Capitulo 7

En una noche estrellada una figura negra cruzaba por todo parís, hacia un sitio muy especial. Una vez que llego a su destino, observo desde el otro lado de la calle a una joven de cabellos cual azabaches, que caminaba por todo su departamento. Parecía estar meditando algo con mucha ansiedad, pero Chat no estaba seguro de que podría ser. Tampoco sabía si lo mejor era ir a visitarla como el héroe de parís, si bien ya habían tenido algunos encuentros de esa forma, quizá sólo estaría complicando las cosas. No obstante, como el refrán dice "la curiosidad mata al gato". Salto hacia la terraza de la casa de la pelinegra y miro por el traga luz que ella había mandado a hacer. Con sus muy útiles orejas de gato, podía escuchar vagamente lo que ella hablaba.

-¿Pero que esta pasándome?- se tomo con ambas manos de la cabeza.- ¿En qué momento me comenzó a atraer Adrien?- gruñía desesperada.

El rubio contento por escuchar que su muy amada amiga, se fijara en él de esa forma. Ahora solamente había que esperar a ver si Marinette era su lady, si su loca teoría fuera cierta tenía un par de cosas en que pensar, como en lo que le dijo Plagg que estaban predestinados a amarse, y que si ella se enterase tal vez no creyera que realmente lo ama. Otra cosa en la que tendría que pensar era en el hecho de cómo haría su próxima jugada con Marinette y Ladybug.

-¡Santo cielo!...-se tiro boca abajo en su cama.- Ahora no sé cómo actuar frente a él… Tikki ayúdame- suplicó a su pequeña kwami.

Por otro lado el rubio se sobresalto a escuchar el nombre que menciono la pelinegra. Si mal no recordaba ese es el nombre que su kwami había mencionado anteriormente. Entonces sus sospechas eran ciertas.

-¡Marinette es Ladybug!- susurró para si mismo, con los ojos tan abiertos como platos. Esbozó una sonrisa triunfante, se sentía estúpido por no darse cuenta de que su amiga de la infancia se había convertido en la hermosa y valiente Ladybug. ¡Soy un idiota! Claro que Marinette es Ladybug, son iguales física y mentalmente. Ladybug es la forma más extrovertida de Mari… Ella no era de esa manera desde que éramos pequeños… cuando me salvaba el trasero de los niños brabucones ¡Aaaaaahhhggg soy un estúpido, estúpido, estúpido!- ¡Claro que eres un estúpido! Era algo tan evidente que hasta un ciego podría verlo con claridad- su conciencia nuevamente lo molestaba- ¡Rayos eres peor que Plagg! Cállate de una vez- Lo lamento niñato, no me iré tan fácilmente. Después de todo soy parte de ti, soy lo que llamarían tu "demonio" interno- fanfarroneaba ante el "angelito" de Adrien- ¿Ahora aparecerás como mi demonio interno? Claro, ¿Por qué no? Mañana hare una cita con un psiquiatra mientras luchaba consigo mismo el ojiverde. En lo que el pobre Chat se sentía como un loco, re confirmó que Ladybug y Marinette eran la misma cuando visualizó a una pequeña criatura roja con manchas negras. Satisfecho con esto, el gato negro emprendió viaje hacia la torre Eiffel para poder ahí encontrar a su lady.

Marinette con su discusión a si misma de cómo fue posible de que de la nada volviera a tener fuertes sentimientos por Adrien. Vio de reojo el reloj, ya eran las 12 de la noche tenía que salir a patrullar. Antes de que si quiera pudiera pronunciar palabra se escucha una explosión muy fuerte.

-¿Qué fue eso?- con gran sorpresa y un susto se preguntaron la dueña y su kwami.

-Tikki, transfórmame- grito velozmente para salir por el tragaluz.

Verificó de donde venia el ruido y diviso un gran manto de humo, sin dudarlo se puso en marcha hacia allá. A medio camino se encuentra con su leal compañero Chat Noir.

-Y yo que esperaba que fuera una noche tranquila para charlar con my lady- comento algo decepcionado por lo ocurrido.

- Déjate de tonterías Chat, tenemos trabajo por hacer- reprocho sin piedad a su compañero.

Una vez que llegaron al lugar de los acontecimientos vieron unas figuras peculiares. Eran solamente dos personas las que habían causado tanto alboroto, sin más tardar bajaron de un salto hacia donde se encontraban esas figuras. Cuando la niebla se disipo un poco pudieron ver con claridad a aquellas personas que solo se quedaban allí viéndolos.

-Pe-Pero si son…- dijo la azabache con extremo asombro.

-Son nosotros…- susurró el gato dejando su boca abierta por lo que veía.

Los nuevos villanos eran una réplica exacta de ellos, se veían, actuaban, y hasta hablaban como ellos. Era como verse al espejo, la única diferencia que había era que ellos eran malos y no les molestaba mostrarlo abiertamente.

-Por fin llegan. Son más lentos de lo que pensé- hablo suavemente la Ladybug mala.- Con solo verme pueden apreciar que soy Ladybug pero ese es un nombre tan cursi para alguien como yo, así que llámenme Black Lady.- manifestó con total confianza y fanfarronería. Poseía una sonrisa diabólica estampada en su rostro.- Y este hermoso hombre que ven aquí jamás se podría comparar con Chat Noir- las últimas palabras las dijo llena de sorna.- Este es mi muy sexy compañero Le Chat. La versión mejorada de Chat noir- completó su presentación con ojos desafiantes, mientras se abrazaba este y le pasaba un dedo por todo el pecho.

Los súper héroes de parís se quedaron estupefactos por la impresión de aquellos raros villanos.

-Estos tipos son un poco excéntricos- le susurra el gato negro a su lady restándole importancia.- Son unos ridículos imitadores. Acabemos con esto rápido y volvamos a lo nuestro- habló hacia su compañera de batallas que revoleando los ojos y levantando los hombros junto con sus manos haciendo un gesto para restar valor a esos akumatizados.

-Tranquilo gatito, esto será pan comido- declaro confiada la heroína de parís.

Y así comenzó su ataque. Chat noir se enfrentaba a Le Chat y Ladybug contra Black lady. Los yo-yos golpeaban entre si mientras que los bastones no podían colisionar en el cuerpo de su adversario.

-¡Maldición! No importa que hagamos lo esquivan o lo bloquean…- discutían unos compañeros y justicieros agotados por tanta lucha sin fin.

-Pero, no dijiste que era "pan comido"- comento con ironía en su tono de voz.- Ustedes ya se ven cansados, y nosotros aun tenemos muchas energías para seguir peleando. Quizá sea porque ya están viejos, a pesar de que hace años que hacen esto y todavía no pueden derrotar a unas "copias baratas", más jóvenes y con menor experiencia que vosotros. ¡Ja! Son solo un mal chiste- presumía la villana con aires de triunfos.

Pero lo que decía era cierto, no solo eran más jóvenes sino que también eran muy deferentes de los otros akumatizados y ladrones a los que se habían enfrentado antes. Ellos no serian vencidos tan fácilmente como todos los anteriores, llegaron para quedarse y torturarlos.

-¡Ah! Casi lo olvido…-con una risa desquiciada comenzó a decir lo que sería la peor pesadilla de los héroes.- No somos lo que estúpidamente piensan que somos, somos exactamente iguales a ustedes, con pequeñas diferencias. Somos jóvenes, fuertes, mucho más apuestos y sexis, y ¡ah! Como olvidar la mejor parte…. Conocemos sus secretos- dejando a al pobre gato y al pobre bichito impresionados de que las palabras que dijo fueran ciertas.

De un rápido movimiento, aprovechando la conmoción de sus enemigos, la infame se acerco a Ladybug hasta que su boca estuviera pegada a la oreja de ella- ¿A que no te esperabas eso, verdad Marinette?- completo con total satisfacción.

La mencionada abrió los ojos como platos y puramente por reflejo la empujo lejos de ella. Su semblante no cambiaba mientras que el de Black Lady se tornaba mas burlón y con satisfacción.

-My lady, ¿qué te ocurre?- pregunto muy preocupado Chat.

-¿¡Co-co-como saben eso!?-les grito en lo que la ira la hacía tartamudear.- ¿De dónde sacaron esa información?- ya más preocupada les exigía una respuesta.

-¡JAJAJAJAJAJA! Sabemos muchas otras cosas más. Pero los dejaremos con este problema en sus manos, a ver como se supone que lo solucionaran- triunfante miro a Le Chat y de un salto llego a donde él estaba. Le planto un beso de lo más sensual, y cuando acabaron miraron una vez más a los supuestos héroes que esa noche no pudieron hacer nada contra ellos.- Es hora de irnos hermano- le hizo una última caricia en el rostro a su querido compañero.

-¡Ni crean que los dejaremos escapar!- grito el gato para dar ánimos a su lady que aun se encontraba en shock por lo ocurrido.

Pero antes de que si quiera pudiera acercarse, ellos habían golpeado el piso provocando que una nube de humo, tierra y cemento cubriera su escapatoria. Una vez que la cortina de polvo se disipo Chat con una veloz mirada registro todo el lugar, al no ver señales de ellos fue directamente a ver como se encontraba su amada, pero solo la hayo en el piso tirada y con una cara de terror absoluto. Muy preocupado se acuclillo frente suyo y trato de animarla lo más que pudo, pero antes de poder hacer nada ella comenzó a susurrar unas palabras que él no alcanzaba a oír ni siquiera con su audición gatuna.

-My lady, ¿Qué es lo que dices? No puedo oírte- le hablo suavemente para no perturbarla más.

-Estamos perdidos… Ellos saben, lo saben de verdad- tomo ligeramente el rostro de Chat y le clavo los ojos.- Ellos realmente saben quiénes somos. ¿Y si saben sobre nuestras familias? ¿Amigos? ¿Dónde estudiamos? ¿Dónde vivimos?- las preguntas no paraban y no dejaba de repetirlas, sintiéndose culpable de lo que le pueden llegar a pasar a sus seres queridos.

-¡Cálmate Ladybug! ¡Vuelve en ti, no te desesperes!- comenzó a sacudirla de un lado a otro para calmarla.- ¿Qué no ves que eso es lo que quieren? ¡Quieren alterarte!- la puso frente a él y la miro a los ojos con ternura- ¡Vámonos!- la tomo en sus brazos y se dirigieron a un pequeño apartamento que conocía solo el muchacho vestido de gato.- Aquí estaremos a salvo- afirmo por fin después de un viaje sin pronunciar palabra. Apoyo con cuidado a su amada en un sofá que había en ese lugar oscuro y rustico.

El departamento en el que se encontraban no era muy grande, era del tamaño ideal para dos personas cuando mucho. Tenía pisos de madera y las paredes de ladrillo, era un ambiente masculino y rustico. El comedor, la cocina y el living era un solo ambiente, separando la cocina por un bar;se podíaver pasillo al que se les podían apreciar dos puertas cerradas, el baño y la habitación. Como era una noche fría, luego de dejar a Ladybug en el sofá se fue directo a prender una estufa a leña que estaba en el living. Una vez que lo hizo volvió con la chica que aun no se movía de donde la dejo, con suerte si había pestañado. Después de un largo suspiro se sentó a su lado y se acerco peligrosamente a sus labios, rezando que por hacer esa acción ella lo mandara a volar de un golpe. Seguro le dolería mucho pero al menos su lady estaría de vuelta.

-Ladybug… lo siento- al no ver reacción alguna se arriesgo a besarla y quizá perder la cabeza o su hombría en el proceso.

-¿Qué rayos estás haciendo?- lo separo del beso, que le resulto extrañamente familiar, con un poco de enojo en su voz pero con comprensión de lo que quería obtener al respecto.- Supongo que es mi culpa por no actuar como debería. Gracias por sacarme de mi estado- dijo con alivio en su vos y algo molesta por agradecerle un beso. Pero ya era ella misma.- debemos concentrarnos ahora, claramente este "pan" va a ser más difícil de comer- termino admitiendo lo que ambos pensaban.-Por cierto Chat, ¿Dónde estamos?- pregunto curiosa.

-Pues my lady esta es lo que llamarían mi "baticueva" o mi "fortaleza de la soledad"- presumió algo burlón al respecto.

-¿Y esto no es peligroso? Digo, el haberme traído acá tan despreocupadamente- menciono con desinterés en lo que observaba todo a su alrededor.

-¡Claro que no!- afirmo sin duda alguna.- Eres mi compañera y confió plenamente en ti- comento felizmente.- Además…- su semblante alegre de pronto cambio a una seriedad que no se suele ver en la cara de Chat noir, después de todo el es el bromista.- Ladybug, creo que es el momento… de revelarnos nuestras identidades- hizo una pausa para así dejar que ella procesara lo que le decía. Él no tenía porque saber su identidad, después de todo ya la descubrió pero ella tenía que saber quién era él, de esa forma podrían ayudarse mutuamente y por fin derribar el muro que los separaba.

-N-No-No creo que… sea una buena idea Chat. Si ellos ya lo saben quizá haya alguien, mas que se pueda enterar- pronuncio con temblor en su voz provocando que tartamudeara.

-Es por eso que hay que hacerlo. ¡Ellos ya lo saben!, no dejemos que lo usen en nuestra contra. ¡Podemos apoyarnos el uno en el otro! Seremos un mejor equipo que ellos, salvaremos a nuestros seres queridos con mayor facilidad si no tenemos que preocuparnos si nuestra identidad es revelado al otro- la alentaba para que por fin recupere sus ánimos y el sentido común.- Nuestros enemigos ya lo saben, ¿no te parece que es hora de que nuestros aliados lo sepamos?- pronuncio con ternura mientras agarraba el mentón de ella y ponía sus ojos azules cual cielo nocturno frente a los suyos de verde esperanza.

Ladybug no sabía qué era lo que sentía, estaba aterrada con la idea de que sus enemigos sepan sus identidades pero le asustaba mas el revelarle quien es a su compañero, ¿Qué pasaría si éste se decepcione completamente de ella?

-No… estoy segura…-

-Confía en mí. No hay nada que temer- le sonrió tiernamente, asegurándole que todo estaba bien y que no tenía nada que temer. Le tomo la mano y la beso con extrema delicadeza sin quitar sus ojos de los de ella.

-¡Aaahhhggg! Después me voy a lamentar- suspiro y contesto resignada haciendo que su compañero se pusiera muy feliz.- ¡Bien! A la cuenta de 3 desharemos las transformaciones, así no habrá vuelta atrás- respiro hondo.-1…2…3