7 – Maestro/Androide:

Tweek Tweak es un chico extraño.

No extraño en el sentido de tener un fetiche, no encajar, un comportamiento anormal o una obsesión asquerosa.

No. Tweek Tweak era un chico extraño por amar.

¿Y eso qué? Dirán. Bueno, era completamente raro que un chico a sus 17 años estuviera enamorado de su tutor robot, un ser que jamás mostraría afecto.

–Página nueve, realice un ensayo sobre el arte gótico y sus figuras sobresalientes, usando también referencias visuales a lo largo del texto – Cito la máquina mientras el chico garabateaba sin ánimos – Joven Tweak.

–¡Gah! – Volteó – Ya lo hago, no molestes No.369 – Dijo y miró nuevamente su papel, pasaron algunos segundos y oyó abrirse la puerta.

–Me retiraré y espero que el ensayo esté algo avanzado cuando regrese – El chico rodó ojos y la maquina salió.

¿Por qué se había enamorado de él?

Recordaba que en esas épocas la vida era buena; jugar, reír, divertirse y molestar o meterse en problemas que más tarde sus padres o ellos solucionarían.

¿Cuándo cambió todo?

Ah, sí. Cuando Craig se fue.

Para Tweek, el único chico en la tierra que le había atraído había sido Craig. Actitud fuerte, temerario, serio, sobreprotector, atento, cálido… Lo extrañaba. Pero no había sido culpa de nadie, simplemente el destino era así, un día el Sr. Tucker consiguió una promoción y lo enviaron a otro estado. Lo común.

Nunca había sido tan infeliz como en ese cumpleaños número 9. Un año después sus padres decidieron probar la nueva moda del mercado "Los robots asistentes", se lo mostraron a Tweek y este simplemente lo odió. Si no podía solucionar sus problemas de atención en el colegio no iba a solucionarlos con un robot.

Así se la pasó el tiempo, viendo ante él una máquina de color plata brillante, cables azules y lucecitas brillantes diciéndole que hiciera tal tarea, que viera tal documental o que investigara un tema.

Un día, el robot no dijo nada y se sentó en su cama; Tweek en su ya casi inexistente ansiedad preguntó que qué estaba haciendo, el robot lo miró de arriba abajo y se levantó con paso firme.

"Una mejora a mi sistema, joven Tweak" Había respondido a la hora de colocar suavemente su mano sobre la frente de Tweek.

La puerta volvió a abrirse; Tweek se giró sobre su asiento y lo vio entrar; La razón para amar a una máquina.

Un chico que aparentaba su edad, pantalones negros formales, una camisa blanca, cabello negro y unos ojos verdes… no sabía que una máquina pudiera copiar totalmente todos sus recuerdos. Al parecer los robots podían adaptarse a una figura más adecuada a las necesidades de su amo, gran cosa.

–¿Ha hecho algo? – Preguntó mirando el papel – Joven Tweak, sus padres no estarán satisfechos si usted no…

Silencio.

Nunca había experimentado en toda su vida, ¿Por qué era tan suave eso?

Tweek separó sus labios del robot y al caer en cuenta de lo que había hecho salió del lugar con prisa. Mientras, el robot solamente se tocó esa parte en específico.

Caliente.

El pulso acelerado.

¿A caso un robot no podía sentir?

Fanfiction! Ylera Reportándose, si, sip.

Ayer no subí nada porque no tenía internet, pero gracias a Dios hoy si tuve ;U; GRACIAS VECINA!

Así que acá el cap de hoy. Ojalá y les guste.

Saludos: Ylera.