Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solamente juego con ellos :)
Capitulo 7 - Recordatorio
Si alguien le hubiera dicho, tiempo atrás a Quinn Fabray que ver dormir a Rachel Berry se convertiría en algo importante e inigualable para ella, no se lo hubiera creído. De hecho hubiese llevado a esa persona a un psiquiatra o algo parecido. Pero ahora allí estaba, observando detenidamente el rostro pacifico y tranquilo de la morena durmiendo profundamente. Decía la verdad cuando le dijo a Rachel que ya no quería ni podía estar lejos de ella. No tenia la fuerza suficiente para alejarse y fue en ese entonces que comenzó a replantearse que a lo mejor Santana tenia razón.
Pero era imposible algo asi. No podía sentir nada por aquella chica de menudo pero atractivo cuerpo, con piernas que volvían loco a cualquiera, con una inconfundible e impresionante voz que enamoraba a todo aquel que la escuchase cantar, aquella a la que ella se encargo de hacer la vida imposible durante sus primeros años en el instituto, aquella que en su ultimo año se convirtió en algo asi como su amiga, aquella que la apoyo durante su embarazo, quien le hizo entender que arruinaría la vida de Beth si seguía con aquella absurda idea de delatar a Shelby Corcoran y Puck por tener relaciones sexuales.
Quinn no encontraba una respuesta para la actitud amable y bondadosa que Rachel había tenido todos esos años para con ella. No entendía por qué la quiera cuando en realidad tenia que odiarla por todo lo que le hizo en los años que estuvieron en el instituto.
Pero no todo fue malicia por parte de Quinn para con Rachel. El año anterior la había apoyado en su estúpida idea de casarse con Finn a pesar no estar de acuerdo con eso. Un año antes le había gritado, en el auditorio cuando tenían que escribir aquella canción original, que ella y Finn estaban juntos y que asi seria por mucho tiempo, que se quedarían en Lima y formarían una familia allí, mientras que Rachel pertenecía a New York. Lo que no sabia la morena es que Quinn le dijo todo aquello por su propio bien. No podía culparla por querer ayudarla. No podía culparla por querer su felicidad.
Ese mismo año también se había enterado, gracias al idiota y asqueroso de Jacob Ben Israel, que fue Rachel quien le dio la idea a Finn de que le regalase una gardenia, con un lazo verde que combinaría con sus ojos, para que luciera en aquel baile que resulto completamente un desastre.
Aun se arrepiente de haber golpeado a Rachel aquella noche en aquel baño. Estaba tan enojada con Finn por estar con ella y jugar a ser el superheroe de la diva, que termino descargando su bronca con ella.
-Si la sigues mirando de esa forma confirmaras mi teoría- repuso una voz femenina sacando a Quinn de sus pensamientos.
-¿Qué haces aquí, Santana?- cuestiono Quinn mirando a la latina.
-La cena ya esta lista y vine a buscarlas, pero no pensé que encontraría a Rachel dormida y a ti babeando por ella- respondió Santana con una media sonrisa.
-No babeo por nadie, San- contradijo Quinn sin convicción. -Vamos a cenar que después debo regresar al campus, aunque no se si eso es posible teniendo en cuenta la hora.
Ese mismo viernes por la tarde, mientras estaban los cuatro en la cama de Rachel, ésta ultima le pidió a Quinn que se quedase un rato más y la invito a cenar cuando la rubia comento que era hora de regresar a Columbia.
-Deberíamos despertarla- señalo Santana a Rachel que seguía dormida, pero esta vez abrazando la almohada, algo que provoco en Quinn una ternura inmensa y las terribles ganas de convertirse en aquel objeto.
-No lo creo- replico Quinn colocando un mechón de cabello detrás de la oreja de Rachel y rozando inocentemente su rostro. -Parecía un poco cansada. Lo mejor sera dejarla descansar un rato más.
Después de eso deposito un suave beso en la mejilla de la morena y se levanto de la cama, tomando a Santana suavemente del brazo para salir de allí sin despertar a Rachel. Sabia que solo era cuestión de tiempo antes de que la latina dijera algo respecto a lo que acaba de ver, y no se equivocaba.
-¿Vas seguir negándome que te mueres por Berry, Q?- cuestiono la latina caminando al lado de Quinn rumbo a la cocina. Pero Quinn no respondió.
No quería responder a eso por que ni ella lo sabia. Rachel era su amiga y quería pensar de esa forma. No quería verla como mujer por que si lo hacia seria su perdición. Rachel Berry estaba embarazada y ella estaba allí para apoyarla, no para enamorarse.
-Recuerdalo, Fabray. No estas aquí para enamorarte- se recordó mentalmente.
-¿Donde esta Rachel?- cuestiono Kurt cuando las vio entrar a la cocina.
-Esta durmiendo- informo Quinn sentándose en una de las sillas del lugar y apoyando su cabeza en sus manos en señal de cansancio. -Me pareció que lo mejor seria dejarla descansar un rato más. Somos nosotros tres asi que me gustaría que cenemos aquí en la cocina si no les molesta.
-¿Me pueden explicar que fue lo que paso esta tarde?- les exigió el chico de cabello castaño, cuando ya estaban cenando. -Primero traga antes de hablar, Santana.
-Desde hace una semana que estoy viviendo aquí, en New York. Pedí la transferencia de Yale a Columbia, pero Rachel no sabia nada de eso y...- Quinn detuvo su relato cuando se dio cuenta de que Kurt no parecía sorprendido en absoluto. -¿Por qué no te sorprendes, Hummel?
-Por que eso ya lo sabia gracias a Santana, Fabray- respondió el chico con tranquilidad mientras tomaba un poco de agua. -De hecho hoy me pidió que la cubriera por que saldría contigo.
-Algo que evidentemente no pudiste hacer- replico la latina apuntándolo con el tenedor. -Se suponía que Rachel no debía enterarse de esa manera. Quinn pidió específicamente que le guardáramos el secreto.
-En realidad te pedí a ti que me guardaras el secreto, Santana- aclaro Quinn mirándola con el ceño fruncido. -Kurt tampoco debería saberlo. No te ofendas pero...
-Déjame aclararte algo, abeja reina- le dijo Kurt a Quinn con seriedad. -De quien estamos hablando es de mi estrellita, no es cualquier chica. Todo lo que gire entorno a ella yo debo saberlo. Si te contamos sobre el embarazo de Rachel fue por que realmente te necesitamos y sabemos que ella también te necesita aunque no lo diga, pero eso no te da derecho a crear secretismo a su alrededor, por que si Rach sale lastimada por tu culpa, conocerás la furia del Escuadrón Gay.
-El nombre fue idea mía- agrego Santana mirando a Quinn que los miraba a ambos con su mejor cara de confusión. -Por cierto, yo apoyo a Kurt. Reconozco que Berry puede ser un poco... agobiante y te inspira esas irresistibles ganas de ahorcarla con un alambre de púas cada vez que abre la boca, pero en el tiempo que llevo viviendo aquí, me acostumbre a su constante y, por momentos insoportable, alegría. No me gustaría que eso se acabe.
-¿Asi hablas de tu "chica", Santana?- cuestiono Quinn con celos y dibujando comillas. Esa actitud por parte de la rubia hizo reír a los otros dos chicos.
-¿Puedes creerlo, Kurt?- le pregunto Santana al chico. -La enana pasa toda la tarde con ella, muy abrazaditas las dos en la cama, simulando ser amigas cuando en realidad parecían una pareja y te podría jurar que si no llegábamos nosotros, Fabray le comía la boca de un beso- Sentencio la latina. Kurt asintió en su apoyo mientras miraba como Quinn se ruborizaba. Después de eso Santana continuo: -Encima usaban la excusa de que se acercaban más una a la otra para dejarnos espacio a nosotros, siendo que sobraban como veinte centímetros de cada lado...
-Ni hablar de la fotografía que le hicimos semanas atrás- menciono Kurt como si nada, mientras Quinn ocultaba su rostro en sus manos.
-Ya esta bien, basta- pidió Quinn cuando Santana iba a agregar algo. -No sé lo que... Bueno si sé lo que están pensando esas cabecitas retorcidas y repleta de spray para el cabello. Pero no es nada de lo que ustedes piensan. Santana dile Kurt por qué estoy aquí.
-Fabray esta aquí por que muere de amor por Berry, pero prefiere esconder todo eso bajo la absurda y odiosa excusa de que son amigas. Por eso se pone celosa cuando digo que la enana es mi chica o...
-¡Eso no es cierto, Lopez!- exclamo Quinn fulminando a la latina con la mirada. -Estoy aquí para apoyar a Rachel como ella y los chicos del Club Glee lo hicieron conmigo. Es mi amiga y la quiero como tal. No hay ningún interés romántico, entiéndelo.
-¿Quinn?- la llamo Rachel con voz somnolienta desde el dormitorio.
-Te salvo la campana, Fabray- repuso Santana cuando Quinn se alejaba de ellos, luego miro a Kurt con complicidad y le dijo: -Te apuesto cincuenta dolares a que la enana le pide que se quede a dormir esta noche y Fabray acepta.
-Te escuché, Lopez. Mejor deja de hacer estúpidas apuestas y cuéntale a Kurt lo que paso esta tarde- pidió Quinn deteniendo momentáneamente su caminata y mirando a sus amigos. -Y hazme el favor de contar como fueron las cosas en realidad, no le agregues detalles que no existen ¿Si?
-Mmm... no lo sé, Satán- dudo Kurt recordando lo ultimo dicho por la latina. -Quinn esta en pose negadora, pero la diva es muy persuasiva y podría convencerla. No quiero perder mi dinero- el chico se quedo pensando un rato y después agrego, tendiéndole la mano a la latina con resignación: -A lo mejor tengo un golpe de suerte asi que, acepto. Ahora cuéntame lo que paso esta tarde.
/-/
-Pensé que te habías ido, Quinnie- fue lo primero que la rubia escucho cuando entro a la habitación de Rachel.
-Estaba cenando con los chicos, pero ya se me fue el hambre- respondió Quinn recordando la conversación que mantuvo con sus amigos minutos antes. -Por cierto, levántate de esa cama, tienes que cenar.
-No tengo hambre, Q- se negó Rachel palmeando su cama indicándole a Quinn que quería que se sentara junto a ella. Algo que la rubia hizo rápidamente. -Amm... ¿Te quedaras a dormir?
-No me han hecho una invitación formal, asi que...- respondió Quinn intentando ocultar sus nervios, pero fue en vano. -Ya...
-No puedes irte- interrumpió Rachel rápidamente.-Digo... Eh... Es un poco tarde y es... La calle es peligrosa a esta hora... Ha-hay vagabundos, ladrones, hombres lo-lobos, brujas, grillos, ma-mariposas...
-Rachel ¿Estas nerviosa?- indago Quinn con media sonrisa. ¿Desde cuando una mariposa era peligrosa? ¿o un grillo lo era?. Su pecho se inflo de orgullo y felicidad al pensar que a lo mejor la morena estaba nerviosa por ella.
-Quiero que te quedes a dormir esta noche, Quinn... conmigo- confeso la morena bajando la mirada con timidez. ¿Desde cuando era tímida? ¿Por que la ponía nerviosa proponer aquello a Quinn? Era lo normal ¿No? Eran amigas. No había nada malo en pedirle a tu amiga que duerma de nuevo contigo, en tu cama.
-¿Amiga? ¿En serio, Rachel?- cuestiono una voz sarcástica en su cabeza que, asombrosamente, se parecía a la de Santana.
/-/
-Me debes cincuenta dolares, Lady Hummel- Sentencio Santana cuando ambos fueron a despedirse de las chicas, que ya estaban acostadas en la cama de la morena.
-Ni me lo recuerdes- gruño Kurt. -Es la ultima vez que confió en ti, Fabray.
-Tú mismo lo has dicho, Kurt. Tiene el asombro don de persuadir- respondió Quinn sin entrar en detalles.
En realidad Rachel no tuvo que hacer mucho esfuerzo para que Fabray aceptara la propuesta de dormir juntas. Pero eso no se lo diría a los otros chicos por que comenzarían con la tonta teoría sobre sus verdaderos sentimientos hacia Rachel Berry.
-Hasta mañana, parejita- se despidió Santana haciendo sonrojar a ambas. -Si van a tener sexo traten de no gritar mucho. Necesito descansar.
-¡Santana!- gritaron Rachel y Quinn al unisono, ruborizándose.
-¿Quinn grita mucho mientras tienen sexo?- le pregunto Kurt a Santana.
-¡Hummel!- esta vez fueron la latina y la rubia quienes gritaron al mismo tiempo.
Después de eso, Santana saco a su amigo a empujones de la habitación de la morena que, desde la pregunta hecha por Kurt, se acostó dándole la espalda a Quinn. Ya no había dudas, Santana y la rubia tenían algo a escondidas y no se lo estaban diciendo. Le dolió mucho saber que Quinn era algo más que la mejor amiga de Santana. Pensar que era Santana la dueña de los labios de Quinn le provoco una tristeza inmensa, tristeza que aumento cuando su mente le jugo una mala pasada y se las imagino a ambas en una misma cama haciendo el amor y regalándose caricias y besos.
-Ey, Rach ¿Estas bien?- cuestiono Quinn cuando escucho un sollozo por parte de la morena.
-Estoy bien, Quinn- respondió Rachel pateándose internamente por llorar teniendo a Quinn a escasos centímetros de ella.
-Ven aquí- pidió la rubia extendiendo los brazos y tirando suavemente de Rachel para que correspondiera a su abrazo. Ver a la diva de esa manera la destruyo por dentro, le rompió el corazón.
-Tu corazón late muy rápido- comento la morena cuando, disimuladamente se limpio las lagrimas y apoyo su cabeza en el pecho de Quinn.
-Es por tu culpa- respondió la mente de la rubia. -¿Qué cosa has dicho, Fabray? No olvides el por qué estas aquí. ¡Estúpida Santana que te taladra la cabeza con esas absurdas ideas!
-Cuando viniste a visitarnos semanas atrás, ¿Tú ya sabias sobre mi embarazo?- cuestiono la diva minutos después de haber estado en silencio.
-Si, ya lo sabia. De hecho esa fue la razón por la que vine- respondió Quinn mientras acariciaba el cabello de Rachel.
-Creí que habías venido por Santana- espeto Berry con una pizca de celos, que Quinn logro detectar y que le hizo sonreír inconscientemente.
-Vine por ella, pero también vine por Kurt y... por ti- confeso la rubia sin abandonar su sonrisa. -Rachel eres mi amiga, al igual que ese par que quiere volverme loca- siguió Quinn haciendo referencia a los miembros del Escuadrón Gay. -Si vengo por uno, vengo por todos. Son prácticamente mi familia. Deberías saberlo ya.
-¿De-de veras somos tu familia?- pregunto la diva completamente asombrada por las palabras de Quinn. Jamás imagino que la rubia pudiera llegar a considerarla su familia, ni a ella ni a Kurt.
-De verdad, Rach- confirmo Quinn tomándola de la barbilla. -Santana, Kurt, tú y ahora este bebé- decía la rubia mientras colocaba su mano en el vientre de Rachel, algo que hizo estremecer a ambas. -son mi familia. Por eso me mude de New Haven a New York, por que ya no puedo ni quiero estar lejos de ustedes.
Rachel la abrazo con todas sus fuerzas. Las palabras no le salían debido a la emoción que sintió por culpa de las palabras de Fabray. Ella también la consideraba parte de esa disparatada familia que estaba conformada por el tío Kurt, la sexy tía Tana, papá Brody, papá Finn, mamá Rachel y Quinn, a secas, por que no le gustaba como sonaba en su cabeza el "tía Quinn". Ya le encontraría un mejor titulo para ponerle a la rubia.
-¿Entonces este abrazo confirma que ya pertenezco a esta familia?- cuestiono Quinn sonriendo y aferrándose más a Rachel. -¿Puedo decirle a todo el mundo que ya soy la "tía Quinn"?
-Tendremos que hacer tu presentación oficial- respondió Rachel después de soltarse del abrazo. -¿Qué te parece el martes que viene cerca de las tres de la tarde?
-¿Por qué ese día?- pregunto la rubia con el ceño fruncido. -¿Qué hay?
-Deberás venir para saberlo- Repuso Rachel con una sonrisa traviesa. Dejaría a Quinn con la intriga y eso le gustaba, por que la rubia se mordía el labio inferior y fruncía el ceño tratado de entender de que iba todo aquello y ella se moria por morder ese labio y...
-¡STOP! ALTO AHI, RACHEL BERRY! PON EL FRENO DE MANO YA- le grito su cabeza mientras que su corazón aceleraba.
-Esta bien. Recuerdame anotar un recordatorio donde diga 'Martes cita con Rachel Berry. No faltar por nada del mundo'- pidió Quinn que se ruborizo el comprender como sonaba aquella frase. Rubor que fue descubierto por la morena. -Entonces, ¿Quienes estarán en "mi presentación oficial"?
-Estarán el tío Kurt, la tía Santana...
-La sexy tía Tana- corrigió la voz de la latina sorprendiendo a las chicas.
Santana entraba al dormitorio de Rachel con una almohada en la mano y se recostaba al lado de ésta empujándola más cerca de Quinn.
-Ya me lo agradecerás algún día- le susurro la latina a la diva bajo la atenta mirada de Quinn. -Aprovecha, Berry.
-Santana ¿Qué demonios haces aquí?- Pregunto Quinn con los dientes apretados. -Recordatorio N° 2: Matar a Santana Lopez y luego esconder el cuerpo- anoto en su mente.
-No me puedo dormir por que ustedes están parloteando como un par de loros en celo- respondió la latina abrazando la cintura de Rachel con su brazo, pero este rápidamente fue quitado por Quinn. -Tranquila, sabueso. No volveré a tocar tu carne.
-¿Con que están haciendo un trío y no me invitan?- bromeo la voz de Kurt desde la puerta de la habitación de Rachel.
-Pensamos que eras gay, Kurt, pero si quieres puedes sumarte- respondió Rachel siguiéndole la broma a su amigo.
No es que no le hubiese molestado la intromisión de la latina a su dormitorio, por que si lo hizo. Pero la molestia desapareció al darse cuenta de la situación. Volvería a dormir cerca de Quinn como lo hizo semanas atrás y como también lo había hecho esa misma tarde. Asi que no había nada por lo cual enojarse. Como dijo Santana, algún día se lo agradecería.
Quinn por otro lado, quería matar a ambos chicos. Sacarlos a empujones, no solo de la habitación de Rachel sino también del departamento. Luego cerrar la puerta con llave y quedarse a solas con la morena para volver a la cama y abrazarla como lo estaba haciendo minutos antes de la llegada de Santana y de Kurt.
-Ya que estamos todos en la cama ¿Podríamos dormir? Estoy cansada- repuso la latina minutos después. Dándole la espalda a Rachel y abrazando la almohada que trajo con ella.
-¿Por qué no te vas a tu habitación entonces?- ataco Quinn en un susurro.
-Te escuche, Fabray. Que fea la actitud que estas teniendo, rubia. Pensaba irme pero por lo que acabas de decir me quedare, perdón, nos quedaremos ¿Verdad, Kurt?- pregunto la latina pero el chico no respondió, en su lugar solo escucho un sonoro ronquido que hizo reír a Quinn y a Rachel. -¿Se durmió? ¿El muy tonto se durmió? ¡Maldita sea, porcelana!
-Parece que tu compañero de aventuras te dejo sola, Lopez- bromeo Rachel apoyando su mano en la cintura de Quinn para mirar detrás de ésta, que es donde estaba acostado Kurt. Bueno, esa era la excusa. En realidad quería, más bien sentía la necesidad de tocar a Quinn, aunque sea una milésima de segundo. Algo que la rubia agradeció internamente.
-Mañana me vengare de Hummel. Ahora duérmanse las dos- ordeno a latina
Quinn se acomodo mejor en la cama mientras Rachel apoyaba su cabeza en el pecho de la rubia, al mismo tiempo que Santana abandonaba su almohada y en su lugar abrazaba a la diva por la cintura y Kurt, bueno Kurt le daba la espalda a las chicas y dormía boca abajo con una mano colgando.
-Recordatorio N° 3: Recuerda que no estas aquí para enamorarte, Fabray- se dijo Quinn mentalmente cuando su corazón comenzó a latir incontrolablemente después de que Rachel le regalara un pequeño pero duradero beso en la mejilla.
-Recuerda que no estas aquí para enamorarte, Quinn- se recordó por ultima vez acercándose más a Rachel para luego caer rendida a los brazos de Morfeo... en los de Rachel Berry.
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Bueno como siempre... Gracias por leer, comentar y tener entre sus favoritos a esta historia.
Estoy pensando en escribir otro Fic para cuando termine con este (No se asusten, este aun le falta para terminar). pero me gustaría saber si quieren que el próximo sea un #Faberry o un #Brittana.
Además quería informarles que me pueden encontrar en #Twitter bajo el usuario de SirshaRomanoff, es nuevo, recién sacadito del horno, pero bueno...
En fin, acá en Argentina es un poco tarde asi que me voy despidiendo...
Nos leemos en la próxima...!
Hasta pronto...! (Dicho al modo Homero Simpsons xD. Perdón la falta de sueño me hace alucinar)
Besos & Abrazos!
