Tengo que decirlo: lamento mucho el haber tardado tanto para actualizar, pero la escuela comenzó y este semestre es el mas importante, porque con los resultados aplico para becas y eso (si alguien tiene idea de donde puedo estudiar actuaría, juro que le mandare un cachito del siguiente cap en cuanto empiece), y el trabajo no me deja mucho tiempo libre (estoy subiendo este capitulo con mi jefa a metro y medio de distancia; lo se, soy una malota). La verdad es que no puedo prometer actualizar cada semana como estaba haciendo o cada 15 dias, y menos esta historia, con los capitulos de 7,000 palabras, así es que, hare lo mejor que pueda, y espero que sigan por aquí después de tanto tiempo.

Sin mas, espero que disfruten y no odien demasiado a Laurel, solo es humana (aunque yo la odiaba cuando estaba leyendo y traduciendo, asi que, no puedo decir nada).

Los personajes son propiedad de DC Comics y The CW, porque si fueran míos, habriamos visto a Oliver con Felicity desde la primer temporada, pero, ¿donde esta lo divertido de eso?, y la historia es de la grandiosa Jules Ink.


Octubre 12, 2012

Felicity necesitaba el viaje en auto para convertirse en Felicity Queen.

Era como un personaje que adoptaba, como una mascara que se ponía y era invisible para todos los demás. Felicity Queen era la indiferente, despreocupada, endurecida versión de si misma. Era el frente que ponía, las barreras que alzaba para mantener a las personas alejadas y a si misma de ser lastimada. Había perfeccionado el acto en los últimos años. Y cuando el Bentley se detuvo frente a la barata alfombra roja que Tommy había desenrollado, estaba lista.

Oliver ya estaba de pie en la alfombra roja, el flash de los fotógrafos bañando sobre el, extendiendo su mano para ayudarla a salir del coche. Mientras ella se giraba estratégicamente en su asiento, para poder salir del auto sin mostrar demasiado a nadie ni tambalearse en sus realmente altos tacones, sus ojos se encontraron. Ella vio reconocimiento en los suyos, una realización de que no debía esperar una sonrisa o un gracias de ella en ese momento. No de Felicity Queen. El le dio el mas escueto asentimiento, y Felicity sintió un entendimiento silencioso que le dio fuerza, que incluso endurecía su habilidad de fingir.

Felicity supuso que era verdad lo que decían: tomaba uno para reconocer a uno.

Porque Felicity sabía que el era tan bueno como ella en fingir—si no es que mejor. Ella había atrapado vistosos del verdadero él, un lado de él mas suave, mas preocupado y muy perdido, pero la mayoría de las veces mantenía eso muy bien escondido.

Los fotógrafos les gritaron. Los hombres gritaban para que ellos voltearan aquí y allá, para girar a la izquierda, a la derecha. No se detuvieron mucho tiempo, solo unos cuantos segundos, pero Felicity supo que había sido lo suficiente. Cuando había firmado el contrato con la familia Queen, había entrenado con un profesional, quien le había dicho como posar y pararse y caminar y mantener su rostro para que luciera de lo mejor en las fotos. El hecho de que podías vivir de eso aun sorprendida a Felicity, pero debía admitir que le había ayudado. Le había dado confianza para enfrentar los incontables paparazzis con los que se había encontrado desde entonces.

Estaba segura de que Oliver nunca había recibido ese entrenamiento. El probablemente era tan fotogénico naturalmente—el idiota.

Su mano descansaba en su espalda, se deslizó a su cintura bajo el vestido y le pareció que los flashes de las cámaras incrementaron aun mas. Ella sintió sus dedos en su piel desnuda. Era nada, el toque mas inofensivo, pero le recordó a Felicity que había pasado demasiado tiempo desde que un hombre la había tocado de esa forma.

Era un alivio estar adentro, lejos de los fotógrafos, pero Felicity no se sentía como para relajarse. Ella sabia por experiencia que nunca debía bajar su guardia en publico. Tan pronto como salías de tu hogar, estabas expuesta a miradas juzgadoras y cámaras de celular y personas creyendo lo peor de ti—y Felicity nunca se había sentido tan expuesta como se sentía ahora, con Oliver Queen a su lado. Kristina había tenido razón: esto era cotilleo de oro. Pero ahora era el momento de enfrentarlo.

"Eres realmente buena en esto," susurro Oliver, inclinándose hacia ella.

"Practica," susurro de regreso. "Ademas, tu madre me hizo tomar un seminario."

Por un segundo pareció como si se quisiera reír de un chiste, pero luego el vio la seriedad en sus ojos. El sacudió su cabeza ligeramente, pero no dijo nada. La música se estaba poniendo mas ruidosa con cada paso que daban. Su mano dejo su espalda mientras comenzaban a bajar las escaleras y se deslizo en la mano de ella. El la apretó en consuelo. Era un lindo gesto que le mostraba que al menos el podía imaginar cuando incomoda y nerviosa estaba. Ella apretó de vuelta, dandole algo de tranquilidad de regreso, mientras ella se aseguraba de mantener su rostro inexpresivo.

Sus ojos viajaron sobre la gente bailando y divirtiéndose al final de las escaleras y a través de la pista del lugar. Ella encontró a Tommy parado por el bar, mirándolos. Al instante, ella supo que había estado en lo correcto: el no estaba feliz. La reacción de Felicity fue de enderezarse incluso mas.

La respuesta de Tommy fue poner una sonrisa en su rostro. Era típico, pensó Felicity: el siempre sonreía para alejar las cosas, las ignoraba mientras lucia como si se estuviera divirtiendo. Con un rápido gesto hacia el DJ, hizo detener la música. Felicity sintió el agarre de Oliver en su mano apretarse y por una vez ella estaba segura de que era una reacción subconsciente. Ella lo miro y prácticamente lo pudo ver forzando sus labios, los cuales se habían apretado súbitamente, a relajarse. Ella miró a Tommy correr hacia las escaleras, gritando, "Hey, todo el mundo, ¡HEY!" De nuevo Felicity no pudo evitar el preguntarse, ¿que le había hecho creer a Tommy Merlyn que cualquiera de esto era una buena idea?

La multitud se colgó de los labios de Tommy Merlyn. Era un apuesto billonario y les había dicho que prestaran atención, así que prestaron atención mientras el gritaba, "¡El hombre del MINUTO!" Ellos celebraron emocionados como Tommy esperaba que lo hicieran. El se movió hacia Oliver y abrazó a su mejor amigo, quien regreso el abrazo—un poco torpemente, si le preguntaran a Felicity. Oliver había soltado su mano, y Felicity se contuvo de aplaudir o unirse a la celebración que venia de la multitud, porque eso no era del estilo de Felicity Queen.

Los dos hombres se soltaron y era Tommy quien se giro hacia la multitud. "¡Démosle a este hombre una BIENVENIDA APROPIADA!"

Mas aclamaciones siguieron y la música regreso. "We are the champions" de Queen sonó en el enorme salón y Felicity no pudo evitar pensar que esta elección musical era típica de Tommy Merlyn—¡no podía ser mas barata o cliché que eso!

Tomando la mano de Felicity de nuevo, Oliver bajo los últimos escalones con ella a su lado. Oliver le envió una mirada rápida y ella asintió. Ambos sabían lo que Tommy quería que Oliver hiciera. El pedestal redondo en el medio no podía pasarse por alto. No había forma en el infierno de que Felicity se fuera a subir en esa cosa. Ahora era ella soltando su mano. Ella se dirigió hacia el bar mientras Oliver subía la plataforma, Freddy Mercury aun cantando. Oliver extendió sus brazos, aceptando el jubilo de la multitud. Era un gesto audaz, pensó Felicity, y decidió que era una buena elección ir con una actitud engreída. Era bastante esperado, y funcionó.

"¡Ollie, Ollie, Ollie!" gritó ahora Tommy mientras se dirigía hacia Oliver con una guapa mujer a su lado, quien estaba cargando una bandeja llena de shots.

Ese fue el momento en que Felicity se dio cuenta de que su mejor amiga era una genio: porque, enserio, esto era prueba de que los del 1% ponían apariencias sobre sentido común. Tommy Merlyn no debería ser serio sobre nada de eso, pero Felicity sabía que lo era. El creía que estaba haciendo una cosa buena por su amigo.

Felicity sintió muchas miradas femeninas sobre ella. Si, supuso, esas chicas habían esperado que la fiesta de bienvenida de Oliver Queen fuera totalmente diferente. Ignorando las miradas hostiles, ella miro a Oliver de pie sobre la multitud. "¡Muchas gracias, todos ustedes!" dijo ahora y Felicity no pudo evitar el sentir que estaba buscando por algo, lo que fuera para decir a continuación. En su lugar, simplemente levanto su vaso y gritó, "Extrañé el Tequila."

Mientras la multitud mayormente femenina rompa en otra ronda de vitoreo, Felicity sintió admiración y tristeza mezclarse dentro de ella. Era una combinación extraña, pero se sentía adecuada. Oliver en serio era el maestro en mantener las apariencias. Era un hombre que había sobrevivido cinco años y sus terrores habían dejado marcas, visibles y horripilantes en su cuerpo. Había regresado a casa con pesadillas y mas equipaje del que podía guardar en una caja verde, pero aun así se paro ahí, levanto su vaso, e hizo parecer como si su mayor problema mientras estuvo lejos fue la falta de fiestas. Que fuera capaz de hacer eso tan perfectamente era admirable—especialmente desde que ella sabía todo el esfuerzo que tomaba mantener tal fachada. Pero era tan increíblemente triste que el tuviera que hacer esto, tuviera que fingir, y que todo esto fuera la creación del hombre que se suponía era su mejor amigo.

Ella miró a Oliver tomar su shot y la música cambio a algo de fiesta de nuevo. Oliver saltó del pedestal y tomó otros dos shots de la bandeja que la chica al lado de Tommy ofrecía. Felicity se giró hacia Oliver mientras el le daba un shot. Inclinándose hacia su oído, el susurro, "En serio a pasado un tiempo desde que tomé Tequila."

Sus ojos se encontraron y Felicity supo de lo que estaba hablando. Ella recordó los shots que habían tomado juntos en Las Vegas, la sal que había lamido de su dedo indice. Había sido un movimiento tan audaz para Felicity Smoak, quien se había sentido tan salvaje y sexy en ese momento—mucho mas salvaje y sexy de lo que había sido, sabía Felicity Queen. Mientras el recuerdo de lo que se estaba refiriendo entraba en su mente, ella no pudo mantener una sonrisa fuera de su rostro. Ella tomo el vaso que Oliver le ofrecía y, mirándolo a los ojos, choco vasos con el. Tirando sus cabezas hacia atrás, ellos vaciaron sus vasos. Tragando, se miraron el uno al otro. Era un momento extraño justo en medio de todas estas personas, un raro pero buen momento. Concordaba con la extraña conexión que tenían perfectamente y Felicity se atrevió a dejarse disfrutarlo, esa vaga sensación de formar un equipo con el en medio de todos estos extraños, quienes no tenían idea de quienes eran en verdad.

Era mas intoxicante que el Tequila.

No duro mucho. Porque Tommy Merlyn había venido y lo había jodido. "¡En serio, tenias que traerla!"

Felicity se abstuvo de decirle a Oliver un "Te lo dije." En su lugar, puso el vaso del shot en la barra. Mientras se giraba vio a John Diggle tomar posición en el fondo.

La voz de Oliver era plana mientras decía, "Por supuesto, debía traerla a mi fiesta de bienvenida. Ella es mi esposa."

Por fin la fachada feliz de Tommy cayó. "Ambos sabemos que no lo es."

"Tu de todas las personas deberías saber que lo es. ¡Tu fuiste mi padrino!"

Los dos amigos se miraron el uno al otro y Felicity odió sentirse mal por la tensión que vibraba entre ellos. Ella peleó contra la urgencia de decir algo para relajar la atmósfera, porque eso era otra cosa que Felicity Queen no hacía.

"Amigo," dijo ahora Tommy, "no tienes que vivir las mentiras de tu madre."

Oliver lo miró sin reaccionar. "No lo hago. Felicity y yo solo estamos decidiendo lo que somos."

¿En serio? ¿Lo estaban haciendo? Escuchando eso, Felicity tuvo que pelear para mantener su expresión de resbalarse. Parte de ella quería decirles que podía escucharlos, que estaba parada justo al lado de ellos y que era realmente grosero el hablar de ella como si no estuviera ahí. Pero en serio no se quería meter en medio de esto, de esos dos hombres quienes habían sido amigos desde el jardín de niños, pero que necesitaban entender que cinco años estaban entre ellos y que no podían solo continuar donde lo habían dejado.

Tommy miró fijamente a Oliver, quien intentó otra de esas horribles sonrisas falsas. "Tommy, relájate," el miró alrededor rápidamente. "Es una gran fiesta. Tengo ganas de bailar." El miró a Felicity y extendió su mano. "¿Quieres bailar?"

Esto la atrapo completamente de sorpresa, pero estaba de acuerdo con que alejarse de esta conversación era una cosa buena. Ella tomó la mano ofrecida y lo dejo guiar el camino.

Las primeras notas de una canción de la que no había podido escapar por las ultimas semanas sonó alrededor de la enorme habitación y Felicity supo que Rihanna estaba a punto de cantar sobre diamantes en el cielo. Extrañamente, Felicity no pudo evitar el pensar que no debería bailar esta canción que debía odiar oficialmente, porque su mejor amiga era bastante anti-Rihanna por varias dudosas razones que envolvían una mala cita, malos camarones y una sombrilla roja. Pero esos pensamientos volaron de la mente de Felicity cuando Oliver la agarró para bailar.

Era un buen bailarín. Felicity era mas torpe de lo que correspondía a la imagen de Felicity Queen, pero se las arregló para seguir su ejemplo y se encontró relajándose mas y mas. También eran las manos de Oliver calmándola y ella descubrió que en realidad se estaba divirtiendo. Ellos bailaron por unas cuantas canciones, antes de que Oliver hiciera señas para que salieran de la pista de nuevo.

Juntos, se dirigieron de regreso al bar. Oliver se inclinó sobre la barra y grito su orden al barman—la música estaba incluso mas alta ahora. Felicity se recargo contra la pesada madera y dejos sus ojos viajar por la multitud, solo para caer en Thea. Ella la miro hasta que Oliver le ofreció un vaso. El líquido rojo al fondo encontrándose con amarillo en la parte de arriba le aclaro que le había ordenado un Tequila Sunrise. En su otra mano tenía un vaso con hielos y lo que parecía ser Whisky—una extraña elección en una fiesta como esta, pensó Felicity. Lentamente, Felicity tomó la bebida que le ofrecía. Inclinándose hacia el, ella gritó sobre la música, "No debería beber esto, necesito mantener la mente despejada."

"Entonces solo sosténlo," el le guiñó. "Eso es lo que yo planeo hacer con el mío. Después de todo acabo de tomarme dos shots de Tequila."

Ella lo miro y levanto su vaso hacia el. Chocaron sus vasos de nuevo y Felicity tomo el mas pequeño de los sorbos.

Estaba a punto decir algo cuando se dio cuenta de que Oliver estaba mirando a alguien atrás de ella. Ella miró alrededor y vio a Tommy Merlin, acompañado de Laurel Lance, caminando hacia ellos. Sin pensarlo mucho en realidad, Felicity se movió para estar al lado de Oliver y se estiro para tomar su mano. Cuando se dio cuanta de lo que acababa de hacer, quiso golpearse a si misma, pero estaba en personaje y a ella no le importaba y era la jodida Felicity Queen y se forzó a soltar el agarre en la mano de Oliver.

La fiesta seguía a su alrededor, la música estaba sonando, las personas bailando y bebiendo, coqueteando—y Felicity sabia que los estaban mirando. Tan desapercibidamente como era posible, estaban mirando a las cuatro personas que estaban de pie al lado de la barra, las dos parejas opuestas entre si, hombre y mujer de cada lado. Felicity podía sentir las miradas curiosas, pero no podía quitar la suya propia de Laurel. Solo una vez habían estado así de cerca la una de la otra—y eso no había sido lindo.

"Si hubiera sabido que la traerías, hubiera rechazado la invitación de Tommy," dijo Laurel, gritando sobre la fuerte música. Era la peor forma de tener esta conversación.

Era algo descortés que Laurel dijera eso, pero no fue tan grosero como había esperado. Felicity Queen sonrió fríamente. "Laurel, siempre es un placer el verte."

"¡Cállate!" Ella le dirigió una mirada furiosa a Felicity, quien actuó perfectamente natural. "Solo estoy aqui porque Tommy me recordó que nosotros," le dirigió una mirada a Felicity, "eso excluyendo la zorra aquí presente, por supuesto," ella regreso su atención a Oliver, "tenemos demasiados años entre nosotros como para dejar las cosas como lo hicimos."

Oh, Tommy le había recordado. Felicity miró al chico billonario opuesto a ella y fijo su mirada en el. El evito su mirada, ignorando su reto silencioso de ir y decirle a su supuesto mejor amigo la verdad, el porque quería que esos dos se reconciliaran.

"Laurel," dijo Oliver, hablando en voz alta, su rostro aun plano. "No tenemos porque hablar de esto. No de esta manera."

"Pero me gustaría discutir algunas cosas," dijo Laurel, obviamente ignorando a Felicity. "¿Hay alguna lugar tranquilo donde pudiéramos hablar?"

Felicity sintió a Oliver ponerse rígido a su lado y ella no sabía como catalogar esa reacción. Sintió una ligera punzada que en serio deseaba que no estuviera ahí. Pero su mascara estaba firmemente en su lugar, y justo en ese momento notó a alguien por la esquina de su ojos de nuevo que le dio la excusa perfecta para alejarse de esa incomoda situación. Se giró hacia Oliver y señalo detrás de ella. "Iré a tener una pequeña platica con Thea."

La mirada de Oliver voló detrás de Felicity y sus ojos se estrecharon al instante. Su cuerpo se tensó aun mas.

"Yo lo controlo," dijo Felicity y notó las miradas confusas que compartieron Tommy y Laurel.

"Lo haré rápido," fue la respuesta de Oliver. Felicity sabía que no debía celebrar esa frase tanto como lo hizo, pero no pudo evitarlo. Compartieron otra mirada rápida antes de que Felicity asintiera ligeramente. Le dirigió una mirada mordaz a Laurel y se fue sin decir otra palabra.

Su corazón estaba latiendo pesadamente mientras caminaba por la multitud, la cual se dividió para dejarla pasar como si fuera Moises y ellos el Mar Rojo. Era todo acerca de la apariencia, sobre verse calmada y serena y mantenerse tranquila, pero de alguna forma su usualmente fuerte resolución estaba quebrándose. Aun así, ¡no había forma de que dejara a ninguna de estas personas darse cuenta de eso!

"¡Thea!" saludó a la joven.

La castaña sonrió. "¡Felicity! La fiesta de Oliver es tan genial."

"Si," contestó Felicity, el sarcasmo audible en cada palabra. "Es la mejor."

Thea miró alrededor. "¿En donde esta Ollie?"

"Discutiendo unas cosas con Laurel."

Thea miró fijamente a su cuñada, "¿Es enserio?"

"En serio."

"Eso apesta, ¿no es así?"

"Solo digamos que muchas personas lo notaron y los chismes no serán agradables. Pero por lo menos mantuvo a las personas distraídas del hecho de que acabas de invitar muy abiertamente a Molly a la fiesta." Thea parpadeó estúpidamente, tomada por sorpresa. Felicity dio otro paso hacia la adolescente. "Estas en condicional, Thea. Si te atrapan con esta mierda, ningún costoso abogado podrá librarte de prisión."

Los usualmente gentiles ojos de Thea se turnaron duros. "Tu no puedes juzgarme."

Felicity se dio cuenta de que Thea ya había tomado algo. Estando sobria, la chica nunca era así de agresiva o defensiva. Felicity busco en su rostro y encontró pupilas realmente dilatadas. "No te estoy juzgando," dijo ella, tratando de calmarla.

Pero no logró decir nada mas cuando Thea señaló el Tequila Sunrise que aun estaba en su mano. "No puedes decirme lo que puedo y no puedo hacer—especialmente tu. Puede que seas buena en mantener las apariencias, pero yo no puedo hacer eso." El hecho de que Thea estaba sonriendo mientras hablaba, inclinándose hacia ella para asegurarse de que Felicity escuchaba sobre la música sin que alguien mas escuchara, iba totalmente en contra de la declaración de la chica sobre no poder fingir. Estaba fingiendo como una profesional en ese momento, haciendo parecer que estaban teniendo una agradable conversación. "Todos ustedes actual como si estos cinco años nunca hubiera pasado, pero si pasaron. Siempre están conmigo, como permanentemente en mi y lamento que no apruebes el que no pueda poner una mascara de indiferencia. Lamento que obviamente me volví una decepción para todos ustedes, pero esto soy yo trabajando con lo que tengo."

"Thea, sabes que—"

"Ahórrate lo que sea que quieras decir," dijo Thea. "No somos amigas. Apenas y somos familia."

Thea estaba a punto de girarse e irse, pero la mano de Felicity se cerro alrededor de su brazo. Apretando fuerte, mantuvo a la chica en su lugar. "Oh, créeme Thea, hubo varios momentos donde desee que no fuéramos familia, pero como sea que quieras llamar a esta cosa extraña estamos conectadas y me preocupo por ti."

"¿Oh, enserio?"

"Enserio." Felicity aflojó su agarre. "Y no te estoy juzgando. Solo te estoy pidiendo no agregar nada mas a lo que ya has tomado. Manda a volar a Molly y solo disfruta de lo drogada que estas ahora." No era la cosa mas políticamente correcta que decir, Felicity lo sabia. Pero Felicity también sabia del temperamento de Thea cuando estaba drogada, también sabia de una sobredosis casi fatal de la que por fortuna el publico no se había enterado nunca— y decidió que, quizá, era mejor solo mantener un ojo sobre ella y evitar que agregara mas drogas a las que ya estaban circulando por su sistema. Felicity intentó con una pequeña sonrisa, la primera real y dijo, "Se que no tengo el derecho de pedirte nada, pero Oliver esta en algún lugar hablando con Laurel y si me dejas aquí parada, seré la perra miserable abandonada en una fiesta y eso es simplemente brutal. Por favor, diez minutos de bailar y puedes largarte de aquí enojada."

Pensativamente, Thea la miró fijamente, y luego busco en su bolso por una pequeña bolsita de plástico y la tiro al piso. Ella sonrió excesivamente, repentinamente emocionada. "¡Mostrémosle a estas perras como divertirse como dos Queens!" Thea enredo su brazo con el de Felicity y la dirigió a la pista de baile, mientras murmuraba junto con Sia quien estaba diciendo ser "Titanium" en un volumen casi ensordecedor.

Los diez minutos negociados se volvieron veinte y luego treinta. Thea estaba obviamente disfrutando su viaje y Felicity debía admitir que se había rendido a su propia tentación y había, estúpidamente, vaciado su Tequila Sunrise. "No sabia que te gustaban esos," gritó Thea sobre la música, haciendo gestos hacia su vaso vacío.

"No había tomado uno en cinco años," admitió Felicity.

La confesión causó que Thea sonriera. "Querrás decir, desde que viste a Ollie por ultima vez."

Repentinamente una cierta emoción esperanzada rodeo a Thea, tomando a Felicity por sorpresa. Estaba a punto de decir algo a la chica menor, cuando de repente hombres armados irrumpieron bajando las grandes escaleras.

"¡Oh mierda!" fue la primera reacción de Thea cuando se dio cuenta que esos hombres desplegándose por la habitación eran policías. Felicity tomó el brazo de Thea y la jaló fuera de la pista de baile. "Espera aquí. No te muevas, saca tu celular y actua como si estuvieras mandando un mensaje." Ella miro alrededor y vio al Detective Lance dirigirse hacia Tommy. "Yo voy a—" ella busco en su cerebro, pero no se le ocurrió nada. "No lo se, hacer algo, Espera aquí."

Thea asintió y Felicity empujo su camino por la multitud mientras el Detective Lance gritaba, "¡LA FIESTA TERMINO!" La música se detuvo en ese momento. La multitud se quejó y abucheó. Felicity llego al Detective justo a tiempo para escucharlo decir, "Tommy Merlyn, imagina mi sorpresa al encontrarte aquí. De vuelta en los viejos hábitos ahora que tu compañero de crimen esta de regreso, según veo."

"Detective," Felicity escucho su propia voz y no pudo creer que en serio se había atrevido a involucrarse, pero era mejor mantener la atención en ella y lejos de Thea. Ella inclinó su cabeza mientras miraba a Lance. "Esta es una fiesta privada."

"!Sra. Queen, por supuesto! Siempre es un placer caminar sobre sus pies con perfecta manicura."

"Eso es pedicura, Detective. I dudo que pudiera hacer mas daño a mis pies que los tacones que traigo puestos."

"Siempre fue una sabelotodo."

"Una de sus mejores cualidades," alabó Oliver mientras repentinamente aparecía al lado de Felicity y envolvía su brazo alrededor de ella. "Detective, ¿que lo trae por aquí?"

"Hubo un accidente en el edificio de al lado propiedad de Adam Hunt. ¿Sabes algo acerca de eso?"

La mano de Oliver descanso en la espalda de Felicity. "¿Quien es Adam Hunt?"

"Es un millonario de poca monta, y estoy algo sorprendido de que ustedes dos no sean amigos."

"He estado fuera de la ciudad por un tiempo."

"Bueno, fue atacado por un tipo en una capucha—y eso suena sospechosamente parecido al tipo que salvo tu trasero el otro día."

Felicity no pudo evitar mirar a Oliver en confusión. ¿De que diablos estaba hablando Lance? Pero la mascara de indiferencia de Oliver estaba perfectamente puesta en su lugar. "¿El tipo de la capucha?" preguntó el, sonando ahora medianamente interesado. "¿No lo encontraron? Déjenme ayudarles." El soltó a Felicity y dio un paso hacia atrás mientras llevaba sus manos a sus labios como para incrementar su grito. "¡Dos millones de dólares a cualquiera que atrape al tipo de la capucha!"

Era una acción engreída. Lo era aun mas que pararse en el pedestal. Cuando había dejado que la multitud lo celebrara mientras estaba de pie en la plataforma, Felicity había sabido que había escondido sus inseguridades detrás de un gesto audaz. Así que: ¿que estaba escondiendo ahora? Ella lo miro en curiosa confusión mientras la gente alrededor de ella animaba.

Al momento siguiente Lance dio dos rápidos pasos hacia adelante, limitando el espacio entre el y Oliver. "¿Al menos intentaste salvarla? soltó el. "¿Al menos intentaste salvar a mi hija?"

El Detective Hilton —compañero de Lance, quien había estado observando hasta ahora — rápidamente se puso entre ellos. Llevando sus manos al pecho de Lance, susurró, "No. Compañero, no. Sara no hubiera querido esto."

Odio distorsiono la expresión de Lance, pero se contuvo. Caminando hacia atrás, hizo mas espacio entre si mismo y Oliver. Los dos hombres miraron fijamente al otro. Al final fue Oliver quien rompió el contacto: se giró hacia el DJ y gritó, "¿Donde esta la música? Esto es una fiesta."

Mientras las primeras notas de "Levels" de Avicii sonaban por la habitación y la gente comenzara a bailar de nuevo, los policías se dieron vuelta y caminaron de regreso a las escaleras. Felicity los miro irse, tratando parecer normal. Pero necesitaba un segundo para arreglar su compostura. Usualmente, ella era mucho mejor manteniendo el desinteresado personaje de Felicity Queen en su lugar.

"Si lo piensas, realmente es una coincidencia extraña," dijo Tommy, girando hacia Oliver. "Quiero decir, tu pidiendo tener tu fiesta aquí, y Hunt siendo asaltado al lado—y por el mismo tipo que aparentemente te salvó de esos secuestradores."

Enserio, ¡¿cuales secuestradores?! ¡A Felicity le faltaba algo de información crucial! Pero se abstuvo de comentarlo. Oliver dio un paso hacia su mejor amigo y se puso justo frente a su rostro. "Si yo fuera tu, solo estaría feliz de estar vivo."

Un escalofrío recorrió la espina de Felicity. Había escuchado muchas amenazas en los últimos cinco años—ninguna de esas había sonado tan sincera como la frase que Oliver prácticamente le había escupido al hombre que se suponía era su mejor amigo.

Tommy sonó tan perturbado como Felicity se sentía, preguntando, "¿Que te paso en esa isla?"

"Demasiado," fue la única respuesta de Oliver.

Cuando los dos hombres no dejaron de mirarse fijamente el uno al otro, Felicity aclaró su garganta. El ya conocido sentimiento de que estaba siendo estúpida y no podía actuar de otra forma capturo a Felicity mientras tomaba la mano de Oliver. "Creo que deberíamos terminar la noche. Es suficiente fiesta por un día—y deberíamos llevar a Thea a casa."

Lentamente, los ojos de Oliver dejaron a Tommy. "¿Thea? ¿En donde esta?"

"Dejo la fiesta tan pronto como el Detective Lance dejo el área," John Diggle apareció repentinamente a su lado. "Sr. y Sra. Queen, el carro esta esperando enfrente."

Justo en ese momento, Felicity supo que John Diggle era el mejor guardaespaldas posible.


Silencio inundaba el auto. Era un silencio inquietante, ligeramente incomodo. Después de dos horas de tensión y mantener una fachada, Felicity no podía aguantarlo mas. "Esa fiesta fue una mierda. Y estoy medio borracha, lo que significa que hay la posibilidad de que tendré un dolor de cabeza que ni siquiera valdrá la pena." Ella levanto la mirada de su celular. "Y Thea no me contesta. ¿Que es eso de los Queen siendo difíciles?"

Oliver se volteo a mirarla.

Felicity resopló. "Si, si, lo se." No estaba de humor para que le dijeran "bienvenida al club". Su teléfono vibro en su mano. "Gracias a Dios," dijo ella cuando vio que era un mensaje de Thea, diciendo que esta bien y de camino a casa. ¿Era lo ultimo realista? ¿Una chica de diecisiete años sin supervisión parental real lleno a casa un Sábado a las once en punto?

La voz de John Diggle interrumpió sus pensamientos. "¿A donde?"

Felicity volteo hacia arriba. En realidad no entendía porque debería preguntar. ¿A donde mas irían? "¿A casa?" dijo ella.

John encontró sus ojos por el espejo retrovisor. "Por mi estimación no has comido nada hoy, Felicity."

En su sorpresa ella parpadeo estúpidamente. "¿Que?"

"Te recogí en tu oficina alrededor del medio día. No has comido nada desde entonces y pensé que quizá te gustaría hacer una parada rápida y comer algo."

"Esa es una buena idea," acepto Oliver y Felicity se sintió extrañamente acorralada.

Estaba a punto de objetar cuando John dijo, "Entonces esta decidido," y le dio la vuelta al auto.


¡TenÍan que estar bromeando! Felicity miro fijamente la señal amarilla y roja mientras estaba de pie en la acera. Parte de ella odiaba que se hubiera convertido en esa clase de chica, pero la parte mayor estaba sorprendido de que incluso lo hubieran sugerido—¿hamburguesas a casi media noche? Si un muffin en el almuerzo no iba con la dieta de Felicity, ¿como lo haría esto?

Aun así, dejo a Oliver guiarla hacia Big Belly Burger con su mano en su espalda baja.

"Las mejores hamburguesas en Starling," declaró John mientras detenida la puerta abierta para ella.

Ella paso a su lado y fue bienvenida por una mujer muy bonita de pie detrás del mostrador. Felicity le dio una pequeña sonrisa, "Si estas a punto de cerrar…"

Ella dejo el silencio colgando, pero la otra mujer sonrío. "No hay problema. Johnny dijo que vendrían."

Levantando una ceja ella se dio la vuelta. "¿Oh, lo hiciste, Johnny?"

Ignorando la pregunta, John señalo hacia una cabina. "Tomen asiento."

Conteniendo un suspiro, Felicity lo hizo. Oliver se deslizo en el asiento opuesto a ella. Ella notó a John y la mujer bonita detrás del mostrador hablando y no pudo evitar preguntarse si estaban juntos. Ahí había algo definitivamente, alguna conexión.

"Gracias."

La voz de Oliver llevo su atención de vuelta a el. Ella fruncido el ceño. "¿Por qué?

"Por estar ahi esta noche. Por preocuparte por Thea. Por estar bien conmigo hablando con Laurel."

Ella hizo un gesto displicente. "Por supuesto, no tienes por que agradecerme por nada de eso, es nada."

"Para mi es algo."

El se veía tan sincero. Causo que una sensación cálida se expandiera por Felicity y una sonrisa se mostró en su rostro. Ellos miraron a los ojos del otro hasta que John Diggle rompió la conexión al poner dos platos frente a ellos. Su amiga/posible novia lo siguió y dejo dos vasos en la mesa. "Coca de dieta," explicó ella.

Felicity sonrió amablemente. "Gracias. Y gracias por mantener el restaurante abierto por nosotros."

"No es problema," descartó la mujer. "Los amigos de Johnny son mis amigos."

"Aun así. Gracias. Soy Felicity, por cierto."

"Oh," la mujer rió, "se quien eres." Felicity odiaba cuando las personas hacia eso, pero mantuvo la sonrisa en su lugar mientras la mujer se contenía. "Soy Carly. Carly Diggle."

"Oh," los ojos de Felicity volaron a Diggle. "Sra. Diggle."

John la miró. "Carly es…" El se detuvo, aclaro su garganta y corrigió, "…era la esposa de mi hermano."

Oh. Por dentro, Felicity se estaba golpeando a si misma. Era tan típico de ella, siempre invadiendo en lo que no le correspondía, haciendo las cosas incomodas y terminando tratando de meter su pie en su boca. "Lo siento tanto," dijo ella, todo el jugueteo dejando su voz. "Lamento mucho tu perdida."

"Gracias," Carly le dio una sonrisa triste. "Es duro, pero supongo que tu entiendes como es eso."

Los ojos de Felicity volaron a Oliver, quien estaba opuesto a ella, tan tranquila y casual como siempre. "Si," dijo Felicity lentamente. "Supongo que lo hago." Ella busco por algo que decir que no implicara una broma sobre islas o maridos regresando de la muerte, porque eso era verdadero mal gusto.

Por suerte, Carly la salvo de tener que decir algo mientras señalaba a la comida en la mesa. "Disfruten su cena."

"Gracias," dijo Oliver.

Felicity miro a la otra pareja regresar al mostrador, luego se hundió de nuevo en su asiento. "Estoy en una situación realmente incomoda donde o bebí demasiado o no lo suficiente. No que hubiera podido evitar una situación tan vergonzosa estando sobria, pero…" Ella suspiro.

Oliver sacudió su cabeza, hecho una mirada a Diggle y Carly, quienes estaban centrados en su propia conversación de nuevo. "No podrías haberlo sabido." El tomo uno de los platos. "Pero la forma en que conseguiste la información que querías de ella…" el asintió apreciativamente, "eso estuvo muy bien hecho. Muy discreto."

Felicity tomo su bebida. "Pasé mucho tiempo con tu madre." Ella se encogió. "Lo siento, siento que estoy hablando mal de ella constantemente, lo cual probablemente no sea la mejor idea. Porque es tu madre. Por supuesto, tu sabes que difícil es— No me refiero a difícil difícil, es solo que ella es muy terc— no puedo arreglar esto, solo lo estoy haciendo peor, voy a dejar de hablar en tres…dos…uno."

Oliver solo la miro. "Soy el tipo quien consiguió un nuevo guardaespaldas por ella. Créeme, se cuan terca puede ser mi madre." El empujo un plato frente a Felicity. "Ten, como algo."

Felicity miró abajo hacia el plato, a la gran hamburguesa rodeada de papas fritas. Ella sacudió su cabeza. "No voy a comer eso."

"Felicity, Diggle tiene un punto. Necesitas comer."

"Te había dicho que no he comido una hamburguesa en cinco años. Era muy seria sobre eso."

"Yo tampoco comí una hamburguesa en cinco años," su voz era extrañamente estricta. "No digo que deberías hacerlo un habito. Solo digo que puedes comer una hamburguesa conmigo para celebrar la fiesta relativamente ilesos."

Una guerra se estaba peleando dentro de Felicity—y la parte de ella que se preocupaba por las calorías, los comentarios cortantes y los jeans ajustados (que ella ni siquiera usaba) perdió. "Bueno, si esta es tu verdadera fiesta de 'yay, no estoy muerto', supongo que deficiente puedo decir que no. Tentativamente, ella tomo la hamburguesa con ambas manos. Después de dudar por otro corto instante, se atrevió y le dio una gran mordida.

Era el cielo justo ahi en su lengua. Cerrando sus ojos, masticó, disfrutando del nada saludable pero oh tan buen sabor. Lentamente abril sus ojos de nuevo y se encontró con la mirada ligeramente divertida de Oliver. "¿Buena?" preguntó el.

Ella tragó. "Aun mejor. Ahora tu." Ella miro mientras el daba una gran mordida. El masticó y asintió apreciativamente. Cuando su boca estuvo vacía de nuevo, el habló hacia el mostrador donde Diggle y Carly aun estaban hablando, "Las mejores hamburguesas en la ciudad."

Era un halago infundado por una persona que no había probado una hamburguesa en cinco años, pero era un lindo gesto. Felicity levantó su propio pulgar mientras mordía el siguiente bocado y vio que Carly se veía honestamente feliz con sus reacciones. Oliver y Felicity continuaron comiendo en silencio. Era uno cómodo, era lindo sentarse con el y comer una hamburguesa. Era un momento callado, casual y Felicity se dio cuenta repentinamente que habían pasado muchos, muchos años desde que había compartido un momento así con un hombre. Su ultimo novio…no era muy bueno en eso de ser casual. Pensar sobre la ultima vez que había tenido un momento similar a este transporto a Felicity de regreso al instituto. Dios, todo era tan fácil en ese tiempo.

Masticando la ultima mordida de su hamburguesa, Oliver tomo una servilleta para limpiar sus manos concienzudamente. El miro a Felicity de una forma que atrapó su atención, causando que alejara su mirada de su plato y la papa que acababa de levantar. Sus ojos se encontraron y la mas pequeña de las sonrisas apareció en el rostro de Oliver. "Quiero seguir casado."

La papa cayó de la mano de Felicity a su plato. "¿Que?"

La sonrisa se desvaneció de su rostro al instante. "¿Eso suena tan loco para ti?"

"¡No!" Ella se estremeció. "¡Si!" ¿En serio? ¿Esa era la sucesión en que ordenaba sus respuestas?"

La curvatura hacia arriba de su boca estaba de vuelta. "¿Cual de las dos?"

"Eso depende en tus razones para decir eso." Ella aclaró su garganta repentinamente seca. "¿Porque quieres seguir casado? ¿Es solo una especie de obligación que sientes? Porque no me debes nada. Y no me interesa mantener las apariencias. Si estas preocupado sobre el dinero, sobre tu fideicomiso, solo quiero Firestorm, no me interesa nada mas."

"No es nada de eso." Dijo el y se enderezo en su asiento. "Fue agradable tenerte a mi lado esta noche."

Felicity no encontró nada mas que sinceridad en su expresión. Ella se atrevió a sonreír, porque, a pesar de que la noche involucraba algunos malos momentos, el tiempo que en realidad habían pasado juntos había sido agradable—y eso era un milagro entre mediano y grande, si considerabas las circunstancias. "Si," aceptó ella, "ha sido extrañamente agradable."

Oliver se inclino mas cerca de ella, sus antebrazos descansando en la mesa, y hablo mas calladamente. "Me gusto tener alguien a mi lado que entendía, que sabía algunas de las cosas que pasaron. Eso significo mucho para mi."

Ella tomó su mano. "Oliver, tu tienes mi apoyo—no necesitamos estar casados para eso."

El dudo antes de decir, "Le dije a Laurel que era un hombre casado y que no apreciaba que te llamara zorra desalmada. Ella retrocedió al instante. Todas las chicas que hubieran estado cobre mi en la fiesta, mantuvieron sus distancias."

Una risa involuntaria salió de los labios de Felicity. "¿Quieres mencionarme para espantar a las mujeres?"

"¡No!" El sacudió su cabeza. "Esta bien, hice sonar mal eso. No soy bueno con estas cosas." El aclaró su garganta. "Necesito aclarar unas cosas conmigo mismo."

"Después de todo por lo que has pasado eso no es sorprendente. De hecho, creo que seria saludable para ti que hicieras eso. En lugar de complacer a tus amigos y asistir a fiestas riesgosas."

"Dices eso, porque eres la única que sabe por lo que he pasado."

"No, Oliver, eso es solo sentido común. Ademas, apenas y me has contado algo."

"Tu sabes mas que nadie." Sus ojos tenían una suavidad que ella no había visto nunca antes cuando continuo, "Tu fuiste la única que pudo imaginar que podría venirme bien algo de tiempo para mi mismo. Has sido lo único bueno estos últimos días, la única que ha hecho las cosas mas fácil. Lo se, no soy exactamente un buen partido por el momento, y se que no es justo después de todo por lo que has tenido que pasar. Kristina dijo que por fin estabas en un buen lugar y no quiero arruinar eso…" El fue bajando su voz y dejo muchos espacios en blanco para que Felicity llenara.

Pero no era difícil hacerlo: el quería encerrarse en su apartamento, lejos del alcance de su madre. Quería usarla como su red de seguridad, quería conectar con ella, porque era sencillo; ya había muchas cosas conectándolos. Ella sabia todas estas cosas, porque en las primeras semanas después de haber dado a luz a Jonas, Felicity se había escondido con Kristina—y solo la había conocido por unas cuantas semanas en ese momento. ¿Quien seria si no devolviera el favor?

"Esta bien, Felicity." Oliver se recargo en su asiento, sacando su mano de donde estaba bajo las de ella. "Tienes razón, esta seria una mala idea." Aparentemente, el había malinterpretado su largo silencio. El agrego una sonrisa triste, "Tu sabes que mi vida es un desastre en este momento. Haces bien al no involucrarte en eso."

Los ojos de Felicity encontraron los suyos. Su voz era calmada cuando ella preguntó, "¿Le dijiste a Laurel que no te agradaba que me dijeras zorra desalmada?"

Un ceño oscureció sus facciones. "Lo hice. Por supuesto."

"Si permanecemos casados, espero ver mas de eso de defenderme."

El sonrió. "Te voy a defender, incluso si no seguimos casados."

Maldito por decir esas frases que hacían su corazón palpitar un poco mas rápido. "Que bueno que mantuve mi palabra y compré una cama para la habitación de invitados. Es toda tuya, si la quieres."

El tomo aliento pesada y audiblemente, antes de decir, "Felicity, enserio eres notable."

Ella sonrió, recordando este mismo intercambio que habían tenido apenas ayer. "Gracias por notarlo—de nuevo."

"No, gracias a ti." Ellos compartieron otro momento, sentados juntos en silencio, mirando al otro a los ojos. Hasta que Felicity sonrió y dijo, "Vayamos a casa."