Aquellas palabras calaron tan profundo en Sunset Shimmer, recordándole no solo el tiempo en el cual carecía de tanto, sino que también el tiempo donde su voluntad se aferró a objetivos tan siniestros como imposibles. Ahora; las cosas eran diferentes, no solo tenía derecho a defenderse, también el derecho a reclamar su libertad, la libertad de toda obligación contra una nación que la vio sufrir y no hizo sino aumentar su agonía. No era venganza, era un pedido de indiferencia. No perdería a sus amigas, no perdería su nueva vida; incluso frente a rivales que por su estado en magia, la superaban con facilidad.

- ¡Esto no puede terminar así! – Gritó antes de que sus ojos descubrieran el rápido proceso de creación de dos rayos mágicos y un hechizo de petrificación. Esas fracciones de segundo ganadas fueron utilizadas de inmediato.

Se transportó hasta el lugar donde estaba Luna, usando su casco derecho superior, en medio del aire, golpeó la mandíbula de la princesa de la noche para hacer que su rayo diera directamente con el techo. Un segundo después, se impulsó con sus patas delanteras para elevarse por sobre ella y en una rápida sucesión de movimientos, unió su cuerno con el de Luna.

- Agh, ah. – El grito de agonía de la princesa tuvo respuesta inmediata, los rayos de Cadance, Twilight y Starlight Glimmer dieron de lleno en la atacante.

Sunset gritó de dolor, pero no por ello dejó de canalizar el hechizo, tuvo que transportarse junto a Luna para evitar una segunda tanda. Esta vez, Starlight Glimmer canalizaba un láser mágico, no quemaba ni electrocutaba; cortaba. Twilight conjuraba una cadena de enlace con un rayo normal, eso quería decir que en el momento en el que se transportara el rayo se desviaría hasta su nuevo punto y así, hasta que dejara de canalizar; Cadance conjuraba un hechizo que pretendía encadenarla al piso con unos grilletes compuestos por diamante. Y Celestia estaba revirtiendo el hechizo que había hecho minutos antes.

Luna sentía su cuerpo paralizado, sentía como si la estuvieran partiendo a la mitad. En pocos segundos, otra transportación se realizó, el rayo de Twilight la siguió, pero se protegió con el cuerpo de la princesa de la noche; pero yacía como blanco del hechizo de las tres yeguas que la atacaban.

Finalmente, el maleficio estaba terminado, el cuerpo de Luna cayó pesadamente los cinco o seis metros de altura, Celestia la observó.

- Luna ¡Hermana mía! – Gritó, sin dejar de canalizar el contra hechizo que quitaría aquella extraña luna.

Donde estuvo el cuerpo de Luna, en el aire, quedó un espectro semitransparente que tenía una luz de color azul obscuro, demasiado débil como para llamar la atención de las presentes. Entonces, esta adquirió la silueta de Luna y fue soltada por la atacante, quien volvió a transportarse. La silueta de pronto explotó produciendo un sonido bajo y poderoso que escucharon todas mezclado con una pequeña vibración en la habitación. Al explotar pequeños puntos de luz se disiparon por todo el lugar, bajando a una lentitud semejante al de una pluma, parecían estrellas, junto a un polvo azul y violeta que las amparaba, aquello bien podría haber sido hermoso de no hallarse en medio de una batalla, ni de ser resultado de un hechizo desconocido y tétrico.

- Está viva, pero ya no tiene magia. – Aclaró Sunset desde las sombras para ser sorprendida por el ataque de las princesas. Desde luego, cuando estos llegaron ya no estaba allí.

Quitado el problema de Luna, le quedaba encargarse de Celestia.

Twilight se unió a Starlight Glimmer. Así como Cadance.

- Está atacando desde las sombras, si disipó la obscuridad ustedes dos tienen que enfrentarse a ella directamente - Afirmó Twilight sin dejar de mantener sus cinco sentidos alerta ante la aparición de Sunset.

Las dos equinas se miraron la una a la otra; Cadance encabezó la escaramuza.

Un destello repentino iluminó todos los rincones de la habitación Sunset se vio inundada de inmediato por la luminosidad repentina; no tardó en llegarle unos grilletes de gemas y después un rayo de magia que la electrificó. Un gemido seco se pudo escuchar por parte de la de cabello bicolor.

- El eclipse está disolviéndose. – Advirtió Celestia, al ver que el paso de los rayo solares era mayor.

Twilight pudo reconocer aquellos ojos horripilantes, no parpadeaba, observaba a una dirección sin verlas directamente.

Otro rayo fue desencadenado, solo para ser desviado por Sunset Shimmer. Starlight conjuró un láser al cual la de ojos aterradores no tuvo más alternativa que arremeter con un hechizo similar. El color del aura de su magia ya no era solo turquesa, como el color de sus ojos, se combinaba con un negro que no se observaba en la magia, su forma de fluir era como pequeñas descargas eléctricas y no emitía luz alguna, de hecho, la absorbía de alguna forma.

Esa magia era atroz, una abominación, difícilmente algún poni podría tenerla como normal, a no ser claro de que estuviera poseída o algo similar.

Sí, a lo mejor Sunset estaba contaminada, a lo mejor se dejó influenciar por la magia obscura… con esa esperanza fija en su corazón, la alicornio de menor edad, observaba la escena.

La magia de Sunset podía equiparar a la de Starlight. Pero cuando Cadance disparó un rayo desde otra dirección, no tuvo más que recibir el impacto, el hechizo era un encadenamiento al piso con unos grilletes de diamantes que se rodearon las patas de Sunset Shimmer. Al caer en la cuenta de que debía hacer lo posible por esquivar el láser de la protegida de la princesa de la amistad, la unicornio ámbar se dejó caer a un costado, lamentablemente mientras trataba de esquivarlo, el láser cortó parte de su casco izquierdo y también llegó a tocar una parte de los grilletes de diamantes, difractándose en al menos doce láseres más por una breve fracción de tiempo, las nuevas direcciones tuvieron en su mayoría el cuerpo de Sunset, el tiempo no fue el suficiente como para cortar, pero dejó varias líneas con quemaduras de pelaje y muy probablemente piel de la enemiga.

- Sunset, esta es tu última oportunidad, déjanos curarte de esa magia que se ha apoderado de ti. – Expresó pronto Twilight, mientras la observaba con tranquilidad. Con una fe clara en aquella posibilidad que ante sus ojos era la más real, por no decir la única.

- Twilight, ésta es mi magia. Siempre lo ha sido; por eso Celestia me teme, por eso ahora ustedes también me temen. – Arguyó la yegua de pelaje ámbar poco antes de transportarse.

En menos de un segundo, Cadance la pudo hallar y conjuró un maleficio de decaimiento. Starlight se le unió con un hechizo de polimorfismo, una clara solución era convertirla en algún animal sin magia y encerrarla de una buena vez.

Un escudo mágico se aplicó para absorber ambos hechizos, tenía los bordes de un turquesa luminoso, mientras que el interior era un espectro negro. Apenas se podía ver todo el cuerpo de la yegua. El escudo de forma esférica se disipó para dejar ver una esfera de fuego siendo lanzada contra Celestia, esta dejó de canalizar para cubrirse, casi de inmediato la yegua recibió ataques desde tres puntos al menos a cinco metros de distancia cada uno. Se transportó al lado de Twilight para asestar unos golpes con sus patas traseras; pero Celestia se apareció de pronto para empujarla bruscamente con sus patas delanteras. Sintiendo el golpe metálico siendo absorbido por sus huesos, la ex alumna chocó contra la fría loza para ser asediada por dos rayos de magia y uno de polimorfismo.

El proceso de transformación en un sapo se llevaba a cabo, las patas traseras de Sunset cambiaban de forma, Starlight podía ver satisfecha el resultado de su estrategia. De pronto, el maleficio fue roto por la enemiga, quien, antes de recibir cuatro golpes que bien podrían ser los finales, desapareció para ir nuevamente detrás de una columna. Reponer sus heridas necesitaba de tiempo y energía ahora valiosos.

- No puedes vencer Sunset Shimmer, ríndete. – Explicaba Celestia resoplando. Al poco emitía una descarga de magia que poco antes de llegar a la columna se partió en dos y circundó la columna para dar con el cuerpo de Sunset Shimmer, quien gritó de dolor.

Seguidamente, ese rayo de energía dorada se elevó hacia arriba al mismo tiempo que el cuerno de Celestia y junto con él llevó a Sunset Shimmer hasta el techo sin dejar de rodear la columna, se pudo escuchar el sonido producido por el choque de su cuerpo contra el techo, poco después, el rayo bajó y la arrojó violentamente contra la pared a cinco metros del lugar. Desde tres metros de altura, el cuerpo de la equina cayó pesadamente.

Dolor, tanto dolor que por poco se desmaya; pero no podía permitírselo, daría pelea hasta el último segundo. Sin embargo, apenas se podía mover, rodó sobre su cuerpo para ver a sus vencedoras. Solo necesitaba unos minutos más… solo unos pocos, no podía fracasar estando tan cerca.

- No… no puedo… no puedo perder. – Gemía desconsoladamente mientras Twilight se le aproximaba.

- Sunset…

- No puedo perder a mis amigas, mi felicidad… no voy a perder lo más preciado que tengo.

- … Tu magia proviene del odio y la desarmonía, es por eso que jamás vencerás. – Afirmó Celestia mientras se acercaba para finalizar con Sunset Shimmer. – Eso es algo que nunca pudiste entender.

- La magia puede ser atroz siendo obscura o regular, es en qué lo usas lo que causa desarmonía. – Afirmó la yegua mientras sus ojos se revertían para volver a los acostumbrados.

- Eso no tiene sentido. – Apeló Twilight, quien no podía evitar reconocer en esos ojos a la misma Sunset que había conocido después del baile de otoño.

- Sunset Shimmer, tu sentencia es la ejecución de tu magia mediante la escisión de tu cuerno. – Se precipitó a decir Celestia poco antes de conjurar el hechizo requerido.

En ese instante, Sunset volvió a transportarse para ya no aparecer más, el eclipse regresó y también el destello de luz de Twilight; aquella yegua no se daba en absoluto por vencida. Celestia golpeó el piso con su casco, si tan solo hubiera sido más puntual en lo que tenía que hacer.

- Dónde está. – Cuestionó Cadance.

Cadance se acercó al lugar donde Sunset Shimmer había estado y rastreó, de inmediato se transportó a la ubicación, las demás se le iban a sumar, pero tan pronto como lo intentaron, el piso de loza se rompió para mostrar un rayo de energía obscura saliendo brutalmente empujando fuera a la princesa del imperio de Cristal.

Al poco salió Sunset Shimmer, con aquellos ojos aterradores; Cadance cayó al suelo al mismo tiempo que el cuerpo de la yegua ámbar se asomó.

Casi de inmediato, Starlight partió a todo galope en dirección a Sunset, con Twilight detrás de ella, Celestia alzó vuelo para lanzar de inmediato un rayo. Sunset dio un salto para esquivarlo, Twilight disparó otro y Celestia conjuró un maleficio de ralentización de tiempo. Starlight por otra parte incrementaba su velocidad enormemente y conjuraba un campo de fuerza. Otra combinación más y era el final, Sunset esperó una milésima de segundo antes de hacer su movida.

Dos transportaciones se llevaron al mismo tiempo, la primera con Twilight y la segunda en Sunset Shimmer. Cuando Twilight se dio cuenta, recibió su propio rayo, la ralentización de Celestia y el terrible, terrible impacto del campo de fuerza de Starlight. Con una velocidad asombrosa, Sunset se transportó nuevamente para ahora hallarse con los cascos delanteros sobre la loza y dar una coz con todas sus fuerzas a Starlight, quien tomada por sorpresa recibió de lleno el impacto, aquel golpe no era mera fuerza bruta, tenía magia aplicada tanto en los cascos como en los músculos y huesos de la unicornio. Por lo cual la yegua lavanda salió elevada al menos dos metros sobre el piso.

Nuevamente Sunset desapareció, justo tiempo antes de recibir un láser por parte de Celestia. Posteriormente, en el aire, Starlight sintió los cascos delanteros de su enemiga, pero extrañamente no podía moverse, el dolor se lo impedía. Estaban ascendiendo aún más.

Celestia se transportó, llegando al lado de Sunset Shimmer, de inmediato emitió un rayo con un diámetro de al menos cuarenta centímetros, esa era una condena si la recibía. Sunset se transportó metros a distancia y disparó su propio rayo contra Starlight, quien comenzó a caer con una fuerza elevada por el impacto del rayo. Celestia pronto llegó para golpear a su ex estudiante con los cascos delanteros; pero ésta pronto volvió a transportarse. Mas, en esta ocasión, apareció en el piso de loza, solo para recibir el impacto poderoso de un rayo de color azul obscuro. Luna había vuelto.

Luna se transportó al lado de Sunset y casi de inmediato la golpeó con sus cascos delanteros, parándose sobre los traseros, emitió un escudo de magia para cubrirse de un rayo repentino; Celestia se le unió desde la izquierda. Lanzando un rayo que Sunset bloqueó, pero nuevamente Luna la volvió a golpear con un casco delantero, a continuación, con su pecho dio un golpe con todo su peso y fuerza, directamente en el costado libre de la unicornio, que trastabilló, estaba a punto de transportarse de nuevo para recibir otra descarga de magia de Luna y sentir los cascos traseros de la princesa de la noche golpeándola contra la pared.

Celestia emitió un rayo en el cual acumuló mucho poder; Luna se transportó a su lado para hacer una acción semejante. Desde luego, ambas tenían una experiencia mucho mayor y demostraban ser oponentes a temer. Tres transportaciones se llevaron al mismo tiempo, Twilight, Starlight y Cadance se aparecieron frente a Sunset.

Cuando la descarga terminó yacían en el piso cuatro ponis, el humo que salía de sus cuerpos era muestra del terrible ataque inferido a sus cuerpos. No obstante, Sunset se levantó mientras observaba a Luna volver a abalanzarse sobre ella con una transportación. Sunset se transportó donde Celestia se hallaba, pero antes de darle siquiera una descarga recibió un coletazo de su propiciado por la melena de la princesa, que si bien no ocasionó daños, la distrajo la fracción de tiempo suficiente para sentir los cascos de la princesa y luego de Luna. Se transportó a los pocos segundos.

Curarse, transportarse, usar rayos… su magia se gastaba a una velocidad asombrosa; si no tenía cuidado sería su perdición. Los ojos de Sunset Shimmer comenzaban a llenarse de lágrimas mientras se percataba de su magia utilizada.

- Transportarse tantas veces tiene efectos bastante negativos para la salud. – Advirtió Luna poco antes de volar en dirección a Sunset.

Tenía razón, su cabeza prácticamente le estaba latiendo y sus ojos comenzaban a nublarse… aquellos efectos podían contrarrestarse con el hechizo adecuado. No tenía de otra, gastando magia tuvo que recuperarse, nuevamente se veía acosada por la princesa Luna que peleaba casco a casco y con magia al mismo tiempo, debía admitirlo, era mucho más temible que Celestia y de no ser porque el resto de las princesas y Starlight estaban inconscientes, de seguro ya estaría derrotada.

El golpe del casco delantero de Luna falló, pero el rayo de Celestia desde la distancia dio de lleno, Sunset tuvo que transportarse de nuevo antes de recibir otro impacto potente de los cuartos traseros de la princesa de la noche. Faltaba más tiempo y si las cosas continuaban así… fracasaría.

Se apareció de nuevo Luna frente a ella, con los cascos delanteros arriba, lista para aplastarla si era necesario. Esta vez, impulsándose con sus patas traseras, la unicornio, más pequeña que la alicornio azul obscuro, se levantó para chocar sus cascos delanteros con los de ella; la fuerza que la magia le ayudó a ganar fue suficiente para llegar a tablas; pero con una singular sincronización no pasó ni cuarto segundo antes de sentir un poderoso rayo de la princesa del sol; Luna se le unió casi de inmediato; tan pronto como impactó en su cuerpo, la princesa de la luna comenzó a volar en dirección a Sunset mientras su hermana la mantenía ahora flotando en el aire.

Si aquello tenía éxito sería la hecatombe de todo su plan. Pensando rápido, Sunset sacó a brillar uno de sus últimos recursos.

Dos alas se aparecieron en los extremos de Sunset Shimmer, se asemejaban a las de un murciélago, la cara superior de color obscuro, mientras que la inferior era de color rojo, se elevó unos metros, luchando contra el rayo de Celestia y evitando así el golpe de Luna que volaba en dirección a ella, y, llegando a la cola de la enemiga que ya no pudo apartar, la mordió para poder halar de ella.

En un aleteo furibundo, la princesa Luna arrastró por aire a la yegua ámbar, dio un paro, la inercia movió a Sunset por delante de ella y el rayo de energía no se hizo esperar. Seguidamente Celestia se le unió con el mismo rayo que además de dar un choque eléctrico continuo, la sostenía como si usara telequinesis en ella; una vez más aquel terrible hechizo hacía su aparición.

Nuevamente la alicornio azul obscura aleteó afanosamente por asestarle otro de sus potentes golpes. En esta ocasión, Sunset se transportó al lado de Celestia, esta, así como antes, tuvo una reacción inmediata para lanzarle un rayo. Mas Sunset lanzó una bola de fuego, que si bien fue atravesada por el rayo e impactar con ella, continuó su camino hasta llegar donde la princesa.

Luna por su parte se transportó al lado de Sunset.

- Has hecho una terrible jugada, nos has dado más ventaja que antes. – Explicaba Luna mientras sus cascos y movimientos tan veloces como fuertes eran apenas detenidos por los cascos del unicornio ámbar y un par de escudos.

Celestia absorbió el fuego, era un hechizo de transformación, lo utilizó en muy contadas ocasiones, las llamas de Sunset le brindaron un atajo, pudo convertirlas en un revestimiento. Era un hechizo que solo ella conocía a la perfección, su cuerpo, ahora cubierto por las llamas ganaba bastante poder y en contacto casco a casco era invencible por el simple hecho de que estaba cubierta por llamas.

Sunset, aprovechando el tiempo de ventaja que daba aquella transformación de la princesa del sol, hizo levitar a Luna directamente donde Celestia, esta detuvo el movimiento de su hermana, quien recibió un rayo directamente y fue transportada junto con Sunset Shimmer, a cinco metros del lomo de Celestia, Sunset volvía a juntar su cuerno con el de la princesa de la noche para extraerle toda la magia acumulada en esos cortos minutos.

- No lo harás dos veces. – Gimoteó Luna mientras Celestia canalizaba un rayo. Sunset desapareció y entonces Luna estuvo a punto de recibir el impacto, pero se transportó.

Los reflejos de aquellas yeguas estaban bien entrenados, sus años de proteger a Equestria les habían dado una experiencia inigualada, incluso por Twilight.

La jaqueca volvía de nuevo… su cuerpo entraría en un colapso si no le daba las atenciones que necesitaba. Tenía un último recurso, pero primero debía arriesgarse para abrir el camino, sabía cuál era el problema.

Luna canalizó un rayo continuo con el que hizo contacto respondiendo con el suyo. Celestia conjuraba un tercero que bien podría ser el final. Pero ahora las cosas serían diferentes, Luna se mantenía en su lugar, cuando el rayo de Celestia estuvo cerca, Sunset se movió sus alas para hacerse a un lado, Celestia la persiguió, ahora Sunset dependía únicamente de sus alas, mientras su rayo de energía se batía contra el de Luna.

Izquierda, abajo, virar 45 grados antes de ascender, doblar a la derecha. Elevarse, Caer en picado y pocos segundo antes de tocar el suelo desplegar sus alas y girar a 30 grados, mantener a Luna de frente; ahora, Se elevó velozmente, Celestia recibió el impacto del rayo de su hermana y el de Sunset al mismo tiempo. Era el primer movimiento exitoso de Sunset, quien no desaprovechó la oportunidad y envió una bola de fuego a Luna, esta esquivó elevándose con sus alas y de las llamas, salía Sunset Shimmer, quien se había transportado dentro de la esfera de fuego, utilizando un campo de protección sus cascos delanteros impactaron con Luna y en un movimiento veloz su cuerno hizo contacto con el de la alicornio. Esta vez, al recibir el golpe de Celestia no se detuvo, extrajo la magia de la princesa de la noche y se transportó fuera de la habitación. Se hallaba parada cerca de una gárgola, cuando Celestia salió iluminando el obscuro cielo con las llamas que la cubrían. No estaba completamente curada; aprovechó una centésima de segundo para transportarse a varios metros en el cielo.

Celestia también se transportó. Llegadas ambas a esas alturas… ante el cansancio y una pausa repentina, ambas se observaron la una a la otra.

- Mírate, eres justo lo que el espejo reveló ese día… un monstruo.

- No, ya nunca más. – Señaló la yegua poco antes de elevarse para dar una voltereta en el aire y dejarse caer para esquivar el rayo de Celestia; en la caída, su cuerpo se llenó de sombras para reaparecer con sus ojos aterradores, unas alas de fuego y una cola que se prendía en llamas, ambas características se asemejaban en sobre medida a las de un fénix.

Al abrir su boca reveló una lengua bífida y unos colmillos crecidos. Cargó contra Celestia, esta, imitándola se lanzó en picada. Ambas se transportaron un momento antes de chocar para dar media vuelta y disparar un rayo que en direcciones contrarias, haciendo contracto entre ellos.

Las alas de Sunset se extendieron mostrando el esplendoroso fuego de estas y sus ojos se centraron en la alicornio, quien de inmediato le lanzó un rayo mientras sus aleteos la acercaban al más grande peligro para Equestria en ese momento.

Sunset pronto respondió. Mientras sus rayos hacían contacto, ambas se acercaron la una a la otra nuevamente, cuando la distancia se acortó a un metro, la fuerza de los rayos las expulsó en direcciones contrarias. Dando una vuelta en el aire, Celestia se transportó para estar a la misma altura que su ex alumna; nuevamente los rayos de ambas chocaron, esta vez cada una se movía hacia la derecha, creando una rotación a medida que se acercaban. El punto de conexión del rayo iba y venía, cuando nuevamente ambas estuvieron cerca la una a la otra, la fuerza las expulsó. En esta ocasión Celestia envió el rayo mucho antes que Sunset, quien respondió de forma tardía.

De inmediato, el rayo de Celestia se partió a la mitad para atacar desde dos direcciones a la antagonista, mientras el punto de división era impactado por el de Sunset, quien se elevó con ambas alas para esquivar el golpe, al mismo tiempo que se transportaba nuevamente con Celestia para impactarla con sus cascos traseros y mientras el fuego de la princesa del sol comenzaba a acrecentarse para darle una respuesta ígnea a su golpe físico, la ex alumna conjuraba un hechizo de magia obscura, el cual impactó directamente en el cuerpo de la princesa y, las llamas de la alicornio comenzaron a apagarse por unos segundos. Ese era el momento adecuado para lanzar un ataque, sin embargo, la atacante pronto recibió el impacto de un rayo llegado desde una posición baja.

Se le sumaron muchos más, llegados desde el castillo, daban muestra de que las demás se habían recuperado, incluso Luna, muy probablemente porque le dieron una atención que no pudieron darle antes.

Entonces, Sunset observó a la distancia en una fracción de segundo, a cinco puntos distintos de Equestria… era el momento… el plan finalmente estaba en su fase final, ahora solo dependía de los segundos finales de aquella batalla, todo se definiría en ese corto periodo de tiempo; todo, absolutamente todo dependía del tiempo ahora.

Quince, las alas de la monstruosa se cesaban de brillar, desapareciendo, para dejar a su dueña en una caída en picada; más pronto volvieron a aparecerse, de ojos aterradores esquivaba uno, dos, tres rayos moviendo ágilmente sus alas y para el cuarto se transportaba a una nueva posición.

Catorce, su velocidad incrementaba, desde el punto bajo, las tres alicornios usaban sus alas para ascender, Starlight se hacía levitar a sí misma. Todas en la embestida final.

Trece, podía ver a Celestia acercándose por la espalda mientras conjuraba un hechizo de petrificación; le tomaría un momento terminarlo para después canalizarlo.

Doce, Twilight y Luna se transportaban adelantándose, mientras que Cadance conjuraba un hechizo de encadenamiento.

Once, Starlight se transportaba a una enorme distancia, llegando a estar a cinco metros de su distancia, inmediatamente se puso a canalizar un hechizo de polimorfismo, dejando de aplicarse a sí misma alguna levitación.

Diez, Sunset lanzaba tres bolas de fuego en tres direcciones, la primera a Starlight, la segunda a Celestia y la tercera a Luna.

Nueve, Luna esquivaba el conjuro transportándose, Celestia hacía lo mismo, lamentablemente dejando de conjurar su hechizo de certificación, y Starlight era protegida por un escudo generado por Twilight, Cadance estaba terminando de conjurar el hechizo de encadenamiento.

Ocho, Sunset se transportaba a treinta metros de sus perseguidoras y Twilight usaba su magia para transportar a Celestia y Starlight al lugar equivalente con referencia a la enemiga número uno de Equestria poco antes de que esta se transportara, Celestia a diez metros sobre ella, Luna a menos de cincuenta bajo ella, Cadance a cien; Starlight a cinco metros a su derecha y Twilight se apareció de pronto a su lado; sus ojos eran de profundo pesar y decisión al mismo tiempo.

Siete, Sunset volvía a transportarse para estar a doscientos metros del castillo, ahora Luna realizaba el mismo proceso que Twilight hace un momento atrás, Sunset no podría escapar… estaba sentenciada.

Seis, los hechizos terminaban de conjurarse; las tres ponis apuntaban de forma precisa, mientras que Luna y Twilight se preparaban a transportar a todas al lugar donde Sunset quisiese huir.

Cinco, Estaban a cincuenta metros sobre el castillo, Sunset puede ver que los hechizos serían lanzados inminentemente; el aura de estos ya era visible, tenía un segundo, tal vez menos.

Cuatro, Sunset se transporta dentro del castillo, extiende sus alas y dobla a 65 grados con referencia a la entrada de la habitación; se protege debajo de un arco hecho con piedra sólida. Ha caído en la trampa, las ponis se transportan frente a ella dentro del castillo, todos los hechizos son canalizados de inmediato, sumándoseles los rayos de energía de Twilight y Luna.

Tres, Sunset lanza un rayo en dirección a Celestia canalizándolo con toda la magia que posee, el rayo choca directamente con los rayos de Luna y Twilight, con los hechizos de Cadance, Starlight y de la misma Celestia.

Dos, Sunset se ve obligada a bajar del techo, para poner sus cascos en tierra, mientras los rayos juntados de las cinco yeguas avanzan metro a metro a velocidad asombrosa, el tiempo no alcanzará para transportarse, los hechizos llegarían antes de poder conjurar. Pronto, pronto será el fin de Sunset Shimmer, quien cierra los ojos.

Uno.

Cinco rayos de energía caen desde el cielo, haciendo retumbar el piso al contacto y rompiendo cristales a su paso.

Bum, Bum… Bum, Bum, Bum las luces hacen contacto la loza originando un sonido como si se trataran de cuerpos sólidos, sus colores son: amarillo, cian, blanco, rosa, naranja, en una fracción de segundo adquieren la silueta de cinco humanas. Que ninguna salvo Twilight reconoce. De inmediato, extienden las manos para lanzar un rayo de energía hacia Sunset Shimmer.

Cero.

El rayo de energía de Sunset Shimmer está en los últimos centímetros y de pronto, los rayos de energía de aquellas cinco figuras se dirigen hacia su cuerno, el rayo que ella canaliza, se engrosa y su luz se hace mucho más intensa. Los rayos de las cinco ponis comienzan a retroceder a una velocidad exponencial.

El rayo cambia de color turquesa con rayos obscuros a los colores del arcoíris, no tarda en hacer retroceder los rayos de las cinco yeguas y llegar directamente hasta el cuerno de las cinco rivales, pronto las envuelve en un torbellino de arcoíris.

- Se acabó. – Advierte Sunset Shimmer, mientras siente la calidez de sus amigas inundándola de forma espiritual, mas no mágica ni presencial.

El torbellino que encierra a las cinco rivales deja de girar, las luces del arcoíris se difuminan hasta desaparecer, Sunset cae al piso con una sonrisa en el rostro; las figuras que representan a las personas más amadas de su vida se mantienen en el lugar.


Y así terminamos el penúltimo capítulo. Espero no haber perdido el toque con este tipo de escenas. ¿Qué pasará después? Lo sabrán dentro de dos semanas.

Y también quisiera anunciarles que el mismo día en que finalice este fic estrenaré uno nuevo, así que aquí les va el anuncio:

De los creadores de: Discord, El Legado, Código Cero y Cuando la Última Manzana Caiga...

[Introduzca: Hans Zimmer: Hold the ice]

Esto es lo que Equestria ha ocultado por tanto tiempo… es cierto… hubo un tiempo donde las princesas alicornio reinaban Equestria, un tiempo donde había paz y felicidad; un tiempo perdido. Muchos desean olvidar ese tiempo, también yo quisiera hacerlo; pero es imposible, el recuerdo de esos días siempre me recuerda a ella… a su encanto y al amor que nunca pude confesarle. También me trae el recuerdo de todo aquello que ignoramos.

Hay un secreto sucio, una atrocidad cometida por nuestros líderes actuales contra las princesas y lo revelaré, he dejado de temerles y espero que Equestria también deje de hacerlo, pues el día en que lo haga, podrá acabar con su miseria actual.

… Crónica de la Caída de las Coronas...