Antes que nada, te advierto, este capitulo contiene un poco de lo que es conocido como shoujo ai (chicaxchica)
Es poco explicito, aun así, estás advertido. (Eso si, obviamente contiene yaoi que es lo esencial del fanfic)
Hum... que más... eso sería :p ahora dejo de molestar y LEAN!
El rubio durmió como si de un ángel se tratara. Tranquilo y abrazado al castaño. Y este, por su parte pudo dormir, que durmiera tranquilo es otra cosa.
-¡Eren, a levantarse!
-cinco minutos más...
-¡eso dijiste hace cinco minutos! ¡ya levantate, flojo! ¡necesito que me prepares el desayuno de una vez...!
Eren no respondió, parecía como si se hubiese dormido de nuevo. Nuevamente Armin golpeó a su amante con una almohada para que este reaccionara.
-debiste de bañarte conmigo- habló el castaño con la boca llena de comida
-intente despertarte, pero duermes como un oso... ¡un adorable y tierno osito!
-no me llames oso... al menos debiste dejarme vestirte
-estabas dormido, sabiendo que yo debía levantarme temprano duermes más que nunca, ¿lo haces a propósito, verdad?
-para nada
-anda a vestirte, rápido
-¿quién te crees que eres? ¿mi madre... que en paz descanse?
-solo quiero que tomes un poco de responsabilidad, si hubieses tenido que asistir a esta misión, ya serías hombre muerto. Por cierto, ya lo sé
-¿ya sabes qué?- preguntó el castaño subiendo las escaleras seguido por el rubio
-ya sé que hizo el sargento
El castaño se palideció y detuvo su camino. ¿¡Armin lo sabía!? ¡lo más terrible es que no mostraba señal alguna de estar molesto!
-¿d-de qué estás hablando?- Eren intentaba ocultar la verdad, a pesar de que sabía que no podría
-tu oreja está roja, significa que si estás mintiendo. Tu sabes de lo que yo hablo- mencionó el rubio buscando el uniforme del castaño
-realmente te pareces a mi madre
Armin soltó una risa seca para luego dejar la ropa de su amante sobre la cama.
-no estoy molesto, bueno si... pero no molesto contigo
-¿con el sargento?- preguntó el castaño dándole la espalda al rubio y tomando su camiseta de la cama
-no, conmigo...
-¿por qué?
-no debí dejarte ir con el sargento... solo...
-está bien. No te preocupes, hablando de ese tema, ¿quién te contó?
-le pagué a alguien para que te siguiera
-¿quien?- rió el castaño terminando de ponerse su uniforme
-es un secreto- rió el rubio tomando la mano derecha de Eren
Ambos chicos bajaron las escaleras y se fueron caminando juntos hasta donde debía reunirse Armin con el resto de soldados.
-llegan justo a tiempo- habló el sargento observando que llegaban casi todos juntos- ¿están todos listos? Porque si hay alguien que no quiera ir hable ahora para darle el puesto a Eren
-¡yo no estoy lista!- gritó Ymir abrazada a Christa
-¡tu estás bien!- respondió Reiner al otro lado de la rubia
-¿nadie? ¡bien!- volvió a hablar el sargento- ¡a los caballos y a las carretas, y Eren, quedate con Christa!
-¡si le llega a pasar algo...!- Ymir lucía furiosa, si le pasaba algo a la rubia ella sería capaz de cualquier cosa
-¡estará bien a mi lado!- interrumpió el castaño
Armin no quería irse, no sin Eren. Sin embargo, la vida continúa, debía ser valiente y salir junto a sus amigos. Confiar en sí mismo y no dejar pasar esa oportunidad de demostrarle a los demás su fuerza.
-¿nervioso?- preguntó Mikasa que estaba al lado derecho del rubio
-un poco, es la primera vez que salgo sin Eren...
-no hay de que preocuparse- habló Jean que estaba al lado izquierdo del rubio- estarás bien con nosotros a tu lado, ¿no, Mikasa?
La pelinegro no respondió, se dignó a mirar hacia el frente sin hacerle caso al castaño.
Prontamente, la puerta se abrió y los caballos corrieron hacia afuera.
Mucha gente se presentó en el lugar deseando buena suerte a los que eran sus ''héroes''
Cuando Eren ya no pudo ver a Armin y cuando Christa ya no pudo ver a Ymir. Ambos chicos se fueron caminando hacia la casa de la rubia.
-¿tu y Armin...?- preguntó la rubia sirviéndole un vaso de jugo a su ''enfermero''
-¿tu y Ymir...?- rió el castaño notando como la más bajita se sonrojaba con tan solo oír el nombre de su compañera
-¡no...!- respondió Christa bastante nerviosa- no...
-¿por qué no?
Christa se sorprendió al oír la segunda pregunta de Eren. Lo miró con curiosidad durante unos segundos para luego volver a hablar.
-¿por qué si? Solo somos amigas
-viven juntas... y ella es siempre muy unida a ti
-¿qué podría tener yo para gustarle a ella?
-eres muy linda Christa- Eren bebió un sorbo de jugo para luego volver a hablar- tienes un lindo cabello, lindos ojos, siempre te muestras un poco tímida ¡además eres de baja estatura! ¡todo eso te hace ver adorable!
-aún así... no creo que yo pueda llegar a gustarle, digo... ambas somos chicas...
-¿¡acaso importa!? ¡Armin y yo somos un par de chicos y somos felices juntos!
-¿y cuánto llevan?
Eren sentía como si llevara toda una vida con el rubio, pero no, eran solo un par de días.
-siguiente pregunta- rió el más alto
-Armin y tu solo eran amigos... ¿qué fue lo que pasó?
-comenzamos a vivir juntos, comenzamos a sentir cosas, entonces un día... solo ocurrió
Christa parecía confundida, hablando de un tema así, de seguro Eren debía sentirse incómodo hablando del tema. Christa bajó la vista y se arrepintió de lo hecho y dicho.
-En otro tema... ¿sabes cuándo vuelven...?- preguntó el castaño
-Ymir dijo que mañana a eso de las seis de la mañana como mínimo...
-¿vas a ir a esperarla?
-¿vas a ir a esperarlo?- rió la rubia
Eren asintió con la cabeza y soltó una pequeña risa.
-entonces vamos juntos- rió la chica
-seguro
Hubo un silencio incómodo hasta que la más baja de estatura volvió a hablar.
-¿te quedas a dormir, entonces? Hay una cama disponible, digo... para que vayamos juntos mañana
-claro- rió el chico- no hay problema
Se sentía solo, lo extrañaba, solamente estaba con Jean y Mikasa. Extrañaba a Eren quería estar en sus brazos, sentir su calor, sentirse a salvo. Miró su anillo para luego mirar a Mikasa que le hablaba.
-¡Armin, nada de distraerse!
-¡l-lo siento Mikasa!- respondió el rubio volviendo en sí, dejando de observar el anillo
Mikasa iba entremedio de Jean y Armin. Armin a su izquierda y Jean a su derecha, cada uno sobre su caballo. El caballo de Mikasa se adelantó rápidamente dejando a Armin y Jean atrás, Jean le siguió dejando solo a Armin unos metros más atrás.
-¡rápido, Armin!- gritó el castaño horrorizado por lo que veía atrás del rubio.
Armin dio vuelta su cabeza y se quedó en blanco. Un titán de diez metros corriendo a unos cincuenta metros más atrás que el. Hizo que su caballo apresurara el paso para no ser devorado. Mientras que el caballo avanzaba, Armin miraba sorprendido a aquella bestia que iba por el, pensaba en salir al ataque y demostrar su fuerza, o seguir avanzando y dejar que alguien lo matara por el.
-¡Arlet, la señal!- gritó Jean
-¿hum?
-¡Armin, da la señal de humo para que el resto la vea!- gritó la pelinegro aterrorizada
-¡Ja! ¡He vuelto a ganar!- gritó la rubia mostrando su mazo de cartas
-¡Agh!- se quejó el castaño tirando sus cartas hacia cualquier lugar
-es divertido jugar a esto contigo
-¡por supuesto que no!
-obviamente no lo va a ser si pierdes todo el tiempo- rió la chica
-¡esta vez estuve a punto...!
Desde afuera de la casa, se escuchó que golpeaban la puerta y decían una y otra vez el nombre de la rubia. La chica se levantó y abrió la puerta. Vio a Reiner parado fuera de la casa con un DMT entre sus manos.
-¿¡Reiner!? ¿¡no deberías de estar en la misión!?- gritó Eren levantándose del piso
-¡Eren, fuera- gritó el rubio entrando a la casa- necesito hablar con Christa!
Indignado y sin reprochar, Eren salió de la casa de la rubia y se apoyó contra una pared mientras esperaba.
-lo siento Christa- habló serio el rubio- pero me contaron de tu situación- con cuidado, Reiner retiró los vendajes del brazo de la chica hasta dejar aquella fina pieza de piel al descubierto
-¡R-Reiner!
-se que no te rompiste el brazo, se que no tienes nada en el. Ahora ponte el DMT y vámonos, tenemos permiso
-¡Reiner, no puedo dejar a Eren...!
-Todo esto fue tu idea, paga las consecuencias
Christa se arrepintió de lo hecho, es cierto, su brazo nunca estuvo roto y todos sabían de esto excepto Eren, Reiner y Armin. Eren era el único que no debía ir a la misión, decisión de Levi.
-bien- respondió la chica- lleva el DMT, me lo colocaré cuando estemos abajo
-¿y tu excusa a Eren...?
-sígueme la corriente- Christa abrió la puerta e hizo pasar a Eren- debo salir un rato, Eren
-¿a dónde?
-hum... por ahí
-te sigo
-¡no!
-no puedo dejarte sola, lo prometí
-solo será por unos minutos, volveré en un instante
Luego de dudar varias veces, auto responderse a si mismo y mirar dudoso a Reiner. Decidió dejar salir a la rubia, así el tendría su tiempo a solas para ''pensar en Armin'' como solía llamarle.
La rubia sentía miedo, haber engañado a Eren... y a tantos más... cuando Armin la viera estaría sumamente preocupado, pero no importaba, debía salir y cumplir con su misión.
Eren no podía dejar de acariciar el anillo que el también tenía, ¡de verdad pareciera como si estuvieran casados! Pero bueno, no importa si están casados o no, se gustan, se quieren, se aman, esperan el verse nuevamente, esperan su reencuentro, esperan tocarse, abrazarse, besarse.
-¡Armin...!- gritó la pelinegro luego de ver la horrible situación
Los quiero :3 y es por eso que he decidido dejar el capitulo hasta aquí xD
Espero les haya gustado (traducción: tiene que gustarles el capítulo) y si les gustó o no decidme hijos mios... okya ._.
Saqué las cuentas y deberían ser en total diez capítulos. Como esto ya casi está terminando, les digo que tengo pensado dos finales :D (creo que eso ya lo dije una vez, ne, no importa) y publicare ambos finales el mismo día. También les aviso que estuve pensando en que diez capítulos es muy poco... por lo que tal vez SOLO TAL VEZ haga algo así como una ''segunda temporada'' pero sería un fanfic aparte. Bueno, todo eso lo explicaré en el capítulo 9.
Hasta la vista babys~~~
