Jack guardó su brújula en el bolsillo y se apono sobre la enorme caja de las provisiones, mientras dejaba que la corriente marina guiara su paso por las aguas caribeñas

Jack guardó su brújula en el bolsillo y se apoyó sobre la enorme caja de las provisiones, mientras dejaba que la corriente marina guiara su paso por las aguas caribeñas. Sería un vieja duro, pero tenía comida de sobra por si algo pasaba. Se sorprendió de su inteligencia al planearlo todo, y rió.

Pero algo ocurrió al margen de todo lo que el capitán Sparrow pudiera haber previsto.

Comenzó a sentir una ligera humedad en sus pantalones. Agachó la cabeza, extrañado, y vio como el bote estaba empezando a llenarse de agua. Había un pequeño boquete en uno de los extremos de su barca.

Marina Skylark no dejaba de dar vueltas por su camarote. Para despejarse había decidido tomarla con Rodolph Emerich, al que se había llevado con ella, para cobrar su deuda, para hacerle pasar un mal rato interrogándolo con cuestiones que seguramente él ignoraba completamente. Sí lo sabía, era una mujer muy difícil.

-Po… por última vez señorita Marina…no…no sé de que me está hablando-Tartamudeó Emerich, temblando, mientras permanecía sentado en un angosto taburete.

-¡Silencio!, para ti soy Señora Capitana, ¿me entendiste?-Espetó bruscamente la joven, ante esto, su prisionero se estremeció. Marina sonrió para sus adentros, satisfecha de no haber perdido su dote intimidatoria.

-Co…como ordenéis ca…capitana… Quiero decir...Señora Capitana.

-Así está mejor.

Abrieron la puerta de golpe, sin ni siquiera llamar.

-¡Capitana!

-Angus, ¿qué te he dicho mil veces? debes llamar antes de entrar. Podría darse la casualidad de que un día me encontrases desnuda y ocurriese una desgracia, no sé si me entiendes.

Angus se sonrojó, avergonzado, y durante tres segundos agachó la cabeza. Pero luego se apresuró a decir.

-Capitana, tenéis que ver esto.

Jack intentaba sacar el agua con las manos a duras penas, consiguiendo nada en bsoluto. De pronto, observó como todo se oscurecía. Ya no se veía el reflejo de la luna en el agua… Se giró lentamente. Y allí, tras él, se hallaba la majestuosa figura del Twilight, y subida a la baranda y sujeta con una de las jarcias se hallaba imponente silueta de Marina Skylark.

-Esto sí que es una sorpresa.

-Marina, querida, no sabes cuanto me alegro de verte.En este preciso instante estaba pensando en ti y…-Comenzó a decir Jack en un tono dulzón.

Marina lo fulminó con la mirada.

-Alto ahí Sparrow. Déjate de zalamerías, sabes que estas cosas no funcionan conmigo.

-Siempre es un placer hablar contigo, pero ahora, si me disculpas, tengo otrs asuntos a los que atender.
-Veo que estás en problemas,¡Eh, Sparrow!-Dijo con un tono malicioso.
-¿Esto? Oh, no es nada, es para aumentar la velocidad-Respondió Jack picaronamente.
-Está bien, Jack, hoy me siento generosa. Te propongo un trato.

-¿Un trato?-Repitió Jack-¡Mi palabra favorita!

-Entrégame esa caja de ahí y a cambio vivirás dos horas más-Propuso la chica.
-Sabes, siempre he pensado que moriría abrazado a una caja de provisiones. Así que no veo tan claro por qué he de dártela sin recibir nada a cambio, tu ya me entiendes.
-Vamos esto es absurdo. Podría dispararte y arrebatártelas, sin necesidad de hacer un trato-Gruñó Marina.
-Pero no irás a matarme, ¿verdad, querida? soy de tu familia-Dijo Jack con cara de cordero degollado.
-Me trae sin cuidado. Está bien. Tú me das las provisiones, y a cambio dejo que te quedes con las botellas de ron de mi bodega y te doy un bote.

Jack puso una pose pensativa, como si aquel fuera un trato que mereciera la pena reflexionar sobre él.

Luego miró a su prima y respondió:

-¡Adoro el ron!

Tras subirlo a cubierta y cumplir su promesa, Marina entregó a Jack uno de sus botes, bajándolo en él al agua. Una vez que Marina se dispuso a dar órdenes a sus tripulantes para que siguieran con su vieja, oyó que la voz de Sparrow la llamaba.

-Marina, querida, creo que te olvidas de algo.
-No, las botellas están todas, cuéntalas hay doce.
-No e refería a eso, esto...no hay remos.¿Que hay de nuestro trato?
-Cierto, pero si no recuerdas mal dije que te daría un bote, no mencioné nada de remos. Chao Jack.

Jack observó como el bergantín capitaneado por aquel miembro de su familia se alejaba hacia el oscuro horizonte, que parecía fundir el mar oscuro con la negra noche estrellada. Miró a su alrededor y cogió una de las botellas de ron.

-En fin-Dijo, la descorchó y comenzó a beber.

En fin, aquí dejo el séptimo capítulo.La creadora original de esta historia( yo sólo continuo su trabajo a partir del capítulo dos, e intercalaré algunos capítulos con su permiso) dice que Marina le recuerda en esta parte un poco a Barbossa.En mi opinión, tanto ella como Barbossa saben como tratar a la gente como Jack.Lo adoro!! XD Espero que les haya gustado, es un poco corto, pero prometo capítulos más largos!!Besos y gracias por leer!!dejen reviews!!