-Pero mis altos! De verdad que puedo ayudarlos! He mejorado mucho…–desesperado Zim trata de convencer a sus líderes de que desistieran de su ataque, ya que evidentemente él no quería hacerles daño-
-Silencio! Ya estamos cansados de tu constante fracaso. Nos has demostrado que tus intentos solo nos llevan a la ruina de nuestra especie y a todo el que te rodee –decía uno de los enormes Irken, su color era rojo como la lava misma en la que yacían. Él y su compañero, de color púrpura crepuscular, tenían una mirada asesina y llena de odio-
-Si, yo SOY el responsable de que estemos todos aquí, pero todo lo que yo hago es para servir a mis altos, a nuestra raza, nunca haría nada que los perjudicara!
-Oh! Pero lo haces Zim, no se como pero siempre te las arreglas para arruinar nuestras vidas. Ni siquiera sabemos por qué estamos aquí, pero lo recordamos todo… recordamos que te mandamos aquí por que eres un estorbo, no haces mas que dar problemas y recordamos bien cuanto te odiamos –las palabras del púrpura eran frías y tajantes, y al pobre de Zim le causaban un dolor que nunca antes sintió, una fuerte presión en el pecho de sentirse solo, humillado, aplastado, odiado e indefenso-
-No… mis altos… denme una última oportunidad... –los ojos de Zim perdían ese brillo característico y admirable, sabía que hablaban en serio pero de alguna manera no quería admitirlo-
-Ya es demasiado tarde –con el enorme tamaño de ambos solo bastaba aplastar Zim con un dedo, y Rojo le concedió el placer a Púrpura de cometer la ejecución. No eran muy ágiles, tal vez el considerable aumento de tamaño tenga algo que ver con su ahora lento desplazamiento. Se acercó firme hacia la base sólida donde Zim se encontraba, alzó la mano derecha y a su vez su dedo índice, y el invasor solo yacía inmóvil con la cabeza agachada- mírate, eres tan patético que hasta me da lástima hacer esto, ahora todo termina aquí –comienza a bajar el brazo, ya no había otra salida, Zim iba a morir. De pronto algo explota en el brazo de púrpura, fue una explosión pequeña en comparación a su tamaño, pero si le causo una pequeña herida –PERO QUE DEMONIOS…
-No vuelvan a insultar a mi amo! –Gir, quien hasta ese entonces solo presenció lo ocurrido en silencio, gritaba eufórico, tenía una bomba en cada mano y una mirada furiosa pocas veces vista-
-Rojo mira, no es ese el robot que construimos con partes que estaban en la basura? –Zim abre sus ojos de par en par, mientras sigue con la cabeza agachada- Es increíble que siquiera puedas hablar con tan solo unas chucherías de bolsillo como cerebro
-Es otro estorbo, destrúyelo también… sus piezas ya están obsoletas dentro de los U.C.I… no sirve para nada –Como en sentido de burla Rojo simplemente se da media vuelta y no presta atención, y de una reserva saca un saco lleno de donas y comienza a comerlas.-
-No me importa lo que digan de mi amo o de mi! El siempre hace un buen trabajo y es el mejor! Ustedes son los estúpidos que no saben apreciarlo! –era impresionante y a la vez espeluznante la manera en que Gir les daba la cara a los lideres Irken, sin embargo, Zim quien es quien debería darles la cara no hacia nada, solo mantenía una cara de asombro por lo que Gir y los altos decían, las palabras hirientes solo causaban pena e ira, tenía sentido de que Gir sea así de estúpido, pero el pequeño tenia coraje y un gran corazón… en forma metafórica claro, es un robot, aun así las ganas con la que Gir defendía a su amo le dieron ánimos de seguir, al diablo con esos altos… ellos nunca lo valoraron, nunca creyeron en él… pero había alguien que si lo hizo, para bien o para mal lo hizo. Luego recordó la palabras esa persona… de Dib: "ESTA NO ES LA REALIDAD "… "si alguien muere aquí no quiere decir que de verdad este muerto"-
-Yo no soy un estorbo… el humano Dib tenía razón. No hay por que quedarse en este maldito mundo, aun que debo darle las gracias por abrirme los ojos… y ya que esto no es totalmente la realidad… los únicos que van a morir aquí… SON USTEDES!. –Zim corre hacia la cabeza de Gir para sacar las zarpas, podría decirse que realmente solo improvisaba, estaba totalmente nervioso sus manos temblaban, y claro… de un momento a otro estaba atacando a los seres que él admiraba e idolatraba y con toda la intención de asesinarlos. Zim solo lanzó una de las garras al cuello de púrpura, pero era demasiado grande como para estrangularlo con las manos, así que rodeó parte de la cadena de una zarpa a su cuello y la otra zarpa la lanzó hacia unas rocas por encima de ellos, agarrándose firmemente y dejándose impulsar por esta, estrangulando a purpura el cual solo movía con desesperación sus brazos, y de un momento a otro cesó su lucha, estaba completamente inmóvil. Fue todo tan rápido que Rojo no pudo notar nada, solo se volteó y vio a purpura inconsciente y enganchado a la pared por el cuello, fijó su mirada hacia de donde estaba afirmado y vio a Zim, con una mirada furiosa y llena de odio-
-Pero como es posible… Purpura háblame!...-Se acerca a gran velocidad y Zim solo se soltó de purpura, dejándolo caer en la lava, a lo cual rojo va y lo toma en sus brazos, luego usando las mismas zarpas regresa a tierra firme junto a Gir- Insolente… acabas de asesinar a purpura… -con sus dedos suavemente acaricia su cuello, en la zona marcada por las cadenas-
-Denme lo que vine a buscar y prometo que no te mataré, ya que hasta el día en que muera ustedes seguirán siendo mis altos.
-Ni lo sueñes pedazo de mierda! –Rojo se lanza de lleno con su puño a atacar a Zim, a los que él y Gir esquivan el ataque Rojo queda incrustado en las rocas, la pared junto a esta comienza a trisarse, es cuestión de un golpe mas para que esa sección del volcán se derrumbe y ambos lideres queden bajo los escombros-
-Jefecito! Tengo una idea! –Gir saca de su cabeza una cuerda y amarra una de las bombas a una flecha, se la entrega a Zim y le dice que apunte hacia el hecho, ahí donde terminaba de trisarse la roca, enciende la antorcha y efectivamente Zim hace su ataque. El volcán comienza a temblar y grandes trozos de roca comienzan a caer-
-Rápido Gir debemos salir de aquí! Vamos! Por esa salida –Zim apunta a una abertura en la pared, no era la misma por la que habían llegado pero en ese momento no importaba, lo único que querían era salir de ahí. Aparecieron en un punto oculto del volcán, no había lava, solo había un pedestal vacío, postrado en una orilla sin mas que abismo alrededor, y unas flores rojas estaban en su base. De pronto el temblor se hiso mas significativo y se escucho un gran derrumbe dentro del volcán, un chorro de lava salió disparada de él, pero no fue a parar a la aldea o a Zim, sino que completamente cubrió el pedestal, caía con una enorme fuerza y belleza, era una verdadera cascada de lava, y un poco de esta salpicaba las flores, y comenzaban a brillar. Pocas veces Zim había tenido la oportunidad de ver algo semejante. Ya cuando no quedaba lava que cubriera el pedestal podía notarse que ahora no estaba vacío, una piedra con forma de moneda gigante estaba postrada en el, tenia una gema roja brillante en su centro y las mismas marcas alrededor de las otras dos piedras, pero esta parecía la más majestuosa.
Zim comenzó a fijarse que realmente no había como regresar, solo se podía llegar ahí por la entrada que usaron en el volcán la cual estaba sellada por el derrumbe. De pronto un enorme pájaro apareció frente a ellos y su jinete era la mismísima Gaz
-Con que ya está todo listo -dice como si nada-
-… Un momento, como haces eso! Como sabias en que momento venir –Zim se dirige a Gaz un tanto enojado-
-Cállate, a estas alturas deberías suponer mas las cosas, Dib me dijo lo que hiciste y me pidió que los viniera a buscar
-Pero donde se supone que está él!
-Falta poco para que sepas donde está, por el momento debemos ir a buscarla…
-A buscarla? Ah no, tu me dijiste que solo debía buscar estas tres ridículas piedras e ir al castillo, no me vengas a decir que falta algo por buscar!
-Por que no simplemente te callas y subes a esta estúpida ave, todo esta listo, debemos hace una parada mas antes de ir al castillo… solo eso.
-Amo, hazle caso… llegó la hora.
-La… hora? Me están espantando, tengo la sensación de que no me va a gustar –resignado de su destino Zim solo sube al ave, y sube a Gir con el, Gaz le hace un gesto para que emprenda nuevamente el vuelo. Sobrevuelan todo Kakariko, y en un punto cercano al castillo hay unas ruinas, parece un templo muy antiguo y en ese lugar Gaz comienza el descenso. Todos quedan frente a la gran puerta de este nuevo y último templo con gran expectación, excepto Gaz claro.
-Debes entrar solo –dice acariciando la cabeza del ave mientras le da algo de comer, y dándole la espalda a Zim-
-QUE? Y que se supone que haga…
-Para que te mandé a buscar las piedras?... tu sabrás que hacer.
Zim solo traga saliva y se dispone a entrar, no parecía nada peligroso, había unos cuantos pilares y paredes trizadas, los rayos de luz pasaban por las partes rotas y por lo que solían ser ventanas estaba bastante descuidado, y en el centro había un gran pedestal, había algo escrito en el y había espacio para tres objetos, los cuales curiosamente coincidían perfectamente con las piedras sagradas. Zim las sacó de la cabeza de Gir y las puso en el orden en que las consiguió.
-El templo de las montañas, los bosques perdidos, el volcán de la muerte –al poner todas las piedras en el pedestal, las gemas en su centro comenzaron a brillar- Y… ahora que?
-Creo que debe decir lo que dice aquí mi amo…
-Bien… Permitid que le Héroe empuñe de nuevo la espada, puesto que el mundo lo necesita una vez mas... Esto no rima para nada! –de pronto comienza a temblar y la pared de piedra al final del templo comienza a abrirse, Zim se acerca cauteloso y ve una espada insertada en un pequeño pedestal, su hoja era perfecta y el mango era purpura con terminaciones azules, una verdadera obra de arte. Sintiendo una seguridad proveniente de quien sabe donde Zim se acerca a la espada, la toma del mango y la saca del pedestal, apuntando con ella el cielo y en una forma épica.
Gir ve la escena impresionado y feliz de que la espada haya aceptado a Zim como su amo temporal.
-Bien, es momento de partir. Siento que con esto puedo vencer definitivamente a ese maldito –ambos salen del templo y Gaz aun está ahí esperándolos-
-Esa es la Espada Maestra, tiene la capacidad de repeler el mal, ahora lo que tienes que hacer es ir al castillo, es tu trabajo así que nadie mas que Gir puede acompañarte, entendido?
-Si. Oye la verdad es que me causa un poco de espanto el que nos estés ayudando tanto.
-Claro, acá estoy limitada a vivir solo este juego, no puedo tener todos los que quiero, por eso quiero regresar.
-Ya me lo imaginaba…
-Ah Zim una última cosa… tráelo a salvo, o te las verás conmigo –Gaz emprende el vuelo rápidamente, y regresa a Kakariko, se fue como si hubiese dicho algo de lo que estar apenada-
-….. ?... bueno Gir… vamos.
Guardar y Salir
Por qué será que siempre mato a los altos :C si yo los quiero xD!
en fin... actualizeeeee xDD por fin, y lo dejo hasta aca por que tengo que salir :B y aun no me baño e_e
... espero que se hayan aclarado algunas cosas, o quizas solo las enredé mas... la espada maestra está en TODOS los zeldas, no podia dejarla fuera xDD
uh uh uh uh uh se viene la pelea, y el paradero de Dib :DDD...
todas las que leen les gusta el zadr? por que si no es asi tal vez haga dos finales... uno zadr y otro normal... por que digamos que la historia en si no es zadr xD... bueno diganme que opinan con eso :BB kisses
