Notas: hola, jejeje, ninguno de los personajes me pertenece

Esto era imposible, los hechizos y las protecciones a su alrededor se estaban rompiendo como si fuesen de cristal, al notarlo no pudieron evitar estremecerse, quien quiera que lo estuviese haciendo era alguien sumamente fuerte. Las miradas convergieron en la figura que entraba por la puerta. Una figura estilizada y elegante que emanaba un aura de poder crudo increíble, cuando lograron ver el rostro varias exclamaciones se sucedieron entre si.

-Maldita sea es el demonio.- exclamo el druida intentando alzar hechizos de protección a su alrededor.

-Las barreras han caído.- indico el tecno mago lanzándose a sus ordenadores para intentar atacar.

Sulu y Checov comenzaron a recitar hechizos de ataque.

Pero cualquier cosa que hubiesen intentado hacer fue olvidada cuando el cazador actuó.

-Spock- un leve gemido salió de sus labios para empezar a caminar como hipnotizado al encuentro de esa figura imponente.

Al verlo, el druida intento atraparlo, al igual que los demás solo para ser detenidos por un campo de magia. Trataron de gritar pero nada salía de sus labios, observando impotentes como su amigo se acercaba lentamente al demonio, que ahora sabían que era el Señor de la Muerte, horrorizados esperando la muerte del cazador no pudieron comprender lo que se desarrollaba ante sus ojos.

El demonio observaba con avidez la figura que se acercaba a el por propia voluntad, detallando cada parte del cazador, buscando guardar cada detalle dentro de el, antes de que se tocaran, la otra figura se detuvo mirándolo también de forma detallada.

-Así que no eras un sueño.- fue la pregunta que salió de esos labios tan anhelados.

Al escucharlo levanto una ceja, repasando en su mente las posibilidades y lo que su compañero podría tener en mente.

-Pensé que ya lo sabía Ashayam.- una voz fría aunque un poco cavernosa salió de esos labios.

-Veo que aun tiene varias dudas, las cuales tendré que resolver.- Ante el asombro de todos, varias imágenes comenzaron a formarse alrededor de ellos, mientras la voz comenzaba a explicarlas.

Tu familia y la mía fueron quienes le dieron la oportunidad a la raza humana de sobrevivir, por un lado mi hermano fue quien dio su vida para que los cazadores nacieran, por el otro fueron tus padres quienes dieron su magia, en realidad fue tu padre, tu madre murió casi al final de la guerra cuando algunos demonios y humanos se habían aliado para destruir a la humanidad, tu madre los ataco y murió en el proceso.

Debes de saber que aun cuando los elementales son eternos, hechos de magia, pueden ser destruidos, cada ser mágico tiene un núcleo, si tú encuentras ese núcleo y lo destruyes el ser muere, ese conocimiento fue dado a los humanos por los demonios, pero aun así, necesitas una magia demasiado poderosa para destruir a un solo elemental, para matar a tu madre se necesitaron mas de diez demonios y cientos de humanos.

Los demonios no son eternos, pueden vivir miles de años, pero su magia no es tan poderosa como la de los elementales.

Pero la mas grande diferencia es que los elementales casi nunca deciden tener familia, su vida es tan larga que prefieren la soledad, en cambio los demonios son dados a tener mas de dos hijos, aun en eso tu familia fue la excepción, decidieron tener dos hijos, lo cual los hizo distintos a la mayoría.

En mi caso, es gracias a tu madre que estoy vivo, debes de saber que mi madre fue humana, no dudes de mis palabras, tu podrías pensar que entonces seria un cazador o debí de haber muerto antes de nacer, mi magia era demasiado fuerte, desde el primer mes de concepción se dieron cuenta de que seria un demonio, por consiguiente mi muerte estaba predicha, pero fue el amor excepcional de tu madre hacia la humanidad lo que me permitió vivir, ella dio parte de su magia para mantener a mi madre y a mi estable hasta el momento de mi nacimiento, fue se milagro de vida, lo que la motivo a tener otro hijo, pero el lazo que ella había creado conmigo a través de la magia fue traspasado a ti cuando fuiste concebido, eso era algo que nadie se hubiese esperado, ya que ambos estábamos unidos desde antes de nacer.

Veo tu mirada y a pesar de que lo vez, aun no puedes creerme, te preguntas porque tu, un elemental tiene cuerpo humano, pero es ahí donde entra de nuevo esta guerra absurda.

A la muerte de tu madre al final de la guerra y con los tratados firmados, los demonios decidieron vivir encerrados en el inframundo y los elementales continuaron en la tierra buscando no interferir con los humanos, pasaron muchos años, siglos para volver a vernos, demasiado absortos en nuestro estilo de vida, tu en la tierra vagando y explorando, yo en el inframundo tomando mi lugar entre mi pueblo, pero fue tu innata curiosidad la que nos hizo volver a encontrarnos.

Los elementales no están regidos por las dimensiones, pueden viajar entre ellas sin romper el tratado, así que en una de tus exploraciones al inframundo nos encontramos, nuestras almas resonaban llamándonos, el conocernos fue algo único, algo que en este momento no compartiré, hasta que estemos solos o tus recuerdos regresen, basta con saber que en ese momento activamos el compromiso de unión entre ambos, éramos el eslabón final de la paz y esa fue nuestra perdición.

Cuando nuestro encuentro fue proclamado por todas las dimensiones, aquellos que habían instigado la primera guerra decidieron actuar antes de que fuera tarde, en estos cientos de años, algunos demonios habían seguido trabajando con los humanos, desarrollaron formas de comunicarse, pero sobre todo hechizos para poder entrar en este plano, muy pocos de ellos sabían el verdadero origen de mi nacimiento y el tuyo y desarrollaron medidas para evitar que estuviésemos juntos, logrando crear un hechizo que lograría encerrar tu magia elemental en el cuerpo de un niño humano no nacido, nuestro lazo seria lo que te mantendría atado, por lo que buscaron a una familia de cazadores con la magia mas fuerte en sus venas, al momento de nacer tu huella mágica desaparecería, de esa manera, los demonios (yo), buscaría destruir a los humanos causantes de tu desaparición, lo que no imaginaron fue la magnitud del lazo que nos unía; T`hy`la.

Me tomo veinte años lograr entrar a este plano, pero jamás te deje desprotegido, tiempo en el que investigue y busque al culpable de esta situación, tenia que estar aquí para protegerte de la guerra que ha iniciado de nuevo.

Mientras las palabras se desvanecían al mismo tiempo que las imágenes, Jim intentaba procesar lo que había visto, la mayoría parecía una tontería, algo sacado de cuentos de hadas, pero una parte dentro de el, aceptaba todo esto y mas, esa parte que pedía a gritos abrazar a Spock, sentir su aroma envolviéndolo, su magia protegiéndolos, pero antes de que esa parte pudiese actuar su lealtad salió a flote.

-Me gustaría creerte, pero le hiciste daño a nuestra amiga, la mataste.- término con furia.

El demonio simplemente lo observo, inclinando la cabeza, solo levanto una mano, al instante, un circulo de llamas atravesó el aire solo para dar paso a una figura conocida.

Notas: bien creo que hasta aquí quedara, sorry por la ausencia, estuve enferma pero ya estoy casi al corriente de todo, seguiré actualizando casa semana, espero que estén bien, suerte, besos.