Disclamer.- Todo lo que aquí aparece es propiedad de la CW Network y Eric Kripke, mía solo es la historia y escribo sin ánimo de lucro.
Esta historia es un AU y mi primer intento en este fandom y es un, también intento, de Destiel.
Dedicada a mi querida Violette Moore, feliz 14 de febrero Nena, te quiero mucho, ojalá te guste.
ALAS HUMANAS
por
Adrel Black
VII
— ¿Y dices que no tienes idea de qué fue lo que ocurrió?
Dean negó en silencio sin apartar la vista del ángel que yacía inconsciente en la cama de aquella diminuta habitación.
Había acudido a Sam en el momento en que había necesitado de ayuda. No tenía a nadie más. Castiel yacía en la cama desde hacía casi seis horas que habían llegado, inconsciente aun, Dean estaba sentado junto a la cama apenas se había movido y lo único que había aceptado al menos de momento había sido una cerveza.
Sam miró las paredes, había dibujado todos los signos de protección que había sido capaz de encontrar en las paredes contra demonios, contra ángeles, contra maldiciones, hasta contra el mal de ojo. Dado que no sabían a que era a lo que se estaban enfrentando le pareció mejor evitar que nada se les acercara hasta que Cas recuperara la consciencia.
— ¿Qué ser es lo suficientemente poderoso para dejar a un ángel en ese estado? —preguntó Dean.
—No lo sé Dean, pudo ser otro ángel, uno más poderoso, algún demonio.
Dean negó: —he visto a Cas batallar contra demonios durante meses, créeme ningún demonio podría hacerle esto.
Sam acercó una silla al lugar en el que Dean permanecía. Si su hermano quería ayuda iba a tener que sincerarse, pues sentía que estaba buscando respuestas a una pregunta incompleta.
—Dices que Cas tenía miedo de caer —el mayor de los Winchester asintió con culpabilidad. — ¿Por qué Cas pensaba que estaba cayendo? —Dean se removió con molestia en su silla, no muy dispuesto a hablar. —Escucha Dean, sé que no estás feliz de que nos hayamos separado y pero si quieres mi ayuda tienes que decirme que ocurre. Qué es lo que sucede con ustedes.
—Siempre he pensado que soy incapaz de tener algo valioso, Sammy. Tuve a mamá y la perdí, tuve a papá y se ha ido, incluso cuando aún estaba vivo intenté convencerme que nos amaba, pero la verdad es que nunca estuve completamente seguro de ello, algunas veces solo creía que éramos un instrumento para su venganza. —Sam puso el brazo sobre el hombro de su hermano instándole a que continuara. —Te tuve a ti y te enredé en esta vida que tú no deseabas —Dean se pasó las manos por el rostro con molestia, había un dolor muy profundo en sus ojos. —Y luego por algún motivo alguien decidió enviarme un ángel que me acompañara. Un jodido ángel Sammy y yo, lo llevé a su caída.
—Ninguna de todas esas cosas ha sido tu culpa Dean; y no creo que lo que le está ocurriendo a Cas lo sea.
—Le besé —soltó Dean sin más.
—¿Le besaste?
—Sí, —el mayor miró a Sam y levantó la barbilla con altanería, como esperando que su hermano le riñera o se burlara. —Le besé, le quiero, quiero besarle cada vez que se me antoje. Pero al parecer eso le llevará a caer.
—Aun así no creo que eso sea algo malo Dean —aclaró Sam con voz seria —iré a traerte algo de comida, intenta descansar un poco.
—Sam —susurró la voz de Castiel.
—Cas, ¿estás bien? —el más alto de los Winchester se acercó a la cama en la que yacía el ángel, éste le tomó la mano en cuanto estuvo a su alcance y una luz destelló. Sam gritó de dolor y cayó de rodillas.
— ¿Qué diablos haces?
—Grabé en él las mismas protecciones que en ti, ahora ángeles o demonios no pueden encontrarles a menos que ustedes les invoquen.
— ¿Por qué hiciste eso? ¿Qué fue lo que ocurrió?
—Busque a Zachariah en busca de consejo. Pero él no está feliz con lo que está ocurriendo. Cree que he traicionado al cielo, por…
La frase flotó inacabada en el aire.
— ¿Y lo has hecho? —preguntó Dean.
El ángel y el cazador se miraban con intensidad, Sam que había sido quien había rentado esa habitación por principio se sintió como un intruso.
—Creo que yo…, traeré algo de comer —y con esas palabras el más joven delos Winchester abandonó la habitación.
—Lo siento tanto Cas.
Los ojos azules parpadeaban despacio, con cansancio.
—No deberías, —dijo el ángel.
— ¿Cas? Cas —Castiel hizo amago de levantarse, —no, no, no, quédate ahí, no te levantes. —Nunca quise que esto te sucediera, —incoherentemente Dean seguía hablando —buscaremos la manera de que recuperes tu poder, Sam lo hará, es un listillo, él encontrará algo y tu podrás irte al cielo.
—Yo no quiero ir al cielo Dean. Ahora soy un paria, he abandonado a mi familia por ti, según Zachariah tú y Sam nos llevarán a ganar la batalla contra el mal o a la perdición, así que lo único que me molesta es que mis alas ahora están rotas y con ellas mis poderes, ya no puedo protegerte como debería.
Dean acarició la barba incipiente, la solapa de la gabardina arrugada, el cabello alborotado.
—No me importa si eres un ángel o un humano, no me importa si tengo que protegerte yo a ti…
—Lo que menos necesitas es otra carga sobre tus hombros, Dean.
El hombre sonrió sin gracia —mientras aun puedas hacerme dormir.
Castiel se sentó lentamente en la cama, y se acomodó justo frente a la silla en la que Dean permanecía.
—No creo que mis alas cobijen como antes.
—Pues busca otra manera de hacerlo. —Castiel se acercó y envolvió entre sus brazos a Dean, mientras Dean hacía lo propio, atrapó entre sus brazos fuertes la humanidad de Castiel con fuerza. —También puedo cobijarte con mis estúpidas alas humanas.
El ángel se apretujó aún más entre los brazos de Winchester.
Mientras tanto en el dintel de la puerta Sam, acompañado de una bolsa con hamburguesas con tocino, miraba la escena con embarazo. Dio un paso atrás y procuró salir con el mismo sigilo con el que había llegado. Quizás al día siguiente, Dean y Cas se fueran y él siguiera jugando a que podía tener una vida normal, parecía una buena idea, podía intentarlo, ahora que Dean ya no estaba solo, o podía volver a la cacería, junto a su hermano, también sería bueno.
Caminaba hacia la recepción, podía acostumbrarse a tener que pedir una habitación para él solo.
FIN
Bueno, eso es todo, ojalá lo hayan disfrutado. Fue complicado escribirlo, pero cualquier crítica constructiva es bienvenida.
Violette: Te quiero mucho linda, ojalá lo disfrutes. Abrazos y besos para ti.
Adrel Black
