A todos! Gracias por leerme! No olviden sus reviews, son muuuy importantes para mí..!


Capítulo 7. Desganes

-Dinero..

-¿Cuánto?.- acotó

-Y algo más obviamente.- se acercó a ella y le acarició el rostro.- Me muero por saber.. qué serías capaz de hacer porque nadie develara quién eres en realidad..

-Ni siquiera lo pienses!.- se alejó abrupta

-No te creas tan deseable Kikyou.- espetó burlón Kouga al ver su negativa.- Digo.. no estás mal, pero.. Kagome

Los ojos sin vida de Kikyou salieron de sus órbitas.- ¡Kagome! Siempre es Kagome!

-Hazle como quieras, pero consíguela para mí, eso y una suma jugosa de los grandes y tu secreto estará guardado conmigo

-¡Estás loco!.- acotó la mujer asustada.- ¡Kagome está casada! Además! Ni siquiera tiene noción de que existes!

-Entonces.. tú tendrás que hacer algo al respecto.- con su índice rozó su nariz a modo de juego.- Ella es la meta soñada de cualquiera, pero.. como te decía.. no estás mal, después de todo..

-¡Cretino!.- negó con la cabeza.- Dinero, nos arreglaremos después, y con lo otro.. también, pero dado a que quieres hacer dinero a base de chantaje te propongo algo mejor..

Kouga alzó una ceja en señal de pregunta, vaya que aquella mujer no se andaba con miramientos..

-¡Quiero que convenzas a Inuyasha de casarse conmigo!.- exclamó animosa.- Si lo haces te daré el doble

Kouga plisó el entrecejo de manera contrariada.- ¡Cómo pretendes que convenza al inepto de Inuyasha de que se case contigo! Ni siquiera somos muy amigos!

-¡Ojo de cómo le llamas!.- amenazó Kikyou enojada.- No le faltes al respeto a Inuyasha en frente mío!

-¡Como quieras!.- exclamó dándole por su lado a la mujer.- Como sea.- cambió de tema.- Dime cómo quieres que lo convenza..

-¡No sé!.- exclamó Kikyou como si fuera su culpa no saberlo.- Embriágalo! Miéntele! Lo que sea! Si lo logras en menos de dos semanas el doble es tuyo

Kouga alzó de nuevo la ceja, aquél trabajo no sólo era un substancioso negocio sino la oportunidad de mezclarse con las personas de la elite más poderosa de todo Japón, y todo.. por ver el momento clave de una situación caprichosa..

-Bien.. ¿aceptas o qué?.- preguntó la mujer molesta.- ¡Y decide ahora que no quiero que nadie nos vea juntos!

-¿Cuidas mucho las apariencias no Kikyou?.- preguntó mofo.- Acepto

-Nos hablaremos en poco tiempo.- respondía mientras volteando a los lados, cuidando que no muchos se dieran cuenta de que cruzaba palabras con él.- Me voy

Se alejó, perdiéndose entre meseros y demás invitados, dejando al joven de mirada celeste perdida en pensamientos pretenciosos

-No debería de dejarme manejar a tu antojo siendo que yo tengo el sartén por el mango.- se decía para sí.- No obstante.. aún no es tiempo que sepas que yo soy más importante de lo que crees..


Sujetó su rostro con ambas manos, como si temiera que ella escapase de aquello, entrelazaba sus labios con ansia y poco a poco deslizaba una mano por su delgada cintura mientras la oprimía estrecho contra él, al momento en que aspiraba poco a poco aquél aroma.. Jazmín..

La joven le besaba con sensación de necesidad, de ambas manos que apoyaba contra la pared de aquél pequeño lugar una la deslizó hacia su nuca, vaya que lo extrañaba..

Pero, súbitamente.. algo estaba mal.. era su boda, y él.. no era su marido..

-¡No!.- lo empujó brusca

-Kagome..- susurró Inuyasha mientras entreabría sus ambarinos ojos, llenos de sorpresa y daño por aquél rechazo

-¡Esto está mal!.- exclamó culpable.- ¡Tú! Yo..!

-¡No intentes negar lo que sentiste!.- exclamó el joven molesto

-¡No sentí absolutamente nada!.- mintió segura

Inuyasha se tocó los labios molesto.- ¡No es cierto! Cuando nos besamos..

-¡Cuando nos besamos nada!.- irrumpió, recordando las razones que la llevaron a casarse.- ¡Estás fuera de mi vida!

-¡Estás mintiendo!.- decía menos seguro

-¡Estoy enamorada de Sesshoumaru!.-respondió enojada por ser débil.- ¡Por eso me casé con él!

-¡Jamás estuviste enamorada de él!.- exclamó fastidiado.- ¡Menos ahora! Lo haces para echarme en cara lo que pasó!

-¡Quedaste fuera desde que te vi en la cama con aquella mujer!.- exclamó crudamente.- ¡Pero alégrate! Porque me di cuenta de que si pude olvidarte tan rápido era porque jamás estuve enamorada de ti!

Aquellas palabras dieron en el blanco, fue cruel..

Inuyasha por segundos se sintió utilizado y herido en lo más hondo de sus sentimientos.. ¿Sería posible que Kagome, su Kagome fuera aquella mujer que le besaba tan añorante y respondiera tan atroz? Mentía? O quizá.. él era un juego después de todo..

El joven bajó la mirada, pensó algunos instantes, sonrió burlonamente.-Duramos casi dos años por algo.. ¿verdad?

Kagome se quedó sin palabras, susurró para sí misma.- No Inuyasha.. vete.. ya no quiero seguir con esto..- quiso decir algo

-Espera.- el joven extendió su mano enfrente de su cara como si quisiera detenerla.- Creo que ya comprendo muchas cosas.. Te casaste con Sesshoumaru probablemente porque supiste que mi padre le ha dado mayor parte de nuestra empresa a él.. ¿cómo? No sé.. Pero probablemente lo supiste antes de romper conmigo, yo.. te iba a contar que papá me había quitado la mayor parte de ella solamente este año.. Para que Sesshoumaru tuviera la confianza financiera de emprender la empresa, y que mi parte me la devolvía exactamente en doce meses.. Pero al parecer.. Sesshoumaru no te contó esa parte ¿será que no lo sabe?.- dijo burlonamente.- Lástima que solamente te vayas con quien tenga más dinero.. por ahora ¿Luego qué? Vas a regresar conmigo?

-¡Maldito!.- irrumpió la muchacha en una cachetada sonora en su contra.- ¡Jamás en toda mi vida me interesó tu maldito dinero!.- exclamó enojada, ahogando las lágrimas.- Sesshoumaru me contó de todas estas sandeces que me dices desde muchísimo antes que nos casáramos! Y qué crees? Mi empresa produce y produce mucho! En todo caso a ti te hubiera beneficiado más el usarme como lo hiciste! Solamente que me di cuenta antes de cómo eras en realidad!

Inuyasha la miró de nueva cuenta con desdén.- ¡Si no era dinero! Entonces dime que demonios es! Siempre quisiste a Sesshoumaru y me usaste para ganártelo o qué! Supe que tú fuiste la que se propuso!

Kagome herida en lo más profundo de que por unos instantes la creyera la peor de las aprovechadas, respondió.- ¡Claro que yo me propuse!.- acotó enojada.- Te dije que quedaste olvidado desde ese día ¿Qué es lo que te niegas a entender? Las cosas son como son y como las ves! Estoy casada y estoy casada con él!

Inuyasha.. simplemente no se pudo negar, todas aquellas noches que él creía que ella se negaba a perdonarlo porque le dolía su traición, no porque estaba pensando en cómo casarse con otro..

-¡Bien!.- exclamó eufórico.- Después de que me has hecho perder mi tiempo como vil imbécil me vengo a dar cuenta de las cosas! Felicidades por los recién casados! Mis mejores deseos!.- exclamó mientras se acercaba peligrosamente a ella.- Aún así yo sé.. que por más que 'ames' a Sesshoumaru algún deseo todavía es para mí

Kagome respondió con una mirada retante

-Verás Kagome.. verás..como te darás cuenta, aunque sea tarde, pero te darás cuenta…- acotó en un tono igual de retador.- Ahora.. con permiso.. cuñada

Sin decir más, el joven se alejó, tratando de no voltear ni una sola vez..

Kagome encajó los dedos en su peinado tan elaborado.- ¡Qué hice! .- se lamentaba.- ¡No debí de haberle dicho esas cosas! Ahora me odia.. y cree cosas… que no son.. y yo..

-¿Kagome?

-¿Eh?.- la joven volteó la mirada, saliendo de sus pensamientos.- Sesshoumaru?

-Amor…-acotó sorprendido.- Te he estado buscando, todos los invitados nos están esperando!

Kagome fingió una cara de felicidad absoluta.- ¿Ah.. en serio.. cielo?.- preguntaba temerosa

-Sí..-respondía el otro dándose cuenta de su estado.- ¿Te ha pasado algo? Te noto rara..

-¡No, no!.- negó rápidamente.- ¡Es que! De repente me sofoqué con tanto calor que había! Quería un poco de aire!

-Me acabo de encontrar a Inuyasha.- respondió el otro con afán de ver qué sucedía con las reacciones de su mujer, no desconfiaba pero..

-¿En serio?.- preguntó fingidamente sorprendida.- ¿Qué te dijo amor?

Al ver su reacción sin cambio alguno, Sesshoumaru sonrió tranquilo.- Después de todo Kagome sí lo olvidó.- la tomó de la mano.- Si preciosa.- le decía mientras caminaban hasta el salón.- Me dijo que se casaba..

Kagome trató de no explotar cuando por fin lo escuchara lo que tanto temía..


-¡Inuyasha!.- le regañó quedamente la mujer.- Te he estado buscando!

-Sí Kikyou.- decía el joven no muy esperanzado de lo que iba a hacer.- Creo que he estado considerando mucho.. Lo de nosotros..

Kikyou abrió sus ojos con gran sorpresa.. ¿Kouga? Que efectivo.. ¿O quién? La verdad no le importaba, él mismo caminaba hacia ella..

-Eh.. Inuyasha..-acotó temerosa.- No creas que dudo, pero..

-Preferiría que no habláramos de cómo me decidí.- la interrumpió.- Creo que he sido muy duro contigo.. Y tú.. siempre has estado allí para mí..

-¡Inuyasha!.- exclamó esperanzada la mujer.- ¿Eso quiere decir que volvemos?

-Mejor querida Kikyou.- acotó un tanto seco.- Quiero que te cases conmigo..

.-

-… con Kikyou.- finalizó el joven.- Me da gusto que haya encontrado su camino, así como nosotros el nuestro..- se acercó tiernamente y la besó quedamente

Kagome no pudo evitarlo, aquellos momentos eran claves, quería que lo suyo funcionara, pero esas cosas.. acababan con ella; con sumo coraje lo besó a manera de desquite, mientras apretaba fuerte a su marido contra ella, tratando de que todos sus sentimientos por fin saliesen de su cuerpo, cómo lastimaba..


Inuyasha estaba detrás de su escritorio, hacía una semana que la locura y el despecho se habían apoderado de su persona, y recordaba.. que alguna vez Kikyou había sido lo más importante de su vida, que la amaba profusamente, y que incluso aquél día..

.-.-.-FlashBack.-.-.-
-Tsuyu, por favor.- asentía el joven de mirada ambarina.- Arregla estos estados de cuenta, confirma mis citas, y anexa copias a cada informe de los progresos del mes..

La joven secretaria, con mirada esperanzada recibía el papeleo de su jefe, a veces se le olvidaba un poco el asunto de que nadie supiese lo que ella sentía..

-En seguida joven Taisho.- acotó maquinal.- Estarán listos para..

-Sí si Tsuyu.- acotaba no muy atento.- Nos veremos después

Sin decir más Inuyasha oprimió el botón del ascensor con el fin de bajar al estacionamiento y de allí tomar su coche para poder ir a su casa

Justo antes de que el elevador tocara el piso 3, Inuyasha recordó unos pendientes que no le había encargado a Tsuyu; volvió a subir..

Algunos minutos después optó por tomar de nuevo el ascensor..

-¡Espere!.- acotó una joven de cabellos ébanos

Como buen caballero la dejó pasar primero y entró enseguida de ella

Por unos momentos permanecieron callados, la joven que acababa de entrar permanecía parada viendo a la pared del elevador mientras Inuyasha la observaba quedamente..

-¿Será Kikyou?.- se preguntó el joven quedamente.. Se parecía un poco desde lo lejos, no obstante ladeó la cabeza tenuemente.- Que tonto..

Kikyou me hubiera reconocido, y Kikyou sabe que yo.. no quiero verla.. Además esta chica.. ella huele.. Diferente… Jazmín

Aquél encuentro no tuvo más, ella.. no dijo nada y él sin saber del todo porqué se sintió cohibido a tal grado que no ladeó la mirada para siquiera darle el 'Buenas tardes'

Al otro día Inuyasha comenzó a recoger las fotos y los regalos de su ex novia.. no tenía ni una semana que la había visto en la cama con un extraño y realmente estaba devastado ¿por qué Kikyou haría algo como aquello? Acaso no lo amaba tanto como él?

-Tsuyu.- le entregaba una caja color opaco.- Quiero que por favor, tires esto, regálalo, lo que quieras.. Solamente, no quiero verlo

Tsuyu recibió el encargo con cierta pesadumbre, nunca le había caído bien Kikyou, pero por otro lado.. Ver a su jefe así le causaba ciertos sentimientos extraños..- Enseguida señor.- acotó quedo

-Para esto..-trataba de no sonar intrigado Inuyasha.- Quién era.. aquella joven

-¿Quién señor?.-preguntó sorprendida la mujer

-Bueno.- sonrió un tanto apenado.- Ni siquiera le vi bien la cara..

-Seguramente era la posible nueva secretaria de su hermano, señor.- dijo la secretaria sin atinar del todo.- Recuerde que han estado viniendo muchas por el puesto..

-Quizá Tsuyu.- dándose la vuelta hacia la oficina

Algún tiempo después, quizá no menos de un mes, Inuyasha se disponía a salir de la oficina, pero antes de ir a su casa optó por pasar al puesto de periódicos por unas cosas..

-.. Sí por favor ven por mí.. .- era una joven hablando por teléfono.- No.. no.. te cuento después, pero sí acabó.. fui yo..

-Señorita..-acotó el joven sorprendido.- Hay algo en lo que yo pueda..

-No se preocupe.- interrumpió hosca la joven.- Debo irme..

-Pero se ve.. preocupada.- acotó Inuyasha en el mismo tono.- Además.. va a llover…

-Le repito que no se preocupe.- acotó la muchacha.- Todo bien, va a venir mi hermano a recogerme

Inuyasha al acercarse más supo, que aún sin haberle visto la cara aquella vez, era la misma del otro día, aquél olor..

-Mmmm.- murmuró.- No fue mi intención..

Kagome volteó a verlo, era guapo.. le recordaba a alguien.. pero aquellos ojos… estaban más vivos; eran.. diferentes..

-Disculpe.- exclamó con cierta pena.- No quise.. ser grosera, es que.. mi novio.- rió leve.- Bueno mi ex novio y yo.. Cosas sin importancia..

-Descuide. Suelen suceder esas cosas.. Pero si gusta, en lo que deja de llover podemos tomar un café y le contaré alguna otra cosa que le ayude a olvidarse del problema que trae consigo.- levantó la mano en forma amistosa.- Como amigos..

Ante una situación parecida Kagome no hubiera accedido, pero aquél joven.. le recordaba mucho a Sesshoumaru.. no veía de dónde había salido, quizá era coincidencia que estuviera cerca de las Industrias Taisho, no importaba, él fue amable y no se veía que tuviera malas intenciones..

Después de un café y algunas horas de charla, Kagome e Inuyasha reían ante el vidrio empañado de aquél lugar..

Pasó un mes, y ninguno de ellos sabía quién era en verdad el otro; casi no se contaron de sus anteriores relaciones, Kagome solamente le dijo que lo había dejado por la paz por frío e Inuyasha sin querer decir algo demasiado comprometedor con respecto a Kikyou solamente le dijo que se dejaron por 'Diferencias de caracteres', al otro mes.. Inuyasha visitó a Kagome y justamente fue cuando Sesshoumaru estaba también de visita.. Y las cosas salieron a la luz.. Las situaciones se veían un tanto difusas, pero.. ya estaban enamorados.. ¿Casualidad o destino?

Jamás supo que fue, sin embargo, así la conoció..
.-.-Fin FlashBack.-.-.-

Inuyasha se sobaba las sienes al recordar aquello, cual vil bombardeo voraz, estallaban los recuerdos en su cabeza, no podía dejar de sentirse culpable por el último encuentro con Kagome, las cosas iban de mal en peor ¿pero qué importaba? No solamente estaba casada, sino que estaba enamorada de su hermano..

-Después de todo.- decía.- Ella misma me lo dijo, se oía tan sincera.. ¡tan malditamente sincera!.- exclamaba con coraje.- No puedo hacer esto… Casarme con Kikyou con el propósito de vengar un despecho… Sí.. Hablaré con ella..

-Riiiing.- sonó el altavoz

-¿Qué sucede Tsuyu?.- preguntó seco

-Dos cosas señor.- trataba de decir las cosas lo más seria posible.- El señor Sesshoumaru llamó desde el Caribe..

-¿Y eso..?.- trataba de preguntar, parecía que al mundo entero le encantaba restregar esa boda directo en su cara

-Sí si. Quería desearle lo mejor ahora que usted se casa, dice que regresa justo de su luna de miel para su boda y que si por favor.. aprueba a la nueva secretaria..

-¿Qué?.- preguntó Inuyasha desganado.- ¿Quiere que yo me ocupe de buscarle una secretaria?

-Lo pidió expresamente señor.- expresó la mujer.- Piensa que escogerá a la que tenga más aptitudes..

-¿Tsuyu sabes qué?.- exclamó más que preguntarle.-¡Escógela tú! A mí me vale un bledo ese asunto de Sesshoumaru..

Pensaba que solamente había llamado para incordiarlo con que estaba en su luna de miel..

-La señorita Kikyou está en la línea 3 señor.- acotó la joven interrumpiendo.- ¿Se la paso?

Inuyasha frotó su frente con tres dedos, encima de todo, tenía que hablar con Kikyou.. No podía seguir con aquella farsa

-Pásamela.- ordenó.- Gracias Tsuyu

La joven esbozó una sonrisa.- Claro joven Inuyasha, y no se preocupe, yo escogeré a la secretaria del joven Sesshoumaru

-Mejor Tsuyu.- dijo el joven no muy emocionado.- Ahora pásame a Kikyou, que seguramente ha de estar histérica esperando..

Un tono de cambio..

-¿Inuyasha?.- preguntó la muchacha ante el cambio de sonido

-Sí Kikyou.- acotó.- Quería que habláramos..

Aún cuando Kikyou siempre había sido pálida, esta vez el color pareció irse de todo su rostro.- Inuyasha.. no me estarás queriendo decir que..

-Quisiera que fuera en persona Kikyou.- exhaló el muchacho.- Está bien en el..

-¡No!.- negó abruptamente.- ¡No me digas que vas a romper el compromiso!

-No es eso Kikyou.- negó quedamente, como si ella lo viera.- Solamente que.. ¿Por qué no nos vemos y platicamos bien de esto?

-¡No!.- negó como chiquilla malcriada.- ¡Lo que tengas que decir que sea ahora!

-Siento que..- mascullaba con cierto temor.- Siento.. que mis sentimientos.. no son suficientemente fuertes para.. casarnos

Kikyou comprendió entonces que él todavía seguía queriendo a la otra y si se ponía a discutir, quizá arruinaría las cosas.. Por ende, sería mejor cambiar la jugada

-Inuyasha..-dijo en tono fingidamente sosegado.- Sé.. que te ha costado, mucho trabajo llevar las cosas hasta donde están, pero.. quiero que entiendas que alejándote de mí, no vas a conseguir nada de lo que quieres, al contrario.. empeorará

-Prefiero hundirme solo.- acotó el joven firme.- No quiero casarme contigo por motivos que no sean más que amorosos

-No te preocupes por eso.- trataba de sonar comprensiva.- Sé que me quieres.- trataba de sonar a más consuelo de él que de ella.- Quizá no me ames, pero puedes al menos intentarlo..

-¿Qué pasa si no funciona Kikyou?.- preguntó temeroso

-No pasa nada.- infirió en fingida calma.- A veces.. entre más difíciles son las decisiones que uno toma como adulto más madura la persona, no sé si me comprendas bebé, mira.. si tú y yo solamente fuésemos novios, romper conmigo sería muy fácil porque no hay nada que nos una del todo fuerte, sin embargo si te casas conmigo y me pidieras el divorcio, sería una decisión más difícil porque es un paso más grande..

-Comprendo lo que me quieres decir.- trataba de no sonar duro.- Pero aún así no quiero lastimarte..

-¿La quieres todavía?.- preguntó desdeñosa

-¿Por qué me preguntas eso?.- dijo un tanto molesto

-Ella no volverá.- se respondió sola.- Aún cuando te decidas a no casarte conmigo, ella no se va a divorciar de él ¿y sabes por qué? Porque aún si no ama a su marido, que lo dudo mucho, al menos lo intenta

Inuyasha se quedó callado unos segundos.. La verdad a esas alturas del partido dudaba de los sentimientos de Kagome, había sonado tan verdadera aquella última vez.. Qué francamente dudaba que 'hiciera el intento' de estar con Sesshoumaru

-¡No es eso!.- negaba.- Solamente que para casarse tienes que amar a alguien y yo..!

-No me amas..-acotaba segura de aquélla afirmación

Inuyasha se sintió culpable de aquello, estaba hiriendo más de la cuenta los sentimientos de Kikyou, la verdad.. no se lo merecía..

-¡No es eso Kikyou!.- trataba de excusarse.- ¡Solamente son mis estúpidas dudas acerca de esto de casarse!

-¡No las tengas bebé!.- exclamaba esperanzada de alguna oportunidad con él.- ¡Solamente inténtalo! No hay peor lucha que la que no se hace!

Inuyasha se sintió atrapado, por donde quiera que lo veía, era cierto.. Kagome no volvería y él merecía darse una segunda oportunidad con la que alguna vez consideró la mujer de su vida..

-Kikyou..-exhaló.- Sabes que..

-¡Naraku!.- exclamó como última carta

Inuyasha cambió la mirada.- ¿Naraku qué Kikyou?

En medio de sollozos la joven le explicó al muchacho de mirada ambarina los papeles que había encontrado en la oficina de su hermano, la manera tan sucia en la que él quería despojarla de todo y del miedo que sentía de quedarse en la calle..

-A decir verdad yo..- trataba de decir algo.- No sé que decir Kikyou.- inspiró lento.- Sí.. me daré una oportunidad contigo.. olvida todas mis tonterías pasadas…

Kikyou sonrió sincera; en realidad había hecho mucho por tenerlo, pero ahora que lo tenía algún extraño sentimiento le incitaba a ser mejor persona y evitar hacer algún tipo de maldad.. Al menos, por esos momentos..

-Gracias, Inuyasha..-masculló con cierto temor de que le cambiara la jugada

-No me des las gracias Kikyou.- respondió el muchacho ya más quieto.- Sabes que yo te quiero mucho, funcionará lo de nosotros de nuevo.. si los dos ponemos de nuestra parte..

No obstante Kikyou no podía dejarse de preguntar.- ¿Y.. Kagome..?

-Kagome está fuera.- fue lo único que atinó a decir.- No te preocupes, ya entendí que ella no es para mí, ni lo nuestro volverá a ser..

-Comprendo.- dijo tímida pero segura.- Estoy segura que la vida nos ha dado una segunda oportunidad por algo..

-También lo creo.- decía más lejano en sus pensamientos..


Una hermosa vista al mar era el único panorama que divisaba aquella mujer, tratando de no quemarse tanto con el sol poniéndose un hermoso sombrero nacarado contra su claro rostro para evitar la luz directamente..

-¿Algo de tomar?.- preguntó un camarero

-No, gracias..-respondió sin mirar la joven de mirada enmielada.- Todo bien

El camarero asintiendo gentilmente se alejó de la escena

-Estos lugares que he conocido.- se decía para sí misma.- Son el sueño de cualquiera..- suspiraba.- Y a pesar de todo.. Hay algo que me falta, como si los espacios vacíos se llenaran con más huecos.. Serán dos meses de luna de miel, no llevo ni dos semanas y estas emociones .- se tocaba levemente el pecho.- Se hacen más y más pesadas.. Es tan difícil, sobre todo a la hora de la cama…

-¿Amor?.- una voz le sorprendía por detrás

Kagome volteó con cierta sorpresa, no lo había escuchado.- ¡Sesshoumaru!.- exclamó.- No sabía que estabas por aquí..

-Te estaba buscando preciosa.- respondía cariñoso mientras la rodeaba de la cintura con ambas manos.- ¿Te están gustando todas estas partes?

-Mucho.- sonreía tenuemente.- Todos estos lugares.. Son un sueño para cualquiera..

Sesshoumaru confiaba en que lo vivido en aquellas vacaciones serían suficiente aliciente para que ella erradicara para siempre a Inuyasha de su cabeza, sentía que al paso que iba.. Bueno.. confiaba en que ella estaba enamorada de él..

-Ha llegado esto.- acotó un poco temeroso de la respuesta

Kagome miró el sobre, de primera instancia supo qué era, quiso tomarlo, abrirlo, saber.. Pero.. sabía que estaba en prueba de fuego, optó por ser cuidadosa.- Está muy bonito el sobre ¿Puedo verlo?

Sesshoumaru asintió levemente, le daba gusto que por lo menos si no lo había superado, al menos lo había dejado muy de lado.- Ella me quiere.- se dijo para sí mismo.- Estoy seguro de que me quiere.. Si no lo hiciera, al menos.. Sentiría algo con estas cosas, definitivamente Inuyasha está fuera

Sin dejarla de rodear, deslizó el sobre por su cintura y se lo entregó en mano

-…ya sabía.- se decía a sí misma mientras examinaba el sobre.- Sí era cierto que se iba a casar..

-Será justamente en lo que regresamos de luna de miel cariño.- interrumpía sus pensamientos.- Aunque a decir verdad, no sé si pueda ir..

-¡Eh!.- exclamó sorprendida.- ¿Cómo que no iremos?

-No preciosa.- negó.- Yo no, tú sí.. Lo que pasa es que ya tenía unos compromisos medio fuertes en Okinawa, quizá no llegue.. Pero.. Ve tú mi amor, en mi representación, o quizá pueda aplazarlos..

-Entiendo..-acotó la joven más seria, la verdad se sentía in temple ante tal situación, el hecho de estar allí sola y sufrir todo aquello..- No te preocupes.. cielo.- aún le costaba trabajo.- Resolveremos todo esto cuando regresemos..

-Sí mi preciosa.- la rodeaba más fuerte con los brazos a contra la cubierta.- Éste, es nuestro tiempo de disfrutar..

Kagome sonrió un tanto álgida, cuando él mencionaba la palabra 'Disfrutar' recordaba hacía tres noches..

-Seguro que hoy nos espera una noche muy larga.- le susurró al oído, interrumpiendo sus pensamientos, deslizando sus manos aún más fuerte contra la cintura de la mujer

Kagome cerró sus ojos resignada, la verdad, no sabía si era por sugestión propia| o porque no podía estar al cien en la cama con otro hombre.. Pero aquello ya no importaba.. Porque él se iba a casar..


Capítulo 8. Verdades tardías

-Dime entonces la verdad!

-Suéltame!

-No creas que te irás tan fácil..-la tomó del brazo y haló la cintura hacia sí..


Fuf fu! Ahora si les prometo que el que sigue estará bue-neée-rri-mo!
-fikamoo