametazos más. Recorría la punta de la lengua los labios del glande, sus bordes.

-¡Aaaaah! ¡gracias Rei! ¡Que alivio!- Dijo Shinji

Rei arrugo la cara con disgusto. Pero no dijo por que. Shinji no pudo evitar sonreír.

-¡Gracias!, ¡Mi picara colegiala de ojos dulces!- Le dijo sobándole la cabeza y mesándole los cabellos

Rei lamia y degustaba el miembro del muchacho como si fuera una deliciosa chupeta. La respiración del muchacho se hizo pesada y entrecortada. Rei sintió un calor desconocido en su feminidad. Le excitaba saber que le daba placer a su amante. Shinji le follaba la boca y la joven en forma inconsciente se acariciaba con una mano su vulva. Sus pezones estaban duros y le dolían. Shinji eyaculo y ella se trago todo su semen.

-¡Mi hermosa flor silvestre de los seto!-Las palabras salieron solas de los labios del joven sin proponérselo. ¡A Rei la puso a mil escucharlas y saber que esas palabras eran para ella!... Nora Barnacle no era ni muy bonita, ni muy agraciada, pero al escuchar al hombre que amaba llamarla así ¡Debía de sentirse como una princesa de indescriptible belleza! ¡La mujer más bella sobre la faz de la tierra!

Shinji la tomo en brazos y la tumbo en la cama. La lengua de la joven estaba blanca y sonreía por primera vez satisfecha y feliz de estar con vida. Shinji y ella se acostaron juntos y se acariciaron mutuamente. El muchacho necesitaba tiempo para estar listo, pero Rei estaba cachonda y excitada. Sus mejillas estaban rosas y las caricias de su amante solo eran sal para una garganta sedienta.

Shinji y ella forcejeaban y se metían mano. Shinji beso a la joven en la boca y saboreo su semen. Al muchacho le gustaba acariciar los suaves muslos y las nalgas de la primera elegida y a esta rozar sus pechos con los pectorales del muchacho. Shinji sintió los duros y erectos pezones de la chica como dos duros garbanzos. Rei restregaba su entrepierna contra el muslo del muchacho. Su ovalo de pelos azules eran una caricia. Shinji chupo un pezón, abarcando toda la aureola con la boca. Con la otra mano le estrujo un seno a la muchacha.

La joven dejo de moverse y el muchacho estaba a sus anchas en el vientre, pechos y cuello de ella. Shinji empezó a bajar y Rei se cerro de golpe de piernas. El joven la tomo por las rodillas y la abrió como una ostra. El sexo palpitante de Rei quedo a la vista. La joven dejo de oponer resistencia ante lo temido y deseado. El olor de su sexo era almizcleño y perfumaba el aire.

-¡Mi flor azul oscuro, empapada por la lluvia!

El muchacho con un dedo recorrió la raja, el suave surco de su amante. Ella estaba entreabierta, pero no lo suficiente. Shinji abrió a la muchacha de la forma más gentil que pudo. Rei estaba acostada en la cama de espaldas, con las piernas flexionadas y las rodillas tocando la cama. El sexo de Rei se abrió como una flor flagrante. Los labios exteriores y los interiores estaban abiertos. El himen intacto estaba a la vista. Era una delgada membrana con varios orificios en forma de círculos concéntrica. Shinji saboreo y devoro el sexo de la muchacha en forma instintiva, como una mariposa libando una flor. El clítoris salió de su escondite de piel como una perla rosada, abultado e hinchado. Rei resoplaba y respiraba en forma audible, como si tuviera asma. Sentía un placer indescriptible.

Shinji acariciaba con la mirada la vagina de Rei. Esta, estaba llena a rebosar de jugos y fluidos. Delicadamente el muchacho separaba los labios de la vagina de la muchacha con sus pulgares. El sexo de Rei era casi infantil, su agujero no era más grande que el grosor del dedo meñique del muchacho. Su miembro estaba hinchado y grueso otra vez, a punto de explotar.

Shinji no quería lastimar a Ayanami. Con su dedo meñique trato de ensanchar primero la abertura o de romper el himen para que Ayanami le doliera menos, pero los músculos vaginales de la muchacha se contraían, no se dilataban. Abrazaban, apretaban el dedo del muchacho. El dedo se deslizaba bien lubricado hasta que chocaba con la elástica membrana. Esta no se rompía.

Rei cerró los ojos y sintió la cabeza del glande en su entrada. Era el triple o el cuádruple de grueso que el dedo de Shinji. El muchacho no logro meter la cabeza la primera vez. Usando su verga como un arado recorrió la raja de la muchacha, su surco de carne. Jugueteo con los labios vaginales y el clítoris con la punta de su pene. Todo lo hacía sin pensar, en forma espontanea. Volvió a intentarlo varias veces más.

Rei se mordió el labio inferior y clavo sus uñas en las sabanas cuando la punta del pene entro en ella. El muchacho también sentía dolor. El coño de Rei era estrecho, húmedo y cálido. Las paredes vaginales se contraían, pero no le impedían el paso. Todo era echarse para atrás y empujar con fuerza para que la verga del muchacho entrara un poco cada vez. El himen de Rei se estiraba y a Shinji le tomo varias embestidas para romperlo. El muchacho estaba sobre ella, Rei lo abrazaba por los hombros. Shinji se tiro a fondo por última vez y los dos estuvieron unidos al fin.

Sintieron un bienestar increíble por todo el cuerpo. Shinji beso en los labios a la chica para que le perdonara el mal rato. La joven le sonrío. Se quedaron inmóviles un momento disfrutando su unión. ¡No necesitaban palabras, ni gestos para comunicarse! Todo por fin estaba bien. Sin percatarse y en forma inconsciente Rei le cubrió la línea de la nalga al muchacho con el tobillo de su pierna derecha.

-¡Jim!- Le susurro Rei al oído a Shinji. El muchacho la beso en la boca

-¡Mi Nora!... mi fiel querida, mi pícara colegiala de ojos dulces, sé mi puta, mi amante, todo lo que quieras-Shinji le calentó el oído a Rei con un susurro (¡mi pequeña pajera amante!, ¡mi putita folladora!)- eres siempre mi hermosa flor silvestre de los setos, mi flor azul oscuro empapada por la lluvia.

Los jóvenes jadeaban. La cama golpeaba rítmicamente la pared y los resortes rechinaban. Era el ancestral mete y saca. Entre piel y piel no había espacio para la hoja de un cuchillo. Llegaron a los orgasmos juntos. Se quedaron abrazados pensando en que ese momento sería eterno en sus recuerdos…

XXX

-… Misato, ¡me preguntaba si podía quedarme en casa de Rei esta noche!… ¡estamos hasta el cuello de tarea y me gustaría adelantar lo más posible!...- Shinji trataba de sonar normal, como siempre. Pero era bastante difícil con Rei encima de él, subiendo y bajando lentamente por su verga en forma sensual, con sus bellas tetas a la vista.

- Shinji, déjame hablar con Rei un momento…

- Si, Mayor… ¡nunca me ha importado lo que piensan los demás!... no hay problema, tengo un sitio para que duerma… ¡quiero que me ayude con unas cañerías que tengo tapadas desde hace mucho tiempo!… usted es una mujer inteligente… ¡si!, se lo pasare- Rei hablaba con su voz neutra de siempre. Pero saboreaba y se relamía los labios en cada palabra en forma felina. Los ojos de la chica estaban hambrientos de deseo.

- Entonces, ¿todo bien?... – Shinji tenía los ojos cerrados, Rei le lamia y besaba las tetillas empalada en su miembro. Con una mano atendía el teléfono celular y con la otra le mesaba los cabellos a Rei. Misato cortó la llamada. Shinji se giro y maniobro para estar detrás de Rei y acostados de lado.

-Shinji

-¿Si?

-¡Tengo que conocer a tu Profesora después del examen de Física!... pero ¡hay que terminar la tarea que te mando primero!...

XXX

-¿Cómo fue que terminamos así?- Se preguntaba Shinji

Estaba desnudo, tumbado de espaldas sobre una piel de oso en el Estudio de Mari. Esta le chupaba la punta de la polla, ahuecando las mejillas y bajando con lentitud la cabeza. Rei le chupaba un testículo y Asuka el otro. Las tres bellas pilotos estaban desnudas y a gatas, ¡haciendo la mejor mamada de la historia!... ni el más poderoso de los Sultanes, ni el más rico de los Califas hubiera soñado jamás con un Harem de hembras de tal calidad y calibre.

Shinji tenía las manos ocupadas masturbando a Rei y a Asuka, abierto obscenamente de piernas mientras las tres féminas parecían hienas compartiendo y devorando carroña. ¡Shinji sentía que no aguantaría más! Las tres finas lenguas subían y bajaban por su pulsante e hinchado falo, besándose y tocándose con la lengua con el miembro en medio.

-¡Bueno, chicas!... ¿Quién va primero?- Dijo Mari acomodándose las gafas

-¡Yo! ¡Por ustedes dejarme a mi de última!- respondió la alemana.

Asuka le daba la espalda al muchacho y cabalgaba su duro eje como una valkiria wagneriana. Mari y Rei le besaban, lamían y chupaban de sus tetillas como súcubos insaciables. Se besaban con lengua sobre él mientras las manos inquietas del muchacho sobaban esas ricas tetas… ¡que buen par tenía cada una!

-¡Dios!... ¡me voy a morir!- Shinji arqueo la espalda y puso los ojos en blanco al sentir las cangrejeras de Asuka

-¡Oye! ¡Estamos en la cola!- Protesto Mari- ¡No te lo acabes princesa!

-¡Después vengo yo!... ¿verdad?- Rei le dio un tierno beso en la boca al muchacho

En efecto, después vino Rei. Siguió Mari y tuvo que repetir varias veces más, en igual cantidad, calidad e intensidad, con cada una hasta dejarlas a las tres por completo satisfechas. Las tres hermosas de rodillas se disputaban su virilidad a tope. El muchacho sentía que podía diferenciar sin problemas los labios y las lenguas de las chicas. Tumbado de espaldas sobre la alfombra podía distinguir los coños que se turnaban para montar su potra con los ojos cerrados.

Mari era más maciza y atlética. ¡Mucho más pesada! Asuka era de curvas suaves y con un coñito mucho más apretado que el de Mari. Rei era del coñito más apretado de las tres y era liviana como una pluma. Mientras una cabalgaba su sexo las otras dos se tumbaban a sus costados a besarlo en la boca o en sus tetillas. Un poco de sexo lésbico entre ellas era solo para enardecerlo y excitarlo…

El miedo del muchacho de no dar la talla resulto fallido. No tenía problemas en tirar de bruces a la siguiente en la cola y quería repetir. Pacientemente esperaban su turno entre jadeos y con el cuerpo perlado en sudor. Las dos que esperaban su turno se excitaban mientras la tercera entre gritos espeluznantes era brutalmente violada en forma voluntaria, no por un muchacho, si no por una fuerza de la naturaleza. Las embestidas del ariete de carne eran profundas, se hundía hasta el fondo hasta casi salir por completo para volver a enterrarse. Las que esperaban trataban de recuperar el aire y esperaban con impaciencia su turno para la tortura y el dulce tormento de esa polla poderosa

Mari era pura lujuria. Su cuerpo voluptuoso lleno de curvas volvían loco al muchacho y era la que recibía de lleno lo peor y lo más fuerte de su impetuosa y desbordada virilidad. Los gritos y jadeos de la inglesa eran música para sus oídos. Asuka ¡era tan curvilínea! ¡La del mejor cuerpo de las tres!, ¡a la par en lujuria y desvergüenza que la inglesa!… ¡era su favorita!… ¡que coñito tan delicioso y divino!... Rei no podía evitar sollozar y retorcerse. Sus huesitos cloqueaban y sonaban bajo su peso inclemente… como sumisas perritas esperaban ser montadas por el macho alfa de la jauría. Como perritas en celo ladraban y chillaban cuando sus anitos eran penetrados y empezaban los envites y las arremetidas.

Una detrás de otra o por parejas Shinji se las iba follando sorprendido de su aguante y que todavía quisiera más de ellas… las chicas, que al principio competían y se disputaban sus atenciones, tuvieron que cooperar inconscientemente entre ellas para satisfacerlo… los descansos solo eran momentos breves de besos y caricias. Shinji pensaba que fuera lo que fuera lo que tuviera que le daba aguante y resistencia también afectaba a las chicas aumentando su deseo y excitación hasta el punto de ansiar más brutal castigo de su verga.

Finalmente de ladito Shinji iba alternando el culo o el coño de la chica en turno que totalmente exhausta era asistida por una por debajo de la cintura y con otra que le besaba en la boca y le magreaba las tetas. Shinji hundía su hombría en el ano de la chica o lo ponía al ras de su zanja para que la otra chica usara su lengua y boca en la unión de sus sexos o en sus bolas. La otra besaba al muchacho en la boca o besaba a la otra mientras esta o él le acariciaban el torso. Ella sabía que era la próxima… solo esperaba impaciente su turno.

¡Los cuatro habían tenido el mejor sexo de sus vidas! Shinji se sentía deshidratado, ¡de seguro había perdido varios kilos! Estaba por completo agotado. Lentamente fue cerrando los ojos con Rei y a Asuka acostadas una a cada lado. Estaba profundamente dormido mientras Asuka y Rei lo besaban con cuidado en las mejillas para no despertarlo. ¡Estaban muy contentas!, pero por completo agotadas.

Las chicas y él se vistieron y fueron a un restaurant a comer. Las chicas sentían un alivio al estar sentadas y con las piernas por fin juntas debajo de la mesa ¡Shinji comió como un caballo! Ante la atónita mirada del mesonero que les servía… afortunadamente tenían crédito ilimitado por NERV o si no hubieran tenido que fregar los platos… Mari miraba a Shinji como Miguel Ángel miró la Capilla Sixtina una vez que la termino. Se dijo para sus adentros:

-Cachorrito… ¡Te graduaste con honores!... te falto un poquito más para estar al nivel de Kaji, ¡pero eso será para el Doctorado!…

XXX

Espero Neverdie que te guste el pequeño extra incluido. A Todos muchas gracias por su apoyo. Espero sus comentarios y sus peticiones.

Entiendo que a muchos les de pena poner sus nombres o nicks verdaderos así que aceptare los anónimos en completa igualdad a los lectores que dan la cara o su cuenta. Total, son igualmente anónimos, pero ¡en fin! Algunos no tendrán cuenta en Fanfiction o por su condición de damas les da pena, como Axagirl o por cualquier otra circunstancia que me toca entender y respetar.

Si me quieren dar más detalles de lo que quieren para la trama sin Spoiler, me lo pueden mandar en un mensaje privado, pero solo voy a tomar en cuenta las peticiones públicas. Con Aleksast hare una excepción por hacerme su petición en un relato suyo por esta vez, pero espero que todos en el futuro me hagan sus peticiones en la sección de comentarios. Por supuesto que tendrá que esperar que haga primero el relato de Zaid-Kun y de nuevo le imploro su paciencia a este. Te agradezco la comparación con la manzana y por favor perdona la tardanza.