UN NUEVO AMANECER
CAPITULO 6
Todos los personajes de Inuyasha pertenecen a Rumiko Takahahi, yo solo creo una trama alternativa ya que he quedado bien frustrada amorosamente con esta pareja jeje
Tercera Persona Pov-
Kagome tan solo se dedicó a observar los pasillos del lúgubre lugar, mientras era arrastrada por dos de los corpulentos hombres de ese lugar; miraba concentrada buscando cualquier información que le fuera de utilidad para su escape. Ella ya había sido capturada en varias ocasiones; siempre rogaba por que Inuyasha fuera por ella, pero sabía que en esa ocasión ella debía ser fuerte.
Cuando una de las puertas fue abierta la joven fijó sus ojos en el interior sorprendiéndose al encontrarse con un estanque de aguas termales; detalló a los alrededores buscando una posible salida, pero todo estaba bordeado por altas murallas que más bien parecía de una fortaleza. La joven se sonrojó cuando luego del detallado análisis se fijó dentro del estanque donde estaban un grupo de mujeres completamente desnudas bañándose, otras sentadas en el borde rocoso tan solo sumergiendo los pies y hablando amenamente. Lo próximo que sintió fue un empujón en la espalda y no pudo evitar caer al suelo lastimando sus rodillas.
─ Báñenla. ─ ordenó uno de los hombres antes de abandonar el lugar. Todo quedó en un profundo silencio mientras la detallaban y luego continuaron con su baño ignorándola completamente.
Kagome intentó inútilmente ponerse en pie fallando en el intento por lo que tan solo se arrastro hasta quedar sentada contra la pared, cerró los ojos intentando dormir, ya luego vería como conseguir comida.
─ Inuyasha. ─ susurró finalmente dejando que el sentimiento de angustia la poseyera, en el momento que él más la necesitaba ella le estaba fallando, tenía miedo. ─ Quiero verte Inuyasha. ─ musitó en un susurro apagado mientras cálidas lágrimas recorrían su rostro; sentía una gran opresión en el pecho temía por ellos, cuando iba a dejarse llevar por la inconsciencia sintió unas suaves manos en su rostro acariciando intentando borrar las lágrimas.
─ Shiii… a Takuto-sama no le gusta cuando se llora, no llores frente a él será más duro. ─ se escuchó un suave susurro que acompañaba esa dulce caricia; Kagome abrió los ojos fijándola en los azules ojos de una joven mujer que intentó sonreírle pero logrando tan solo una mueca temblorosa. Los cabellos de un extraño color negro con algunas mechas plateadas la delataban ella no era humana a diferencia de las demás.
─ Gracias. ─ susurró Kagome sujetando la mano de la joven; los ojos de la mujer llenaron de lágrimas y de un salto agrazó por el cuello a una sorprendida Kagome.
─ No pude creerlo cuando entraste…en verdad no sientes asco…en verdad tu…eres compañera de un hibrido como yo…nadie aquí me hablaba, tenía miedo, tengo miedo…─ sollozaba humedeciendo el cuello de Kagome quien tan solo se dedico a acariciar sus cabellos; ¿se preguntaba cuantos estarían sufriendo como ella? Odiaba esa época, odiaba la naturaleza destructiva de las personas; había leído en libros de historia, y visto en películas la crueldad de los tiempos antiguos, pero todo era una burla en comparación a la realidad y el cuerpo magullado de esa joven lo demostraba; los visibles moretones y mordidas en su piel se veían dolorosas y para que el resistente cuerpo hanyou aun no se recuperara debía haber sido sanguinario.
─ Tranquila, te sacaré de aquí. ─ susurró Kagome prometiéndoselo.
─ Yo, intente luchar y también las demás pero él es muy poderoso. ─ comentó intentando convencer a Kagome que era algo imposible.
─ ¿Hay más hanyous aquí?. ─ indagó Kagome y la hanyou negó contra el cuello.
─ Pero si hay 3 Youkai. ─ musitó Kagome se había apegado más a los hanyous y Youkais en todo el tiempo que había convivido con ellos; quería salvarlos a todos.
─ ¿Sabes donde están?. ─ indagó y nuevamente la joven negó con la cabeza.
─ Yo, el día que nos atraparon las vi por última vez, él me eligió para…─ susurró sin poder terminar la frase mientras su pequeño cuerpo temblaba.
─ Oe…ven a bañarte. ─ se escuchó la suave voz de una de las mujeres que se acercaba caminando rumbo a Kagome con pasos gráciles. ─ Hoy pasarás por la pequeña iniciación, veremos si sobrevives para ser otra de las mujeres de Takuto-sama. ─ agregó sonriendo levemente. ─ Y no será nada fácil ¿ verdad Kohana-san?. ─ musitó maliciosamente.
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Sesshomaru gruñía y continuaba atacando sin descanso; cuando alguno de los hombres de colaban bajo su enorme cuerpo para seguir a su compañera este dejaba que su pecho reposara sobre la tierra y por ende sobre los infortunados hombres; su cuerpo le ardía mucho y sentía un punzante dolor en todo el cuerpo; casi podía sentir el recorrido del veneno por su torrente sanguíneo.
─ Rin, no dejaré que maten a Rin. ─ era todo pensamiento en la cabeza del Inu daiYoukai, mientras intentaba matar a todos los hombres o al menos a la mayor cantidad de ellos. Cuando el Youkai ya no sintió sus patas y cayó estrepitosamente al suelo empezó a soplar para que el vaho del veneno los matara lentamente. Sus piernas ya no las sentía; la mayor cantidad de los ataques habían sido en esa zona, los hombres no se acercaban porque a pesar de tapar sus bocas con parte de su ropa el poderoso veneno se colaba por la piel y por los ojos; lentamente el lugar se había cubierto por una neblina de color violeta mientras Sesshomaru desesperado soplaba con mayor rapidez; veía doble, el dolor se había intensificado logrando que el rechinara sus dientes de vez en cuando para soportar su dolorosa muerte.
─ Ahhhhhh….no puedo respirar. ─ finalmente se empezó a escuchar los gritos desesperados y gemidos de los contrincantes. ─ Sesshomaru sabía que sería algo lento pero poco a poco morirían no podrían seguir a su compañera y eso hacía que todo valiera la pena.
─ Retirada. ─ ordenó el jefe de la división cuando uno a uno los hombres fueron cayendo sujetando su cuello y retorciéndose en el piso; los que aun no sentía la agonizante sensación de no poder respirar, y el dolor lacerante, inmediatamente siguieron las ordenes, volviendo por el mismo camino por el que habían venido. Sesshomaru finalmente sonrió levemente antes que su cuerpo vuelva a la normalidad. De su boca comenzó a emanar sangre mientras las garras de su mano que era lo único que podía mover se clavan en el suelo intentando ahogar los profundos gritos que su cuerpo imploraba profiriera pero que él los retenía estoicamente.
─ Rin. ─ susurró, había sido muy feliz con ella, sabía que podía haber muerto en cualquier momento, aún no quería hacerlo, pero se sentía en relativa paz al saber que ella y que sus cachorros vivirían; en ese momento entendió a su padre, el amor lograba que uno haga cosas incomprensibles. Su respiración se volvió más dificultosa aún; la sangre abandonaba su cuerpo, este salía por sus ojos y oreja. Sesshomaru cerró los ojos dejándose absorber por el alivio de la inconsciencia.
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Kagome era arrastrada nuevamente por dos de los guardias de ese hombre, no había luchado cuando estos habían ingresado en el "baño" para "acompañarla" hasta la habitación donde estaba preparándose para "el tan esperado encuentro"; aún tenía gravado en sus pupilas la imagen de la joven hanyou sujetándose fuerte de su brazo no queriendo dejarla ir. Cuando la puerta del gran salón se abrió Kagome quedó estupefacta al ver al hombre del mismo modo como lo había conocido solo que en esta ocasión estaba completamente desnudo sentado sobre una gran silla de roble y a sus espaladas las mujeres a quienes había conocido en las aguas termales vestían pequeñas telas de tul que no cubrían nada realmente a diferencia de ella que iba vistiendo un hermoso kimono color rosa pálido adornado con flores color amarillo.
─ Como lo pensé te ha quedado verdaderamente hermoso. ─ musitó el hombre mirando a Kagome con una sonrisa arrogante, ella tan solo lo fulminaba con la mirada. Luego los ojos de la joven fueron a parar en la joven hanyou cuya mirada reflejaba una profunda tristeza. Sabía que ella estaba preocupada por su seguridad y eso se lo agradecía por lo que le sonrió levemente para darle ánimos no pasando desapercibido ese gesto para el hombre que amplió su sonrisa mirando en la misma dirección que la azabache.
─ Kohana ven. ─ ordenó el hombre la joven tembló visiblemente ante la orden dada.
─ Hai, Takato-sama. ─ contestó intentando sonar fuerte caminando y posicionándose frente al hombre. Esperando la próxima orden.
─ Hoy solo me quedaré con ellas, pueden volver a sus habitaciones ordenó a las demás mujeres que para sorpresa de Kagome se veían molestas por el "privilegio" que se les daba pero aun así cumplieron la orden dejándolos solos. Una de las manos del youkai se posicionó en el blanquecino hombro de la joven Hanyou. Kagome tan solo pudo ver desde su posición las garras que se incrustaban en la espalda femenina tirando de esta hacia abajo.
La joven tan solo se dejó hacer quedando arrodillada frente al hombre e inmediatamente tomó el miembro erecto del hombre iniciando la felación ante la sorprendida mirada de Kagome quien se quedó por un segundo impactada. El hombre tomó los cabellos del color tan peculiar de la joven y le marcó un ritmo acelerado que nadie que fuera humano pudiera haberlo soportar.
─ Detente. ─ ordenó Kagome al hombre que sonreía maliciosamente mirándola solamente a ella; la tentaba quería que ella peleara.
─ ¿Quieres tomar su lugar?. ─ fue la pregunta del hombre mientras estiraba el cabello de la hanyou para que soltare su miembro mientras la obligaba a que mirara a Kagome.
─ Por favor Takuto-sama deje que por hoy solo yo lo complazca, por favor. ─ rogó la hanyou por primera vez lo que logró una pequeña mirada de sorpresa en el Youkai; ella nunca hablaba más de lo necesario y hacía mucho tiempo no veía expresión en el hermoso rostro de la joven; la primera vez había llorado mucho lo que lo sacaba de quicio pero después de eso había actuado casi como un cuerpo sin vida cada vez que lo hacían.
─ Si, lo deseo. ─ susurró Kagome con una sonrisa maliciosa sorprendiendo a los otros dos presentes acercándose lentamente.
Flash back
Kagome miró la habitación a la cual la habían llevado luego del baño; miró sobre la cama donde reposaba un precioso kimono de un color rosa pálido con flores amarillas por todo el atuendo. Había accedido a bañarse por que debía acercarse a ese repugnante ser de ojos violáceos lo máximo que pudiera; arregló su cabello y buscó con la mirada cualquier objeto punzante con el cual pudiera atravesar al hombre y purificarlo.
Giró la cabeza impactada hacia la puerta al oír como esta se abría y su expresión fue de un total terror al ver a uno de los guardias dentro, pensaba que había llegado el momento y ella aún no se sentía preparada; si bien el baño la había ayudado un poco a su cuerpo magullado aun sentía hambre; sentía que tendría el poder suficiente para utilizar su poder espiritual una vez; ¿pero si eso no fuera suficiente?.
─ Shiii…─susurró el hombre acercándose a kagome ella intento defenderse cuando él de un rápido movimiento la sujetó por la espalda y tapo su boca. ─ Tranquila solo quiero hablar. ─ musitó contra la oreja femenina antes de olfatear a la joven que se removió entre el agarre. Kagome llevó su mano y sujetó del brazo que tapaba su boca y cuando iba a atacarle escuchó el suave murmuro. ─ soy un hanyo como tu compañero, jamás intentaría deshonrar nuestra costumbre. ─ aseguró antes de soltarla.
─ ¿Entonces qué haces aquí?. ─ susurró la mujer girando para mirar los profundos ojos dorados del hombre, pero a diferencia de los ojos de su compañero estos eran mucho más fieros.
─ Necesito tu ayuda. ─ susurró. Kagome lo miró intrigada y el hombre prosiguió.─ Intenté que no te trajeran, pero cuando vi tu poder supe que te necesitaba. ─ explicó.
Kagome lo miró recelosa, no debía confiar en él pero algo muy en el fondo le instaba a confiar.
─ ¿Qué quieres que haga?. ─ pregunto la joven quien intento apartarse al sentir el labio masculino posarse en su oreja para susurrar lo más despacio que pudo.
─ Matar a ese asqueroso Youkai. ─ fueron las palabras emitidas por el ojidorado que dejaron estupefacta a Kagome. Y más aún al sentir el frio tacto de una pequeña daga que el joven puso en sus manos.
End Flash Back
Kagome guardó lo mejor que pudo la pequeña daga entre las mangas del kimono, mientras se acercaba al hombre que la miraba con los ojos brillantes; como lo hacía Inuyasha cada vez que iban a aparearse eso logró que apretara la daga con mayor fuerza, el cabello de la hanyou fue liberado y ella cayó al suelo sentada. El hombre esperó impaciente que la mujer se acercara a él, la mano de Kagome empezó a envolverse con su energía espiritual trasladándose en el objeto. Cuando llegó frente a éste lo miró de una forma desafiante que logró encender aún más al Youkai.
Kagome fue acercándose lentamente al peli verde que lo miraba expectante la joven lamió sus labios como si en verdad disfrutaba el hecho que estaba por besar los labios masculinos; el Youkai estaba quieto, muy quieto cosa que extrañaba a la hanyou; él por lo general era agresivo y dominante, nunca había esperado por un beso por lo que temía por la mujer.
Continuaaa…
Hola a todos/as si hay alguien ahí jeje…esta vez lo publiqué rápido verdad? Jeje espero poder conseguir la inspiración más a menudo y no hacerles esperar mucho.
Nota: No soy de las que matan los personajes…ni de las que dejan nota de autor de eso estoy traumatizada como lectora y por ende como escritora también; aun recuerdo que leí unos cuantos fic en los que al final matan a mi Inu y llore ya que no volvieron a revivirlo ni con las esferas del dragón.
Las quiere
Mizune- Mei
