Hi~ aquí estoy con el sexto y ultimo cap! Al fin el final de la primera parte! Espero que os haya gustado hasta ahora~
Este cap tiene lemon 8059 espero que os guste tanto como yo disfrute al escribirlo
Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn pertenecen a la grandiosa Akira Amano, si no, este capitulo estaba incluido en el anime si o si xD
OMAKE 2
Tras las confesiones, la pareja recién formada, se dirigió a recoger a su amigo Tsuna y al Arcobaleno del sol.
Al llegar a la puerta llamaron al timbre y cuando su amigo salió por la puerta se quedaron pasmados mirándolo. El pequeño llevaba un traje de conejito con el que enseñaba mucha piel. ¿Y por qué no decirlo? Se veía increíblemente sexy y adorable. Eso fue algo que pensaron los dos muchachos.
Tras quedarse impactados por los disfraces de sus amigos, los tres chicos y el bebe se pusieron camino a la escuela. Se pararon frente a la entrada de Nami-Chuu unos momentos observando lo tétrica que se veía. El moreno y el peliplata notaron que su amigo castaño se veía un poco preocupado pero no le hicieron mucho caso ya que sabían que este era un miedica y supusieron que esa era la razón de su preocupación.
Ya dentro de la escuela decidieron las parejas y explicaron el reglamento de la prueba de valor. A Gokudera y Yamamoto les tocaba los primeros, tenían que ir hasta el almacén deportivo que se encontraba en el gimnasio, y traer unas esposas. El objeto les pareció un tanto extraño pero siendo el bebe el que organizaba la prueba no se esperaban nada normal.
Iban por los pasillos en total silencio, extraño ya que el ojiverde cuando estaba con el moreno era de todo menos silencioso. Se escuchaban ruidos como los de las ramas golpear las ventanas o el sonido de las hojas siendo arrastradas por el viento dándole a la escuela un toque aún más tétrico y escalofriante. Yamamoto extrañado de que su recién adquirido novio no hubiese dicho una palabra en todo el rato que llevaban juntos decidió voltear se a verlo. Lo que vio le impacto. El ojiverde estaba pálido y temblando de miedo.
-Gokudera...¿Tienes miedo?-Soltó de sopetón el moreno haciendo que el peliplata respingara ante la pregunta del otro.
-Pe...Pero qu...que diablos dices i...idiota del baseball.-Decía mientras comenzaba a tener un temblor aún mayor.-Yo...Yo no te...tengo miedo.-Le temblaba la voz y se veía claramente que estaba muerto de miedo pero su orgullo no le permitía abrazarse al brazo del moreno para sentirse más protegido.
-Gokudera, se nota que estas asustado, deja de intentar hacerte el fuerte. Todo el mundo le tiene miedo a algo.-Yamamoto reñía al peliplata por no habérselo dicho y a la vez se reprendía a si mismo por no haberse dado cuenta.
-He...He dicho qu...que no tengo mi...miedo.-Intentó poner cara de enfado pero el miedo era aún mayor.
En ese momento se escucharon unos paso que provenían del principio del pasillo el cual estaba totalmente a oscuras. A Gokudera en ese momento lo venció el miedo y se arrojó a los brazos de Yamamoto hundiendo su cara en el pecho del moreno. Este, al ver la reacción de su brujita, lo abrazó para intentar calmarlo sin poder evitar pensar en lo se veía lindo en ese instante.
Los pasos se acercaban cada vez más así que Yamamoto cogió de la mano al peliplata y se lo llevó corriendo en dirección al almacén. Ya allí, se escondieron dentro del almacén tras unos plintos de saltar. Se volvieron a escuchar los pasos acercarse a donde ellos estaban pero se pararon frente a la puerta. Después, se escucho un " ¡Malditos herbívoros! Han dejado la puerta abierta" y como se cerraba la puerta con llave dejándolos encerrados. En ese momento Gokudera perdió los nervios.
-¡Maldito friki del baseball!-Gritaba enfurecido el ojiverde.-¡Por tu espléndida idea de escondernos aquí ahora estamos encerrados!
-Maa, Maa, cálmate Gokudera y baja la voz, si no Hibari nos escuchará y nos morderá hasta la muerte.-Decía con una sonrisa divertida. Esa situación no le parecía tan mala incluso se podía decir que le era favorable.
-¡Qué me calm...!-Fue cortado por los labios del moreno en un beso apasionado.
-Guarda silencio Hayato.-Le decía Yamamoto con un semblante serio que inmediatamente cambió a una sonrisa sexy. Gokudera solo atinó a ponerse rojo y asentir.-Bueno entonces...¿Qué tal si seguimos con lo que dejamos pendiente hace un rato?-Decía mientras sonreía sujerentemente. Esta sonrisa le dio un golpe fatal al peliplata al que se le aflojaron las rodillas y hubiese caído al suelo de no ser por los brazos del moreno que lo agarraron por las cintura.
Gokudera no podía articular palabra, el moreno era endemoniadamente sexy y no podía negarlo. Yamamoto como leyendo la mente del ojiverde sonrió y lo atrajo a el besándolo con una pasión de que si no fuese por que lo estaba sujetando se caería. El moreno proseguía intensificando cada vez mas el beso a cada momento que pasaba. Lamió los labios del peliplata como pidiendo permiso permiso para irrumpir en su boca el cual fue concedido cuando este separó los labios.
Yamamoto inspeccionaba la cada rincón de la cavidad bucal del ojiverde a la vez que incitaba a la lengua de este a jugar con la suya. Se separaron por falta de oxigeno dejando un hilo de saliva entre sus bocas que fue recogido por el moreno mientras sutilmente atraía al peliplata a una pila de colchonetas. Yamamoto se sentó sobre las colchonetas apoyando la espalda en la pared mientras que situaba a Gokudera sentándolo sobre él frente a frente. Comenzaron otro beso igual o más intenso que el anterior dejando a Gokudera en el limbo.
-Hayato, quítate la capa.-Decía el moreno con la voz un tanto jadeante por la falta de oxigeno causada por los anteriores besos. El ojiverde hizo lo que le pidió pero con un poco de torpeza debido a los nervios.-Gracias.-Le decía mientras le sonreía y le sacaba el sombreo.
Yamamoto se sacó la chaqueta y la tiró en alguna parte del almacén. Tras eso comenzó a desabotonar la camisa negra de su compañero al la vez que le repartía besos y lamidas a lo largo del cuello dejándole alguna que otra marca.
-Ya...Yamamoto.-Decía entre suspiros el peliplata al sentir los labios del moreno recorrer la piel del cuello y la clavícula.
Con la camisa ya desabotonada el moreno dirigió su atención a los rosados pezones del ojiverde. Primero frotándolos y pellizcándolos con las yemas de sus dedos y a continuación lamiéndolos, mordisqueándolos y chupándolos sacándole unos deliciosos gemidos a Gokudera.
-Que lindos...Parecen frutillas...Me dan ganas de comérmelos.-Comentaba mientras mordisqueaba un poco los pezones del peliplata.
-Mnn...Ah...-Gemía Gokudera al notar la presión sobre sus pezones. Yamamoto besó demandante al ojiverde mientras bajaba sus manos hasta la entrepierna de este. Pero cuando llegó hasta ahí paro en seco y se separó de de los labios del peliplata.
-Ha...Hayato...Esto es...-Decía mientras levantaba la falda y miraba para cerciorarse de que realmente su tacto no lo había engañado.-¡Ropa interior de chica!-Exclamaba mientras miraba unas pantis de lencería negra y roja.
-¡No...No mires eso!-Gritaba totalmente rojo e intentaba bajarse la falda.
-Pe...Pero ¿Por qué la llevas puesta?-Preguntaba confundido Yamamoto.
-Ve...Venia junto con este disfraz que Reborn-san me mando. En la carta ponía que no me podía poner unos boxer ya que la falda era demasiado corta...-Alegaba Gokudera mientras apartaba la vista totalmente sonrojado.
-Bueno no importa.-Rió el moreno divertido por la reacción del peliplata.-Total...Ahora mismo...Estorban.-Decía con una sonrisa lujuriosa que aumentó aun más, si se podía, el sonrojo del ojiverde.
Incitó al peliplata a levantarse dejándolo incorporado pero de rodillas frente a él. Yamamoto le sacó la ropa interior y la falda a Gokudera dejándolo completamente desnudo ante él. El moreno agarró el miembro semi erecto del peliplata y comenzó a masturbarlo lentamente de arriba a abajo y viceversa.
-Ah...Mnn...Ah...Ah...-Gemía el ojiverde al notar el roce de la mano del moreno en su miembro. Yamamoto iba aumentando cada vez más el ritmo de la mano hasta que el peliplata se corrió dejando salir un gemido que fue ahogado por los labios del moreno que le daban un apasionado beso.
-Hayato...-Dijo el moreno para llamar la atención de un jadeante Gokudera.-Hayato...ahora voy a empezar a prepararte a si que quiero que intentes respirar tranquilamente y te relajes.-Decía con un semblante serio y preocupado.-Lo que menos quiero en el mundo es que te duela.
El moreno utilizó parte de la semen del peliplata, que aun tenía en las manos como, lubricante e introdujo unos de sus dedos en la entrada el ojiverde a la vez que que lo besaba para distraerlo. Cosa que sirvió de poco ya que este sintió el dolor igualmente.
Gokudera se aferró a la camisa medio abotonada del moreno mientras que este hacía con su dedo movimientos circulares para poder insertar un segundo dedo. Cuando Yamamoto sintió que el dedo entraba y salía con libertad, introdujo el segundo, que provocó un gemido de dolor por parte del ojiverde que no fue capaz de contener esta vez. El moreno aun sintiéndolo por el peliplata comenzó a hacer el movimiento de la tijera para ensanchar aun más la entrada.
Una vez se acostumbró Gokudera empezó a gemir de placer al ritmo de las estocadas de los dedos del moreno. El de ojos café inserto el tercer dedo moviéndolos y penetrando la entrada del ojiverde que en un momento preciso tocó un punto con el cual el peliplata gimió fuerte y tiró de la camisa de Yamamoto, que aun tenia sujeta, haciendo saltar los botones.
-¡Wow!-Exclamo el moreno.-Me has arrancado la camisa...Si esto sigue así me quedo sin ropa con la que volver a casa.-Reía divertido al ver el sonrojo y el puchero que había en la cara del peliplata.
-E...¡Estúpido! ¡Friki del baseball! Eso a sido tu culpa si...si no hubieses...-Se le apaga la voz ya que era demasiado vergonzoso decirlo. Yamamoto que ya sabia a lo que se refería volvió a tocar el mismo punto de antes.-¡AH! I...idiota...ah...¡Paraah!-Decía fastidiado entre gemidos.
-Lo siento Hayato, pero ya es demasiado tarde para parar.-Decía seriamente mirando a su pareja.-Estoy en mi límite y no voy a aguantar más.-Dicho esto sacó su miembro erecto y lo posicionó en la entrada del ojiverde.-Voy a entrar Hayato, por favor, aguántalo un poco.
Al terminar de hablar empezó a introducir su miembro en la entrada del peliplata penetrándolo de una sola estocada para que sufriera menos. Gokudera, en su afán de no soltar un grito de dolor y hacer sentir culpable al moreno, se mordió el labio inferior consiguiendo hacerse sangre. El ojiverde se quedó fuertemente abrazado al moreno y este a su vez al ojiverde intentando no moverse en lo más mínimo, aún que era lo que su cuerpo mas le pedía.
Yamamoto notó como Gokudera movía lévemente sus caderas y aflojaba el abrazo para mirarlo a los ojos. Lo miró unos segundos para ver si el otro estaba seguro y al no ver duda lamió la sangre de los labios del peliplata y comenzó un va y ven lento.
-Ah...Mng...Ah...Ah...Mnn.-El ojiverde gemía de placer con las estocadas del moreno pero no aguantaba el lento ritmo.-Mgn...Yama...Ah...Yamamoto...Más...Mnn...Rá pido.-Pedía entre gemidos Gokudera muy sonrojado y con lágrimas en los ojos ante su atrevida petición.
Por su parte Yamamoto, al escuchar esto, aceleró el ritmo como si el peliplata acabase de tocar un botón mágico para que lo hiciera. El ritmo de la embestidas era cada vez más frenético y el moreno cada vez daba con más exactitud en el punto que volvía loco al ojiverde.
A su vez ,Gokudera, ayudaba a Yamamoto moviendo las caderas al ritmo de las estocadas. Estaban llegando a la recta final y los gemidos del peliplata eran de extremo gozo y pasión. Finalmente Yamamoto se corrió en el interior de su pareja provocando que este también lo hiciera. El moreno besó al peliplata dulce y castamente mientras lo envolvía en un abrazo.
-Hayato...Hoy me has hecho el hombre más feliz del planeta.-Decía mientras volvía a besar al ojiverde.
-Idiota.-Susurro Gokudera mientras se sonrojaba, le devolvía el beso y se acurrucaba en el pecho del moreno.
/EXTRA/
~A la mañana siguiente en Nami-Chuu~
Se veía de fondo llegar a tres chicos uno moreno, el más alto de los tres, uno peliplateado,un poco mas bajo que el primero y por último uno castaño, el más bajito de los tres.
Iban caminando, el castaño y el peliplateado cojeando, tranquilamente hacia la escuela cuando de repente el castaño salió corriendo (aunque aún cojeaba) hacia la entrada de la institución ante la mirada atónita de sus dos amigos. Le siguieron para ver que ocurría y al llegar lo encontraron hablando con el prefecto de la institución.
-Tsuna.-Gritaba Yamamoto sin entender por que su amigo había salido corriendo hacia Hibari.
-¡Ah! Yamamoto siento haber salido corriendo así.-Se disculpaba el castaño con el de los ojos café.
-Décimo.-Gritaba Gokudera que se había quedado atrás por culpa de su "cojera".-¿Qué le ocurre? No me diga que este tipo le ha hecho algo.-Decía mientras sacaba unas dinamitas y se disponía a lanzárselas a Hibari cuando...
-¡No! ¡Para Gokudera! Kyoya no me haría nada malo.-Decía mientras se ponía frente a Hibari impidiendo que el peliplata lanzase las bombas.
-Tsunayoshi tranquilo, aún que me las lanzase no me pasaría nada.-Decía mientras sonreía prepotente y le ponía una mano en el hombro al castaño cuando este le fue arrebatado por el peliplata.
-No toques al Décimo ni te tomes tantas confianzas.-Le gritaba enfurecido Gokudera.
-No lo toques tú. Tsunayoshi es mio.-Decía mientras jalaba de vuelta al castaño y le mandaba una mirada asesina al peliplata.
A continuación cogió del mentón a Tsuna y lo besó apasionadamente frente a la mirada atónita de toda la escuela. Al terminar el castaño solo atinó a sonrojarse y desmayarse debido a lo recién ocurrido. Hibari recogió del suelo a Tsuna y se dio la vuelta.
-Bueno si me disculpan me llevo lo que es mio.-Y sin más explicaciones se dirigió al comité cargando a Tsuna como una princesa.
-"Ya veo. Con que la causa de la cojera de Tsuna era esa...Eso a sido inesperado".-Pensaba Yamamoto mientras miraba a su novio en estado de shock por lo ocurrido.-Nee Gokudera...¿Puedo demostrarle a todas esas niñitas molestas que siempre chillan a tu alrededor que tu eres mio? Como hizo Hibari con Tsuna.- Gokudera al escuchar eso reaccionó y le dio un puñetazo para después salir corriendo tras Hibari.
-DÉCIMOOOOOOOOO
FIN
Bueno, pues este es el final de la primera parte~ faltan solo 2 partes mas!
Espero que os haya gustado tanto como yo lo disfrute al escribirlo (en serio, me lo pase en grande y me reia sola por lo que mi hermano me miraba como viendo a una loca ^^U)
Dejadme reviews con vuestras opiniones y si veis faltas de ortografias tambien!
Nos leemos ;D
