En verdad es muy gratificante recibir todos sus reviews, mi corazón salta de emoción de saber que les esta gustando tanto, tengo miles de ideas que espero poder desarrollar en un futuro no muy lejano.

Sigan escribiendo que no hay mejor aliciente que saber que hay personas esperando por el trabajo de uno.

Si piensan que las cosas se han puesto candentes, esperen a ver lo que pasara en el futuro, les prometo que habrá aventura, pasión, drama y quizás algo de humor.

Ahora ante Ustedes, el siguiente capítulo:

CAPITULO 7

MEMORIAS

Lothlorien parecía un hormiguero, los guardias corrían de un lugar a otro, siguiendo las ordenes de sus superiores, aunque Celeborn estaba seguro de que Elritar ya no se encontraba dentro del bosque había ordenado una exhaustiva búsqueda, pero hasta el momento no habían encontrada nada aún.

Mientras tanto en la enfermería.....

-¡No puedo permanecer un día entero aquí, ya me siento bien!

Exclamó Haldir tratándose de incorporar de la cama, sin éxito alguno ya que una oleada de mareo y dolor de cabeza lo obligo a recostarse de nuevo.

-Capitán Haldir, puede haber sufrido una contusión es necesario que esta bajo observación por lo menos esta noche.

Le pedía el curandero, tratando de tranquilizar a su paciente.

-¡Es que no entiende que mi obligación esta junto a mis hombres, buscando al intruso!?.

-Y no entiende que la mía es asegurarme de que se encuentre en óptima salud antes de reanudar sus labores?!

Fue en ese momento cuando Rumil y Orophin entraron a la estancia de su hermano, uno con el brazo vendado y el otro aparentemente bien.

-¿Por qué ellos se encuentran ya de pie, mientras a mi se me mantiene en cama como a un enfermo?

-Porque... dijo el curandero tratando de encontrar un poco más de paciencia... Rumil sólo tenía una cortada en el brazo y Orophin esta bien.

-Que hay del Príncipe Legolas? Preguntó preocupado Haldir, ya un poco mas tranquilo.

-Yo estoy bien Haldir, gracias.

Contestó una voz desde la puerta, Legolas se encontraba de pie junto a Lord Celeborn, la única señal de que hubiera sufrido daño era un pequeño corte en un lado de su cuello, en donde el cuchillo había sido puesto.

-Espero que Haldir no este causando problemas mi querido amigo.

Dijo Celeborn al curandero, quien simplemente se contento con levantar los hombros.

Mientras Celeborn y el curandero se apartaban un momento para hablar de las heridas de Haldir, Legolas se acerco al postrado capitán.

-No se como agradecerte lo que haz hecho por mi Haldir.

Le dijo Legolas tomando la mano del perplejo elfo, ante la mirada divertida de sus hermanos.

-No tiene porque agradecerme su alteza, era mi deber protegerlo.

Contestó inmediatamente y de forma apresurada e impersonal.

Legolas exhalo un casi inaudible oh! de decepción y libero la mano de Haldir, creando un pequeño lapso de silencio incómodo hasta que Rumil interviniera.

-Sabes algo del elfo oscuro que nos atacó Legolas?

-Jamás lo había visto en mi vida- declaró Legolas, no queriendo revelar su sueño.

-El se refirió a ti como Lasgaden su amante.

Lasgaden mi pequeña aurora.....

Legolas se estremeció ante el recuerdo y contestó de nuevo.

-Ya les he dicho que no lo conozco, me confunde con alguien más.

Haldir se pudo dar cuenta de la aprehensión del Príncipe y fue el quien tomó su mano en esta ocasión, causando sorpresa ante los presentes, pues era bien sabido que Haldir no expresaba sus sentimientos de esa forma.

-Lo importante es que estas bien, además Lord Celeborn parecía conocer al atacante, estoy seguro de que él nos dará más información.

Por un exquisito momento las manos de Haldir y Legolas permanecieron unidas y la mirada de ambos se encontró, aunque Orophin y Rumil seguían hablando, ellos sentían que estaban en otro lugar lejos de todos.

-¡Haldir!, gritó por fin Orophin al no recibir respuesta ni de su hermano ni de Legolas.

Haldir salió de su ensoñación y por fin soltó la mano del Príncipe quien se incorporó y colocó junto a los otros dos hermanos, quienes apenas podían contener la risa al ver a dos muy sonrojados elfos.

Fue ese momento el que eligió Lord Celeborn para reunirse con los demás.

-Haldir, el curandero me ha dicho que estas un poco renuente a seguir sus consejos.

Haldir se sintió un poco avergonzado de su comportamiento y contestó.

-En verdad debo confesar que me he portado un poco necio-

-Un poco? Agregó el curandero desde su posición detrás de Lord Celeborn.

Orophin y Rumil sabían que la renuencia de Haldir de permanecer en la enfermería se debía a un sin número de malos recuerdos que de ella tenía, en especial del momento en que su madre moría de pena debido a la muerte de su padre durante una emboscada de orcos.

-Si fuera posible Lord Celeborn y Maestro Curandero, quisiéramos trasladar a Haldir a nuestro Talan, y cuidar de él ahí, creo será más confortable para todos, prometemos que Haldir no se levantará hasta mañana y sólo después de que el Maestro Curandero lo haya examinado.

El Maestro Curandero se tomó su tiempo para pensar la respuesta y luego por fin dijo:

-Por mi parte no hay problema alguno, sólo prométanme mantenerlo en cama y darle este té cada hora, le ayudara para combatir el mareo y el dolor de cabeza.

-Claro que se lo prometemos, cuidaremos bien de él hasta mañana!

Exclamó Legolas antes los atónitos ojos de Haldir.

-Esta bien, pueden llevárselo, contestó el Maestro Curandero ante el beneplácito de todos los ahí presentes.

Rumil y Orophin ayudaron a su hermano a ponerse de pie y se colocaron uno a cada lado de él herido, cuidadosamente lo bajaron de la enfermería y emprendieron el viaje al Talan familiar.

-Legolas, quisiera hablar un momento contigo.

Legolas había temido esto todo el día después del ataque, pero no tenía otro remedio que ir con Celeborn.

-Por supuesto Milord.

Ambos elfos caminaron hacía una de las numerosas fuentes que había en Lothlorien y tomaron asiento.

-Te alegrará saber que mi esposa ha recibido un mensaje telepático en el que se nos anunció que el Rey Thranduil arribará el día de mañana.

-Ada viene para acá?, es que sucedió algo malo en Mirkwood, esta herido? Preguntó angustiado Legolas.

-Thranduil se encuentra bien, parece ser que desde que tú te fuiste todos los ataques cesaron y Mirkwood se encuentra en relativa calma. No, el viene porque esta preocupado por ti.

-No comprendo

-Verás joven Thranduilion, Elratir no es un enemigo nuevo para nosotros.

El simple hecho de oír pronunciar el nombre del elfo oscuro hizo estremecer a Legolas e ineludiblemente el recuerdo de aquel horrible sueño regresaron a él.

-Legolas? Te encuentras bien? Preguntó Celeborn al ver palidecer al Príncipe.

-Si Lord Celeborn, es sólo que parece que por el fin el cansancio ha hecho mella en mi.

Celeborn, sabía muy bien que Legolas estaba mintiendo pero fingió no notarlo.

-El Rey Thranduil no es el único que viene para acá, también hemos recibido noticias de que Lord Elrond lo hará.

-Lord Elrond?. Legolas conocía bien el nombre, aunque su padre no solía referirse a él, y cuando lo hacía no era de una manera muy halagüeña.

-Los dos llegan el día de mañana.

-Entiendo el porque viene mi padre, pero a que debemos la visita de Lord Elrond?

Así que aún no lo sabe, Thranduil y Elrond tendrán que dar muchas explicaciones cuando lleguen...

-Lord Elrond, ha detectado también a Elratir y ha decidido venir para unir fuerzas con todos los demás.

-Lord Celeborn, me ha dicho antes que ya han combatido a Elratir, quien es él?

-Elratir es un ser maligno, un mago muy poderoso que alguna vez fue parte del Concilio Blanco, sin embargo fue expulsado por hacer uso indebido de sus poderes, los demás magos creyeron haberle quitado todos sus poderes, pero Elratir consiguió otros nacidos de la magia negra, esto lo dejo desfigurado pero con el poder de tomar la forma que quisiera, haciendo uso de este poder abuso de la confianza de muchas personas, su objetivo siempre fue conquistar Tierra Media, había adquirido el conocimiento para verter toda su maldad en un anillo de poder, pero no sabía como crear uno, así que tomó la forma que hemos visto hoy, la de un elfo oscuro y se infiltró en el reino de Oropher tu abuelo.

-Antes de que llegará a la entonces Greenwood, Elratir viajo por Lothlorien pero Lady Galadriel se dio cuenta de la maldad que poseía y fue expulsado de aquí, cuando supimos que se encontraba en Greenwood, mandamos un mensaje a Oropher para que se mantuviera alerta, pero el mensajero sufrió una demora en el camino debido a un ataque de orcos y llegó demasiado tarde, Elratir ya había hecho de las suyas y había causado una gran pena a los habitantes del Bosque Verde.

-¿Qué fue lo que hizó?

-Sedujo a uno de los elfos más cercanos a Oropher para que le enseñara a fabricar el anillo de poder que tanto anhelaba, cuando este elfo se dio cuenta del engaño escondió parte del anillo en un lugar desconocido por todos.

-Y la otra mitad? Preguntó Legolas.

-El paradero de la otra mitad se lo dio a Oropher cuando estaba a punto de morir.

-Elratir lo mató?

-Si Legolas, verás, la relación entre Elratir y este elfo era sumamente compleja, el tenebroso mago proclamo hasta el final que en verdad lo amaba, sin embargo cuando el otro se negó a darle el anillo que había creado lo secuestro y torturo de las maneras más aberrantes. Oropher lo trató de rescatar pero llegó sólo para escuchar sus últimas palabra. El paradero de la mitad del anillo.

-Porque se divide el anillo en dos?

-Porque el enamorado elfo, creo un anillo tan poderoso que considero peligroso que estuviera en manos de una sola persona por lo que se aseguró que sólo pudiese ser utilizado por una pareja de verdaderos amantes, es un anillo que se divide en dos argollas cada una con la mitad de una piedra que al unirse son más fuertes que el anillo único de Saurón.

-Que hizo Oropher con el anillo que encontró?

Pregunto Legolas, sabiendo en su corazón la respuesta mucho antes de preguntar.

-Se lo heredó a su hijo Thranduil, quien a su vez por lo que veo se lo heredó a su hijo.

Legolas se llevó la mano al pecho y se dispuso a sacarlo, pero Celeborn se lo impidió.

-No Legolas, es muy peligroso que lo saques, no sabemos si en verdad el enemigo se ha ido.

Legolas recordaba aún las palabras de su padre al darle el anillo.

Te entregó un anillo muy especial, símbolo del verdadero amor, no lo podrás utilizar hasta que encuentres a aquella o aquel a quien entregues tu corazón, cuídalo y pretéjelo porque simboliza la esperanza de todos.

-Porque me llamó Lasgaden?

-porque Lasgaden es el nombre de ese infortunado elfo que creyó haber encontrado el amor en Elratir, pero no puedo decirte más, todo lo que quieras saber se dirá en el Concilio de mañana cuando Elrond y Thranduil hayan llegado, ahora será mejor que te escorte al talan de Haldir.

-Legolas no dijo nada más, y se dejo guiar al hogar de Haldir y sus hermanos, quienes ya habían instalado al capitán en su recamara, luego los ayudo a arreglar el maltrecho talan, la noche llegó y Legolas se despidió para ir a descansar, la posibilidad de volver a soñar con Elratir le aterrorizaba y decidió no dormir esa noche, evitó la comoda cama y se instalo en una dura silla de madera, donde se puso a leer un libro que Rumil le había prestado.

Sin embargo Legolas no contó con el cansancio acumulado y la baja en la adrenalina y sin poderlo evitarlo se durmió.

Se encontraba acostado, con los ojos vendados por una mascada negra y las muñecas sujetas por fuertes manos, alguien le besaba y apenas daba espacio para respirar, él participaba en el beso con la misma pasión y fuerza que su pareja.

Por fin el beso término y pudo respirar.

-Tan bello y lleno de necesidad.... Dijo una voz fría y profunda

La boca que segundos antes lo besará se encontraba ahora dando pequeños mordiscos a la punta de su oreja derecha, volviéndolo loco de pasión.

-Hoy tengo un nuevo juguete para ti mi pequeña aurora, algo que te gustará mucho.

-Dime que es Elratir.

-Ah ah, mi pequeña aurora la curiosidad no es buena y tu lo sabes.

Una de las manos que lo mantenía prisionero lo soltó y se deslizo a los lugares más íntimos, primero rozando levemente la erección, luego posándose en la pequeña entrada haciendo pequeños intentos de penetración.

-No me provoques más Elratir, tómame, bien sabes que soy tuyo.

-Todo a su tiempo mi pequeña flor dorada, todo a su tiempo.

Los finos dedos ahora trataban de forzar un poco más la entrada ante los impacientes movimientos del torturado.

-Me quieres dentro yo lo se, y me tendrás te lo prometo.

El dedo índice logro pasar el anillo guardián y el elfo cautivo dio un pequeño salto de incomodidad, su amante no había utilizado ningún tipo de lubricante.

-Espera, mi lastimas, le dijo a Elratir.

-Porque esperar más, si estas tan preparado para mí.

-El fino dedo que otrora era suave y delgado era ahora duro y nudoso, y las finas uñas de Elratir eran ahora garras.

-Daro! Grito el pequeño elfo, me lastimas!, Daro Saes!

-Pero la mano que lo aprisionaba se endureció también evitando que pudiera hacer algo.

-Me querías dentro mi amado, ahora estoy dentro, este es mi verdadero yo, se que aprenderás a quererme como realmente soy.

El pequeño elfo sentía como el dedo y su uña desgarraban sus carnes, sangre comenzó a brotar y Elratir la utilizo como lubricante para meter dos dedos más.

Un dolor agudo venía de su bajo vientre pero no podía hacer nada más que gritar a su atacante que parara.

La mano que lo aprisionaba lo soltó y la fría voz se escucho más cerca.

-Quiero que me veas y me ames como soy, abre los ojos y contempla a tu amante.

La mascada desapareció y Legolas pudo ver el mismo horrible rostro que en su anterior sueño...

Legolas! Despierta!

Legolas abrió los ojos sólo para darse cuenta de que estaba en el piso de su habitación empapado de sudor, Rumil y Orophin se inclinaban junto a él.

-Estas bien? Preguntó Rumil.

Legolas no pudo más y se soltó a llorar como hacía mucho que no hiciera, la desesperación y el horror de congregaron en su corazón y no pudo más que declarse vencido.

Lady Galadriel entró en ese momento y acercandose a Legolas la mano que tenía Nenya en custodia sobre la frente, inmediatamente Legolas se quedó dormido.

-Pero mi lady, volverá a soñar – le dijo Orophin

-No mi querido niño, le he dado un descanso sin sueño, el Príncipe esta descansando en verdad.

-¿Qué es lo que pasa con él?, preguntó Haldir sosteniéndose del marco de la puerta.

-Nada Haldir, sólo esta recordando. No me pregunten más ahora, porque no les puedo dar respuestas, mañana en el consejo se aclarará todo, ahora él necesita descansar, porque esto sólo es el comienzo de su sufrimiento.

-¿No se puede hacer algo para evitarlo?

-El recordar es algo que tendrá que hacer, sólo podemos ayudarlo a que sea lo menos doloroso posible.

-¿Cómo podemos hacerlo?

Lady Galadriel sonrió ante la premura de su Capitán.

-Mañana lo sabrás Haldir lo prometo.