No tengo 4 reviews en el capi anterior, pero como Luna Malfoy se ha molestado mucho para que actualice, ahí lo tenéis. Me ha quedado un poco songfic, la canción es de System Of A Down, un grupo que adoro, y espero que os guste. Un beso a todos!!


A la mañana siguiente, Lily se levantó cuando Diane y Mary salieron a desayunar. No quería aún contarles nada, sabía lo que ellas opinaban de la infidelidad y prefería que no lo supieran hasta que el mismo Jonathan se enterara, o hasta que le dejara. Toda la mañana consiguió evitar a sus amigas sentándose con Ian y Oliver, y hablando con ellos todo el rato, hasta que sus amigas desistieron. Pero el problema llegó en clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Sirius y Remus decidieron que querían sentarse juntos, y Oliver e Ian también se apresuraron a sentarse. Lily se quedó un rato conmocionada, pero vio a James al fondo del pasillo y, después de una carrera de doscientos metros, consiguió convencerle para que se sentaran juntos (no le costó mucho convencerlo, la verdad). Mary y Diane la miraron sorprendidas, pero no le dijeron nada.

Lily, pensando que se había librado, dedicó la clase a charlar con James, y se ganó unas cuantas miradas de asombro de sus amigas, porque siempre había jurado que no le soportaba. Pero no se acabaron ahí los contratiempos, para nada. Cuando, después de la clase, iban caminando juntos hacia el Gran Comedor, seguidos de sus amigos, alguien alcanzó a Lily y la hizo darse media vuelta.

-¡Lily¿Qué es eso de que no quieres ir conmigo al concierto porque vas con tus amigos?-La chica se giró y encaró a Jonathan.

-Pues sí¿algún problema?-le miró desafiante.

-Lily, has cambiado, sabes, antes solías querer pasar más tiempo conmigo.

-Pues oye, voy con mis amigos porque un concierto es algo para estar con tus amigos, no con tu novio-dijo ella con mucha dignidad.

-Ah, claro, como que tu "amigo" es Potter ¿verdad?

-¿Estás celoso, Jonathan?

-¿Yo celoso¡Ja!

-Bueno, pues sí, uno de mis amigos es James, pero también están Diane, Mary, Ian, Oliver, Remus, Sirius... y si tienes algún problema con ellos, búscate una vida-giró sobre sus talones y siguió andando tranquilamente hacia el Gran Comedor, dejando a todos boquiabiertos.

-Joder, Lily, le has dejado al Smith más cortado que un culo-dijo Oliver en la comida, expresando el estupor general. Sólo James mantenía una sonrisita en los labios, y buscó la mano de Lily bajo la mesa, disimuladamente. Ella se la cogió.

-Se lo merecía-dijo Lily-es un creído imbécil.

-Bueno, cambiando de tema, parece que tendremos que ir todos juntos al concierto-intervino Ian, desviando el tema de conversación-aunque sólo sea para hacerle el paripé a Lily-le sonrió a su amiga.

-Bueno, eso parece-observó Remus-Lo que es a mi, no me importa.-los demás corroboraron esa afirmación. Lily miró a sus compañeros con una sonrisa en la boca. Lo que habían cambiado las cosas gracias a que ella se lió con Sirius. Éste y Oliver discutían sobre cuál era la mejor canción de AC/DC. Oliver opinaba que la mejor era "Higway to hell" pero Sirius estaba desesperado intentando hacerle ver que la mejor era "Safe in New York city". Después miró a Remus, Ian, Mary y Diane, que se entretenían en insultar alternativamente al profesor de Pociones y a Lucius Malfoy y su grupito de asquerosos Slytherins.

Los días fueron pasando a una velocidad vertiginosa, mientras el grupo iba afianzándose cada vez más, sobre todo gracias a las relaciones de Remus y Diane y Mary y Sirius. James y Lily ocultaban lo suyo con bastante éxito, porque aprovechaban para verse cuando los demás estaban ocupados. Aunque, eso sí, cuando se encontraban en la sala común delante del resto de su casa apenas se esforzaban en disimular nada. Se abrazaban con bastante frecuencia, incluso delante de Mónica y Jonathan, poniendo como excusa que sólo eran amigos, aunque más de uno había notado que aquellos abrazos escondían algo más.

Por fin llegó el tan esperado concierto. Se iba a celebrar en el Gran Comedor, por lo visto el director había notado un sorprendente buen comportamiento en todos los alumnos, aunque tal vez fuera porque los más conflictivos, es decir, los merodeadores, estaban más ocupados llevando adelante sus maravillosas y superrománticas historias de amor como para preocuparse de hacer bromas.

Una hora antes del concierto, Lily salió de la ducha completamente histérica.

-¡No sé qué demonios voy a ponerme!-gritó, y con sólo una toalla anudada alrededor de su cuerpo, se dejó caer sobre la cama. Diane se sentó junto a ella.

-Lily, tranquilízate, que no es para tanto. Dicen que el concierto va a ser de un grupo bastante cañero, así que te recomiendo que te pongas algo negro.-se levantó y fue a la ducha, donde ya se estaba duchando Mary.

-Perfecto-suspiró Lily, tendida de espaldas sobre su cama. Ni se movió. Pero justo entonces la puerta se abrió y entraron los cinco chicos del grupito de amigos. Lily, ruborizada, se apresuró a sentarse bien y agarrarse la toalla con las manos.

-No te preocupes, Lily, no se te ve más que lo que te podemos ver un día normal-soltó Sirius, socarrón, mientras se dirigía a las duchas, seguido de Remus.

-Lily¿no piensas vestirte?-dijo Ian, sentándose en la cama de su amiga. Oliver y James lo imitaron.

-Hombre, con vosotros tres aquí delante...-dijo la pelirroja-Y no sé qué ponerme.

-Con cualquier cosa estás bien-dijo James con una amplia sonrisa. La chica le devolvió el gesto, poniéndose el cabello detrás de la oreja, coqueta.

-Ian, creo que aquí empezamos a sobrar-dijo Oliver sarcásticamente-Vamos abajo, pero chicos, recordad que los dos estáis ocupados, no hagáis nada de lo que os podáis arrepentir-añadió, y los dos se marcharon, dejando tras de sí un silencio incómodo. Pero Lily sonrió para sí.

-No me arrepiento de nada de lo que haya hecho contigo-le dijo a James, que en ese momento miraba a cualquier sitio menos a ella.

-Yo tampoco-dijo, nervioso. Sólo una simple toalla le impedía poder apreciar los encantos de Lily en su totalidad... la mente volvía a nublársele cuando la pelirroja se le acercó y se sentó otra vez sobre él, como hizo aquel día en los baños.

-Lily, ahora no, que tus amigas están ahí...-pero Lily le silenció besándole con pasión. Parecía idiota y todo, intentando negarse a liarse con ella cuando sólo llevaba puesta una toalla... ¡casi se había convencido hasta a sí mismo! Aquella era una oportunidad para no dejarla pasar. Vale que más de una vez y más de dos había averiguado lo que guardaba la pelirroja debajo de su ropa, pero nunca había pasado de deslizarle la mano bajo la falda o la blusa. Pero en aquel momento, Lily estaba totalmente fuera de control. Empujó a James hacia atrás, haciéndole caer sobre la cama, y se tendió encima de él, sin dejar de besarle ni un segundo. James aflojó con sus manos el nudo de la toalla, aunque la chica aún estuviera bastante mojada, y empezó, como él decía, a descubrir sus encantos, mientras Lily hacía lo propio con su querido buscador. El ruido de un carraspeo les hizo sobresaltarse y separarse lo más rápido que pudieron, mientras Lily volvía a enrollarse la toalla alrededor de su cuerpo. Desde la puerta de las duchas los contemplaban Remus y Sirius, con una sonrisita. Lily pasó entre los dos al baño, sin decir nada, mientras James intentaba disimular el color rojo de su rostro.

-¿Qué andabais haciendo, eh?-preguntó Sirius, socarrón.

-Ni una palabra.-les amenazó James, y los tres bajaron a reunirse con Ian y Oliver.

Media hora después, Lily se secó el cabello y se puso unos pantalones negros y una camiseta de tirantes finos y sugerente escote, del mismo color de su cabello, que hacía resaltar sus ojos. Añadió a su ropa un cinturón de pinchos y por encima se puso una sudadera de su grupo favorito, System of a Down. Miró a Diane y Mary. La primera llevaba unos vaqueros y una camiseta de rayas azules y rojas con un hombro al aire. Unas zapatillas Converse rojas completaban su atuendo. Mary, por su parte, llevaba una falda de color y corte militar, y una camiseta amarilla atada al cuello. Completaba aquello con unas botas también militares. Lily se miró en el espejo mientras se peinaba, dejando caer su cabello rojo sobre los hombros, y se perfilaba los ojos. Mary se sentó junto a ella y le quitó el brillo de labios a su amiga de las manos.

-¡Ey!

-Ah, se siente, te recuerdo que aún no nos has contado lo que hiciste con James aquel día que te piraste de clase.

-Mary, no seas vengativa.-Lily le arrancó el brillo de labios de las manos y se lo puso.

Cuando las tres estuvieron listas, bajaron a la sala común a reunirse con los chicos. Los cinco llevaban cosas parecidas, pantalones o vaqueros o negros, pero algunos habían escogido camisetas de grupos de música, más o menos conocidos, y otros se habían decantado por unas camisas que llevaban por fuera de los pantalones y algo abiertas. Lily fue hacia ellos, captando las miradas de sus compañeros de casa. ¿La Evans iba tan tapada a un concierto? Pero cuando se sentó en el brazo del sofá en el que estaban acomodados James, Ian y Sirius, la pregunta quedó respondida. Las finas tiras de un tanga negro se veían entre el espacio que quedaba entre la sudadera y el pantalón, y muchos chicos no pudieron dejar de mirar a la pelirroja de forma más o menos lasciva. Pero justo entonces, James, que era el que más cerca estaba de ella, le pasó un brazo por la cintura y consiguió tener a Lily sentada en su regazo.

En el Gran Comedor, ya no había mesas, sólo un escenario, muy iluminado. El director subió a él cuando todos los estudiantes estuvieron allí reunidos, y les habló a todos con una sonrisa.

-¡Bueno! Aquí tenéis el tan esperado concierto, y llega la hora de desvelar qué grupo os amenizará la velada.-hizo una pausa-¡Camela!

-¡¿Qué?!-gritaron todos los alumnos, entre ellos el grupo de Lily.

-Dumbledore ha perdido la cabeza-comentó James al oído de su pelirroja. Ella asintió.

-O eso, o lleva siglos sin encender la radio.-contestó, pasando un brazo por la cintura de James. Él imitó el gesto.

-¡Que era broma!-dijo Dumbledore, casi sin poder contener las carcajadas-No, no tenemos el placer de contar con Camela para esta noche, pero en su lugar han venido ¡System of a Down!

Lily casi se desmayó allí mismo cuando vio subir a los integrantes de su grupo preferido al escenario. Durante todo el concierto no se separó de James. Ian y Oliver desaparecieron al poco de que comenzara con unas chicas de Ravenclaw, y pronto también se fueron Diane y Remus. Cuando fueron por enésima vez a buscar algo de beber, Lily ya empezaba a estar algo pasada de rosca. Se reía por cualquier tontería, y empezó a pedirles a Mary y Sirius que se besaran delante de ellos.

-¡Venga, va, qué os cuesta!-gritó, riéndose a carcajadas. Después agarró a James y empezó a bailar pegada a él, rozándole como sin querer.

-Mira, Lily-a Mary se le iluminaron los ojos, maliciosa-Nos besamos si os besáis vosotros también.-miró a Sirius-¿tú qué dices, cari?

-Me parece bien, llevan todo el concierto tonteando y empiezo a estar harto.-dijo Sirius. Agarró a Mary por la cintura, la acercó a él y se besaron bastante profundamente. Lily se quedó mirándolos con los ojos muy abiertos.

-Venga, os toca-dijo Sirius, cuando se separaron para respirar-A ver si de una vez admitís que estáis engañando a vuestras parejas.

-Yo no...-empezó a decir James, pero se contuvo-Vale, es verdad, le estoy poniendo los cuernos a Mónica con Lily, y no me arrepiento de ello.

-Yo tampoco-dijo Lily en mitad de un ataque de risa. Cuando se le pasó un poco se dio cuenta de que estaban tocando su canción favorita, Lonely Day, y justo un trozo que le gustaba especialmente. Encaró a su querido buscador, y le cantó mientras le miraba a los ojos-And if you go, I wanna go with you, and if you die, I wanna die with you...

-Take your hand and walk away…-coreó James, mientras cogía las manos de su amada, y la cogía a ella por la cintura-Te quiero, Lily.

-¡Que ya lo sé, tonto!-dijo ella, volviendo a reírse. Le echó los brazos al cuello, y ante la mirada atónita de Mary y Sirius, que habían presenciado la escenita bastante sorprendidos, empezaron a besarse con pasión.

-Serás capulla...-le dijo Mary a Lily.

-Mañana hablamos-dijo ella, y cogiendo a James de la mano los dos desaparecieron por el pasillo; el concierto acababa de terminar. La chica se quitó la sudadera, y James no pudo hacer más que mirarla. Fueron a su rincón de siempre, los baños estropeados de las chicas, pero allí dentro se encontraron una sorpresita: Ian estaba allí, acompañada de una Ravenclaw muy guapa, alta, de ojos negros y cabello del mismo color, largo y ondulado. Estaban sentados sobre la encimera de mármol, y hablaban, pero su conversación se vio interrumpida por la llegada de la impetuosa pelirroja y su moreno acompañante.

-¡Vaya, pero si es mi Ian!-Lily fue hacia su amigo-Mira, ligando con chicas, se nos hace mayor, si ayer mismo todavía era un crío... Ay, y parecía tonto...-fingió que lloraba, ante las risas de Ian y James y la expresión atónita de la joven.

-¿Habéis venido buscando intimidad?-preguntó Ian con una sonrisita maliciosa-Ay, perdonad, esta es Selene.-dijo, señalando a la chica-Estábamos en el concierto, pero Oliver se ha largado con otra tía, y como nos hemos quedado solos y nos aburríamos...

-Sí, ya, os aburríais.-Lily miró a su amigo con suspicacia-¡Pero dónde están mis modales! Yo soy Lily Evans.-le tendió la mano a la chica.

-Yo James Potter.-imitó el gesto de su amada.

-Un placer...-dijo ella-Aunque la verdad, ya os conocía. Con eso de que tú estás con Jonathan y tú con Mónica... Pero hay rumores... ¿Entonces es verdad que estáis liados?

-Bueno...-dijo James, ruborizándose-más o menos...

-Sí, estamos liados.-asintió Lily-Pero, por favor, no se lo cuentes a nadie ¿vale?-agarró a James y lo arrastró hacia uno de los retretes. Cerró la puerta con brusquedad.

-Esta Lily...-escuchó decir a Ian-es así de impulsiva. Pero en el fondo es maja.

-Joder, no sabía que era verdad-dijo Selene-En la sala común no se habla de otra cosa, y Jonathan está que se sube por las paredes, pero yo no me habría creído los rumores si no los hubiese visto.

-Sí, suele pasar-dijo Ian-Pero como parece que aquí no vamos a estar solos ¿conoces la Sala de los Menesteres?

El ruido de la puerta del baño al cerrarse hizo volver a Lily a la realidad, junto con el suave y envolvente abrazo de James. Sin más preámbulos, continuaron con el beso que habían dejado a medias en el concierto. Lily se estremeció cuando sintió que James abandonaba sus labios para bajar primero hacia su escote y luego a su cuello. Cuando se retiró, ella lo imitó, dejándole un rastro de brillo de labios. Al final, intentando recuperar el aliento, James se sentó y Lily encima de él, como solían estar siempre.

-¿Crees que alguien nos habrá visto en el concierto?-preguntó Lily.

-No lo sé.-reconoció el moreno-Aunque espero que sí, así acabaremos antes con todo esto.