Geeeeeeeeente! Cómo están? Tanto tiempo! :P Ahhh, que cansada estoy! Tengo MUCHAS cosas que hacer, pero igual me hago un tiempito y les subo la conti, no soy más buena? ^^ :P
Ammm, este capítulo es reeeeee lindo! A mí me encanta! ^^ Por si alguien quiere saber, el nombre del capítulo es un tema de Coldplay (L) Escúchenlo porque es HERMOSO! :D
No queda más que agradecerles por los comentarios, por leer y por ser tan amables de tomarse el trabajo de leer y de dejar un mensajito, son unos genios! ;)
Sin más, disfruten y nos leemos en el próximo capítulo! :D
PD: Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto Lo saben, ¿no? Sí, yo también! Pero buee...
7- Everything's not lost
Los minutos siguieron pasando y a eso de las 17:00hs la castaña, el morocho y el peligris se fueron. Saludaron a la pelirosa con un 'nos vemos esta noche' y después salieron del lugar. Sakura siguió trabajando una hora más, hasta que por fin llegaron las 18:00hs. Saludó a su tía y después partió en dirección a su casa. Media hora después ya estaba en la comodidad de su hogar. Se descambió tranquilamente y se puso algo más cómodo: un short de jean con una musculosa verde. Salió de su pieza atándose una cola de caballo, y llegó a la sala donde se sentó en el gran sillón. Descansó sus ojos unos segundos, sintiendo la calma de su apartamento. Los abrió lentamente, giró con suavidad su cabeza, y vio como el Sol iba cayendo. Sonrió levemente, y se encaminó al balcón. Se recargó en la baranda, inhalando el fresco aire. Bajo la vista, y pudo ver a la gente ir y venir como hormigas en el hormiguero. Sonrió divertida. Siguió observando desde arriba, como un halcón a su presa. Suspiró cansada, qué monótono parecía todo desde esa perspectiva. Toda la gente corría de acá para allá, parecía que llegaban tarde a algún lugar. Cerró los ojos otra vez, escuchan los ruidos de la ciudad. Pero el recuerdo del peligris golpeó su cabeza, y ella sonrió tiernamente. Abrió despacio sus ojos verdes, mirando los últimos rayos de Sol que se perdían en el acaso. –Lo amo…- musitó con voz suave. –Por Kami… cómo lo amo…- dijo feliz, porque podía amar. Feliz porque ya no tenía ningún mal recuerdo sobre el amor. Feliz porque ya no sentía un gusto agridulce en su boca. Feliz porque de ahora en más su corazón latía por una persona, por él… por Kakashi. Sonrió ampliamente, mientras su interior se llenaba de gozo.
Inhaló y exhaló mientras se estiraba, estaba cansada. Volvió adentro, y se sentó a ver tv por un rato. Cambiaba de canal en canal, hasta que encontró su serie médica favorita. Subió un poco el volumen y se acomodó en el asiento para ver al doctor más loco, genial, sarcástico, irónico y ácido que se puede haber creado. –Veamos con qué me sorprendes hoy, Gregory House.- comentó divertida la pelirosa, mientras el opening terminaba. El programa comenzó y la chica sonrió complacida, aunque ella no iba a ser médica, le gustaba ese programa. A demás, nació y se crió en un ambiente donde los términos médicos eran tan comunes como un 'buen día, mi amor' de su madre. Sonrió ante el recuerdo de sus progenitores, los extrañaba demasiado. De seguro estarían contentos de saber que estaba viendo algo relacionado con la medicina, lo que ellos no sabían era que a la chica le gustaba eso… sólo que no quería ser médica. No quería tener en sus manos la vida de una persona y ser responsable de ella. Tampoco quería trabajar bajo la presión de hacer una operación bien o mal. Menos le agradaba la idea de recetar drogas o algún tratamiento. Y bajo ninguna circunstancia podía soportar el ser tan exitosa como sus padres y alejarse de su familia… o que por eso no pueda tener una. "Pero ellos les hacen un bien a las personas, y yo lo voy a hacer de otra manera" pensó positivamente la pelirosa, mientras su atención volvía al excéntrico médico.
Como si nada la hora fue pasando, hasta que un corte comercial, se dio cuenta que eran las 19:40hs. Apagó rápidamente la tv, y salió corriendo a su pieza. Al llegar, abrió de par en par su guardarropa y sacó una pollera de jean azul oscuro y una camisa mangas cortas de color verde agua. Se cambió rápidamente y después se calzó con unas valerinas color marfil. Peinó mejor su cabello, atándolo en una cola de caballo tirada a su costado izquierdo. Se maquilló un poco y salió con rumbo a la sala. Ahí, agarró su bolso del mismo color que su calzado y pidió un taxi, que afortunadamente llegó rápido. Se subió al vehículo y le dio la dirección del lugar. Al instante el hombre se puso en marcha. Unos 25 minutos después llegaron, la chica se bajó justo en la puerta del lugar y se sorprendió de ver al morocho ahí. -¡Sakura-chan!- exclamó el chico al verla llegar. -¿Cómo estás, Obito?- le preguntó mientras le daba un beso en la mejilla. –Muy bien, ¿vos?- preguntó el Uchiha. –Bien, un poco cansada, pero bien.- contestó ella. –Ya vas a ver que el cansancio se te va, ¡la vamos a pasar muy bien!- comentó con emoción el morocho. –¡Jaja! Ya lo creo.- dijo divertida la pelirosa. –Claro, cuando llegue Kakashi…- masculló algo molesto. –Ya va a venir…- comentó tranquila la chica, parándose al lado de él, mirando a la gente pasar delante de ellos. –Sí, pero Rin se tarda mucho.- contó el morocho. Sakura lo miro sin entender -¿Van a venir juntos?- le preguntó con voz suave, tratando de esconder sus celos. –Sí, sabes que ella lo ama…- recordó el chico con algo de tristeza. –Mmm… sí.- afirmó ella igual, bajando la vista. "¡Tarado!" se dijo mentalmente el morocho. -¡Pero a él no le gusta ella!- exclamó rápidamente, moviendo sus manos. La pelirosa lo miro tranquila –Si voz decís, Obito…- comentó con voz suave. -¡Sí, sí!- afirmó el chico con seguridad. La chica lo miro unos segundos más, y sonrió tranquila, y volvió a mirar al frente, mientras su amigo hacia lo mismo.
Y vieron como el peligris y la castaña se acercaba a ellos. Rin estaba abrazada a un brazo de Kakashi, mientras que él parecía indiferente a eso. -¡Hola!- saludó risueña la chica. –Hola, Rin…- saludó el morocho con voz suave al verla. –Hatake…- lo saludó a su amigo con una leve sonrisa. –Umm… Hola, Obito.- devolvió el peligris, sintiéndose mal porque su mejor amigo este sufriendo. –Hola, Sakura.- la saludó la castaña. –Ah, eh, Hola, Rin.- saludo torpemente la aludida, puesto que se había quedado mirando al chico… y no pudo evitar babosearse por lo lindo que se veía: el peligris tenía puesto un jean oscuro, una remera azul marino y una campera negra, junto con unas zapatillas del mismo color. –Hola, Sakura.- la saludó Kakashi con voz tranquila, mirándola fijo. –H-hola, Kakashi…- lo saludó un poco nerviosa, con un leve sonrojo en sus mejillas, cosa que hizo sonreír de lado al chico. –Bien, basta de cháchara.- dijo divertido Obito. –¡Vamos a jugar!- exclamó contento. -¡Jaja!- rió tiernamente la pelirosa. –Vamos, Obito-kun.- le dijo con una sonrisa. El chico le sonrió divertido, la abrazó por los hombros y ambos se pusieron en marcha para entrar al parque de diversiones… mientras que Kakashi y Rin los veían molestos y celosos. -¡Jum! Vamos, Kakashi…- musitó irritada la chica, arrastrando al aludido a entrar al lugar. Las dos 'parejas' pagaron la entrada al lugar, y así pudieron empezar a jugar. En el primer juego, se enfrentaron el morocho y el peligris, siendo éste último el ganador… pero la sonrisa de lado que mostró, le hizo comprender a Obito que Kakashi estaba compitiendo con él. Las primeras veces, descartó esa idea, puesto que el Hatake nunca se tomaba nada demasiado en serio como para competir con él. Pero a medida que el tiempo y los juegos iban pasando, esa teoría se confirmó: Kakashi estaba jugando MUY en serio. Tal vez era porque Sakura estaba con él, y eso también se confirmó cuando veía a la pelirosa, y en los ojos de su amigo pudo ver decisión. Obito sonrió divertido "Si guerra queres, guerra tendrás" le dijo en su mente, así que se sumó al juego de su mejor amigo.
Compitieron secretamente, bajo la mirada divertida de ambas chicas, en varios juegos más. Lentamente la noche fue cayendo sin que ellos se dieran cuenta, y pronto el hambre se hizo presente en las chicas. –Bueno, dejen eso y vayamos a comer.- apuró un poco irritada la castaña. –No, Rin, tengo que ganarle a Kakashi primero.- le dijo el morocho, sin despegar su vista del tejo en su mano. –Ni lo sueñes, Obito-kun…- acotó el peligris con burla, pegándole al tejo. Obito lo miro con los ojos entre cerrados, y devolvió el golpe. –Vamos, Obito-kun, seguro vos también debes tener hambre.- intervino la pelirosa. El chico desvió la vista y la posó sobre su amiga, quien le sonría divertida… y sí, se estaba muriendo de hambre. –Já, te gané Obito-kun.- le dijo con burla el Hatake. –No importa, quiero una hamburguesa con mucho queso…- comentó con voz suave, mientras la boca se le hacía agua imaginando la comida. -¡Jaja!- rió tiernamente la pelirosa. –Vamos, por allá hay un puesto de comida.- le dijo al morocho, agarrándolo del brazo y guiándolo. –Tengo hambre, Sakura-chan…- se quejó como un nene el Uchiha, mientras caminaba con la pelirosa. –Jaja, lo sé, lo sé…- le dijo divertida la chica. Mientras tanto, Rin y Kakashi los vieron partir, y los celos crecieron aún más. "¿Nada me va a salir bien hoy?" preguntó molesto en su mente, mientras miraba la unión de los brazos de la chica y su amigo. "Al parecer no" se contestó molesto. –Vamos Kakashi.- lo apuró la castaña a su lado, con evidente enojo. "Bueno, al menos no soy el único" pensó un poco más aliviado, y siguió a su amiga, para reunirse con su mejor amigo y la pelirosa en el puesto de comida. Ordenaron y al poco tiempo tuvieron su pedido. Se sentaron en unas de las mesas redondas y comieron tranquilos. –Estuvo muy rico…- comentó Obito, una vez que terminó de devorar su hamburguesa. –Sí, la verdad.- acotó Sakura, terminándose su bebida. Kakashi y Rin los miraron y no comentaron nada. –Bueno…- musitó la pelirosa un poco incómoda por la mirada de la castaña. Aunque después, Rin desvió su vista para posarla sobre el morocho y se sintió aliviada… cosa que le duró poco, puesto que sintió la profunda mirada del peligris clavada en ella.
-Ustedes dos estuvieron muy competidores hoy.- comentó la castaña, rompiendo el momentáneo silencio, mirando alternadamente al peligris y al morocho. –Bueno, un poco de competencia no viene mal, ¿eh, Kakashi?- dijo divertido el morocho. –Claro, sobre todo si siempre te gano.- le contestó el peligris con burla. –Já, te dejé ganar.- le aclaró el Uchiha. –Seguro…- musitó con sarcasmo el Hatake. –No importa eso.- acotó molesta Rin, ganándose una mirada sorprendida por parte de los demás presentes. –Ustedes jugaron y se divirtieron 'peleando'.- contó irritada. –No sé Sakura, pero yo me sentí dejada de lado.- comentó haciéndose la ofendida. –Perdón Rin, no era nuestras intención…- pidió arrepentido el morocho. La chica miró a su amigo, y le dio tanta ternura su mirada de cachorrito que no podía enojarse con él. –Está bien, Obito.- le dijo con una sonrisa, que hacía desarmar de amor al chico. -¿Vos te sentiste deja de lado, Sakura?- le preguntó Kakashi con voz tranquila. –No, ya estoy acostumbrada a que los chicos compitan.- comentó divertida. -¿Por qué, Sakura-chan?- cuestiono curioso el morocho. –Bueno, Naruto y Sasuke siempre lo hacen.- contó tranquila. –Naruto dice que son cosas de hombres…- siguió contando, sonriendo ante el recuerdo de su mejor amigo. –Y Sasuke le dice que si son cosas de hombres, él no tendría que estar jugando.- agregó conteniendo la risa. –Y Naruto se enoja y le recrimina que él sí es un hombre.- contó tranquila, sonriendo dulcemente. –Y Sasuke aprovecha su descuido y le gana, haciendo que Naruto se enoje más… mientras que los demás reímos ante la escena.- comentó, ahora mirando el cielo estrellado. –'El teme es un tramposo' Naruto siempre lo dice.- contó con voz nostálgica. Unos segundos de silencio pasaron. –'El dobe es un mal perdedor' Sasuke siempre se excusa con eso…- finalizó con un dejo de tristeza, bajando la mirada.
"¿Por qué siempre tiene que nombrarlo a él?" pensó celoso el peligris. "Tal vez… todavía… siente algo por él…" posibilitó el chico, y sintió su corazón estrujarse un poco, sintiendo dolor. –Pero nosotros no somos Naruto y Sasuke.- le 'aclaró' Kakashi, con voz seria, mirándola fijo. Sakura lo miró, y sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. –L-lo sé…- contestó la chica, un poco nerviosa. –Y-yo sólo les contaba… por qué no me sentía dejada de lado.- explicó apenada. –Ummm…- musitó el peligris, aparentemente tranquilo, mientras que en su mente se maldecía a sí mismo por dejar 'ver' sus celos. "Controlate un poco, Hatake" se dijo a sí mismo, pero él bien sabia que cuando de la pelirosa Haruno se trataba, la palabra 'control' perdía todo significado para él. –Bueno, podrían ganar algo para Sakura y para mí ¿no?- preguntó divertida la castaña. –Claro.- afirmó emocionado el morocho, pensando que ella se refería a él. –Kakashi, quiero que ganes un oso de peluche para mí.- pidió con voz dulce la chica, abrazando al peligris que tenía al lado. –Ummm…- musitó cansando el chico ¿Rin NUNCA iba aceptar que le gustaba Obito? ¿O sólo le hacía apropósito? El Uchiha bajo la mirada con dolor, qué estúpido fue al pensar que su amiga se referiría a él. "Ella jamás va a dejar de amar a Kakashi…" pensó con tristeza. –Obito…- lo llamó la voz suave a su lado. El aludido levantó lentamente la vista, encontrándose con los ojos tranquilos de la pelirosa. -¿Podrías ganar un conejo para mí?- le preguntó con una sonrisa tierna. El Uchiha sonrió un poco más animado. –Claro…- afirmó el chico. –Lo que sea por Sakura-chan.- aseguro tranquilo. Sakura le sonrió con ternura, Obito no se merecía sufrir, y ella iba a tratar de que no lo hiciera… tanto. –Gracias, Obito-kun.- le dijo con voz cantarina, abrazándolo con cariño. –D-de nada, Sakura-chan…- devolvió el morocho, un poco sonrojado por el gesto repentino. Y demás está decir que a los 'espectadores' no les simpatizó para NADA el abrazo de la chica y el sonrojo del chico. –Bueno, ¿vamos?- dijo irritada la castaña, poniéndose de pie bruscamente. –Eh, sí.- musitó Obito, ya separado de la chica. Los demás se pusieron de pie, y empezaron a caminar por el lugar, buscando los 'regalos' de las chicas.
Caminaron un buen tiempo por el gran lugar, buscando un peluche que a la castaña le guste. -¡Ay! ¡Quiero ese, Kakashi!- exclamó Rin, al ver un oso de peluche blanco con un corazón rosado. –Ummm…- musitó el aludido, parando con los demás en el puesto. –Sakura-chan, ¿te gusta ese conejo?- cuestiono Obito, señalando el peluche. La aludida miró y una sonrisa tierna se formó en sus labios –Sí, es muy lindo.- le dijo al chico. -¡Bien! ¡Lo voy a ganar para vos!- exclamó emocionado el morocho. Sakura simplemente lo miró, y se sentía bien al no ver en los ojos negros del Uchiha dolor o tristeza. –Después de que Kakashi gane mi oso.- le 'aclaró' Rin. –Mmm… sí.- dijo el morocho, rodando los ojos. "Ella y su Kakashi, alguna vez podría NO ser tan obvia en frente mío" pensó un poco molesto y un poco dolido el Uchiha. El juego consistía en derribar una pirámide de botellas a una cierta distancia con una cierta pelota. Kakashi pagó su ficha, se posicionó, apuntó, y lanzó la bola… derrumbando las botellas. -¡Sí!- exclamó contenta la castaña. -¿Su premio, señorita?- preguntó el señor del puesto. –El oso blanco.- dijo Rin, señalando el peluche. El hombre bajó el oso, y se lo entregó a Rin. -¡Es tan lindo!- exclamó contenta la chica. –Muchas gracias, Kakashi.- le dijo al chico, dándole un beso en la mejilla; que hizo sentir mal al morocho y poner celosa a la pelirosa. –Su turno.- le dijo el hombre a Obito, dándole la pelota. –Ah, sí…- musitó el chico con pocos ánimos. –Sakura-chan, ¿ya elegiste?- le preguntó a su amiga. –Sí, Obito-kun.- afirmó ella, regalándole una sonrisa tierna. El Uchiha sonrió un poco más animado después de verla. –Bien, lo voy a ganar para vos.- le dijo decidido. –Lo sé.- le contestó divertida la pelirosa. El chico le guiñó un ojo en forma de juego, y ella le sonrió de lado, siguiéndolo… lástima que el peligris y la castaña no lo entendieron, y los celos y el enojo aumentaron más.
Obito apuntó y lanzó la pelota, derribando las botellas. -¡Lo hice, Sakura-chan!- exclamó contento el morocho. –Nunca dudé que lo hicieras.- le dijo con una sonrisa la chica. El chico sonrió divertido y se rascó la nuca. -¿Cuál es su premio, señorita?- preguntó el hombre. –El conejo celeste de allá.- dijo la chica, señalándole el peluche. El hombre lo bajo y se lo entregó a la pelirosa. -¿Cómo se va a llamar?- preguntó Obito. –Mmm…- pensaba la pelirosa. –Obi-kun…- musitó tranquila. -¡Sí! Obi-kun le queda bien.- dijo con voz cantarina la Haruno, sonriendo tiernamente. –Perdón que me meta…- musitó el señor del puesto. –¿Pero no tendría que agradecerle a su novio, señorita?- preguntó curioso. Obito y Sakura se miraron, y un leve sonrojo se pudo ver en las mejillas del chico. –Él no es mi novio…- negó tranquila la chica. –Oh, perdón.- pidió el hombre. –Pero igual tengo que agradecerle.- dijo la chica. Se acercó al morocho y le dio un suave beso en la mejilla. –Gracias, Obito-kun.- las dio sonriéndole dulcemente. –E-eh… de nada.- musitó apenado el Uchiha, mirando el piso. –Obito, vamos a La Vuelta al Mundo.- 'ordenó' con voz molesta Rin, agarrando al chico y arrastrándolo al juego. Kakashi y Sakura los siguieron, unos pasos más atrás, en completo silencio. Una vez que llegaron, vieron a la castaña y al morocho subirse al juego; y después de dos parejas, ellos subieron. El viaje era lento, hasta que llegaron a la cima y el viaje paró. La pelirosa se abrazó rápido al brazo del chico al sentir el ligero vaivén de la frenada. -¿Le tenes miedo a las alturas, Sakura?- preguntó con voz suave el peligris. –N-no, es un miedo ilógico.- dijo la chica no muy segura. –Por otra parte, el miedo a caerse es parte de la evolución.- comentó más calmada, separándose de él. –Oh, perdón Dr. Sheldon Cooper.- dijo con burla el chico, sonriendo de lado. La chica lo miro divertida –Disculpas aceptadas, Dr. Leonard Hofstadter.- le contestó con burla, haciendo reír levemente al chico a su lado.
Unos momentos de silencio se formaron, ambos escuchaban el ruido del viento, y de las personas y los juegos un poco más abajo. De repente, el juego se movió, bajando, y la pelirosa se abrazó otra vez al chico… agarrando su mano, entrelazándolas. -¿Segura que no le tenes miedo a las alturas?- le preguntó con voz suave el chico, apretando ligeramente su mano, mirándola tranquilo. –N-no…- negó ella un poco nerviosa, con la vista baja. –Ummm…- musitó el peligris, sin dejar de mirarla. Sintieron que el juego volvía a frenar, pero Sakura no se alejó de Kakashi… le gustaba demasiado abrazarlo y tenerlo cerca. –E-es una hermosa noche…- comentó suavemente la pelirosa, rompiendo el silencio que se había formado entre ellos. –Ummm… hay cosas más hermosas que prefiero ver…- contó con voz tranquila y suave el peligris, tan sexy. "¿De qué habla?" se preguntó extrañada la chica. Levantó la vista, y se encontró con esos ojos negros del chico… mirándola profundamente. –M-mmm…- musitó algo nerviosa. -¿Q-qué otras cosas p-preferís ver?- preguntó torpemente. (Sabes, dudo que a Kakashi le gusten las chicas como Hinata, así que ¿podrías DEJAR de hacer eso?) Le preguntó molesta su Inner. Pero no le respondió, toda su atención se centró en los labios del chico, que se curvaron en una sonrisa de lado. -…. A vos.- Le contestó tranquilo. El sonrojo no tardó en llegar a las mejillas de la pelirosa, así como tampoco tardo en aumentar su nerviosismo. -¿Está mal?- le preguntó el Hatake, acercándose lentamente a ella. –M-mmm…- musitó la pelirosa. -¿T-te das cuenta que me llamaste 'cosa'?- le preguntó fingiendo molestia. Kakashi sonrió divertido… sensualmente divertido. –Perdón…- pidió en un susurro, acercándose más a ella. –Mmm… está bien.- contestó Sakura con voz suave, acercándose a él completamente embobada. –Igual…- musitó él, mientras sus narices se rosaban. -… Sabes que sos hermosa.- terminó de decir, sonriéndole dulcemente a escasos milímetros de su boca… haciéndola sonrojar un poco más. El peligris llevó lentamente su mano libre a la mejilla izquierda de la chica, acariciándola suavemente. –Y lo sos mucho más cuando te sonrojas…- le susurró mientras la miraba a los ojos, disfrutando de ese hechizante color jade. ¿Cómo alguien podía ser TAN divino? Sólo él podía serlo. –Mmm… Kakashi…- musitó muerta de amor la pelirosa… acercándose un poco más, acortando otros pocos milímetros. Estaban a nada de besarse, ya casi podían sentir los suaves y dulces labios del otro… cuando el juego volvió a moverse.
La pelirosa abrió sus ojos verdes de par en par, y se separó rápido del chico, llegando ya al final del juego. Los encargados les sacaron la barra de seguridad, y una vez fuera escuchó como uno de ellos dijo un 'perdón' cargado de burla. La chica no le dio importancia, puesto que gente idiota hay en todos lados, y ella ya lo tenía asumido. Pero cuando escuchó un segundo 'p-perdón' lleno de miedo, corrió rápido la vista, posándola sobre su acompañante. Y pudo ver la mirada fría del Hatake, destinada al pobre chico que osó burlarse de él. "Tarado…" pensó molesto en su mente el peligris. Ya era suficiente con NO poder besarla como para que encima se anden burlando de él… definitivamente, ésa no era su noche. NADA le había salido bien desde que pisó ese lugar. "Y aparentemente va a seguir así" pensó cansado y enojado. Pero sintió la suave mano de la chica tomar la suya y apretarla levemente. Automáticamente, su vista se posó sobre la pelirosa a su lado y vio en su cara un aire divertido. -¿Dónde estarán Obito-kun y Rin?- le preguntó tranquila. –Ummm…- musitó él, embobado por ella. –Sí, gracias, eso fue de GRAN ayuda, Hatake.- le dijo con sarcasmo. –Ummm… no sé.- contestó el chico. –Tal vez querían hablar a solas…- comentó Kakashi. –Mmm… lo dudo.- contó Sakura. -¿Por qué?- le preguntó extrañado. –Porque Rin sólo querría hablar a solas con vos…- comentó la chica. Se la escuchó dar un suspiro cansado, le soltó lentamente la mano al chico, sin querer hacerlo. –Y vos no sos Obito.- finalizó con una dejo de tristeza. Kakashi la miró unos segundos ¿qué quiso decir con eso? –Ummm… ya te dije que a Rin le gusta Obito, solo que no lo acepta.- recordó con voz seria el peligris. Sakura volvió a suspirar –Como digas, Kakashi…- dijo, creyéndole poco… porque por lo que la castaña demostraba, Obito parecía un simple amigo y Kakashi parecía el amor de su vida. –Vamos a buscarlos, empieza a hacer frío y es tarde.- comentó la pelirosa, poniéndose en marcha sin esperar al chico. "No, hoy NO es mi noche" pensó molesto el Hatake, empezando a caminar para alcanzar a la pelirosa.
Estuvieron un buen rato buscando a la castaña y al morocho, pero en ningún lado que buscaron los encontraron. -¿Se habrán ido?- le preguntó la pelirosa al chico detrás de ella, mientras miraba por todos lados. –Ummm… no creo.- contestó el peligris tranquilo, con sus manos en los bolsillos, recargado en una pared. –Yo creo que sí.- afirmó la chica, sin dejar de buscar. –Ummm… yo no. Obito no se iría sin despedirse.- comentó el chico. -¿Les habrá pasado algo?- preguntó un poco preocupada la chica, caminando cortos pasos mientras buscaba con la vista. –Ummm… no creo.- respondió tranquilo el Hatake, mirándola ir y venir reiteradas veces, haciéndolo sonreír de lado. -¿Crees que estén bien?- preguntó la chica un poco más preocupada. –Ummm… sí…- afirmó el chico, bajando su mirada a la espalda baja de la pelirosa. -… Muy bien.- agregó 'tranquilo', aunque por dentro varias imágenes lujuriosas pasaron por su mente. -¿En serio?- preguntó la pelirosa, sin dejar de mirar para todos lados. –Ummm… sí.- afirmó el peligris, 'despertando' de su hechizo, volviendo a subir la mirada. Lo escuchó suspirar –Creo que estás exagerando.- comentó cansado. Sakura frenó en seco y cerró los ojos conteniendo el enojo ¿¡Ella exagerando! ¡Él ni siquiera estaba preocupado! La pelirosa dio media vuelta, y lo enfrentó. -¿¡Cómo podes estar TAN calmado!- le preguntó histérica. -¡Rin y Obito están ahí afuera y tal vez les paso algo y vos estás tan tranquilo como si nada!- exclamó irritada. –O tal vez sólo están hablando, sanos y salvos.- dijo tranquilo el peligris. –Y si les pasara algo, Obito protegería a Rin con su vida.- le aseguró con voz seria, mirándola fijo. La chica lo único que podía hacer era escucharlo, puesto que cualquier cosa podría pasar. Y ella no dudaba que el Uchiha arriesgaría su vida por la castaña… pero ella no quería que nada malo le pasara a su amigo. -¿O tal vez te preocupa que ellos dos estén solos?- preguntó el chico con voz suave pero fija. La chica abrió de par en par sus ojos verdes ¿de dónde sacaba esas ideas? –Sos tan exasperante, Kakashi.- le dijo molesta. –Eso no contesta mi pregunta.- dijo serio el peligris. La pelirosa lo miró incrédula ¿de verdad él pensaba que algo pasaba entre ella y el morocho además de una linda amistad? Suspiró cansada –No es eso.- contestó segura. –Al contrario, me alegra que estén juntos.- afirmó. –Pero no quiero que nada malo les pase…- comentó con voz suave y con algo de miedo, bajando la mirada.
Pero sintió unos fuertes brazos abrazarla, aprisionándola contra un pecho igual… y pudo sentir el embriagante aroma del peligris. –Estoy seguro de que ellos están bien.- le dijo con voz suave el chico, apoyando su mentón en la cabeza de la chica. –Mmm…- musitó ella, con un fuerte calor juntándose en su cara. -… Sí.- afirmó un poco apenada, pero disfrutó del tierno gesto del chico. Cerró los ojos, mientras sonreía contenta… ¡por Kami! ¡Cómo amaba a ese hombre! Sentía su corazón latir como loco, mientras que escuchaba las tranquilas palpitaciones del peligris… que la estaban haciendo dormir. –Kakashi…- susurró con voz dulce, abrazándolo fuertemente, y sintió que el chico hizo lo mismo. Por otra parte, todos los sentidos del Hatake estaban nublados por la dulce fragancia que emanaba la pelirosa. Todo en él se sentía tranquilo, en paz… como nunca jamás lo sintió. Su alma estaba serena, en completa calma, disfrutando de la chica debajo de sus brazos. Esa misteriosa pelirosa que poco a poco le fue robando la atención, el aliento, y el sueño. Nada era sin la chica, y se sentía realizado cuando estaba con ella. Eso jamás lo sintió con ninguna mujer. Ninguna mujer había sido capaz de centrar su atención en ella, ninguna había logrado robarle el sueño y mucho menos su tiempo, ninguna nunca pudo hechizarlo como la pelirosa Haruno lo hacía, y ninguna tuvo una fragancia tan adictiva como la de la chica… ni unos labios tan tentadores… ni un cuerpo que dejaba tanto a la imaginación. Y lo que jamás sintió con una mujer, y nunca pensó que iba a experimentar… era esa sensación de necesidad. Necesitar TODO de ella: su voz, su risa, su aroma, sus miradas, sus sonrisas, su presencia… ella en toda su extensión. Y se sentía débil al depender de alguien, pero como era ella, como era Sakura, esa debilidad se convertía en gozo, en felicidad… en una alegría incomparable. "Sé que jure que no me iba a enamorar… pero…" pensó Kakashi. "¡No!" negó rápidamente. "¡Yo NO puedo estar enamorado!" gritó en su mente, pero su corazón decía lo contrario.
Oh, claro que iba a contestarle a su corazón… pero escuchó la risa de su amiga a lo lejos. -¿Escuchaste eso?- le preguntó la pelirosa, alejándose lentamente de él. –Ummm… sí.- afirmó él, un poco aturdido. –¡Jaja! ¡Obito, basta!- se escuchó decir a Rin. Ambos se miraron, y decidieron seguir las risas de la chica. Caminaron hasta toparse con un puesto que estaba cerrado, y las risas se escuchaban más cerca de ahí. Se acercaron un poco más, pegados a la pared del lugar, y escondiéndose detrás de un gran pilar pudieron ver al morocho y la castaña sentados en un banco. Obito le estaba haciendo cosquillas a Rin, por eso las risas de la chica; y ella parecía disfrutarlo. -¡Basta, Obito!- dijo divertida la castaña, agarrando las manos de su amigo, quedando muy cerca de él. La respiración entrecortada de la chica chocaba con la lenta del morocho. El chico se fue acercando lentamente, y para sorpresa de la pelirosa, la castaña también se acercó a él. –Obito…- musitó Rin a escasos milímetros de la boca del Uchiha. Pero sorpresivamente, el morocho se alejó de ella, clavando su mirada en el piso. –Perdón, Rin.- le pidió con voz arrepentida. -¿P-por qué?- le preguntó extrañada la castaña. "¿No es eso lo que siempre quiso?" se preguntó en su mente. –Por intentar besarte…- 'aclaró' el chico. Se lo escuchó bufar por lo bajo. –Sé que amas a Kakashi, no tendría que haberlo hecho.- dijo algo molesto. –Pero es que… no pude resistirlo.- comentó vencido. –Yo te amo, Rin.- le afirmó, mirándola a los ojos. –Y sé que amas a Kakashi, y me molesta tanto…- contó algo irritado, apretando sus puños. –Pero no lo odio, porque sé que sos feliz.- dijo con voz suave, más calmado. –Y no me importa que no me ames, mientras sigas sonriendo y seas feliz… yo también lo voy a ser.- le contó con una sonrisa. –Porque lo único que quiero es que seas feliz, Rin… aunque no sea a mi lado.- comentó con un dejo de tristeza, bajo la mirada sorprendida de la castaña. –Pero voy a seguir intentando, igual que vos vas a seguir intentando con Kakashi.- contó seguro. –Obito…- musitó la chica anonadada. –Sé que no tengo el físico de Kakashi, ni que tampoco soy tan inteligente como él…- comentó con voz algo triste, sonriendo igual. –Pero- no pudo seguir, ya que sintió los labios de Rin posarse sobre los suyos, haciéndolo callar.
Sakura tuvo que taparse la boca para evitar que un gritito de felicidad saliera por sus labios. ¡Qué feliz se sentía! ¡Su amigo era correspondido! "¡Él va a ser feliz!" pensó contenta. Dio media vuelta, sonriendo de oreja a oreja, y miró a su acompañante. –Te lo dije.- susurró con una sonrisa de lado el peligris, mirándola a los ojos. La sonrisa de la pelirosa se calmó un poco, rodó los ojos ante el comentario egocéntrico del chico, y con burla le dijo –Qué raro el nerd sabiéndolo todo.- sonriendo divertida. -¿Sabes qué otra cosa sabe el nerd?- le preguntó con voz baja. -¿Qué?- preguntó divertida la pelirosa. Kakashi sonrió de lado, y se acercó mucho, MUCHO a la pelirosa… haciéndola sonrojar al instante y ponerla nerviosa. –Que si hago esto, Sakura-chan se va a poner nerviosa…- le susurró al oído. -… Y se va a sonrojar como a mí me gusta.- afirmó con voz suave. (¡SEXY!) Chilló como loca su Inner. –M-mmm…- musitó totalmente intimidada la chica. Rápidamente se dio vuelta, y siguió 'espiando' a la pareja; mientras que el peligris sonría de lado, complacido… pero también volvió a enfocarse en su mejor amigo y la castaña. Los vieron separarse un poco, quedando frente a frente. –No vueltas a decir eso…- le 'ordeno' Rin, con voz seria, mirándolo fijamente. –Me gustas así…- dijo en un susurro, con un color carmín pintado en sus mejillas. Obito parpadeo incrédulo… ¿había escuchado bien? ¿O sólo fue su GRAN imaginación? -¿Qué?...- musitó esperanzado, mirándola expectante. Rin se sonrojó un poco más –Y-ya me escuchaste, Obito…- le dijo apenada. El Uchiha sonrió contento… le gustaba, él le gustaba. –P-podrías decir un 'yo también' al m-menos…- comentó un poquitito molesta la castaña. La sonrisa del chico se acentuó más. –Creo que a estas alturas…- empezó a decir el morocho, acercándose lentamente a ella. -… Ya queda claro que no sólo me gustas.- finalizó, con una dulce sonrisa en sus labios, a cortos milímetros de los de la chica. –Obito…- musitó suavemente Rin, acercándose más a él, hasta que por fin pudieron fundir sus labios en otro dulce y tierno beso… que llenaba de alegría al Uchiha, porque su sueño se había hecho realidad. Se separaron lentamente, y se miraron unos segundos. -¿Vamos a buscar a Kakashi y a Sakura?- le preguntó el morocho con voz suave. –Mmm… sí.- afirmó la castaña, embobada por lo tierno que era el chico.
La pelirosa sonrió feliz ante la linda escena que había presenciado… pero cuando los vio ponerse de pie y empezar a caminar, los nervios la invadieron… ¡no quería que la agarraran como una vieja chismosa! Aparte, a ella no le gustaría que alguien estuviera 'espiándola' en un momento tan íntimo. Dio media vuelta, volviendo a ver al chico detrás de ella. –Kakashi…- musitó alarmada, mirándolo 'aterrada' –Umm…- musitó tranquilo. -¿¡Qué vamos a hacer!- preguntó histérica, con voz baja, claro. –Ummm… tengo una idea.- susurró el chico. La pelirosa lo veía impaciente ¡qué le diga qué tenía que hacer! -¿¡Y!- le preguntó apurada. –Espero que no se hayan ido…- se escuchó el comentario de Obito. –¡Kakashi!- le dijo con miedo por ser 'descubierta' Pero vio al chico ponerse la capucha de su campera, pegarse a ella aprisionándola contra la pared, y abrazarla por la cintura. –K-Kakashi…- musitó nerviosa, con un sonrojo evidente en toda su cara. Sentía su nariz rosar la del peligris, y sus alientos chocando otra vez. Él la miraba tranquilo, como siempre, pero con una media sonrisa que le decía que eso, más que un plan para zafar, era una 'trampa' para ella. –Éste es el plan…- susurró con voz suave el chico, y la besó. La besó con ganas, disfrutando del dulce néctar de la pelirosa que TANTO le encantaba. La pegó más contra sí, sintiendo como ella arrugaba su remera en su pecho con las manos. Por otra parte, Sakura se dejó llevar por el tierno gesto que ambos compartían, deseándolo con tantas ganas que le correspondió de inmediato… no importaba si era un verdadero plan o una 'trampa' pícara del chico, le encantaba besarlo. Pero sus nervios volvieron cuando escuchó pasar a la pareja y al Uchiha comentar un 'hay algunos que no esperan' con tono divertido, que a ella hizo morir de nervios. Aunque ni Obito ni Rin sabían que eran ellos… ¡le daba pena! Y sí, era una situación y una pose para avergonzarse… la verdad, era que daba para pensar en otra cosa, y no en un fogoso beso que estaban compartiendo. "¿Fogoso?" se preguntó en su mente, y cuando sintió la suave mano del chico subir por debajo de su camisa, se alarmó. Lo alejó rápidamente de ella, respirando entrecortadamente, mirándolo apenada. -¿Qué… te… pareció… el plan?- preguntó respirando agitado el Hatake, sonriendo de lado. El sonrojo de Sakura fue mucho más fuerte, camino hacia él y le pasó por al lado musitando un 'tramposo' con aparente voz molesta. Kakashi sonrió más ampliamente. –Tramposo… claro…- dijo con sarcasmo, y se dedico a seguirla."No es una mala noche después de todo" pensó contento, por haber podido besarla… ¡al fin!
PD2: Quéeeeeeeeeee tierno, por Dios! ^^ Obito o Kakashi?... no sé cuál es más dulce :$ Ahhhh, me morí de amor! Espero que les haya encantado! :D
