¡Yay he vuelto! XD Primero que todo, ¡Muchas gracias por todos los comentarios! ¡Son muy feliz! Y debo confesar que amo poner a Yakumo en situaciones comprometedoras, porque a diferencia de Haruka, Yakumo no es muy sincero para esas cosa, hablo de amor por supuesto! Lo siento si soy pervertida, pero es que amo a los tsunderes y amo más a Yakumo! Kyaa! */* Por cierto, nadie puede tener a Yakumo en su cama más que su narradora y la protagonista, I am sorry! A otra cosa, presten atención a los personajes de "relleno", son importantes, ahora sí, a leer :D
Capitulo anterior:
-Ah! pero… detective Gotou…- dijo llorando a mares mientras era arrastrado por el cuello de la camisa por el hombre que respetaba
Mientras tanto, en la cercanía del lugar, una figura observaba a una pareja de jóvenes como caminaban alegremente hacia su destino, chitando la lengua, la figura se dio vuelta y desapareció por donde había venido
Capítulo 7:
El rojo atardecer iba muriendo justo frente a sus ojos bañados con lágrimas desbordadas. Veía con melancolía como las sombrías nubes ganaban cada vez as territorio en el cielo, devorando rápidamente los pocos rayos de sol que quedaban. Dejando una ciudad envuelta en una tétrico y desolada noche. El solo pensamiento de una fría noche desolada, hizo que más lágrimas se desbordaban sin permiso por sus sonrojadas mejillas empapando el suelo a sus pies
-Eres un idiota… Takeshi…- el bajo susurro murió en el cruel firmamento oscurecido. Dándose vuelta sobre sus tacones emprendió su marcha ignorando a las personas que la miraban curiosos.
Su apariencia a estas alturas le importaba poco. Era consciente de que seguramente lucia terrible, con los ojos rojos e hinchados de tanto llorar, su melena castaña larga hecha un desastre por el viento y la nariz más roja que un payaso por el cruel frio. "Pero eso no importa…" El abismo en su mente acaparaba toda su atención.
Intrépidos recuerdos comenzaron a burbujear lentamente, momentos pasados que antes atesoraba tanto y ahora solo la atormentaban, una y otra vez, obligándola a revivir momentos felices de su vida, solo para contarle lo que había perdido.
Todo aquello eran cosas que quería olvidar o incluso, de ser posible, eliminarlas. Era la decisión más sabia, la menos dolorosa, la más rápida, la mejor, lo sabía, era muy consciente de eso, pero ¡maldita sea no podía! No podía tirar todos sus sentimientos por la ventana como si de basura se tratase. Su mente y su corazón estaban batallando en su un furioso campo de batalla por obtener la razón, dejando atrás un claro sentimiento de tristeza.
Pudo divisar una pequeño banca en aquella plaza iluminada por las luces de color topacio. Un sonido retumbante llego a sus oídos, el enorme reloj delante de ella marco las 7 de la tarde. Su vista vago perezosamente por la apresurada gente que trataba seguramente, de ganarle a la tormenta venidera.
Agachando la vista rápidamente cuando noto con auto-reproche como muy en el fondo de su corazón, deseaba que Takeshi la viniera a buscar, que al levantar la vista, se encontrara el rostro de su amado bañado en sudor por la travesía de buscarla y su aliento siendo visible por el frio, diciéndole "Idiota!" como siempre solía, en una mezcla de reproche y alivio.
-Takeshi… todo esto para nada…- sonrió con melancolía mientras su flequillo ondeando al ritmo devastados del viento ocultaba parcialmente sus ojos llorosos, al recordar lo emocionada que estaba en la mañana por su tan esperada cita, eligiendo la ropa más bonita que tenía, pasando horas buscando el mejor peinado y maquillaje, planeando todo de antemano. (Nota: por favor, cualquier chico que este por allí ¡Nunca hagan llorar a una mujer! Me estoy enojando con Takeshi y eso que solo es un personaje ¬¬*)
– ¿Porque… por… que…?- en un intento inútil trato de eliminar con las mangas de su polera las lágrimas que volvían a brillar. Querida gritar y llorar a viva voz pero en ese lugar no se sentía demasiado privado para ello.
Todo era culpa de Takeshi. ¡Por su estúpida culpa, ella estaba sola llorando en la plaza de un lugar desconocido, soportando todo esa soledad y la tristeza, ese maldito seguramente ni siquiera la había seguido para disculparse!
-Eres un idiota… maldito idiota… púdrete en el infierno… - envolvió sus brazos en sus piernas mientras escondía su cara llorosa entre sus rodillas.
Talvez ella también tenía parte de culpa, pero las acciones de ese idiota no la ayudaron en nada, digo, las cosas tienen un lugar y un momento ¿Que más podía hacer? Estaba asustada y un poco inquieta, no sabía cómo era estar con alguien de esa forma, no estaba preparada para estar con él, era su primera vez con un hombre y no sabía qué hacer ni cómo reaccionar. Sus palabras hirientes todavía resonaban en su mente, echándole sal a las heridas recién hechas, recordarlo solo lo empeoraba, "¡Oh! ¡No de nuevo! ¡Contrólate Kagura!" se gritó con enfado internamente.
-Una chica es más hermosa cuando sonríe- escucho una suave voz a su lado. Levanto el rostro con duda y antelación ante el pensamiento "¡Podría ser…!" Sin embargo, no se encontró con los dulces ojos marrones que le era conocido, remplazándolos había unos profundos ojos azules que chocaron con sus orbes marrones, parecían devorarlo todo, se veían tan cálidos, tan tiernos, tan…
-Hermosos…- la chica hipo en sorpresa, tapándose la boca inmediatamente, "¡¿Lo dije en voz alta?! ¡Si seré idiota!"
-Aah... mmm... em, gracias- en chico frente se enderezo de nuevo rascándose la parte trasera de la cabeza con las mejillas sonrojadas por la pena. Un sentimiento de alivio atravieso a la joven sentada, quien solo pudo reír tiernamente cuando el chico aparto los ojos aún más avergonzado
- ¡Ah! Esto, yo… mmm… solo vi a una chica llorando con este frio clima y quería saber si estaba bien, lamento si te importune – contesto postrándose ante la muchacha en símbolo de disculpa
-No, yo lo lamento por hacerte salir de tu camino, y muchas gracias, estoy bien- le sonrió tratando de tranquilizarlo
-Pues… lo lamento si soy grosero, pero pronto lloverá, dijeron que se está acercando un tifón, deberías ir a casa cuanto antes para refugiare. Además, estas temblando…
-¿Ah?- la muchacha poso la mirada primera vez en su cuerpo. Llevaba puesta una falda azul con una remera blanca y una polera a rayas encima, su piel mostraba intrépidamente la piel de gallina que sentía por el frio
- Ah… no me di cuenta…- susurro melancólica más para sí misma que para él
-¿No te diste cuenta…?- posando una mano en su cadera ladeo la cabeza mientras suspirando derrotado. Con un simple acto comenzó a sacarse el abrigado tapado que llevaba, dejándolo con una camisa roja y por encima una polera beige con un cuello en V
- Vas a coger un resfriado o peor aún, te dará hipotermia- dijo serio mientras colocaba el abrigo en los delgados hombros de la mujer
-Eso es extremo- murmuro escéptica la chica mientras una gota estilo anime pasaba por su cabeza
-Bueno, todo es posible en la vida- sonrió radiantemente mientras le guiñaba el ojo a la pequeña chica- Deberías volver rápido a casa
-¡Ah! ¡Pero! ¡Tú te morirás de frio!- se levantó exaltada del asiento al darse cuenta de lo que pasaba- No puedo permitirlo…
-Y yo no puedo permitir que una chica sola se muera de frio, después de todo es el deber de un hombre acabar con cualquier cosa que pueda perturbar a una mujer, siempre que sea posible claro, jajaja.- se rio divertido. La joven lo miraba curiosamente, era muy lindo, amable, todo un caballero a diferencia de su idiota novio
- Bueno, me voy, vuelve a casa y date una ducha con agua caliente, nos vemos
-Espera ¿Cómo te devuelvo esto? - pregunto un poco más animada. De alguna forma, aquel hombre la había hipnotizado, relajándola de sobremanera
-Pues…- dijo dudoso posando un dedo en su barbilla- Te lo regalo, de esa forma no habrá problemas, ¿Cierto?
- ¡Pero esto seguramente es muy caro!
-Bien por eso mismo, puedo darme el lujo de darte este- sonrió amable- Será mejor que vuelvas a casa, ¿Ok? No deberías ser terca
-Pero… estoy perdida….- dijo uniendo sus dedos índices frente a su cara haciendo puchero
-¡¿Qué?! ¡¿Porque no lo dijiste antes?! Pensé que te habías fugado de casa…- suspiro mientras se tiraba el pelo hacia atrás- ¿Dónde vives?
-Mmm… en Koto…
-Oh… en Koto… ¡¿Ah?! Eso está a una hora de aquí- varias gotas de sudor pasaron por la cabeza de chico
- Tan lejos…
-En serio, ¿Cómo llegaste aquí en primer lugar…?- la joven solo agacho la miraba ante su pregunta, el chico volvió a suspirar- ¿Cómo te llamas?
-Tsugumi Kagura ¿Y tú?
- Hanamiya Akihiko, puedes llamarme Aki-chan, todos me llaman así- volvió a sonreír agradablemente
- Vamos te llevare a casa- dijo mientras le hacía un ademan con la mano para que la siguiera, ya volviéndose hacia la calle ahora desierta
-¡Sí! Aki-chan-lo persiguió alegremente. Sin tomar en cuenta las horrible consecuencias de sus despistados actos. Sin embargo, Aki también había cometido un error, uno que le contaría mucho.
Por otra parte, en cierta habitación-club de cierto individuo, se encontraban nuestros peculiares protagonistas. Yakumo y Haruka habían llegado a su destino
-¿Quieres que te ayude a empacar algo?- le pregunto emocionada Haruka
-Solo necesito que me ayudes a cargar las cosas de vuelta- dijo indiferente mientras abría el pequeño armario para sacar su ropa
-Un caballero cargaría las cosas él solo ¡No permitiría que una mujer cargara cosas pesada!- le recrimino con las mejillas infladas en una mueca infantil
-Deberías dejar los cuentos de hadas, ya eres demasiado vieja para ello- le dijo con sarcasmo mientras suspiraba con una exagerada expresión de disgusto
-¡No soy vieja, solo tengo 23 años! ¡¿A-además que tiene de malo leer cuento de hadas a mi edad?!- expreso con enojo, mientras cerraba los ojos y cruzando los brazos sobre su pecho. "¿En serio los lees?" una gota estilo anime paso por la cabeza de Yakumo.
-Bueno como sea, deja de quejarte y lleva esto- deposito una pequeña bolsa en sus manos al pasar por su lado, las cuales se movieron para agarrarla casi por instinto. "Eh? No pesa…" la joven sonrió tiernamente al mirar al chico frete a ella con un bolso más grande haciendo su camino fuera del club, "Realmente eres todo un caso Yakumo". Con una leve corrida, logro ponerse a su altura
-¿Porque tienes esa repugnante sonrisa en la cara?- le espeto con desagrado
-¡No es repugnante!- dijo con indignación mientras se volteaba a mirarlo. Pudo percibir la débil sonrisa que le chico le brindo con diversión antes de volver su cara lejos de ella
-Hay algo de quiero que hablemos- corto el corto silencio- Dividiremos los gastos de la comida y demás a la mitad mientras este contigo, ¿Bien?
-Está bien, pero ¿Realmente ganas lo suficiente con los casos que tomas?
-A veces sí, otras veces no. Igualmente mi tío me dejo un depósito con plata antes de morir, además del seguro, al invertirlo en las acciones, he triplicado mi capital
-¡¿Eh?! ¡¿Inversiones?!
-Si sabes cómo piensan los inversionistas es fácil predecir las acciones de la bolsa
-E…eres increíble…- murmuro con sorpresa mientras varias gotas de sudor refalaban por su cabeza – ¡Ah! ¿Qué vas a hacer con el templo? Dejar que se arruine sería un desperdicio.
-Por eso no te preocupes, un amigo de mi tío esta viviendo ahora allí, es monje y está cuidando el templo en mi lugar por solo por una pequeña contribución monetaria- sonrió astutamente. "Le estas cobrando la estancia…" varias gotas estilo anime aparecieron ahora en Haruka
-Bueno, al menos alguien cuidara el lugar…- murmuro en un suspiro la joven
-Si… está viviendo con su sobrina y su hermana, así que no está del todo solo
-Eso es genial- sonrió con alivio. Tenía el vago pensamiento de que Yakumo no quería volver allí porque le recordaría a su tío y terminaría abandonando el lugar, era un alivio que alguien estuviera cuidando del lugar donde Yakumo, su tío y Nao compartieron tantos recuerdos
–Entonces…- Haruka se apresuró para ponerse delante de él y mirarlo de frente- ¿Qué quieres para el almuerzo?
-¿No tienes universidad?- pregunto indiferente
-Hoy entro más tarde así que podremos comer juntos- le dijo con un guiño mientras se daba la vuelta
-Cualquier cosa que hagas está bien por mí
-Ooooh, entonces…- dijo con un dedo en la barbilla- ¡Ya se! ¡Haremos tarántulas fritas!- Yakumo se detuvo al instante mirándola incrédulo cuando Haruka se detuvo a mirarlo
- ¿Qué? ¿No te gustan?-pregunto inocentemente
-¿Acaso te interesa la comida exótica?- pregunto levantando una ceja
-Tengo curiosidad supongo, los otros días estaba viendo un programa donde el conductor las comía, aunque nunca las probé, él dijo que no eran tan malas- sonrió divertida. Yakumo suspiro mientras bajaba los hombros
-Quiero Curri con Daifuku de frutilla
-Oye, oye, oye, espera, estas pidiendo mucho… además, de postre ya tenemos flan casero…- varias gotas estilo anime al momento de que el pensamiento "me parece que gastare más en postres que en comidas" cruzo por su mente
-Entonces curry está bien, te ayudare a prepararlo…- dijo mientras sobrepasaba a la joven, obligándola a reanudar su camino
-¡Yakumo sabes cocinar!- exclamo sorprendida
-¿Que te hace pensar que no se?
-Mmm, ah… no se…- dijo rascándose la parte trasera de la cabeza- Solo es una impresión, supongo…
-Tu lógica no tiene fundamento- suspiro nuevamente
-Bueno lo lamento- le espeto con varias venitas en la cabeza
-Mi tío me enseño en la época en que viví con él, me enseño lo necesario para sobrevivir
-Isshin-san siempre fue una buena persona
-Me pregunto si el precio a pagar por eso fue su muerte
-No lo sé…- Yakumo se dio la vuelta para mirarla por primera vez al sentir que se había detenido. La figura de la muchacha se encontraba de perfil mirando a la lejanía mientras el viento jugaba con los mechones de su cabello castaño
- Lo único que sé, es que decidió por sí mismo el camino que deseaba recorrer, gracias a ello no tiene nada de que arrepentirse, entiendo un poco eso, yo tampoco me arrepiento de ninguna acción que he tomado, porque creo firmemente que fueron las mejores decisiones que pude tomar para el momento y la ocasión- sonrió levemente. Yakumo se encontraba embelesado por ella, haciendo que sus ojos levemente se suavizaran. Se permitió dirigir la vista hacia lo que fuera que había capturado la atención de esa mujer
-Estas en lo correcto, el arrepentirse no cambiara la historia, pero si vas a actuar siempre trata de minimizar el costo y los daños, mientras tú y la mayoría se encuentren a salvo, será la decisión correcta… tu sueles ser muy imprudente…- la última frase fue dicha en un bajo murmullo imperceptible para la joven que ahora lo miraba con los ojos por la sorpresa
-¿Estás diciendo que debería abandonar a alguien para salvar a la mayoría y a mi misma?
-Exacto- le repitió calmadamente mientras se giraba para verla
-¡Nunca podría hacer eso!- le respondió con el entrecejo fruncido- Estoy segura que si fueras tú, no dudarías en poner tu vida en peligro por los demás- una fuerte ráfaga de viento meneo el pelo de ambos ante el silencio que se origino
-No es lo mismo Haruka
-¿En serio? Entonces dime, ¿Que harías en esa ocasión?- Yakumo sonrió tristemente ante su pregunta
-Seguramente daría mi vida por asegurar que los demás estuvieran bien ya que yo no tengo nada que perder- "Y más si son ustedes los involucrado" pensó para sí mismo. Aun le contaba admitir que si fuera por sus amigos, el seguramente no dudaría en salvarlos si estuvieran en peligro, le era difícil admitirlo pero al fin y al cabo era la verdad
-¡Te equivocas!- la grito algo asustada por el solo pensamiento de las acciones imprudentes del joven- Habría muchas personas que estarían triste, Gotou, Nao, Isshin, mama, Ishii, incluso yo, ¡Hay demasiadas cosas que puedes perder!- Yakumo suspiro mientras cerraba la corta distancia entre ellos y colocaba su mano derecha en la cabeza de Haruka. La chica pudo sentir como su corazón aleteo rápidamente ante las acciones de consuelo del joven
-Ves, ahí tienes tu respuesta, tu vida no es solo tuya, tú ya creaste fuertes lazos con las personas que están cerca de ti, si haces acciones imprudentes solo le causara dolor a los que te aprecian, tenlo en cuenta-dijo alejándose de ella, y retomando su camino.
Haruka se quedó quieta un instante hasta que proceso completamente el mensaje enviado en código. Seguramente Yakumo no era el mejor en comunicarse con las personas, pero estas cosas hacían que entendiera que le importaba su seguridad y la de los demás. "No seas imprudente, porque si no los demás estarán tristes" pudo comprender su mensaje, pero habría sido mejor simplemente decirlo que actuar toda esa telenovela aunque había que admitir que de esa forma no habría podido comprenderlo por completo. Esta era, de algún modo, la forma de decir las cosas de Yakumo, algo torpe, a veces un poco cruel pero sincera.
Son una sonrisa renovada, se apresuró a seguirlo, fue cerca de su destino que el joven rompió el silencio que se había establecido
- Otra vez estas sonriendo como una idiota- le espeto con indiferencia mientras la miraba de reojo
-N-no es cierto- dijo tocándose las mejillas al darse cuenta de que era cierto, mirándolo también de reojo, logrando que sus ojos se cruzaron por un instante, y al mismo tiempo, ambos desviaran la mirada- Ne Yakumo….
-Mmm
-Si… mis acciones imprudente podrías… no sé, tal vez… ¿Preocuparte también?- dijo algo sonrojada mientras volvía a mirarlo a hurtadillas. El silencio reino un instante hasta que el chico se paró para mirarla nuevamente
-Yo-
-¡Yakumo! ¡Haruka-chan!- los llamo de lejos una voz alegre. Ambos se dieron vuelta para ver a Ishii y Gotou parados frente al apartamento. Yakumo se encogió de hombros y camino de nuevo hacia ellos, mientras Haruka suspiraba frustrada por la repentina interrupción
- ¡Chicos! Tardaban mucho así que vinimos a ver qué pasaba- contesto con la alegría típica de Ishii. "Es como un perro…." Yakumo pudo imaginas las orejitas y la cola de perro que aparecían en Ishii al ver a Haruka
-No les dije que tuvieran un perfil bajo- contento el joven mirando a Gotou. Ishii hipo al darse cuenta de su error
-Lo dice la persona que se está mudando en pleno día, no lo estarías haciendo si no fuera seguro- le espeto Gotou mientras encendí un cigarrillo
-Como me conoces viejo oso
-¡No me llames oso!- dijo aplastando en la palma la inocente caja de cigarrillos
-¿Cómo sabes que es seguro?- impuso Ishii interviniendo
-Pues no es algo seguro pero es por la foto. Haruka lo dijo, parece que a esa foto la tomaron de media tarde pasada, se supone que más o menos a esa hora ellos se encontraron, por ellos a esa hora, él debería de estar libre
-¿Entonces porque dijiste que no hiciéramos ruido antes? ¡Sabes la cantidad de cosas que tuvimos que pasar para guardar silencio!- le espeto con desesperación, había sido un reto mantener el tono de voz bajo cuando peleaba con Gotou
-Aaah, Eso… es que ustedes son muy ruidosos y molestan- les critico sinceramente
-¿Que dijist-?
-Además, los vecinos también tienen boca, pero eso ya lo sabían ¿cierto? Después de todo son detectives profesionales- los miro indiferente mientras hacia su camino hacia el interior del edificio seguido por Haruka
-Oh, entonces es porque los vecinos podrían hablar de lo que está pasando, Yakumo es muy brillante- dijo con admiración en la voz el joven detective. Unas gotitas estilo anime pasaron por la cabeza de Gotou, "No… probablemente solo lo dijo para librarse de la culpa"
-¡Ah! ¡Cierto! Gotou-san, Ishii-san, vamos a hablar sobre los resultados de eso- enfatizo Haruka al final para darles a entender. Gotou e Ishii afirmaron con la cabeza antes de seguir a Haruka al interior de nuevo, esta iba a ser una conversación seria
