Capítulo 7. Fuera de nuestras vidas

Vegeta se despertó de golpe después de haber tenido una pesadilla, al principio no se dio cuenta de dónde estaba, hasta que giró la cabeza y la vio a su lado: a su reina, a su amada, al amor de su vida. Le salió una leve sonrisa, se volvió a acostar con ella abrazándola por la cintura y dándole besos en el cuello para despertarla poco a poco. Después de un rato, Bulma estaba despierta besando apasionadamente a su marido, pararon un momento y ella vio la hora que era.

- Es muy tarde, hay que ir a la empresa – se estaba levantando cuando Vegeta la coge de la cintura y la vuelve a echar en cama junto a él

- Espera un rato, no pasara nada si llegas tarde – dijo Vegeta tratando que se quedara con él más tiempo

- Cielo, te recuerdo que hemos quedado con Brian para que venda sus acciones y se largue de una vez, preferiría arreglarlo cuanto antes.

- Hmp… está bien pero a cambio, nos duchamos juntos

- Como negarme a semejante invitación… - Vegeta y Bulma se levantaron de la cama dirigiéndose al baño.

Él cerró la puerta dejando, por un momento, a su mujer libre de su agarre para que pudiera preparar el baño. Estaba fijándose en cada parte del cuerpo de ella, era perfecta, no sólo se sentía atraído físicamente, sino que le gustaba el conjunto: su carácter, su inteligencia, su sonrisa, lo que le hacía sentir al estar junto a ella, un sinfín de emociones que él nunca pensó que tendría ni en un millón de años.

Se metieron en la ducha los dos, pero ducharse fue lo último que hicieron: estaban besándose apasionadamente mientras el agua caía sobre sus perfectos cuerpos, a pesar de que Bulma había sido madre en dos ocasiones, seguía teniendo aquella figura tan perfecta y que a Vegeta tanto le encantaba. De sus labios, pasó a su cuello donde le dio besos, pequeñas mordidas que a Bulma le encantaba, porque le daba un leve cosquilleo que hacía incrementar su excitación, por otro lado, Vegeta estaba en un nivel mucho más alto que cualquier otra ocasión, lo único que quería era disfrutar de su mujer pero sabía que tenía que ser rápido porque tenían que ir a la empresa los dos, ya se tomarían su tiempo durante las dos semanas que estarían los dos de viaje.

- ¿Estás lista?

- Sí, mi amor, hazlo ya, no aguanto más

- Enseguida princesa

Y la penetró con suavidad pero contundente, los dos sintieron muchas emociones juntas al mismo tiempo, Vegeta quería ir despacio, disfrutando la sensación, pero tampoco podía aguantar mucho más. Entre embestidas decididas y gemidos, estuvieron así durante más de 10 minutos en la ducha sin querer separarse uno del otro, hasta que Vegeta dejó salir de la ducha a su mujer para que se arreglara.

Ya estaban camino de la empresa, estaban en la nave que Bulma había usado para buscar a Vegeta, llegaron en poco tiempo al edificio de la mayor corporación del mundo, la encapsuló y ambos se dirigieron a la sala de reuniones donde, supuestamente, debía estar el insecto de Brian esperándola, lo que él no se imaginaba era que se encontraría con Vegeta y así fue. Él estaba esperando, con todos los papeles, en la sala de reuniones para llevar a cabo la transacción.

- Muy bien, liquidemos esto cuanto antes

- ¿Por dónde quieres que empiece? – preguntó Vegeta

- No, Vegeta, después harás lo que quieras, pero primero quiero realizar la transacción para que este sujeto salga de nuestras vidas.

- Antes de empezar, quería dejar claro que lamento los problemas que haya podido ocasionarte Bulma, me gustas desde hace mucho tiempo y pensé que algún día estarías conmigo – este último comentario al príncipe no le hizo ninguna gracia, pensar que la relación de los dos algún día terminaría, "eso jamás" pensó Vegeta.

- No me vale de nada tus disculpas, sólo quiero que desaparezcas de mi vista, nada más. – dijo seriamente Bulma

- Está bien, aquí tienes

- Aquí tienes, tu dinero, ahora fuera, no quiero volver a verte

Brian se levantó de su asiento, se dirigió a la puerta y salió sin decir ni una sola palabra dejando a la pareja sentados.

- Ya está, menos mal…

- Hmp… no he podido darle una paliza

- Olvídalo, ¿vale? No merece la pena, lo importante es que estamos juntos pase lo que pase

- Tienes razón, pero si vuelve a aparecer por aquí no respondo por mis actos

- Tranquilo mi amor, ya está, ¿cuándo nos vamos de viaje?

- Pues en una semana

- Perfecto, así podré comprar todo lo que hace falta y arreglar mi agenda, ya que no tengo nada en todo el día de hoy, vamos al centro comercial

A Vegeta le entraron todos los males del mundo, cuando iba con su mujer de compras, siempre acababa cargado de bolsas y lanzando maldiciones pero tenía que aguantarse.

Pasaron un día divertido, por lo menos para Bulma, entre comprar, restaurante, una sesión de cine y vuelta a casa. Vegeta estaba en la cámara de gravedad entrenando un rato antes de ir a dormir ya que no había podido hacerlo en todo el día y tenía que aprovechar, las dos horas como mínimo que su mujer gastaba en arreglar la cocina después de cenar y prepararse en ir a la cama, era poco tiempo pero era mejor que nada.

Después de un entrenamiento intensivo, que claramente sobrepasó más de dos horas, decidió ir a su cuarto a dormir junto a su princesa, cuando entró en la habitación vio algo que nunca imagino: estaba Bulma durmiendo plácidamente en la cama matrimonial con un pequeño bulto al lado de ella, tuvo que acercarse para ver qué era y cuando lo vio le entró, aún si cabe, más ternura todavía: era su hija, su pequeña princesa. Estaban durmiendo juntas, debió suponer que no fue capaz de dormirla y la trajo con ella. Se duchó, se puso el pantalón que siempre usaba para dormir y se metió entre las sábanas con sus dos mujeres, las dos únicas en su vida, como Bra estaba en el borde de la cama decidió cogerla con cuidado y ponerla en medio de ambos para protegerla.

Vegeta cerró los ojos pensando que su vida era perfecta y que no cambiaría nada de lo que tenía, ni aunque le ofrecieran ser rey de un nuevo planeta Vegeta, ni gobernar el universo, ni vida eterna ni nada, era feliz y nadie se lo iba a quitar. Y todavía más, teniendo en cuenta que dentro de una semana iba a irse de viaje con la única mujer que le robó el corazón y que es el pilar fundamental de su vida.

Continuara…