BAILE Y SORPRESAS.

Ron ya estaba listo con un pantalón de vestir claro, camisa y zapatos solo esperaba a que Hermione saliera para llevarla a un lugar sorpresa. Cuando al fin la castaña salió se veía espectacular traía puesto un vestido naranja de tirantes muy elegante, entallado se veía hermosa. Al ver a Ron se le acerco y preguntó.

-¿A donde me vas a llevar?

- No seas curiosa, mejor vamonos y le guiño el ojo, la tomó de la mano y desaparecieron.

Llegaron a un salón de baile muy elegante con mucha gente, Hermione estaba sorprendida.

-Bueno ¿te gusta?

-Claro que si Ron, me encanta, ¿vamos a cenar aquí?

-Pues si quieres, pensé que podríamos cenar y luego entrar al baile ¿Quieres?

-Por supuesto que quiero, ya te dije me encanta entonces Ron dejo escapar esa pequeña sonrisa ladeada que hechizaba a Hermione

Ron sabía que a Hermione le gustaba mucho bailar desde la boda de Bill y Fleur y bueno el no lo hacía tan mal que digamos.

Entraron al salón que estaba lleno por cierto, pero Ron consiguió por medio de un soborno que el mesero les dieran mesa rápido. Hermione en otra ocasión hubiera protestado por tal acto pero moría de hambre y por eso no dijo nada. Se sentaron llego otro mesero que les tomo la orden y al cabo de un rato ya habían terminado de cenar, ahora tomaban una copa de vino muggle y digamos que Ron empezaba a tomarle gusto a dicha bebida. Una vez que el pelirrojo ya tenía unas cuantas copas encima empezó a desinhibirse y tomo del brazo a Hermione y la saco a bailar, la estaban pasando súper bien, Hermione pensaba que Ron era un excelente bailarín y la verdad jamás lo hubiera pensado de el. En la pista entraban y salían varias parejas y los chicos iban de un lado a otro entre risa y risa, eran increíblemente felices en ese momento, seguían bailando y la música los llevaba por todos lados, Ron llevaba el control del baile y cuando la música lo permitía hacia que Hermione diera unas cuantas vueltas y en una de esas no midieron bien y la chica tropezó con otra pareja, Hermione casi se desmaya de la impresión, (bien dicen entre más buscas más se esconde)porque en el momento que menos se esperaba encontró lo que buscaba ya que con quien choco era su madre.

-Di..di..disculpe dijo Hermione con los ojos llorosos

-No te preocupes querida, no fue nada contesto la señora Granger con una gran sonrisa.

-¿Qué pasa Monica? pregunto el señor Granger que se acercaba con dos copas en manos, una para el y otra para la señora.

-Nada querido, solo que estos adorables muchachos estaban bailando y … los conocí.

-Ahh .. que bien siempre es bueno rodearse de gente joven dijo el señor Granger

Hermione no dejaba de mirarlos y se le hacia un nudo en la garganta y cada vez se la hacia más difícil contener el llanto, en eso Ron se acerco a ella y la tomo por la cintura y le dijo al oído:

-Tranquila nena, todo esta bien ya los encontramos y la beso tiernamente

Al ver esa escena la señora Granger sintió´o algo muy raro en ella y lo único que dijo es : Yo lo sabía tenía que pasar

-El señor Granger la miró extrañado..¿Qué tenía que pasar?

-No lo se dijo algo inquieta la sra. Granger

Bueno chicos ¿quieren venir a sentarse con nosotros?

-Con gusto contesto Ron

-Oh! por Dios! que groseros somos… no nos hemos presentado que groseros somos, bueno nosotros somos Wendell y Monica Wilkins y ¿Ustedes son?

- Yo soy Ron Weasley mucho gusto y les extendió la mano y ella es mi novia…

Hermione Granger

Wendell estrecho la mano de Ron pero al escuchar el nombre de Hermione sintió algo extraño igual que su esposa hace unos instantes.

-No se que me pasa con ustedes chicos pero siento que ya los conozco.

-Podría ser que ya nos hallamos encontrado en esta vida. Uno nunca sabe dijo Hermione ya un poco más tranquila

Platicaron por un largo tiempo pero ya era hora de que el salón cerrara, Ron siendo muy educado ofreció llevar a los sres Granger a su casa obviamente era plan con mañana para saber donde vivían y ellos aceptaron entonces Ron estaba en un pequeño apuro ya que no llevaba carro sino que el y la castaña siempre se aparecían entonces hurgo hasta el fondo de su cerebro y empezo a realizar un millón de conjuros y al final obtuvo lo que necesita un auto al frente del salón para llevar a sus suegros a su casa. Al llegar se intercambiaron teléfonos y quedaron en hablarse para salir en esos días. La señora abrazo a Hermione y le dijo buenas noches hija.