En el anterior capítulo….
-Sólo eres una Furcia, ¿Ya me has cambiado?- dijo Yuki en tono burlón.
-¿Debo recordarte lo que pasó ayer?-
Abrió la boca para reprochar pero debió pensárselo mejor porque se giró dispuesto a irse.
Capítulo 7
La mirada de Kakashi estaba más molesta que antes, probablemente por el insulto. Se separó suavemente de mí y tocó el hombro del pelirrojo, este se dio la vuelta sonriente (dios sabe que estaba pensando) y entonces recibió un puñetazo en la cara por parte del albino que le hizo caer al suelo con la nariz sangrando.
-Lávate la boca antes de hablar de Nana- advirtió con un tono gélido en su voz.
Después de decir eso agarró mi mano obligándome a ir tras él hasta un callejón apartado, colocó sus manos sobre mis hombros y me miró a los ojos.
-¿Cómo demonios salías con semejante…. Idiota?-
Negué con la cabeza en respuesta a eso.
-Escucha, no voy a permitir que te haga más daño. Lo mataré si vuelve a acercarse a ti –
-Le has roto la nariz, creo que le ha quedado claro- respondí divertida
-Más le vale, no pienso permitir que te alejes de mí ahora que te he conseguido-Se bajó la máscara y me dio un beso muy tierno.-Creo que será mejor ir a hablar con la quinta antes de que se enteré por las malas lenguas.-
Asentí ligeramente sonrojada, aún no me había acostumbrado a esos contactos y sabía que iba a ser raro.
(En el despacho Hokage)
Llamé a la puerta y esperé el permiso para entrar pacientemente, que no tardó en escucharse.
-Nana, eres tú. ¿Vienes a traer el informe?-
-Lo siento, se me olvidó… Pero venía a comentarte otra cosa Tsunade-
-¿Cuál?-Preguntó intrigada.
Kakashi me agarró la mano para darme apoyo, vi los ojos de la rubia posarse en nuestras manos entrelazadas y sentí miedo, miedo a que no aprobase nuestra relación y nos separase.
-Yo… - me vi interrumpida por la voz de la voz de la rubia
-Ya veo, ¿Estáis seguros de esto? Podría dar lugar a comentarios poco agradables, sobre todo hacia Nana.-
-Completamente, Hokage-sama-
-¿Y qué pasa con Yuki?-
-Él me estaba engañando con otra.-
-¿Estás segura de que esto no es por despecho?-
Asentí totalmente segura, si hubiese sido despecho yo me habría acercado a él.
-Kakashi, espero que no hagas daño a mi ahijada o te mataré- le amenazó
-No la haré daño. Mis intenciones son completamente sinceras, planeo formar una familia a su lado si ella quiere, claro.- le miré entre sorprendida y avergonzada, él simplemente me sonrió.
-Entonces os deseo mucha suerte en vuestra relación-
-¡Gracias!- respondí muy feliz lanzándome a abrazarla.
-Ya Nana… Tu novio se pondrá celoso- bromeó la mujer
Solté una carcajada y me separé de ella.
-Traeré el informe dentro de un rato-
Después de decir eso nos fuimos de la sala y una vez en la entrada de la torre se paró en seco y me miró.
-Voy a ir a por tus cosas ahora, ¿Te importa hablar con tus compañeros sobre esto? Parecían un poco confusos con la situación.-
-Claro- respondí alegremente.
Fui a contarle lo ocurrido a mis compañeros que al principio no me creyeron pero después trataron de sonsacarme el aspecto que tenía el albino bajo la máscara, cosa que no lograron.
Al rato apareció Kakashi y siendo observado por los integrantes del equipo me tomó de la mano para mostrarme que ya había colocado algunas de mis pertenencias en su casa,
(Dos años después)
Me encontraba sentada en un banco del parque esperando al tardón de mi novio cuando algo me tapó los ojos, me tranquilicé cuando reconocí el olor del albino.
Me guió hasta a algún sitio que identifiqué sin verlo por la humedad en el ambiente, la orilla del río.
La tela que cubría mis ojos calló suavemente sobre mi clavícula, me di cuenta de que era su protector frontal. Me giré tratando de verle pero no le encontré, en su lugar vi una pequeña mesita con un mantel rojo bajo un cerezo.
Sobre la mesa había un jarrón blanco con claveles de diferentes colores en el centro, un par de velas encendidas a cada lado, platos de porcelana blanca y cubiertos de plata.
-¿Kakashi?- le buscaba con la mirada.
-Aquí princesa- dijo saliendo de detrás del cerezo vestido con una camisa blanca con los dos primeros botones desabrochados, chaleco negro, pantalón de vestir negro a juego con mocasines del mismo color y obviamente su máscara negra.
Me quedé mirándole embobada, su cabello plateado caía hacia abajo debido a la ausencia de su protector frontal. Se acercó a mí y me besó la mejilla antes de rodear mis hombros con su brazo y guiarme hasta la mesa.
-¿A qué viene esto? ¿Es nuestro aniversario?-
-No, ¿es que no puedo darle una sorpresa a la mujer de mi vida?-
Me sonrojé ante ese comentario, sí aún me sonrojaba por cosas como esa.
Cenamos tranquilamente y después del postre Kakashi se levantó para sentarse en el césped junto al rio mirando las estrellas, me hizo señales para que fuese con él y eso hice.
Cuando llevábamos un rato sentados mirando las estrellas me agarró suavemente de la cintura y me besó, hacía ya bastante que no tenía la máscara puesta (Más o menos desde la cena), es más, apenas se la ponía cuando estábamos solos.
Me tumbó en el césped sin separan nuestros labios y nos hizo rodar hasta acabar debajo de mí, le miré con una ceja levantada "¿Es qué este hombre no se cansa nunca?" pensé al sentir algo duro contra mi muslo interno.
-Ne…Kashi-kun ¿Tienes algo en el bolsillo?- dije con voz melosa
-No sé… ¿Por qué no lo miras tu misma?- Me respondió con una de esas sonrisas de lado que tanto me gustaban.
Un poco sonrojada metí la mano en su bolsillo y saqué una pequeña cajita roja de terciopelo, me había equivocado por completo al pensar mal y al ver la caja me sonrojé el doble de lo que ya estaba.
-E-esto es…- No encontraba palabras para terminar la frase
-Ábrelo- me ordenó sonriendo y obedecí inmediatamente quedándome con la boca abierta al ver el contenido de la caja, un pequeño anillo de plata con incrustaciones de esmeraldas y diamantes en forma de corazón.
Abrí la boca tratando de decir algo pero no me salían palabras
-Es tu anillo de compromiso, quiero que seas mi esposa ¿Serías tan amable de hacer feliz a este pobre viejo?-
-¡Sí!- chillé casi instantáneamente y me lancé a sus labios en un beso lleno de amor.
-Me alegra que digas eso- dijo cuando nos separamos
Cogió la caja y sacó el anillo para ponerlo en mi dedo anular, quedaba precioso y me encantaba.
-Me encanta querido ¿Lo elegiste tu solo?-
-En realidad tuve un poco de ayuda de Hinata – Respondió rascándose la nuca y ligeramente avergonzado por no saber elegir un anillo para mí – si no fuese porque ella me dijo que preferías las cosas un poco más discretas tu anillo de compromiso sería más piedra que anillo- soltó una carcajada nerviosa.
-No me importa, al menos se que nadie te ha ayudado con la declaración-
-¿Y cómo estás tan segura?- respondió burlón
-Porque si te hubiesen ayudado estarían mirando y no te habrías quitado la máscara, además esto tiene el más puro estilo Kakashi y se parece un poco al último ichia-ichia.- dije riendo
-Jeje… entonces ¿Quieres reproducir lo que ocurre después de esa escena?- de nuevo su sonrisa de lado haciendo que mi corazón se acelerase.
-Quizá luego amor mío, en casa.-
-Tienes razón, en casa es más divertido.- tiró de mí haciéndome caer a su lado con la cabeza en su pecho y su brazo rodeando mi cintura.-Ahora que lo pienso… si nos vamos a casar habrá que buscar una casa más grande para cuando vengan los niños ¿no crees?-
Me levanté sorprendida para mirarle a la cara
-¿Ni-niños? Pero si aún tengo 18 años- en el fondo me encantaba la idea de tener unos pequeñajos de pelo blanco y ojos pardos o pelirrojos con ojos negros, me daba igual el aspecto de las criaturas, sólo la idea de dar a luz a un Hatake me llenaba de alegría
-No he dicho que vaya a ser mañana, pero tranquila que serás una madre hermosa y por supuesto muy buena- sonrió de nuevo dando por terminada la conversación.
Fin
¿Dudas? ¿Sugerencias?¿Comentarios? Espero vuestros Reviews con muchas ansias ^^ Ojalá os haya gustado a pesar de ser cortito.
