Se podía sentir la agradable brisa de la mañana en la aldea de Konoha, un lugar tranquilo y comodo, las madres paseaban a sus hijos camino al mercado y estos se entretenían en los parques cercanos. Todo era un inmensa paz… excepto por una chica de cabellos largos rosados corriendo como una verdadera atleta, persiguiendo a un moreno de cabello azabache quien corria a pocos metros de la chica.
-¡Ven aquí, Uchiha! ¡No seas cobarde y enfrenta tu muerte!
-¡Ni loco me acerco a ti, Haruno! ¡Capaz que me cuelgues de cabeza en la torre Hokage!- decía mientras seguía corriendo.
-¡Qué gran idea, Sasuke! ¡Ahora ven aquí!- decía sin parar de correr.
-¡Mierda! ¡Corre, Uchiha, corre!- y es aquí cuando se acaba todo lo pacifico de Konoha.
-¿Qué le hiso ahora Sasuke-kun a Sakura-san?- dijo Hinata cuando vio pasar una sombra rosa y otra azul, una detrás de la otra corriendo a gran velocidad.
-Parece que la mojó con agua helada mientras se bañaba- dijo Naruto quien caminaba de la mano junto a ella.
-Pero tal parece que están juntos- dijo sonriendo.
-Así es, amor. Y me alegro por eso- le besó la frente cariñosamente.
-Yo también- dijo dedicándole una de sus más tiernas sonrisas a su novio.
-¿Qué quieren?- se escucho una voz suave y ronca al mismo tiempo, aquel muchacho se encontraba en la mitad de la aldea rodeado de 6 hombres.
-Vaya, vaya… el mocoso nos salió con personalidad- dijo uno, tal parecía el líder de la banda.
-Oke, acabemos con él- dos de ellos se lanzaron hacía el muchacho. Este sonrió de lado.
-Sakura no Shi…- susurro el chico de tez blanca. Millones de pétalos de Sakura aparecieron en el lugar formando un remolino, el cual envolvió a los dos tipos, haciéndoles múltiples cortes en todo el cuerpo.
Otros dos tipos se lanzaron a atacarlo, el pelinegro sacó su katana y sin que lo vieran, hiso una infinidad de cortes en los cuerpos de los shinobis. Todo esto, atrajo la atención de la mayoría de las personas que allí se encontraba, incluyendo a Uchiha y Haruno, que habían detenido su discusión por mirar al chico… sobretodo Sakura.
-Vamos… ¿No creo que eso sea todo lo que tienen, o si?- dijo en tono de burla. Sasuke lo vio y luego vio a Sakura, si no fuera porque su cabello era negro, podían ser gemelos pero el muchacho con unos años menos que Sakura. Sólo faltaban dos tipos, los cuales se lanzaron hacia el pelinegro.
-Este chico…- pensó Sakura de manera algo nostálgica -… se me hace un tanto familiar.
-¡Zesshi Nendan!- dijo el chico en un salto, y de su boca comenzaron a salir chorros de acido, que cayeron en las remeras de los ninjas en forma de líquido viscoso.
El Uchiha instantáneamente miro a Sakura, quien se encontraba estupefacta ante esa técnica.
-No… puede ser- dijo la chica en susurro.
Los dos tipos cayeron, el remolino de pétalos de Sakura se disipó haciendo caer a los otros dos, y los siguientes se hallaban en piso con múltiples cortes.
-Que alguien los lleve al hospital, esto me ha dejado algo cansado- su forma de hablar era igual a la de la pelirosa. Toda la gente se fue, sólo quedando Uchiha y Haruno. La ojijade se acerco lentamente hacia el muchacho quien se encontraba de espaldas a ella, iba sujetando fuertemente su colgante del pétalo de Crisantemo negro.
-¿Haku… chan?- susurro la chica con lágrimas en los ojos. El chico se paralizó al escuchar esto y lentamente se dio la vuelta, sujetando su colgante de pétalo de Sakura. Sus ojos estaban rodeados de lágrimas.
-¿Onee-san?- el chico la miró por unos segundos y corrió hasta abrazarla.
-Haku-chan… eres tú, Haku-chan- dijo Sakura mientras las lágrimas de felicidad marcaban sus mejillas.
-Onee-san… onee-san- repetía el muchacho en el pecho de la chica.
-Te extrañe tanto, Haku-chan… pensé que no te volvería a ver nunca más- decía mientras lo abrazaba más.
-Ya estoy aquí Onee-san… contigo y en mi aldea- decía más tranquilo el muchacho.
-No es por ser mala persona, pero… ¿me podrían explicar qué está pasando aquí?- dijo Sasuke a un lado de Sakura. Ambos se separaron y Sakura se limpió los rastros de lágrimas.
-Sasuke… te presento a Haruno Hakudoshi, mi hermano menor- dijo mirando a Hakudoshi.
-Es un placer, Uchiha-san- dijo el muchacho haciendo una leve reverencia.
-¡Nunca me dijiste que tenías un hermano menor, Sakura!- dijo Sasuke estupefacto ante la situación.
-Es una larga historia, Uchiha-san…
17 años atrás…
Se podía ver a una pequeña que corría velozmente y con lágrimas en los ojos, algo presentía, sentía que ese día cambiaría su vida. Llegó a su casa y subió rápidamente las escaleras esperando encontrarse con su hermano menor, el cual tenía 4 años de edad, pero nunca pensó encontrarse con tal escena.
Varios shinobis de otra aldea estaban en su casa, las paredes estaban cubiertas de sangre y en el piso de la habitación de su hermano, se hallaban sus padres… muertos. Corrió hacia ellos llorando.
-¡Oka-san! ¡Oto-san!- chilló la chica, al levantar la mirada pudo notar a dos hombres, uno de ellos tenía a su hermano -¡Sueltenlo!
Corrió hacia ellos para quitarle a su hermano, pero fue en vano. Uno de los ninjas junto con un kunai, le golpeo fuertemente el estomago haciéndola impactar con una pared, mas no perdió la consciencia.
-¡Onee-san! ¡Onee-san!- gritaba el pequeño niño, de cabello negro y ojos jade, estirando sus manitas hacia su hermana mayor.
-¡Devuélvanme a Haku! ¡No se lo lleven!- gritaba la chica, pero fue en vano. Los tipos saltaron por la ventana y se largaron corriendo, sin dejar ningún rastro –Haku-chan… Haku… ¡Hakudoshi!
Habían pasado varios años desde la desaparición de su hermano pequeño, pero ya estaba perdiendo las esperanzas, por más que se empeñara en buscarlo, no sabía dónde y cómo buscar… se sentía inútil, miserable.
-Si tan sólo… hubiera sido más fuerte, si hubiera tenido más poder… podría haberte salvado, otouto… perdóname, Hakudoshi… perdóname…
-Fue bastante complicado escaparme y salir con vida al mismo tiempo de ese horrible lugar, lo único que quería era volver a la aldea con mí onee-san… lo cual me costó bastante, ya que no podía volver así como así, tenía que entrenarme y estar fuerte para próximas batallas.
-Te pareces mucho a Sakura, Hakudoshi… el tiempo que no estuviste con ella, se puso a entrenar y ahora es la mejor medico ninja y la kunoichi número uno- dijo Sasuke con algo de orgullo en su voz.
-Sí, ya me lo ha contado Hime-chan.
-¿Hime-chan?- pregunto extrañado Sasuke.
-Así le decía mi otouto a Tsunade-sama cuando era pequeño, tal parece que el cariño nunca muere- dijo Sakura sentándose al lado de Sasuke en el sofá.
-¿Conocías a Tsunade-sama?
-Ahh, fue una vez que me perdí en el parque de pequeño. Ella me encontró y me llevo a casa, desde eso que le digo así- dijo sonriendo Hakudoshi, su sonrisa era igual a la de Sakura.
-¡Hola, dattebayo!- dijo Naruto entrando por la puerta junto con Hinata. Ambos quedaron extrañados al ver al pelinegro en la casa de Sakura.
-¡Hola!- dijo Hakudoshi haciendo señal de paz con los dedos.
-Hola, Naruto. Te presento a mi hermano menor, Hakudoshi- dijo la pelirosa sonriendo.
-¡¿Ehh?- dijeron Hinata y Naruto al mismo tiempo.
-Es un placer, Uzumaki-san, Hyuuga-san- dijo haciendo una reverencia con la cabeza.
-Nunca nos dijiste que tenías un hermano menor, Sakura-san- dijo Hinata sonriendo.
-Es una larga historia- todos rieron.
-A todo esto, Sakura-san- dijo Hinata.
-¿Eh?- presto atención la chica.
-¿Por qué ibas persiguiendo a Sasuke-kun en la mañana?- pregunto extrañada la peliazul.
-Porque este tipejo me lanzo agua fría en plena ducha- dijo con tic en la ceja mirando a Sasuke.
-Pero sólo fue una pequeña broma, Saku- le dio un corto beso en los labios.
-Igual te colgare de la torre Hokage- todos volvieron a reir.
Parece que la paz reinaba en la aldea… o eso parece…
Me salió corto~ Pero lindo... creo~
Gracias por los reviews ;3
Arigato por leer :3 !
Akatsuki no Megami~
