hola a rodos los que han estado leyendo este fanfic, aqui les dejo el nuevo capitulo que espero disfruten muchisimo, gracias por sus review y espero seguir recibiendolos, dependiendo de ello actualizare, saludos a todos

por favor dejenme review es de importancia para mi. Gracias.

- - tus ojos son mis ojos - inukag -

capitulo XVII

Había empezado a imaginarse las peores cosas de la vida, todo era un caos la pelea entre Kikyo y Sango había terminado y escuchaba a Sango gritar desesperadamente el nombre de Kagome y la gente murmuraba si estaba muerta.

- ella esta bien – dijo Kouga que la tenia en brazos – cuando iba a caerse la detuve

Inuyasha la vio que estaba bien pero estaba llorando, se acerco a Kouga y se la quito de los brazos en un solo movimiento, el joven de ojos azules no hizo nada pues Kagome se aferro al cuerpo de Inuyasha como si de él dependiera su vida, Inuyasha estaba de pie con Kagome entre sus brazos la sostenía por completo como a un bebé pequeño

- ¡Kagome! – grito Sango junto a Miroku y traían a Kirara y se acercaban a Inuyasha - ¿esta bien? Esa arpía de Kikyo me las va a pagar

Inuyasha dejo a Kagome en el suelo de pie como ella se lo había pedido pero aun la tenía abrazada

- te la encargo Sango voy aclarar cuentas con Kikyo – dijo Inuyasha muy enojado –

- espera Inuyasha – dijo Kagome limpiándose las lagrimas – déjala, no me dejes por favor

Inuyasha se acerco a ella otra vez y la abrazo mientras que ella escondía su rostro en el pecho de él. Sango la veía y Miroku le limpiaba las lágrimas. Las personas habían empezado a irse ya solo quedaban algunos que no querían perderse detalle alguno de la situación pero Inuyasha se llevo a Kagome seguida por Sango, Miroku y Kouga para alejarse de la escuela.

- muchas gracias por ayudarme Kouga – dijo Kagome que estaba sentada a lado de Inuyasha en una de las bancas del parque – me asuste mucho empezaron a empujarme y solté a Kirara

- pero estas bien Kagome no paso nada malo – dijo él – no fue culpa tuya

- fue mi culpa Kagome – dijo Sango – si yo no hubiera empezado ese pleito nada hubiese pasado perdóname Kagome arriesgue tu vida

- no Sango tu me defendiste muchas gracias

- Kagome debo irme – dijo Kouga interrumpiendo – tengo unos asuntos que atender y estoy seguro que Inuyasha te llevara casa a salvo.

Kagome asintió y se despidió de su amigo, Inuyasha la dejo unos instantes con Sango y Miroku porque quería hablar con Kouga.

- oye espera – Dijo Inuyasha – te agradezco lo que hiciste por Kagome

- escucha bien perro – dijo Kouga de frente al chico – Ella te adora y espero que puedas cuidarla como es debido ella fue hoy por ti si algo le hubiera pasado seria tu culpa, la salve por ella porque es un ser magnifico no lo hice por ti.

Kouga se marcho del parque e Inuyasha no dijo mas, cuando regreso Miroku y Sango se despidieron y se fueron dejando solos a Inuyasha y Kagome.

- Kagome perdóname – dijo él – nunca estoy para protegerte, no estoy cuando me necesitas

- no fue tu culpa Inuyasha – dijo ella tranquilizándolo – yo… hice unas galletas para ti pero las perdí con todo el alboroto – dijo riendo – te prometo hacer… mas

Ella se callo escucho los sollozos de Inuyasha le dolía saber que él estaba llorando, se acomodo en el hombro derecho del chico y tomo sus manos.

- estoy bien Inuyasha – dijo Kagome – no te preocupes

- es que… si algo malo te pasa – respondió él – si llegara a sucederte algo yo me muero Kagome

- no digas eso Inuyasha – contesto ella – te prometo estar bien no debí ir a la escuela

- perdóname por no protegerte Kagome – expreso con dolor – esa Kikyo me las va a pagar

- ella no hizo nada – declaro Kagome – ella tuvo un problema con Sango y empezaron a discutir la gente se amontono querían ver la disputa entre las dos compañeras y pues me hicieron aun lado no fue culpa de nadie mas que mía por no tener mas cuidado

- también es mía por no haberte protegido – expreso molesto consigo mismo –

- Inuyasha no podrán cuidarme siempre – exclamo ella con su voz suave y gentil – debo aprender, voy a estar bien un día mi madre no estará y tu te iras formaras una familia y yo estaré bien esta ceguera no va a vencerme lo de hoy fue un accidente a cualquiera pudo pasarle por favor no estés mal

- yo siempre estaré Kagome siempre estaré a tu lado

- no Inuyasha… no estarás por siempre – pensó ella – estoy bien eso es lo que importa.

Inuyasha no articulo mas palabras se limito a seguir sentado a lado de la joven castaña.

- ¿inuyasha? – dijo Kagome – no le digas a mi madre por favor

- ¿Por qué? – pregunto –

- porque si se entera… ella no querra irse de viaje y yo no quiero interferir en su trabajo, por favor no le digas

- te quedaras en mi casa – dijo Inuyasha un poco mas relajado y en su voz se escuchaba mas alegre – sera un honor tenerte en casa podre estar mas cerca de ti y cuidarte mejor

- no tienes que cuidarme solo tu compañía esta bien

- mi compañía y mis cuidados por favor Kagome permíteme cuidar de ti – dijo casi rogando – por favor

- gracias Inuyasha – dijo sonriendo –

El paso su mano por el cuello de la joven y la atrajo mas hacia él dándole un bonito abrazo. – prometo no decirle a tu madre – le dijo al oído y provocando la risa de ambos.
Una de las estudiantes de Shikon no tama que estaba por ahí había visto aquella escena romántica entre los dos jóvenes y se había ido por la dirección contraria a la que se dirigía al principio.

- esto va a interesarle a Kikyo – susurro –

Tiro uno de los jarrones valiosos que su madre le había enviado por correo estaba furiosa por lo que había sucedido, se veía al espejo y podía ver en su rostro mas de dos rasguños que Sango le había puesto el timbre de su casa sonó y se dirigió a la entrada

- ¿Qué quieres? – le dijo a Tsubaki una de sus amigas de la escuela que por mucho tiempo había estado detrás de Inuyasha pero él jamás la acepto –

- traigo información que puede interesarte – le dijo entrando al departamento y sentándose en el gran sillón – es sobre tu amado Inuyasha

- entonces que esperas para hablar – le dijo Kikyo – date prisa

- nada es gratis Kikyo lo sabes bien – dijo extendiéndole la mano –

- te comprare tu vestido para el baile – exclamo – Habla de una vez Tsubaki

- vi a Inuyasha con la ciega y estaban muy abrazados al parecer mantienen una relación – dijo – así que ya sabemos quien será su acompañante de baile

- perfecto esa niña tonta no va a quitarme lo que es mío así que mas vale que se valla despidiendo del baile ella no asistirá.

Tsubaki y Kikyo rieron con ganas mientras empezaban a planear un plan para que Kagome no asistiera al baile de graduación.

- Dime un secreto – dijo Inuyasha ayudando a Kagome a meter algo de ropa a las maletas que se llevaría a casa de él – ándale solo uno y te diré uno yo

- estoy enamorada de ti - si te lo digo ya no será secreto – respondió riendo –

- bueno pero yo soy tus ojos así que formo parte de ti seguirá siendo secreto

- no lo creo – contesto - ¿no es mucha ropa?

- por mi llévate toda tu ropa y múdate por siempre – dijo mientras la tomaba por atrás de la cintura y ponía su cabeza en el hombro de ella respirando el olor a fresas que soltaba el cabello de la joven –

- que gracioso eres Inuyasha – dijo ella – hay que escoger unos dos pares de zapatos

- este vestido es lindo – dijo con un vestido color café y unos pequeños bordados de rosas blancas en la parte final – úsalo alguna vez conmigo ¿Qué tal el domingo? ¿Vamos al mar?

- ¿lo dices en serio? – Pregunto Kagome sorprendida - ¿Qué vestido es?

- uno café combinan con el color chocolate de tus ojos – dijo él – aun no respondes si vas conmigo a una cita el domingo

Él se acerco a ella y acaricio el cabello suelto de la joven mientras que ella se sonrojaba por la cercanía de él, de verdad que no sabia que estar así tan cerca hacia que su corazón se acelerara y sus piernas flaquearan para darle paso a un sonrojo que seguro era notable.

- claro que si Inuyasha – respondió como pudo para sentirse alzada entre los brazos de Inuyasha que se había puesto muy feliz y le daba vueltas en lo que ella reía y pedía que la bajara –

- aun no te salvas dime tu secreto – volvió a insistir con lo anterior –

- mi secreto es que tus ojos me parecen los más hermosos del mundo – dijo ella tiernamente –

- ¿de verdad Kagome? – dijo él y la chica asintió – tus ojos son también muy hermosos

- dime tu secreto – dijo ella que aun estaba sonrojada –

- yo pues – Inuyasha no quería responder pero se acerco aun mas hacia ella le diría su secreto esperaba que Kagome no se molestara asi que la tomo por la cintura y la atrajo hacia ella se acercaba a su oído para poder decírselo – mi secreto es… que tus labios son los mas suaves y perfectos labios que jamás bese… y que anhelo probarlos otra vez

Inuyasha llevo sus labios que sin haber terminado de hablar se acercaban a los labios de Kagome para después terminando de decir lo que se había estado guardando poso sus labios con los de la joven que desde hacia un tiempo venia quitándole el sueño y robándole los pensamientos, fue como el primer beso suave y despacio para que ambos disfrutaran de aquel momento mágico que una vez mas no quería que terminara, ella seguía el movimiento que él le indicaba con sus labios, Inuyasha pego mas su cuerpo al de ella como si con eso jamás pudiera alejarse de su lado, sintió el cuerpo perfecto de ella sus pechos pegados a él y como sus manos sostenía a la medida exacta su pequeña cintura; se habrían quedado así de no ser porque el aire se les terminaba.

- yo…

Inuyasha no menciono nada porque en ese instante la madre de Kagome toco la puerta y la abrió para entonces Kagome ya estaba a unos centímetros de Inuyasha con el rostro aun sonrojado pero recobro la compostura para no levantar sospechas e Inuyasha intento hacer lo mismo.

- hola Mamá – dijo Kagome – falta la ropa interior pero prefiero que en eso me ayudes tú – dijo riendo y haciendo que Inuyasha se pusiera rojo de la pena mientras Naomi reía alegre –

- yo hago eso, Kagome tu amiga Sango se encuentra abajo

Inuyasha y Kagome bajaron a la sala donde se encontraron a Sango que los saludo a ambos muy alegres y molestando a Inuyasha.

- ¿tu no tienes casa? – le dijo a Inuyasha – deja respirar a Kagome aunque ahora estará todos los días en tu casa eres demasiado suertudo mira que tener a nuestra querida Kagome a tu lado

- eres una molestosa – dijo Inuyasha sacándole la lengua y acomodando a Kagome en el sillón –

- pobrecita de ti amiga – dijo Sango – mira que tener que soportar a Inuyasha por dos semanas, cuanto vas a sufrir

Y empezó a reír mientras que Kagome se sonrojaba ella comprendía bien las palabras de la chica de cabellos negros pues era la única que conocía los sentimientos que ella sentía por Inuyasha no confiaba en nadie mas, Sango había sido su amiga por mucho tiempo y ahora mas que su mejor amiga era como una hermana para ella y la conocía mejor que a nadie.

- bueno Kagome el sábado iremos de compras y el domingo también para lo que falte – dijo Sango emocionada – compraremos tu vestido y tus zapatillas oh mi papá me dio la tarjeta para ello

- lo siento Sango – interrumpió Inuyasha – pero Kagome ya tiene una cita el domingo y no puede faltar

- ¡una cita! – grito Sango y kagome sonrio nerviosa - ¿con quien? No me digas que el joven Kouga te invito a salir que emoción Kagome tendras tu primera cita formal

- ¡no es con Kouga! – grito enojado Inuyasha – es conmigo

- ¿contigo? – pregunto Sango haciéndose la tonta la verdad es que ya lo sabia pero quería darle rienda suelta a los celos de su amigo para que de una vez se decidiera por sus sentimientos –

- si Sango el domingo saldré con Inuyasha..

Mientras Kagome y Sango conversaban sobre la cita Inuyasha se perdió por unos segundos en sus pensamientos

Tendrás tu primera cita formal recordó el joven

- su primera cit… yo soy su primera cita de verdad

- ¡Inuyasha! – Grito por enésima vez Sango – tengo minutos hablándote y no me escuchas

- ¿Qué quieres?

- ¿estas bien? – pregunto Kagome preocupada –

- si estoy bien Sango es una exagerada

- como digas Inuyasha – dijo Sango – esta bien que .el domingo saldrás con Kagome pero el sábado será toda mía

- iré con ustedes

- no puedes – dijo ella –

- ¿Por qué no Sango? – pregunto desorientado –

- porque eres la pareja de Kagome no puedes ver su vestido

- no lo veré yo las llevare y me quedare con Miroku por ahí paseando y después las regreso a casa y es mi decisión si no Kagome no va yo soy su cuidador – dijo sonriendo –

- eres insoportable – exclamo Sango – bueno Kagome solo vine a eso, saldré con Miroku a dar un paseo nos vemos el sábado ¿esta bien?

- claro Sango – dijo Kagome – hasta pronto y suerte con Miroku

Inuyasha acompaño a Sango a la salida y después regreso junto a Kagome para despedirse pues aun tenia algunas tareas que terminar y así entregar el lunes empezaban los exámenes y mañana era el ultimo día para entregar tareas pero al mismo tiempo sabia que después de clase su querida Kagome ya estaría en su casa.

- Gracias por el helado Miroku – dijo Sango –

- oh mi querida Sango tu sabes que a ti yo te doy todo lo que quieras

- no seas tan empalagoso y mentiroso Miroku – dijo Sango – sabes que si fuera asi no serias tan mujeriego

- no soy mujeriego son las chicas las que me solicitan –

- eres un coqueto

- Sanguito tu sabes que no es así yo solo tengo ojos para ti – dijo acercándose a ella –

- Miroku yo no soy como las que acostumbras y lo sabes – dijo molesta –

Miroku sonrió eso era lo que amaba de esa joven pero se lo diría en un momento especial.
A la mañana siguiente en el colegio Shikon no tama.

- disculpe que lo interrumpa – dijo una alumna de un grado menor – solicitan a Inuyasha Taisho en dirección

- ese cuento ya me lo se – dijo el profesor - hágame el favor de retirarse jovencita

- tengo una orden – dijo entregando el papel firmado por el director –

- salga señor Taisho

Inuyasha se dirigió a la dirección ya anteriormente había estado en ese lugar por alguna u otra razón antes se metía en problemas pero algo había cambiado en él asi que ahora no sabia porque tenia que acudir, llamo a la puerta y desde el otro lado le dijeron que pasara.

- me he enterado por algunos rumores que ha invitado a una persona que no es del instituto al fin de curso – dijo el director indicándole que tomara asiento – eso no esta permitido

- no es una desconocida – respondió él – creo que es una persona que tiene el mismo derecho a tener una graduación de hecho es una persona fenomenal que realmente lo merece

- ¿Por qué cree eso? – Dijo – no esta permitido si no es de esta escuela asi que cambie de pareja señor Taisho y no provoque mas conflictos

- es Kagome Higurashi

El profesor no respondió ella había llevado los trofeos de mejor escuela a esa escuela era una niña inteligente y que en efecto merecía estar ahí

- creo que es la que mas derecho tiene ¿no cree?

- en efecto eso es indiscutible – dijo – los rumores no indicaban que fuera ella

- hay personas en esta escuela que tratan de difamar la imagen de una persona tan altruista y respetable como Kagome – dijo Inuyasha empuñando las manos por no poder darle su merecido a le persona que estaba difamando a su amiga –

El director estuvo de acuerdo en que Kagome asistiera al baile de graduación e índico que el joven se retirara de la oficina, sin más Inuyasha salió de la dirección.

Kagome paso sus cosas ahora estaba en la mansión Taisho y la anciana Kaede la abuela de Inuyasha estaba a su lado, ambas se despidieron de Naomi y de Izayoi. Kaede ayudo a Kagome a indicarle algunas cosas sobre donde estaba la sala, donde dormiría y como se dirigía hacia allí aunque ambas sabían que Inuyasha estaría con ella ayudándole, indico donde dormiría Kirara y donde estaba el comedor y la sala.

- me da mucho gusto que estés aquí Kagome – dijo Kaede – eres una persona adorable

- muchas gracias señora Kaede – respondió – espero no incomodar mucho

- no lo creo – rio – en realidad Inuyasha estaba muy contento de poder tenerte en su casa si por él fuera te cuidaría día y noche para que nada malo te pasara, eres una persona muy importante en su vida eres esencial para él pero supongo que eso ya lo sabes

- bueno él también es una persona importante para mi – dijo Kagome que caminaba a lado de Kaede por el enorme jardín, Kagome podía sentir los diferentes olores como el olor a margaritas y a rosas, e incluso sintió el aroma a agua lo cual le indicaba que cerca había una alberca –

- sabes me sorprende la manera que puedes influir en él – dijo sentándola en una banca del jardín – en todo el tiempo que viví con ellos jamás lo vi bailar con una muchacha

- pero sabe bailar muy bien – dijo Kagome jugando con sus manos -

- porque es de familia tener que aprender modales y el baile es algo que esta incluido – dijo riendo – tu fuiste su primera pareja de baile, cuando aprendió fue conmigo y con Izayoi

- ambas son buenas entonces – dijo Kagome y sonrió – creo que nunca bailare tan hermoso como él y como ustedes aunque no las he visto ni siquiera a él pero pude sentir sus pasos exquisitos al moverse siempre al compas de la música

- puedo enseñarte tendremos mucho tiempo por las mañanas – le ofreció Kaede - ¿te gustaría?

- me encantaría señora Kaede – dijo emocionada – Así seré una buena acompañante el dia de la graduación y no tropezare al bailar

Ambas empezaron a reír mientras que se pusieron de pie y empezaron a cortar algunas flores para arreglar la casa mejor de lo que ya estaba.

- es una casa muy grande – dijo Kagome – no puedo verla jamás estuve aquí antes Inuyasha jamás me trajo nunca le pregunte las razones

- Antes Inuyasha tenía algunos problemas con su padre – explico Kaede – quizás esa es la razón

- no conozco al padre de Inuyasha no en persona – dijo Kagome – a Izayoi y a Seshomaru tuve la oportunidad de conocerlos en un festival aunque después Seshomaru se fue de Japón

- maneja una de las empresas es por eso que no esta aquí – dijo la abuela de Inuyasha – y su padre… él tampoco pasa mucho tiempo aquí por lo general es Izayoi la que esta aquí, tengo entendido que en la navidad Seshomaru y su padre regresaran

- señora Kaede ¿Inuyasha se parece a su padre? – pregunto con curiosidad –

- si en el físico pero en su corazón es tan noble como Izayoi – dijo – aunque mi hijo es un poco fuerte de carácter he de reconocer que Izayoi también influyo mucho en él, se conocieron cuando ambos eran unos niños pasaron por muchas dificultades pero al final su amor fue tan grande

- ¿dificultades?

- lo que pasa que mi hijo como ya te dije es de un carácter fuerte y a veces solía mal interpretar las cosas pero Izayoi le demostró que no había otro hombre mas que él y yo le advertí a Inu no Taisho que si seguía con esos celos la perdería y el entendió – explico – algo así sucedió

Kagome no pregunto más solo se sentía alegre de poder conversar con la abuela de Inuyasha.

- hola Inuyasha – dijo Kikyo que estaba recargada en la pared esperándolo y camino con pasos lentos y como de costumbre provocativos - ¿quieres venir a mi departamento saliendo de la escuela?

- no Kikyo tengo cosas que hacer – respondió – deja esas manías no son buenas

- antes no te importaba Inuyasha – dijo ella – de hecho te encantaba que te hiciera querer hacer… travesuras ¿lo recuerdas? Te gustaba venir a casa y hacer travesuras ¿Cuántas veces fueron? – dijo y lo beso –

- basta Kikyo – contesto separándose de ella – ya no es lo mismo

- ¡¿Qué cambio?

- no te importa

- ¡dímelo Inuyasha! – Exclamo indignada - ¡dímelo!

- ¡estoy enamorado! – grito con desesperación por la presión de Kikyo -