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Capitulo 7: Pistas

Temari llevaba un buen rato caminando cuando tuvo que detenerse. Había estado sobreexigiendo a su cuerpo y este empezaba a dejar de obedecerle

– Por favor solo me faltan unos kilómetros mas, piernas no me fallen ahora.

Se dijo pero su cuerpo simplemente se negaba a obedecerle. Miró al cielo y no pudo ver ni una sola nube.

"Es como si supieran que su mayor adorador corre peligro y han decidido hacer luto por él"

Pensó para luego revisar sus bolsillos en busca de otra semilla del soldado descubriendo que se encontraban vacíos. Se encontraba sin semillas, con su arma principal destrozada en la pelea y solo con el abanico que Shikamaru en una misión de rescate que por su impaciencia había empezado por su cuenta. En medio de su reproche mental por su imprudencia levantó la vista notando una cueva frente a ella que estaba segura de haberla visto antes pero en lugar de generarle desconfianza parecía invitarla a entrar.

– Quizás la pasé por alto debido a mi cansancio – Murmuró haciendo un esfuerzo por entrar a la cueva y examinándola con detalle sin encontrar nada que parecía indicar que se tratará de una trampa – Supongo que debería descansar un momento.

En un ultimo, Temari se recostó en una de sus paredes notando que a pesar de su aspecto rocoso descubrió que la cueva era muy acogedora y cálida lo cual sumado a su agotamiento, provocaron que callera rendida un profundo sueño. Fue en ese momento que una mujer entró a la cueva y al ver el estado en el cual se encontraba se formó en su rostro una sonrisa llena de malicia.

Mientras todo esto ocurría, los ninjas de Konoha y los pasajeros del barco despertaban de su pequeña siesta, los primeros siendo los únicos en darse cuenta de la desaparición de Temari.

– ¿Se la habrán llevado a ella también? – Preguntó Hinata algo preocupada sin poder localizarla.

– No lo creo, no hay signos de lucha. – Respondió Kakashi dando una rápida mirada alrededor – Lo mas probable es que haya seguido a eso hombres por su cuenta.

Antes de que pudiera seguir hablando, Kakashi fue interrumpido por gritos haciendo que todos los ninjas se dieran la vuelta para ver un barco acercándose con un símbolo familiar pintado en uno de sus costados. Se trataba de un barco de la aldea que había solicitado sus servicios.

– Parece que la misión no era falsa – Murmuró Sakura – ¿Qué haremos con Shikamaru y Temari?

– La misión es solo de investigación y este es un grupo muy numeroso, mucho mas de lo que la misión lo requiere – Dijo Kakashi mientras les indicaba que lo siguieran en dirección a donde el barco había atracado – Una vez que lleguemos a ese castillo podremos decidir que hacer y determinar quienes formaran el grupo de rescate.

Todos asintieron algo dudosos ante la idea. No les gustaba esperar porque si algo sabían era que en este tipo de situaciones entre mas tiempo pase, las cosas empeoran.

Tras subir al barco fueron conducidos hasta el castillo sin mediar palabra con ninguno de los tripulantes. El silencio pesado que se había formado y la aparente falta de necesidad de hablar con ellos, formó un muro de aislamiento entre ambos. Cuando llegaron los ninjas al castillo fueron recibidos por una niña pequeña de cabello marrón hasta los hombros y ojos rojos de aproximadamente once años quien se presentó como Aiko, una gennin que serviría de guía y respondería todo lo que quisieran saber sobre el castillo.

Tras una rápida presentación se dispersaron para examinar lo más pronto posible las habitaciones antes de pasar al buscar en el exterior. La única que permanecía en la puerta principal era Aiko, quien se quedaría en esa posición a esperar que uno de ellos la llamara solicitando su ayuda.

– ¡Chicos, vengan rápido! – Se escuchó el grito de Naruto al poco tiempo quien se acercaba corriendo a Aiko y, de la impresión de lo que había descubierto, la arrastró a la habitación del segundo piso en la cual había estado antes – ¡Es importante!

Cuando el grupo se acercaba a la habitación en un inició no creyeron que existiera algo que justificara el escandalo. Fue cuando quisieron entrar a la habitación que se dieron cuenta que esta vez Naruto no exageraba, lo que había descubierto sin duda les daba una pista del motivo de que Tetsu y Ryu quisieran sacrificar a Shikamaru

– Aiko, ¿sabes que significa eso? – Preguntó Shino, hablando por primera vez desde que la misión había empezado, sin todavía creer lo que sus ojos veían pero siendo en apariencia el único que se había recuperado lo suficiente de la sorpresa para decir algo.

La niña en respuesta asintió tímidamente con su cabeza sin entender porque aquella pintura en particular los alteraba tanto. Sin embargo no pudo responder ninguna otra pregunta al ser interrumpida por Sakura quien sugirió llamar primero a Kakashi, el único ausente del grupo, a lo cual todos asintieron e inmediatamente fueron a buscarlo.