Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, cualquier parecido con otra historia real o ficticia es mera coincidencia.

BETA: KattytoNebel

DULCE CUPIDO 7

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Aquello era extraño.

― ¿D.C? ―Aquel hombre la miró con aburrimiento.

―Lo siento niña, solo estarás aquí por un día, no voy a mandar personalizar tu uniforme por tan poco tiempo así que si te preguntan explícales todo o cámbiate el nombre a Drucilla Cortez, me da igual ―Hinata miro el uniforme nuevamente, en realidad era muy lindo, era un vestido blanco estilo princesa con listones y delantal de color azul en el frente, lo más indicado para aquel lugar.

Era un pequeño restaurant familiar con una pequeña panadería añadida llamado '"El país escondido entre las nubes", hasta el nombre era romántico. El lugar se llenaba constantemente pero aquel día era especial, "El día Blanco"' es el día en que los chicos que recibieron un presente el día de San Valentín contestaban los sentimientos de las chicas que se los habían mandado, no solo se esperaban parejas a comer, se esperaban grandes pedidos de chocolates blancos y panecillos decorados, Hinata sonrió, parecía que sería un día arduo pero sin duda estaría lleno de recompensas, presenciar la unión de aquellas nuevas parejas llenas de esperanzas la hacía sentirse bien, por un momento la imagen de Itachi cruzó por su mente.

―Niña, ¿me estas escuchando? ―Hinata se volvió a ver a su nuevo jefe, sin duda era un hombre extraño, su cabello era entre blanco y rubio, pero su piel era morena, mordisqueaba un gran palillo y sus ojos parecían enormemente aburridos.

Hai, Darui-san―Aquel hombre la miro con apatía antes de continuar.

―Te harás cargo de envolver los paquetes y ayudaras en el restaurant solo si es necesario ―Hinata asintió. «Oh, bueno»,pensó Hinata,«…tal vez no sea tan emocionante como pensé después de todo».

XXX

Aquello era ridículo.

―Cómo es que siempre hay chicas alrededor de la mansión en este día ―Sasuke miraba por la ventana, sus facciones estaban claramente molestas.

―Esperan una contestación ―Sasuke ladeo la cabeza para mirar a Shisui.

―Sí, eso dije, creo que el mensaje es claro cuando nos negamos a recibir sus obsequios ―Shisui sonrió hacia su primo.

―La esperanza muere al último ―dijo mientras se acercaba a alborotar su cabello―. Míralo por el lado bueno, por lo menos no quedaste atrapado dentro de la empresa por tres días ―Dio un manotazo para apartar la mano de Shisui de su cabello.

― ¡Quieres dejar de hacer eso! ¡En verdad eres molesto! ―Shisui sonrió y miró por la ventana. «Tal vez debería darles algunos chocolates blancos, en verdad no me siento más joven».Shisui pareció meditar aquello. «Tal vez debería ir e invitar a Hana Inuzuka a salir»―. ¿Dónde está Itachi? ―La voz de Sasuke lo saco de sus pensamientos.

―Nh. La última vez que lo vi estaba entrenando ―Sasuke se levantó de su asiento y metió las manos en sus bolsillos iba a marcharse cuando Shisui lo detuvo―. No creo que desee compañía la última semana ha estado… algo… distante.

―Lo he notado, ¿sabes la razón? ―Shisui sonrió de medio lado.

―Parece que todas sus creencias sobre el destino están siendo puestas a prueba.

―Pensé que no creía en el destino.

―Eso dije.

XXX

Uchiha Fugaku era un hombre severo, su rostro sereno e inexpresivo rara vez mostraba sus emociones, no así su pie, que golpeteaba el piso sin cesar, señal inequívoca de que estaba nervioso. Lo había olvidado, cómo era posible que lo hubiera olvidado, era la fecha en que se había declarado a Uchiha Mikoto, su prima en tercer grado, había marcado San Valentín como referencia y hoy, ¡justamente hoy lo había olvidado! Mikoto lo iba a matar, tenía que pensar en algo. ¡Pronto!

―¡Fugakuuuu, cariñooo! ―Fugaku detuvo el ritmo de su pie al escuchar a su esposa canturrear su nombre. Mikoto lo conocía demasiado bien, sospecharía de inmediato si no se restringía de hacer aquello.

―Dime, preciosa ―Mikoto se acercó a él como una niña en navidad, con sus manos en la espalda, rápidamente saco un regalo detrás de su espalda.

―Feliz aniversario, cariño ―Fugaku la miró, aquel espíritu alegre que lo conquistó no había desaparecido, lamentablemente tampoco su espíritu de lucha y competencia tan similar al de Sasuke. Fugaku tomo aquel obsequio y lo abrió con cuidado, pensando en que hacer; una vez que lo abriera Mikoto esperaría con ansias el suyo de vuelta.

XXX

―Sasuke, en verdad creo que deberías respetar su privacidad ―Sasuke llegó hasta la sala donde se encontraban sus padres seguido de Shisui.

―Tsk. Tú nunca lo haces.

―Es diferente, yo soy mayor que él ―Mikoto los vio sonriente.

―Niños, por favor, esperen un momento ―Ambos primos se detuvieron al escuchar a Mikoto hablar, parecería dulce pero era un ogro temible cuando no se le obedecía. Fugaku miro a su esposa con preocupación, tal actuar solo significaba algo, tiro del último listón y abrió la caja, dentro había un pastel obviamente creación de su esposa―.¡Un pastel de acelga y jitomate con cubierta dulce de tejocote no solo hermoso sino nutritivo! Además, podemos compartirlo con los chicos en nuestro aniversario ―El rostro de los tres hombres mostraba preocupación, Shisui comenzó a buscar en sus bolsillos un antiácido de la manera más discreta que le era posible y Sasuke palideció tanto que podía confundirse con una hoja de papel, las manos de Fugaku temblaron.

―Es algo muy lindo de tu parte querida, pero… ―Shisui y Sasuke se volvieron hacia Fugaku con poca esperanza.

― ¿No… te gusta? ―La voz de Mikoto se había atenuado y una sombra de tristeza apareció en sus ojos.

―No… ¡sí, claro! Querida, lo que pasa es que…

―Eso arruinaría la sorpresa de papá ―Todos se volvieron hacia la entrada, Itachi estaba mirando la escena con tranquilidad. Los ojos de Mikoto se abrieron con entusiasmo y se volvió con alegría hacia Fugaku.

―¿En serio? ¿Qué es? ―Fugaku parecía igualmente sorprendido pero se compuso y toció en su mano discretamente pidiendo socorro a Itachi.

―No podía decírtelo hasta que estuviera seguro pero si a mi padre no le importa que de las buenas noticias ahora… ―Mikoto paso sus ojos de Fugaku a Itachi y de nuevo a su esposo quien solo asintió ante lo dicho por Itachi.

―Las reservaciones están listas, padre, en el restaurante 'El país escondido entre las nubes' justo como lo solicitaste ―Mikoto comenzó a saltar de alegría.

― ¡Oh, Fugaku! ¡Cariño! El mismo lugar en donde me pediste que fuera tu novia y después tú esposa, ¡simplemente eres el mejor! ―Los rostros de todos parecieron aliviados al saber que no tendría que comer aquello―. Pero… ¿y mi pastel? ―Ahora el rostro de todos volvió a palidecer.

―Lo dejaremos para la noche querida ―Todos asintieron menos Itachi.

―Además, madre… ―Nuevamente la atención se enfocó en Itachi―… Papá nos advirtió que este año no quería compartir nada de lo que le prepararas, ama tu comida –Fugaku palideció por cuarta vez y miro algo molesto a Itachi, mientras Mikoto sonreía complacida.