i- Capítulo Séptimo: Todo por ti –
.-Yo... -desvió la mirada sonrojada- Me gusta mucho que me mires desde lejos, porque... Porque tu... Tu me... -se acercó lentamente al demonio- Tu me gus... -estaba ya muy cerca cuando se separó- Lo siento, pero le he prometido que iría a verla. -le sacó la lengua y salió corriendo por la puerta, dejando a Hiei atado al tubo de la calefacción-
Cuando la chica ya había salido de allí el demonio suspiró, cerró los ojos concentrándose y rápidamente los abrió, haciendo fuerza con sus brazos rompió la cuerda y se pudo separar del tubo.
.- Qué inocente es... se piensa que puede pararme con un truco tan antiguo... - suspiró sonriendo muy levemente - iré sin que me vean.
Hiei llegó al cuarto de la diosa y abrió levemente la puerta para observar lo que hacían sin que le vieran.
Mikio estaba vestida con un camisón rosa muy ajustado y con escote que le quedaba muy bien, y se cortaba un poco más arriba de las rodillas haciéndose ver sus bien formadas piernas.
Natsuki estaba enfrente de ella con un pijama de tirantes y un pantalón pirata muy ajustado color naranja. Estaban sentadas en el suelo comiendo chocolate y bebiendo un vaso de leche cada una.
.- ¡Esto es como una fiesta de pijamas! - exclamó Natsuki emocionada mientras se comía otro bombón de chocolate blanco.
.- ¿Te gusta? - sonrió la diosa.
.- Siiii - Natsuki se levantó - voy al baño enseguida vuelvo - sonrió y se metió en el baño de la habitación.
Mikio enseguida se fijó en el vaso de leche de la joven. Se levantó y metió la mano bajo la almohada de su cama, sacando un tubito pequeño de cristal azul. Miró su contenido. Era un líquido transparente.
.- ¡Enseguida salgo Mikio-chan! - se escuchó al otro lado de la puerta del lavabo.
.- ¡Valeeee, te estoy esperando con más chocolateeee! - exclamó Mikio mientras, rápidamente se agachaba hasta el vaso de leche de su amiga, abrió el tubito y miró su contenido con tristeza.
Cerró los ojos y los volvió a abrir, suspiró y echó el líquido en la leche. Rápidamente movió la leche con una cuchara y, al oír la cadena del baño, se sentó en su sitio nerviosa.
Hiei que lo vio todo estaba dispuesto a ir allí y coger ese líquido, pero vio en los ojos de Mikio una tristeza que le preocupó, así que decidió quedarse allí quieto hasta ver algo fuera de lo normal.
Natsuki salió del baño y se sentó frente a su amiga, tomó el vaso de leche y le dio un sorbo rápido. Mikio observó todo con tristeza. Nada más terminar de beber Natsuki dejó el vaso en el suelo y empezó a entrecerrar los ojos.
.- Que raro... te...tengo mucho sueño... - susurró la castaña mientras se sujetaba la cabeza.
.- Natsuki... tenía que dormirte para hacer esto... - Mikio la sonrió mientras un par de lágrimas caían de sus ojos - mañana serás la de siempre...
.- ¿Mi...Mikio? - Natsuki calló enseguida al suelo dormida.
Hiei ya se disponía a entrar y decirle un par de cosas a la diosa, cuando vio que ésta se levantaba y apoyaba la cabeza de su amiga en sus piernas.
.- Shhh... esto lo hago por ti Hiei... por que si tú no eres feliz yo tampoco... - susurró.
Hiei abrió los ojos como platos. Mikio puso sus manos en los lados de la cabeza de la joven y cerró los ojos mientras comenzaba a concentrarse. Un aura morada salía del cuerpo de la diosa y, de sus manos, se podía observar una luz morada muy brillante, que se metía en el interior de la joven castaña. Tardó unos minutos en terminar. Y cuando lo hizo, Mikio se tuvo que sujetar al suelo mareada.
.- Ya... ya está... - susurró la morena - Cuando despiertes recordarás todo... Por mientras... yo... ya no tengo mis poderes... - tras susurrar esto calló de golpe en el suelo.
.- Mikio... -Hiei suspiró, no entendía exactamente lo que había pasado. Pero se sentía culpable de alguna forma... Cogió a la diosa en brazos y la dejó en su cama-
.- ¿Qué ha pasado? -Kurama entró de repente en la habitación, se asustó al encontrar a Natsuki inconsciente en el suelo- Mikio ha...
.- No. -cogió a la castaña entre sus brazos- Quédate con ella.
.- Bueno pero... ¿Que ha pasado? -Kurama se sentó al lado de Mikio-
.- Si despierta dile "Gracias". -susurró, nunca le había dado las gracias a nadie...-
.- ¿Eh? Bueno... -vio que Hiei ya cruzaba la puerta- ¡Eh! ¡Explícame que ha pasado!
.- Hn. -sonrió travieso- No voy a contártelo. Seduce a Mikio para que te lo explique ella.
.- ¿Qué...? ò///Ó ¡Eh Hiei vuelve! ¡Explícamelo! -Pero el demonio de fuego ya se había ido-
Hiei llevó a la chica hasta su habitación, donde la acostó en su cama. Se dio la vuelta para irse, pero decidió sentarse a su lado un rato... La observó durante unos instantes, respiraba por la boca así que la tenía entreabierta para respirar. Se acercó un poco más a ella, no podía apartar la vista de sus labios...
No se lo pensó dos veces y los besó con delicadeza. Al ver que la chica no respondía, se separó y caminó lentamente hasta que salió por la puerta.
Mientras en el cuarto de Mikio, Kurama no soportaba estar al lado de ella, había sido mala con ganas, y encima Hiei le pedía que se quedara con ella y la diera las gracias. No estaba dispuesto, no señor. Se levantó y se fue de allí cerrando la puerta de un golpe.
Al día siguiente...
Nuevamente todos desayunando en el comedor principal.
.- ¿Eso hizo? - dijo Koenma asombrado a lo que Hiei le contaba de la noche anterior.
El demonio de fuego asintió con la cabeza. Entonces se abrió la puerta.
.- ¡Holaaaaaaaaaaaaaa! - era Natsuki, la cual se fijó en Hiei - Ah... Bu... buenos días Hiei... - se sonrojó bastante - Ay perdonaaaaa - se fue a una esquina y empezó a darse cabezazos contra la pared - Natsuki tranquilízateeeee, que se te nota muchoooo - se repetía ella sola.
.- Vuelve a ser la misma... - susurró Yusuke sorprendido - entonces... es cierto lo que dices Hiei...
.- Natsuki ¿has visto a Mikio? - preguntó Kurama
.- ¿Eh, a ESA? No gracias, y ni quiero... Por favoooor ¬0¬
Kurama se levantó furioso, pasó al lado de Natsuki y antes de salir dijo.
.- Pues ESA te ha ofrecido en bandeja lo que más quiere.
Kurama salió de la habitación enfurecido, Natsuki le miraba sin entender, y los demás no se atrevieron a decirla nada.
Todos se quedaron en silencio, Natsuki se puso en la mesa a pelearse con Yusuke por sus queridas salchichas. Hiei miraba a la puerta esperando que llegara Kurama con Mikio, ya que estaba preocupado por ella. Pero tardaban mucho.
Cuando Hiei ya se disponía a levantarse para ir al cuarto de la diosa y ver que pasaba, la puerta se abrió de un portazo y se vio a un Kurama súper nervioso con Mikio en sus brazos.
.- ¡Mikio no se despierta!... ¡¡NO TIENE PULSO!! - gritó atemorizado
.- ¿¡Qué!? -Koenma se levantó alarmado y se acercó a Mikio para comprobar lo que decía-
.- Pero... Es una diosa... -Kuwabara se ponía también nervioso- Las diosas son inmortales y…
.- ¡Kuwabara tiene razón! ¡Mikio despierta! -Yusuke empezó a moverla bruscamente, así que recibió el puñetazo de Koenma- Uaaaa, que crueeeel T0T
.- Creo... Creo... -Koenma se llevó las manos a la cara angustiado- Sé lo que pasa...
Se sentó, los demás también, frente a él... Esperando a que hablase... Kurama abrazaba fuertemente a la diosa, quizás si se hubiese quedado con ella durante la noche...
.- Las diosas... -Koenma respiró pesadamente- Las diosas no pueden vivir sin sus poderes... Mikio... Mikio morirá sino se los devolvemos y...
.- ¿Alguien se los ha quitado? -preguntó inocentemente Natsuki mirando al rey del mundo espiritual-
Todo quedó en un profundo silencio. Natsuki parpadeó durante varios segundos, esperando alguna respuesta... Koenma decidió contárselo todo, hablaba despacio y cansado. Le contó todo lo que creían que había pasado.
.- Entonces... ¿Yo tengo los poderes de Mikio?
.- Sí.
.- Y si se los devuelvo...
.- Sí.
.- Perderé... ¿Los recuerdos?
.- Sí...
.- Entonces... Dices que yo tengo los poderes de Mikio. ¿No?
.- ¡Que sí! -Koenma golpeó la mesa enfadado, Natsuki le miró tristemente pero luego sonrió-
.-Pues se los devuelvo. Pss... Yo no quiero deberle nada a ella. ¿Cómo se los devuelvo? -se quedó pensativa- ¡Abra cadabra! Òó
.- ¿Por qué no pruebas tocándola?
.-Hum... Vaaale... -alargó la mano, a punto de tocarle la frente. Pero una mano la paró- ¿Eh?
.-Pero... Debe de haber... Otra solución... ¡Tiene que haber otra!
.-Hiei... Suéltame...
De pronto se escuchó algo que crujía. Kurama gritó asustado.
.- ¡¡MIKIO NO!!
Las piernas de Mikio comenzaban a congelarse, empezando por sus pies hasta terminar en sus rodillas. Y paró de seco. Todos estaban muy asustados.
.- Se... se los voy a devolver a ésta mimada... - sonrió con tristeza la castaña poniendo su mano en la frente de ésta, pero no ocurrió nada.
Se escuchó un susurro de una voz, parecía la brisa del aire, por eso todo el mundo quedó en completo silencio.
.- Chicos... mis órganos vitales están congelados, próximamente será mi cuerpo... No quiero que hagáis nada... dejarme ir... después de todo... habría muerto en 6 meses... Al fin y al cabo... me has ganado, Natsuki - era la voz de Mikio en forma de brisa.
De nuevo algo crujió, ahora se congelaba desde las rodillas hasta su entrepierna.
.- ¡No! ¡No me has ganado! Aún te quedaban 6 meses... En 6 meses podías ganarme... -apretó los puños con fuerza- ¡No te rindas Mikio! ¡Te los devuelvo! ¡No los quiero! No quiero esos recuerdos... -tocó la frente de la diosa con las dos manos- No los quiero...
.- ¿No podemos hacer nada, Koenma? -preguntó tristemente Yusuke- ¿Y si destruyo el hielo con el reigan?
.- ¿En serio quieres que te responda a esa pregunta?
.- Bueno vale... Ya me callo...
.- ¡Eso es! -Natsuki apartó sus manos de Mikio y fue hacia Hiei- ¡Derrite el hielo! Tú puedes. ¿Verdad? Ganaríamos tiempo... Y podría devolverle los poderes...
.- No voy a hacerlo.
.- ¡No es momento para bromas! -le miró enfadada- Hazlo, ayúdala.
.- No sabemos si funcionará... Y si se los devuelves... -intentó acariciarla, pero la castaña se separó-
.- Quiero ayudarla... -sonrió- Por intentarlo no pierdes nada.
.- Pero tiene razón... -Koenma intervino- ¿Y si quemas a Mikio accidentalmente?
.- Uy, uy... Yo no me fiaría del enano.
.-Mejor que confiar en ti, deforme ¬¬
.- No empecéis, u os pego una paliza a los dos. -Yusuke se puso en medio- Tenemos que hacer algo, y rápido.
El hielo comenzó a subir, ahora se congeló desde la entrepierna hasta el pecho de Mikio.
.- Esto va más rápido de lo que me imaginaba... - susurró Koenma nervioso.
.- Mikio... por favor... - Kurama la abrazaba lo más fuerte posible para darla calor.
.- Aunque quemara el hielo de su cuerpo... - murmuró Hiei - sus órganos vitales están congelados y no puedo hacer nada.
.- Podría seguir en estado de sístole toda la vida, y por mucho que derritamos el hielo de encima, nuevamente volvería a producirse y ésta vez más rápidamente, no haríamos nada - finalizó Koenma cayendo en su asiento nervioso. - no podemos hacer nada...
Natsuki y los demás observaban el cuerpo de Mikio, ahora se congelaba desde su pecho hasta el cuello.
.- Mikio... - susurraba Kurama casi llorando.
.- No puedo ver esto... - Natsuki se mordió el labio inferior - ¡No puedo!
.- Natsuki... - Hiei se sorprendió de la reacción de la castaña.
.- ¡Mikio no te rindas! - Natsuki cerró los ojos y alzó las manos hacia arriba, se concentró y creó una bola de energía morada. Eran los poderes de Mikio.
Abrió los ojos y, con el ceño fruncido, lo lanzó hasta el cuerpo de Mikio. Haciendo brillar con intensidad, el hielo comenzó a crujir y se rompió del todo.
.- ¡Lo lograste Natsuki! - exclamó Kuwabara feliz.
.- No... mirar - susurró Koenma
Todos observaron como el cuerpo de Mikio comenzaba a congelarse muy rápidamente desde los pies hasta el cuello, y de ahí enseguida cubrió su rostro hasta que quedó congelada completamente.
.-Pero... Pero... -Koenma no entendía lo que ocurría, empezó a ponerse más nervioso... Ya se había congelado del todo...-
.-Mikio... Mikio... -Kurama la abrazaba todo lo que podía-
.-No hemos podido hacer nada... ¿Nada? -Yusuke golpeó la pared con furia- ¡Esto no es justo!
.-Mikio... -Kuwabara se recostó en la pared-
.- ¿Entonces para qué a servido...? -Hiei abrazó con fuerza el cuerpo de Natsuki, ya que se había desmayado después de haberle dado los poderes-
.- Debe de haber algo... -Koenma se levantó- ¡Debe de haber alguna información! ¡En alguna parte! -empezó a registrar todos los cajones y estanterías-
Yusuke y Kuwabara también empezaron a registrar todo el palacio en busca de algo, de alguna simple información... Pero no encontraban nada y las horas pasaban... Las largas horas, sin saber nada. Kurama no había dejado de abrazarla fuertemente. Hiei había llevado a Natsuki a una habitación, pero tampoco había despertado.
.- ¡Leches! ¡Aquí no hay nada! Tanto libro para nada. -Yusuke se desesperaba-
.- Agh. ¡Ten cuidado Urameshi! -se quejó Kuwabara al recibir el libro volador de su amigo-
.- No te pongas en medio y punto...
Mientras en el comedor central donde Kurama aún mantenía a Mikio abrazándola sin soltarla. Se abrió la gran ventana que daba al patio de los jardines. Una brisa entró fuertemente y se pudo observar la silueta de Mikio.
.- ¿Mi... Mikio? - susurró Kurama sorprendido
Continuará…
