Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, son de Meyer. Si por mí fuera, Jasper aparecería mucho más y con ropa muuuuy Sexy. Sólo Elizabeth y Evan son de mi propiedad.
Pairings: Edward/Bella, Edward/..., Rosalie/Emmett, Alice/Jasper, Esme/Carlisle.
Warning: +17, puede haber leguaje adulto y escenas de sexo.
Summary: Bella y Edward acaban de graduarse. La noche de la fiesta, ambos tienen su primera vez. Pero ninguno de los dos puede imaginarse que esa noche podría cambiar su vida. Edward abandona a Bella, dejándola a su suerte. Seis años después, el destino quiere reencontrarlos.
Capítulo dedicado a: Sophie Vampire Cullen
Capítulo 6: Por partida doble
"Es de héroes sonreír cuando el corazón llora."
Octubre del año 2003, Port Angels.
El tiempo pasó, incluso aunque parecía imposible. Incluso a pesar de que cada movimiento de las manecillas del reloj, dolían como el latido de la sangre al palpitar detrás de un hematoma. El tiempo transcurrió de forma dispar, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasó. Incluso para mí.(*)
Los primeros dos meses, luego de la cobarde huída de él, habían sido totalmente tortuosos para mí y para su familia. Esme estaba destruida, Alice y Emmett le odiaban por haberme abandonado y Carlisle estaba decepcionado. El resto del mes de julio, y los primeros días de agosto, pedí que pasara rápido, no veía la hora de marcharme de Forks, donde todo el pueblo estaba lleno de recuerdos juntos.
Recuerdo que mi padre estuvo colérico y fue en el coche patrulla hasta la casa de los Cullens, exigiendo la dirección donde se encontraba él. Estaba segura de que si se la hubieran dado, Charlie hubiera viajado sólo por el placer de volarle la cabeza. Gracias a Dios, entre Reneé y Carlisle lo tranquilizaron, exponiéndole que si reaccionaba así, iba a ser peor para mí. Yo simplemente me sentía muerta, una zombi.
Agosto llegó, con lo cual también vino la mudanza. Si mal recuerdo, había sido la primera vez que sonreía después de un mes. Ya estaba afirmado, me iba de Forks, me iba para olvidarle. Me mudé con mis amigas al departamento que habíamos alquilado, y los chicos en el apartamento de arriba. La habitación que había quedado libre, la utilizaron como sala de juegos, dónde instalaron un televisor de 42 pulgadas, pantalla plana, y varias consolas de videojuegos. Eran adictos, y casi parecían niños cuando jugaban.
Para a fecha de mi cumpleaños, las clases en la Universidad ya habían comenzado, y fue un cambio total de aires. Me sentí, de alguna manera, más libre y menos muerta en vida. En ningún momento me fijé en ningún compañero, porque eso eran, simplemente compañeros de clases. Alice insistió en hacerme una fiesta de cumpleaños, pero le rogué que no lo hiciera, aún no estaba de ánimos. Como regalos, recibí el vestido que mi amiga había diseñado y, de parte de todos los Cullens y los Hales, un auto nuevo. Dijeron que, como futura madre, no podía seguir manejando una camioneta poco segura. Así que mi regalo fue un hermoso Audi, color azul noche. Mientras, Charlie y Reneé me regalaron las nuevas ediciones de Orgullo y Prejuicio, y Cumbres Borrascosas.
Con respecto al embarazo, acababa de entrar al segundo trimestre y, tal como había dicho Carlisle, ya no tenía nauseas, mareos ni fatiga. Me sentía un poco fuera de forma, aunque me dijo que era normal. Por otro lado, la anemia estaba controlada y estable.
Ya estaba por el quinto mes, aquel día tenía cita con Carlisle, por lo cual debía ausentarme a clases. Me habían dado permiso para esos asuntos personales, e incluso para el séptimo mes me daban tiempo para hacer reposo hasta que el niño tuviera tres meses. Con los exámenes, pues los rendiría cuando entrara de nuevo. Me atrasaría un semestre, pero podía estudiar tranquila.
Me desperté cuando mi despertador sonó, como todas las mañanas, a las siete. Me duché y cambié. Alice me había obligado a comprar ropa para cada mes de embarazo, así que ya estaba usando los quintos conjuntos. Para cuando salí a desayunar, Alice y Rose ya se encontraban en el desayunador. Me serví un café y me senté con ellas.
- Buen día – saludé.
- Hola, Bells – respondieron al unísono.
- Hoy tienes cita con papa, ¿verdad? – preguntó Alice, bebiendo su café y dibujando una sonrisa en su rostro. Ella no sufrió tanto por la marcha de Edward, o lo escondía demasiado bien.
- Ajam – me limité a contestar, antes de beber casi la mitad del café de una sola vez.
- Te acompañaré.
Casi me atraganto con lo que estaba bebiendo, y miré asombrada a mi pequeña amiga.
- ¡¿Qué?! – pregunté
Alice se encogió de hombros, restándole importancia, y miré a Rose.
- A mi no me mires, yo si tengo clases a la mañana, Alice no – dijo saliéndose por la tangente.
Sonó el timbre y Rose se levantó del desayunador para abrir .la puerta. Entraron Emmett y Jasper, cada uno saludó a su pareja y luego me dieron un beso en las mejillas al mismo tiempo. Emmett y Rose estaban estudiando economía, por lo que a las clases iban juntos. Jasper estaba estudiando un profesorado de Historia, así que muchas materias las compartía conmigo. La única que iba sola era Alice, ya que estudiaba Diseño, pero no parecía importarle, se divertía porque muchas de sus clases eran a la tarde.
- ¿Nos vamos ya? ¡Por favor! -exclamó Emmett haciendo un puchero.
Todos reímos por su expresión.
- Tranquilo Em, Rose sólo fue a buscar su bolso – intervino Jasper, poniéndole una mano en el hombro.
- ¿Por qué el apuro, osito? – le cuestioné cariñosa.
Emmett me miró con ojos de perro mojado y un puchero.
- Porque quiero pasar a comprar, en Starbucks, el café que tanto me gusta. ¡Los de Jasper son terribles!
Alice y yo reímos, y Jasper estuvo a punto de lanzarse a su cuello. Estaba realmente molesto. Lo hubiera logrado, de no ser que volvió Rose y se paró entre ellos.
- Vamos niños, al auto – exigió.
Emmett y Jasper asintieron con la cabeza y salieron del departamento, con la mirada clavada en el suelo. Antes de salir, Rose me miró.
- Mucha suerte – dijo con una sonrisa y salió.
Terminé de tomar mi café mientras rodaba los ojos. La mayoría de las veces mis amigos se comportaban como pequeños niños, más que nada Emmett. Yo creo que por eso es que está con Rose. En tanto Alice y Jasper… Pues él es el único que puede tranquilizar a la pequeña y malvada hada.
Un rato después, Alice y yo ya estábamos abandonando el edificio. Subimos a mi auto y emprendimos camino hasta el hospital de Forks. Era un viaje de una hora más o menos, bastante ameno. Alice estaba tranquila, sentada en el asiento del copiloto, escuchando la música de la radio. Tenía una sonrisa radiante, como leería de tenerla yo. Sin embargo, estaba nerviosa. Carlisle me había dicho que en esta ecografía ya podría ver a mí bebe. Me emocionaba, pero me daba pánico pensar en el poco tiempo que me quedaba hasta que naciera.
Cuando llegamos, y como siempre, nos atendió Jane. Antes me trataba con recelo, pero como mis visitas eran frecuentes, ya me miraba con cariño y siempre me sonreía. Hubo varias veces en las que tuve que esperar a Carlisle, así que me ponía a hablar con su secretaria. Me había contado que tenía un marido llamado Félix y un hijo llamado Alec, inclusive me había mostrado una foto familiar. Eran adorables, si no me hubiera dicho que Alec era su hijo, yo hubiera pensado que era su hermano menor, porque era exactamente igual a ella. Lamentablemente, cuando vi la foto, no pude evitar pensar que, tal vez, así nos pudimos haber visto Edward, el bebé y yo. Como una familia feliz. Pero sólo estaríamos mi hijo y yo, nada de padre, y eso me entristecía por él.
Después de media hora de espera, Carlisle se hizo presente frente a nosotras. Nos saludó con un beso en la mejilla a cada una y nos hizo pasar a su consultorio, donde ya tenía instalada la máquina para la ecografía. Me recosté en la camilla, Alice se paró a mi lado y Carlisle se sentó en un banquito del otro lado, cerca de la máquina.
- De acuerdo Bella, levántate un poco la remera y bájate un poco el pantalón – me pidió Carlisle.
Hice lo que me pidió, me levanté la camisa hasta la altura de las costillas y me bajé el pantalón hasta que se le hizo cómodo.
- Puede que sientas bastante frío el gel, pero es sólo eso – explicó.
Yo sólo asentí y recosté la cabeza en la almohada mirando el techo. Sentí el frío gel y un estremecimiento me recorrió la columna vertebral. Suspiré, intentado calmar mi acelerado corazón e intentando no hiperventilar. Sentía el transductor del ultrasonido recorrer mi vientre. Intenté imaginarme cómo sería el bebé, seguramente aún seguiría siendo algo muy pequeño y minúsculo. Algo tierno, lindo. Tal vez al nacer se pareciera a él, o por ahí a mí, aunque no sería tan bonito como si se pareciera a su padre. Escuché una pequeña risa de Carlisle, así que salí de mi burbuja de pensamientos. Miré a Alice, quién tenía los ojos abiertos como platos y algo llorosos. Tuve miedo de que algo estuviera mal con mi bebé, no quería mirar, sentía una gran angustia. Se me llenaron los ojos de lágrimas y volteé para no mirar la pantalla.
- Es maravilloso – oí susurrar a Alice.
Aquel comentario me sentó algo extraño. Si decía así, no podía estar mal. Me giré a mirar la pantalla y las lágrimas volvieron a mis ojos. Dejé escapar un leve jadeo.
- ¿Ge-gemelos? – balbuceé, ahogada con el llanto.
Carlisle me miró con una enorme, e imborrable, sonrisa en su rostro.
- Así es, Bella. ¿¿Quieres saber los sexos? – preguntó amable y yo asentí-. Un niño y una niña.
Alice profirió un grito, saliendo de su asombro.
- ¡Seré doblemente tía! ¡Podré malcriar a mi sobrina con las compras y a mi sobrinito con juegos! – chilló contenta.
Carlisle la miró reprobatoriamente, pero ella le restó importancia. Estaba feliz, por ahí tanto como yo. Pero mi felicidad era algo que me hinchaba el pecho, y sentía que el corazón se me iba a salir por la boca. Iba a ser madre de dos hermosos niños. Sonreí radiante, era la primera vez que me sentía tan feliz después de cinco meses. Juré que iba a ser la mejor madre, que ellos iban a ser mi vida ahora y que, más que nunca, me iba a olvidar de él.
- ¿Quieres una copia? – preguntó Carlisle.
- Si, por favor. Quiero… - comencé a contar mentalmente las copias-, cinco copias, pero una de ellas quédatela tú. Es para los abuelos – le dije con una sonrisa, que fue correspondida.
Carlisle se levantó y fue a hacer las impresiones. Alice lo siguió, vaya uno a saber qué le dijo, y volvió a mi lado. Me dio una hoja de papel para limpiarme el gel y me abrazó.
- ¡Felicidades, Bella! – me dijo feliz-. Estoy segura de que serás la mejor madre, que a los niños no les faltará nada. ¿Ya sabes cómo les pondrás? ¡No me lo digas! Quiero que sea sorpresa – habló con una sola bocanada de aire y de corrido.
Me reí y le puse la mano en la boca, callándola. Dejé caer la mano y la apoyé en mi vientre, asombrada. Alice me miró asustada, y se arrodilló para quedarse hasta mi altura.
- ¿Bella? ¿Qué sucede? – cuestionó temerosa.
La mandé a callar con un ademán de la mano, y dejé mi otra mano en mi vientre. De repente, lo volví a sentir. Solté un sollozo y me tapé la cara. Oí a lo lejos que Alice me hablaba, pero no podía contestarle. Era el día más feliz de mi vida.
- Se mueven – susurré aún llorando de alegría-. Mis hijos me escuchan.
Apoyé de nuevo mi mano en mi vientre y sonreí. Era cierto, todo estaba mejorando, gracias a ellos.
Siente como te amo,
Toma mi mano,
Ven a soñar,
Deja todo lo malo,
Porque te pesa para volar.
Mírame, una vez, una mas,
Ahora duérmete,
Aquí estoy, no me iré,
Mi lugar es aquí cuidándote.(**)
CAPÍTULO NUEVO, SACADITO DEL HORNO (MÁS BIEN DEL WORD xDDD)
En compensación a la últma actualización, ya que fue tardía, actualizo un día antes :) Además estoy de buen humor porque me esta yendo fenomenal en mis estudios y aún tengo tiempo xDDD
Bien... ¿Qué les ha parecido? Si alguien leyó el disclaimer, ya había sacado que iban a ser gemelos :) Aparentemente Bella se lo ha estado tomando bastante bien, continua siendo duro, pero es feliz :) Ahora... ¿Qué es lo que fue a decirle Alice a Carlisle? Mmmm es bastante sospechoso, no? Por cierto, ¿qué les parece que agregue parte de canciones al final de capi, haciendo alusión a este?
(*) Luna nueva, Capítulo 4: Despertando. (Obviamente retocado, para que no fuera igual)
(**) Lullaby, Mi lugar - Sin Banderas
Fic en general dedicado a Roh, mi mejor amiga. El próximo (el lunes, posiblemente) capi lo dedico a quien dé el primer comentario ;)
Espero que les haya agradado, irá tomando forma con el tiempo, de eso no se preocupen.
Comentarios, críticas, rosas, tomates, todo por el GO!
PD: He sido nominada por la Liga de Escritores Maestros para formar parte, pero no puedo hacerlo sin ustedes, gentesita hermosa que siempre está aquí apoyándome. Si quieren votarme, cosa que agradecería muchísisisisimo, pueden hacerlo en potterfics (punto) com. Muchas gracias a todos :)
PD2: Lamento desde ahora, y por los capis siguientes, si alguien desea odiarlo y piensa que Edwrd es un cabrón. Pero, es parte de la trama, sin su actitud, esto no es historia.
