Me encanta leer sus comentarios :D y no saben la emoción que sentimos cuando recomendaron nuestras historias en clampers mundo fandom fue algo indescriptible, cada historia está hecha con el corazón para entretenerlos y causarles un impacto, nos encanta saber que lo estamos logrando :D
El poder en uno.
Sakura miraba sorprendida a su alrededor, al parecer el penthouse donde vivían era más grande de lo que se había imaginado.
Estaba con Meiling en una sala de entrenamiento, se dividía en tres, de un lado un gimnasio, al centro un lugar con colchonetas, y del otro lado un lugar con blancos para practicar con armas.
—¿Asustada? —Meiling le preguntó poniéndose unas vendas en las manos.
Sakura sacudió su cabeza, si hubieran visto el ala oeste de la mansión, sabrían que no cualquier cosa la podía asustar.
—Sorprendida más bien —Sakura contestó.— ¿Cómo me van a entrenar? —preguntó con curiosidad.
Meiling estaba estirando sus brazos, Syaoran le había "ordenado" que entre ella y Lien entrenarán a Sakura, y se lo había ordenado porque sabía perfectamente bien que ella se iba a negar a hacer algo con Lien.
—Yo soy experta en combate, Lien en armas, en eso te vamos a entrenar —Meiling le respondió medio enojada.
—También soy experto en combate —Lien comentó entrando con una taza de café en la mano, Meiling lo vio e hizo girar sus ojos, estaba prohibido que ellos dos combatieran, sacaban todo lo que no se podían decir y las cosas se salían de control...
—Oh —Sakura expresó pensativa.
—Dame tus manos —Lien le pidió tras dejar su taza de lado, las chicas lo vieron confundidas, Sakura estiró sus manos y Lien las puso de frente.— Párate con las piernas abiertas de esta manera con las manos así —le pidió mostrándole la posición, Meiling entendió lo que iba a hacer e hizo girar sus ojos, conocía ese ejercicio y le molestaba que lo fuera a hacer con la chica de ojos verdes.
Sakura se paró con las piernas medio abiertas y las manos de frente, Lien empujó sus manos con las de él y ella cayó fácilmente.
—Tienes que poner duras las piernas, no te debo de mover —le comentó mientras la ayudaba a pararse con una sonrisa.
—Dímelo en mil años —Sakura susurró y se volvió a poner en posición poniendo más fuerza en la piernas.
Lien sonrió, debías tener mucha fuerza para no ser movido, la volvió a empujar y Sakura sólo dio medio paso atrás... Lien y Meiling la vieron sorprendidos.
—¿Qué? —Sakura preguntó viendo sus caras. ¿No era así el ejercicio?
—Sin ofender, pero por tu aspecto físico no creí que tuvieras fuerza en las piernas —Lien le dijo pensativo.
Meiling pensó exactamente lo mismo.
Sakura se encogió de hombros tratando de no darle importancia al comentario.
—Supongo que servir tanto en la mansión me ayudó —le respondió «y el diario pelear para que no me saquen sangre y aguantar los castigos y torturas» pensó tristemente.
Lien frunció el ceño, vio pensativo a Sakura unos momentos.
—Regreso más tarde —murmuró, Meiling lo vio confundida mientras salía.
—¿Qué haremos? —Sakura preguntó mientras observaba el gimnasio.
Meiling siguió su mirada pero con lo que acababa de presenciar sintió que Sakura no iba a necesitar mucho de fortalecer músculos, mejor se iba a ir directo a entrenarla para combate.
—Te enseñaré a defenderte sin armas —le respondió mientras caminaba al centro del lugar.
Syaoran y Eriol estaban viendo los planos del bajo mundo.
Así le llamaban a la ciudad que habían ayudado a construir bajo tierra para los Peris, Normis rebeldes y miembros de la resistencia; en la persecución muchas familias de Normis habían sido marcadas y registradas como traidores por ayudar a los Peris, así que eran buscados por Reiku para pagar el precio de la traición, que era morir o sufrir para convertirse en Mutis, aunque de nuevo, pocos sabían sobre la existencia de estos.
—Sabes que no pueden vivir ahí por siempre, ¿verdad? —Eriol le preguntó.
Syaoran asintió, la lucha contra Reiku era complicada, era como un Hitler que había logrado el dominio mundial.
—Si no terminamos con lo que hay aquí y en Tomoeda de nada sirven las luchas en otros lados —Syaoran le comentó preocupado.
Alrededor del mundo habían guerras; gente de la resistencia contra gente de Reiku, y era el cuento de nunca acabar; Syaoran y Meiling ni siquiera eran locales, su familia estaba en Hong Kong, donde estaba la base central de la resistencia a nivel mundial, sus padres la dirigían. Hong Kong era el único lugar donde no había entrado Reiku, pero eran tantos los refugiados que no había espacio suficiente, por eso existían las ciudades subterráneas.
Sus padres habían recibido una profecía y un legado, en ambos se indicaba quienes eran los únicos capaces de enfrentar a Reiku, Meiling y él figuraban en ambos, por eso estaban ahí y no en Hong Kong.
—¿Cuál es el plan Syaoran? No podemos dejar que avance más, ¿has escuchado los rumores? Mutis que pasan por Normis, los mandan y explotan... —Eriol comentó preocupado.
Syaoran sacudió la cabeza.
—No hemos podido comprobar que sea cierto —le recordó recargándose en el escritorio; no se podía comprobar porque al explotar no dejaban rastro, ni sangre ni ceniza que se pudiera estudiar.
—¿Vamos a esperar a que sea cierto? —Eriol preguntó molesto, Syaoran no había dirigido ataques desde antes de la muerte de Saki, estaba pasivo desde hace meses y nadie sabía porque, ni siquiera su familia.
Syaoran sacudió la cabeza.
—¿Qué quieres que haga? ¿Qué organice un convoy a la mansión?
Eriol lo vio molesto.
—Quiero que hagas otra cosa aparte de esperar que Reiku se rinda porque eso no va a pasar —le informó y salió del lugar con indignación.
Syaoran se agarró la cabeza, Eriol tenía razón, pasó los últimos meses tratando de perfeccionar la transferencia de energía con Saki, era lo único que hacían; dejó de concentrarse en mover la resistencia y se concentró en Saki... ¿En qué momento perdió de vista la lucha?
Sakura estaba agotada y aún tenía que entrenar con Lien, Meiling la había dejado descansar en las colchonetas y se había ido a bañar.
Lien entró y se paró a un lado de ella, le dio una mirada calculadora.
—¿Qué tan cansada te sientes? —le preguntó con voz seria.
Sakura lo miró extrañada, en el poco tiempo que llevaba ahí solo había visto a Lien sonriente y juguetón.
—No mucho —le respondió sentándose.
Lien la miró fijamente y Sakura sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo, no le gustaba esa mirada.
—Vamos a ver que aprendiste.
Sakura se paró lentamente, Meiling le enseño únicamente a bloquear golpes.
—Sólo medio aprendí a bloquear golpes —le comentó con incertidumbre.
—Perfecto —le dijo Lien poniéndose en posición de ataque.
Sakura levantó las manos con duda, no sabía porque presentía que Lien la estaba probando en otro sentido.
Tiró un puñetazo y Sakura apenas logró moverse a un lado.
—Bloquéame no te hagas a un lado —Lien le ordenó enojado.
Sakura empezó a sacudir la cabeza.
—No, no quiero hacer esto —le dijo levantando las manos en ademán de rendición.
Lien la vio enojado y volvió a hacer lo mismo, Sakura dio un paso atrás asustada.
—Basta —le rogó, trató de voltearse y correr pero Lien la tiró al suelo .
—¡Basta! —Sakura gritó tirando patadas mientras Lien se sentaba en sus piernas, con una mano agarró sus manos y con el otro brazo le apretó un poco el cuello.
—¿Eres espía de Reiku? —le preguntó furioso, Sakura trataba de quitarse a Lien de encima—. ¡Contesta! —le gritó.
Sakura negó con la cabeza.
—¿Cuál es tu habilidad? —Lien le preguntó de nuevo, el haber estado en las fuerzas de Reiku le ayudaba a reconocer a los mentirosos y Sakura tenía secretos y mentiras por todos lados.
—Por favor suéltame —Sakura le pidió casi llorando, tenía miedo, empezaba a revivir cosas.
—Te lo voy a preguntar una vez más, antes de entregarte yo mismo a Reiku. ¿Cuál es tu habilidad? —Lien susurró con voz amenazante.
Sakura empezó a llorar, de pronto escucharon que alguien entró a la sala.
—¿Lien, qué haces? —Tomoyo preguntó asustada y corriendo hacia donde estaban.
—Contesta —Lien le ordenó de nuevo a Sakura mientras ella negaba con la cabeza y Tomoyo trataba de moverlo.
—Basta Lien —Tomoyo dijo desesperada, pero no por nada Lien había estado en los altos rangos de Reiku.
—No, nos ha estado mintiendo —Lien le informó muy enojado, ahora entendía porque Tomoyo le había preguntado esas cosas.
Sakura se estaba empezando a hiperventilar.
—¿Cuál es? —Lien dijo de nuevo apretando su brazo en su cuello.
—¡Control mental! —Sakura gritó desesperada.
Lien la soltó y se echó para atrás sorprendido, Tomoyo también veía con sorpresa a Sakura.
Sakura se sentó con lágrimas en los ojos mientras se frotaba el cuello, Lien la había lastimado un poco.
Tomoyo miró de mala manera a Lien y se acercó a Sakura.
—¿Estás bien? —le preguntó preocupada, Sakura negó con su cabeza, sabía que tarde o temprano la iban a tachar de traidora.
—¿Por qué te mantuvo viva y sin controlar? —Lien le preguntó aún serio.
Sakura decidió que si la iban a entregar, al menos que supieran su versión de la historia, sin querer empezó a sollozar.
—Porque no puedo ser controlada, nada de lo que hizo tuvo efecto en mí —les dijo frotándose las manos, recordaba cada una de las cosas que le había hecho Reiku para controlarla, algunas eran atroces.
Lien y Tomoyo se voltearon a ver atónitos, solo conocían una persona que tampoco podía ser controlada, esa era la principal razón por la que lideraba la resistencia.
Sakura suspiró, la verdad más dura.
—Y no me mató porque es con mi sangre que mantiene controlados a los demás —confesó en un murmuro.
Tomoyo la miró con tristeza, eso significaba que prácticamente diario le sacaban sangre.
—¿Cómo puede hacerlo? —Lien preguntó, siempre creyó que Reiku tenía el poder de controlar y por eso las cosas estaban así, pero no que usara a un tercero para hacerlo... Empezaba a creer que la chica que tenía en frente era parte de la primera familia de Tomoeda.
Sakura sacudió su cabeza.
—No lo sé, tres días a la semana, cada cuatro horas, me sacaban sangre, nunca supe que hacían con ella.
—¿Cómo escapaste? —Tomoyo preguntó con curiosidad.
—Un amigo de mi hermano me sacó, estaba en el ejército y me tenían bajo su cuidado, un día me sacó de mi celda y me llevó por varios túneles hasta un carro, pagó a una aeromoza para que me subiera al primer avión que saliera del aeropuerto, ella me dijo que aterrizando estaba por mi cuenta —les contó con tristeza, aún con todo, la gente se seguía vendiendo.
—El amigo... —Lien empezó a decir pero Sakura sacudió su cabeza.
—Debe de estar muerto, era más que obvio quien me sacó de la mansión —lo interrumpió, sus ojos estaban llenos de tristeza.
No se creía tan especial para que alguien diera su vida, sentía que su habilidad era más como una maldición, todo era su culpa.
Tomoyo se quedó pensando... ¿Sería posible?
—¿Tienes mas habilidades? —preguntó con cautela.
Sakura se quedó muy quieta y Lien la miró con sospecha pero cuando Sakura lo miró, él notó que sus ojos estaban llenos de miedo, ella rápidamente sacudió su cabeza.
Tomoyo vio enojada a Lien, sabía que los trataba de proteger, pero ¿por qué actuar así?
—Vamos —le dijo a Sakura mientras la ayudaba a levantarse.
Ella asintió y vio una última vez a Lien con la misma mirada de terror mientras salían del lugar.
Él se paró y sacudió su ropa, tal vez había exagerado con Sakura... Pero aún seguía ocultando cosas y si Reiku la había tratado de controlar por todas las maneras posibles, era porque ella no era una persona con habilidades comunes y corrientes...
De vez en cuando Reiku caminaba por los pasillos de su mansión, escuchaba gritos, gemidos, risas y más gritos, a lo largo de su recorrido.
Le gustaba recordar de donde se había levantado para poder disfrutar a donde había llegado.
Cada esquina tenía un recuerdo; la mansión ahora era cuatro veces más grande que su tamaño original, necesitaba dormitorios, calabozos, salas de tortura y experimentación, laboratorios y salas de entrenamiento; pero la parte que él recorría era la original, esa que solía visitar cuando era más joven.
La que caminaba con su tutor.
Era increíble como una pequeña idea podía ir creciendo a lo que hoy era; control mundial, gente que adoraba el piso donde él caminaba.
La humanidad era egoísta y temerosa, le temían a lo desconocido; por eso cuando empezó a notar su muy corriente habilidad pensó en como usarla a su beneficio.
Leer mentes era un don poco especial en comparación a otros, nadie sabía que lo podía hacer, pues no era tonto, su habilidad servía para robar ideas, mantenerse al tanto del estado mental de su gente, y lo mejor, descubrir otras habilidades, por eso mantenía oculto ese don que lo había llevado a la idea del control mundial.
Reiku llegó a una biblioteca, se sentó en el gran escritorio de caoba que estaba en medio de ella.
Observó el cuadro que colgaba sobre la puerta, era un anciano, su tutor, el creador de todo este movimiento.
—¿Qué pensarías si me vieras hoy, Hayato? —preguntó con sarcasmo—. Mira a tu alrededor, todo está bajo mi control y se hace lo que yo digo, todo lo que deseaste es mío.
Muchos le preguntaron como sabía de la habilidad de su florecita, eso se lo debía a Hayato.
Siempre presumiendo las habilidades de sus nietos, alardeando de su magnífica hija, repitiendo constantemente que eran superiores y que la gente se debía inclinar ante ellos.
Curioso que el anciano murió inclinado ante él pidiendo misericordia.
Era incongruente que persiguiera a sus pares, sin embargo aquél anciano le había enseñado una valiosa lección: "Sólo los más fuertes merecen vivir" y esos ni siquiera incluían a los Peris comunes y corrientes con poderes mediocres. No, solo aquellos que soportaran modificaciones a su genética debían sobrevivir.
Reiku sonrió de manera maquiavélica recordando; el primer Peri modificado había sido creado con la sangre del lobo, aquella que el anciano guardó con recelo por varios años hasta su inminente muerte. Y aunque había sido terriblemente doloroso no se arrepentía pues ahora tenía poderes bajo la manga que nadie conocería hasta muy tarde.
Sin embargo, la sed por ser aún más, por experimentar todos los poderes en su cuerpo era un anhelo que lo había llevado a donde estaba, eso y el odio infundado por los petulantes comentarios de aquél anciano, lo habían empujado a empezar con la familia de la flor...
Su flor, la debía traer de regreso; sabía que dentro de ella había más que el control mental y que si la lograba quebrar completamente, ella estaría a su lado para poder gobernar sin preocupaciones, sin más rebeliones estúpidas y sin Hong Kong fuera de su control.
Recordó a sus Mutis más especiales con enojo; Yue, el traidor junto con su hermana Saki... El amor los había hecho estúpidos y por eso tenía que erradicar esa enfermedad; años planeando la destrucción del heredero Li para que una niña enamorada arruinara todo, años quebrando a la flor para que un joven estúpido la ayudara a escapar por amor.
Y si esos dos se encontraban...
Las revisiones masivas habían sido un fracaso, pues Yue había hecho un último sacrificio y no había manera de que alguien reconociera a su flor... Sólo el lobito la vería como en realidad era, por eso no estaba en carteles de se busca ni su gente tenía una foto, porque era imposible reconocerla.
—Pero no te preocupes Hayato Kinomoto, pronto tendré de nuevo en casa a tu hermosa nieta —dijo mirando la foto de una chica con ojos verdes abrazando al anciano del cuadro, ex-dueño de la mansión.
Después de bañarse Sakura se encerró en su recámara el resto del día; le tenía miedo a Lien, a Syaoran y prácticamente a todos.
Tal vez su mejor opción era huir de nuevo y desaparecer... O terminar con todo, si ella moría se acababa la búsqueda, en unos años Reiku no tendría como renovar el control y se acabaría eso.
Era una idea que cada noche le pasaba por la cabeza pero antes de hacerlo quería liberar a lo que quedaba de su familia.
Escuchó que alguien tocó la puerta, pensaba fingir estar dormida, pero siguieron tocando con insistencia.
Sakura suspiró y se levantó a abrir, al hacerlo observó a Lien.
Él la vio palidecer así que levantó las manos en señal de que estaba ahí en son de paz.
—Espera, vengo a disculparme —le dijo antes de que Sakura cerrara la puerta.
Ella lo vio con algo de miedo y lo hizo sentir mal, se pasó la mano por el cabello con nervios.
—¿Podemos hablar? —le preguntó apenado.
Sakura estaba a punto de negarse, pero vio que Lien estaba arrepentido de lo que había pasado así que asintió lentamente y lo dejó pasar.
Lien entró y cerró la puerta detrás de él, Sakura sintió un ataque de pánico empezar a formarse dentro de ella al verlo hacer eso.
—Tranquila me quedo aquí si quieres —Lien le comentó, Sakura asintió y se sentó lo más lejos posible de él.
Lien suspiró avergonzado.
—Ok, lamento lo que pasó, no estás para saberlo ni yo para justificarme, es sólo que hubo un tiempo en el que estuve trabajando con Reiku, sé de qué es capaz y bueno... Aquí está toda mi familia... O al menos parte de ella —le dijo con sinceridad.
Sakura lo miró fijamente por unos momentos.
—Tenías miedo por Meiling.
Lien se sorprendió, ¿eran tan transparente?
Sakura sonrió un poco mirando al piso.
—Reconozco la mirada —le comentó recordando a Yue.
Lien no dijo nada y se sentó junto a Sakura, ella no se movió.
—¿Qué tan malo fue? —Lien le preguntó refiriéndose a la mansión.
Sakura no levantó la mirada.
—Me torturaba él directamente —susurró.
Lien inhaló con mucha pesadez, ahora se sentía el peor del planeta.
Sakura sacudió la cabeza y se secó las pocas lágrimas que se empezaban a derramar.
—No sé que quería que hiciera, nunca entendí que esperaba de mí, ya tenía mi sangre, ya sabía que no me podía controlar, ¿qué más quería? —le preguntó entre lágrimas, sentía como si estuviera hablando con Touya.
Lien no sabía que hacer, cuando él se unió a Reiku fue por convicción propia, sus padres tenían la absurda idea de los fundadores del movimiento, que los Peris eran un peligro y debían ser erradicados o puestos al servicio de los Normis... Hasta que su habilidad despertó al encontrarse con Meiling.
—Fui parte del ejército de Reiku por algunos años, un Peri persiguiendo a sus iguales —le contó sacudiendo la cabeza.
—Si los hay —murmuró Sakura pensando en Yuri.
Lien asintió con pesadez.
—Te hace preguntarte qué tan cuerda está la humanidad.
Sakura frunció el ceño.
—¿Qué te hizo desertar? —le preguntó con curiosidad.
Los Peris que servían a Reiku eran respetados y protegidos, sólo los más fuertes podían dominar. Reiku había infundido miedo a los Normis para que entregaran a los que eran diferentes, pero su objetivo real era tener un ejército de Peris fieles a él, quería destruir a los más débiles, dejando sólo una raza perfecta dominando la Tierra, los Normis no tenían la más mínima idea de cuál era el verdadero plan del tirano.
—Meiling —le respondió con una sonrisa melancólica—. Por mucho tiempo creí que era Normi, pues no tenía ninguna habilidad, pero en una persecución a los Peris me topé con ella y mi peculiar habilidad despertó de la nada, por la fidelidad demostrada a Reiku me pusieron de general junto con Yuri, participamos en la toma de Tomoeda —le contó con algo de culpa.
—Tiempo después los que participaron en la toma, Normis y Peris empezaron a morir de una supuesta epidemia —continuó.
Lien se quedó pensando un momento y se levantó la manga de su playera, Sakura vio la marca de las altos mandos de Reiku, estaba como borrosa y roja, eran tres espirales unidos en el centro. El símbolo de "perfección".
—Resulta que Reiku nos estaba matando lentamente por medio de esta marca. —Sakura lo vio sorprendida, Lien se bajó la manga y sonrió—. Pero el destino tiene una manera graciosa de hacer las cosas, mientras yo vagaba por las calles, delirando por la fiebre y a punto de morir, me encontré con Meiling y Tomoyo, nunca entenderé porque lo hicieron, pero a pesar de que Syaoran se opuso, me ayudaron.
—Pasaron semanas para que me pudiera recuperar, muchos días y varios antídotos; nunca me sentí "digno" de tanta atención, a veces en medio de mis delirios le pedí a Meiling que me dejara morir, pero ella nunca se apartó de mí —recordó con la misma sonrisa melancólica.
—Una vez recuperado pude haber regresado con Reiku y por sobrevivir, dirigir junto a Yuri, resulta que ni siquiera todos los Peris son dignos de servirle, por eso la marca nos estaba matando para probar quienes eran fuertes y con quiénes podía contar —comentó enojado.
—Pero estaba muy agradecido con Meiling y quería hacer cosas que la hicieran feliz, estaba seguro que pelear del lado de Reiku no era una de ellas —dijo algo triste.
Sakura no entendía porque le contaba su historia.
—¿Sabes que tienes una habilidad muy especial? —le preguntó en voz baja.
Sakura no dijo nada, sólo regresó su mirada al piso, no sentía que fuera especial, era algo malvado, ¿cómo puedes considerar el control mental algo bueno?
—Puedes ayudar a muchos con eso —Lien comentó pensativo—. Detener ataques, invasiones.
Sakura se quedó pensando unos momentos, tal vez tenía razón.
—¿No es actuar como él? —preguntó confundida.
Lien pensó un momento como responder de manera correcta.
—No, él usa eso para hacer el mal, tú lo harías para hacer el bien. —Sakura lo vio con algo de duda—. ¿Conoces tus otras habilidades? —preguntó.
Sakura lo vio sorprendida, luego desvió su mirada rapidamente.
—Yo... —empezó a decir pero no siguió.
Lien la vio con lástima, se notaba que le costaba confiar en la gente, y después de lo que había pasado entre ellos, no la podía culpar.
—Vi tu miedo cuando Tomoyo preguntó —susurró.
Sakura regresó su mirada a él unos momentos antes de suspirar.
—Sanar... Por eso no tengo marcas de las torturas —le confesó con tristeza.
Lien asintió lentamente.
—No te preocupes, nadie lo sabrá si así lo quieres. —Sakura asintió rápidamente—. Trata de no usarlo después de las sesiones con Meiling, se daría cuenta —comentó mientras se levantaba.
—¿Cuál es más segura usar alrededor de ustedes? —preguntó Sakura.
Lien pensó un momento.
—Sanar... Aunque si usas esa tendrías que hablar con Tomoyo.
Sakura asintió, le había dicho a Tomoyo que solo tenía una habilidad.
—¿Lien? —Sakura le llamó antes de que él abriera la puerta, él volteó—. Gracias —susurró sinceramente.
Lien le sonrió con amabilidad.
—Cuando quieras —le dijo y salió de su recámara.
Sakura sonrió, se sentía bien poder hablar con alguien que no la iba a juzgar y que aparte entendía lo que había pasado...
Mientras Lien se alejaba a su recámara unos ojos ambarianos lo veían, se dio cuenta de dónde había salido y sintió algo, algo que solo podía describir como enojo... y celos.
Syaoran veía planos y más planos, no lograba concentrarse.
Era de madrugada y no lograba conciliar el sueño así que se había puesto a revisar planos de armas.
En Hong Kong había un equipo dedicado a hacer armas para combatir a Reiku y su gente, pero todos los prototipos pasaban por sus manos para ser aprobados.
Dejó su tablet a un lado y se pasó la mano por el cabello, en algún momento les había dicho a Meiling y Lien que podían estar con quién quisieran; aunque la profecía decía que Lien debía estar con Kya y Meiling con Rei, pero al ver a Lien salir del cuarto de Sakura había tenido el impulso de recordarle que solo se debía dedicar a su pareja.
Bastante hipócrita de su parte.
Desde ese día en la cocina no dejaba de pensar en esa chica, la veía de reojo, ponía demasiada atención cuando hablaba, cerraba sus ojos y en su mente la veía.
Y era algo que lo asustaba, no entendía que estaba pasando.
Syaoran se quedó pensando y algo vino a su mente; no sabía que don tenía la chica, podía ser infiltrada de Reiku enviada a volverlo loco o a terminar lo que Saki no había podido.
Tendría que ser cauteloso, lo primero que iba a hacer en la mañana era hacer que la chica les mostrara su don.
No iba a caer en la trampa de Reiku dos veces.
Sakura despertó decidida a hablar con Tomoyo, así que después de cambiarse salió a buscarla, la encontró en la sala de pantallas platicando con Eriol.
—Tomoyo, ¿puedo hablar contigo? —le preguntó con nervios.
Tomoyo vio con incertidumbre a Eriol pero asintió, Sakura se veía muy nerviosa.
Iban a salir del cuarto cuando llegó Kya, y viendo feo a Sakura les dijo—: Syaoran nos quiere en la sala de entrenamiento —y se fue.
Eriol miró con confusión a Tomoyo y Sakura pero se levantó y siguió a Kya.
La de ojos amatistas vio con algo de preocupación a Sakura, si era lo que se imaginaba...
Meiling llegó de pronto por atrás.
—¿Les dijo? —preguntó refiriéndose a Kya, Tomoyo asintió, Sakura no dijo nada—. Bueno al mal paso darle prisa, ¿no? —les dijo tomando del brazo a cada una y caminó con ellas a la sala de entrenamiento.
Una vez ahí vieron a Syaoran quitando las colchonetas junto con Rei; Kya estaba recargada en la pared viendo con desconfianza a la de ojos verdes, Eriol veía confundido a su amigo el líder y Lien no estaba por ningún lado.
—¿Puedes pararte aquí? —Syaoran preguntó viendo a Sakura.
Ella vio con incertidumbre a Meiling y Tomoyo, después de lo del día anterior no le gustaba mucho esa sala que digamos.
—¿Lien? —Syaoran le preguntó a Meiling algo molesto.
Ella lo vio con irritación.
—Te equivocaste de mujer —contestó enojada.
Syaoran hizo girar sus ojos, volteó a ver a Kya.
—No soy su niñera —comentó revisando sus uñas con desdén.
Syaoran sacudió su cabeza y vio de nuevo a Sakura, ella no quería pasar pero no tenía alternativa, así que caminó lentamente y se paró donde él le había indicado.
—Tomoyo dice que eres Peri sin controlar —le dijo cruzando los brazos, Sakura asintió—. Bien, muéstranos tu habilidad —le ordenó en tono retador.
Por lo normal Sakura se hubiera sentido intimidada, pero en vez de eso se sintió molesta y miró con ojos entrecerrados a Syaoran.
—Esto se va a poner bueno —dijo una voz detrás de Meiling, ella volteó y vio a Lien comiendo pan tostado sin ninguna preocupación.
Tomoyo miró con ansiedad a Sakura, su habilidad era muy rara y se podía mal interpretar, sobre todo con lo que había pasado con Saki.
Sakura seguía viendo a Syaoran sin hacer nada.
—¿Qué esperas? —preguntó molesto cruzando sus brazos.
—Hay una diferencia entre ser líder y ser tirano —Sakura comentó molesta, Syaoran le sostuvo la mirada—. ¿Quieres saber cuál es?
Syaoran no le dijo nada, mientras más tiempo pasaba más se enojaba, empezaba a creer que tenía razón, que ella estaba ahí solo para terminar lo que Saki había empezado.
Sakura usó una técnica que Meiling había utilizado para tirarla el día anterior, con ella tiró a Syaoran al suelo, luego se sentó en su pecho y sacó una navaja de su pantalón, se la había dado Yue para defenderse, así que siempre la traía con ella.
Todos menos Lien y Tomoyo trataron de avanzar pero Syaoran estiró su mano y los rodeó con su escudo para que no interfirieran.
—La manera en la que pides las cosas —Sakura murmuró aún enojada y sin darse cuenta de lo que Syaoran había hecho alrededor de ellos.
Le hizo una cortada en la mejilla mirándolo fijamente a los ojos, Syaoran no se inmutó ni quitó el escudo, solo la observó con detenimiento, ni siquiera reaccionó cuando ella lo cortó.
Sakura puso la mano sobre su mejilla, una pequeña luz rosa se vio entre su mano y la piel de Syaoran, la cortada desapareció.
Sakura se levantó sosteniéndole la mirada, él se sentó y cerró su mano quitando el escudo.
Casi todos los veían sorprendidos.
—Ese es mi poder —Sakura susurró con enojo y salió de la sala sin mirar atrás.
—Les dije —Lien murmuró aún comiendo su pan como si nada hubiera pasado.
Tomoyo lo volteó a ver confundida, Lien le guiñó el ojo y le hizo con la cabeza una señal de que siguiera a Sakura
—Voy con ella —Tomoyo le comentó a Meiling la cual no dejaba de ver sorprendida a su primo.
No por lo que había hecho Sakura, si no por lo que había hecho él, impedirles involucrarse cuando ella bien pudo atentar contra su vida, era como si él supiera que no le iba a pasar nada.
—¿Qué fue eso? —Kya le preguntó molesta a Syaoran.
Syaoran sacudió su cabeza, ni él entendía que había pasado, sentía como si miles de hormigas caminarán en su mejilla, se levantó y cuando notó que Meiling lo iba a interrogar la detuvo.
—Ahora no Meiling —le dijo enojado y salió también de la sala.
—Tenemos competencia —Lien le comentó a Meiling en voz baja.
Ella lo vio incrédula mientras él se dirigió a la parte donde entrenaban con armas, tal parecía que Syaoran se había topado con una persona que lo iba a retar en todos los sentidos.
Listo! Todas actualizadas jaja.
Recuerden 5 reviews para nuevo capítulo ;)
Les gusta como está quedando?
A veces nos dan ganas de escribir la historia antes de esta, pero eso de escribir sobre Syaoran con alguien más como que no jajaja.
