Todo el camino a "The National Art" me la pase pensando en cómo me iba a acercar a Rachel, y el solo hecho de encontrarme pensando en eso, me sacaba de quicio, mi mente no logra entender como ahora de golpe mi mejor amiga me pone nerviosa.

Me acerco a Henry porque esta noche he sentido una gran empatía con él, cosa que me sorprende porque hasta hace unos días a penas y hablábamos.

-¿H, falta mucho para llegar?

-No Q, es acá a tres cuadras, te ves nerviosa, ¿pasa algo?- Carajo ¿tanto se me nota, que me volví completamente loca, que estoy para que me internen, y si es posible no me dejen salir?.

Pensé en mentirle y decirle que no me pasaba nada, pero había algo en sus ojos color cielo que me hacían hablar con él.

-Si un poco, hay cosas en mi mente rebuscada que últimamente me están jugando una mala pasada- le dije riéndome, porque de verdad que si pensaba en lo patético que era todo, no daba más que gracia.

-Puedes confiar en mi Quinn-

-Lo sé, solo que ni yo entiendo que sucede- le dije desviando la mirada de sus ojos.

Henry me abraza por los hombros, y me deja unas casi imperceptibles caricias, que logran tranquilizarme aunque sea un poco.

-Vamos Q, suéltalo- me insistió

-Bueno, emm, en resumidas cuentas, estoy peleada o algo así con mi mejor amiga, que de hecho se encuentra en el lugar a donde estamos yendo, pero ahora las cosas parecen estar mejorando, o algo y me pone completamente loca no saber cómo hablarle o acercarme, siendo que hasta hace dos semanas éramos inseparables- Henry me miró con una sonrisa en sus labios.

-¿Por qué han peleado?-

-Porque apareció un ex de ambas en mi vida, y yo volví a darme una posibilidad con él, pero eso es lo que la hizo explotar, pero ayer me dijo que no lo amaba y que el problema no era él, por ende el problema soy yo, pero yo no le he hecho nada, entonces no entiendo nada, y no sé como carajo actuar- suspiré con fuerza como intentando sacar toda la frustración de mi cuerpo.

-Yo creo que no es que haya un problema, y si la cuestión no es él, puede ser que haya algo que te estás perdiendo, en cuanto a sus sentimientos- No entendí nada de lo que ha dicho Henry

-No te entiendo, ¿Qué es lo que quieres decir?

-A ver Q, si ella no se enojó porque sea él, deberías preguntarle si se hubiera enojado si él hubiera sido cualquier otro él, y no justamente el ex de ustedes, que de por si eso es muy bizarro- me dijo riendo, contagiándome por tan solo un segundo, hasta que sus palabras hicieron eco en mi mente.

-Espera, ¿me estas queriendo decir, que ella se hubiera enojado de igual manera si el chico con el que estoy no fuera concretamente él?-

-No lo sé Q, esto me hace acordar a los enojos que tenía mi novio antes de besarme, cuando solo éramos los mejores amigos, oh mira ya llegamos-

Henry sigue caminando, y yo quedo completamente estática parada en la puerta de la disco, con la mente nublada, y las palabras retumbando con mucha fuerza en mi interior, ¿estará Rachel celosa?.

La música retumba en mis oídos y la gente se agolpa por todos lados, no puedo concentrarme en mis pensamientos, y no solo que no puedo, sino que tampoco quiero, porque si Rach está celosa quiere decir, no, no sé qué quiere decir.

Camino siguiendo a mi grupo, hasta que una fuerza superior me hace mirar hacia mi derecha.

Y ahí en el medio de un montón de chicos y chicas, está Rachel sonriendo sin pudor alguno, y desde lejos ya puedo notar que el alcohol ha hecho efecto en ella, porque su risa es estridente y lo se sin escucharla, porque conozco a la perfección como exagera al abrir su boca cuando está borracha, y también veo que su mirada no está feliz, sino ahogada.

No me lo pienso, y me despego de mi grupo, para ir hacia el cuerpo que me atrae como un poderoso imán, ya no pienso en que es lo que estoy haciendo, ni en que Rachel está enojada, celosa, me detesta, o lo que sea. Solo pienso en que quiero estar cerca de ella, y lograr que vuelva a reír con los ojos, esa es mi meta, y no quiero que nada ni nadie se interponga en mi camino.

Sorteo un par de cuerpo, escucho a un que otro tipo queriendo que baile con él, o que directamente quieren llevarme a la cama, pero ni paro a insultarlo o exigirle un poco más de respeto hacia las mujeres, no puedo detener mis pasos.

Cuando me encuentro a pocos metros de su cuerpo, su mirada choca con la mía, y quedo paralizada, creo que nunca había visto los ojos de Rach así, son poderosos, sus ojos chocolates irradian fuego, pero no de ira o enojo como antes, es otra clase de fuego, que me hace dar un inminente calor en el cuerpo.

Me sonríe, y se aparta de su grupo caminando directamente hacia donde me encuentro estática.

-Quinn- me grita para superar los sonidos de la música, y compruebo que está totalmente ebria cuando se tira a mis brazos y me abraza como si nunca hubiera pasado nada estos días, se prende como garrapata a mí a mi espalda a través de mis hombros mientras esconde su cabeza en mi cuello, y siento nuevamente como aspira mi aroma guardándoselo interiormente. Yo la sostengo de la cintura y hago lo mismo que ella, meto mi cabeza en su cuello y también quiero sentir su olor, es que la extraño, extraño tenerla así, pegada a mí.

-Rach- le susurro al oído, y puedo sentir como su cuerpo se estremece completamente, regalándome a mi sensaciones que no había sentido jamás en mi vida.

Y miles de confusiones comienzan a azotar mi mente, ¿qué me estaba pasando, que es todo esto que estoy sintiendo por ella, porque de golpe no quiero soltarla?, solo me dedicaría a abrazarla por el resto de mi vida.

Alejo los pensamientos de mi mente, no es momento de pensar en eso.

-Rach, ¿estás bien?-

-Ahora si- Me contestó alejándose un poco para poder mirarme, y pude ver que ese brillo que tanto anhelaba en su mirada está de nuevo, y espero que nunca más se vaya de ahí.

-Has tomado mucho me parece ¿no?- le sonrío porque temo que en cualquier momento esto se termine y la Rachel mala vuelva.

-Un poco, es que me puse demasiado nerviosa cuando supe que tu vendrías, y si encima le sumo que no quedé nominada para los Tony, y que hace como dos semanas que no duermo a tu lado, me encuentro en el mejor de los momentos para poder emborracharme e intentar alejar a todos los fantasmas que me están acechando a cada minuto-

No respiró ni un segundo, y sé que ha dicho todo eso porque está ebria, y mañana no recordará ni la mitad, pero yo no he ingerido ni una sola gota de alcohol y recordaré todo.

-Yo también extraño que aparezcas en la madrugada en mi habitación, y lo de los premios son unos idiotas por no saber apreciar el verdadero talento-

-¿Podremos dormir juntas hoy?

Nuevamente esa sensación de convulsión se instala en mi cuerpo, y a penas y logro reaccionar

-Claro que si Rach, siempre que quieras podrás dormir conmigo- le dije acariciándole la mejilla, a lo que vi que ella cerró sus ojos, como dejándose llevar por mi contacto.

-Eso no es cierto, hay noches que no serás solo mía- me dijo haciendo el puchero mas adorable que he visto en toda mi vida.

-¿Cuándo te he dejado sola Rach?- le pregunto porque de verdad que nunca la he abandonado, siempre la he puesto en primer lugar, mucho antes que cualquier otra persona.

-Nunca, pero ahora dormirás con Finn, y no siempre en la casa, ¿y yo.. y yo… con quien dormiré?- Entonces este era todo el problema, era su miedo a que yo la abandone, a que no me interese por ella, a que la deje sola, todo esto era porque tiene miedo que si comienzo algo serio con alguien yo no esté más para ella.

-Rachel, mírame- le dije con mucha seriedad, ella respondió enseguida clavando sus ojos en los míos. -Nunca, pero nunca, y no importa si estoy saliendo o no con alguien, te voy a alejar, o dejar sola, siempre podrás contar conmigo, siempre podrás dormir a mi lado si así lo deseas, y si vez que hay alguien más solo me lo dices, y yo iré contigo, pero no más guerras, no más indirectas, no más de lo que ha pasado estos días, tu eres y serás siempre la primera ¿sí?- cuando terminé de hablar mi cabeza repitió cada palabra de lo que había dicho y eso sonó como una declaración de amor, en toda regla, pero esto es amor de amigas, de mejores amigas, sí eso es.

Ella se abrazó nuevamente a mi cuerpo y yo me deje llevar ante el contacto y el cariño.

A los pocos minutos tuvimos que separarnos porque los compañeros de trabajo de Rach la llamaban para brindar y yo debía hacer lo mismo con los míos. Quedamos que cuando una de las dos quiera irse, solo mandaría un mensaje, nos encontraríamos y partiríamos juntas.

Bajo ninguna circunstancia dejaría a Rachel irse sola en ese estado, el alcohol de verdad que se había apoderado de su menudo cuerpo.

Al llegar con mi gente, fue Henry quien nuevamente se acercó a mi, creo que mi cara de confusión lo decía todo.

-¿Rachel Berry es tu mejor amiga Q?- le sonreí

-Así es ¿por?-

-Por nada, yo la conozco, hemos compartido unos casting o un par de fiestas, realmente es muy talentosa- lo miré y le toque su hombro derecho mientras le sonreí.

-Es la mejor de todas-

El sonrío de costado, como ocultándome algo, bueno en realidad ya no se, si de verdad la gente me oculta cosas, o si yo estoy demasiado paranoica y creo que todo el mundo sabe algo que yo no.

-Parecía que habían logrado arreglar las cosas, se las ve muy lindas juntas-

¿Juntas? ¿Cómo juntas? ¿Henry se cree que yo y Rach estamos juntas, pero juntas de juntas? ¿O sea que somos algo más que amigas?

-Gracias supongo, igual no sé bien que quieres decir con juntas-

-Juntas Q, amigas, ¿que pensaste?- Henry me guiñó un ojo y se alejo de mí para volver al grupo, que estaba a punto de realizar el brindis.

Yo me quede nuevamente estática, parece que este es mi nuevo hobby, congelarme cada diez minutos en medio de la gente, como si volviera a tener siete años y estuviera jugando al congelado.

El director de la obra me "descongeló" cuando se acerco a mí con una copa de champagne para realizar el dichoso brindis.

Un par de compañeros dijeron unas palabras, Henry hablo, Samantha habló, y le tocó al director, que realmente fue al único que le presté atención.

-Voy a ser corto y conciso, los felicito a todos por este maravillo año, por este maravilloso musical, y por el increíble talento que se gastan todos, y en especial a mi pequeña y grandiosa sucesora si es que así lo quiere, Lucy Quinn Fabray- todos focalizaron su vista en mí, y yo solo levanté la copa agradecida por sus palabras, que un director de su magnitud me considere su sucesora es mucho más de lo que podría pedir.

Todos nos abrazamos, nos felicitamos, algunos más sentidos y afectivos que otros, pero fue un buen festejo en fin.

Cuando estaba a punto de ponerme a hablar con Samantha, mi celular me interrumpió.

-Quinn, no me siento muy bien, podemos irnos?- R

Sin dudarlo salí disparada en su búsqueda. No tardé mucho en verla cerca de la puerta arrecostada a una columna.

Me acerqué a toda velocidad y con suma delicadeza la enderecé, ella focalizó su vista en mí y me ayudo a cargarla. Tranquilamente y sin levantar muchas sospechas del estado que se traía Rachel, salimos del local, nos montamos a un taxi y nos dirigimos hacia casa.

-Quinn, recuerda que dijiste que dormirías conmigo-

N/A:

Como no podré actualizar hasta el martes que viene, y siendo que los he mal acostumbrado a actualizar todos los días, hoy les dejo otro cap... Espero que les guste, y tengan paciencia para esperarme... Muchas gracias a todos por los rw, los fav y las alertas... Que pasen un lindo finde :)