Como casi todas las noches, Law se desperto en medio de su sueño.
A veces, tomaba unos somniferos que su propio padre le habia recetado hacia ya muchos años como solucion temporal a su insomnio cuando era pequeño, teniendo que subirle la dosis a medida que iba creciendo y su padecimiento, en lugar de desaparecer con el tiempo superado el trauma de su madre, habia terminado por hacerse cronico. Generalmente, un par de esas pastillas eran suficientes para dejarlo muerto en menos de media hora y conseguir asi un sueño largo de muchas horas, pero el joven Law no era partidario de tomarlas a diario al igual que su mismo padre le habia aconsejado antes de que él tuviera conocimientos de medicina. La idea de dormir bien y mas de dos o tres horas seguidas era absolutamente tentadora pero, como todo, tambien el medicarse para conseguir ampliar el sueño tenia su parte negativa. Primero porque, cuando llegaba la hora de levantarse, a Law le costaba una barbaridad despertar al completo y despejarse plenamente, pasandose las primeras horas de la mañana mareado y somnoliento debido a la fuerza del medicamento. Segundo porque no era buena idea el tomar cada noche durante demasiado tiempo pastillas para dormir, que uno se vuelve adicto y ya no podra conciliar el sueño sin ellas, ademas que la dosis ya estaba lo suficientemente alta como para tener que aumentarla.
Aburrido y no sabiendo si levantarse, que a pesar de andar despierto de madrugada se estaba comodo y calentito en la cama, el joven Law se dio la vuelta, acomodando los brazos bajo la cabeza para admirar el techo.
Su padre partiria pronto y, entonces, toda aquella solitaria y enorme casa seria para él solo, saboreando ya el momento libre y agradable el muchacho bajo las sabanas. Quiza se desharia de los empleados del servicio durante un par de dias, que andaban deseosos siempre de unas vacaciones por muy cortas que fueran para ver a sus familias correspondientes o disfrutar de tiempo para si mismos. Asi, la casa de verdad seria para él solo y nadie andaria molestandolo, cuchicheando a sus espaldas o correteando de aqui para alla. Si bien no era un buen cocinero, Law sabia sobrevivir y estaba acostumbrado a andar valiendose solo por muchos empleados que tuvieran, que no le gustaba que otros hicieran cosas que él mismo podia llevar a cabo. El ser insomne le habia venido bien en cuanto a eso. Desde niño, cuando se depertaba en mitad de la noche y pululaba por la casa, no era partidario de despertar a los demas o molestar para que le hicieran de servicio. La idea de la independencia era tentadora y, a medida que se hacia mayor, cada vez mas, resultando que andaba cansado de un hogar familiar que no se le parecia en nada a eso: a un hogar familiar. Law ya no tenia familia. Su madre habia sido su familia y no estaba desde hacia mucho tiempo asi que, realmente, no habia nada mas que lo atase a aquella isla aparte de los recuerdos, cierta muchacha y la incertidumbre de hacia donde dirigir su futuro.
Su padre tenia ya poco que enseñarle, ademas, y el joven de los Trafalgar era un gran autodidacta. Ya podia considerarse a si mismo como un medico consagrado especializado, ademas, en la cirugia, habiendo él mismo sido quien trataba a numerosos pacientes de su padre en algunos viajes que hacian juntos en calidad de compañeros de trabajo o maestro y alumno, nunca como padre e hijo.
Si bien la comodidad y facilidades que tenia en aquella casa, donde nunca hubiera tenido porque esforzarse y dejarse transformar en un niño mimado y mezquino, estaban muy bien, la idea de abandonarla era aun mas interesante para Law. Su isla natal, tambien, comenzaba a hartarle al igual que el pueblo en si, cuyo unico aliciente y elemento interesante y digno de atencion era la joven Ninette. Igualmente, Law se dijo que, quiza con el tiempo, o bien acabarian cansandose el uno del otro o bien cuajaria la relacion hasta convertirse en otra cosa mas importante y necesaria, idea que le agradaba bastante, terminando por marcharse juntos hacia aun no sabia donde, seguramente.
Definitivamente, Law queria irse y lo haria pronto, aprovechando su juventud y buena forma para salvar las dificultades y mantenerse economicamente como medico. De todas formas, si este ultimo trabajo no le salia lo suficientemente bien, a Law no le daba demasiados remordimientos la idea de robar o llevar a cabo otras labores que requirieran mayor esfuerzo fisico y espaldas fuertes. Imagino entonces montones de oro, acumulado porque si, brillando el metal precioso como si fuera un objeto digno de los dioses. Solo eran cosas y Law lo sabia pero, extrañamente, la idea de acumular fortuna en alguna parte por, simplemente, saber que la tenia, se le hacia fascinante. Queria marcharse, empezar de cero y acumular el oro y la plata, y las joyas. Eso era mas interesante que un frio y ridiculo billete que nada decia, que no mantenia ese brillo y esa admiracion de los tesoros verdaderos, los que estan escondidos y tienen cientos y cientos de años.
Alli fuera, lejos de su isla, lejos del North Blue, habia lugares distintos, zonas deserticas, zonas tropicales y zonas incluso mas frias que su propio hogar. Diferentes formas de vida, culturas y estudios, ciencias avanzadas o primitivas, libros perdidos y antiguos esperando que alguien les soplara el polvo y los devolviera a la vida. Y el poder, la fama. Fuera estaba el mundo, y Law queria tener el mundo entero bien en su cabeza, bien en sus propias manos.
Si no fuera por Ninette y, antes, el recuerdo de su madre, hacia mucho tiempo que Law se hubiera marchado.
Quiza robara parte de dinero a su padre, pero tan solo para poder empezar con buen pie y no pasar demasiadas miserias, ademas que no queria depender de él mas tiempo ni vivir bajo sus alas. Cuando pensaba en marcharse, pensaba en hacerlo de verdad, cortando con todo. Pero estaba Ninette y Law no queria irse, que seguia atrayendole como un iman y obligandole a quedarse alli, apestado y aburrido, preso de una rutina constante sin ella proponerselo. Se tranquilizo y se dio paciencia con que, en un tiempo, ella querria ir con él o bien Law se cansaria y se atreveria a dejarla. De todas formas, a donde fuera que iria, Law sabia que se iria hacia el mar. Nunca se olvido de la sensacion provocada por el oceano en aquel viaje que hizo con su madre, durante el cual ella cayo por la borda y murio debido al impacto contra las helices del navio moderno. Disfrutaba de cada viaje con su padre como si aquello fuera lo mejor del mundo y, entonces, el joven Law se sentia mucho mas relajado, sociable incluso, curioso y feliz. Era increible e imposible de describir la sensacion de pequeñez frente a la inmensidad del mar, que parece infinito, sus aguas cada vez mas oscuras y la vida que habitaba en él, nadando oculta de sus ojos. Sentirte diminuto e insignificante pero a la vez un dios dueño de las aguas, era simplemente una sensacion indescriptible.
Por desgracia, los viajes con su padre siempre eran demasiado cortos y a Law le hubiera encantado que durasen eternamente.
Hundirse en el mar, como su madre. Hundirse en el mar y salir solo para coger aire y volver a sumergirse. Si no fuera por Ninette...
Ella tenia demasiado poder y él no podia contrarrestarlo.
Los pasos de patas nerviosas le hicieron elevarse un tanto sobre la cama, mirando hacia la puerta entornada al otro lado de la habitacion grande. Sabiendo de que se trataba, el joven Law encendio la luz de la mesilla de noche, colocandose sentado sobre la cama a la espera. Como si adivinara cuando estaba despierto y cuando dormia, el pastor blanco suizo grande empujo la puerta con una de sus patas delanteras, abriendose paso hacia la habitacion para dedicar toda su atencion de fiel animal a su dueño.
-Anouk.- Le dijo Law al animal con voz firme pero divertida, logrando que el perro blanco moviera la cola nervioso y le mirara demandante en cuanto escucho su nombre. -Ven aqui.- Dijo, y Anouk corrio veloz con una carrera corta para posicionarse junto a la cama como un rayo. Indicador, el joven Law palmeo un par de veces sobre el colchon, observando como el perro entendia a la perfeccion y se notaba realmente feliz con la idea. Que facil era ser perro, se dijo Law. -Vamos, sube.- Al ver que andaba preparandose y no saltaba todavia, el joven de los Trafalgar golpeo de nuevo con su mano el colchon, logrando que el nerviosismo y alegria del animal creciera un tanto.
Agachandose para coger impulso, Anouk finalmente salto torpemente, consiguiendo escalar hacia la cama tras un esfuerzo.
-Bien, buen chico.- Le felicito Law, logrando que nada mas estuvo el perro enorme a su lado comenzara a subirse sobre él y a tratar de jugar. -Estas viejo ¿Eh?- Ciertamente, hacia unos años que Anouk no tenia la agilidad de antes, pero seguia fuerte y tan energico como siempre. Cediendo a los deseos de su fiel mascota, Law agarro su cabeza para luchar un poco, llegando a morderle sin apretar una de sus orejas peludas como si él fuera otro perro mas. Entonces la cabeza blanca y suave de Anouk se escapo de entre sus manos, consiguiendo con buena velocidad alcanzar su cara. -Agh... No hagas eso.- Dijo el joven Law en cuanto el perro le babeo con un lametazo parte de la perilla que se habia dejado desde el año anterior y la mejilla derecha. -Siempre te digo que no me babees la cara. Es asqueroso.- Y la lucha comenzo de nuevo.
Continuaron jugando durante unos minutos, peleandose a ver quien cedia a sus empeños primero. Finalmente, hubo un momento de paron, agarrando Law la cabeza del perro blanco entre sus dedos para mirarlo a los ojos. Como hipnotizado, Anouk detuvo sus movimientos, correspondiendo a la mirada del ser humano amado y centro del universo para él.
Entonces Law le gruño perrunamente, consiguiendo que el verdadero animal despertara y le lamiera la nariz.
-Maldita sea.- Se quejo el joven, apartando la cabeza para huir de la boca de Anouk, que habia aprovechado el descuido para subirse encima de su pecho y volcarlo de nuevo sobre el colchon. Law se quedo quieto y laxo, como si estuviera dormido, cerrando los ojos con actuacion ante el ataque benigno de su mascota. Frenetico, Anouk le olisqueo nerviosamente el cabello, pateandole con sus patas grandes por el movimiento sin proponerselo. -Esta bien, esta bien... - Finalmente, el joven se dio por vencido, chasqueando la lengua despues para abrir los ojos e incorporarse nuevamente sentado. Feliz de que abandonara su extraño sueño falso, Anouk volvio a mover la cola, admirando como su dueño recuperaba la postura anterior. -Tu ganas esta vez.- Y de repente Anouk se quedo congelado.
En silencio y quietud repentina, el gran pastor blanco suizo produjo un ruidito quejumbroso, permaneciendo estatico en su poscion bajo la curiosa mirada de su dueño. Repentinamente y dando un respingo, el perro mayor salto de la cama al suelo como un rayo, acercandose a la ventana de la habitacion para mirarla fijamente y comenzar a ladrar ruidosamente.
-¡Chist! ¡Calla, Anouk!- Pero el perro no le hizo caso, soltando otro gemidito para regresar su atencion a la ventana y continuar con sus ladridos sonoros de perro fuerte. -¡Anouk! ¡Vas a despertar a toda la maldita casa!- Al ver que el animal continuaba en las mismas, girando la cabeza perruna para mirarlo significativo de vez en cuanto, Law tuvo que levantarse de la cama, dirigiendose con pasos pesados y fastidiosos hacia donde el animal ladraba sin parar. Quiza una ardilla o algun gato, que ya habia pasado anteriormente, penso suspirando el joven Trafalgar para abrir la ventana con intenciones de asomarse. Viendolo reaccionar y hacer caso de su llamado por fin, Anouk se callo, dejando escapar de vez en cuando algun gruñidito nervioso.
El viento gelido y congelado de la noche le golpeo la piel, conteniendo Law un escalofrio por andar ataviado solo con su pijama oscuro de algodon. Quiza una ardilla, o un gato salvaje.
O un gorrion.
Incredulo y abriendo los ojos como platos un instante, Law contemplo asomado a su ventana del segundo piso la figura oscura y quieta de una joven, levantando la cabeza la muchacha hacia donde él habia dado muestras de vida para mirar tambien.
¿Que diablos hacia Ninette alli, en plena madrugada, parada bajo su ventana?
¿Habia conseguido dormir, en realidad, y Law estaba soñando?
-¿Que diablos... - Murmuro, pero Anouk se adelanto y comenzo a ladrar con mas fuerza ante la presencia de extraños en su territorio.
-Hola, gato.- Dijo ella con un susurro lo suficientemente alto como para ser oido, sonriendole radiante y animosa como solo ella podia ser bajo su ventana.
-¿Que diablos haces aqui?- Law no queria ser antipatico, pero no pudo evitar la pregunta entre molesta y sorprendida. Si estaba aqui, significaba que habia recorrido aquel bosque de arboles desnudos durante la noche de frio infernal, caminando completamente sola en oscuridad hasta las afueras abandonadas y tetricas de la isla.
-Estaba recogiendo piedrecitas para golpear tu ventana... - Contesto la muchacha con su voz de campanillas, recorriendo el suelo con la mirada negra como si todavia buscara las nombradas piedras. Finalmente, se encogio de hombros, elevando la cabeza bonita de nuevo para mirarle. - ... pero luego recorde que no sabia donde se encontraba tu habitacion. Espere un poco y, entonces, vi una luz encendida y me acerque, el perro comenzo a ladrar y... - Pero Law la interrumpio velozmente.
-No me refiero a que estabas haciendo ahora mismo. Me refiero a que haces en mi casa, de madrugada.- Y es que debia estar loca, que se habia recorrido el bosque solitario poniendo en peligro su seguridad.
-Queria verte.- Respondio sin mas, arrancando de nuevo sobre el joven Law un pequeño atisbo de nerviosismo. Ciertamente, era peligroso y se habia arriesgado a lo tonto, pero Law no podia evitar el sentirse bien superada la sorpresa inicial de toparse con ella en plena noche, de pronto y de madrugada. Ante su silencio y mirada fija, la joven Ninette titubeo un poco, mordiendose el labio inferior durante un instante para hablar de nuevo. -¿Te molesta?-
-No, no me molesta... - Respondio el joven Law con sinceridad, agarrando a su perro del collar cuando lo noto revolverse nervioso junto a sus piernas por la presencia de extraños. -Lo que me escama es que te recorras tu sola semejante camino bajo el aire congelado. Podrias enfermarte.- Ella se rio.
-He venido abrigada.- Respondio contenta, abriendo los brazos y dando un vuelta sobre si misma para lucir el abrigo grande deportivo sobre su pijama calido.
-Si, y sola en plena madrugada.- Durante un instante, ella fruncio el entrecejo con una expresion graciosa de molestia, callandose algo velozmente ante su reproche para volver a mostrarse animada.
-Entonces, te pido que bajes a protegerme.- La idea estaba bastante bien y Law ya no podria dormir mas en toda la noche. Sin embargo, la situacion se le hacia divertida en parte, apoyando las manos sobre el alfeizar para mirarla curioso.
-¿No te dan miedo las garras del gato, gorrion?- Dijo el muchacho, consiguiendo que ella ampliara su sonrisa con gracia. Por desgracia, el gran Anouk decidio romper el efecto aprovechando el descuido de su dueño para ponerse en pie y comenzar a ladrar a traves de la ventana, estando a punto incluso de saltar debido a su motivacion de proteger la casa. Ninette produjo un gritito por el susto, llevandose las manos a la boca para acallarlo rapidamente.
-Las garras del gato no, pero si la mandibula del perro.- Exclamo la muchachita, aun con las manos en la boca mientras Law se dedicaba a luchar contra su mascota.
-¡Chist! ¡Anouk!- Le ordeno, agarrandole de nuevo del collar para tironear de él hacia el interior de la habitacion. -¡Quieto! ¡Sientate!- Ante la evidente molestia de su amo, el perro fiel y bien educado gimio bajo, obedeciendo a regañadientes y acomodandose sentado nerviosamente sobre el suelo de moqueta.
-¡Dios Santo, es enorme!- Exclamo la jovencita bajo su ventana, completamente incredula ante la vision repentina del animal. -¿Es tuyo?- Con curiosidad, la chica espero a que él se asomara de nuevo con impaciencia, pareciendo que de pronto le interesaba enormemente el tema del perro blanco.
-Si, es mio. Ha venido a entretenerme.- Respondio el joven Law, apoyandose de nuevo sobre el alfeizar una vez el perro grande parecio calmarse obediente.
-Oh... ¿Y bajaras tu para entretenerme?- Con suplica en la mirada y sonrisa pedigüeña de niña caprichosa, la joven Ninette espero, sabiendo que la respuesta seria afirmativa.
-¿Como el bufon de la corte al que la caprichosa princesa le exige diversion?- Pero a Law le gustaba hacerse de rogar, cuestionando aquello mientras levantaba una ceja esceptica y seria, divertido por dentro en realidad.
-O como el heroico caballero andante de brillante armadura, si lo prefieres.- Ninette sabia encandilar a la gente, tambien, guardandose las manos en los bolsillos para mirarle graciosa.
-Prefiero ser el brujo malo.- Respondio Law, dejando salir una sonrisa vaga y algo chulesca, pero divertida. Por primera vez, ella no reacciono extraño ante su expresion.
-Entonces baja, oh, brujo, utilizando tus poderes de magia negra.- Ninette no iba a darse por vencida, pidiendo en una actuacion solemne su compañia de nuevo. -No querras que alguien descubra al gorrion y lo capture para encerrarlo en una jaula ¿Verdad?-
-Espera ahi callado como un buen pajarito, entonces.- Le dijo el joven Law con broma pero, a la vez, con un deje de seriedad, indicandole a ella que guardara silencio y no fuera muy ruidosa. No es que a Law le importara realmente andarse con secretos en cuanto a sus encuentros con la muchacha, pero no tenia ganas ni intencion de escuchar mas cuchicheos y de que le formularan preguntas personales. Igualmente, con un intento de charla por parte de su padre tenia suficiente.
Convencida, la muchacha bajo su ventana asintio, observando como él desaparecia de nuevo en el interior de su habitacion.
Con algo de impaciencia por su naturaleza nerviosa, la joven Ninette curioseo con la mirada el ambiente nocturno de suelo nevado y escasa vegetacion reseca, pululando un poco por el lugar para mirar de reojo y cuidadosamente, como si pudiera ser descubierta y fueran a molestarse con ella, la casa inmensa que tenia en frente. Se fijo bien en que la habitacion de Law estaba en el segundo piso, aprendiendose la direccion a la que daba su ventana para futuras visitas sorpresa. Picara y divertida, Ninette contuvo una risilla que quedo en una sonrisa cerrada, encogiendo un tanto los hombros por la carcajada que no habia salido.
Y de repente sintio algo a su espalda rozandole los hombros.
-¡Ah!- Ninette grito con el corazon a mil kilometros por hora, girandose sobre sus propios pies con expresion de susto. Debido a la vuelta no pensada y repentina, la muchacha dio un traspies en la nieve resbaladiza, siendo sujetada su cintura por un brazo delgado pero fuerte de Law antes de que se callera de espaldas.
-Creia que no tenias miedo.- Dijo él bajo un abrigo largo y oscuro con expresion falsamente sorprendida, riendose de ella mientras aun soportaba facilmente su escaso peso a medio caer. Con la respiracion agitada y una expresion de sorpresa desagradable invadiendo sus bonitas facciones, Ninette se quedo en silencio, notando sus dedos largos en la cintura sosteniendola con seguridad.
El corazon de Ninette continuo latiendo deprisa, muy deprisa, y la muchacha supo entonces que no era solo por el susto por lo que bombeaba a tal velocidad.
-Que susto me has dado... - Dijo ella, porque se vio en la necesidad de romper el encanto que la habia pillado desprevenida y sin preparar, llevando a cabo una sonrisilla insegura y levemente temblorosa. -No se puede uno acercar silenciosamente a una muchacha en plena noche.-
-Tampoco deberia la muchacha haber venido sola de madrugada.- Law no la soltaba y ella no se movia, permaneciendo ambos en aquella posicion. Cargar con parte del peso de Ninette era una sensacion extrañamente agradable, se dijo el joven, notando ligeramente a pesar de las capas de ropa la forma pequeña de su cintura, su nerviosismo y el calor de su cuerpo. Penso que, quiza mas adelante y en otra ocasion, estaria bien cogerla en brazos.
-Bueno, cierto... - Asintio la muchacha con su sonrisita aprendida para aplacar los momentos complicados, no atreviendose a moverse de lugar por algun motivo extraño y desconocido. - ... pero ya estas aqui para protegerme.- Una sensacion comoda y calida invadio la escena, notando la muchacha como sus dedos largos y precisos afianzaban el agarre para asegurarlo de nuevo. Se estaba a gusto y Ninette se dijo que dejarse cargar por Law era una cosa agradable.
Y, de repente, el sonido de unos pasos a todo correr rompio la magia y el embrujo se deshizo, causando que la muchacha Ninette diera un respingo por el sonido. Con mirada asustada y sorprendida, la joven observo a la espalda de Law la figura de lo que, sin duda, era un perro enorme y blanco que se dirigia hacia ellos a toda velocidad, causando que la joven soltara otro gritillo agudo.
-¡Ah! ¡No!- Exclamo Ninette en cuanto comprobo que el perro inmenso y blanco estaba a menos de medio metro de ella y la miraba, ademas, fijamente, dejando claro que era una desconocida y que estos no le agradaban demasiado. Rapida como un rayo la chica se incorporo en pie sobre la nieve, escondiendose a la espalda de un divertido Law para agarrar sus hombros, hacerlo girarse y encarar al perro, que comenzo a ladrar nerviosamente. -¡No dejes que se acerque, por favor!- De espaldas a ella, Law dejo escapar una risa profunda y ronca.
-No hace nada.- Dijo tranquilo y seguro de sus palabras, notandola graciosamente tensa y agarrada a sus hombros con desesperacion.
-¡Esta ladrando como un loco!- Exclamo Ninette, asomandose un momento para volver a esconderse al observar como el gran pastor blanco no dejaba de ladrarla e intentaba rodear a su amo para encontrarse con ella.
-Es un poco arisco con los desconocidos, pero solo amenaza.- Ciertamente, la situacion era divertida y notarla pegada a su espalda en busca de proteccion le hacia sentir realmente bien.
-¡Es inmenso!- Como si fuera una respuesta suficiente y explicacion total del miedo que sentia, la muchacha grito de nuevo en cuanto el animal estuvo a punto de encararla, siendo esto evitado por un apreton a los hombros de Law que le hizo impedirlo.
-O tu muy pequeña.- Y, para colmo de males, Law parecia que se lo estaba pasando en grande.
-¡Pues con mas razon! ¡Para mi es un caballo!- El perro ladro con mas fuerza y ganas de imponerse, rodeando al muchacho y haciendo que este lo siguiera, que ya lo andaban mareando. -¡Oh, Law, por favor, cogelo! ¡Cogelo, por favor! ¡Me da miedo y no le gusto!- Finalmente, el joven Trafalgar se dijo que habia sido suficiente y que ella empezaba a pasarlo mal de verdad, inclinandose un tanto para alcanzar el collar del animal y agarrarlo en pleno movimiento.
-¡Anouk!- Le dijo con firmeza, tironeando del collar una vez para centrar su atencion perruna sobre él y que dejara a la intrusa en su territorio. -¡Quieto, Anouk!- Tuvo que luchar un poco con él, logrando que obedeciera pronto en cuanto el perro comprobo que su dueño acabaria por enfadarse si continuaba. -Eso es, quieto.- Anouk se detuvo aun firmemente apresado por la mano de su dueño, atreviendose la muchacha Ninette a asomarse tras sus hombros para mirar curiosa pero con precaucion. -Quieto... buen chico.-
-¿No muerde?- Cuestiono ahora que el perro parecia mas calmado, de puntillas para asomarse tras el hombro de Law.
-No, solo se dedica a ladrar a quien no conoce. Es normal.- Tampoco habia hecho él demasiados esfuerzos por conseguirlo sociable, que lo paseaba solo por el terreno inmenso y nevado que tenian alrededor. -Ademas, esta viejo y se cansara enseguida.-
-Oh... - Repentinamente, ella parecio perder parte del miedo para sustituirlo por una especie de compasion lastimosa, dedicando sobre el perro ahora sentado y pendiente de su dueño una miradita triste. -¿Cuantos años tiene?-
-No lo se, quiza 10 años o alguno mas.- Respondio el joven Law encogiendose de hombros con resignacion.
-¿Es tu unico amigo?- La pregunta de Ninette fue algo incomoda, consiguiendo un silencio corto y una pequeña tension por parte de un Law que aun hacia de barrera entre ella y el animal.
-Si.- Respondio finalmente el joven, decidiendo que aquel momento ya habia durado demasiado. -¿Que quieres hacer, gorrion?- Girando la cabeza un tanto para mirarla, la joven aludida dio un pequeño respingo de sorpresa, pendiente y pensativa como habia estado mirando al enorme perro blanco.
-Pues... nada especial.- Confeso finalmente, dando un pasito lateral y cauteloso ante la idea de abandonar su lugar seguro. -Paseemos.-
-Pasearemos, entonces.- El muchacho asintio, dispuesto a moverse bajo la atenta mirada tanto de la muchacha como de su mascota.
-Pero... - Repentinamente, Ninette no le dejo moverse, señalando un instante temblorosa y preocupada al animal grande. - ... el perro... -
-No te preocupes por Anouk.- Respondio Law, no consiguiendo cambio en el temor y actitud insegura de la muchacha. Resignado a la situacion, Law analizo los alrededores, agachandose hacia el suelo de nieve blanca para alcanzar la primera rama perdida que encontro. En seguida, el perro abandono su posicion sentada para posarse en sus cuatro patas en cuanto observo sus movimientos, comenzando a menear la cola nervioso y emocionado. -Eh, Anouk.- Dijo el joven, logrando que el perro reaccionara inquieto de un lado a otro. -Vamos, cogelo.- Y, sin mas, Law lanzo la rama perdida, haciendo que el gran Anouk enseguida se lanzara a su recuperacion. -¿Ves, niña? Él se entretiene enseguida.-
Algo mas calmada pero no del todo satisfecha, Ninette asintio insegura, comenzando ambos a caminar hacia ninguna parte en concreto mientras vigilaba a Anouk de reojo, que los siguio de lejos correteando con su nuevo juguete de un lado a otro. Paseando, ambos jovenes recorrieron un buen trecho del lugar solitario, alejandose cada vez mas de la casa para internarse en el bosque pequeño de arboles desnudos completamente en silencio. Esto era algo normal en el joven Law, pero no asi ocurria con Ninette que, extrañamente, habia permanecido muda y pensativa mientras caminaban, dedicando sobre el muchacho miraditas esquivas que parecian analizarlo con preocupacion. Al principio, Law penso que era algo comodo y digno de disfrutar, resultando que a medida que pasaba el tiempo comenzaba a sentirse raro que ella, quien tanto cotorreaba, no pronunciara si quiera una palabra.
Law se aguanto un suspiro de fastidio, sabiendo que no podia evitar el preguntar y prepararse para una charleta de las suyas.
-¿No va a piar el gorrion esta noche?- Dijo el muchacho, logrando que ella por fin le mirara con aquella expresion tristona y preocupada que no le gustaba nada. -En la tarde, parecia muy contento.- Ninette se mordio el labio inferior en signo de que algo le estaba preocupando o se le hacia complicado, gesto que Law ya comenzaba a conocer.
-Es que ahora el gorrion esta triste.- Confeso, suspirando melancolica para, repentinamente, lanzarse contra su brazo y tironear de él un par de veces suaves en busca de total atencion. -Triste y preocupado.-
-¿Que ha pasado?- De verdad que Law queria saberlo, sintiendose extraño pero a la vez agradable el interesarse por el estado de otra persona. Era una situacion nueva que no se le hacia molesta en absoluto y, ademas, tampoco podia evitarlo, que comenzaba a resignarse en cuanto a su falta de control cuando ella estaba cerca.
-Mi madre lo sabe.- Dijo Ninette, aun agarrada a la manga de su abrigo negro. -Sabe que vienes a buscarme todos los dias desde hace dos semanas.- Law tuvo que contener una risotada ante su expresion preocupada y tensa, intentando por todos los medios el tomarselo minimamente en serio.
-¿Y que ocurre con eso que te haga sentir tan triste y preocupada?- No hacian nada malo y Law hasta se sorprendia a si mismo, siempre tan paciente y cuidadoso con la preciosa Ninette. No le habia pasado nunca antes con nadie, claro que tampoco nunca antes habia mostrado obsesion semejante por cualquier otro ser humano, exceptuando a su madre hacia muchos años.
-Oh, Law... tan arrogante y despreocupado... - En mitad reproche mitad resignacion, la joven Ninette pronuncio aquellas palabras, soltando finalmente los dedos pequeños y delgados de la manga de su abrigo. No sabiendo realmente como explicarlo, la muchacha dedico una mirada al cielo, contemplando las nubes negras en la noche que cubrian la mitad de las estrellas. El ambiente era humedo y de frio agobiante, lo que era presagio de tormenta inminente. Ninette espero que no les pillara de lleno una ventisca cargada de nieve. -Mi madre lo sabe y no le ha gustado... no le ha gustado en absoluto. Esta noche, cuando llegue a casa despues de dejarte en el camino, nos sentamos juntas en la cocina y decidio confesarmelo, que habia descubierto el secreto y parecia realmente preocupada, triste y enfadada.- Dijo la muchacha tristemente, pareciendo a la vez molesta por su falta de cuidado y ausencia de ganas por tenerlo. -Tambien hablamos de otras cosas... complicadas... - Ninette se mostro mas reflexiva y triste tras aquellas palabras, sacudiendo la cabeza un par de veces para regresar a su tipica actitud y patear el suelo de nieve una suave vez. -Ella ha dicho que todo esta bien, aunque me ha advertido como si fueras alguna especie de monstruo que se transformara en lobo cuando brille la luna llena.- Ante esto, el joven Law no pudo evitar soltar una risa, sintiendose incluso orgulloso de semejante descripcion.
-Entonces, ¿Que problema encuentras?- Cuestiono, sabiendo que no podia ser tan solo el conocimiento de su madre lo que la tenia tan preocupada y tristona.
-Mi madre es una buena mujer y nunca se le ocurriria hacer algo que pudiera dañarte.- Entonces, esa era su preocupacion. Que tierna, Ninette, y divertida a la vez. A Law le estaba gustando sentir que andaban preocupandose por él aunque no encontrara motivos para temer nada. -Pero Law... Lo saben en el pueblo y ya sabes que las noticias alli vuelan y, al final, lo saben hasta los ratones de las casas.- Dijo Ninette, volviendo a agarrarse a la manga de su abrigo con ambas manos y tironear con mayor insistencia, indicandole claramente que se detuviera para mirarlo con ojos brillantes y preocupados, suplicantes y tristones.
-Te quieren mucho.- Contesto el joven Trafalgar como respuesta, buscando tranquilizarla y perder el temor por su seguridad. Claro que la querian mucho, Law veia imposible no hacerlo. Ninette era maravillosa, preciosa y adorable.
-¡Ay, pero si no es por mi por quien me da miedo, gato!- Exclamo la muchacha, chasqueando despues la lengua por la incomprension de él. -Es por ti. A mi se que no me ocurrira nada malo, pero tu mismo lo has dicho. Tu no les gustas, te tienen miedo y sospechan de ti todo el rato... Si me quieren mucho, la gente podria decir cosas tan horribles y reaccionar de maneras tan desagradables que... - Pero Law ya no pudo contener una carcajada corta y jocosa, haciendo que ella callara rapida y sorprendida.
-¡Oh, cuantas cosas dirian!- Exclamo el joven con notable ironia, demostrandole la poca importancia que tenian los cuchicheos o rumores. Si le hubieran interesado o afectado lo mas minimo, hacia tiempo que Law seria preso de la mas horrible de las depresiones ¿Que importaba lo que pudieran decir o pensar un puñado de paletos y gentes mediocres? Es mas ¿Que importaba lo que pudiera decir cualquiera que no fuera Ninette o él mismo? Law no era de esos que se empeñan en guardar las apariencias y tampoco se habian empeñado nunca en que lo hiciera, como ocurria con Ninette.
-¿No te importa?- Sus ojos oscuros se abrieron como platos, observandole incredula. -Que digan cosas horribles y que siempre piensen mal de tus acciones... - Repentinamente, ella adopto una expresion de terror, apretando aun mas con sus dedos la tela de su abrigo. -¿Y si reaccionan de forma mala? El padre de Alexander te la tiene jurada desde que... - Pero Ninette no queria tensar aun mas la situacion, decidiendo callarse aquel momento que nada agradable habia sido. Ademas, recordarlo no era una buena idea si tenia en frente al mismo que lo habia, en parte, causado. - ... desde ese dia... - Se limito a decir, segura de que él entenderia. - ... y en el pueblo los hombres se apoyan y se muestran complices todo el rato. Para ellos, eres una amenaza, y si mi padre se entera... - Ninette enmudecio ante la idea, liberando una de sus manos pequeñas para recogerse nerviosamente parte de su melena azabache y lisa tras la oreja. -Si mi padre se entera, no se que va a ocurrir ni como reaccionara.-
-Eres su pequeña hija, es comprensible.- Pero Law no parecia haberse contagiado de esa preocupacion y temor de Ninette, limitandose a decir aquello como si fuera lo mas evidente del mundo con un encogimiento de hombros.
-¡Pero no son solo celos de padre!- Asi que, habia algo mas que la tenia en aquel estado raro, volviendo a apretar con insistencia Ninette la tela de su abrigo. -¡Siempre estan con que encuentre un buen chico! Yo se que es normal que un padre se muestre celoso o no quiera que su hija le abandone por otro hombre, pero el mio, aunque se pondria triste al principio, se que lo ve como algo que ocurrira tarde o temprano y estara bien mientras se trate de algun buen muchacho del pueblo... ¡Pero no tu! ¡Tu nunca! Tiene que ser un buen muchacho con el que este segura y vaya a encargarse de mi, que se encargue de mi todo el rato y, si no, su madre... - Ninette comenzo a ponerse nerviosa, ahogandose un tanto su voz por lo que, sin duda, iba a ser un llanto inminente. Law no sabia como reaccionar al respecto ante las lagrimas de una jovencita, decidiendo que mejor seria dejarla desahogarse aunque no supiera ya exactamente de que estaba hablando ni que la hacia sentir de semejante forma. -¡No se que va a pasar! ¡Yo no quiero que esten tristes ni quiero disgustarlos tanto! Pero es que a la vez quiero hacer otra cosa y quiero hablar contigo, y me gusta estar contigo y que me vengas a buscar a la salida de las clases de baile, despues de estudiar, y que me acompañes hasta casa. Pero, entonces, diran que soy una inconsciente y que es un capricho que se me pasara pronto y que necesito alguien que ande pendiente y me de seguridad y... - Entonces, justo cuando Ninette parecia que, ahora ya si, iba a comenzar a llorar, una gota de lluvia cayo del cielo nocturno y nublado sobre su nariz.
Desconcertada y perdida por su extraña confesion a medias que le habia salido del alma, pues ni ella misma sabia realmente lo que pensaba al respecto de todo, la muchacha miro hacia arriba, llevandose los dedos delgados hacia la zona que habia sido mojada.
Un par de gotas mas cayeron y Law no pudo evitar el hacer lo mismo que ella, admirando el cielo nublado y tormentoso.
Y comenzo a llover de pronto de una forma torrencial.
Empapandose de repente, ambos muchachos se quedaron en silencio sin saber que decir al respecto, sorprendidos por la lluvia fuerte de la que nada se escapaba. Ninette, una vez recapacito lo que estaba ocurriendo, abrio los brazos en cruz y elevo el rostro con los ojos cerrados y una sonrisa radiante para mojarse entera y disfrutar de la sensacion al completo.
Entre admirado, sorprendido por su reaccion y enfriado por la lluvia, Law miro a Ninette como si fuera una aparicion de otro mundo. Aun, tras dos semanas de acercamiento por fin, seguia pareciendo irreal en innumerables ocasiones. Como un sueño.
-¡Es el calor! ¡Viene el calor!- Exclamo la muchacha con una felicidad desbordante, anunciando la estacion mas calurosa el momento en que la lluvia sustituia a las nevadas. Bueno, calor no se le podia llamar, precisamente, porque nunca alli habia llegado a hacer semejante temperatura, pero si era cierto que los grados ascendian un tanto y el frio aminoraba. -¡Viene el calor!- Repitio Ninette con la cara elevada hacia el cielo y los brazos en cruz, ya completamente empapados y calados hasta los huesos ambos muchachos.
-¡Vamonos!- Por suerte, Law seguia manteniendo la cordura, teniendo casi que gritar debido al ruido ensordecedor de la lluvia torrencial.
-¡¿Que? ¡¿Por que?- Exclamo ella elevando tambien la voz debido al sonido fuerte, mirandole finalmente con total sorpresa por semejante indicacion. Ella queria disfrutar de la lluvia y la llegada del verano.
-¡Si nos quedamos aqui quietos, bajo la lluvia, empapados y con este frio, acabaremos enfermos!- Ninette iba a hacer caso omiso y a intentar convencerlo, pero rapido recordo que Law era medico y que, mas que seguro, sus consejos de salud no serian erroneos. A regañadientes, la muchacha bajo los brazos con el cabello negro empapado cayendo por todas partes y pegandose a su frente y mejillas, recordando debido a las palabras de Law el frio que hacia. -¡Vamonos, te acompañare a casa!- Dijo, consiguiendo que ella se notara preocupada. Sin embargo, ante la mirada del joven y sabiendo que seguramente se mantendria en sus trece, Ninette asintio a regañadientes. Entonces, a Law le vino una cuestion curiosa a la cabeza de pronto. -¡¿Como diablos te han dejado salir de tu casa a estas horas?- No pudo evitar tensar los hombros por el frio y la lluvia, pareciendo que él tambien andaba pasandolo bastante mal.
-¡No me han dejado!- Respondio ella con una sonrisa divertida, soltando una risita picara y cantarina. -¡Me he escapado por la ventana de mi cuarto!- Maravilloso, penso Law ironicamente.
-¡Como sea, vamonos de aqui!- Y es que estaban ya encharcados en menos de dos minutos bajo la lluvia, sintiendo el joven Law como el agua habia inundado sus botas de montaña y calado sus calcetines.
-¡¿Que pasa con Anouk?- Cuestiono ella preocupada, recordando repentinamente que el animal habia desaparecido de pronto durante su paseo nocturno.
-¡Anouk estara bien! ¡Sabe volver a casa el solo y lo hace en cuanto anda cansado! ¡Se escondera en los establos!- Law sabia que su perro andaria, ahora mismo, mucho mas comodo y caliente que ellos dos. -¡Ahora, vamonos de una maldita vez!- Ninette desperto, asintiendo una vez rapida para comenzar a correr camino a su pueblo, prontamente seguida por el joven Law.
A la carrera rapida, ambos jovenes recorrieron parte del camino el uno junto al otro, empapandose cada vez mas por la lluvia. Debido al agua de mas alta temperatura a pesar de que era fria, la nieve comenzo a reblandecerse, haciendo del terreno algo mas dificultoso, embarrado y resbaladizo. Law no era torpe, en absoluto lo era, apenas alguna vez se le caia algo de las manos o tropezaba. Era de grandes reflejos, mejorados encima con el entrenamiento y los ejercicios de pelea.
Pero debia ser que el dia no estaba por la labor de dejar que las cosas ocurrieran como siempre.
Por el terreno peligroso y traicionero, Law se escurrio sobre la nieve cada vez mas deshecha y embarrada, dando un traspies y cayendo de espaldas repentinamente bajo la lluvia. Como reaccion instintiva, Ninette solto un gritito y se lanzo hacia él, agarrandole del brazo como intento de evitar su golpe y consiguiendo, como era evidente, no poder con su peso y caer detras.
La espalda de Law se estrello contra el suelo con un ruido de salpicar y de golpe sordo, produciendo el muchacho un quejido ronco sin poder evitarlo por el impacto doloroso en la espalda. Para empeorar aun mas su dolor, Ninette cayo sobre su pecho con fuerza, haciendo que perdiera la respiracion un segundo y volviera a gruñir una vez recupero el aliento.
Ella se apoyo sobre sus manos para evitar que cargara con su peso al completo y comprobar el estado del muchacho accidentado, comenzando la chica a reir divertidisima en cuanto le analizo aun tirada sobre su cuerpo.
-¡Estas lleno de barro!- Exclamo Ninette con gracia y entre carcajadas cantarinas, consiguiendo que el joven Law se revolviera un poco dolorido por el golpe reciente y elevara uno de sus brazos con intenciones de mirarlo. Una vez lo hizo, se dio cuenta de que tenia razon, analizando la sustancia sucia y pegajosa que se habia adueñado de casi todo su abrigo, pantalones, zapatos y, posiblemente, tambien parte de su cara. -Gato embarrado.- Y cuando escucho su voz sin necesidad de que gritara, Law se percato de lo cerca y pegados que estaban, no pudiendo evitar el acomodar la cabeza contra el suelo de nuevo al sentirla sobre él, calida, pequeña y blandita a pesar de la lluvia. -Espera... - Dijo ella, elevando uno de los brazos que utilizaba como apoyo para llevarlo hasta su cara con suavidad. Como habia puesto las manos sobre la superficie de mezcla de nieve y barro, Ninette flexiono el codo, utilizando la manga de su abrigo deportivo para pasarla suavemente por su cara. Con cuidado limpio la suciedad de su rostro de muchacho joven, consiguiendo que Law se dejara hacer gustosamente y cerrara los ojos con fuerza en cuanto la manga paso por alli, evitando que la tierra atravesara sus parpados. -Ahora si que pareces un gato salvaje, todo lleno de barro y cerrando los ojos fuerte cuando te acarician.-
Law hizo una expresion de sonrisa cerrada un segundo por la comparacion divertida y logrando que ella, una vez mas, no se notara extraña ante su muestra verdadera de animo.
Bajo la lluvia torrencial, Ninette se acomodo sobre él un poco, llevando una mano pequeña de dedos largos y delgados hacia el cuello de su abrigo para juguetear con la prenda. Era un momento maravilloso, se dijo Law, que apenas si podia pensar en otra cosa que no fuera ella y la sensacion de su cuerpo sobre el suyo, en sus dedos contra la tela y en su risa, sus expresiones, charlataneria, caprichos, dulzura y voz cantarina
Dejandose llevar por la situacion, que apenas si reaccionaba por razonamiento logico y ni podia concebir que todo aquello estuviera pasando de verdad, Law llevo una mano hacia el rostro de expresion perdida de ella para colocar algo de su cabello empapado y despeinado tras una de sus orejas. Ninette era de verdad, porque la habia tocado y era de verdad.
Que dulce parecia incluso de semejante manera, empapada por la lluvia, despeinada y vestida con su pijama bajo aquel inmenso abrigo deportivo. Que bonita, que elegante siempre y que perfecta, como una de esas muñecas caras por las que las niñas lloran a sus madres frente a los escaparates. Pero no era una muñeca, que la habia visto a punto de llorar y preocupandose por la situacion tan rara y desconcertante en la que estaban. Las muñecas no lloran, solo bailan y sonrien.
-Mi padre dice que te volviste loco cuando tu madre murio.- Repentinamente, Ninette le susurro aquello, evitando todavia sus ojos mientras jugueteaba con la tela del abrigo.
-A lo mejor tiene razon.- Respondio el joven Law, no habiendo podido separar su mano del costado de su rostro bonito.
-Pero otros dicen que estas loco desde que naciste.- Dijo ella, dedicandole una mirada fugaz y significativa a sus ojos grises y frios sin que pudiera evitarlo, fuera cual fuera la situacion.
-Quiza tengan razon, tambien.- Y es que Law no iba a poner en duda la opinion sobre su estado mental, pues ni él mismo sabia si realmente estaba del todo cuerdo o algo andaba mal con su manera de pensar y ver las cosas.
-Quiza... - Ella se encogio de hombros, sintiendo como los dedos de él se aventuraban un poquito y revolvian los cabellos de su nuca con suavidad. Se estremecio, cerrando los ojos negros un segundo para disfrutar de la sensacion agradable que tantas cosas hacia despertar en su interior mas emocional e irracional.
Finalmente, ella suspiro, tumbandose sobre él para ovillarse un poco y acomodarse en su pecho, adormecida bajo la caricia y el momento a pesar de la lluvia.
Consciente de que no pasaria mas aquella noche por muchas ganas que tuviera de profundizar la situacion y convertirla en algo mas personal, Law tambien suspiro.
-Acabaras resfriandote o algo peor.- Dijo, notandola tumbadita y levemente encogida sobre su cuerpo.
-Llevame a casa, por favor.- Respondio la chica con un deje entre el dolor y el cansancio en su voz, consiguiendo que Law asintiera a sus palabras.
Finalmente, se levantaron de sobre el terreno resbaladizo bajo aquella lluvia torrencial, acompañandola el joven de los Trafalgar, tal y como habia pedido, a su casa.
Esa noche, en la parte trasera de la construccion humilde de campo, bajo la ventana de Ninette, fue la primera vez que ella se lanzo a sus brazos y se despidio con un abrazo largo en una extraña busqueda de proteccion o intento de encontrar algo que necesitaba enormemente.
Ninette escalo, con Law pendiente de que no se hiciera daño, marchandose este ultimo a su propia casa una vez ella desaparecio a traves de la ventana.
Hello, dulces ratillas de ciudad/campo/playa/desierto!
Nuevo capitulo y las cosas comienzan a volverse tensas para estos dos muchachuelos muejjejje
El otro día estuve continuándo todo lo que ya tenía escrito y bueno, quiero consultaros un poquino porque al fin y al cabo los lectores son lo más importante de cualquier tipo de historia escrita (aunque sea una tan humilde como esta). Bien, que voy...
Vereis, en lo que serán varios capitulos adelante, me salió (lo juro, salió solita D=!) una escenita eh... ah... uy... una escenita sexual ¿Si? vale, me salió una escenita sexual y ha sido la primera vez en mi vida que he escrito algo así. De todas formas, os digo corriendo que el conetido de dicha escenita eh... ah... uy (U/U que corte!) sexual no es en absoluto explicito, nada explicito, y que es más sensual que sexual y más erótica que pornográfica, digamos. Es una cosa muy suavecita pero que me salió del alma y, si no borro ese fragmento y me atrevo a avisar por aquí de que existe, es porque contiene pensamientos y palabras importantes para la trama además de que opino que me salió bastante elegante. No he profundizado demasiado en el contenido sexual una vez consideré que había sido suficiente y no quería transformar la escena en algo más... sucio? el sexo no es sucio, pero no se como explicarme jejeje ú.ù
Entonces, lo que yo quería preguntaros es si alguna lectora (xke sois chicas casi todas, si hay algun chico que levante la mano jijiji) se sentiría, digamos, ofendida o creyera que podría considerar desagradable el componente más o menos sexual dentro del fic. Si es así, soy una persona respetuosa y ese tipo de escenas no son en absoluto necesarias para el desarrollo de la trama, por lo que puedo perfectamente modificarla y olvidarme de ello.
Si por el contrario todas estais de acuerdo y no os molesta, publicaré dicho capitulo/escena tranquilamente y quizá me anime a poner alguna más de vez en cuando, pero siempre buscando que quede elegante y dulce antes que nada. Trataré también que dichas escenitas no sean simplemente por "mostrar algo más o menos sexual" y tengan que ver con la situación emocional y de pareja de los protagonistas.
Wah, me quedó muy largo el comentario personal y temo que no lo leais! Si habeis llegado hasta aquí, siento enrollarme tanto D=!
Muchas gracias y espero que lo hayais pasado bien leyendo ^^!
Besos para siempre junto con mi amor eterno:
Maddy
