Notas de la Autora: ¡Holaaa! Como ya les había advertido, este es un capítulo bastante corto, veremos a un nuevo personaje y a Edgar... pues, siendo Edgar.
¡Espero les guste!
Gracias Jesy nuevamente por escribirme c:
Disclaimer: Ni Inazuma Eleven ni las canciones me pertenecen.
Advertencias: Errr, ¿promiscuidad?
TASTE THE FLESH
Song 7. Don't stop
(/watch?v=lSmmM5NdW88)
Edgar estaba cien por ciento enfurecido. Había hecho todo lo posible por hacer a Aphrodi feliz. Sí, claro, no había sido cien por ciento fiel, pero, ¿quién lo era en esos días? Aphrodi estaba exagerando. Él sabía que, eventualmente, el rubio regresaría a sus brazos. Farkastell estaba especialmente lleno aquel día, probablemente porque todos querían celebrar el inicio del nuevo año escolar. Así que, cuando Edgar entró, estaba bastante seguro de que encontraría a alguien con quien entretenerse en lo que Aphrodi reconsideraba las cosas. Se acercó a la barra y pidió la que, a su parecer, era la bebida más elegante del bar. Después, bebiéndola con elegancia y haciéndose presión mental para recordar hablar con el acento más inglés que pudiese, empezó a inspeccionar el lugar. No tardó mucho en posar los ojos sobre una presa apetecible. Era un chico joven, delgado y atlético, bastante alto. Tenía el cabello corto y oscuro y la piel morena. Edgar no recordaba haberlo visto antes. Así que se acercó a él con seguridad, ostentando como mejor podía su perfecto cabello y su atractivo rostro en medio de las luces parpadeantes del bar.
-¿Puedo invitarte algo? –dijo apenas llegó con su víctima potencial. El chico le miró interesadamente. Pareció recorrerle de pies a cabeza y, después de eso, sonrió.
-¿Hay alguien que te responda 'no' a esa pregunta?
Edgar sonrió con completa presunción.
Cotarl. Edgar no tenía la más mínima idea de dónde quedaría ese lugar en el mapa, pero, definitivamente, ya le gustaba un poco. Rococo era una maravilla, no sólo físicamente hablando, sino también en… técnica.
El inglés había aceptado llevar a su conquista a su departamento, por lo que no podía aplicar la cliché actitud de irse antes de que el otro despertara. Sin embargo, después de lo que había pasado, estaba bastante dispuesto a despertarse al día siguiente y tener al africano el domingo entero sobre su cama.
Para su desgracia, cuando despertó, Rococo no estaba por ninguna parte.
Supuso que aquello era a lo que la gente llamaba 'karma.'
… I am the closest thing to God,
So worship me and never stop…
(… Soy lo más cercano a Dios,
Así que adórame y nunca te detengas…)
Notas de la Autora: Para que el karma hubiese sido real, le tendrían que haber roto el corazón, ¿no?
Espero que les haya gustado. La letra de esta canción también era un poco difícil, pues habla de una persona que es parte del mundo del espectáculo, superficial y ególatra. Supuse que lo más cercano a eso era Edgar.
En el próximo capítulo: ¿Se preguntaban qué había pasado después de que Shuuya acompañara a Ryuuji a casa?
À demain!
