Se que soy una mala persona por abandonar 6 meses esta historia pero bueeeno... creo q es un porquito màs largo... sì... bueno... Lean :)
Después de ese pequeño incidente –como decidí llamarlo, al no encontrar una palabra más adecuada- volvieron las evasivas y todo con lo que venían acompañadas; ésta vez, por obvias razones, todos dentro de la orden lo pudieron notar claramente (si es que no lo habían notado antes) pero como Albus estaba muerto en lo que menos podíamos detenernos a pensar era en nuestra amistad-amor rota. Se cancelaron las reuniones y una vez más me vi en mi casa, sola, triste, en pijama y con un bol lleno de palomitas frente al televisor.
Al cabo de una semana llegó una lechuza por la ventana, Kingsley anunciaba la nueva base de operaciones, afortunadamente era la madriguera y era urgente que me presentara ahí solo para que practicaran la seguridad de rutina; al principio lo lancé lejos de mi vista, luego recordé que eso implicaría ver a Remus, tenía ganas de verlo aunque mi relación con él se hubiera quedado en pausa esa semana, simplemente necesitaba verlo. Me levanté rápidamente, apagué el televisor y corrí a arreglarme, cuando bajé garabateé una nota corta a mis padres y ahí mismo me desaparecí para reaparecer en la madriguera.
La mecánica de reconocimiento de las medidas de seguridad era bien fácil; lanzar chispas rojas desde la varita, luego hacer una serie de movimientos con la misma y el escudo que cubría la madriguera desapareció frente a mis ojos.
Toqué la puerta suavemente, y después de un momento me abrió Molly "¡Dora! Querida, ¿cómo has estado?" me dio un abrazo efusivo y un sonoro beso en la mejilla "pasa, pasa" una vez adentro me examinó de pies a cabeza y torció el gesto "¿Qué acaso tu madre no te alimenta? Tendré que hablar con ella muy seriamente" suspiré y sonreí de buena gana, Molly siempre veía flacos a todos "No te preocupes Molly, mamá me alimenta la suficiente es solo que… estoy pasando por un malísimo momento" esta vez no pude sonreír "puedo notarlo, niña" Una voz demasiado conocida y demasiado dolorosa se escuchó desde la cocina "Err… Molly tengo que irme… Recordé que hay un asunto en casa que tengo que arreglar" me detuve en seco, me congelé, quería verlo, sí, pero no así "¿Cómo? ¡Acaba de llegar Dora! No puede esperar eso un poco más?" Remus ya caminaba hacia ella con la capa de viaje en la mano y para no verlo me agaché lo bastante interesada en mis zapatos como para mantener la vista en ellos "El almuerzo ha estado delicioso, Molly pero tal ves olvide hacerlo después si no lo hago en este momento" Volteo a mirar mi nuca "nos veremos pronto, Muchas gracias; hasta luego Nymphadora" Creí que al no mirarlo me volvería invisible pero no sucedió y el tono que ocupo al decir mi nombre hizo que me prendiera sin una razón coherente y por su puesto imprudentemente me giré hacia Molly "Eh… Molly ¿puedes adelantarte? Necesito cruzar unas palabritas con Remus" no esperé respuesta y salí rápidamente tras él con los puños cerrados y pensando incoherencias "Remus" Se detuvo aunque no se dio la vuelta "Remus, tenemos que hablar" él suspiró, miró a sus zapatos y luego dijo quedamente "No hay nada de que hablar" había algo raro en su voz pero no le presté mucha atención "¡Claro que lo hay! Es obvio que lo hay" jalé su brazo obligándolo a mirarme, no hubiera esperado la expresión en su rostro, había tanto remordimiento, culpa y dolor que me ablandó y olvidé mis razones para estar enojada, hablé inconscientemente "No te tengo miedo, no me importa el peligro inminente del que tanto hablas, nada, nada me interesa. Te quiero, Remus, excesivamente" y una vez más frente a él empecé a sollozar en una combinación de coraje y dolor. Se acercó a mí y me atrajo suavemente hacia él, acarició mi cabello cuidadosamente "Lo siento mucho, Dora, te he hecho mucho daño" logré calmarme lentamente pensando en sus palabras guardo silencio aún con su mano sobre mi cabello, de pronto se detuvo "No es correcto, intento alejarme de ti y nunca lo logro; no puedo exponerte de esta manera, no me lo perdonaría" " se separó de mí, tomó mi rostro entre sus manos -todavía resbalaban las lágrimas- y dijo casi susurrando "También te quiero" me dio un beso en la frente, se dio la vuelta, traspasó el escudo y desapareció. Regresé a la madriguera lentamente con los ojos aún húmedos, Molly me miró con reproche en cuanto entré a la cocina "¿Qué pasa entre ustedes, Nymphadora" Sonó exactamente como mi madre "Nada Molly, solo estamos teniendo una mal momento, solo eso" no estuvo satisfecha, me siguió mirando con reproche "¿has notado que ha envejecido 10 años de repente?" sí, lo había notado era como verme a mí "¿Eso tiene algo que ver?" lancé la pregunta como si a mi no me interesara "Puede que tú no lo notes pero él está evadiéndote. ¿Qué sucede?" Me sentía agradecida por la preocupación maternal que estaba mostrándome pero nuestro problema solo él podía arreglarlo "Solo es un problemita, de verdad, no hay nada de que preocuparse" traté de decirlo como si fuera verdad aunque no se si soné lo suficientemente convincente "no te creo" no, no lo fue "No es nada grave, Molly, te lo prometo" está vez hasta yo me convencí "Muy bien… ¿Crema?" Dio por cerrada la conversación y eso fue muy bueno, no me sentiría bien hablando de eso. Conversamos durante horas, sus hijos, la orden, mi estado deplorable, de sus hijos otra vez, "realmente pasé un rato agradable, Molly, pero mamá debe estar preocupada, gracias por todo" le di un abrazo "Cuídate, Dora, mándale saludos a tus padres de mi parte, nos vemos pronto" Atravesé el escudo y me desaparecí hacia mi casa.
Abrí la puerta, estaba concentrada en mis pensamientos, era la primera vez que no terminaba gritándole a Remus, esta vez tenía un poco de esperanzas ese también te quiero retumbaba en mi cabeza cada vez un poco mas bajito pero con la misma revolución de sensaciones. "Molly dijo que habías encontrado a Remus en la madriguera y que habían tenido una pequeña discusión" Fue el saludo de mi madre, le sonreí "Para nada, no fue una discusión, tal ves porque tienes una hija muy dramática que llora y grita por todo pero esta vez no hubo gritos" Le dio risa "Dijo que me quería" suspiró y sonrió yo la miré con más ensoñación; Me senté en el sillón y prendí la televisión, con ganas de ver las noticias, nuestra guerra se hacía cada vez más presente en el mundo muggle, se convertía en algo cotidiano escuchar de muertes y desapariciones Por eso, me urgía hacer comprender a Remus.
