Cap. 7 Memory of the Night.
Un silencio de ultratumba inundaba la cámara oscura, solo un leve suspiro se podía presentir. Josh aún estaba fuertemente sujetado al cuerpo de su hermano muerto, no podía dejarle ahí, no podría vivir sabiendo que su carne y huesos serían de alimento a las criaturas que albergaban en ese mundo, pero no tenía la suficiente fuerza para podérselo llevar de allí.
Habían pasado unos cuantos minutos, cuando el reloj de Alex volvió a hacer un ruido que ya no era familiar, volvía su "tic-tac".
Josh alejó un poco el cuerpo de su hermano de él, ya no podía hacer nada, todo estaba consumado, eso hasta que volteó hacia atrás suyo, sintiendo como su corazón palpitaba rápidamente al temor que se le volvía a presentar. Pudo divisar la figura de Pyramid Head detrás de sí, sentía un poco de temor, pero no tanto, pues se sentía falto a causa de la muerte de su hermano.
-¿Por qué no te has ido ya? No entiendes que ya eres libre… deja ese cadáver pudriéndose ahí, y ve hacia tu libertad, ve a tu próximo cielo.
La voz de la niña había vuelto, pero era en un tono distinto, no era el tono terrorífico y amenazador con el que había hablado anteriormente, era una voz calmada y tranquila, con un tono de incertidumbre en ella.
-Tú no entiendes nada, ¿Verdad?; tú no sabes lo que un humano siente cuando ve a su ser más querido morir ante sus ojos.
-… ¿Le querías?
Preguntó aquella voz con un tono neutro, sabiendo Dios qué es lo que quería saber.
-Claro que le quería, era mi hermano, aunque peleásemos y discutiéramos, él siempre estaba a mi lado para consolarme y protegerme… y yo le pagaba de distinta manera.
El cuchillo que sostenía Pyramid Head en sus manos, cayó violentamente al suelo, y un gran ruido inundo el lugar. Josh, con un poco de temor, le volteó a ver, sorprendiéndose de ver que aquella criatura se veía un poco intranquila, incluso se podía notar que su respiración estaba entrecortándose.
- No entiendes, ¿Verdad? ¿Le querrías?
-¡YA TE DIJE QUE SÍ, POR QUE NO HE DE QUERERLO SI ÉL DIO SU VIDA POR MI!
La voz de la niña suspiró, aquel niño lastimado no entendía la pregunta, y el tiempo se agotaba.
Josh seguía abrazado al cuerpo de su hermano sin despegarlo de él ni un solo minuto, hasta que de nuevo se volvió a escuchar a lo lejos una sirena, Josh no le dio mucha importancia, y siguió abrazando al cadáver de Alex.
Las cosas poco a poco regresaban a la normalidad, la pintura y las paredes volvían y las placas metálicas y ventiladores desaparecían, solo un pequeño radio, de donde Josh hasta donde se encontraba Pyramid Head aún seguía convertido en OtherWorld, parecía que algo les impedía volver.
Los ojos de Josh ya estaban secos, ya no podía seguir llorando, solo el rostro de Alex mostraba las huellas de esas cristalinas gotas. Pronto, la voz de la niña se volvió a escuchar, con el mismo tono pacífico.
-Ya tienes que irte Shepherd, la carne de Alex ya no pertenece a este mundo, pertenece al de donde murió, será mejor que ya le dejes.
-¡NUNCA!
Grito Josh, aferrándose aún más al cadáver de Alex.
-No lo soltaré, no te soltaré, no te soltaré…. Nadie nos separará, hermano.
Como serpientes, aparecieron cuatro alambres de entre Alex, sin embargo eran alambre limpios, sin púas; y se metieron entre el nudo que hacia Josh con Alex, tratando de separarlos para llevarse el cuerpo.
-¡No, suéltenme, no lo dejare ir!
Gritaba Josh sin soltar a su hermano, eso hasta que sintió una gran mano áspera en su espalda, eso lo desconcertó e hizo que debilitara el amarre, soltando a Alex de su atadura. Joshua, fúrico, volteó a ver quién era el causante de que soltara a su hermano, sorprendido quedó al ver que era Pyramid Head quien lo había hecho soltar, pero Josh, al analizar el momento, notó que estaba siendo sujetado como lo hacía Alex, eso lo hizo pensar unos cuantos momentos, hasta que recordó qué estaba pasando, cuando volvió en sí, notó que los alambres habían envuelto el cadáver de Alex y comenzaban a llevárselo, Josh pateaba y manoteaba para que la criatura le soltara, sin embargo no lo hacía.
-¡No… por favor… no te lleves a Alex!
Los cables se detuvieron, y la voz de la niña regresó.
-¿Por qué no me lo he de llevar?
Josh se ruborizó un poco, pero eso no bajaba su molestia.
-¡Él es mío, y de nadie más, nadie se lo puede llevar, él debe estar siempre conmigo!
Se oyó una risilla tímida, lo cual molestó más a Josh.
-¿De qué mierda te estás riendo, perra?
-De nada, ¿Por qué dices que el tuyo? Solo es tu hermano, y tú solo le quieres como eso, no veo forma de que te pertenezca. ¿O sí?
Josh se quedó callado, en la biblioteca del Ayuntamiento, había leído que lo que sentían estaba mal y era castigado con el Infierno, por eso él nunca alegó cuando llegó a Shepherd's Glenn, pensaba que ese era su castigo por haber sentido eso, creía que ese era su castigo después de todas las noches que había soñado con su hermano mayor en una situación muy comprometedora, después de fantasear con su hermano al verlo semidesnudo, y otras cosas más; Josh estaba ruborizado, el temor que sentía se iba dispersando, "nada puede ser peor que esto" pensó, no podía haber peor infierno que en el que había vivido por tres años.
-Él es mío –Volvió a repetir Josh, ahora con un poco más de confianza y seguridad, el rubor de sus mejillas había aminorado, pero aún se podía observar.
-Él es mío, juntos compartimos el baño, la cama, los juegos las tareas de la casa, él siempre estuvo conmigo cuando tuve problemas, él siempre trató de hacerme reír cuando estaba triste, incluso cuando estaba enfermo, él me cuidaba y me consentía.
-¿Y?, eso no muestra nada, solo lo hacía porque él te amaba…
La voz se quedó callada de golpe, como si mencionar esas palabras le costara mucho trabajo.
-Pero, ¿Y tú; qué hacías por él, tú no lo amabas como él a ti?...
Josh se estaba cabreando aún más.
-Él siempre vio por ti, incluso cuando estuviste aquí siempre pensó en ti… y tú nunca te preocupaste por él, que…
-¡YA CALLATE TÚ NO SABES NADA DE NOSOTROS DOS!
Josh estaba rojo completamente de enojo y vergüenza, se veía su cuerpo temblar y sus puños cerrados fuertemente.
-Eres un bastardo…
Josh no pudo decir nada más, la incertidumbre reinó por unos cuantos, Josh se había quedado tieso, solo el breve vibrar de su cuerpo se podía notar sobre los brazos de Pyramid Head. En un momento, los alambres volvieron a su curso, arrastrando el cadáver de Alex, provocando de nuevo a Josh.
-¡No, suéltenlo, ahora!
-Lo siento, pero se acabó el tiempo del pacto, tuviste tu oportunidad, pero fallaste.
Josh abrió los ojos de sobremanera, mientras trataba de soltarse del encierro de Pyramid Head.
-¡No, por favor, suéltenlo, no se lo lleven, no; Alex, dijiste que estarías conmigo para siempre!
-Alex dijo eso, pero tú no lo sabes llamar.
Josh estaba asustado, no quería perder a su hermano de nuevo, sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas, y en un momento de locura, exclamó:
-¡DEJA A ALEX EN PAZ, PEQUEÑA BASURA, ÉL ES MIO, SIEMPRE LO HA SIDO, ÉL ME AMABA… Y YO TAMBIEN… YO… YO LO AMO!
Parecía que lo dicho por el niño, había afectado a Pyramid Head, pues de sorpresa soltó al niño al suelo y retrocedió, momento que aprovechó el Shepherd menor para correr hacia su hermano; cuando lo alcanzó lo volvió a abrazar fuertemente, haciendo que los cables se detuviesen.
-¡Perdóname Alex, nunca supe valorarte,… te amo hermano, te amo, perdona por nunca decírtelo a tiempo…te amo!
Decía Josh con los ojos completamente cristalinos, su desesperación era tan grande que nunca sintió a Pyramid Head acercarse, hasta que sintió su hombro ser tocado. Joshua volteó pero ya no tenía miedo, tenía tristeza y coraje, pero quedó sorprendido al ver que aquella criatura le estaba devolviendo su juguete favorito al niño.
