7ª Parte
Pasta
Alemania procedió a abrir el ataúd. Luciano observaba atentamente detrás suya, no había sido capaz de ver a su abuelo después de la noticia de su muerte. Todos se callaron como si lo que iba a pasar fuera un gran acontecimiento.
Alemania apartó la tapa. Luciano se quedó congelado mientras se cubría la boca con la mano. Dentro del ataúd estaba Italia, pero no el abuelo humano Italia, que Luciano había visto toda su vida. Delante suya estaba el siempre juvenil cuerpo de Italia, la nación, con su imborrable sonrisa, tumbado sobre el lecho de flores que había sido colocado en el fondo del ataúd y vistiendo un traje blanco. Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Luciano, no se podía creer que ese hubiera sido su viejo y arrugado abuelo, pero lo tenía delante, por increíble que fuera.
Alemania se asomó al ataúd:
-Feliciano. -dijo con cariño.- Buenas noches. -y se despidió.
Luciano no podía parar de llorar, las lágrimas le recorrían las mejillas y pasaban por sus manos, que le tapaban la boca, para caer al suelo. No se sentía mal, ni abatido, como hace un momento. Estaba feliz y emocionado por lo que acababa de ver.
A Luciano le escocían los ojos, aunque por fin había dejado de llorar. Miraba al suelo, dónde una placa de hierro con un ramo de flores anunciaba el lugar donde yacía el cuerpo de su abuelo. Habían decidido no incinerarlo, eran incapaces de hacerlo. A terminado. -Pensó. Por fin había acabado todo, y para su alivio, bien.
Alemania, que observaba la tumba al lado suya, se giró para mirarle. Luciano tenía la cara roja y los ojos hinchados de tanto llorar.
-... ¿Te has calmado ya? -Le preguntó, preocupado por la estabilidad de su amigo.
-Ah... sí, lo siento... es un misterio, incluso para mí, de por qué tantas lágrimas han salido de mis ojos. -Dijo un poco avergonzado de sí mismo, últimamente lo único que hacía es llorar desconsoladamente y sin sentido, se estaba preguntando seriamente si acabaría hiendo al médico por deshidratación.- Pero ahora... estoy extrañamente renovado. -Aclaró sonriendo, seguramente se sentía así de bien por que había llorado todo lo que quería.
-Ya veo -Observó Alemania.
-A propósito, -se entrometió Romano.- ¿Te gustaría unirte a la armada italiana? -le preguntó con gesto serio.
España le miró decepcionado:
-¡¿Qué estas diciendo idiota?! -Le dijo.
-Hablo en serio. -Dijo.- si sigue con ese asqueroso bastardo acabará herido otra vez. -Romano sabía lo del ataque que sufrió Luciano y no se lo perdonaba a Alemania.- Antes de que eso ocurra, ¡ven a mi casa! Además, si vienes ahora tendrás almuerzos y siestas, ¡y también viene con gelatto! -añadió para persuadirle.
Por fin Luciano se dio cuenta de qué le sonaba esa cara, le había visto en la habitación insultando a Alemania, después del ataque del anciano. Ese debía de ser Romano, el hermano del abuelo. Se parecía bastante a él, excepto por la diferencia de que, aún siendo su tío, aparentaba la misma edad que Luciano.
-Oh, pero... -se disculpó.- acabo de empezar en la armada... además, la armada alemana es divertida... -dijo un poco agobiado. Asique se giró con cara de penita hacia Alemania, en busca de ayuda. Alemania lo agarró acercándolo para sí, como si fuera una posesión suya más y dijo:
-Este chico es un soldado muy importante para mi armada... no te lo quedes sin mi permiso. -le contestó a Romano. Luciano se sonrojó por el gesto de su amigo y le agradeció la ayuda.
-Sí cambias de opinión, ven cuando quieras. -Le dijo Romano.
-Hey, -dijo España, sonriendo- no seáis tan mezquinos con Romano, al fin y al cabo, es él que mas se ha preocupado por Alemania y Luciano. -dijo como si nada.
-¡Tú, cabrón! ¡No digas nada, maldita sea! -le gritó Romano enfadado por que le había dejado al descubierto. Pero al parecer España no le hizo caso, había criado a Romano desde que era pequeño y ya no le ponía importancia a sus quejas. Miró con sus ojos verde oliva a Luciano y Alemania, que le miraban con cara de pena por tener que soportar a un país así, y dijo:
-De todos modos... ¿Nadie quiere ir a cenar? Conozco un buen restaurante de pasta por aquí cerca. -Dijo, ajeno a los gruñidos de Romano.- Podríamos recordar los viejos tiempos con Italia, ¿Qué os parece?
Alemania se quedó callado un momento, pero al final sonrió:
-Okey... vamos.
-Esta decidido ¡Vamos! ¡Está aquí al lado! -dijo España, rebosante de alegría.
Alemania se giró, Luciano estaba ahí parado, detrás suya, sin saber bien lo que hacer.
-¿Qué estás haciendo? -le preguntó Alemania.- Date prisa.
Luciano no parecía haberlo entendido bien:
-¿Q-qué? ¿Y-yo puedo ir? -Dijo sorprendido.
-¿Qué estás diciendo? Estaremos en problemas si tú no hablas... -Le dijo Alemania, algo decepcionado de que su soldado fuera tan cortito, pero le sonrió.- ...de Feliciano y, sobre ti mismo también.
Los ojos azules de Luciano brillaban de la emoción, iba a ir a cenar con Alemania y otras naciones, estaba la mar de contento y salió corriendo para alcanzarles.
Inglaterra se había apoyado en un arbusto, por fin había acabado todo.
-Vaya éxito ¿eh?, parece que ha sido capaz de hacer todo su trabajo. -Dijo para sí mismo. A diferencia del resto, Inglaterra lo había visto y oído todo, gracias a su gran sensibilidad, se sentía orgulloso de haber podido ayudar en algo tan importante.
Me preguntó... -pensó.- si América estará enfadado. -haber dejado plantado a América le producía unos pequeños remordimientos, pero, al fin y al cabo, nadie podría ayudarle contra Sealand.- Volveré a casa pronto por él.
Italia observaba contento cómo su querido nieto se iba con Alemania y el resto de sus amigos. Ya no era visible, ya nadie podía verle, ni oírle, ni siquiera sentirle; pero él sonreía, feliz como siempre, por que él sí los veía, y siempre estaría cuidándolos.
Dios, me encanta este final TT. Me llegó al corazón este doujinshi. Los subo todos seguidos porque son muy cortos, asi que no quería ser cruel con aquel que esté siguiendo la historia. Esta fue una de las primeras historias que escribí en serio, aunque perteneciera a un doujinshi. Así que no tiene un estilo demasiado bueno, pero me encantó escribirla.
Ah, no acaba aquí, sabéis? Hay un epílogo laaaargo que espero que alguien lea, pero lo subiré otro día, ya es bastante por hoy.
ciaaaaooooooooo!
Cualquier cosa, un review ok? :D
